Disclaimer: Los nombres de los personajes pertenecen a Stephenie Meyer. Yo sólo me divierto con ellos.El reto


El Reto

Mi padre me dio las llaves del coche, para que la llevara a urgencias. La puse en el coche y como una flecha llegamos al hospital. Cuando me dirigía con ella en brazos hacia las puertas de urgencias, se removió en mis brazos, y abrió los ojos, con la mirada perdida.

-¿Edward?- Dijo débilmente.

-¿Bella estás bien? –Le pregunté preocupado.

-No… No podía respirar…

-Ya, esta bien, ya puedes hacerlo, ya estas fuera de ahí… -le dije tranquilizador.

-Alice quiere matarme- Se quejó, y aferró sus brazos a mi cuello, y enterró la cabeza en mi pecho.

-Estoy seguro de que no es su intención, pero de igual manera no estará arrepentida de todo esto.

-Lo sé… Lamento haber arruinado tu fiesta- Se disculpó.

-Bah, tonterías, yo tampoco quería una fiesta.

-¿A dónde me llevas? –Preguntó confundida.

-A urgencias por supuesto.

-¡No! Edward, me encuentro mejor… por favor, no armen un drama por esto.

-Bella un doctor debe verte…

-Pues, veme tú, si es tan necesario… sé mi doctor Edward- No sé que demonios sonó tan seductor en esa frase, que me hizo detenerme en seco.

-¿Qué? –Dijo ella carcajeándose- No me diga doctor Cullen, que tiene miedo que su primer paciente sea su amiga –Dijo sarcásticamente.

-No eres mi primer paciente- Exclamé con monotonía.

-Sí en Los Estados Unidos… así que no hay réplica…

Ok, ella quería probarme… ¿Estaría tratando de comprobar si los 7 años que estudié no fueron en balde? Eso era un reto.

-Vale –Y retrocedí en dirección al coche. Mi padre siempre carga un botiquín de primeros auxilios allí, me sentí como un completo estúpido, por no pensar en eso primero.

-¿No pensarás examinarme aquí? ¿Cierto? –Se rió ampliamente.

-¿Y por qué no?

-Se verá extraño, que me estés revisando teniendo un hospital en frente.

-Tú querías, así que te las apañas –Dije lo más sutil que pude.

Tomé el estetoscopio que estaba en el baúl y lo puse sobre su pecho. Ella se estremeció ante el contacto, y me miró directo a los ojos. Y luego retiró la mirada

-¿Nerviosa? –Pregunté curioso.

-Amm… No, ¿Por qué? –Preguntó consternada.

-Pues tu corazón va muy rápido, a menos que sea una taquicardia -La perforé con los ojos.

-¿Si? Es extraño eso –Le murmuró a sus pies, robándome totalmente la visión de su rostro sonrosado.

-Bella, ¿Cómo te has sentido últimamente?

-Cansada, muy cansada –Levantó la vista al cielo, evitando mis ojos.

-¿Algo más?

-He estado muy estresada, desde hace más o menos dos meses, desde que inauguré la cafetería…

-¿Has dormido bien? ¿Comido bien?

-Amm… Culpable.

-Lo que te ha pasado hoy, es obra de la mala alimentación que estas teniendo, y el propio estrés, todo el cansancio, hacen que tu cuerpo se debilite. Imagino que la presión agregada, por lo del cumpleaños fue el colapso. No puedo recetarte nada hasta estar seguro de que todos tus valores se encuentran bien. Lo único que debes hacer, es empezar a alimentarte como es debido, estoy seguro de que estas anémica. Descansa mucho, y delega funciones a tus ayudantes en el café, pues eres la jefa, y no deberías trabajar tanto –Puse mis manos en su cabello y besé su coronilla. Un mar de recuerdos me invadió al recordar cuando lo hacía en el instituto.

-Vaya –Articuló en una carcajada.

Se rió por mucho rato, y yo estaba viéndola como un idiota, luego de que se le pasara el ataque de risa, me dijo:

-Edward –Colocó una mano en mi mejilla- Estoy muy segura de que serás el mejor medico que Seattle pueda tener. Incluso mejor que Carlisle.

Ahora era mi turno para sonrojarme. La calidez de sus palabras me hicieron añorarla. Allí donde su mano descansaba, sentía un curioso hormigueo. Me sentí muy agradecido y complacido por haber pasado esa prueba a la que ella me había sometido. La abracé y le di un beso en la mejilla. Me sentí muy bien. En ese momento, fue como si ya no faltara nada en mi vida. Tenía a mi familia y a mis amigos de nuevo.

-Prométeme que mañana vendrás a hacerte los exámenes, que comerás y descansarás.

-Prometido –Levantó solemnemente su mano derecha, y luego soltó unas risitas tontas.

-Y con respecto a trabajar menos, llamarás a tu subordinado de confianza y le dirás que cierre él el negocio –Le dije decidido.

-Vale, pero igual deberás llevarme allí.

-Lo has prometido Bella –La miré con cara de pocos amigos.

-Si, lo sé, lo sé, pero Edward, vivo en el piso de arriba.

-Oh, vaya, eso es genial. ¿Vives tu sola? –No quería que mi pregunta resultara sugerente.

-Amm, si, algo así… -Sus mejillas ardieron.

-¿Algo así? –Dije curioso.

-Mí novio y yo vivimos allí –Parecía muy avergonzada.

-Oh, vaya, no me presentaste a tu novio hoy, por eso no lo imagine, creí que seguías soltera – Ahora me sentí solo. Porque creí que Bella me acompañaba en mi soltería, y que no necesitaría pasarla mal con las parejitas.

-Es que Jacob no está en la ciudad, por eso dije, 'Algo así' él nunca está… -Su voz sonó perdida y triste… e hizo que la curiosidad me carcomiera los intestinos.

-¿Nunca está? ¿Qué hace? –No quise darle mucha importancia, pero se filtro en mi voz, el deseo que tenia de probar que yo era mejor que el tal Jacob. Maldita petulancia.

-Es complicado, él es, por así decirlo, 'Cazatalentos' en una disquera. Y viaja por todo el país haciendo eso, se divierte mucho, pero tiene mas de dos años yendo y viniendo, estamos muy distanciados, y pensamos que si probábamos con vivir juntos, las cosas irían bien entre los dos, pero, ha sido peor, porque estoy más sola –Puso cara de tristeza, quise cambiar de tema para alivianar el ambiente.

-Yo me mudaré en cuanto consiga dónde –le informé.

-¿Estás de broma? No puede ser, eso hará muy infeliz a Alice, por no hablar de Esme. Primero te vas por siete largos años, y ahora que te recuperan, te largas de nuevo –Su replica me sonó a reproche, e internamente admitía que tenia razón, pero no andaría debajo de las faldas de mi madre toda la vida.

-No, no estoy bromeando Bells. Es de lo más serio. Sé que todo lo que dices es cierto, y no hay nadie que lo sienta más que yo. Pero como has dicho viví 7 años solo, y estoy muy acostumbrado a ello. Y no viviré siempre con mis padres. Así que deben entenderlo. Aparte me quedaré en Seattle, no me estoy mudando fuera del país de nuevo.

-Bien. Está bien, te apoyo. Tienes razón, fueron las mismas palabras que utilicé con Charlie.

Charlamos todo el camino de regreso. Ya la cafetería estaba cerrada, supuse que mis padres se habían ido con Emmett y Alice con Jasper.

-Gracias por salvarme de mi fiesta de cumpleaños Edward. Te lo debo –Se acercó y beso mi mejilla – Hasta mañana.

-No te salvé, tu misma lo causaste... –me reí por lo bajito- Adiós Bella –Pero entonces recordé y antes de que se bajara del coche la tomé por la muñeca. Ella se giró y su respiración era rápida, tenía una mirada expectante –Olvidé por completo entregarte… -Solté su muñeca y me estiré hasta alcanzar la caja roja que Alice me había dado en la casa –Tu regalo de cumpleaños.

-Oh vamos Edward –Hizo ademán de bajarse, pero fui más rápido y antes de que pudiera siquiera poner su mano en la perilla, yo ya había accionado los seguros automáticos, se giró, con ira en su rostro, hizo un mohín y se cruzo de brazos –No-Quiero-Regalos –Repitió la frase que ya había escuchado muchas veces años atrás.

-Entonces no te bajarás de aquí nunca, y que lástima, porque aunque sean asientos de cuero, es muy incómodo dormir en coche –La miré con perspicacia, y tenia una mueca de resignación, estiró la mano y me arrancó el paquete de las mías.

-Cómo quieras –Y empezó a murmurar mientras sacudía la caja para verificar su contenido, lo único que entendí fue algo como Cullen-Obsesión-Dinero innecesario -¿Qué demonios es? –Preguntó exasperada.

-Si te soy sincero no lo sé. Alice lo tenía preparado cuando llegué.

Bella bufó y rompió el lazo blanco que rodeaba la caja y levantó la tapa. Sacó del interior lo que parecía ser un porta retrato, pero había algo mal en el, no había foto alguna y parecía que detrás pendía un cable.

-¿Qué es? –Dije curioso.

-Un aparato, que muestra las fotos desde una USB, por medio de esta pequeña pantalla LCD –Puso los ojos en blanco, se acercó a mi mejilla y depositó en ella un cálido beso –Muchas gracias. Lo probaré ahora mismo, hasta mañana Edward –Y se bajó del auto.

-Hasta mañana Bells.

Al quedarme solo en el coche, me di cuenta de lo cansado que estaba. Había sido un día demasiado largo para mi gusto, y necesitaba una cama con urgencia.

Mis padres y Alice me estaban esperando en la sala, Alice salió pitando en mi dirección me agarro por los hombros y me zarandeo un poco.

-¿Está bien Bells? ¿Cómo es que te la llevas, quien sabe a donde sin un móvil? –Dijo enojada, frunciendo el ceño de sus diminutas facciones, se veía adorable y solté una carcajada, eso me hizo ganar un puñetazo en el hombro.

-¡Ella esta bien! Y la respuesta a tu pregunta es: Tengo en el país alrededor de 6 horas, y no he tenido tiempo para comprar un móvil aún Alice –Ella estaba preparada para replicar- Y por si se te olvida, salí tan rápido de ese lugar que no cogí el bolso de Bella, de veras lo siento si han estado preocupados –Hice un puchero algo exagerado, y Alice me propino otro puñetazo. Mis padres estallaron en carcajadas.

-Te eché de menos, pequeño demonio -Exclamé despeinando su ya despeinada melena.

-Oh, cállate... -Y me abrazó dulcemente.

Les informé que me merecía un descanso, y no se negaron. En cuanto coloqué la cabeza en la almohada me dormí...


Hola! Há! me hubiera encantado que quedara con más suspenso, pero decidí dejarlo hasta allí, les prometo que el capítulo tres será mucho más interesante! por ahora estamos conociendo a los personajes, y sus relaciones. Oh sí Bella y Jake, son novios, ella no se muestra muy feliz ¿O sí? ¿Qué piensan ustedes? ¿Qué indican las reacciones de Bella para con Edward? ¿Lo seguirá amando en secreto? pues me encantaría saber sus opiniones, así que si no es mucho pedir, dejen sus reviews, ya saben que es la gloria de este pequeño espacio. Así que, ¡Hasta Luego!

Y muchísimas gracias a Laura_Yanid porque ella fué la que me animó en primer lugar a subir mi historia en , y la adoro por eso, ella sabía que era uno de mis más grandes anhelos, pero ¿Quién dijo que la inseguridad no puede ser vencida? LOL, pues 'I'm working on it' Muchísimas gracias Yue, sin duda tu apoyo, también es uno de los que más aprecio, teniendo en cuenta que ninguna persona que yo conozco en persona jamás habia leido algo escrito por mi! Infinitamente agradecida, se despide...

McrLoVrfan ;)