¡Hola de nuevo!

En este capítulo se inicia la última semana (de lunes a viernes) donde Rachel, Santana y Kurt estarán en Ohio. Es el capítulo más largo que he escrito por el momento así que ya me dirán que les pareció en su Reviews.

Recuerden que si les gusto como escritora o si les gusta mi Fic me pueden marcar como Favorito o me pueden seguir.

Recuerdo que los personajes y escenarios son de Fox, Ryan Murphy y colaboradores.

Y ahora sí, ¡disfruten!

-Capitulo 8: Canciones para solucionar el amor-

El lunes cuando Kurt entró en el estacionamiento del instituto, pensó que le iba a dar un paro cardiaco. Finn que estaba aparcando la camioneta se dió cuenta y lo miró con preocupación antes de preguntarle:

-Ei hermano, ¿estás bien?, estas más pálido de lo normal.

Kurt que estaba totalmente hundido en el asiento miró hacía donde estaba su hermano y sonrió levemente, para después respirar profundamente y añadir. –Sí, sólo estoy un poco nervioso.

-¿Por qué lo estás?, no es como si alguien te fuera a tirar en el cubo de la basura, o te fuera a tirar un granizado ¿O sí?, por qué si es así dímelo, sabes que lo puedo expulsar. Bueno en verdad…

-Tranquilo Finn. –Dijo Kurt apresuradamente, evitando así que su hermano empezara a divagar –Nadie me va a tirar en ningún cubo de basura o lanzar un granizado, ni tampoco necesito tu protección. Ya soy grande, puede que no lo parezca, pero lo soy.

-Ok. –Dijo Finn apagando el motor. - Pero entonces, ¿por qué estás así?

Kurt bufó. "¿No se iba a dar por vencido verdad?" – ¿Nunca has hecho algo de lo que te arrepentiste después y que encima está involucrado una persona que te importa mucho y después tienes miedo a lo que piense esta y a cómo va a reaccionar al verte? –soltó rápidamente Kurt para después girarse y observar a su hermano con la mayor cara de desconcierto y confusión.

Finn que intentaba comprender a su hermano, de repente abrió los ojos como platos y preguntó. –¡Espera!, ¿Rachel te lo ha dicho?, pensaba que todavía no iba decir nada…

- ¿Qué me tenía que haber dicho Rachel? –preguntó Kurt, que ahora era él, el que no comprendía nada.

-Emmm… ¿Qué? –dijo Finn

-¿Qué de qué?

-No sé, tú has dicho qué

-Has sido tú el que has empezado.

-No –dijo Finn mientras hacía gestos nerviosos con las manos –tú has dicho algo de Rachel, yo he dicho ¿qué?, después tú has dicho ¿qué de qué? Y, yo pregunto ahora, ¿qué de qué de qué?

-¿De qué estás hablando? –preguntó Kurt histérico por la estúpida conversación que estaban teniendo.

-No sé, ¿de qué estás hablando tú? –preguntó Finn mientras cogía sus cosas del asiento trasero y bajaba de la camioneta.

Kurt no tardó ni un segundo en bajar de la camioneta también y correr hacía Finn. Cuando llegó ya era demasiado tarde y Finn se había adentrado en el mar de adolescentes que a esas horas se dirigían a su clase. Con pasó decidido y mirando al frente, como si otra vez se tratara de sus años de instituto fue caminando hacía la sala de coro. Allí, se encontró con Rachel y Santana que hablaban animadamente. Cuando las chicas lo vieron entrar, pararon de hablar y lo miraron cómo si fuera un extraterrestre.

-¿Qué? –preguntó Kurt hiendo hacia su antigua silla y se sentaba.

-No sé, cuéntanoslo tú. –dijo Santana mientras se acercaba a este.

-Eso, ¿qué pasó el sábado contigo y Blaine? –continuo Rachel sentándose a su lado también.

-Creo que aquí tenemos todas cosas que contar –dijo Kurt mirando asesinamente a Rachel.

-¿Por qué me miras así? –preguntó Rachel.

-No sé, ¿dónde estuviste ayer?

-A, eso… -dijo Rachel desviando la mirada a sus uñas cono si estas fueran lo más importante del mundo.

-¿Qué paso ayer? –pregunto Santana molesta por no saber de lo que hablaban sus dos amigos.

-¡Nada! –Gritó Rachel –No paso absolutamente nada. Al revés de Kurt, que sí le pasó algo.

-¿A mí? –preguntó Kurt señalándose a sí mismo y poniendo su cara de inocente.

-Sí, a ti.

-¡Déjenlo ya chicos! –Gritó Santana –A diferencia de vosotros yo no me avergüenzo de lo que me pasó el sábado. ¡Eh! Pero gracias por preguntar –finalizó levantándose de la silla y empezando a recoger sus cosas. Pero antes de que pudiera seguir un par de brazos la rodearon.

-Lo sentimos Tana –dijeron Kurt y Rachel sentándose en las sillas continuas a la de Santana y abrazándola y preguntando -¿Qué te pasó el sábado?

Una sonrisa se dibujó rápidamente en el rostro de la latina. Y empezó el relato, desde la llamada que recibió de Kurt el sábado por la mañana, después cuando ella estuvo llorando porque no podía estar sin Brittany y como se había estado desmoronando silenciosamente desde hacía tiempo, mientras contaba esa parte notó como Rachel y Kurt la abrazaban más fuerte dándole así fuerzas para seguir explicando la llamada que recibió de Brittany invitándola a conocer a una nueva chica. Después les contó la conversación en el restaurante donde conoció a Lucy, lo preciosa que era, con ese cabello como el chocolate y sus ojos del más verde posible y que después Sam y Brittany habían planeado dejarlas solas y que ellas habían ido a dar un paseo, encontrándose ese precioso parque y que allí Lucy la había abrazado. Al final, con un sonrojo en la cara, explicó la parte en la que Lucy había ido a dormir a su casa y como habían acabado durmiendo abrazadas. En esa parte los dos amigos soltaron un chillido entusiasmo. Rachel preguntó todavía con una sonrisa de entusiasmo.

-Y entonces, esta tal Lucy y tú, ¿qué sois?

-No lo sé, quiero decir no sólo fue algo de una noche. Y durante estos días nos hemos ido llamado pero ya sabes que estoy en contra de las relaciones a distancia. Pero de verdad que me gusta.

-Entonces lucha por esta relación –dijo Kurt apretando el agarre en las manos entrelazadas de los tres amigos.

-Hablando de relaciones –preguntó Rachel –¿nos puedes contar ahora lo que pasó con Blaine y contigo?

-No pasó nada –dijo secamente Kurt.

-Venga Kurtie nos lo puedes contar somos nosotras, nada puede ser tan malo –dijo Santana, dándole una ligera sonrisa.

-Sí, sí que puede. Y lo es.

-No te vamos a juzgar.

-Sí que lo vais a hacer.

-¡Kurt! –gritaron Rachel y Santana, haciendo saltar a su amigo de la silla por el grito.

-De acuerdo, relájense –empezó Kurt –La cosa resumida fue… -Kurt empezó a sonrojarse notablemente y bajó la mirada en un punto del subsuelo –Quedé con Blaine para ir a un bar y me emborraché, después quise literalmente tirarme a Blaine allí en medio. Y no sé cómo aquí es cuando pierdo la memoria y sólo recuerdo la voz de Blaine cantándome y despertándome por la mañana del domingo con la mayor de las resacas. Y encima después tuve que aguantar la bronca de la "buena amiga" Tina haciéndome sentir como una despreciable persona. Y hoy he tenido que venir aquí para tener que afrontar los problemas con Blaine –acabó Kurt con lágrimas formándose en sus ojos.

-Oh Kurt –dijo Rachel abrazándolo –todo estará bien. Pero cuando se te ocurrió el loco plan de recuperar a Blaine, sabias que no sería fácil.

-Lo sé, pero lo que no sabía es que este ahora está saliendo con Sebastián y que si hago que corten, estaré volviendo a arruinarle la vida a Blaine.

-¡Basta Kurt! –Exclamó Santana –basta de arrepentirte y hacerte la víctima. No lo eres. Viniste aquí con un objetivo y no te vas a ir de aquí sin lograrlo y si Blaine verdaderamente es feliz con Sebastian no van a cortar, pero si lo hicieran no va a ser por tu culpa, no va a ser culpa de nadie, porque si Blaine lo deja con Sebastian lo hará él no tú y lo hará porque quiere no porque nadie le obliga. ¡¿Esta bastante claro? –preguntó Santana. A una Rachel y un Kurt estupefactos por el discurso que acababa de dar su amiga.

-Está clarísimo. –dijo rápidamente Kurt asintiendo con la cabeza.

-Y ahora, Rachel nos puedes contar que ha pasado con Frankestein y contigo.

-¿Santana…?

-Contigo y con Finn –se disculpó Santana.

-Bueno pues resumiendo porque lo mío es muy, muy largo y ahorrando todos los detalles que no os gustaría escuchar. Finn y yo estamos de una manera juntos.

-¿Cómo de una manera juntos?

-Haber como lo explico –empezó Rachel –Finn y yo quedamos para ir a comer, me llevó a un lugar precioso con un lago, estuvimos hablando y comiendo, pero cuando entramos en el lago empezamos a "jugar" y la cosa acabó con muchos, muchos besos.

-¿¡Lo hicieron?! –chillaron los otros dos, empezando a dar saltitos.

-Más flojo recuerden que estamos en una escuela.

-Oh vamos, los niños de aquí han hecho cosas mucho peores. –Dijo Santana –y no has respondido.

-Sí, -dijo Rachel sonrojándose hasta límites imaginados.

-Oh vamos no te sonrojes así no tienes 15 años –dijo Santana mientras reía junto a Kurt.

-Ríanse, todo lo que quieran… -dijo Rachel enfadada pero sin parar las carcajadas de los otros dos.

Cuando Kurt y Santana consiguieron relajarse empezaron a intentar darle un beso de disculpa a Rachel, pero esta se separó intentando parecer enfadada pero se podía ver claramente que se estaba riendo.

-¡Déjenme chicos! –gritó Rachel intentando huir. Pero siendo parada por sus dos amigos.

-¡No!, si no nos perdonas.

-D... de a...cu…erdo –consiguió decir Rachel, que con la risa que le provocaban las torturadoras cosquillas -¡de acuerdo!

-¿De acuerdo que?

-¡De acuerdo les perdono! –Consiguió decir Rachel –¡pero déjenme!, se los ruego.

-¿A mí me parece bastante. Y a ti Santana. La dejamos –preguntó Kurt a Santana dejando así un corto espacio de tiempo para que Rachel pudiera respirar.

-De acuerdo. Creo que hoy ya ha tenido suficiente –aseguró Santana levantándose y alisándose la camisa morada que llevaba esa mañana con una falda beig muy ajustado y unas botas del mismo color.

Kurt también se levantó y se puso bien el jersey magenta que le llegaba hasta las rodillas y por debajo unos ajustados tejanos con sus inseparables botas.

Rachel lentamente también se fue levantando y consiguiendo relajar su respiración. Cuando estuvo se recogió el enredado pelo en una coleta y se subió la falda verde hasta arriba de la cintura para que quedara justamente debajo del suéter que llevaba de un marrón café. Cuando los tres estuvieron otra vez aceptables se volvieron a sentar. Cuando estuvieron sentados, rompieron en risas por la humillante e infantil escena que acababan de protagonizar.

-Bueno no nos has acabado de responder. ¿Lo hicieron? –preguntó Santana que no iba a dejar el tema así como así.

-Todavía…-pero Santana lanzó una mirada amenazante así que no se atrevió a seguir huyendo del tema y respondió –Sí lo hicimos.

-¿Que hicieron? –preguntó una voz detrás de ellos. Al girarse encontraron a Finn entrando en la sala. Rachel lanzó una mirada suplicante a sus dos amigos. Pero Santana no tardó en abrir la boca y decir:

-Estábamos hablando de que tú y Berry lo hicieron.

Finn que ni soñando se esperaba eso, se giró para observarles con una cara total de sorpresa y vergüenza. Rachel también roja como un tomate intentó desviar la vista. Pero Finn la seguía intentando averiguar que estaba pasando allí. El timbre les interrumpió de ese momento grupal tan incómodo.. Rápidamente Santana se levantó cogió su bolso y se giró hacia donde estaba Kurt, no haciendo nada.

-¿Vienes Kurt?

-Claro –respondió Kurt levantándose y corriendo a la salida no sin antes decir. –nos vemos después Rach. –Y así se marcharon los dos chicos, dejando solos a unos muy incómodos Finn y Rachel.

Finn fue el primero que habló: -Así que se lo has contado.

-Sí, bueno… quiero decir, no quería pero me obligaron.

-¿No querías? –preguntó Finn un poco molesto por la vergüenza que mostraba Rachel al tratar de él. Esta lo noto y se intentó disculpar. –Quiero decir, claro que quería no es que me avergüence de ti o de lo nuestro.

-¿Lo nuestro? –Preguntó Finn -¿Qué es lo nuestro?

Rachel se quedó sin palabras y eso era mucho viniendo de ella.

-No sé lo que somos, solo sé que me gusta lo que somos. Me gustó lo que pasó el sábado y no quiero que cambié, y si poner etiquetas lo cambiara prefiero que sigamos siendo, esto...

-¿Esto?, ¿el qué?, ¿amigos?, ¿amigos con derecho a roce?, ¿Novios?, ¿lío de una noche?. ¿EL qué Rachel porqué me tienes hecho un lío? –preguntó Finn acercándose a donde la chica estaba sentada.

-No lo sé. Sé que no fue solo un lío. Pero no sé si con la distancia podemos volver a estar juntos.

-Y ¿porque tendría que haber distancia? –preguntó Finn ahora a unos centímetros del rostro de Rachel. El corazón de esta iba a cien por hora, no sabía si era por las palabras que decía Finn, los recuerdos o la poca distancia que quedaba. Antes de que pudiera responder unos golpes en la puerta se oyeron. Finn se apartó de Rachel y gritó un "Entren". Una chica de pelo castaño y grandes ojos verdes entró por la puerta de la sala. La pareja se a quedó mirando. Era muy guapa. Vestía con una camiseta blanca con una frase que decía "Fight for your love" que le llegaba por encima del obligo y unos pantalones de cuero ajustados perfectamente a su silueta. Unas botas negras también le llegaban por encima de las rodillas. Se acercó hasta ellos y preguntó:

-Hola, perdonen. ¿Dónde podría encontrar a Santana López?

-¿Pregunta…? –preguntó Rachel levantándose y dirigiéndose a la chica.

-Oh si, lo siento, soy Lucy, Lucy Smith. Soy una amig… -empezó Lucy pero no pudo acabar porqué Rachel la abrazó fuertemente, dejándola casi sin aire si no fuese porque el chico la hizo apartarse, la hubiera matado de cariño. –Emmm, guau sí que tienes fuerza.

Finn rió antes de decir –es pequeña pero luchadora.

Rachel le lanzó una mirada de enfado falso. Que sólo hizo reír a Finn y Lucy. Esta también rió y después preguntó: -Eres exacta a como Santana te ha descrito.

-¿Santana os ha hablado de mí? –preguntó Lucy ruborizándose.

-Sí, y esos es un gran logro. Pero eso no es lo importante. ¿Qué haces aquí?, Santana había dicho que estudiabas en Columbus.

-Sí, pero, solo quería darle una sorpresa viendo a visitarla. A demás no tengo escuela esta semana. Así que pensé en venir a verla. Y quedarme aquí este tiempo.

-¡Eso le encantara! –exclamó Rachel volviendo a abrazar a Lucy. Esta ahora sí, le devolvió -¿pero sabes lo que gustaría todavía más?

-¿El qué? –preguntó asustada Lucy, por el entusiasmo que desprendía es chica.

-Que le cantaras. ¿Sabes cantar? Claro que debes saber cantar. Y tengo la canción perfecta. ¿Cuánto tiempo tenemos? –pregunto Rachel hablando sola ya que Finn se había acercado a Lucy y le estaba explicando que era así el comportamiento de Rachel. -¡De acuerdo! –Chilló –Tenemos una hora para preparar el número antes de que Santana venga para ayudar con el Glee Club. Allí es donde harás es primer número. Le va a encantar.

-Yo no quiero molestar, solo iba a invitarla a tomar un café.

-¡Tonterías! –exclamó Rachel agarrando del brazo a Lucy –Que suerte que me hayas encontrado. Le va encantar.

-Supongo.. Si tú lo dices.

-Claro que lo digo –afirmó Rachel. Se giró hacia Finn y le preguntó –¿Seguimos hablando después del Glee Club?

-Claro. Las veo allí chicas –se despidió Finn mientras las chicas se iban al auditorio. Cuando otra vez el aula quedo en silencio empezó a reír. ¿Cómo podía ser Rachel tan liosa?, ¡pobre chica!. Y sobre todo ¡Pobre Rachel!, Porque a Santana no le iba a gustar nada. "Será un espectáculo digno de ver" pensó Finn.

Mientras en los desiertos pasillos del McKinley, Santana y Kurt caminaban hacia el campo de fútbol americano. Mientras caminaban, hablaban sobre la incómoda situación que acababan de tener con Rachel y Finn.

-Pobre pareja, no tienen nada claro –dijo Santana despreocupadamente.

-Lo dices tú, ahora qué todo te va también con Lucy. Hace menos de 72 horas estabas llorando por Britt. –dijo Kurt, con la mirada baja.

-Gracias por recordármelo "amigo" –dijo poniendo énfasis a la última palabra –Y hablando de no tener nada claro ¿qué harás tú?

-¿Qué quieres decir? –preguntó Kurt cuando ya sabía la a lo que su amiga se refería.

-¿Cómo vas a solucionar lo de Blaine?

-Supongo que hablando –respondió Kurt abriendo la puerta que daba al exterior y dirigiéndose hacia las gradas, seguido por Santa, allí se sentaron y se acomodaron. Se quedaron en silencio, escuchando el sonido del viento hasta que Kurt habló:

-No tengo posibilidades sabes…

Santana que estaba con la cabeza apoyada hacia atrás y los ojos cerrados para que los rayos del sol no la cegaran, giró su cabeza lentamente pero sin abrir los ojos y le dijo con toda tranquilidad: -claro que no tienes posibilidades si no lo intentas.

-Lo estoy intentando lo que pasa es… -pero no pudo seguir ya que fue interrumpido por un dedo de Santana que le tapaba los labios haciéndole callar, esta que seguía tumbada y con los ojos cerrados se acercó al oído de Kurt y le susurró. –Si quieres tener alguna posibilidad, levanta tu culo de nena llorona y corre a buscar al hobbit y cuando estés allí discúlpate trágate la vergüenza y el orgullo y soluciona las cosas.

Kurt se quedó parado por las palabras de su amiga. Pero cuando iba a agradecerle el consejo el timbre sonó marcando el inicio del almuerzo. Santana se levantó y se fue hacía la cafetería dejando allí sentado a Kurt todavía pensando en las palabras. "Santana tenía razón, ¿Por qué estaba siendo tan débil?, ¿Por qué se estaba rindiendo?, vino aquí para conseguir algo y no se iba a ir hasta que lo hubiera conseguido o por lo menos lucharía hasta el final" pensó Kurt. Se levantó corriendo a toda prisa y se dirigió hacia la cafetería. Cuando entró su respiración estaba acelerada así que se tuvo que detener. Cuando su respiración volvió a estar en niveles normales, se acomodó la camisa y se dirigió hacia la mesa en el comedor donde todos los miembros de New Direction almorzaban, con ellos Santana, pero no se percató de que Rachel no estaba. Cuando llegó allí antes de que pudiera decir algo para que le prestaran atención Tina se giró y le lanzó una mirada asesina "si las miradas mataran" pensó Kurt. Los otros miembros junto con Blaine se dieron cuenta de la mirada de Tina y se giraron para ver a quien iba dirigida esa dolorosa mirada. Al ver a Kurt todos se extrañaron, y miraron a Tina, después a Kurt y finalmente a Blaine, que este miraba el contacto visual de sus dos compañeros como si en eso le fuera la vida. Al cabo de unos segundos que parecieron horas, Kurt rompió el contacto visual con Tina y lo fijó en Blaine, siendo los más amable posible por la acumulada tensión de las miradas con Tina le preguntó a Blaine:

-Hola Blaine, ¿podemos hablar un segundo?

-Claro –contestó Blaine continuando comiendo como si de un tema si importancia se tratara cuando en verdad por dentro él también había deseado durante todo el día acercarse a Kurt y hablar con él.

-Blaine… -empezó Kurt –quiero decir a solas.

-Por supuesto –dijo Blaine mientras se levantaba cogía la manzana que tenía como postre en una mano y con la otra cogió la bandeja y la depositó encima de la basura –vamos, tengo unos minutos antes de que empiecen las clases.

Los dos chicos se dirigieron hacia el exterior y se sentaron en las escaleras donde días atrás Kurt le había cantado a Blaine.

-¿Y querías decirme? –preguntó Blaine rompiendo el incómodo silencio.

-Quería disculparme por lo del sábado… bueno ya sabes… no me comporté bien y tú no tenías por qué aguantarme. –explicó Kurt bajando la mirada.

-Está olvidado, a todo el mundo le puede pasar. –Dijo Blaine, haciendo que Kurt le mirara y le sonriera levemente –además, no pasó nada, solo te llevé a casa porqué te dormiste, bueno si dejamos de lado la parte en la cual quisiste "violarme" en la parte trasera de mi coche y después te pusiste a llorar.

-¡Oh dios! Lo siento tanto Blaine –se disculpó Kurt totalmente rojo de vergüenza. Eso hizo reír a Blaine. Kurt intentando sonar molesto por cómo se tomaba la escena su compañero preguntó -¿De qué ríes?

-De nada, yo sólo…¿qué te pensaste que había pasado?

-Yo…-Kurt se volvió a sonrojar –yo pensé que habíamos hecho algo.

-Nuca hubiéramos hecho nada Kurt –dijo Blaine. Esas palabras hirieron a Kurt como un puñal clavado en su corazón. Blaine al darse cuenta rápidamente rectifico diciendo –quiero decir en esas condiciones, en esas condiciones nunca hubiésemos tenido nada.

Kurt más relajado preguntó la segunda cosa que más le preocupaba: –Y, ¿dije algo?, ya sabes vergonzoso.

Blaine pensó detenidamente y respondió: -balbuceaste bastantes cosas, como "soy todo tuyo" y cosas por el estilo.

-¡Oh dios mío! –exclamó Kurt tapándose la cara con las manos.

Blaine soltó una carcajada. –De verdad que no pasa nada Kurt, estabas borracho.

-Eso es lo peor, que yo nunca bebo.

-Algunas situaciones te hacen beber aunque tengas malas experiencias con el alcohol. –dijo Blaine pensando en la situación que él había tenido con Rachel y después con Sebastian.

Se quedaron en silencio, pero ahora ya no incómodos ya que lo habían solucionado, o no del todo ya que a Blaine le quedaba una pregunta.

-¿Kurt? –Empezó Blaine, cuando el otro chico le miró, prosiguió - ¿por qué me invitaste a ese bar?

-Para pasar un rato… -contestó Kurt, pero al ver que Blaine no se lo iba a creer volvió a contestar y ahora verdaderamente –para intentar recuperarte.

-¿Sabes que estoy con Sebastian?

-Sí.

-¿Entonces?

-¿Entonces qué? –preguntó Kurt extrañado por el camino que estaba tomando esa conversación.

-Entonces, ¿cuantas posibilidades crees que tienes?

-¿Posibilidades de qué? –preguntó Kurt ahora más extrañado todavía.

-Posibilidades de recuperarme. –dijo tranquilamente Blaine.

-Depende…

-¿De qué depende?

-De una pregunta –contestó Kurt intentando no llegar al punto que quería llegar Blaine.

-¿Cuál es?

-¿Eres feliz con el suri… con Sebastian?

Blaine se quedó en silencio. No sabía ni él mismo esa respuesta. Kurt entendió que él también estaba hecho un lío así que no le presionó. Le sonrió, se levantó y le dijo: -Me tengo que ir, Rachel me debe estar buscando para matarme –ironizó.

-Sí, los chicos me deben buscar también para ir a clase –dijo Blaine cambiando de tema y siguiendo a Kurt hacia el interior del instituto. Mientras caminaban hacía el comedor. Blaine le preguntó medio riendo: -¿Qué les pasa a Tina y a usted?

-A nosotros, ¡nada!

-¿Seguro?

-Seguro, es solo que tenemos nuestras diferencias –dijo Kurt.

-Diferencias –Blaine soltó una carcajada.

-¡Oh! Cállate Anderson. ¿Qué quieres que te diga?, ¿Qué nos peleamos por ti?

Blaine se quedó parada en el sitio sorprendido por la respuesta. -¿Se pelearon por mí? –Tartamudeó Blaine –¿Cómo algo así de pelea de divas?

-No pongas esa cara Blaine. Nos vemos después en el Glee club.

-Claro –dijo Blaine entrando hacia el comedor y dejando solo a Kurt en el pasillo.

El mayor, se dirigió en la sala de coros con una sonrisa dibujada en la cara. Cuando abrió la puerta se encontró con Rachel en el piano y una chica castaña cantando encima del piano.

-¿Qué está pasando aquí? –preguntó Kurt extrañado.

-Oh, hola Kurtie. Te presento a Lucy.

-¿Lucy? –Preguntó Kurt, pero entonces cayo en la cuenta de la única Lucy que conocía -¿La Lucy de Santana?

-Esa misma, encantada de conocerte –dijo Lucy estrechando la mano de Kurt.

-Encantado también, ¿pero que hacen aquí?, y ¿Santana sabe que estas aquí?, seguro que le encantara saberlo.

-Shhh… Kurt. No, Santana no sabe nada. Le vamos a dar una sorpresa, una sorpresa musical.

Kurt gritó de emoción y empezó a ayudarlas. Cuando sonó el timbre marcando que la jornada escolar había acabado. Se fueron hacía el teatro donde allí esperarían a los chicos que más tarde irían allí junto con Finn.

Cundo todos los chicos hubieron entrado y sentado, con Santana sentada en una silla más delante de los otros, siendo obligada por Brittany ya que según su tercer ojo mejicano todo eso se trataba de una broma, las luces se apagaron solo con un foco alumbrando el escenario vacío. La música empezó a sonar mostrando a Lucy cantando ( watch?v=wNvMO-bwKbg). Cuando acabó Santana salió corriendo hacia el escenario y besó a Lucy. Se oyó un "Awww", que hizo sonreír a las chicas en los labios de la otra.

Lentamente los chicos se fueron yendo a la sala de ensayo donde practicarían las canciones que mañana cantarían en el concurso. Santana y Lucy se quedaron sentadas cada una en una butaca. Empezaron a hablar cuando el último de los adolescentes estuvo fuera.

-Hola –dijo sonriendo Lucy -¿te ha gustado?

-Mucho, pero ¿Cómo?

-Rachel y Kurt me han ayudado mientras tú estabas con la entrenadora.

-¿Y después de conocerles no has huido de aquí?

Lucy rió haciendo sonreír a Santana "¿Cómo le podía gustar tanto una persona que conocía desde hacía tan poco tiempo? Pensó. –La verdad es que al principio tuve un poco de miedo, ya sabes, con el entusiasmo de Rachel. Pero Kurt me pareció totalmente normal, ¿es gay verdad?

-¡Claro que es gay!, se ve que es gay en kilómetros de distancia. –exclamó Santana riendo junto con Lucy. –Pero, has venido aquí por algo, ¿no me digas que has hecho horas de viaje solo para cantar?

-No, yo he venido para preguntarte si querías venirte unos días con migo a Columbus ya que yo tengo fiesta. A demás no puedes decir que no porque la competición de coros es en Columbus me lo ha dicho Rachel hoy.

-Igualmente que fuera en Tejas me iría contigo.

-¿Eso es un sí?

-¡Eso es un por supuesto! –Dijo Santana dándole un besó a Lucy.

Se quedaron allí un tiempo hablando de temas sin importancia hasta que Kurt entró en la sala.

-Hola chicas –saludó Kurt.

-Hola Kurt –respondieron ellas al unísono.

-Nosotros ya nos vamos. Supongo que vosotras os iréis hoy juntas hacia Columbus –dijo Kurt, y al conseguir un beso de las chicas continuo –bueno, nosotros iremos mañana con el autocar, así que espero verlas allí.

-Seguro –respondió Lucy.

-Por cierto Kurt –empezó Santana -¿Qué ha pasado al final con Blaine?

-Todo va en marcha –dijo Kurt sonriendo pícaramente. –todo está perfectamente planeado.

-Me das miedo porcelana. –dijo Santana preocupada mientras observaba a su amigo irse

-Nos vemos chicas.

Y así se fue Kurt sin dar ninguna explicación.

Todos ese día se fueron a dormir temprano. Todos con diferentes emociones que saldrían a la luz el día siguiente en un vehículo cerrado en una carretera hacia Columbus. Rumbo a su peor pesadilla y a su mejor actuación.

Espero que les haya gustado.

Recuerden dejar sus bonitas Reviews las cuales adoro y me dan inspiración para seguir.

¡Nos vemos!

Besos y abrazos.