La esfera oscura
Cap. 5
"": Pensamientos.
*==*==*: Cambio de escena.
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En un castillo fuertemente resguardado detrás de unas montañas se conjugaba una lúgubre reunión.
-Bien hecho Kagura, te has vuelto muy eficiente en estos días o será que te he puesto misiones demasiado fáciles. –Dijo burlonamente una especie de humano-monstruo en formación.
-"Sería tan sencillo matarlo ahora" -Pensó Kagura mirándolo con recelo.
-No todo lo que uno cree es verdad, Kagura.
-¿Por qué lo dices Naraku? –Pregunto Kagura con un dejo de miedo en su voz.
-No puedo creer que me hayas mandado a llamar, solo para escuchar una estúpida conversación entre ustedes. –Dijo una fría voz al fondo de la habitación.
-¿Estas celosa? Mi querida Kikyo. –Cuestiono Naraku con una media sonrisa malvada.
-En tus más lejanos sueños Onigumo, como podría sentir algún sentimiento a parte de repulsión por las sobras inmundas de algo de por si repugnante. –Contesto fríamente Kikyo acercándose a Naraku.- ¿Para qué me has llamado? No puedo alejarme mucho tiempo podrían sospechar.
-Solo quería que cumplieras con parte de nuestro acuerdo.
-Sabes que no todo puede pasar de un día para el otro, lo acordado tiene fecha y lugar.
-Lo sé Kikyo, no es eso, es que me ayudes con un pequeño detalle extra.
-No soy una extensión tuya para hacer tus mandados. –Dijo esto mirando a Kagura que le lanzaba una mirada de desprecio y se había mantenido en silencio durante toda la conversación.
-No solo necesito algo de tus conocimientos sobre monstruos.
-Habla.
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Ya habían pasado tres días de camino hacia un lugar desconocido, solo descansaban pocas horas en las noches para luego en medio de la oscuridad retomar su camino. Se encontraban en medio de un pantano asqueroso, fétido y para rematar lleno de mosquitos.
Kagome había subido a Rin sobre Ah-Un para evitar que se tropezara con cualquier alimaña que le hiciera daño, los mosquitos le estaban agotando la poca paciencia que tenia, picaban cada centímetro de su cuerpo evitándole caminar tranquila, no podía estar con un peor vestuario, aparte de andar con una falda demasiado corta para los mosquitos aunque perfecta para el sofocante calor que hacia pero aunque anduviera con un pantalón largo tendría el problema de que en la parte trasera de su blusa tenía tres grandes orificios causadas por las garras del monstruo que la ataco, razón por la cual había decidido caminar detrás de los demás, orificios que los mosquitos usaban como comedor municipal. Ya estaba harta.
-¿Cuanto faltara para que salgamos de aquí? –Pregunto con un tono de voz bajo al aire mientras aplastaba un enorme mosquito en su mano dejando una pequeña marca de sangre en esta.
-Deja de quejarte humana inútil. –Dijo Sesshomaru secamente sin voltearse.
-No es que me quiera quejar ¿es que no se te pudo ocurrir otro mejor lugar a donde meternos que no sea este asqueroso pantano? –Respondió Kagome bastante fastidiada y descargando su frustración en él.
-Eres demasiado poca cosa, algo demasiado insubstancial para tutearme así que no lo hagas si respetas tu vida. - Indicó inexpresivamente Sesshomaru ignorando sus otras palabras.
-Pues no fui yo quien decidió que esta POCA COSA los acompañara. –Agrego Kagome notablemente enojada, cerrando sus puños en sus costados.
-No tientes tu suerte. –Dijo Sesshomaru inmutablemente con una voz de ultratumba que causo que hasta Yaken lo mirara asustado, después de haber estado riendo por lo bajo al ver a su amo tratando mal a su rival
Esto en vez de asustar a Kagome hizo que su furia, irritación e impaciencia aumentaran a puntos inimaginables.
-Tu quien te crees solo por que seas súper fuerte no significa que tengamos que aguantarnos tu enorme y apestoso EGO, eres realmente irritable no hablas solo ordenas, actúas sin pensar en la pobre niña que anda detrás de ti poniéndola en peligros que ella ni se imagina, sabes la cantidad de enfermedades que esa niña puede adquirir en un lugar tan inmundo como este… -Le grito Kagome a Sesshomaru soltando todo la impotencia que tenia adentro no hacia la persona que deseaba ni a la más indicada pero aligerando la carga de ira que tenia encima pero antes de que pudiera terminar una enorme fuerza la empujo hacia atrás estrellándola y clavándola con sus garras contra un árbol justo en el mismo lugar donde había tenido la herida anterior en el hombro, causándole un fuerte dolor y que sangrara profundamente.
A pesar de la dolorosa e incómoda situación, Kagome no lo dejaba de ver desafiante al youkai que tenía en frente como si al que tuviera en frente fuera a Inuyasha y no a Sesshomaru, miradas llenas de odio eran compartidas entre estos dos casi extraños, como si entre ambos existieran eternas deudas.
-Ni siquiera un igual me habla de esa manera, ahora menos una escoria inútil, despreciada hasta por sus iguales. -Dijo estoicamente Sesshomaru adentrando más su mano en su hombro para causarle más dolor.
Kagome no respondió solo lo miraba con rencor, no sabía de dónde había salido todo ese odio hacia un ser que le resultaba indiferente pero ahora lo aborrecía con todo su ser, no entendía como una sola persona podría ser tan petulante e indiferente a los que le rodeaban a parte con cuales razones se atrevía a herirla de esa manera no le había dicho nada, solo la verdad.
-"Con qué derecho se atreve esta repugnante humana a hablarme así y a mirarme de esa manera a pesar de encontrarse en una gran desventaja, de dónde saca el valor de insultar a alguien obviamente superior a ella" –Pensó Sesshomaru mirándola inquisitoriamente.
Un grito de horror proveniente de Rin capto la atención de ambos y causo que Sesshomaru soltara bruscamente a Kagome precipitándose esta hacia el suelo. Un monstro en forma de una oruga negra enorme se posaba frente a los demás componentes del grupo.
-¿Eres tu Sesshomaru? Veo que si, puedo sentir tu poder, es un gusto conocerte y poder exterminarte. –Inquirió la repugnante bestia, mientras Sesshomaru se posaba entre esta y los demás.
-Llevate a Rin lejos de aquí. –Ordeno Sesshomaru sin dejar de ver a la bestia y empezando a atacar.
Kagome se había levantado con dificultad, no podía contener la sangre que salía de su brazo y tenia que sacar a Rin de allí ya que Yaken forcejeaba con esta y no lograba hacer que se alejara lo suficiente de la batalla que había empezado.
-Vamos Rin Sesshomaru va a estar bien, el es muy fuerte. –Dijo Kagome tratando de reconfortar a la pequeña brindándole una sonrisa y ocultando su dolor.
-Usted no entiende señorita Kagome, es que es como la otra vez. –Agrego la niña tratando de halarla hacia la batalla.
-¿Cómo que como la otra vez? ¿A qué te refieres Rin? –Pregunto Kagome agachándose a la altura de Rin mas por el insoportable dolor que por tratar de entenderla e ignorando a Yaken que gritaba corriendo de un lado a otro que tenían que acatar las órdenes del señor Sesshomaru.
-Es que la vez en la que usted me salvo tuve una extraña sensación en mi pecho igual que el día en que murieron mis padres y que siento hoy. –Exclamo Rin con los ojos llenos de lágrimas. Tras los arboles se podía escuchar la batalla desarrollarse y ver las luces causadas por la espada de Sesshomaru.
-Pero la vez anterior no le paso nada a Sesshomaru así que puedes estar tranquila e irte con Yaken y Ah-Un a un lugar seguro. –Dijo Kagome sosteniendo su hombro que no paraba de sangrar.
La niña se quedo mirando por unos instantes a Kagome.
-Es cierto señorita la otra vez fue diferente porque estaba usted ahí y lo va a cuidar ¿no es cierto señorita? –Pregunto Rin con los ojos llenos de esperanza al creer que su señor estaría bien.
-"¡Ahhh! Las cosas que se le ocurren a los niños, solo uno puede pensar que yo en estas condiciones protegería a Sesshomaru a parte un ser tan engreído no dejaría que yo lo ayudara" Esta bien Rin te lo prometo pero con la condición de que te vayas con Yaken ¿sí? –Le respondió Kagome levantándose y dirigiéndose hacia Sesshomaru.
La niña asintió y corrió junto a Yaken con una gran sonrisa dirigida hacia Kagome.
Kagome y los demás se habían alejado del lugar de la batalla por lo que tuvo que hacer un gran esfuerzo para recorrer ese camino de nuevo, para encontrarse con una escena que nunca pensó ver, Sesshomaru notablemente agitado, con su espada desenfundada, el cabello alborotado y con múltiples heridas en el cuerpo mientras el monstruo al parecer mucho más débil que él no tenía ni un rasguño.
-Sesshomaru acaba de entender nunca me harás daño, por más que me hieras siempre me regenerare ya ríndete y acabemos con esto. –Dijo la bestia con voz cansina y orgullosa.
-¡Nunca me rendiré bestia inmunda! –Grito Sesshomaru lanzándose hacia esta y atravesándole la cabeza con su espada.
Esta en vez de destruirse, tal como dijo se regenero y lanzo cientos de espinas algunas de las cuales llegaron a herirle, ya Sesshomaru había intentado todo dando siempre el mismo resultado, el herido y el monstruo riéndose.
Kagome se encontraba sumamente preocupada no podía usar su arco ya que ni sentía su brazo, pero no podía incumplirle la promesa que le hizo a Rin, si algo le ocurría a Sesshomaru Rin no la perdonaría, quedaría devastada ya no tendría quien la cuidara ella podría hacerlo pero no sería lo mismo, la niña no soportaría perder a alguien más.
Sesshomaru se hallaba tirado en el piso una de las espinas se le incrusto en el estomago junto con el veneno que la envolvía, que habría podido resistir pero ya era demasiado veneno recorriendo su sangre.
-Ya me harte, hasta nunca Sesshomaru.
El monstruo abrió su boca llenándose esta de una luz carmesí que incrementaba poco a poco, hasta que lanzo un rayo letal hacia este.
Una luz roja inundo el lugar para luego apaciguarse y dejar ver un cambio de situación inverosímil Kagome yacía al lado de Sesshomaru con una gran herida en el pecho y el monstro se encontraba justo en frente de ellos moribundo en el piso.
-¿Como lo supiste maldito Sesshomaru? ¿Cómo supiste que un sacrificio verdadero revertiría mis ataques, me derrotaría? –Dijo el monstruo justo antes de morir.
-¿Por qué lo hiciste? –Pregunto fríamente Sesshomaru que ya se encontraba parado junto a Kagome, al morir el monstruo el veneno dejo de hacer su efecto.
-Rin se moriría si te ocurría algo y no me vayas a decir que no te ocurriría nada porque ni tú te lo crees. –Respondió Kagome con una leve sonrisa y un hilo de sangre saliendo de su boca con voz casi inaudible.
-Sí que eres estúpida sacrificarte por alguien que apenas conoces. –Agrego Sesshomaru inalterable.
-No es así, vale la pena hacerlo para mantener la ilusión y razón de vida de alguien, ya que yo no la tengo. –Dijo Kagome tosiendo sangre, el dolor de sus heridas era leve hasta cierto punto ya que comenzaba a sentir su cuerpo liviano.
-¿Tú no tienes? –Pregunto Sesshomaru sin perder su mirada inexpresiva.
-Se fueron ese día cuando me encontraste, en el fondo yo no quería vivir, mis amigos, el amor, todo se fue ese día qué más da si se iba mi vida ustedes solo prolongaron mi sufrimiento y fueron como una simple anestesia durante estos días, dale las gracias a Rin por todo por favor. –Al decir esto los ojos de Kagome se pusieron en blanco mirando fijo al cielo, para luego cerrarse lentamente en último suspiro.
Sesshomaru solo se alejo en la dirección que tomaron los demás dejando un cuerpo frágil, ensangrentado y sin vida tirado en medio de un claro semi seco que habia en ese pantano.
-A Naraku le encantara saber esto, no salió como lo esperaba aunque creo que lo ocurrido es mejor. –Dijo satisfactoriamente una chica de ojos escarlata que se alejaba en una pluma.
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Bueno espero que les haya gustado el capitulo, ya deben estar cansados de leer creo que se me fue la mano hasta luego.
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Gracias por los reviews:
AZUL D CULLEN
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goshi
Gracias a todos por leer.
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Inuyasha y sus personajes no me pertenecen si no a Rumiko Takahashi.
