Chapter 6

EL ENCUENTRO

Salí de la casa para tomar un poco de aire fresco, necesitaba pensar en como les daría la noticia. Me interné en el bosque y comencé a sopesar todas las posibilidades sobre lo que estaba sucediendo. ¿Quién me seguía… y porqué?

Después de andar un rato me recosté sobre el césped y cerré los ojos para relajarme. De pronto un ruido sutil llamó mi atención "rayos" otra vez el latido suave del corazón. Me incorporé rápidamente expandí mi campo de visión en busca de aquel intruso pero no tuve éxito, no encontré ningún pensamiento pero seguía escuchando el suave golpeteo.

-¿Quién eres?- Pregunté sin obtener respuesta. - ¿Qué quieres de mi?

Comencé a escuchar un andar despacio, no podía ver nada así que me deje guiar por el oído, caminaba en círculos alrededor de mi y cada vez se acercaba más; cambiaba muy rápido de posición ya se colocaba sobre las rocas, ya sobre los árboles así que no podía ser humano. Sin duda me estaba cazando y tenía ventaja sobre mí. El bosque estaba oscuro, no era muy tarde pero la tormenta que se aproximaba se tragó la poca luz del sol. Entonces, a lo lejos apareció de la nada una enorme esfera de luz, era la misma de las visiones de Alice. Lentamente se acercó a mí hasta que se colocó a escasos metros y se detuvo; esperé alguna reacción, algún pensamiento o movimiento sin embargo solo podía escuchar el suave latir. Entonces escuché la hierba seca quebrase bajo unos pies y la luz ahora era una silueta, avanzó lentamente hacia mí y se fue abriendo; era como si aquel ser llevara una capa encima. Poco a poco se fue haciendo más tenue y dejaba al descubierto un rostro hermoso con la piel clara como la mía. Sin embargo el mayor de los miedos se apoderó de mí cuando abrió los ojos; caí pesadamente de espaldas, todo podía olvidar en este mundo menos esos ojos.

-¡No!... –escuché mi grito a lo lejos.- ¡No puede ser, tu estás muerta, yo te asesiné… bebí tu sangre y te arranque la vida.- Enterré mi rostro entre las manos y mascullaba.- "esto no es cierto, es un truco, estoy delirando, me estoy volviendo loco…"

-Mírame… descubre tu rostro y veme a la cara.- Me dijo una voz suave, tierna, la más hermosa que había escuchado.

-¡Déjame por favor! - le suplique.- ¡Sé que no puedes perdonarme pero ya no me atormentes; no puedo devolverte a la vida y te juro que nunca me perdonaré por eso!

-¿Estas seguro? –No entendí su pregunta.- Mírame, no he venido a hacerte daño, yo te perdoné ¿recuerdas? Cuando me tenías entre tus brazos contesté a tus súplicas. Te miré y te perdoné.

Mi mente reaccionó al escuchar aquellas palabras, me tranquilicé y comencé a hablar con más claridad: -¿Qué es lo que quieres de mí entonces? ¿Por qué me sigues?

-¿Quédate tranquilo, yo no he venido a buscar venganza… al contrario necesito tu ayuda…

Medité las palabras; "mi ayuda" para qué quería un fantasma mi ayuda, o no era un fantasma, levitaba, brillaba, eso no era de un humano, pero según Carlisle tampoco de un espíritu errante ¿Y porqué le latía el corazón?

-No soy una aparición.- me dijo como si hubiera percibido mi pensamiento.- ¡Mírame… acaso no ves la diferencia! Recuerda como era entre tus brazos…

La observé por un minuto. -¡No!- ¿Cómo rayos había sucedido? Su rostro blanco, hermoso, perfecto; sus labios carmesí, su aroma… y…sus ojos rojos y el color lila alrededor de ellos.- ¡Demonios! Eres como yo…

Me incorporé de un salto con la respiración entrecortada. Era un vampiro recién nacido a lo mucho tendría unos tres o cuatro meses a juzgar por el color de sus ojos, el mismo tiempo de mi encuentro con ella en Seattle… pero ¿y el corazón, porqué latía si estaba literalmente "muerta"?

-¿Qué está pasando? Yo te vi morir entre mis brazos, ¿cómo es que te convertiste y porqué tu corazón late?

-No tengo la menor idea de cómo se dio la transformación si ya estaba muerta – me dijo.- y si escuchas bien el que late no es mi corazón…

Guardé silencio por un instante más escudriñando el silencio para identificar el sonido. Me quedé estático cuando encontré la fuente, era dentro de ella pero no era el corazón de ella.

-Estoy hecho un caos, ¿no comprendo… porque late un corazón dentro de ti?

-¿Quieres escuchar lo que tengo que decirte? Ese corazón es el motivo por el que te he buscado desde que desperté.

-Por favor necesito saberlo… - le dije

-Comenzaré por nuestro encuentro aquella noche. –me dijo mientras se acercaba más a mi.- o mejor dicho después de nuestro encuentro, yo no recuerdo nada después de ver tu rostro suplicante; sin embargo hubo un testigo de lo sucedido, su nombre es "Silas" y es un vampiro que vive oculto en una iglesia en Seattle… la misma donde me dejaste.

-¿El te convirtió? – le interrumpí.

-No… tu lo hiciste, según la historia de Silas, él percibió tus efluvios y te buscó para alejarte de la ciudad, es como un guardián, no deja que otros vampiros cacen mucho por ahí, el no bebe de humanos. Siguió tu rastro y cuando te encontró ya era demasiado tarde… tu caminabas alrededor de mi cuerpo y él quiso ahuyentarte pero al acercarse escuchó tus suplicas y ya no pudo interferir. Te vio tomarme en brazos y llevarme hasta "su" iglesia, entonces decidió seguirte para hablar contigo, ver si podía ayudarte, pero al acercarse a mi "cadáver" escuchó el latir del corazón; así que creyendo que estaba viva me llevó a su escondite, me dijo que dudó en si terminar lo que comenzaste o dejar que me convirtiera y su soledad lo llevó a tomar la segunda opción. Me cuidó por los siguientes 3 días sin que yo diera señal alguna y comenzó a confundirse ya que el corazón seguía latiendo. Y desperté al quinto día, yo no sabía si estaba soñando o eso era lo que sucedía al morir. A mi mente vino el último recuerdo, tu rostro angustiado pidiéndome perdón. Fue cuando en la oscuridad de aquél lugar percibí la presencia de alguien más, él se percató y me dijo: -Soy Silas… no te preocupes, aquí estarás a salvo.- me hablo de mi nueva condición y me contó todo lo que ya te dije. Estaba tan absorta con todo lo que estaba pasando que me olvidé de lo que pasaba en mi vida aquella noche en que nos encontramos.- hizo una pequeña pausa y me miró a los ojos.- yo acababa de recibir la noticia de que estaba embarazada…

-¡Queeeeeee!..... -mi mente se quedó helada, no solo había destruido su vida sino también la de su hijo.

-Ese es el motivo por el que estoy aquí, mi hijo vive dentro de mi, y no tengo ni la menor idea del porqué, por eso necesito tu ayuda; Silas no supo que hacer al darse cuenta de mi estado, así que su único consejo fue que buscara a "mi creador" para ver si tu sabias la forma de ayudarme, como comprenderás no puedo ir con un médico convencional. Además me lo debes, estas en deuda conmigo…

Mi cabeza giraba a una velocidad descomunal, era algo nuevo y yo no tenía conocimiento de algún caso así, como podía soportar un bebé una transformación y seguir viviendo.- Iremos con mi padre.- le dije, talvez Carlisle supiera algo… o aprenderíamos juntos.

-¿Tienes padre? - me cuestionó algo confundida.

-No… bueno no es mi padre pero… el me convirtió… somos un grupo de vampiros que vivimos juntos y por eso somos una familia; Carlisle es el creador de la mayoría por eso es nuestro padre. -Ella hizo una mueca como preguntándose muchas cosas pero no me dijo nada.

Le indiqué el camino a seguir mientras le explicaba como se había formado nuestra familia, no quería que pensara que Carlisle era un monstruo o algo así. Llegamos a la orilla del río y me detuve antes de cruzar. Ya era casi la media noche, podía escuchar la voz de Carlisle y los demás que estaban muy alterados porque no llegaba y Alice no me encontraba.

-Será mejor que te quedes aquí un momento.- le indiqué.- iré a casa y les explicaré, después vendré por ti.

-Está bien.- me contestó mientras se sentaba en una roca y su resplandor desaparecía por completo. Pensé en preguntarle como hacía eso, pero Alice estaba advirtiendo a los demás que yo estaba cerca.

-volveré en un momento, no te muevas de aquí.- y cruce el río sin mirara atrás.