¡Hola a todos!

En este capítulo, será como un reality show. Todos los personajes encerrados en un espacio pequeño (autocar) durante varias horas harán mostrar todos los secretos guardados. Para imaginarse un poco como están sentados les personajes, miren la foto que dibuje y que está en mi perfil de google con el link: ( 107157208552068388091/posts/itq8yWsf8tr)

Por cierto, ¿vieron el episodio "The end of twek"?, yo personalmente morí al ver a Blaine perrear, enserio, no he visto cosa más sexy pero bueno…

Recuerden dejar reviews, como la fantastica Gabriela Cruz, la cual me alegra la semana con su review semanal, enserio ¡Gracias amiga! I a todas las que me tienen como favoritas y me siguen a mi y a mi historia. Así que marquen-me como favorita y síganme o lo mismo con el Fic. Y escriban reviews, solo cuesta 2 minutitos de su fantástico tiempo y me hacen muy feliz,

Recuerdo que los personajes y escenarios de Glee no me pertenecen si no que pertenecen a Ryan Murphy, Fox y colaboradores.

-Capítulo 9: El Autocar-

En el estacionamiento del instituto William McKinley, los chicos del Glee Club iban llegando poco a poco. Los dos profesores que ya estaban al lado del autocar daban la bienvenida:

-Vamos chicos, nos quedan varias horas de viaje hacia Columbus. –dijo Fin, mientras revisaba los papeles de las autorizaciones con ayuda de la señorita Pillsbury.

-¡Es muy temprano Finn! –se quejaron los chicos del coro mientras llegaban uno a uno al estacionamiento del instituto.

-No se quejen –regañó Finn –tendrían que estar emocionados.

-Lo estamos Finn, pero son las seis –replicó Tina dando un gran bostezo y tapándose con la manga de su vestido naranja.

-Exacto Finn –prosiguió Marley que se acercaba cogida de la mano de Jacke, mientras éste llevaba una mochila rosa de corazones en la cual llevaban ropa que dejaron en el maletero del autocar –estamos muy ilusionados por la competición, pero ayer tuvimos escuela y hoy nos hemos tenido que levantar a las 5 para prepararlo todo.

-¡Os habéis levantado a las 5!, yo hace 5 minutos que me desperté –se escuchó la voz de Sam que se acercaba caminando agarrando la cintura de Brittany, ésta con dos coletas y un jersey de delfines, miró a su alrededor buscando a alguien especial, todos sabían a quién buscaba, pero ellos tampoco conocían donde se encontraba.

-Tú eres el único que podría despertarse 5 minutos antes y estar así de estupendo –bromeó Kitty que venia acompañada de Artie, mientras que éste llevaba dos bolsas de viaje.

-Muy graciosa Kitty Cat –bromeó Sam –¡Hola Blaine! –saludó Sam al ver a su mejor amigo estacionando su BMW en el aparcamiento.

-¡Hola chicos! –saludó Blaine saliendo de su coche y cogiendo una bolsa con el logo del McKinley del asiento del copiloto –¿¡listos para ganar!? –preguntó con alegría, haciendo que sus compañeros gritaran un entusiasmado "Sí". Se acercó a Finn y le saludó con una gran sonrisa que fue devuelta por el mayor acompañado con un "gracias".

En los minutos siguientes los otros chicos fueron llegando, primero Ryder después Unique. Y por último llegaron Kurt y Rachel, ambos en el mismo coche, cuando llegaron Rachel fue a dar un beso a Finn que sorprendió a todos los presentes, Kurt resopló por la reacción de sus compañeros y se dirigió hacia el maletero donde Blaine y Artie hablaban animadamente sobre vídeo juegos, Kurt sonrió, a veces Blaine podía ser tan infantil.

-Hola chicos –saludó Kurt -¿me dejan?

-Claro –dijo Artie mientras se movía para que Kurt pudiera dejar las mochilas en el maletero y cerrarlo por órdenes de Finn -¿Cómo va todo? –preguntó.

-Bien, gracias ¿y tú? –preguntó Kurt con una sonrisa. Artie siempre era amable con todo el mundo.

-Está más que genial, me tiene a mí –respondió Kitty antes de que Artie pudiera responder. Éste sonrió y le dio un beso a la animadora que hoy como ocasión especial vestía con unos tejanos y una camiseta verde con estampados. –Tiene razón –prosiguió Artie –todo me va genial.

-Me alegro muchísimo chicos. –respondió Kurt.

-Bueno les dejamos, Artie tiene que ir entrando en el autocar.

Cuando los dos chicos se quedaron solos. Por alguna razón no fue como Kurt había pensado, quería que fuera normal, como si fuesen amigos, porqué eso era lo que eran. Pero resultaba ser al contrario, esos segundos estaban siendo incómodos y cortantes.

-¿Todo bien? –preguntó Kurt rompiendo el hielo y mirando fijamente a Blaine, intentando encontrar respuestas en esos ojos color miel.

-Sí, ¿y tú?

-Perfectamente –respondió Kurt intentando sonar convincente pero fallando. Se notaba que estaba nervioso, que esperaba la respuesta de Blaine sobre si era feliz con Sebastian. Pero Kurt no iba a forzarlo. No cuando podía perder.

-¡Kurt! –El chico se giró para ver quien le llamaba y se quedó parado al ver quien era. Rápidamente fue corriendo hacia la chica y la abrazó con toda la fuerza que podía. –Mercedes. ¡Oh por Gaga! ¿Qué haces aquí?.

-Rachel me llamó ayer por la noche explicándome la situación por la que estabas pasando y no tardé ni dos minutos en hacer la maleta y coger el primer vuelo hacia Ohio. He llegado hace poco. –explicó en un susurro Mercedes todavía abrazada a su mejor amigo.

-¡Oh Dios!, estoy tan feliz.

Los dos amigos se volvieron a dar un abrazo hundiéndose en éste. Se separaron, cuando al cabo de unos minutos se oyó una tos. Se giraron y sonrieron al recordar que no estaban solos y que estaban con Blaine.

-Me alegra verte Mercedes –saludó Blaine.

-Oh, vamos Blaine, no seas así. Dame un abrazo. –dijo Mercedes mientras se acercaba a Blaine y le abrazaba. –¿Cómo va todo?

-Bien –contestó intentando parecer convincente, pero Mercedes le miró y sonrió levemente. Con esa única mirada Blaine pudo entender que ella sabía la situación, y que estaba allí para ayudar a Kurt. Le devolvió la sonrisa y se encogió de hombros, "¿por qué, qué podía hacer él si ni él mismo sabia como se sentía?.

Finn les llamó para que fueran entrando en el autocar y tomaran asiento. Se sentaron por parejas. La señorita Pillsbury sola. Finn y Rachel; Brittany y Sam; Mercedes y Kurt; Blaine y Tina; Artie y Kitty; Marley y Unique; Ryder y Jacke.

-Muy bien chicos, ya estamos en camino. ¡Allá vamos seccionales! –gritó Finn, cuando el autocar empezó a circular por la carretera. Su entusiasmo se contagió rápidamente a los otros chicos que empezaron a gritar frases de ánimos como "¡vamos a ganar!" o "¡somos los mejores!". Los exalumnos del Glee club les miraban y sonreían para sí mismos al recordar, que ellos también habían estado así de entusiasmados poco tiempo atrás. –tenemos un par de horas de trayecto así que relajémonos y disfrutemos del viaje. –acabó Finn. Y se fue a sentar al lado de Rachel, quien le abrazó y le dio un leve beso en la mejilla susurrándole:

-Eres el mejor.

-No es para tanto –dijo Finn mientras se sonrojaba –además, yo únicamente hago mi trabajo.

-Bueno, pues eres el mejor en tu trabajo.

-Eso tampoco es del… -pero no pudo replicar porqué Rachel le calló con un beso.

-Lo eres, para mí lo eres. –dijo Rachel sonriendo en los labios de su… "¿de su qué?" pensó Rachel. Se separó de Finn y le observó atentamente.

-¿Tengo algo en la cara? –bromeó Finn.

-Sí, es decir, no. No tienes nada. Sólo una preciosa cara. –respondió Rachel sonrojándose al igual que Finn que se acercó, tomó su mejilla y la besó románticamente en los labios. Finalizando con un "te quiero" en los labios.

Se escuchó un Awww procedente de detrás y al girarse pudieron ver a Kurt y a Mercedes observándoles fijamente y riendo. Rachel también se empezó a reír, pero Finn que no entendía nada preguntó:

-¿De qué os estáis riendo?

-De nada amor –respondió Rachel volviendo a abrazar a su novio el cual transformó su cara de enfado en una gran sonrisa.

-Se les ve muy bien pareja –dijo Mercedes, haciendo que los novios se giraran para mirarla.

-Gracias Mercedes –dijo Rachel emocionada, para después elevar el tono de voz y mirando fijamente a Kurt prosiguió: –seguro que los dos conseguiréis el amor que necesitáis.

Kurt le devolvió una mirada cortante para después hundirse en el asiento y empezar a juguetear con el móvil. Mercedes se acercó a él y le dio un beso casto en la mejilla mientras le susurraba en el oído para que nadie los oyera "todo se va a solucionar te lo prometo por Gaga". Ante esas palabras Kurt sonrió y pensó "si Mercedes lo dice tiene que ser verdad, ella siempre tiene la razón" con ese pensamiento su buen humor volvió a reanimarse.

Blaine intentaba poner atención a la conversación, más bien "monótona", con Tina, pero no podía parar de pensar en Kurt. Tenerlo delante y escuchar que estaba mal por la espera que él le estaba provocando le dolía. Además, su olor a vainilla y coco tampoco ayudaba a concentrarse. Tina se dio cuenta y calló para mirar preocupadamente a su mejor amigo, que al notar que el "ruidito" de la voz de Tina había parado se giró para mirarla y encontrarse con su mirada severa.

-¿Todo bien? –preguntó Blaine, como si nada pasara.

-Claro –respondió irónicamente Tina. Sin quitar la mirada severa de Blaine. Éste que hacía como si nada, empezó a jugar con su pajarita azul, deshaciéndosela y volviendo a hacérsela y colocándola perfectamente encima de su camisa blanca y su chaqueta gris perla. Tina no dejó de observarlo severamente hasta que Blaine no pudo aguantar más la perforante mirada que le lanzaba su amiga y tuvo que suplicar que parase:

-¡Basta! –exclamó intentando no elevando el tono.

-Cuéntame. –replicó Tina

-De acuerdo. Pero para de mirarme así –suplicó Blaine, cuando Tina paró le preguntó: -¿Cómo haces esa mirada? De verdad que quema

-Es práctica –respondió con un tono de superioridad que hizo reír a Blaine.

-No te rías, va enserio he estado tardes enteras practicando la mirada. –dijo golpeando con fuerza el brazo de su compañero.

-Te creo, te creo… -se disculpó Blaine, llorando de la risa. Mientras se relajaba Tina le miró con cara de nostalgia.

-¿Por qué me miras así ahora?

-Prefieres que te mire como antes –dijo amenazante Tina.

-¡No, no!

-Entonces, explícame ¿qué te pasa? –insistió Tina.

-Lo de siempre…

-No, no es lo de siempre. El Blaine de siempre es el que se ríe, escucha, sonríe, habla. Ese es el verdadero Blaine. Mi verdadero mejor amigo.

-Soy el mismo, sólo que estoy cansado. –se intento escabullir Blaine.

-¿De qué?

-¿Cómo que de qué?

-¿De qué estás cansado?

-No me hagas decirlo –suplicó Blaine, pero al ver que su amiga volvía a poner su mirada severa, prosiguió. –Estoy cansado de no saber qué hacer.

-Entonces no hagas nada.

-Y ¿cómo quieres que lo haga? –preguntó Blaine.

-No pensando tanto. Todo se solucionará. Pero es necesario tiempo.

-¿Cuánto?

-Lo suficiente para que tus dudas se puedan resolver.

-¿Por qué sigues siendo amiga de este desastre de persona?

-Porque te quiero.

-Yo también, es decir, ya sabes… -dijo Blaine, intentando no sonar maleducado pero su amiga le calló: -está bien. Pero seguimos con lo que te estaba diciendo…

Pero Blaine ya no escuchaba estaba mirando los grandes ojos azules que le miraban.

-Hola otra vez –saludó Kurt con la mano.

-Hola. –dijo Blaine sonriendo

-Hola –dijo Tina observando a la pareja –tranquilos… les dejamos hablar, porque eso es más importante. –siguió con ironía.

-Tranquila Tina, déjales hablar, total, necesitan solucionar muchas cosas –interrumpió Mercedes consiguiendo una mirada asesina de Kurt.

-Es verdad –afirmó Tina -¿Qué tal Cedes?

-Bien y ¿tu? –Y así las dos amigas se engrescaron en una conversación dejando a Kurt y a Blaine solos.

-¿Nervioso? –preguntó Kurt intentando romper el hielo.

-Un poco, ya sabes, no es que tenga miedo escénico, pero siempre da algo de nervio subir a un escenario y actuar delante de mucha gente. –respondió Blaine para después mirar a Kurt y sonreír con orgullo y admiración –tu nuca debes tener vergüenza, ya estas acostumbrado.

-No te creas –empezó Kurt sentándose mejor para hablar larga y duradamente con Blaine –antes de salir a actuar tengo todo un ritual para no estar nervioso. Primero empiezo a hacer ruidos raros con mi boca. Después hago gestos con todo mi cuerpo como si bailara. Y al final de todo cuando salgo al escenario me los imagino a todos en ropa hortera.

-¿Ropa hortera? –preguntó Blaine mientras reía exageradamente.

-¡No te rías! Y sí, no hay nada más vergonzoso para mí que la ropa hortera. ¿Qué es lo más vergonzoso que te puedas imaginar?

-Todo el mundo vestido de payaso.

-¿Payasos? –preguntó Kurt, que era ahora él quien reía exageradamente.

-Sí, son tan infantiles. –se justificó Blaine contagiándose de la risa de Kurt. –¿sabes que tienes una risa preciosa?

Kurt se sonrojó –Gracias hacía tiempo que no me lo decían.

-Te lo tendrían que decir más

-Eso es lo que más deseo –susurro Kurt para sí mismo. Blaine que consiguió oírlo, se acercó a Kurt y le acarició la mejilla cariñosamente, para después decirle: -Tienes una sonrisa preciosa, la más hermosa que he visto y oído.

Kurt se quedó allí sonriendo, intentando quedarse con el contacto que tanto había añorado.

-En serio que no entiendo ¿cómo pueden llegar a tener tantos problemas? –preguntó Unique refiriéndose a la esquina de delante donde sus ex compañeros discutían.

-Claro que no podemos entenderlos –empezó Marley –igual que ellos no nos pueden entender. Nos llevamos pocos años pero la manera de pensar es totalmente diferente.

-¿Porqué eres tan lista? –preguntó Jacke mientras le daba un beso a su novia.

-No lo soy, sencillamente intento no juzgar.

-Sigo sin entender porqué tienen tantos problemas.

-¡Tú si que tienes un problema! –exclamó Kitty desde delante.

-Kitty... –suplicó Artie sabiendo que si Kitty e Unique empezaban una pelea no había nadie quién las parase.

-¡¿Problema?!, ¡¿Yo?!, Tú si que tienes un problema y tu problema empieza por P... –pero no pudo acabar porqué sus amigos la sostuvieron por los hombros, y Marley le dijo flojito para que no les pudieran oír:

-No les hagas caso Unique, tú eres mejor que esto. –le dijo Marley tranquilizando a Unique por completo. Esta respiró profundamente y se relajó, apoyó su cabeza contra la ventana y cerró los ojos deseando que llegaran ya a Columbus.

Unos minutos más tarde Unique notó como su compañera sé movía en el asiento pero no quiso girarse. Cuando los movimientos cesaron, se giró para ver si Marley estaba bien pero se encontró con los grandes ojos marrones escondidos por el pelo castaño de Ryder. Su corazón paró. ¿Por qué era tan guapo?

-Hola –consiguió decir cuando se tragó el nudo de nervios que se había formado en su garganta.

-Hola.

-¿Qué haces aquí? –preguntó Unique.

-Pensé que estaría bien que Jacke y Marley estuvieran juntos en el trayecto.

.¿Puedo preguntarte algo?

-¿Todavía me odias? –preguntó bajando el tono de voz en la ultima palabra.

-No. –ante estas palabras, una sonrisa se dibujó en el rostro de Unique –Pero de verdad que me hiciste mucho daño, haciéndote pasar por otra persona. –la sonrisa volvió a desaparecer –pero, no puedo guardarte rencor. O eso es lo que Marley me dice.

-¿Te gusta Marley, no? –preguntó con dolor Unique.

-No puedo contestarte a eso.

-No me harás daño.

Ryder se lo pensó profundamente para después contestarle: -si, me gusta.

-Y ¿cómo lo soportas?, Quiero decir, lo de Marley y Jacke.

-Jacke es mi mejo amigo, y aprecio mucho a Marley, ella es mi mejor amiga. Así que el hecho de que mis mejores amigos a los cuales quiero mucho estén bien y amándose, eso me hace más feliz de lo que me podría hacer estar con Marley.

-Así que de alguna manera ¿sufres para que ellos estén bien?

-Sí, algo así.

-Creo que yo también tendría que hacerlo. –reconoció Unique apoyando su cabeza hacia el respaldo.

-Entonces hazlo.

-¿Y cómo se empieza? –preguntó mientras se hundió en los ojos café de su amor platónico, como si allí pudiera encontrar las soluciones.

-Empezando de nuevo. Encantado, me llamo Ryder, Ryder Linn. ¿Creo que vamos juntos en el Glee club?

Unique rió ante la ocurrencia de su compañero, pero al ver que este no se reía y la observaba con mirada seria y con la mano todavía extendida, sonrió y se presentó: -Él gusto es mío Ryder, me llamo Wade Adams, pero todos me llaman Unique. Y sí, vamos juntos al Glee.

-Ya decía yo que tu cara me resultaba familiar. –se rió Ryder.

Y así sin darse cuenta pasaron el tiempo riendo y charlando. A su lado, Jacke y Marley les observaban comentando la buena relación que estaban teniendo.

-Creo que se llevaran bien –dijo Marley, girando su cabeza para mirar a los ojos a su novio que la sostenía entre sus brazos.

-Y todo gracias a ti.

-No hubiera funcionado si tu no hubieras convencido a Ryder de que se sentara con Unique.

-Creo que en verdad lo hizo por ti.

-¿Por mí? –preguntó ahora extrañada Marley, mientras se acomodaba para interrogar a su novio.

-Sí, quiero decir, a él todavía le gustas.

-¡Pobre...! –se horrorizó Marley –lo que debe haber sufrido por nuestra culpa.

-Eh... mírame –susurró Jacke mientras se acercaba a sus labios –nada, repito, nada ha sido tu culpa. Él nos tiene tanto afecto, que prefiere que nosotros seamos felices a serlo totalmente él.

-Se merece ser feliz.

-Lo sé amor –dijo dándole un beso en los labios y consiguiendo una sonrisa sonrojada de Marley.

-¡Llegamos chicos! –dijo Finn mientras todos los alumnos bajaban del autocar y se reunían en el rellano del teatro de Columbus.-Ahora, vamos a los camerinos a dar un último repaso y a prepararnos.

-¡Sí! –exclamaron unos

-¡Dios, que nervios! –exclamaron otros.

-Vamos chicos, se han esforzado mucho, no tienen porque tener nervios. –dijo Finn intentando relajar los nervios de los chicos, que estaban dando pequeños saltitos de emoción. Cuando Finn iba a seguir con su discurso de relajación, Tina exclamó un grito ahogado y señaló directamente a un punto del vestíbulo para después decir con voz ronca -Yo sí que los tendría –Todos se giraron a ver y allí pudieron observar a sus dos peores pesadillas. Caminando relajadamente hacia ellos.

Espero que les haya gustado... ¿quienes serán?

¡Nos vemos en el siguiente capítulo!

Muchas gracias por todas las reviews, recuerden seguir dejando-las y me hacen muy feliz.

Besos y abrazos.