¡Hola!
Aquí les traigo el séptimo capítulo, sigue teniendo lugar en el mismo periodo de tiempo que el 5 y el 6 (es decir después de la noche del 4), pero este se centra en la pareja de Finchel.
Quiero avisarles que esta capitulo contiene escenas AU, lemmon, o como quieran decirle. Es la primera escena que escribo así. Así que si les pareció una porquería por favor háganmelo saber con sus Reviews.
Muchas y muchos me preguntan ¿cuándo habrá momento Klaine? Lo digo públicamente ahora. Este fic no solo se centra en la pareja de Klaine si no en todos los personajes de Glee. Pero eso no quiere decir que no haya Klaine. Lo habrá pero más adelante.
Quiero recordar también que los personajes y escenarios son de Fox, Ryan Murphy y colaboradores.
-Capitulo 7: El despertar Fichel-
Era temprano cuando se despertó, tenía que preparar muchas cosas antes de que él llegara. Primero fue hacía la ventana y la abrió para que los primeros rayos de sol iluminaran la estancia. Después lentamente se fue desvistiendo del pijama y se puso unos shorts para hacer deporte y una top de tirantes. Se dirigió hacía su bicicleta estática y empezó a pedalear. Normalmente hubiera puesto música pero era demasiado temprano para eso. Cuando pasaron los 45 minutos que hacía cada día de deporte ya fuera con su bicicleta en Ohio o corriendo en Nueva York, se fue hacía el baño donde encendió el grifo para que corriera el agua. Cuando empezó a salir el agua calienta ya estaba desvestida y su ropa, ahora sudada, estaba dentro de cubo de la ropa sucia. Cuando las primera gotas de agua caliente salpicaron en su cara se estremeció, bajo la temperatura del agua un poco y, entonces sí, se metió dentó del chorro, se mojó el pelo y se lo empezó a enjabonar con su champú olor a mango, después se enjabono el cuerpo y salió de la ducha. Se enrolló el cabello en una toalla y fue hacia su armario y lo miro con cara de nostalgia. "¿Cómo había podido vestirse así de mal cuando iba al instituto?" pensó. Tenía suerte de que Kurt la hubiera ayudado con su cambio de look; Si no todavía seguiría vistiendo con faldas de topos rojos y camisetas de rayas amarillas. Pero ahora, había cambiado así que cogió unos tejanos marinos que llegaban hasta arriba del tobillo y se puso una camiseta rosa neón. Se recogió el pelo en una coleta y se puso unas "converse" rosas también, después fue hacia el baño y se puso un poco de maquillaje, rosa para los labios y rímel para los ojos. Cuando acabó bajo hacia la cocina. Allí se puso a hacer sándwiches, primero de jamón y queso, después de crema de cacahuete y por ultimo vegetales. Cogió unas botellas de refresco y cerveza de raíz y lo puso todo en un cesto de picnic. Lo dejo en la enterada y miró el reloj. Las 9. Seguro que estaba a punto de llegar, pero antes tenía que despedirse de sus padres, se dirigió hacia su habitación y toco la puerta, sonó un sonido que tomó como permiso para entrar y lentamente abrió la puerta; Al entrar vio a sus padres abrazados durmiendo. No los quiso molestar mucho así que solo dijo:
-Me han venido a recoger. Pasaré el día fuera. Vendré tarde. No me esperen despierta. Les quiero.
-Nosotros también. –dijó Hiram cuando Rachel se estaba por ir.
-Quieta aquí parada. ¿Con quién vas a pasar todo el día? –pregunto Leroy que se levantó de golpe para atacar con una mirada asesina a su hija.
-Creo que soy suficiente mayor como para no daros explicaciones además de que…-pero no pudo seguir dando excusas ya que una bocina de coche sonó –me tengo que ir nos vemos. Os quiero.
Leroy iba a salir detrás de Rachel que esta ya bajando las escaleras cuando la mano de su marido le agarró y le susurró un:
-Tranquilo amor, ya es mayor. Es suficiente madura como para salir con quien quiera además asómate por la ventana y verás con quien esta nuestra hija.
Los dos mayores se asomaron por la venta para poder observar una camioneta roja aparcada delante de su casa, allí un chico alto de cabello castaño con una camisa de cuadros roja y unos tejanos salían del vehículo y se dirigía hacia la puerta para ayudar a Rachel
-¿Ves? Tiene buena compañía.
-Pensé que habían terminado.
-¡Oh cariño!, amores así nuca se acaban.
-Tienes razón…
-Gracias, –dijó Rachel mientras le pasaba el cesto de la comida a Finn que había salido de la camioneta para poder ayudarla. –pesa bastante
-No hay de qué. –Dijo, al notar como pesaba exclamo: -¡Qué llevas aquí dentro!, ¡¿Un mamut?!
-No digas tonterías Finn, solo unos cuantos sándwiches. –respondió Rachel mientras metía los cestos de comida dentro del maletero y se dirigía al asiento del copiloto. Pero de repente Finn salió corriendo des de atrás suyo y se interpuso entre la puerta y ella y con una reverenda abrió la puerta dejando entrar a una Rachel sorprendida y sonriente.
Finn entró en la camioneta y la puso en marcha, mientras Rachel encendía la radio y sobaba ( watch?v=vT82mm4FNxc) Rachel empezó a cantar acompañada de Finn, acabaron cogidos de la mano y riendo. Hasta que Finn volvió a mirar la carreta todavía sonriendo y dijo:
-Echaba de menos viajar cantando.
-Es la mejor manera de viajar. –gritó Rachel mientras aflojaba un poco la música que estaba al máximo para poder hablar mejor.
-La compañía también ayuda –dijó Finn sonriendo a Rachel y consiguiendo un sonrojo por parte de esta.
-Y… ¿Dónde vamos? –preguntó Rachel apartando la mirada y cambiando de tema.
-Al mejor lugar del universo.
-¿Tanto como para que seamos los únicos en el país despiertos a estas horas?
Finn soltó una carcajada y respondió con una sonrisa grabada en la cara- No seas exagerada Rach, solo son las nueve. Y, sí, vale la pena.
-Finn no me digas que vamos al mundo chuletón. Sé que te hacía ilusión hace unos años. ¡Pero soy vegetariana!
-¡¿Cómo puedes pensar que te esté llevando al maravilloso y riquísimo parque animado de las chuletas de cerdo de Ohio?! –Preguntó Finn mientras ponía unos pucheros que se transformaron una gran sonrisa que hico reír a Rachel y así los dos pasaron las 2 horas de trayecto, riendo, cantando y hablando de temas sin gran importancia.
De repente la camioneta giró bruscamente entrando en un camino de tierra y conduciéndoles hacía un bosque. Rachel miró a Finn pero antes de que esta pudiera preguntar "¿Dónde estaban?", la camioneta paró y Finn abrió la puerta saliendo corriendo para que Rachel no tuviera tiempo de abrir su puerta y abrírsela él.
-Estas muy caballeroso hoy Finn.
-Siempre lo soy. Anda, ven, te voy a enseñar el mejor lugar del mundo.
Una leve sonrisa se dibujó en el rostro de Rachel y le agarró la mano. Finn la condujo hacía el interior del bosque, ahí, había un gran claro, donde el césped que parecía haber sido recién cortado y algunas flores de colores ya florecidas, hacían el paisaje todavía más hermoso de lo que ya era.
Finn el dejo allí quieta observando del paisaje mientras este, se dirigía hacía el lago. A unos pocos metros del agua, se detuvo y sacó de su mochila una gran manta marrón café la cual la tendió en el césped; encima de esta puso el cesto de picnic donde se guardaban los sándwiches y se tendió allí esperando a que Rachel se acercara. Cuando lo hico esta también se tendió a su lado. Lentamente y sin hablar se fue acercando hacía Finn hasta quedar con su cabeza apoyada en el pecho del chico, este le empezó a acariciar el pelo lentamente y repartiéndole besos castos en la frente. Y así pasaron el tiempo hasta que sus barrigas se quejaron y tuvieron que levantarse para empezar a comer. Se sentaron en la manta y sacaron los sándwiches y las bebidas del cesto. Cogieron el primer sándwich y lo empezaron a comer en silencio, observando el paisaje. Cuando Rachel fue a coger el segundo sándwich se dio cuenta que faltaban tres. Miro a Finn que tenía dos sándwiches uno en cada mano y los comía con un animal, pero por sorpresa suya no se enfureció y en cambio de eso una sonrisa de oreja a oreja apareció, cuando Finn notó que le estaban observando se giró encontrando a una sonriente Rachel.
-¿Qué pasa?
-Nada…
-No enserio, ¿qué pasa?, ¿me he ensuciado? –preguntó Finn limpiándose con la manga de la camiseta una mancha imaginaria.
-¡No!, tranquilo, es solo que te has comido 5 sándwiches mientras que yo me comía uno.
-¿Estas enfadada?
-¿¡Qué!? No, claro que no. Solo es que no en acordaba de lo rápido que comías…Lo echaba de menos.
-¿Echabas de menos mi velocidad de comer? –preguntó Finn sorprendido.
-No,…bueno sí, quiero decir… -Rachel bajó la vista –te echaba de menos a ti. –dijo al fin.
-Yo también he echado de menos tu velocidad de comer. –dijó Finn provocando un gran carcajada.
Cuando acabaron de comer, lo recogieron todo y Finn se dirigió hacia la camioneta para dejar el cesto de la comida. Cuando este regresó no encontró a Rachel por ninguna parte. Inconcinamente se puso tenso. Caminó hacia la manta y se encontró con la ropa de Rachel, toda perfectamente doblada. Levantó la vista y vio la imagen más hermosa que había podido ver. Una Rachel totalmente desnuda nadaba por el lago. Se quedó quieto observándola durante minutos que parecieron horas, hasta que Rachel se giró y se encontró con las pupilas dilatadas de Finn observándola fijamente. Esta solo hico un gesto para que fuera. Este no dudo ni un momento y con torpeza se desabrocho la camisa y se quitó los pantalones, los boxers y los calcetines, a diferencia de Rachel lo dejó todo esparcido en la manta desordenadamente y literalmente corrió vigilando de no tropezarse con las piedras de la orilla. Cuando tocó el agua del agua un escalofrió recorrió su espalda. Lentamente y con mala cara se fue metiendo dentro del agua, cuando el agua le llegaba por el ombligo estaba ya a mitad del camino hacia Rachel, que esta mientras llegaba había cruzado nadando el lago. Cuando Finn se acostumbró a la temperatura del agua se hundió enteramente y en silencio meticuloso fue medio nadando medio buceando. Cuando llegó cerca de Rachel, esta se giró y le sonrió con picardía, se hundió en el agua y al ser esta tan cristalina, Finn pudo ver como nadaba hasta él, quedando así, solo a unos pocos metros de distancia. Finn intentó acercarse, pero esta juguetonamente se alejó. Finn tocaba el suelo, así que cuando quiso volver a acercarse, dio una grande zancada, Rachel volvió a retroceder y sonrió ampliamente, provocando que Finn también sonriera al entender el juego que quería empezar Rachel. Así que sin avisó empezó a correr torpemente hacía Rachel, que está al ser más bajita, no tocaba el suelo y tenía que ir nadando, pero entre la risa provocada por la manera de "correr" de Finn y el juego, empezó a tragar agua, evitándole así poder avanzar, cuando consiguió tocar el suelo, Finn ya estaba detrás suyo y automáticamente sintió unos fuertes brazos rodeándola por la cintura y alzándola, provocando gritos de clemencia y risas de la chica que se acallaron cuando esta cayo en el agua. Cuando salió fue hasta Finn que se estaba retorciendo de risa y se subió en su espalda, consiguiendo más risas todabía del chico por el intento fallido e imposible de Rachel por ahogarlo.
Después de otras ahogadillas algunas logradas y otras fallidas, se dirigieron hacía la orilla, allí se tendieron de espalda, dejando que los rayos de sol acariciaran sus espaldas. Cuando las respiraciones volvieron a su nivel normal. Rachel sin dar aviso alguno se subió encima de la parte inferior de la espalda de Finn, este se puso tenso ante tal acción, pero cuando Rachel empezó a repartir ligeros y cortos besos por su espalda des de arriba hasta a bajo, sus músculos se fueron relajados. Después de haber besado cada trocito de la espalda de Finn, Rachel se centró en el cuello de Finn, donde empezó a dar besos con más fuera, chupando trozos de piel, hasta conseguir una marca rojiza la cual no se iba a ir durante un largo tempo. Repitió el mismo procedimiento más arriba de su cuello y así repetidamente hasta dejarlo el cuello con pequeñas parcas rojizas y moradas. De golpe Rachel se quitó de encima de Finn, consiguiendo un gruñido de protesta de este, que se giró para encontrarse a una provocativa y juguetona Rachel caminando de vuelta al lago, no sin antes girarse y encontrándose pupilas dilatadas con pupilas dilatadas. Fin se levantó y corrió para abrazarla y empezar a besar y lamer su cuello, esta se giró, juntando así, finalmente sus labios. Al notar esta sensación ambos gimieron en los labios del otro, intensificando así el deseo de los besos. Las manos de Finn empezaron a recorrer la espalda de Rachel hasta quedar sobre sus muslos, Rachel llevó sus manos hasta la nunca de Finn, montándose así en brazos del chico, este la llevó hasta la manta en la cual cayeron, dejando así a Finn encima de Rachel. Esta sonrió y retomó los besos, ahora con más pasión. Finn dejó de besar los labios de Rachel y empezó a besar y a dejar chupones en la clavícula de Rachel, esta se estremeció ante tal contacto y llevó las manos a los hombros de Finn donde clavó las uñas y araño suavemente. Finn empezó a bajar hasta sus pechos los cuales lamió, siguió bajando repartiendo besos, algunos cortos, algunos más largos que dejarían una marquita más adelante. Rachel se giró quedando encima de este y empezó a besar y morder los labios ahora rojos del chico, cuando necesitaron aire, Rachel se acercó al oído del chico y le susurró provocadoramente:
-Te deseo tanto Finn…
Este gimió ante tales palabras.
-Te quiero tanto…
Otro gemido salió de los labios entreabiertos de Finn.
-Te amo Finn.
Finn rodeo la cintura de Finn con una pierna dándole la vuelta y quedando encima de ella. Ahora fue él quien se acercó a la oreja de Rachel y le susurró:
-Yo también te amor Rachel. Y te deseo tanto… ¡Dios, no sabes cuánto te he echado de menos!
Rachel besó los labios de Finn, con todo de amor. Y todavía con los labios juntos le dijó:
-Hazme el amor Finn.
Finn no dudó ningún segundo y se colocó para entrar en Rachel. Cuando lentamente lo hizo. Esta se mordió el labio para ahogar el gemido. Cuando estuvo totalmente dentro, Finn soltó todo el aire que había retenido. Lentamente empezó a dar suaves y lentas envestidas. Cuando Rachel se empezó a curvar para que Finn tuviera mayor accesibilidad, este empezó a ir más rápido, embestidas más duras y rápidas. El sudor empezó a mojar los dos cuerpos. Cuando estaban a punto de llegar al éxtasis, Finn volvió al ritmo lento y suave. Y empezó a besar los labios de Rachel, diciendo palabras de amor sin sentido. Rachel apretó su agarré cuando empezó a llegar al orgasmo y un "Te amo" salió de su boca. Con esas palabras llegó Finn. Acabando así abrazados. Cuando las respiraciones volvieron a estar calmadas Finn se dio la vuelta para que Rachel acomodara su cabeza en su pecho y volvió a acariciar su pelo. Finn fue el primero que habló:
-¿Todavía me amas?
-Nunca lo he dejado de hacer –dijó Rachel mirando los ojos marrones del chico, que brillaban por la luz anaranjada de la puesta de sol.
-Y entonces… ¿qué somos ahora?.
Rachel se inclinó apoyándose en su brazo y beso a finn.
-¿Quieres volver a ser mi novio Finn Hudson, teniendo en cuenta todo lo que con lleva?
-Me encantaría Rachel Berry.
-Te amo.
- Te amo.
Y se besaron. Enamorados. Juntos. Con un futuro.
¡Espero que les haya gustado!
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Besos y abrazos.
