Después de prepararnos y desayunar cogimos el traslador pensando en el sitio donde teníamos que ir. Sentimos el típico jalón del estomago y a los pocos segundos nos encontrábamos en una pradera, era hermosa, su verdor resplandecía, estaba todo lleno de pequeñas flores de distintos colores, al fondo se veía un pequeño bosquecillo por el que pasaba un riachuelo que venía desde las montañas que se veían a lo lejos y se perdía entre las dunas de flores, pero era imposible que estuviéramos en Londres ya que allí hacía mucho calor. Nos dimos cuenta de que unos metros más adelante se encontraba una pequeña casa de color blanco, con pequeñas ventanas de madera tallada con flores, la fachada estaba parcialmente cubierta por enredaderas, al lado había un pequeño establo de donde salían varias gallinas que picoteaban, el tejado era una mezcla entre madera y paja, a Hermione la recordó a la casa de los enanitos del cuento de blanca nieves. Supusimos que sería la de Máxime Develia, la mujer a la que buscábamos.
Al estar frente a la casa llamamos a la puerta, al poco tiempo, la abrió una mujer de unos 40años, alta, morena, con el pelo recogido en un rodete suelto en la nuca y con un rostro de muñeca, la verdad era muy bella. llevaba puesta una falda acampanada de color beige hasta debajo de las rodillas, unas camisa de color crema con un moño en el cuello, todo esto cubierto por una túnica de un beige un poco más oscuro que el de la falda y por ultimo unos zapatitos marrones con un poco de tacón cuadrado de color crema.
-si en que puedo ayudarles-pregunto con una voz suave que podía confundir con el murmullo del aire.
-disculpe es usted Máxime Develia-pregunto Draco.
-sí, soy yo-dijo empezando a extrañarse.
-es que hemos leído que usted hizo un viaje en el tiempo por un accidente y nos gustaría preguntarle como consiguió volver- pregunto con vergüenza, ya que no estaba acostumbrada a esas cosas.
-ah ya entiendo-contesto sonriendo suavemente- claro pasad.
Por dentro era una casa muy iluminada, sin mucho mobiliario, pero muy bonita, nos dirigimos a la salita y nos ofreció asiento, con un movimiento de varita hizo aparecer té, el cual nos ofreció, una vez todos acomodados empezó a hablar.
-volver a su tiempo cuando se ha viajado al pasado no es muy difícil en algunos casos, lo difícil es encontrar la fórmula para volver.-hizo una pequeña pausa dándole un sorbo a su té-solo hace falta una demostración de amor espontanea.
Nos quedamos unos segundos esperando a que siguiera pero al ver que nos decía nada más nos miramos entre nosotros con caras de extrañeza.
-solo eso-al final se ánimos a decir Sebastián.
-hui, no es tan fácil como parece, no puedes llegar y como amas a ese persona pedirle matrimonio, tiene que ser algo que salga del corazón, que no sea planeado ni siquiera pensado.
-muchas gracias señora Develia, nos ha sido de mucha ayuda-dije al tiempo que me ponía de pie.
-oh, no ha sido nada-dijo levantándose para acompañarnos a la salida.
Una vez fuera decidieron volver al castillo.
En el camino de vuelta a la torre, ninguno de nosotros dijo nada, todavía estábamos pensando en lo que nos dijo la señora Máxime.
Yo todavía no podía imaginarme como podía pasar una escena de amor en la que alguno de nosotros estuviera o fuera el protagonista de esta.
Al imaginarme a Draco en una actitud romántica con otra persona, me izo tener una sensación de opresión en el pecho que consiguió quitarme el aliento durante algunos segundos, era una sensación de estarme rompiendo con solo el pensamiento de Draco con otra, nunca había experimentado algo así. Al final decidí dejarlo pasar ya que lo achaque a algún efecto secundario de los cambios de tiempo.
En el transcurso que quedaba hasta la torre decidí distraerme en otra cosa, pensaba en el baño que me daría al llegar.
-esto no ha servido para nada-se quejo Sebastián una vez en nuestra torre.
-bueno a lo mejor tenemos suerte y cuando volvamos hay alguien salvando de la muerte a su amado-dijo sarcástico Draco.
-no sé si lo han notado pero mañana termina el mes así que será mejor ir a descansar-dije al tiempo que me metía al baño para un relajante baño antes de dormir.
Una vez que salí del baño vi que los chicos ya estaban acostados, por lo que me cambien sin realizar un solo ruido para no perturbar su descanso, me metí a la cama y me abrace a Draco al poco tiempo, ya estaba en el mundo de Morfeo, soñando con mi Hércules.
