Fics de Naruto.

Antes que nada, este es un capítulo extra o más bien alterno, no sigue la cronología del fics normal y no contribuye en nada al mismo, solo esta hecho de manera que explore una idea, como esas historias de que pasaría sí... espero lo disfruten.

Supongo que se preguntaran, ¿Por qué subí dos capítulos de una sola?, es que me estoy adelantando a posibles problemas que se me vallan a presentar la próxima semana, de verdad, tengo un mendigo informe que presentar y necesito usar la compuradora y toda mi creatividad en otra cosa más que no sea Naruto, así que, espero les guste y el próximo, si se va a tardar un buen... por cierto, espero que ya que hay dos capítulos subidos, firmen ambos en lugar de solo el último :p (Perdón, pero luego de tanto stress psicológico es bueno para el ego leer unos cuantos reviews, espero les guste el capítulo y van a ver, de verdad, más de uno va a sorprenderse)

Capítulo Alterno 1:
Hasta Siempre Hinata.
o
La Melancolía del Pájaro Enjaulado.

El funeral de Hinata Hyuga aun no empezaba, aunque caía una fuerte llovizna, todos los conocidos y amigos de la difunta habían asistido, lloraban desconsolados frente a su tumba, la joven Kunoichi no había podido resistir su extraña condición. Neji, quien no se encontraba presente, era uno de los más afectados; desde que supo que el provocó ese terrible problema en Hinata, no había pronunciado palabra alguna, su tristeza era enorme; su condición empeoro cuando falleció su prima Hinata. Neji se recluyó en una soledad mental, intentando aliviar en algo su culpa.

—Neji, debemos asistir al funeral —Tenten por otro lado, jamás se había separado de su compañero de equipo—. Por favor, sal.

Neji, quien no pudo soportar seguir viviendo en la mansión Hyuga, se había mudado a la casa de Tenten; aunque no era muy grande en comparación a la de los Hyuga, pudieron improvisar una habitación de invitados, luego de limpiar una bodega. Aunque el cuarto era pequeño, Neji había podido descansar del fantasma de sus recuerdos.

—Neji, vamos, no debes culparte por todo, Hinata-chan no lo hubiera querido así —Tenten seguía esperando frente a la puerta del cuarto de Neji, pero este no daba señales de vida—. ¡No me obligues a tirar la puerta, de nuevo!

Pero no hubo señales, Tenten volvió a golpear la puerta, pero nuevamente no hubo respuesta. Cansada de esperar, Tenten sacó uno de sus pergaminos y cuando se disponía a usar todas sus armas, el seguro de la puerta se abre, Neji salió por fin, aunque seguía usando su misma ropa y daba claras señales de no haberse duchado.

—¡NE-NEJI! —Tenten se quedó estupefacta al ver a su compañero.

Como ninjas sabían que en un combate, debían pelear como si su vida dependiera de ello, ya que en muchas ocasiones, realmente sería así. De presentarse el momento, no debían dudar en asesinar a su enemigo, no debían mostrar piedad, ya que este no lo haría. Orochimaru asesinaba sin remordimientos, el Akatsuki mataba para cumplir su meta, incluso habían ninjas renegados, los miembros del libro bingo, como Zabuza, quienes asesinaban por dinero o como los famosos Fujin y Raijin, quienes lo hacían solo por la comida; habían un sinnúmero de enemigos más, que no dudarían en matar, ya que mataban solo por el placer de hacerlo.

—Vamos, no esperaba tener que hacerlo de nuevo —Tenten tomó la mano de Neji—. Ven, te voy a bañar otra vez.

Sin bien era cierto, un ninja no debía dudar en asesinar a su enemigo, la verdad era otra. Matar, aunque fuera a un enemigo, era algo que marcaría por siempre al ninja, defensa propia o porque debían salvar a alguien más, porque no tenían más alternativa; sin importar la razón, muy pocos ninjas se atrevían a hacerlo, matar a un enemigo.

—Dime si el agua esta muy caliente —Tenten se encontraba de lo más tranquila enjabonando la espalda de Neji, como si fuera de lo más natural el verlo sin ropa—. Ahora cierra los ojos, te voy a enjuagar.

Matar a un enemigo era algo que marcaba a muchos ninjas, pero matar a un aliado, mucho más a un familiar directo. Hinata había sido la única, en toda la gran mansión Hyuga, que aunque pertenecía a la rama principal, le hablaba y lo trataba como una persona. Por lo general el Souke y el Bunke jamás se hablaban, a menos que fuera imprescindible hacerlo; por lo que Neji podía pasar en la gran mansión como si ni existiera, de hecho así fue durante mucho tiempo. Excepto cuando estaba Hinata, la pequeña Hyuga soñaba con ser tan fuerte como su primo y siempre que podía, lo veía entrenar, aunque ella tuviera prohibido el verlo.

—Sabes Neji, también me duele que Hinata muriera —habló pensativa Tenten, por primera vez, Neji abandono su mirada perdida y se fijo en su amiga—. No se lo que se siente asesinar a alguien y espero no llegar a saberlo. Así que no puedo siquiera imaginar por lo que estas sufriendo, pero si me dejas, intentare compartir tu dolor. Entre dos, la carga que llevas sobre tus hombros será más fácil de llevar.

Después de todo el sufrimiento mental y moral por el que había pasado Neji, que era mucho más complejo que físico; un rayo de esperanza se abría a lo lejos. Sería Tenten la indicada para ayudarle a enfrentar su más grande temor, su miedo más grande, su pesadilla recurrente; la muerte de Hinata-sama bajo su propia mano.

—Tenten —Tenten se sobresaltó, Neji por fin había pronunciado palabra y era precisamente su nombre.

—¡Dime Neji! —habló una muy emocionada Tenten.

—Aunque todo el mundo me debe odiar por lo que hice —la voz de Neji era muy triste—. Tú jamás te has separado de mi, ¿Por qué?, soy solo una basura. No merezco seguir con vida.

Tenten miró profundamente aquellos melancólicos ojos blancos, normalmente mostraban una seguridad única, casi envidiable; pero ahora, parecía la mirada perdida de un niño que acaba de separarse de su madre. Tenten nunca se imagino en esta posición, siendo ella, la que le diera fuerzas a Neji para continuar.

—No eres una basura, Neji —exclamó molesta Tenten—. Escúchame, ya que lo diré una sola vez.

Tenten estaba hecha un mar de confusión, sus sentimientos se entremezclaban unos con otros, no sabía que decir, pero era obvio que tenía que ayudar a Neji. Respiró profundamente y cerró los ojos, Neji se mostró un poco confundido ante la actitud de su amiga china.

—La muerte de Hinata era algo que nadie se lo esperaba, nos duele a todos, es cierto —Neji se notó un poco intrigado—. Pero nadie te esta culpando, sabemos que en ese momento, no eras tu mismo.

—No es excusa, aunque hubiera estado poseído, mi Byakugan y mi control del Chakra me hubieran detenido, pero lo cierto es que... — Neji no pudo acabar, ya que Tenten le tapo la boca.

—No lo repitas por favor, no te culpes más Neji —Tenten lucía muy triste, casi tanto como Neji—. Prometo seguirte siempre, aunque todos te odien, yo jamás lo haré. Porque yo se que no estabas consciente de lo que quería hacer.

—Estaba conciente de mis actos —habló Neji frustrado—. ¡Quería asesinar a Hinata-sama!

—Puede que lo hayas estado, que tu motivo hubiera sido únicamente la ira que sentías. Pero escúchate, aun la llamas Hinata-sama, aun se escucha ese enorme cariño que le tienes a Hinata. Se que es doloroso, no se cuanto lo será para ti, pero quiero ayudarte —Tenten sonrió.

—Tenten —fue lo único que dijo Neji.

—Vamos, debes secarte o te resfriaras —sonrió Tenten al ver ya un poco mejor a Neji.

Neji se sonrojo al darse cuenta de que aun seguía desnudo frente a su compañera. Esta sonrió y luego de salir le tiró una toalla. Más relajada y tranquila ya, Tenten esperaba a que Neji saliera del baño, por fin, Neji había logrado dar gran paso.

—Gracias —exclamó Tenten más aliviada—. Neji, por fin lograste salir de ese estado tan depresivo.

Neji salió del baño, aunque lucía más limpio, su aspecto aun dejaba mucho que desear. Su cabello había crecido tanto, que literalmente ya no se le veían lo ojos, además de que estaba enredado y las con las puntas abiertas. Solo había una solución, Tenten tendría que hacerle de estilista personal del genio Hyuga.

—¡Me gustan los retos! —exclamó Tenten algo emocionada, Neji se notaba preocupado al no entender que decía su amiga—. Despídete de esa maraña a la que llamabas cabello, hoy te toca peluquería —sonrió Tenten al tiempo que improvisaba unas tijeras con dos kunais, Neji algo asustado intento escapar, pero fue tarde, Tenten lo sujeto con un pergamino y lo metió a rastras nuevamente al baño—. Tranquilo Neji, es cabello, te volverá a crecer... ¡espero¡

—Cortes Comerciales—

La escena nos ubica en el patio de una escuela, una niña de cabello rosa, dos coletas con forma de orejas de conejo, como de unos doce años, camina muy pensativa por la escuela.

—A los doce años me di cuenta de que el amor era fugaz.

Ahora la escena cambia a un parque, donde una rubia con un peinado muy extraño le daba galletas a su novio, un chico de cabello negro, nuestra pequeña amiga de cabello rosa miraba muy desilusionada la escena.

—Primero fue Darien, cuando no acepto mis galletas, supe que todo... había terminado.

Ahora la escena era frente a una tienda de dulces, nuevamente estaba la pequeña pelirrosa, solo que esta vez en compañía de un chico que tocaba una curiosa flauta.

—Luego fue Peruru.

Ahora la escena cambio, pero el chico era el mismo, este le entrego las galletas que le había dado la niña de cabello rosa a la anterior chica rubia, la que estaba con el chico de cabello negro.

—Después Hellios.

La escena nuevamente cambio, esta vez era una especie de bosque donde habían muchos caballos, pero entre ellos un majestuoso Pegazo.

—Me prepare para quedarme soltera.

Ahora la escena era un parque muy grande, el Pegazo ahora tenía forma humana y se estaba despidiendo, junto a la niña habían varias chicas más, entre ella, la famosa rubia, el chico desapareció elevándose en el cielo hasta desaparecer en el infinito.

—Y de repente sucedió, Hotaru acepto mis galletas.

Ahora la escena era en una elegante cocina, una niña de cabello oscuro y algo más alta que la de cabello rosa, comía las galletas horneadas por la niña en cuestión, aunque las comía sin leche.

—Parecía amor eterno para siempre...

Ahora ambas chicas comían galletas, mientras bebían leche, bueno, solo la de cabello rosa, pero aun así conversaban animosamente, tres chicas algo mayores la vigilaban.

—... o por lo menos, hasta que regrese a mi tiempo...

—Fin de los Cortes Comerciales—

Neji y Tenten acababan de llegar al funeral de la joven Hinata, la llegada de Neji causo revuelo entre los conocidos y amigos más cercanos de la occisa, pero no precisamente porque aun lo culparan de ser el causante del padecimiento que llevó a la tumba a Hinata, sino, por como haber venido vestido.

—Ves, eres el centro de atención... y tú no querías venir —habló Tenten emocionada.

—Si soy el centro de atención, es por la ridiculez con que me vestiste —Neji intentó no levantar la voz, después de todo, no se sentía muy a gusto como para hacerse notar aun más.

Neji iba curiosamente vestido, con ropa que lo hacia contrastar bastante. Aunque su atuendo era negro, no era tan propio llegar en kimono a un funeral, menos cuando este tenía dibujado un montón de flores rosadas por todos lados. además, usaba un extraño gorro sobre la cabeza, claramente ocultando algo, además de que tanto sus sandalias, como su cinturón, parecían haber sido escogidos en la oscuridad, ya que no combinaban para nada con el resto del extraño conjunto.

—Si es por tu cabello, ya te pedí perdón. Mi mamá ya te dijo que podrías quitarte el gorro en cuanto te creciera de nuevo el cabello, que sería como en dos o tres meses —intentó disculparse Tenten—. Lo de las cejas, fue tu culpa. Te dije que no te movieras, pero créeme, soy muy buena dibujando y con la tinta china que te puse, ni siquiera se nota que no tienes cejas.

Neji intentó respirar para no estallar en ira, ya más calmado se acerco hacia la tumba donde pondrían a Hinata. Aun muy nervioso, dudo en acercarse, pero Tenten prácticamente lo obligó.

—Vamos Neji, no vimos hasta aquí solo para salir corriendo —exclamó Tenten empujando a Neji.

—Tenten yo... —pero Neji no pudo terminar, ya que Tenten lo empujo de un golpe hacia su familia, Hanabi y su padre lloraban la pérdida de Hinata.

—Neji —exclamó secamente Hiashi.

—Ho-hola, tío —respondió un temeroso Neji.

—Neji-kun —habló Hanabi al ver a Neji, no pensaba volver a dirigirle la palabra, pero el especto de Neji, le causo demasiada curiosidad—. ¿Q-qué te paso? ¿Por qué usas ese ridículo gorro y por qué parece que un niño de tres años te hubiera pintado las cejas?

—Tenten —exclamó algo molesto Neji, sin embargo, la joven china había desaparecido hace rato, mezclándose en la multitud—. Es una larga historia, pero todo es culpa de Tenten.

Mientras Neji conversaban de nuevo con su familia, Tenten lo miraba desde lejos muy feliz, una persona se acerco a la joven kunoichi china.

—Veo que lograste traer a Neji —Tenten asintió feliz, sin siquiera dirigir la mirada a la recién llegada.

—Fue algo difícil al comienzo, Neji aun seguía sumido en su depresión.

—Pero se ve que lo lograste animar muy bien —Tenten asintió.

—Me tomó mucho tiempo, pero henos aquí.

—No solo lo trajiste, incluso lograste que volviera a hablar con su familia. Aunque yo no estaría muy de acuerdo con el sistema que usaste.

—¿No te parece bien?, me esforcé tanto.

—No, solo digo que fue algo extremo, no imagino por lo que debiste hacerle pasar al pobre Neji.

—Ya sabes lo que dicen, medidas extremas requieren soluciones extremas —ambas chicas comenzaron a reír.

—De verdad, nunca imagine ver a mi primo Neji pasar por todo eso.

—Ni yo que te aparecieras frente a mi convertida en fantasma, Hinata —Tenten volteó a ver a la otra persona frente a ella, era la propia Hinata, aunque algo más transparente.

—Tenía que pedirte ayuda con mi primo Neji, no deseaba verlo culparse por mi muerte. Yo ya lo perdone, el debía perdonarse a si mismo.

—Solo espero que todo se pueda solucionar entre Neji y tu padre —Hinata asintió—. Por cierto Hinata, hay algo que te quise preguntar desde que te me apareciste por primera vez.

—¿Sobre qué se siente morir? ¿Cómo es la muerte? ¿Por qué los fantasmas cuando aparecen, siempre lo hacen vestidos?—Tenten negó con la cabeza—. ¿Entonces?

—Provengo de una larga línea de adivinadores chinos, por ello no es raro que nos podamos comunicar con los espíritus de los muertos —Hinata asintió—. Pero quiero saber, de todos los habitantes de Konoha, ¿por qué me escogiste justamente a mí para ayudar a Neji?, no es que no haya querido hacerlo, pero habían tantas personas capacitadas.

—Es muy simple Tenten, es porque mi primo Neji haría todo lo que tu le pidieras sin dudar, porque el esta enamorado de ti —Tenten se puso más roja que un tomate ante la declaración de Hinata, en verdad le gustaba Neji y había pensado varias veces en confesarle sus sentimientos, pero después de lo que había ocurrido con la muerte de Hinata, prefirió guardarlo para si misma—. Así que espero pronto que te le confieses de una buena vez.

—Hinata-chan, que dices —habló avergonzada Tenten.

—¡Oh! —exclamó Hinata—. El cortejo fúnebre ya va a empezar, ya es hora de que me despida —Hinata comenzaba a hacerse más y más transparente.

—¡Espera Hinata! ¿Qué debo hacer ahora? —preguntó angustiada Tenten.

—Me hubiera gustado despedirme de Naruto-kun, de Hanabi-chan, de mi primo Neji, de mi padre, de...—Hinata comenzaba a nombrar a todas las personas que recordaba, al tiempo que las contaba con su dedos.

—Sí, sí, ya entendí, te despediré de todos, ¿Pero te podré volver a ver? —pregunto Tenten angustiada.

—Quizás, si todo sale muy bien. Me verás dentro de algunos años —Hinata desapareció luego de dedicarle una preciosa sonrisa a Tenten.

—Adiós, Hinata —Tenten se limpió las lágrimas de sus ojos y se encamino hacia donde estaba Neji.

—Varios Años después—

Una ya más adulta Tenten se encontraba practicando con un igualmente adulto Neji, curiosamente no entrenaban con la especialidad de Tenten, sino con el taijutsu, el dominio de Neji. Neji logró esquivar un golpe de Tenten y la arrojó al suelo, este se inclinó hacia ella y en lugar de darle un golpe, le dio un beso, una pequeña niña de unos tres o cuatro años se acerco a ambos interrumpiendo el beso.

—Papá, Mamá, ya terminé mis tareas —habló tímidamente la pequeña.

—Y que le gustaría hacer ahora a la pequeña de papá —Neji cargó a la niña.

—¡Quiero que mamá me cuente una historia! —exclamó emocionada la niña, al tiempo que Neji la besaba por todo el rostro.

—Claro, que cuento quieres escuchar, Hansel y Grettel, Caperucita Roja o prefieres uno de folclor japonés —habló alegremente Tenten.

—No —fue la única respuesta de la niña.

—Entonces, ¿qué deseas escuchar? —preguntó confundida Tenten.

—Quiero que me cuentes nuevamente la historia de mi nombre —respondió entre risas la niña.

—Te encanta esa historia... —Neji levantó a la niña a la altura de su rostro, revelando los característicos ojos blancos de los portadores del Byakugan, así como su curioso corte de cabello azul, el cual recordaba a cierta personita —...no es cierto mi pequeña Hinata —la pequeña sonrió, tal como lo hizo Hinata la última vez que habló con Tenten.

—Hinata-chan, mi pequeña Hinata-chan —Tenten sonrió al tiempo que cargaba a su hija—. Todo comenzó hace varios años atrás, cuando tu padre y yo...

FIN.

Notas de Autor.
¿Qué tal?, les dije o no que más de uno se sorprendería con esta historia, pude haberla hecho fuera del fics original, pero perdería cierta gracia explicando el motivo de la enfermedad de Hinata y todo el rollo con Neji y su melancolía, además, debía cubrir la cuota semanal para el fanfics :p.

Nuevamente espero que les haya gustado y perdonen por no explayarme tanto en la nota de autor, es que me dio pereza :p, nah, tenía el cerebro exprimido de tanto trabajo, además ando bastante ocupado en estos días, cuídense y nos leemos pronto, por cierto, espero que les haya gustado el comercial y me avizan si quieren más auspiciantes :p.