Probando, probando… Bueno, parece que esto funciona.

En fin. Mi nombre es Hermione Jean Granger, hija de Robert Granger y Jean Granger, antes Feùt.

Tengo dieciocho años, y si estas escuchando esto, lo siento por ti.

Resumiendo, una tal Rowling dijo que nos habíamos comunicado con ella para que comunicara lo que había pasado en la sociedad mágica. Bien, excelente! Pero, saben cuál fue el problema? Que esta tipa se dejó llevar por la imaginación que tienen los muggles, y modificó, un poco demasiado la historia a su manera.

En fin. Es mucho para decírselos de un tirón, pero hay cosas que deben saber sin falta.

Estas son algunas de ellas:

-Ni Harry Potter ni Ron Weasley es el héroe tan genial que vosotros pensáis.

-La guerra, en realidad, la perdió nuestro bando. Y las muertes que pusieron en los libros… Ninguna de ellas es real. Por lo menos, de las que pasaron en la última guerra. Nadie murió. Fue un triunfo tan simple y ridículo…

-Y algo muy importante: las serpientes, slytherins, mortífagos, como queráis llamar a los habitantes de la casa de las serpientes, no son tan malas como parecen. Y Draco Malfoy, menos que menos.

Si, tal vez el rubio sea un capullo, un creído, egocéntrico, idiota, menso, tarado, boludo, creído, y oxigenado.

Pero es MI capullo, MI tarado, MI oxigenado. Y además, es MI mejor amigo.

¿Qué? ¿Esperaban que dijera que es mi novio, o algo así? No estamos en tiempos de un romance. Y además, es demasiado rubio para mi gusto –se oye ruido de un golpe-

Ouch, eso dolió, Malfoy –se oye risa- Ay si, que gracioso.

En fin. Me fui de tema.

Pero bueno, no puedo deciros mucho. Por lo menos, debería esperar a que se recuperasen.

Sin embargo, creo que captaron el mensaje.

Estamos jodidos.