Pues... ¡hale!, para los curiosos que quieran leer la continuación del cap 1aquí está.
Y para los que se acaban de incorporar o los que sólo lo leen por que si no se podrían dormir en paz si no lo leen, denle una oportunidad, será muy chulo ya verán.
Cap. 2 La decisión del Consejo.
Lo único que se oía era el tictac de un reloj de pared. Sonaron las diez en el reloj, unos pies pequeños y descalzos, atravesaron el pasillo.
Un niño de unos tres años dobló la esquina y desapareció un momento. Después un chico de veinticuatro años dobló la misma esquina.
- ¡Gaara! Espera, te digo que esperes- gritó un joven, su cabello anaranjado y sus ojos verdes brillaron al pasar frente a una lámpara.
- ¡Oh! Venga Yashamaru eres muy lento- respondió el niño desde delante. Tenía el pelo corto y rojizo, unos ojos azules con ojeras muy pronunciadas. El chico no miraba por donde iba y tropezó, cayó al suelo.
El mayor lo agarró por los brazos y lo levantó.
- Por favor Gaara- compórtate.
- ¡Jo! Eres muy aburrido- protestó el niño, intentando librarse de los brazos que lo aferraban.
- Gaara, sólo pretendo protegerte, y eso significa que no puedes irte por ahí solo- el joven agarraba al niño como si se tratara de una parte de su cuerpo; desaparecieron tras doblar una esquina.
Mientras tanto, en la aldea el Consejo de Suna se había reunido en un gran salón de piedra, alrededor de una mesa redonda.
- Bien, comencemos. ¿cómo está el chico- preguntó un anciano. Presidía la mesa y miraba a todos los presentes uno por uno.
- En estos últimos tres años, no ha sucedido nada malo, esa es señal de que nuestro plan va como la seda- comentó el Kage- al parecer ese chico... Yashamaru está haciendo un buen trabajo. El único efecto que ha tenido es que no puede dormir, pero eso ya lo sabíamos...
- Sí, bueno, el Consejo de Suna no se ha reunido por eso- interrumpió una anciana, sentada junto al otro.
- Seis, cinco y tres años ¿es así verdad? Es hora de decidir quien será tu sucesor- dijo el anciano- Kankuro, Temari o Gaara; El Mayor de los tres es....
- Sí... Kankuro, luego Temari y por último Gaara- respondió, el Kage.
- Entonces a la chica la descartamos. Le corresponde a Kankuro, pero el hecho de que Shukaku está sellado en Gaara da que pensar. Continuó la anciana.
- sí, ya lo sé, Chiyo. Entonces, será... -dijo el Kage.
- Será a votación, pero creo que habrá que esperar más tiempo- dijo Chiyo.
- Sí estoy de acuerdo con ella- colaboró el anciano, que se llamaba Ebizo.
De vuelta en la gran mansión de Suna.
Dos niños un poco más mayores que el pelirrojo, estaban jugando en un cuarto redondo, con posters en las paredes y con muchas mantas colgadas de las paredes.
Uno era un niño de pelo castaño y ojos marrones; jugaba con una marioneta demasiado pequeña para usarse de otra cosa.
Y la otra era rubia con ojos verdes; agitaba con fuerza un abanico azul. Sonreía y miraba a su hermano que se quejaba cada vez que lo agitaba frente a él.
- Temari, deja a tu hermano en paz, Kankuro deja de hacer eso y Gaara vuelve aquí- el joven Yashamaru agarró al pequeño Gaara con una mano, le arrebató a Temari el abanico y miró al otro con furia- ¿qué te he dicho? Deja de hacer eso Kankuro.
El joven no daba abasto, tenía que vigilar a los tres el solo y no podía.
Soltó a Gaara para sujetar al mayor, Temari estaba dando vueltas a su alrededor y el pequeño Gaara había cogido el abanico de su hermana y saltaba de un lado a otro riendo y gritando.
- Parad- gritó el joven, los tres niños se detuvieron- ya está bien, es hora de cenar. Cogió a Gaara en los brazos y agarró de la mano a Temari, salió del cuarto seguido por Kankuro.
Sentó al pequeño en una silla y sacó tres platos. Se los puso delante a los tres niños y se sentó frente a ellos; cerró los ojos y dejó caer la cabeza entre sus brazos.
La cama era demasiado grande. Gaara se acurrucó cerca de la almohada. Miró la ventana, la luz se filtraba entre la persiana. No podía dormir, no sabía porqué, pero era así; no le gustaba la oscuridad ni el sentimiento que le recorría cada vez que estaba solo a oscuras.
- ¡Gaara! No tengas miedo- una figura se sentó junto a él- no tengas miedo Gaara, yo estoy aquí- abrazó al cuerpo de su tío con fuerza. El otro lo agarró contra su pecho, con ambos brazos. Cerró los ojos y comenzó a tararear una canción mientras el niño lo miraba.
- No me gusta estar solo, ni la oscuridad- dijo e niño, las lágrimas le caían por la cara.
- No estás solo- Respondió el mayor- yo estaré aquí siempre que me necesites.
- ¿Siempre?
- Siempre- respondió Yashamaru.
El Kazekage estaba observando la escena desde el otro lado del pasillo cuando Temari pasó corriendo perseguida por su hermano.,
- ¡Eh! ¿qué demonios pasa?- el hombre agarró al mayor cuando este pasó por su lado.
- Me ha...- el chico intentó lanzarse sobre su hermana, pero su padre no le soltó.
- Af, no hay quien entienda a estos chicos- suspiró el padre.
- ¿Ahora me entiende?- rió Yashamaru.
- Sí, sí.. creo que sí...
------------------------------------
ya vuelvo, aunque viendo la gran acogida que e tenido, me extraña.
A ver si esta vgez recibo algun review, por favor.
