Capitulo 9 (Nutbush City Limits: watch?v=qf64s42Da68)

"¿Esta es tía Santana?" Pregunto Beth una noche mientras la ayudaba con sus tareas, ambas sentadas en la cocina compartiendo la cena que Quinn había preparado antes de ir a cenar con Puck en uno de sus días libres. Cuidar a su hija era una de las formas de agradecerles su hospitalidad y nada hacia mas feliz a mi amiga que estaba tan cansada de trabajar como profesora dando clases de literatura para ayudar a su marido ahora que aparentemente esperaban otro integrante de la familia.

Alce la vista al televisor que tenia el volumen bajo para no distraerla de sus deberes y rápidamente lo subi, oyendo a la mujer mas hermosa del mundo cantar en un escenario mientras las lagrimas se me escapaban de los ojos "Si, Beth, es tía San y esta haciéndolo increíble" Respondi oyendo a la latina saludar a su publico y agradecerles por todo antes de despedirse en lo que, según decía, era su ultima presentación en publico. Habian pasado dos años desde que habíamos terminado y Santana se había hecho ciertamente famosa, quizás no de forma internacional pero era bastante conocida por los alrededores dejando la banda de Dani luego de los primeros seis meses para comenzar una carrera solista que la había llevado a la cima en poco tiempo.

"¿Si es tan famosa por que va a dejarlo?" Pregunto la pequeña, sorprendida, observando a los periodistas decir que las empresas de la industria de la música se volvían locos pidiéndole que grabara nuevos álbumes para ellos pero que la artista negaba todas las ofertas sin importar el dinero o prestigio que le ofrecieran, ahora cantaba su ultima canción y el público aclamaba su nombre pidiéndole desesperadamente que no los abandonara "No lo se, Beth, supongo que se canso de todo eso. Ella siempre decía que seguiría su carrera de abogada cuando se sacara las ganas de cantar en un escenario, y vaya que ha llegado lejos con eso hasta ahora" Le respondi apagando la televisión para seguir ayudándola justo cuando Santana comenzaba su discurso de despedida que tanto me hubiera hecho feliz ver porque, mientras no estaba mirando, ella estaba diciéndole la razón por la que dejaría la música a las millones de personas que estaban viéndola. Les estaba diciendo que estaba enamorada y que quería formar una familia, que ya era hora de regresar a casa y hacer las cosas bien.

"Tía ¿Puedo jugar con Lord Tubbington y seguir la tarea después?" Pregunto cansada y el teléfono sono asi que suspire y le revolví el hermoso cabello rubio permitiéndole tomar un descanso solo mientras yo contestaba, parándome en busca del teléfono y escuchando la voz de la abuela de Santana del otro lado con quien había mantenido la relación aunque ya no siguiera junto a su nieta.

"Hola, querida, hace cosa de un mes que no nos vemos" Me saludo sacándome una sonrisa "¿Recuerdas ese apartamento en el que vivían, el que mi nieta había comprado? Pase por allí el otro día y me encontré con que había sido vendido y, casualmente, me encontré con la familia que ahora vive allí y hablamos por un rato" No entendia a donde quería llegar con eso pero mi corazón parecio romperse en pedazo al oir aquello porque el apartamento era la única esperanza que me quedaba y el único recuerdo de que alguna vez había formado una especie de familia con el amor de mi vida, ahora que ella lo había vendido sentía que me había dejado atrás por completo y que lo nuestro había quedado en el olvido.

"¿Son buena gente?" Pregunte distraídamente mientras me limpiaba las lagrimas "Lo son pero no es esa la razón por la que te llamo, ellos me contaron un par de cosas que pueden interesarte. De todas formas, no puedo decírtelas ahora. Ven a la dirección que te pase por mensaje de texto y hablamos de ello, Brittany" Explico y se despidió dejándome llena de curiosidad y debatiéndome sobre ir o quedarme, girándome para encontrarme a la pequeña con el gato entre los brazos acunandolo como a un bebe.

"Beth ¿Puedes guardar un secreto?" Le pregunte y la niña asintió dejando al gato y para ser tomada por mi mano y arrastrada a la cocina poniéndole una campera y guardando sus cuadernos en una mochila que cargue tras mi espalda "Iremos a dar un paseo y regresaremos antes de que mami y papi vuelvan pero me prometes que no les dices que salimos y me haces los deberes en el viaje" Le pedi y ella asintió emocionada, amaba las aventuras. Corrimos hacia el auto y arranque luego de ponerle el cinturón de seguridad en la parte de atrás y dejarla haciendo sus ejercicios que termino a mitad del viaje. Llegamos a una casa enorme en la frontera de la ciudad pero extrañamente cerca de mi universidad; blanca de dos pisos, tejas azules y patio lleno de flores de colores. La abuela de Santana se encontró conmigo cuando apenas salía del auto con la niña "Ve y toca la puerta, yo me quedo a jugar con ella por aquí"

Alce la ceja sin entender pero había algo en la anciana que hacia a uno obedecer sus palabras por lo que me encontré caminando hacia la puerta y tocando con los puños mientras esas dos desaparecían dentro del auto de Quinn y se marchaban dejándome boquiabierta y preocupada en medio del lugar deconocido, estaba a punto de llamarla por teléfono cuando la puerta se abrió "¿Britanny?" Pregunto Santana y el teléfono cayo de mis manos, en shock.

"¿Santana?" Pregunte confundida observando de repente a una mariposa pasar por delante de nosotras y posarse en una de las flores del patio de la latina, observe la trayectoria distraídamente y me di cuenta de que parecia la misma que la chica había dejado en libertad hacia tantos años. Se sentía como si nos uniera de nuevo en agradecimiento por aquella hazaña. "¿Vendiste el apartamento y compraste esta casa tan grande?" Pregunte volviendo mi vista a ella pero no pude decir mas porque ya me había rodeado con sus brazos besando mis labios con lagrimas en sus ojos, también en los mios mientras yo le correspondia, rodeándola con fuerza también como para no separarnos nunca mas en la vida.