¡Hola de nuevo!
Aquí les traigo el tercer capítulo.
Quería anunciarles, que si les gusta dibujar, sobre Glee, Klaine, o sobre mi Fic, y tienen algún dibujo, si quieren envíenmelo, o etiquétenme en Twitter, Instagram o Email. En mi perfil pueden encontrar las direcciones.
Gracias por todas las reviews, followers y favoritos como Jazzklainer21, RachelElizabethAndersonHudson, y maryamNY.
Recuerdo los personajes y escenarios son de Fox, Ryan Murphy y colaboradores.
También quiero hacer un minuto de silencio por Cory Monteith que el jueves se hará su especial en Glee. Muy triste, solo quería recordarle, por ser el mejor.
–Capitulo 3: Ayudar y resolver dudas–
A una semana de los Seccionales en el salón de coro del Instituto William McKinley un grupo de alumnos hablaba animadamente mientras que la banda se preparaba para cantar cualquier canción que los alumnos quisieran.
–Muy bien chicos esta semana ensayaremos para los Seccionales. –Dijo Finn mientras escribía en la pizarra "Seccionales" Se escucharon gritos de entusiasmo y algunos que otros "Vamos a ganar", "Somos los mejores" o "A por los seccionales"– Tranquilos chicos. Además este año tenemos una ayuda sorpresa. Entrad– Kurt, Santana y Rachel entraron en la sala mientras los chicos del club aplaudían, porque aunque la mayoría no eran amigos, sabían quiénes eran.
Hola chicos– gritaron los tres amigos– bueno esta semana os vamos a ayudar a prepararos para los Seccionales.
–Sí y para empezar vamos a elegir las canciones, así que decid nombres y los apuntaremos, después nosotros haremos la selección. –añadió Finn mientras cogía el bolígrafo.
–The other side de Jason Derulo –soltó Ryder, mientras Finn apuntaba la canción en la pizarra.
–Applause de Lady Gaga –gritaron Unique, Marley, Kitty y Tina– Kurt nos tienes que ayudar, tú eres el mejor cantando canciones de Gaga.
–Claro –exclamó entusiasmando. Porqué era verdad Gaga era su diosa.
–Love Somebody de Maroon 5 –añadió Sam gritando más, por el murmullo que se estaba formando por las pequeñas peleas relacionadas a las canciones.
–De acuerdos chicos, no se entusiasmen, recuerden que al final somos nosotros quien decidiremos las canciones. Y ahora sí, para empezar a practicar nuestros invitados van a ayudarnos cantando la primera canción de la semana.
Kurt, Santana y Rachel se reunieron para decidir que canción catarían, después fueron a decirles a la banda que canción era, al cabo de unos minutos la música empezó a sonar y empezaron a interpretar la canción de Katy Perry "Part Of Me". ( watch?v=uuwfgXD8qV8). Con coreografía sencilla pero prefecta con la canción, Santana hico los solos de la canción y su voz potente con la música dejo maravillados a todos. Al acabar todos se levantaron y empezaron a aplaudir.
–Bien chicos, así es como se canta y como se actúa, y así es como lo haremos nosotros.
–Y es por eso que estamos aquí, para ayudaros –dijo Rachel mientras que Santana daba pequeños golpecitos a Kurt para que se enterara de que estaban hablando y volviera en sí, porque desde que acabó la canción Kurt no había parado de mirar a Blaine, que este al igual que él lo miraba, una mirada en silencio y cortante llenas de sentimientos que solo ellos dos podían entender.
–¡Porcelana! –ese grito hizo que Kurt saliera de sus pensamientos, para girarse y encontrarse a Sue Sylvester entrando en la sala de coro, seguida de Becky, que corría para seguir el ritmo de la mayor mientras que intentaba no tirar la gigante cantimplora de un líquido verde que parecía un moco– Que bien que estés aquí, quiero que les enseñes a los nuevos Cheerios como se debe animar. Ni te puedes imaginar lo inútiles que llegan a ser.
–Sue yo no tengo ti...–pero se tuvo que callar porque de repente su mente empezó a pensar y rápidamente añadió. –De acuerdo, la ayudaré.
–Me gusta como piensas Porcelana. –dio media vuelta, no sin antes lanzar una mirada de despreció a Fin y otra al coro, yéndose por donde había venido, seguido por otra mirada asesina de una pequeña pero matona animadora.
–¿Por qué le dijiste que sí? –preguntó muy bajito Rachel, que ahora sentados en sus antiguos sitios y solos porque Santana había ido a sentarse al lado de Brittany no quería molestar las explicaciones de Finn relacionadas a los Seccionales, pero esperaba una buena explicación de su amigo.
–Blaine es Cheerio, así que si ayudo a los Cheerios en las prácticas, voy a estar ayudándolo a él y estando con él a la vez. ¿Lo entiendes ahora? –explicó Kurt, como si le hablara con una niña pequeña y tonta.
–Ok. Tú sabrás lo que haces. Pero recuerda que tienes tiempo hasta los Seccionales. –dijo a la ofensiva Rachel que se había molestado por el tono de niña tonta que le había dirigido Kurt.
–Lo sé. –Y era por eso que estaba preocupado, por qué se le estaba acabando el tiempo, porque si en esas semanas tenía que conseguir recuperar de vuelta Blaine.
En la hora del almuerzo, todos los chicos del Glee Club se reunieron en la misma mesa para charlar, algunos estaban sentados en los bancos comiendo mientras que otros todavía estaban cogiendo la comida en la barra del comedor. Sam y Rachel hablaban sobre temas sin importancia, mientras que Santana comía en silencio.
–¿Y por cuánto tiempo os quedáis? –pregunto Sam mientras comía un trozo de pizza untada en salsa de queso.
–Hasta después de los seccionales. –respondió Rachel, mirando la comida con asco.
–¿Y nos vais a ayudar?
–Claro, para eso estamos aquí "labios de trucha" –espetó Santana que estaba más molesta de lo normal, por qué sabía que todavía estaban juntos. Porque aunque desde que hizo aparición el día anterior con el espectáculo de Kurt ellos se habían mantenido, ella lo sabía; ya que reconocía como miraba Brittany a sus novios o a ella anteriormente.
–Tana relájate. Por cierto, ¿Dónde está mi unicornio? –pregunto Brittany que acababa de llegar con un helado en la mano y miraba por todos los lados buscado a Kurt.
–¿Y Blaine? –pregunto Tina que venía acompañada de Marley, de recoger su comida.
–Relajaos, ¿Qué puede pasar?, son solo dos antiguos amigos. –dijo Jack mientras abrazaba a Marley y le daba un ligero beso.
Tina miró a Jack como si hubiera dicho la mayor estupidez de todos los tiempos después añadió con un tono lleno de sarcasmo. –No, seguro que están hablando de deporte.
Mientras Kurt estaba acorralado, en el pasillo por Blaine, ya que este no tenía ninguna intención de dejarlo marchar sin que el mayor le dijera lo que quería.
–Blaine por favor, Rachel debe estar preocupada por mí y…
–No –cortó Blaine que parecía estar entre molesto y triste –no hasta que me digas tus intenciones, porque primero dijiste que solo viniste a visitar Lima, después me cantaste delante del instituto y para colmo me besas, ¿Qué quieres Kurt?, Porque creo que cuando fui a Nueva York dejaste claro que sólo seriamos amigos, que teníamos que avanzar y rehacer nuestras vidas.
–Lo sé, Blaine escúchame. Sé que no estuvo bien que te besara pero, dios llevo des de que te fuiste de vuelta a Lima deseando besarte, cuando viniste con intención de arreglarlo yo sé que me comporté mal y te quedaste peor al saber que estaba con Adam, pero al irte me di cuenta que te necesitaba y te necesito Blaine, por eso corté con él. Y por eso vine aquí, porque te necesito y te quiero y quiero volver contigo, por qué ahora no cometeré los mismos errores que cometí.
–¿Sabes que estoy con Sebastian?
–Sí, –sabía que normalmente se hubiera rendido pero ahora era o todo o nada.
–¿Y porqué pienses que le dejaré?, ¿Por qué piensas que le dejare por ti?
Kurt se acercó y le susurró al oído provocadoramente– porque cuando te besé no hiciste nada. –se separó y le dio un leve beso. Dejándole así con más dudas, pero ahora con una respuesta y una sonrisa. Porque todavía le quería. ¿Pero ahora que pasaría con Sebastian? Porque Sebastian le había ayudado mucho, y Blaine sentía cosas hacía él. Más de lo que todo el mundo pensaba. Y pensar todo había comenzado en Lima Bean meses atrás después de que Kurt se marchara otra vez a Nueva York...
Blaine estaba leyendo el diario tomando su usual café con chocolate cuando escuchó una voz muy familiar y al levantar los ojos de su lectura pudo observar a su antiguo compañero, Sebastian Smythe, que lucía su sonrisa de superioridad de siempre, con el uniforme de Dalton.
–¿Sebastian? –preguntó Blaine, todavía extrañado por encontrarse a su compañero.
–¡Blaine!, que sorpresa –Sebastian se acercó y se sentó en la silla de delante sin permiso para después preguntar aunque sabiendo la respuesta– ¿Y tu chica?
–Uno se llama Kurt y es un chico –empezó molesto. –Dos, él está en Nueva York y tres, él ya no es "mi" chica. –acabó con un hilo de voz. Que hizo soltar una risita burlona a Sebastian.
–Pobre, triste y solitario Blaine, con lo guapo que eres y aquí te tenemos solo tomando un café y leyendo el periódico. Qué triste Blaine. ¿Qué se hizo de ese chico que cantaba, bailaba y reía? ¿Se lo llevaron a Nueva York? ¿O se perdió de regreso a Lima?
–Vete al infierno Sebastian –dijo enfadado Blaine, que estaba conteniendo las ganas de pegarle. –no sé ni porque me he molestado en pensar que podías haber cambiado, pero gracias por recordarme que hice bien no saliendo contigo y que sigues siendo el idiota de siempre.
–Espera. Blaine. –se levantó y agarró con fuera la muñeca de Blaine –lo decía de broma, lo siento, de verdad. Siéntate.
Blaine lo miró desconfiado, pero ¿Qué tenía que perder?, ¿no tenía nada mejor que hacer?, así que se sentó otra vez a la silla.
–¿Cómo estás?, quiero decir, con ese tema.
–Mejor, hace ya unos meses que lo dejamos y después el vino al musical de Grease. Y allí decidimos que sería mejor ser amigos. Y desde entonces estamos hablando a veces, pero ya sabes. Sigue doliendo.
–¿Puedo preguntarte una cosa?
–Claro, no sé porque te lo estoy contando, pero no tengo nada a perder. No puedes hacer más de lo que hiciste tirándome un granizado en el ojo y haciendo que perdiera mi grupo Glee.
–No sabes perdonar ni olvidar, ¿verdad Anderson? Así que dejando el tema volvamos con mi pregunta –dijo medio riendo– ¿Si te duele por qué sigues hablando con él?
–Porque me duele más no poder hablar con él. Prefiero quedarme en casa hablando con él por la pantalla de un ordenador y acabar llorando, que saber que se ha olvidado de mí. Hablando por lo menos tengo un mínimo contacto con él.
–Blaine, Blaine, Blaine… ¿Qué voy a hacer contigo?– preguntó burlón.– Tú y yo tendríamos que salir con los Warbler y te vas a divertir. –exclamó Sebastian mientras se levantaba.
–No creo que sea buena idea…
–¿Tienes miedo de mí, Anderson?
–Nunca.
–Mejor. ¿Qué tal los Warbler?
–Muy bien. Pero os vamos a ganar.
– Sí, seguro sigue soñando Seb.
–¿Seb?, no te pongas tan cariñoso con migo Blaine –insinuó riéndose mientras veía como su amigo se ponía rojo.
Y así pasaron la tarde. Hablando de temas sin importancia haciendo que se olvidara de todo. Hasta de Kurt. Al cabo de unas horas cuando se dieron cuenta de que ya casi no había luz solar, Sebastian preguntó lo que los dos tenían en mente.
–Entonces, ¿nos veremos? –preguntó Sebastian jugando con el sobre de azúcar que no había usado.
–Sí, claro, cuando quieras. Tienes mi teléfono.
–Ok. Y ¿Blaine?
–¿Si Seb?
–Me ha gustado hablar contigo.
–A mí también. Adiós Seb. Llámame.
–Adiós Blaine.
Y así acabaron una de las muchas citas que tuvieron, algunas en Lima Bean, otras en el cine y otras en Breastix. Pero en todas se empezaron a conocer y al cabo de unos meses acabaron siendo más que amigos.
Espero que les haya gustado, en el próximo capítulo la cosa empieza a mejorar con el tema de Klaine y Seblaine.
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Un abrazo muy fuerte a todos.
