CAPITULO 2: La llegada a Sunagakure.

Sakura había llegado a su casa, agarro su bolso para guardar lo necesario para la misión. Luego de guardar algunas cosas la peli-rosa se topo con una foto del equipo 7.

(Suspiro) – Ojala todo fuera como antes. ¿Sasuke en donde estas?, ¿Cuándo vas a volver?, ¿Por qué me dejaste? – se repetía Sakura derramando algunas lagrimas de dolor.

Cuando se había ido Sasuke, Sakura había quedado muy triste, pudo experimentar la soledad, claro que tenia a sus amigos pero ellos tenían sus vidas, tenían que hacer misiones y estaban muy ocupados.

Ella no se podía olvidar de aquel pelinegro, su primer amor, su amigo, su compañero, su todo.

Luego de un rato Sakura pudo ver en su reloj que ya era muy tarde, se seco las lágrimas que se le escaparon al recordar al Uchiha vengador.

La peli-rosa salió de su casa, no se despidió de sus padres porque ellos habían muerto en una misión. Ese día había sufrido mucho, ese día se había quedado completamente sola.

Sakura mientras caminaba por la aldea se veía acordando de los momentos felices e infelices que había pasado en la aldea. Ella no se iba para siempre pero no podía evitarlo. Luego de caminar un poco ya estaba cerca de la entrada de la aldea. Casi llegando pudo divisara una persona que de lejos le gritaba.

¡¡SAKURA-CHAN!! – gritaba Naruto de lejos mientras también movia su mano en forma de saludo.

Hola Naruto – decía Sakura al llegar.

(Suspiro) al parecer Kakashi-sensei ni ha llegado –

Bueno Sakura que esperabas, el nunca llega temprano, no se como te sorprendes. –

Si Naruto, tienes razón. Ahora quien sabe a que hora valla a llegar. –

Los dos ninjas se quedaron hablando y esperando a que llegara su sensei. Después de dos horas y media llega Kakashi muy tranquilo.

Hola – dijo como siempre sonriente y despreocupado (^//)

¿¡¡OIGA KAKASHI-SENSEIES QUE SIEMPRE TIENE QUE LLEGAR TARDE!!? – decían muy molestos Sakura y Naruto ò.ó

Jeje lo siento chicos es que me perdí en el sendero de la vida. –

No digas tontería Kakashi-sensei. –

Bueno, bueno, no te enojes Sakura y mejor vámonos ya que se esta haciendo tarde. –

¡SI SE ESTA HACIENDO TARDE ES POR SU CULPA SENSEI! –

Cálmate Naruto y mejor vámonos ya. –

Y así partieron a Sunagakure. Fue un viaje tranquilo y sin incidentes, en algunas ocasiones se reían de las tonterías que hacia Naruto.

Y así pasaron tres días, hasta que llegaron. Caminaron unas cuantas horas hasta que divisaron un gran muro y supieron que ya avían llegado.

¿Qué desean? - pregunto un ninja de la arena que vigilaba la entrada.

Yo soy Haruno Sakura, ninja medico de Konoha he venido a ver al Kazekage. –

Claro Sakura-san. Uno de nuestros ninjas la escoltaran hasta la casa donde está el Kazekage. –

Si –

Ustedes no pueden pasar. – les dijo el ninja a Naruto y Kakashi.

Bueno Sakura hasta aquí llegamos, nos vemos después. –

Si Kakashi-sensei. –

Sakura cuida bien a Gaara ¿sí? –

De acuerdo Naruto en mí. –

Naruto solo asintió y luego se alejaron. El ninja de la arena que estaba escoltando a Sakura para llevarla a donde el Kazekage. Caminaron por unos segundos por la aldea hasta que llegaron a una mansión donde el ninja dejo a Sakura.

Sakura toco la puerta, cuando salió Temari con una cara de preocupación.

Hola soy Haruno Sakura ninja medico de Konoha he venido a ver al Kazekage. –

¡Oh! Si, Sakura pasa, adelante. –

Gracias. ¿Cuáles son los síntomas que ha tenido Gaara? – le preguntaba Sakura a Temari mientras caminaban a la habitación de Gaara. No le dio tiempo de observar lo hermosa que era la casa de los hermanos porque lo más importante en ese momento era el Kazekage.

Bueno, le salió así como un tipo de salpullido y me dijo que tiene dolor de cabeza y … -

Desde ayer fiebre. – termino de decir Kankuro.

Ya en la habitación, Sakura observo más de cerca a Gaara, obsevo sus brazos y noto que tenía como salpullido, desabrocho su camisa con cuidado y observo que el salpullido había alcanzado tu pecho. Saco su termómetro y lo introdujo en la boca de Gaara quien no podía respirar bien.

38º C – dijo un tanto preocupada Sakura al ver que casi llegaba a los 40º.

Traigan agua fría y un trapo, ¡rápido! –

Kankuro y Temari bajaron lo más rápido que pudieron a la cocina para sacar y en un pote pusieron agua con hielo del refrigerador.

Mientras Sakura trataba de darle unos antibióticos a Gaara éste se resistía.

Tómatelo, te hará bien. – decía Sakura muy angustiada pero él no le hacía caso alguno, así que tuvo que ponerle un dedo en la boca para que la abriera y así darle el antibiótico.

Ah… yo… no… no… te… moles… tes… siem… pre…voy… a… ser… odiado… - decía el peli-rojo con mucha dificultad mientras sostenía la mano de la chica.

Ya está empezando a delirar – pensaba Sakura, pero se acerco a su oído y le dijo con una voz suave. – no te preocupes, yo te cuidare y hare que te mejores. –

En ese momento la puerta se abrió y Sakura pudo ver a Kankuro con el pote de agua y a Temari con el paño. – Pongan los aquí en la mesita de noche por favor. – decía Sakura mientras agarraba el paño que le daba Temari, lo remojo en el agua y lo puso sobre la frente del peli-rojo. Despues de cinco minutos la chica de pelo rosado retiro el paño de la frente de Gaara, lo remojo nuevamente y lo paso por sus brazos, pecho y piernas cosa que se estremeció porque estaba muy frio. Volvió a esperar cinco minutos y después coloco nuevamente el termómetro.

Bueno lo primero era bajar la temperatura y ya le di unos antibióticos ahora hay que esperar a ver si resulta, si no, tendré que inyectarle otro.

¿Estará bien? – pregunto el marionetista algo preocupado.

Si, como dije solo hay que esperar a ver a que el antibiótico funcione. – después de decir eso les regalo una cálida sonrisa a los hermanos de Gaara.

Ya había pasado máximo media hora desde que Sakura le dio la medicina a Gaara, pero todavía faltaba esperar una hora. La chica se dio cuenta que el peli-rojo se estaba despertando y se acerco a su cama a ver como se sentía.

¿Cómo te sientes? – le pregunto la chica mientras le regalaba una sonrisa.

Mejor – dijo Gaara en un tono serio y frio.

Bueno ya te bajo la fiebre, creo que vas a estar mejor. – le dijo Sakura con mucha gentileza, Gaara solo asintió y le notifico a los hermanos.

Bueno, ya se siente mejor. Voy a venir mañana a ver como sigue – la oji-jade les regalo una cálida sonrisa.

Oye Sakura, ¿Por qué no te quedas en nuestra casa? –

Hay Temari muchas gracias pero no quiero molestarlos. – le dijo Kankuro regalando una sonrisa.

No te preocupes Sakura no es ninguna molestia, no te preocupes. –

Al final Sakura acepto la invitación de los hermanos de Gaara. Temari la había llevado a su cuarto que quedaba justo en frente al de Gaara. Luego de que terminaron de comer se despidieron y cada uno se fue a su respectivo cuarto.

Sakura ya se había bañado, se puso un cómodo pijama y se acostó en la cama. La chica se puso a pensar en lo que le había pasado hoy.

Gaara se veía tan lindo… O/. /O ¡pero qué cosas estoy pensando! Digo él es el Kazekage,…bueno pero aun así no se puede negar la realidad. - y así de tanto pensar en Gaara se quedo profunda mente dormida.