Harry Potter No me pertenece.

Draco Malfoy y El heredero de la casa Black

Capítulo 7: Sospechoso.

Draco encontró a sus amigos en el tren de Hogwarts, Padma lo arrojo al despacho donde estaban los demás y poco después de que el tren se marchara, Luna apareció con una mirada soñadora; duele menos verla después de un tiempo, pero sigue siendo imposible no ver a Selena en ella. Las pesadillas donde se ahoga en el lago con su hermana son constantes, pero también los filtros de paz, por lo cual la vida de Draco se maneja en acostumbrarse a su situación. Luna parece encantada con su bufanda nueva y todos sus amigos parecen emocionados con sus regalos, Draco enseña la cámara que Anthony le regalo y toma algunas fotografías entusiasmado; Michael hace una broma que se parece a Potter por estar regalando las fotografías y por un instante está seguro que lo arrojara por la ventana.

Una muerte justificada.

Luna toma la fotografía que le otorgo viéndola fijamente, antes de admitir que es la primera fotografía que se toma con alguien que no sea de su familia.

—Aunque técnicamente somos familia, todos los sangre pura somos familia de alguna forma—intenta aligerar el ambiente Draco, porque todos parecen sentir lastima por la sinceridad de la niña.

Lo cual es mejor que la repulsión, pero Draco se siente incómodo de ambas formas.

Luna por otro lado lo ve interesada.

—Seria genial que fuéramos familia, es como ser amigos—Luna sin duda tiene una habilidad especial para golpear al corazón de alguien por donde más duele.

Voltea a ver a Padma alarmado, a lo cual la niña parece tan en shock como él, Anthony como Michael parecen intentar recuperarse del golpe inocente pero letal de la niña; Terry es quien da un paso al frente por todos como un héroe.

—Claro que eres nuestra amiga Luna, mira, incluso Draco y yo tenemos el pelo rubio como tú…debemos ser familia sin duda—no suele hablar mucho, pero cuando habla Terry es bastante dulce; el rostro de Luna brilla emocionado.

—Claro que somos amigos Luna, sin duda, sabes estaba pensando dejarme crecer el cabello—salta Michael luciendo también algo culpable por cualquier comentario referente a la niña.

—Ya la hemos adoptado prácticamente—musita Padma haciendo que Anthony asienta dándole la razón.

Luna gira a verle expectante, Draco aún tiene una parte dentro de él que le dice que no debería tenerla cerca porque será un recordatorio constante de Selena; especialmente con esos ojos brillantes e inocentes. Pero no puede negarse o no decir nada, Lucius le enseño que el quedarse callado o evitar un tema puede doler incluso más que una respuesta negativa.

Pero no le dará una respuesta negativa.

—Si quieres ser nuestra amiga, hablo por todos aquí de que te aceptamos; todos quieren ser amigos de una persona tan genial como yo—lo último lo dice para alivianar el ambiente, funciona, porque Luna sonríe como si hubiera recibido el mejor regalo de navidad.

Ojalá hubiera podido tomarle una fotografía.

Es solo una niña.

¿Acaso no lo son todos?

También es probable que sean familia, todos los magos hasta cierto punto son familiares lejanos después de todo.

.

.

Saluda a Hagrid cuando llegan a Hogwarts, el hombre palmea su espalda con algo de fuerza y le hace prometer una taza de té un día de estos, Draco acepta y se sorprende cuando Luna parece curiosa al respecto; Hagrid parece extender la invitación a la niña y esta asiente emocionada. Los demás no son muestran mucho interés por ir, así que supone que harán otras cosas ya que no siempre están juntos; mira con diversión como Anthony y Padma hablan sobre algo, al tiempo que Terry es empujado por Michael para ir a la torre Ravenclaw antes de ir a jugar soccer con el regalo de Draco. Draco quiere ir con ellos, pero la idea es que no haga tantas cosas Muggles en Hogwarts, porque si su padre se entera, no sería buena idea; Michael lo ve con entendimiento y solamente termina de arrastrar a Terry.

Luna sigue a su lado mientras caminan por Hogwarts, hablando emocionada de que su bufanda es la mejor bufanda del mundo.

—Espero que los Nargles no se lleven mi bufanda, me gusta mucho—habla Luna caminando a su lado, aunque Draco ha dejado de caminar rápido para que ella pueda mantener el paso.

Anthony y Padma van liderando el paso hablando de video juegos, Padma habla sobre haberle pedido uno a sus padres; aunque tristemente no podrían traerlo a Hogwarts por que la magia no reacciona tan bien a la tecnología. Draco piensa que hay un mercado para explotar ahí, pero es demasiado joven para las implicaciones que eso requiere; Anthony por otro lado parece más interesado y habla con Padma sobre uno de sus juegos favoritos de aventura.

Un tal juego de Zelda.

Nunca había escuchado al respecto, pero Anthony parecía emocionado ya que tenía acertijos y eso fue suficiente para Padma.

—Creo que hay un hechizo de rastreo, no es tan difícil, voy a practicarlo con Penélope la próxima semana y te lo enseño—esperaba que no fuera difícil, pero podría ayudarles con las cosas desaparecidas de Luna; eso o que Draco tuviera que explotar a cualquiera que lo hiciera.

El primero era el menor de los males.

Luna asiente convencida de que podría hacerlo, su confianza ciega mayor que la de Anthony o Padma, sorprendiéndolo un poco; incluso la misma Selena siempre tuvo reparos de confiar en él, aunque por la forma en que ambos crecieron, no es tan difícil de creer.

Todo el castillo está lleno de personas que arriban de vacaciones, hay una especie de aura nerviosa por lo sucedido con la cámara, pero al ver a lo lejos a Pansy la saluda; la niña parece mejor y lo saluda de regreso, viendo con algo de duda a Luna, antes de rodar los ojos y correr hacía Daphne. Blaise lo saluda e incluso le da un asentimiento a Luna, quien lo saluda de forma algo despistada confundiendo a Blaise y haciendo a Draco reír levemente.

Nadie sabe cómo tratar a Luna, incluyéndolo.

Justo cuando iban a doblar para subir por las escaleras, Draco puede divisar a Potter a lo lejos, no tiene que llamarlo ya que el niño lo ha visto; Potter parece sorprendido como si hubiera sido atrapado en alguna mala pasada (lo cual es perfectamente posible) y por eso no piensa hablarle. Levanta la mano para demostrar que tiene la pulsera puesta, nadie sabe sobre el regalo, aunque teme que el niño no pueda verla bien por la distancia; tal vez si lo ve, aunque Draco no entiende porque el rostro del niño se vuelve rojo como un tomate antes de empujar a Ron lejos.

El pelirrojo lo saluda confundido al igual que Hermione, quienes son arrastrados por Harry lejos.

—Eso fue extraño—musita Luna ladeando el rostro. Draco piensa que, si Luna dice que algo es extraño, sin duda es extraño—linda pulsera—agrega esta tardíamente, a lo cual Draco no puede evitar sonreír.

Bastante decente para Potter.

.

.

Es un día antes de que las clases se reanuden que Draco siente que algo ha cambiado en el ambiente, no está seguro si es por ser un Malfoy o un Black; tal vez incluso por ser un rencarnado, que la magia es mucho más sensible para él. No es que sea como una especie de brújula o alarma que se active cuando algo sucede, pero en ocasiones como esta, puede sentir como si algo estuviera mal de alguna forma; había estado hablando con Cho sobre una nueva formación, cuando algo comenzó a sentirse incomodo. Michael había salido corriendo en la mañana diciendo que tenía dolor de vientre, así que estaba en la enfermería, mientras que Terry se había ido tranquilamente a la biblioteca; Padma había mencionado sobre que su hermana le llamo y Anthony solamente recibió una carta de Flitwick para algo.

Fue extraño, demasiado, pero incluso entonces nada parecía anormal; dejo a Luna trabajando con sus tareas de navidad que la niña no realizo antes de ir con Cho.

Hasta ahí todo estuvo bien.

—Draco—la voz de Anthony lo hizo levantar el rostro para despedirse de Cho, algo había picado en su nuca, pero no había nada malo.

La voz de Anthony sonó como de costumbre, aunque no fue raro ver a Padma a su lado, si se sorprendió de ver a Terry sin Michael arrastrado; lo adjunto a que su amigo estaba en la enfermería, pero el rostro sereno de su amigo parecía nervioso.

¿Algo ocurrió?

No lo cree, se ven nerviosos, pero sus amigos irían al grano si algo estuviera sucediendo. Si fuera sobre Orion, solamente habrían venido Anthony y Padma, al estar aquí Terry dudaba que fuera algo muy urgente; igualmente se alejó camino a su habitación, Cho solamente sonrió antes de irse con su amiga Marrieta.

Si fuera pensamiento de Draco, Cho podría conseguir mejores amigos, esa chica no le daba muy buena espina.

—Supongo que lo que ocupaba Flitwick fue rápido, tal vez podríamos empezar con el ensayo de transformaciones ahora que esta Terry—gracias a Dios que Terry había mejorado tanto en transformaciones estos meses, Draco estaba seguro que si le tocaba seguir ayudando a Michael, lo asesinaría.

Su amigo era inteligente, pero Michael era pésimo en transformaciones.

Terry pareció alarmado viendo a Padma, quien solamente le sonrió de forma tensa y eso hizo que Draco levantara la ceja.

Puede que fuera algo paranoico, pero los tres chicos parecieron tensos cuando entraron a su habitación, como si nunca hubieran estado ahí; estúpido, porque era el lugar donde más pasaban en Hogwarts. Draco camino hacía su baúl, buscando algunas notas, dejando de lado todo lo que refería a Orion; Padma comento la semana pasada sobre un nuevo hechizo o las posibilidades de uno. Todos estaban decidiendo si trabajaban sobre ese tema en específico, ya que conseguir un diccionario Maya no estaba siendo más fácil y Luna tristemente no podría ayudar tanto en esta área. Si colocaban todo su esfuerzo podrían tener un nuevo hechizo raro en su arsenal, o quedar atrapado con nuevas cadenas.

Draco no se sorprende a estas alturas.

—Venimos hablar sobre la cámara de los secretos—salta rápidamente Terry, provocando que Draco detenga su búsqueda para verlo sobre su hombro curioso.

Anthony por otro lado parecía ver todo con mucha curiosidad, incluso caminando hasta su cama para sentarse contemplativo; Padma parecía demasiado incomoda, bastante diferente a la niña que la mañana se había lanzado sobre él para despertarlo.

Sin aire, pero despierto, Padma lo apunto como una victoria.

—Ya les dije que no me interesa la cámara de los secretos—comento casi aburrido, haciendo que los tres niños se vieran entre sí.

Fue molesto.

Porque generalmente Draco podía entender sus miradas, pero hoy parecían diferentes a los usuales; tal vez finalmente la falta de sueño lo había alcanzado y lo han dejado fuera del círculo de miradas.

Eso dolió por algún motivo.

—Si claro, lo dijiste, pero tenemos curiosidad y estamos seguros de que sabes algo, tal vez escuchaste de eso con tu padre en navidad—hay algo en la forma en que habla Anthony que lo hace desconfiar, quiere decirles que no quiere hablar del tema, pero se detiene.

Ellos siempre le han ayudado con todo sin pedir nada a cambio, tal vez pueda decirle algo de la cámara para saciar su curiosidad.

Medita un poco sobre el tema, antes de asentir.

—Bueno padre comento que la cámara de los secretos se abrió antes, creo que habían culpado a Hagrid—comenta con la mano en el mentón pensativo, sin recordar hace cuanto fue abierta.

Fue en la época de Voldemort.

Los tres niños jadearon de forma coordinada, lo que provoca que Draco se levante algo aturdido.

—¿Hagrid? —musita Padma pensativa para sí misma, lo que hace que Draco levante una ceja acusadora; Padma es su amiga y nunca ha tratado mal a Hagrid, así que no piensa pensar mal de ella.

Pero algo en su reacción le hace dudar.

—No importa que diga mi padre, probablemente solo estuviera mintiendo o lo incriminaron; no sería la primera vez que sucede en Hogwarts—no quiere hablar de la administración de este colegio, pero es muy deficiente en todas las áreas.

Otro intercambio de miradas en los niños lo hace sentir incomodo, celoso y apartado; se levanta rápidamente para abrazar a Padma y ver mal tanto a Terry como Anthony.

Ambos niños parecen tan en shock como la propia Padma.

—¿D-Draco? —pregunta Padma sorprendida, pero Draco solo la abraza más hacía él.

—No, sé que ahora eres amiga de Anthony, pero Padma me pertenece; ella es mi amiga—puede que sea celoso posesivo, pero no importa.

Mira de forma traicionada a Anthony que le había asegurado que no iba a acaparar a Padma, pero ahora también tiene esas miradas con Terry; maldición, era molesto estar fuera del círculo privilegiado. Terry parece algo confundido, pero Anthony salta rápidamente incrédulo.

—Te gusta Padma—sus palabras suenan como si fuera traición o una blasfemia, pero algo que cree fervientemente.

Draco lo ve como si fuera un idiota.

Claro que no le gusta Padma, pero tampoco quiere que la acaparen, porque es su mejor amiga; no pensó que Anthony fuera del tipo celoso, durante las últimas semanas nunca pareció molesto cuando abrazaba a Padma. También estaba el hecho de que Padma al ser la hermana menor, estaba gustosa de interactuar como madre/hermana mayor/mejor amiga de Draco; pero tal vez esto era una forma en que Anthony demostraba que le gustaba Padma.

La niña que parece en shock en sus brazos.

—No me gusta Padma—aclara solo para que no se generen malentendidos en el futuro—ella es como mi hermana mayor—es raro decirlo cuando técnicamente quien tiene la edad mal es Draco—si tuviera que elegir a alguien de Hogwarts probablemente elegiría Cedric o algo por el estilo—añade con la burla eterna que tienen entre ellos.

Padma comentaba que Robert Hilliard estaba muy apuesto últimamente, pero Draco era un fiel defensor de Cedric como sex-symbol de Hogwarts; lucharía con quien fuera por eso. Claro que el chico era amable y carismático, además de apuesto y estaba seguro que en algunos años saldría con Cho Chang; no importa que tan bisexual se dijera que era.

No estaba enamorado de él.

Pero no puede negar cuando alguien es atractivo.

Terry comienza ahogarse con su saliva, Anthony lo ve incrédulo y Padma suelta un chillido de sorpresa.

Si.

Están actuando extraño.

—Te gusta Cedric, Cedric Diggory, el buscador de Hufflepuff—nuevamente el nombre del chico suena como un insulto en la boca de Anthony y eso hace que Draco se sienta confundido mientras suelta a Padma.

Algo raro está en el ambiente, pero no sabe que es.

—No me gusta, pero puedo admitir que un chico es atractivo a la vista; me gustan ambos géneros como dije en primer año, no deberías estar tan sorprendido—se cruza de brazos viendo a Anthony, confundido de que actúe así cuando el primer año fue tan comprensivo.

Entiende que hizo algunos chistes de polla en vacaciones sobre Harrison Ford y Anthony parecía ofendido que magullaran la imagen mental de su ídolo, pero eso no lo había incomodado antes.

¿Por qué ahora?

—¿Te gusta alguien de Hogwarts? —pregunta Padma curiosa, lo que hace que Draco dude, porque ya habían hablado del tema muchas veces.

—No me gusta nadie Padma, dudo que quiera salir con alguien en el futuro cercano…pero ya te he dicho esto varias veces, ¿todo está bien? —pregunta lo último con una sensación pesada en su espalda.

Algo está mal.

Algo no es correcto, pero no entiende que puede ser.

Anthony y Terry se ven algo alterados, pero, aunque hay un pequeño ataque de pánico en el rostro de Padma, este se afloja antes de abrazarse de su brazo derecho; pero no se siente como siempre, se siente mal, incomodo, extraño.

No natural.

Como desconocido.

—Todo está bien, solamente estoy algo enferma, tal vez sea lo mismo que con Michael; pero estoy bien—sus palabras suenan verdaderas, pero suenan mal.

Va decir algo, pero la mano de Anthony en su muñeca, demasiado cerca de la pulsera que le dio Potter, hace que pierda un poco la atención; Anthony parece ansioso de alguna forma, lo que lo hace dudar. No cree que sea por los sentimientos a Padma, pero hay algo en su mirada que simplemente mantiene a Draco confundido y de reojo puede ver como Terry parece dar pequeños saltos sobre su lugar.

Algo no está correcto, algo está mal. Algo…es diferente.

¿Qué es?

—Oye Draco escuche algo sobre el partido de Quidditch de este sábado, estamos esperando ansiosos para apoyarte—las palabras de Anthony suenan un poco mejor, efectivamente el partido era en una semana y tal vez solamente estaba siendo paranoico.

Cansado por el próximo partido y el entrenamiento espartano de Eliza.

—Bueno al menos si algo sale mal podre ver el trasero de Cedric de primera fila—bromea algo relajado, aunque la sonrisa tensa de Anthony parece un poco demasiado falsa, este asiente.

Tal vez aún le falta acostumbrarse, no entiende porque, Merlín sabe qué hace suficientes chistes de pollas con Michael cuando están aburridos; su amigo parece divertido por la situación, algo sobre más chicas para los demás.

—Oye Draco, ya que estamos hablando de todo un poco, ¿Qué piensas de Potter? —la pregunta fue suficientemente rara viniendo de Terry que usualmente no aporta al tema, voltea a verlo confundido sin entender su sonrisa de come mierda; Padma y Anthony lo ven incrédulo casi traicionados.

Por fin, lleva meses intentando hacerles entender que no quiere hablar de Potter, pero tal vez son un caso perdido. Se sorprende un poco el pensar que Terry pondría atención a este tema, pero nuevamente, Terry hoy estaba actuando muy raro.

Seguramente el virus estomacal de Michael los golpeo a todos.

No hay otra explicación.

—¿Es un Gryffindor? —es de mala educación responder con otra pregunta, pero a estas alturas no sabe qué más puede responder para que entiendan que no le importa Potter.

Los tres niños se desaniman de inmediato, especialmente Anthony.

—Bien que le regalaste un precioso dragón para navidad—medio escucha musitar a Anthony resentido, pero eso lo deja confundido ya que no le había dicho a nadie sobre el regalo de Potter; probablemente solo escucha a medias.

Va hablar, pero rápidamente Padma lo interrumpe.

—Entonces sobre la cámara de los secretos, ¿eso es todo lo que sabes? —

Draco medita, confundido de como Padma ve ansiosamente el reloj de la habitación.

—No tengo idea de quien podría ser el heredero Slytherin—lo cual es una gorda mentira, así que dirá una verdad ahora para que suena más creíble—pero no deberían descartar que alguien este siendo utilizado, hay objetos malditos que pueden controlar a la persona; exceptuando el pésimo desempeño de los adultos por manejar el asunto, dudo que estemos en mucho peligro…pero igual es mejor que no se alejen mucho de los grupos—toma la muñeca de Anthony, que lo ve incrédulo antes de estallar su rostro en un color rojo—lo siento Anthony, pero no podrás alejarte de Padma o de mí en el futuro cercano—dice con voz burlona guiñándole un ojo, lo que empeora el color rojo de sus mejillas.

Si.

Tal vez este enfermo.

Hay una risa ahogada de Terry, le da una mala mirada y este solamente niega con la cabeza; Padma parece entre divertida y preocupada.

—Yo, bueno, está bien—demasiado tímido, Anthony nunca es tímido.

El niño parece encontrarse dividido al igual que Padma, pero más que todo entre la timidez y el rojo demasiado brillante de sus mejillas. Su frente por otro lado parece un poco diferente, toma ambas mejillas del chico y acerca su rostro; este suelta un chillido por bajo, pero Draco solamente ve determinadamente como en su frente comienza aparecer un poco de marca color oscuro.

—Maldita sea Anthony, ¿te golpeaste la frente con algo? —la mirada del niño parece algo deslumbrada por la cercanía, antes de cambiar a un pálido casi fantasmal cuando se aleja y coloca una mano sobre su frente.

Ahora parece aterrado.

Con pánico.

Sus ojos parecen un poco diferentes, pero antes que lo mencione, la mano de Terry toma la muñeca de Anthony antes de arrastrarlo fuera de la habitación en tiempo récord; mientras Padma gritaba sobre ir a la enfermería. Esta por seguirlos, pero cuando llega a la sala común, han desaparecido, por lo cual se queda pestañeando confundido unos momentos.

Luna aparece con algunos pergaminos luciendo tranquila.

Draco solo se encoge de hombros cuando le pregunto qué paso.

Sus amigos son raros, que Luna forme parte de este grupo selecto, solamente reafirma su pensamiento.

.

.

No es hasta el siguiente sábado que Draco se detiene en camino al estadio que todo calza en su mente.

—Hijos de puta—dice en voz baja, provocando que Cho voltee a verlo curiosa, pero Draco solamente farfulle por bajo al entrar al estadio.

La semana pasada había comentado con Padma y Anthony sobre su extraña actitud, pero ambos chicos parecían tan confundidos que Draco llego a pensar que todo era una mala broma; Terry volvió a ser silencioso cuando llego a la habitación y Michael días después estaba tranquilo en el dormitorio. No volvieron a preguntar por la cámara de los secretos y eso hizo que Draco se sintiera incomodo cuando era él quien preguntaba al respecto, pensó que sus amigos entendieron que actuaron raro ese día y se estaban disculpando al respecto.

Pero luego había visto a Potter literalmente congelarse en el pasillo y huir con solo verlo, lo cual parecía ser su costumbre desde navidad.

Irónicamente, aunque eso es lo que buscaba inicialmente el año pasado, no pudo más que sentir que su actitud era molesta de alguna forma.

Luego como por arte de magia recordó lo que sucedía en la película del segundo libro, se supone que el trio dorado de Hogwarts usaría la pocion multijugos para entrar a las habitaciones de Slytherin; esto porque sospechaban que el Draco Malfoy original podría ser el heredero Slytherin, lo cual eran patrañas. Draco había pensado que, dado que era un Ravenclaw, no tendría que ser parte de esta situación en específico y simplemente estaría ajeno a toda la historia.

¿Esos bastardos dudaban de él?

Ellos habían preguntado en múltiples ocasiones si Draco conocía algo sobre la cámara, lo cual siempre omitió e ignoro, no importa que tantas veces Hermione señalara que era amiga de los Slytherin.

Dudaba que fueran a Ravenclaw solo por eso.

Pero si Hermione hubiera hecho un poco más de pocion, para poder ir tanto a Slytherin como Ravenclaw; pudieron haber ido en navidad con las serpientes, o después. Pansy se quejó de que Gregory y Vincent no dejaban de quejarse que en navidad estuvieron una hora encerrados en un armario, recordaba algo de Hermione y pelo de gato, pero parece que la niña esta tranquilamente por los pasillos.

Algo se estaba escapando de su comprensión, pero si esos idiotas fueron a Ravenclaw infiltrados los asesinaría, luego se suicidaría por idiota.

¿Cómo no lo noto antes?

Ahora parecía tan obvio.

Draco estaba hirviendo con su bate en la mano, mientras Eliza apretaba la mano del capitán Hufflepuff, por otro lado, Cedric coqueteaba con una sonrisa descarada a cualquiera que lo viera; Cho estaba en la banca como suplente, jugaría en el siguiente partido y la sonrisa de Cedric se estaba desperdiciando.

El buscador tomo su escoba antes de sonreírle a él, a lo cual Draco solamente le regreso una sonrisa retadora antes de ir con Robert al aire.

Estar en el cielo le hizo sentir cómodo, recordándose ignorar las graderías de los leones o mataría a alguien; un destello rubio hizo que volteara confundido al palco de los profesores, donde casi se cae de la escoba al ver a sus dos padres entre los adultos. Su padre estaba tranquilo, pero su madre tuvo la amabilidad de agitar su mano con una sonrisa cálida; como si quisiera que regresara a la realidad.

Todo mal humor esfumado.

Todo enojo sacado por la ventana.

Una calidez en su interior, que hizo que sujetara el bate con fuerza, esos malditos Hufflepuff no sabría quien los golpeo.

Jugar como buscador es diferente a ser golpeador, si bien Draco puede jurar que ve el reflejo de la Snitch mientras está volando, su deber es proteger a sus compañeros de equipo de las bludger; es un juego con mucho mayor movimiento y concentración, porque las bludger están constantemente por el campo y Draco tiene que usar sus dos brazos para detener las esferas mágicas.

Ha dominado muy bien el volar sin sujetarse con ambas manos, a diferencia de Robert, quien puede mantener una mano en el mango de la escoba sin problemas.

Es liberador, sus padres viéndolo como si estuvieran orgullosos, golpear esferas que sacan estrés y no importa que una impacte sobre su hombro con fuerza, Draco sigue volando con mirada fiera entre el campo para ayudar a sus cazadores a anotar puntos.

Debe protegerlos, ese es su trabajo, su puesto y se siente bien con esa bandera.

Sabe que Cedric es un buen buscador, pero Draco se asegura que su equipo logre anotar la mayor cantidad de puntos y Eliza parece brillar como guardiana.

Tienen este partido.

Esta seguro.

El partido se extiende por más de una hora y aunque Draco siente el cansancio, sigue jugando como si no hubiera un mañana, porque su padre está ahí; sus padres deben ver que Draco está haciendo lo mejor posible. Eso no evita que cuando el rugido de la multitud delata que Cedric atrapo la Snitch, estuvo un poco feliz de que la tortura terminara; giro a ver horrorizado a Eliza, pero esta tenía una sonrisa de oreja a oreja cuando se rebeló que incluso con la Snitch Ravenclaw había ganado con una diferencia de 30 puntos.

Debe comportarse dignamente, porque es el heredero Malfoy y no dar un espectáculo, menos frente a sus padres.

Draco apenas puede aguantarse de arrojarse sobre Eliza, cuando Robert literalmente lo arrastra en un abrazo grupal y Cho es quien termina sobre la espalda de Draco alabándolo por su desempeño en el primer partido; su hombro duele horrores, pero no aparte a Cho cuando está a su lado. Eliza toma un momento para dar la mano al capitán de Hufflepuff, antes de levantar el puño y que todos los Ravenclaw que se han acercado estallen en victoreos.

Puede notar a Anthony y Padma felicitarlo a la distancia, pero Draco, aunque desea estar con su equipo, no duda en separarse para casi correr donde los profesores; el padre de Draco está ahí con su madre, la última con una sonrisa leve pero feliz, sus ojos brillan emocionados por su victoria.

Voltea a ver a su padre temeroso de que pueda suceder, aunque su sola presencia, llena de tanto anhelo y esperanza a Draco que casi quiere llorar.

Vino por mí.

No me odia.

Esta aquí.

—Bien hecho hijo—la forma en que habla Lucius es una que conoce muy bien, una que utiliza para hablar frente a socios y sangre pura, para demostrar que su hijo ha hecho algo de lo cual debe sentirse orgulloso y puede demostrar frente a los demás.

Y maldita sea que duele.

Parte de su emoción por ganar es apaciguada, su sonrisa mengua un poco y siente picazón en su vientre.

¿Qué tengo que hacer para que se sienta orgulloso?

La respuesta llega de golpe, si tan solo diera un paso atrás a sus pensamientos, si tratara a sus amigos de la forma en que su padre quiere, este se sentiría orgulloso de él; si actuara como un pura sangre perfecto, como debería hacer, su padre aplaudiría sus elecciones.

¿Lo haría?

¿Sería suficiente?

—Volaste de manera maravillosa querido—habla su madre atrayendo su atención, sus palabras cálidas y como acaricia su mejilla, provocan que su interior se caliente un poco.

Está diciendo la verdad.

Su madre lo ama y apoya.

—No podía perder de ninguna manera, mucho menos si mi hermosa madre me estaba observando—intenta sonar casual cuando ve de reojo a su profesor Snape acercarse con Dumbledore, su padre levanta la barbilla casi con reto ante el hombre.

No apoya eso, pero tampoco le agrada totalmente Dumbledore, así que no piensa menos de su padre por esa acción.

—Siempre tan halagador—la manera en que Severus dice esas palabras, no suenan positivas, pero Draco solamente le da una sonrisa cegadora.

Puede que no fuera un Slytherin, pero sabe que su padrino parecía curiosamente complacido con que hubiera hecho un buen trabajo; su mirada era mil veces más cálida que la de su padre.

—Sin duda el mejor estudiante de su generación y un jugador de Quidditch totalmente excepcional, Ravenclaw no podría estar más agradecido con tenerlo dentro de su casa—habla Flitwick apareciendo ahora con McGonagall, el profesor de su casa luciendo complacido y Draco se siente un poco abochornado de repente.

Ve de reojo a su padre, quien solamente asiente.

Duele.

Pero Draco piensa que es una mejoría, un avance, está aquí y eso es todo lo que importa. De reojo mira a Severus casi suplicante, pero este solamente parece ver a su padre con dureza; su madre quien ahora tiene una sonrisa un poco más tensa, es quien le da un suave apretón en su hombro.

—Es un orgullo tener a Draco como nuestro hijo, pero no queremos acaparar tanto, deberías estar celebrando con tu casa este maravilloso partido—su madre es amable, pero le esta dando un escape que Draco piensa tomar.

Una parte de él quisiera llevarla donde están sus amigos esperando, poder presentarlos formalmente, que conozcan a su madre de la cual se siente orgulloso; pero es un sueño infantil y tonto.

Porque eso no es posible ahora.

Sus dedos tiemblan ligeramente, queriendo hacer lo que no puede, pero en su lugar solamente abraza a su madre quien le regresa el abrazo levemente sorprendida; si bien Draco es alguien demasiado afectivo con su madre, suele no serlo frente a tantas personas. La abraza un poco demasiado fuerte, pero su madre no hace ningún comentario cuando acaricia con suavidad su espalda esperando poder tranquilizarlo; ocupa saber que ella aun lo ama.

Necesita saberlo.

—Estoy hablando con él, cuando vuelvas a casa te prometo que todo estará bien—susurra rápidamente su madre a su oído y él asiente de forma apenas perceptible.

Se aleja de su madre, dándole una sonrisa a su padre quien responde con un asentimiento de cabeza, aunque sus ojos sospechosos vuelan a su esposa que no parece afectada.

Draco se despide de los profesores, casi corriendo hacía Padma y Anthony que lo estaban esperando; de reojo nota que algunos Gryffindor aún se estaban marchando, pero no quiere prestar atención a Potter que parece detenido viéndolo a la distancia con sus dos amigos que lo empujan.

No.

Esa tarde no importa nadie.

Celebra con sus amigos Ravenclaw, incluso cuando Anthony le reprocha cada cinco minutos si está bien, Draco solamente sonríe mientras victorean a Eliza su capitana y todos se encuentran optimistas; hay un ligero vacío en su pecho que Draco realmente no piensa prestarle atención.

Esa noche no.

.

.

Los siguientes días Draco se siente mejor, si bien Padma le ha preguntado por lo que ocurrió, Draco es una caja sellada al vacío y no tiene el mayor interés de hablar de su familia frente a Padma; no cuando ella tiene la familia perfecta. Se siente estúpido pensando sobre el tema, la familia Malfoy esta forrada en dinero y es una gran mejoría de su familia como Orion Blake; aunque su madre lo ama aún se encuentra siempre presionado por su padre y está comenzando a sentirse desesperado. Por años ha tenido el plan de ayudar a su padre, pero ese plan no parece tener sentido si su padre no logra amarlo mucho más de lo que le teme a Voldemort.

Pero es optimista, no se ha interpuesto en la cámara de los secretos, nadie ha muerto y no hay un motivo real para que su padre lo odia.

Su madre va ayudar.

Ella siempre es la mejor en estos casos, pero eso no evita que se sienta un poco ansioso y en más de una ocasión los siguientes días del partido se encuentre releyendo un párrafo más de una vez.

Esta distraído.

Así que cuando Luna le ofrece acompañarlo a dar un paseo, es Michael quien lo saca de la habitación quejándose de que no sirve de nada en su estado actual. Ofendido con sus amigos comienza a despotricar sobre lo traidores que eran, hasta que Anthony da un paso al frente luciendo un poco dramático, lo que hace que Draco se encoja un poco al lado de Luna confundido.

—Te amo—dice Anthony casi de forma teatral (Padma culparía a Draco de que su amigo fuera así ahora) y todos en la habitación menos Luna gimotean cansados.

Cansados de la broma continua de Star Wars que han hecho desde que regreso de vacaciones de navidad.

—Lo sé—responde Draco con su mejor imitación de Han Solo, antes de que salga por la puerta corriendo y escapando de la almohada mortal de Padma.

Luna por otro lado parece feliz de caminar por el castillo con Draco, no por el lado de que las últimas semanas han dejado de molestarla y de quitarle sus objetos; una sonrisa mortal de Draco es suficiente para detener a cualquiera y en general usaría alguna cosa que le pediría a los gemelos si alguien sigue molestando. Ignorando que su primer año estuvieron entre bromas por ambos lados, los gemelos son unos amantes del caos que simplemente le dan cosas a Draco por un precio razonable.

Draco comienza a tener una reputación en su casa, hay menos trabajos de pociones que revisar, pero en general los niños comienzan a temerle.

Respeto, dirá Draco a sus amigos, pero el miedo también ayuda.

Luna no tiene amigos de su edad o de su año, por lo cual Draco no le molesta tenerla a su espalda si eso le ayuda a no sufrir de algún mal trato de los otros estudiantes. Cho es una que ha comenzado a saludar a Luna cordialmente al notar lo unida que esta con Draco, el club de Quidditch también parece tener sus reparos y la mayoría de años mayores los ignoran; parecen más preocupados de que Draco les ayuden en pociones que en molestar a una niña.

Funciona para Draco.

Por otro lado, aún hay rumores en otras casas, pero la influencia de él no ha llegado tan lejos; aunque Pansy a regañadientes no dice nada malo de Luna cuando esta frente a Draco, Blaise y Theo la tratan como de costumbre.

Millicent por otro lado parece ver a Luna como si fuera basura, pero no comenta nada frente a Draco.

—Creo que descifre una parte de tu libro, es un hechizo de alucinación, puede hacer ver a tu oponente lo que quieras por un corto periodo de tiempo; aunque no están los pasos escritos—habla Luna con un dedo en su mentón pensativa, Draco asiente porque había visto que tanto Luna había estado trabajando en el texto con simbología maya al lado de una frustrada Padma.

—Podría servir como distracción—no es un hechizo ofensivo, pero siempre y cuando no lo dejara en cama una semana, Draco cree que podría trabajar con este.

—Creo que sería encantador poder hacer que otros vean lo que quieren, yo haría a mi padre ver a mamá nuevamente—Luna no parece afectada de hablar de su madre muerta como otros, a lo que Draco solamente se encoge un poco no acostumbrado a una persona como ella.

Diferente a Selena sin duda, su hermana menor, aunque nunca conoció a su madre, nunca pudo hablar realmente bien sobre ella; o el tema de las madres en realidad.

Un destello rojo lo hace detenerse en el camino, Draco pestañea viendo a la menor de los Weasley lucir demacrada cuando caminaba por los pasillos; esta por decir algo, pero se detiene indeciso. Luna por otro lado da un paso al frente para llamar la atención de Ginny Weasley, quien salta un poco asustada al verlos, pero queda algo perdida ante la sonrisa amable de Luna.

Draco tiene un mal presentimiento.

¿Cómo terminaron los 3 en medio del bosque con Hagrid a su lado?

Realmente no está seguro.

En un momento Luna estaba saludando a Ginny, anunciando que era la única de su año que no la trataba mal y al siguiente estaban en medio del bosque donde Hagrid parecía haberlos estado esperando; Hagrid hace un comentario sobre Draco adoptando niñas de primer año, a lo cual se encoge de hombros. Hagrid quien había conocido a Luna gracias a Draco, parece sorprendido de que la niña pueda ver un Thestral; sorpresa que disminuye cuando esta acepta que vio a su madre morir y que deja de tener importancia cuando Draco admite que también puede verlos.

No sabe porque, por lo cual Hagrid parece fascinado.

—¿Caballos negros con alas? —pregunta Ginny luciendo confundida y por primera vez desde que llegaron al colegio, un poco más viva.

Había tenido sus dudas iniciales, pero no fue hasta que Luna la guio para que tocara uno, que la niña chillo aterrorizada al sentir algo donde no debía haber nada.

Son enormes, piensa Draco curioso.

Si bien tienen un aspecto mucho más aterrador que un caballo normal, las bestias parecen lucir claramente encantadoras alrededor de Hagrid y Luna; esta última asegurando que en ocasiones viene alimentarlos. La mayoría de estudiantes parecen ignorar su presencia, Ginny parece sorprendida cuando Hagrid anuncia que son los Thestral los que tiran de los carruajes de años superiores; Draco por otro lado esta fascinado cuando uno de ellos lo deja acariciar su pelaje.

El cabello negro lo ve intensamente, pero cuando juega con su oreja y mastica un poco su cabello, Draco suelta una carcajada divertida.

Según la descripción son bestias peligrosas, pero Draco piensa que son bellas a su manera.

—Tal vez si le pregunto a Dumbledore podría dejarlos montarlos algún día, parece que están encariñados con ambos—habla Hagrid viendo tanto a Draco como a Luna con las bestias, Ginny por otro lado chilla cuando la manzana que usaba para alimentarlos desaparece frente a ella como si algo la comiera.

No viendo al caballo disfrutar de la merienda.

—No soy buena con las alturas—confiesa Luna tranquila, en cambio Draco ve a uno de los caballos con un tirón divertido.

—Creo que prefiero las escobas—

Los Thestral son criaturas inteligentes, porque uno de ellos muerde deliberadamente su cabeza haciendo a Draco chillar divertido.

Ginny suelta una ligera risa, lo cual Draco se alegra y toma como una victoria.

Esperando que, al finalizar el año, no todo fuera tan malo para la niña; la culpa probablemente, es lo que le guía a que cada vez que ve a Ginny después de eso la salude amablemente. Luna también comienza a pasar tiempo con la niña que luce un poco mejor, cansada, pero realmente feliz y no solo existiendo.

Los ataques parecen estancarse y Draco casi quiere pensar que todo ha acabado.

.

.

El 14 de febrero fue una fecha sin duda, inesperada.

Desde que amaneció Draco se encontró algo cansado, porque Eliza no era alguien romántica y su capitana parecía emocionada por la anterior victoria del equipo; una práctica casi espartana que hace que Draco solo quiera estar en su cama todo el día. Practicaron toda la mañana y aunque en la tarde tuvo tiempo para relajarse, ya que los Gryffindor había apartado el campo en la tarde, Draco pensó que era solo una bendición disfrazada; el propio Harry parecía haber entrado como vaca al matadero al ver el rostro de Draco agotado.

No todos tienen lo que quieren.

Potter había hecho un chiste sobre su apariencia, pero casi parecía forzado y cuando Draco volteo a verlo, el niño parecía alejarse rojo como un tomate.

Si esta era la idea de ser un rival, Draco podría señalar muchas fallas.

Pero el 14 de febrero demostró que sería un día diferente cuando entro al gran comedor, las paredes estaban cubiertas de flores grandes de un rosa chillón. Y, aún peor, del techo de color azul pálido caían confetis en forma de corazones. Padma soltó una risa nerviosa apuntando a Lockhart y Draco solamente se quejó ruidosamente por el actual aspecto, pero tenía hambre y quejarse de su pésimo profesor de defensa no era algo nuevo.

No quería pensar en la estúpida túnica que usaba ese día.

Ya era una perfecta broma por sí mismo, pero era como echar leña a una fogata buscando la burla de todos los presentes.

—¡Feliz día de San Valentín! —gritó Lockhart—. ¡Y quiero también dar las gracias a las cuarenta y seis personas que me han enviado tarjetas! Sí, me he tomado la libertad de preparar esta pequeña sorpresa para todos vosotros... ¡y no acaba aquí la cosa! —

Lockhart dio una palmada, y por la puerta del vestíbulo entraron una docena de enanos de aspecto hosco. Pero no enanos así, tal cual; Lockbart les había puesto alas doradas y además llevaban arpas.

Draco sintió un poco de pena por los enanos.

—¡Mis amorosos cupidos portadores de tarjetas! —sonrió Lockhart—. ¡Durante todo el día de hoy recorrerán el colegio ofreciéndoos felicitaciones de San Valentín! ¡Y la diversión no acaba aquí! Estoy seguro de que mis colegas querrán compartir el espíritu de este día. ¿Por qué no pedís al profesor Snape que os enseñe a preparar un filtro amoroso? ¡Aunque el profesor Flitwick, el muy pícaro, sabe más sobre encantamientos de ese tipo que ningún otro mago que haya conocido! —

El profesor Flitwick se tapó la cara con las manos. Snape parecía dispuesto a envenenar a la primera persona que se atreviera a pedirle un filtro amoroso.

—46 personas tienen problemas mentales—musito Terry por bajo, a lo cual Draco asintió.

—Creo que sería encantador recibir un poema, aunque todos parecen actuar como si tuvieran una infestación de Wrackspurt el día de hoy—habla Luna confundida viendo a todos lados.

Curiosamente, aunque no cree en las criaturas, Draco no pudo estar más de acuerdo y por el rostro de otros estudiantes, parecía que el día de hoy podría ser una tortura.

Lo fue, pero no lo fue.

Los enanos se pasaron el día interrumpiendo las clases para repartir tarjetas, ante la irritación de los profesores, pero Draco se encontró bastante sorprendido de recibir al menos 7 poemas al finalizar el día. Sus amigos habían comentado que era popular entre la población femenina, pero eso no significaba nada, lo que cambiaba claramente al recibir algunos poemas; lejos de sentirse avergonzado, parecía sorprendido ya que como Orion Blake no tuvo tanta atención femenina.

Tal vez la tuvo, pero por estar prestando atención a su hermana y sobrevivir, no se dio cuenta realmente.

Ahora como Draco Malfoy, encontró impresionante y algo intimidante, que al menos 7 niñas (dudaba que algún niño le enviara algo, eran demasiado jóvenes para entender en realidad que Draco le gustaban ambos niños al menos que lo dijera en voz alta) tuvieran el coraje para enviarle un poema con algún ridículo enano. Pero tomo cada poema con una sonrisa amistosa, sin desalentar a nadie o animarlo, simplemente agradeciendo el poema y sin parecer avergonzado.

Era algo tierno, para un niño de esta edad (¿acaso él no tiene 12 años? A veces se siente como un niño y otras como un adulto) era la forma en que indicaban sus emociones, pero en general solo serian momentos que recordarían en la posterioridad con vergüenza; Draco esperaba que su forma de aceptarlos provocara un poco menos de vergüenza.

Recibió otro poema al casi finalizar la tarde, que era abiertamente de Luna ya que esta firmo y solo por eso le envió un poema de regreso. Alabo su cabello rubio y sus ojos azules, además de su creatividad y personalidad, lo que provocó que Luna pareciera realizada ante su regalo. Cuando la niña comento que era un gran regalo de cumpleaños, Draco casi se cae de la silla porque Luna cumplía años el 13 de febrero y de esa forma todo su grupo de Ravenclaw que incluía a Padma, le enviaron poemas a la niña antes que terminara el día.

Lo cual hizo que Luna parecía encantada y que Pansy no lo hechizara por darle un poema a otra niña, cuando ella fue una de las 7 niñas originales que le envió un poema.

Estaba meditando sobre enviarle un poema a Pansy, bajando de la torre de encantamientos donde estuvo en clases, cuando un alboroto lo distrajo.

—¡Eh, tú! ¡Harry Potter! —gritó un enano de aspecto particularmente malhumorado, abriéndose camino a codazos para llegar a donde estaba Harry.

Draco no lo había visto hasta que sonó el llamado, Anthony a su lado pareció ver todo igual de sorprendido cuando el niño se volvió pálido de golpe; Harry volteo a ver a Draco y en su mirada de pánico, Draco supuso que el niño estaba por vomitar.

Ginny quien estaba cerca, pareció un momento confundida cuando Harry claramente parecía listo para huir; Draco ladeo el rostro ya que supuso que pasaría antes que ocurriera, había visto a otros estudiantes intentar huir en todo el día y era obvio que no podrían.

El enano, se abrió camino a base de patadas en las espinillas y lo alcanzó antes de que diera dos pasos.

Eso debió doler.

—Tengo un mensaje musical para entregar a Harry Potter en persona—dijo, rasgando el arpa de manera pavorosa.

—¡Aquí no! —dijo Harry casi con pánico volteando a ver a Ron por ayuda, pero su mirada termino desviándose a Draco casi con horror.

Su rostro parecía como si hubiera visto la muerte misma, su ya pálido rostro se volvió incluso peor cuando sus ojos chocaron.

No es que fuera hacer nada, intento trasmitirle con la mirada que lo mejor sería mantenerse quieto, pero el niño quería huir.

—¡Párate! —gruñó el enano, aferrando a Harry por la bolsa para detenerlo.

—¡Suéltame! —gritó Harry, tirando fuerte.

Tanto tiraron que la bolsa se partió en dos. Los libros, la varita mágica, el pergamino y la pluma se desparramaron por el suelo, y la botellita de tinta se rompió encima de todas las demás cosas.

Harry intentó recogerlo todo antes de que el enano comenzara a cantar ocasionando un atasco en el corredor.

—¿Por qué toda esta conmoción? —dijo otra voz familiar, la de Percy Weasley, que se acercaba.

A la desesperada, Harry intentó escapar corriendo, pero el enano se le echó a las rodillas y lo derribó.

—Bien —dijo, sentándose sobre los tobillos de Harry—, ésta es tu canción de San Valentín: —

Tiene los ojos verdes como un sapo en escabeche

y el pelo negro como una pizarra cuando anochece.

Quisiera que fuera mío, porque es glorioso,

el héroe que venció al Señor Tenebroso.

Draco está seguro de que Harry habría dado todo el oro de Gringotts por desvanecerse en aquel momento. El niño estaba intentando reírse con todos los demás, se levantó, con los pies entumecidos por el peso del enano, mientras Percy Weasley hacía lo que podía para dispersar al montón de chavales, algunos de los cuales estaban llorando de risa.

Aunque disimulaba, Harry estaba escapando de la mirada de Draco.

—¡Fuera de aquí, fuera! La campana ha sonado hace cinco minutos, a clase todos ahora mismo —decía, empujando a algunos de los más pequeños—Percy fue bastante claro, pero mientras Harry literalmente se alejaba huyendo nuevamente de su mirada, Draco noto que Ginny parecía desinflarse.

Se apresuro a la niña para palmear su hombro, a lo cual esta lucia miserable.

Sin duda la causante del poema.

No es que fuera algo malo, Draco estaba seguro que en algunos años cuando Ginny se reuniera finalmente con Harry (si su mente no falla, seria cerca del sexto año de Potter) esto solamente sería una broma vergonzosa pero cálida entre ellos.

—Fue un lindo poema—intenta animarle Draco, de reojo nota que Anthony arruga el rostro sin estar de acuerdo, pero al menos no hace un comentario negativo.

Ginny solo suspira, antes de asentir, pero parece tan avergonzada que solamente da media vuelta para irse; su rostro esta algo pálido desde que vio las cosas de Potter caer.

Lo cual recuerda a Draco alarmado, sobre haber notado un cuaderno negro entre ellos.

Maldición.

.

.

Draco decide quedarse en Hogwarts en las vacaciones de semana santa, Terry y Michael regresarían a casa, pero convence a Anthony y Padma de quedarse para probar el hechizo que Luna ha descubierto; esta última tristemente decide volver a casa con su padre. Lo mejor es practicar el hechizo ahora que están en vacaciones, por si tuviera que pasar algunos días en la enfermería a lo cual; tomaron algunos días antes de vacaciones para traducir el texto maya, con ayuda de luna. Orion parecía muy orgulloso del hechizo, ya que entre todos sus escritos no habían encontrado nada con tanto afecto; Draco tenía la teoría que la parte de Dragones tendría alguna forma similar.

Pero mientras no pudieran descubrir el idioma que Orion invento, lo cual llevaba demasiado tiempo y errores el poder capturar.

Solo podrían con los idiomas ya existentes.

Si estos idiomas no parecieran tener dos o tres combinaciones como tal, sería mucho más fácil.

El hechizo como tal era:

Sáasil weenel.

Entre las traducciones pudieron descubrir que efectivamente creaba una ilusión para el objetivo, que dependería de que quiere que el usuario observe y todo a su alrededor cambiaria; claro que físicamente no se afecta y solamente podría ser conjurado correctamente si el usuario tiene primero al objetivo en su mirada. No determina si solamente sería para personas o también funcionaria con criaturas, pero le daba un poco de miedo usarlo con Merlín como aconsejo Anthony.

Su lechuza lo picotearía hasta la muerte.

Así que apenas iniciaron las vacaciones y los chicos se fueron, Draco se encerró en el dormitorio con Anthony y Padma para lanzar el hechizo.

—Sáasil weenel—su pronunciación era algo torpe, pero estaba seguro que era como Luna le había indicado.

Tristemente no funciono, Padma negó con la cabeza y Draco gruño frustrado. Padma y Anthony intentaron usarlo también con Draco, pero luego de dos horas de intentos, Draco bajo enfurruñado al comedor esperando poder despejarse un poco. Muchos de los estudiantes se fueron felizmente a casa, por lo que quedaban demasiado pocos estudiantes; Draco le había enviado una carta esa mañana a su madre y también a Dora, la carta de Andrómeda fue enviada el día de ayer preguntando por el estado de su jardín.

Draco esperaba que el día siguiente obtuviera una carta de la mujer describiendo sus horas en el jardín, pero, aunque no tenían muchos temas de conversación y Draco no entendía tanto, le gustaba hablar con su tía. Su esposo Edward usualmente enviaría algunas notas dentro de la carta de su tía, comentando sobre películas muggles y claramente interesado en verlo pronto.

Dudaba que pudiera ir en un futuro cercano, pero tenía fe en su madre y con suerte estas vacaciones no solamente tuviera que pasarlas con Pansy.

La niña que se había ido de vacaciones con su familia, Theo y Blaise también.

Fue algo desconcertante, ya que últimamente intentaba pasar con ellos los almuerzos, así que se dejó arrastrar con Padma a la mesa Gryffindor; Draco se sintió algo acorralado, pero Parvati lo recibió con Neville, por lo cual Draco se sentó con una sonrisa seguido de Anthony.

—Este año la competencia de la torre Ravenclaw será en algunas semanas—anuncia Padma emocionada, a lo cual Anthony y Draco victorean por igual, Neville se ve algo pálido y Parvati solamente se ríe.

—Supongo que este año Neville no quera participar, después de lo sucedido el año pasado—comenta Anthony divertido guiñándole un ojo a Neville, quien se vuelve un poco pálido.

Parvati ve como los tres Ravenclaw se ríen con curiosidad, pero antes que pueda decir algo, Hermione toma asiento seguida de sus dos amigos frente a ellos. Harry parece un poco aliviado de no estar en clases como Ron, pero Hermione ve a los integrantes de la mesa con curiosidad; Draco se encoge de hombros ante su mirada y luego señala a Padma.

La niña solamente sonríe encantadoramente como siempre.

—Bueno pensé en sentarme aquí con los Gryffindor, especialmente desde que esta mi hermana y mi nuevo amigo Harry—Padma responde una pregunta que nadie hizo, pero Draco voltea a ver a su amiga curioso y Anthony suelta una leve risa que lo hace conocedor del tema.

¿Se ha perdido de algo?

Voltea a ver a Potter, quien parece pálido de repente, sus ojos son como dagas para Padma quien sonríe de forma divertida.

Hermione y Ron suspiran al mismo tiempo.

—¿Desde cuando eres amiga de Potter? —pregunta Draco, porque nadie parece interesado en hacer la pregunta a excepción de él.

Padma sonríe al verlo.

—Bueno la semana pasada hablo conmigo, estaba muy interesado en el libro que alguien estaba leyendo y yo claramente lo ayude a responderle la pregunta—es una respuesta, pero que no dice mucho y Draco entrecierra los ojos, notando de reojo como Anthony lucha por contener la risa.

—Me alegra que te diviertas, yo soy quien tiene que verlo obsesionado las 24 horas—gruñe Ron viendo a Anthony, como si fueran amigos y eso nuevamente alarma a Draco.

¿Son amigos?

¿Desde cuándo?

Sus preguntas en el rostro debieron ser demasiado obvias, ya que Anthony lo ve casi con lastima.

—Ohhh no me mires así Draco, mientras tu siempre estas cuidando de Luna o Ginny, a veces hablamos con Ron o Hermione; Harry parece no estar muy interesado en la charla si no hay algo en específico como tema de conversación—contesta Anthony con franqueza, provocando que Draco se sienta levemente traicionado.

Porque no sabía eso.

No tiene nada contra Potter y compañía, pero nuevamente, no le gusta ser excluido; especialmente cuando esta algo resentido con el trio dorado por usar obviamente la pocion multijugos con él, está seguro que si los expone sus otros amigos no serían tan cercanos, pero no lo hace.

Porque es mezquino e infantil.

—Por eso Luna es mi favorita—farfulla claramente molesto por bajo, pero Anthony solamente sonríe antes de poner rostro serio.

Padma gimotea por bajo al saber esa mirada confundiendo a todos los demás, pero Draco por otro lado se ilumina al conocerla.

—Te amo—nuevamente citando a la princesa Leia y Potter escupe su bebida frente a todos, Draco lo ignora para seguir en el papel.

—Lo sé—responde con seriedad, antes de que su rostro se divierta y choque los cinco con Anthony igualmente emocionado.

Todos parecen confundidos.

—Es una escena de una película muggle, Draco y Anthony están obsesionados con ella, se llama Star Wars Harry por si te interesa verla—habla Padma dándole una mirada juguetona a Harry, quien sigue luciendo abochornado e impactado por lo que acaba de suceder.

Parvati solamente se encoge de hombros y los otros Gryffindor solo se ven confundidos, comienzan acostumbrarse a sus excentricidades y Draco está feliz por ese pequeño logro. Ron musita sobre no entiende como vieron una película Muggle, pero nadie ahonda más en el tema para su suerte.

—¿Padma a que estudiante invitaremos este año para los juegos Ravenclaw anuales? —pregunta Draco porque sabe que esto generara un caos en los Gryffindor, quienes ven todo confundidos, especialmente el trio dorado.

Neville solo se encoge un poco en su asiento.

Bien le hace al trio dorado por intentar robar a sus amigos.

Draco piensa en Ginny, probablemente la niña tendría un mejor semblante si la invitaran, aunque los gemelos podrían ser divertidos; Draco se muere por poder invitar alguno de sus amigos Slytherin, pero duda que ellos aceptaran. Luna por otro lado era un estudiante de Ravenclaw, así que podría participar si ella quisiera y Draco estaba casi tentado a meter un poco de cerveza de mantequilla a escondidas. Robert su compañero Ravenclaw en el quidditch, parecía dispuesto ayudarle y era el favorito de Eliza; tantas posibilidades.

No era licor, pero sería algo divertido.

—Neville tal vez tenga ganas de ir nuevamente, por otra ronda con Draco—se burló Anthony activamente, haciendo que Neville chillara alarmado viendo a los demás, pero nadie parecía entender que paso.

Duda que entiendan que paso alguna vez.

Draco noto como Harry volteaba a ver a Neville casi con traición en sus ojos, mientras que sus otros dos amigos parecían curiosos.

—¿Neville? —pregunto Hermione suavemente, pero Neville solo negó con la cabeza y ambas manos en su rostro.

—Lo que pasa en la torre Ravenclaw—musito Neville tan bajo y con pánico que nadie lo escucha, pero fue suficiente para Draco y sus amigos.

—Se queda en la torre Ravenclaw—recitaron Padma, Anthony y Draco de forma solemne, antes de soltar risas entre ellos que solo confundieron a los demás.

Draco rápidamente salto con la idea de generar el peor caos que el mundo ha visto.

—Creo que deberíamos invitar a los gemelos—aseguro con diversión, haciendo que Anthony casi se caiga de la silla por reírse tanto.

Padma lo vio sorprendida.

—Por Merlín, realmente quieres ver el mundo arder—afirma su amiga con sorpresa, pero maliciosa curiosidad que hace a Draco sonreír encantador—pero creo que sería divertido y aumentaría el caos del año pasado, creo que sería genial—ha influenciado mal a su mejor amiga, Draco nunca se había sentido más orgullosa de ella.

—¡Fred, George! —llama rápidamente, alegre de que los Slytherin casi en su totalidad se fueron de vacaciones y nadie podría señalarlo por hacer esta locura; dos cabezas rojas voltean curiosos del otro lado de la mesa antes de acercarse—¿Quieren entrar a un evento anual exclusivo de la torre Ravenclaw? —pregunta Draco con una mirada expectante.

Ambos gemelos se ven de reojo curiosos, Ron parece alarmado.

—Pensé que era de tu Weasley favoritos—dice este indignado, pero Draco lo ignora por ver a los gemelos con ojos brillantes.

—¿Qué clase de evento Malfoy? —

—¿Podemos llevar bromas? —

Si, va ser un caos.

—Maldición, Terry y Michael van a matarnos—

—Pueden llevarlo, solo si prometen que todo lo que pase en la torre se va quedar en la torre—explica Draco con una mano en alto, lo que hace que ambos gemelos sonrían de forma maliciosa.

Nota de reojo la mirada curiosa de Potter, pero cuando Draco voltea, este solo aparte el rostro levemente sonrojado; parecía querer decir algo, pero se mantuvo silencioso. Padma rápidamente sigue su desayuno, recordándole a Draco que si querían todo listo era mejor apresurarse para ir a la biblioteca; Draco asiente antes de preguntarle a Hermione sobre hechizos que necesitan contacto visual y esta recomienda varios libros.

Si.

Ese hechizo estará dominado pronto, espera.

Continuara…

Espero que no se olvidaran de los juegos anuales de la Torre Ravenclaw que vendrán en el siguiente capitulo, este año con gemelos incluidos. Me pregunto sobre quien estaría preguntando Harry a Padma, una total sorpresa; mi querido niño intenta ser un rival y claramente no le está funcionando muy bien.

La historia probablemente tenga un total de 10 capítulos, así que ya casi estamos llegando al final.