ok amm...Olaa haha..creo que debi de aclarar unas cosas....como que..este fiic ps los qe se fijaron, sin ofender, es solo Edward ¿porque? por me una familiar mia se le ocurrió azii haha...xD pss la vdd este fic es algo azi como que a las chavas que les gustaria ser Bella xD pro pues aqi es otra chava que conoce a Edward mediante otras circunstancias...y bueno la historia es buena de verdad...no se dejen llevar solo porque no sale Bella creánme la historia es buena y linda...tngo alrededor de 8 capis. pero los subire con calma...xD porfas..leanla y djen Reviews ^^ de verdad...si les gustará sino pues aun así acepto sus Reviews diganme en que estoy mal y si tienen una nueva idea! :D

Y para mi otro fic tambien me he quedado atorada.. T_T bueno a ese si pronto subire capi.. ^^ pro eso aqui no es...xD bnn me voy los dejo con este cap. es cortito pero pues espero que lo disfruten ^^


Chapter 4

EL REGRESO

-¡Edward… hijo! – Esme corrió a mi encuentro y me dio un abrazo con todo el amor del mundo. - ¡Por fin has vuelto, me tenías tan preocupada! ¿Cómo estas… cómo te sientes?

-Estoy bien mamá – sus ojos brillaron al escuchar la palabra-

-No vuelvas ha hacerme eso por favor… o te daré las nalgadas que nunca te he dado.

-No lo haré… te lo prometo.

-Hola Edward – me dijo Jasper acercándose. Se paró a escasos centímetros y vi como se movía su nariz olfateando. –Mmmm… ahora puedo abrazarte… ya no APESTAS. – Sonreímos al tiempo que nos abrazábamos. Esa era mi familia sin duda.

-¡Oh Edward… lo siento tanto! – Alice me veía con un tono de angustia mientras me compartía sus pensamientos.

-Tranquila… todos fallamos de vez en cuando no te preocupes. – Extendí mis manos y se entrelazaron con las suyas; se veían tan frágiles entre las mías. – Lo importante es que ya estoy de vuelta y todo se aclaro.

-Aún así me duele… de haber puesto más atención a las visiones esto nunca hubiera sucedido.

-¡Shh! – le puse un dedo sobre los labios para silenciarla. – Ya veremos eso después ¿OK?

-Esta bien… - me respondió haciendo pucheros y se fue a refugiar a los brazos de Jasper.

-Que bueno que regresaste. – Fue el recibimiento seco de Rosalie sin que se moviera un solo centímetro de donde estaba. Sin embargo percibí algo de alivio muy en lo profundo de su mente. Pero su orgullo ganó y se dio la vuelta saliendo del lugar.

El último en darme la bienvenida fue Emmett. Sus pensamientos eran una maraña y estaba aturdiéndome, pensaba una cosa y otra y otra. Se sentía lleno de culpa no sabía como recibirme y disculparse al mismo tiempo.

-¡Para Emmett! – vas a volverme loco, ya deja de pensar en que decirme, ya no te atormentes… todo fue una confusión.

-Una confusión que te alejó casi 3 meses. Lo siento hermano… de verdad…

-Lo se Emmett… lo se.

Me dio un abrazo tan fuerte que me levantó del suelo. -¡Emmett! – le dije con la voz entrecortada – ¿Acaso pretendes reventarme los huesos?

-Oh disculpa… es que de verdad me alegra tanto tu regreso. Las "peleas con Jasper" no son tan entretenidas; el no sabe jugar como tu. -¡Bha! - dijo él mientras Alice le enseñaba la punta de su lengua.

-Bueno, bueno – intervino Carlisle – Ahora que todo ha vuelto a la normalidad ¿Qué les parece un juego de béisbol para recuperar el tiempo perdido? – Todos asentimos. Por algo era el líder del clan no solo nuestro creador.

En un par de segundos estuvimos listos y corrimos en grupo hacia el claro del bosque. Se sentía tan bien… como antes. Sin embargo "su recuerdo" aparecía en mi memoria y levantaba la vista al cielo pidiendo por su paz y mi perdón. Mi vida no volvería a ser la misma. Aunque volviera a mis actividades la pena me perseguirá por siempre.

El partido fue de lo más vigorizante. Me volví a sentir fuerte, relajado y lleno de nuevas esperanzas.

Reanudé mis actividades, desde el estudio en el instituto hasta la cacería. Compuse nuevas melodías lo cual le encantó a Esme. Disfruté de la música, la lectura, inclusive de las compras de Alice. Los juegos con Jasper y Emmett; de la obstinación de Rosalie que seguía distante, pero sobretodo de las pláticas con Carlisle. No eran conversaciones cualquiera… eran enseñanzas, cátedras de vida.

De regreso en mi hogar me sentía seguro. Para todos, el incidente de Port Angeles se olvidó por completo. Ecepto para Carlisle y para mí.

-¿Cómo te sientes? – me preguntó Carlisle cierta mañana en que salimos a cazar solos.

-Bien, todo va perfectamente. El instituto, el estudio...

-Hijo… no me refiero a las actividades normales. – me dijo mirándome fijamente a los ojos.

-Mmm… bien… también. Casi no me atormenta aunque la recuerdo constantemente y… le pido a tu Dios que la tenga en un buen lugar y a ella que me perdone. Creo que es lo único a lo que puedo aspirar ya que no puedo volver el tiempo atrás.

-Edward… creo que ya es tiempo de que se lo digas a los demás, estoy seguro de que te entenderán y no se burlaran de ti, además yo no lo permitiría. Claro que si has preferido no hablar, yo también seguiré callando.

-No Carlisle. Jamás he pretendido convertirte en mi cómplice. Además ya se dieron cuenta de que algo anda mal conmigo. Jasper y Emmett ya sintieron mis cambios de ánimo, aunque lo siguen atribuyendo a la pelea. Las chicas solo saben lo que ellos les dicen. Pero sin duda Esme sospecha que hay algo más, su instinto maternal es infalible. Ha estado tentada a preguntarme, pero prefiere esperar hasta que yo me sienta con la confianza para decírselo.

-Cuenta con mi apoyo entonces, haremos una reunión familiar.

-Dame solo un par de días más para buscar el momento apropiado por favor. Yo te avisaré

-De acuerdo.

Comencé a maquinar la forma en que se los diría. Era algo muy vergonzoso pero no podía seguir ocultándolo por más tiempo. Era mi familia y de una u otra forma confiaba en que me apoyarían.