Fics de Naruto.

Réquiem de una Kunoichi.
Capítulo Ocho: La Voz de mi Interior.

Hinata se retorcía en su cama, el sueño que tenía al parecer no era muy agradable, pero así había sido por los últimos cinco días. Desde que Sakura y ella se habían vuelto tan amigas, muchas cosas habían cambiado, para bien y para mal, entre esas, la paz y tranquilidad en los sueños de Hinata, la cual se había esfumado igual que la noche al llegar el alba. Nuestra kunoichi se despertó de golpe, estaba muy agitada y sudada, lo peor era, que todas las veces que despertaba, aquello que la atormentaba en sueños, no podía recordarlo.

—No de nuevo —habló muy agitada Hinata, luego de calmarse, se levantó y se dirigió a su baño—. ¿Qué es lo que sucede conmigo?

Hinata encendió la luz de su baño, pero lo que vio reflejado en el espejo la asustó a morir, eran dos enormes ojos rojos que parecían observarla de lejos. Cerró los ojos asustada, pero cuando los abrió, esa penetrante mirada ya no estaba, aduciendo que se trataba solo de su imaginación, se acercó al lavabo e intento lavarse el rostro. Pero cuando abrió el grifo, lo que salió de este la aterrorizó.

—¡PADRE! ¡HANABI! ¡NEJI! —gritó muy aterrorizada Hinata alejándose lo que más podía del lavabo, pero ese extraño líquido rojo que salía del grifo comenzó a derramarse muy rápidamente. Hinata retrocedió hasta que golpeó con la pared—. ¡OTOOSAN! ¡IMOUTO-CHAN! ¡NEJI-NIISAN!

Hinata estaba muy asustada, por más que gritara, nadie aparecía en su auxilio. Cuando esta extraña sustancia roja estaba por tocarla, Hinata se desmayó aterrorizada, fue cuando el sueño terminó. Hinata se despertó en su cama, junto a ella estaban su hermana menor Hanabi, su padre Hiashi y su primo Neji, todos se veían muy preocupados.

—¡NEECHAN! —exclamó Hanabi muy asustada—. ¿Qué te sucedió?

Hinata lo comprendió, tanto su padre, como su hermana y primo, habían venido al escuchar que Hinata los llamaba en sueños, lo que quería decir, que tal vez lo anterior había sido solo parte de sus pesadillas recurrentes. Esperen, Hinata logró comprender algo, esta vez había podido recordar un fragmento de su pesadilla, aunque no era muy claro, analizarlo, quizás le ayudaría a comprender que le sucedía.

—Tu-tuve otro sueño —habló Hinata confundida, los presentes ya lo imaginaban. Todas las noches Hinata los despertaba gritando, aterrorizada en sus sueños—. Pero esta vez parece que lo recuerdo —sin embargo, esta vez era distinto. Hinata recordaba su sueño.

—¿Lo-lo recuerdas Hinata-Sama? —preguntó Neji sobresaltado, al igual que Hanabi y Hiashi. Después de varios días sometiendo a Hinata a complejas técnicas de hipnosis, para ayudarla a recordar sus pesadillas y ayudarla a dormir mejor; las que habían fallado terriblemente; era natural, que los tres miembros del clan se sorprendieran—. Dinos con detalle, que sucedió en tu sueño.

—¡Ha-Hai! —asintió Hinata—. Realmente no es mucho, pero lo que soñé fue lo siguiente...

En otro lugar de Konoha, en una habitación ubicada muy lejos de donde ocurría la historia anterior, nuestro querido Genin, dormía a pierna suelta, mas no así un habitante extra de la misma casa. Kyubi, quien se encontraba en el interior de Naruto, parecía estar muy consciente de lo que le sucedía a Hinata, de hecho, parecía estar siguiendo detalladamente los progresos de la condición de la heredera Hyuga.

—Solo unos días más… Solo faltan unos días... —exclamó muy satisfecho Kyubi desde su eterna prisión—. ¡Entonces Konoha conocerá mi venganza!

Naruto se despertó al escuchar el gritó de Kyubi, fue cuando este guardo completo silencio creyendo que el rubio lo había escuchado, sin embargo Naruto, solo se rascó la cabeza y se volvió a dormir.

—Es un estúpido completo. No entendería nada, ni así se lo restregaran en la cara —exclamó Kyubi—. Ahora debo preparar todo para mañana.

Mientras Kyubi se lamía los bigotes fraguado su plan, en otra casa, alguien más no concebía dormir, pero debido a las preocupaciones. Esa persona era Sakura Haruno, el antiguo objeto de amor del ninja hiperactivo de Konoha. Sakura aun no había podido terminar de planificar el evento para el que había sido escogida, junto con Ino; sin embargo, su preocupación no se debía precisamente la fundación de Konoha.

—¿Qué puedo hacer ahora? —Sakura miraba en dirección al techo de su habitación, se encontraba recostada en su cama, tapada únicamente por una delgada frazada—. Los primeros días que trate a Hinata fueron sencillos. Lo único que hicimos, fue hablar de nosotras para conocernos. Pero ahora ya no sé que preguntarle, no debe descubrir que todo esto fue un plan. ¡Si tan solo esto fuera más fácil!

—¡CHAA! claro que puede ser más fácil —exclamó la Sakura interna, Sakura guardo silencio para escucharla—. El plan era volverte su amiga, no lo conviertas en una misión. ¡Vuélvete realmente su amiga!

—Pero Hinata y yo no tenemos nada en común —respondió Sakura—. Es más. Me molesta demasiado que sea tan... TAN... ¡TAN!... bueno, tú lo entiendes —Sakura interna asintió.

—Lo sé, es casi tan molesta como Naruto. Pero es mucho más fácil de tratar —ambas Sakura asintieron, tenía un punto a su favor—. Además, dices que no tienes nada en común con ella, recuerdas como eras antes de que apareciera Ino.

—No me lo recuerdes, quieres —Sakura estiró su mano como si quisiera tocar el techo con sus dedos—. Me sentía atrapada. Todo el mundo se fijaba en mí, en todas las cosas malas que hacia, se daban cuenta de todos mis defectos y siempre era el objeto de sus burlas. Supongo que así se siente Hinata.

—No podría decirte, yo solo soy una versión tuya, que nació de tu necesidad de tener una amiga que te comprendiera —respondió la Sakura interna—. Algo así, como una amiga imaginaria.

—Pero con el tiempo evolucionaste muy diferente a como te había pensado —Sakura bajo la mano y la puso a la altura de su corazón—. Ahora más bien, no solo actúas como mi desfogue a las tediosas actividades a las que me someto diariamente, la versión de mí ser que actúa como realmente me gustaría, sin máscaras. Incluso podría decir que eres como mi contraparte, míranos, incluso podemos tener una plática entre nosotras dos.

—Sabes, te podrías ahorrar muchos problemas si dejaras a un lado la hipocresía —bromeó la Sakura interna, mas a la real no le pareció muy divertido—. Ya hablando en serio, crees que seamos algo así como un bicho raro. Ya sabes, como Ninja Médico hemos visto casos de doble y múltiple personalidad, crees que sea algo de eso.

—Sabes, siempre me pregunte lo mismo. Aunque no recuerdo exactamente, cuando empecé a hablar conmigo misma o cuando apareciste. Lo que si recuerdo muy bien, es que gracias a ti, no estuve sola nunca. Si eres un trastorno de mi personalidad que se puede arreglar con medicamento o con terapia, pues jamás pensaría en curarme, eres una parte valiosa de mí y no pensaría siquiera en perderte —sonrió Sakura muy emocionada, era una de las pocas veces que se había sincerado con alguien. Sin embargo, su contraparte, a la que le había revelado sus más profundos pensamientos, no le respondió, o más bien sí...

—Z z z z z z z... —Sakura arrugó la frente molesta, sin embargo, en lugar de molestarse, solo sonrió y se dedico a dormir. Su charla al final, si la había ayudado mucho.

—Genial, se quedó dormida... ahora que voy a hacer, no puedo dormir —Sakura intentó cerrar los ojos, pero le era imposible conciliar el sueño, esta vez no por las preocupaciones, sino por otro problema—. ¡ME MUERO DE HAMBRE!

Sakura se levantó y se encaminó a la pared de su cuarto, ahí tenía pegado un calendario donde habían varios días marcados con rojo. Se podía contar sin mucho problema cerca de veinte días tachados, el día veintiuno, estaba encerrado en un círculo.

—¡Solo un día más Sakura! —se dio ánimos a si misma—. ¡Vamos Sakura, solo debes hacer dieta por un día más!

Sakura se volvió a acostar, esperando que le llegara el sueño, pero curiosamente, mientras más fuerte deseaba dormir, le era más difícil conciliar el sueño. Sakura cerró sus ojos y trató de enfocar su chakra, quizás algo de ejercicio la ayudaría, levanto su mano y golpeo el aire con esta.

—Dios, necesito dormir —exclamó Sakura sumamente molesta—. Si mañana aparezco con ojeras por desvelarme, Ino no dejará de burlarse de mí... —Sakura estaba desperada, así que planeo hacer algo que no era muy recomendable, cubrió su mano de chakra curativo y se la coloco en la cabeza—. Si lo que no me permite dormir son las preocupaciones, quizás algo de ayuda extra sirva.

Sakura comenzaba a quedarse dormida, al parecer su técnica había funcionado. Cuando Sakura cerró los ojos, escucho un ruido, al abrirlos, se encontró con un Naruto que golpeaba la ventana de su cuarto. Confundida e intrigada, Sakura decidió abrir la ventana y dejar entrar al rubio, quizás tenía noticias.

—¿Qué quieres a estas horas Baka? —preguntó molesta Sakura.

—Sakura-chan, estaba con Tsunade-obasan y ella me contó que habían encontrado donde se escondía Orochimaru, si nos salimos ahora, podemos llegar en la mañana para salvar a Sasuke —Sakura abrió la boca de la emoción, por fin, luego de tantos años, podría volver a ver a Sasuke.

—¡Y-ya, ya estoy casi lista! —Sakura abrió su closet y comenzó a buscar ropa para cambiarse el pijama, pero al quitarse la parte superior, recordó algo, ¡Naruto seguía en su habitación!—. ¡NARUTO!

Pero cuando Sakura se volteó molesta, lista para masacrar al rubio con su puño, esta ya no estaba. Muy confundida, Sakura se acercó a la ventana, para ver si su compañero de equipo se había adelantado. Pero casi se golpea con la ventana cerrada.

—¿No abrí la ventana para que entrara Naruto? —preguntó Sakura confundida, pero antes de que pudiera hacer algo, unos brazos la cubrieron desde atrás—. ¡NA-NARUTO BAKA! ¿Qué crees que haces?

—Naruto no esta aquí Sakura, solo estamos nosotros dos solos —Sakura reconoció esa voz, habían pasado años, pero aun la recordaba, era Sasuke. Emocionada se volteó al sentir que era liberada del abrazo, pero lo que vio la horrorizo. Naruto estaba tirado en el suelo, sobre un gran charco de sangre, muerto y con todo el estómago abierto, las vísceras del rubio estaban desparramadas. A un lado del cadáver, se encontraba Sasuke con su gran espada esbozando una sonrisa—. Recordé cuanto te molestaba este idiota, así que lo mate como un pequeño presente. ¿Te gusta?

Sasuke extendió su mano y le mostró a Sakura, el corazón de Naruto aun latiendo. Sakura cerró los ojos aterrorizada. Gritó con todas sus fuerzas, como era posible que hubiera pasado todo esto. Hace solo unos minutos había visto a Naruto, quien la había venido a buscar por petición de la misma Hokage, debían traer de regreso a Sasuke, pero ahora, Naruto ya no podría hacer nada.

—Sa-Sasuke-kun ¿Por qué lo hiciste? —Sakura se derrumbo al suelo y comenzó a llorar desconsolada—. ¡NA-NARUTO ESTA MUERTO! —sin embargo, el grito de Sakura no pasó desapercibido.

—¿Qué paso? ¿Por qué no dejan dormir aquí? —preguntó todavía somnolienta Sakura Interna—. Oye Sakura, no es que me quiera entrometer en tus asuntos. Pero... se que te gustaba esa blusa, no crees que es mucho drama, el quedarte llorando solo porque ya no te queda.

—¿De qué hablas? —preguntó molesta Sakura, estrujando lo que ella creía era el cuerpo del genin—. Acaso no puedes ver lo que ocurrió aquí. Sasuke-kun vino a visitarme y me dio de regalo esto... ¡EL CUERPO MUERTO DE NARUTO! —dijo mostrándole la blusa.

—Dios, otra vez volviste a beber con Kurenai —exclamó algo molesta la Sakura Interna—. Te he dicho que no te justes con ella, no te trae nada bueno. Ahora vete a la cama, deja de andar diciendo idioteces, ya te pareces al tarado de Naruto —Sakura asintió, tomo su "blusa" y se disponía a meterse a la cama con ella, cuando la Sakura Interna la detuvo—. Deja a Naruto en el suelo. Vamos Sakura, lo vas a arrugar... digo, te vas a ensuciar de sangre si te acuestas con él. Además esta mal visto que una kunoichi se acueste con cualquier ninja —Sakura asintió y como buena niña, hizo lo que su versión interna le indicaba—. Ahora cierra los ojos y a dormir —no pasó mucho tiempo, antes de que Sakura se quedara profundamente dormida, Sakura Interna suspiró—. Otra vez, cuando entenderá esta niña que no puede curar su propia mente. Es una buena médico, pero no a ese extremo. Ojala que para mañana en la mañana ya haya salido de ese Genjutsu en el que ella mismo se metió.

A la mañana siguiente, en el evento más esperado por toda la aldea. Las organizadoras del evento, paseaban admirando su trabajo y controlando que todo estuviera bien. Sakura lucía más relajada que la noche anterior, no así su contraparte, Sakura Interna, quien tenía una terribles ojeras, por quedarse toda la noche cuidando de Sakura, quien gracias a su propio Genjutsu, había pasado la de aventuras.

—Sabes Sakura, no lo quería decir, pero hiciste un buen trabajo —sonrió Ino, aunque su sonrisa se notaba forzada.

—Gracias, lo mismo te digo Cer... —Ino miró enojada a Sakura— ...será que esos de allá son Naruto y Hinata —Ino volteó a ver, Sakura suspiró aliviada.

—¡OYE NARUTO! ¡HINATA! —les gritó Ino desde el otro lado de la calle, Sakura no podía estar más avergonzada, todo el mundo volteo a verlas, excepto los dos nombrados—. ¡Me están ignorando! pero los perdonaré porque se ve que su cita esta muy buena —Sakura asintió, Naruto por fin parecía estarle demostrando el cariño que se merecía Hinata—. Oye Sakura, ¿tú crees que ya lo hayan hecho?

—¡QUÉ COSA! —gritó Sakura, Ino le tapó la boca enseguida.

—Guarda silencio, quieres. Estas llamando la atención —Sakura se disculpo—. Como serás de malpensada, te preguntaba si crees que ya se hayan besado.

—No lo sé, pero conociendo a ese par. Lo más seguro es que no —Ino asintió ante la respuesta de Sakura—. Recuerda lo que pasamos para que ellos logaran tener su primera cita.

—Si, lo recuerdo bien. Incluso Tenten, Anko-sensei, Shizune-dono y hasta esa chica de la arena nos ayudaron —sonrió Ino recordando todas las vivencias en aquella aventura.

—Te olvidaste de Kiba y Akamaru. Sin su ayuda, esos dos ni siquiera se hubieran tomado de la mano —Ino asintió.

—Te parece bien... ¿Si los espiamos? —preguntó Ino con una mirada, Sakura asintió. Ambas kunoichis se acercaron cautelosamente a los "enamorados".

—Ne, Ne, Hinata —Naruto llamó la atención de la kunoichi a su lado, la cual estaba muy feliz prendida de su brazo—. Me podrías soltar un momento. Necesito ir al baño —Hinata asintió, sin embargo, las dos kunoichis que los espiaban, se incomodaron ante el comentario tan "oportuno" de Naruto.

—Cla-claro Naruto-kun —Naruto le dio a Hinata lo que parecía ser una bolsa con comprados.

Mientras Naruto fue a realizar sus necesidades básicas, Hinata esperaba sentada tranquilamente el regreso de su amado. Sakura e Ino no pudieron resistirse, por fin ambas kunoichis salieron de sus escondites, sin embargo Hinata no parecía sorprendida. Las dos chicas se acercaron a la tranquila Hinata, quien mecía sus pies como si fuera una niña que esperaba el regreso de su madre.

—Hola Ino-chan, Sakura —exclamó Hinata al sentir aproximarse a sus amigas, aun cuando se encontraba de espaldas a ellas.

—¿Có... cómo nos descubriste? —preguntó Sakura sorprendida.

—Byakugan —sonrió Hinata al ver a sus amigas frente suyo.

—Lo debimos suponer, siendo del equipo de Kurenai, un equipo especializado en búsqueda y rastreo, no debe haber nadie quien pueda sorprenderte —habló muy entusiasmada Sakura.

—De hecho hay una personita capaz de engañar a mi Byakugan —ambas kunoichis, quienes se habían sentado, cada una al lado de Hinata; se sorprendieron de las palabras de su amiga—. En este preciso momento se encuentra espiando todos nuestros movimientos. ¡Verdad... Hanabi-chan!

Hanabi, quien había estado escondida gracias a su técnica de camuflaje, a solo pocos metros de donde habían estado Sakura e Ino; descubrió su escondite. Tanto Ino como Sakura se sorprendieron de verla, no por el hecho de que tuviera una excelente técnica de camuflaje, de hecho rivalizaba con las de Konohamaru; más bien su sorpresa fue, por haberla tenido tan cerca, como para sentir incuso su respiración.

—Me descubriste, Hinata-Oneesama —respondió Hanabi—. Oye Onee-sama, te vas a comer tu taiyaki —Hinata sacó de la bolsa que le había dado Naruto, un dulce con forma de pescado, el cual tenía relleno dulce de fríjol. Hanabi tomo la golosina y comenzó a devorarla—. Gracias Nee-chan.

—¿Onee-sama? ¿Nee-chan? —preguntó Ino—. ¿Por qué cambió tan repentinamente?

—Es algo complicado, pero en resumidas cuentas —Sakura empezó a hablar—. Me he hado cuentas, de que Hanabi-chan es algo convenenciera. Cuando quiere algo de ti, es dulce y amable, pero cuando lo obtiene, muestra su verdadera forma.

Hanabi seguía comiendo, sin importarle lo que Sakura dijera de ella, total, aunque fuera una excelente médico y amiga de su hermana, Sakura le caía muy mal (Igualito que una patada al hígado). Por lo pronto acabaría de comer y se iría a descansar a su casa, total, al ser descubierta, toda su misión se había venido abajo.

—Igual que tú, cierto Sakura —bromeó Ino, Hinata soltó una pequeña risita, mientras Hanabi sonreía para sus adentros, quizás la chica Yamanaka no era tan mala—. Debes admitirlo, son muy parecidas. No por nada son del mismo signo —Ino se tapó la boca al darse cuenta de que había hablado de más.

—¿También eres Aries, Sakura? —preguntó Hinata ingenuamente, mas Hanabi ya se había dado cuenta de que sucedía algo. Después de todo, como era que una chicas, que supuestamente no trataban mucho con su hermana, ahora sabían datos personales de la vida de sus familiares, como la fecha de nacimiento.

—Si, je je je... —respondió muy nerviosa Sakura—. Nací el 28 de Marzo.

—Qué coincidencia, igual que yo, cierto Nee-san —interrumpió Hanabi mirando de una forma curiosa a Hinata, esta asintió—. ¿Qué te parece, somos como hermanas Sakura-neesan? —sonrió Hanabi.

—Valla, el 28, igual que yo. Que te parece Ino, somos como hermanas —Sakura puso su brazo alrededor del hombro de Hanabi, esta luchaba para no cotárselo con una kunai.

—Si, tienes razón —Ino sonrió también, aunque su sonrisa se notaba que era fingida—. ¿Que pasa?, según los datos que teníamos de los miembros del clan Hyuga, el cumpleaños de Hanabi era el 27, no el 28... será que esa niña trama algo —Ino miró disimuladamente a Hanabi, luego desvió su mirada—. Na, no puede ser. Si parece un pequeño cachorrito que hay que proteger, esa niña no puede ser como Sakura la describe. Lo más seguro es que nuestros datos están equivocados, debe ser eso. Todo el mundo comete errores. No por eso, voy a dudar de la pureza de una niña como ella.

—¿Qué tramas monstruo? —le susurró Sakura a Hanabi, a quien tenía a su lado, ambas sonreían "amistosamente"—. Ambas sabemos que tu cumpleaños es el 27, un día antes.

—Qué te importa —respondió tranquilamente Hanabi, sin perder su sonrisa, al contrario, enseño aun más los dientes, Sakura hizo lo mismo—. Si tanta información tienes de nosotras, ya deberías saberlo.

—No es lo que tú crees, enana —exclamó Sakura, aun mostrando su gran sonrisa.

Hinata no podía estar más feliz, su hermana y su mejor amiga se llevaban muy bien. Ino por su parte, aun seguía dudando, entre crees toda la información que tenían de los Hyugas, o dudar simplemente de aquella niña tan linda, así que opto por lo más lógico, no hacer caso en los datos que tenían.

—Entonces tu cumpleaños es el mismo día que el de la frentona, verdad Hanabi-chan —sonrió Ino, Hanabi asintió. Sakura le dirigió una mirada molesta a Ino, pero esta solo la ignoró—. Eso me ahorra muchos problemas recordando fechas. Aunque me dará otro, decidir a que fiesta voy —Ino hizo una pausa, parecía estar dudando—. Aunque en mi basta experiencia asistiendo a las fiestas de Sakura, escuchando música pasada de moda todo el día, con su mamá vestida de payaso, con los bocaditos contados para cada invitado y con un pastel más duro que la cabezota de Naruto... No hay duda, iré a tu fiesta Hanabi-chan.

—Ino-cerda, te voy a matar —Sakura ya se había olvidado de su discusión con Hanabi, para enfocarse nuevamente, en su eterna rivalidad con Ino.

—Este... chicas, no se peleen —Hinata trataba de evitar que Ino y Sakura comenzaran a golpearse en presencia de su hermanita, pero Hanabi estaba muy feliz animando a ambas partes.

—¡Dale Ino-San! —vitoreaba a Ino, al mismo tiempo que vitoreaba a Sakura—. ¡No te dejes Sakura-dono! —alentadas ambas kunoichis ya se iban a golpear, para alegría de Hanabi y preocupación de Hinata, pero al final solo se sacaron la lengua.

—Chi-chicas, ¿ya esta todo bien? —preguntó Hinata más confundida que preocupada, mientras la pequeña Hanabi no dejaba de abuchearlas.

—¡Buuu! ¡Buu! —gritaba la pequeña—. Devuelvan las entradas. Ese combate estaba más arreglado que la lucha libre —Sakura e Ino se miraron fijamente, luego voltearon a ver a la pequeña Hyuga.

—¿Tregua? —preguntó Sakura.

—Tregua —exclamó Ino. Ambas chicas voltearon a ver a Hanabi con cara de pocos amigos, esta se preocupo.

—Este, chicas. Solo estaba bromeando —trataba de disculparse Hanabi, Sakura e Ino se acercaban a la pequeña con no muy buenas intenciones.

—Tú agárrala por la espalda, yo le pego en el estómago. Es el único lugar donde no le quedaran marcas —Ino asintió ante la orden de Sakura, esta trono todos los dedos de su puño. Hanabi se preocupo mucho, la fuerza de Sakura era muy temida en toda la aldea.

—Eto, eto... Hinata-neechan, recordé que debía entrenar con nuestro padre. Cuídate —Hanabi escapó muy asustada, Hinata se quedó muy confundida al ver que tanto Ino como Sakura se daban la mano.

—Salió a la perfección —exclamó Ino.

—Te lo dije, conozco bien a esa niña —sonrió Sakura.

—Ya lo creo, es igualita a ti —se mofo Ino.

—¿¡Cómo dices, Ino-cerda!? —se molesto Sakura.

—Cuidado, que la cerdita es otra. O no lo crees así, ¡Cinco Kilos! —Ino le sacó la lengua a Sakura—. Por cierto, cuantos días te quedaste sin comer esta vez. Tres días o cuatro —Sakura se enojo aun más, al verla cada vez más enfurecida, huyó tal como lo había hecho Hanabi hace poco.

—¡Maldita Ino-cerda! Como te atreves a atacarme por la espalda —pero los reclamos de Sakura eran inútiles, Ino ya se había marchado—. ¡Cinco Kilos! ¡Cinco Kilos! ¿Por qué?

Sakura trataba de no llorar recordando su sufrimiento. Hinata solo podía ver a su amiga, sufriendo y sin poder hacer nada para ayudarla, ya que en primera, no entendía nada de lo que había sucedido o de lo que hablaba Sakura.

—Este... Sakura, para mi tu estas delgada. Cinco kilos no es nada. Si quieres luego te invitó a comer ramen con Naruto-kun. Ya verás que en poco tiempo, si comes bien no solo subirás cinco, sino hasta diez kilos —sonrió Hinata, tratando de alegrar a la pelirrosada, pero obviamente, había entendido todo al revés.

—No gracias Hinata —Sakura rechazó amablemente la invitación a almorzar, pero su estómago protesto. Muy apenada Sakura se marcho rápidamente.

—¿Sa-Sakura-chan? —preguntó confundida Hinata, para ella lo básico era, si tenías hambre debías comer, no evitar hacerlo. Hasta ahora le había funcionado con Naruto, siempre que el estómago de este sonaba, interrumpiendo la mejor parte de sus citas, Hinata reía sutilmente y luego invitaba al genin a comer.

—Oye, Hinata-chan. La que iba ahí no era Sakura —Naruto, quien acababa de llegar, había podido distinguir a Sakura antes de irse.

—Si lo era. Estaba actuando muy raro —exclamó Hinata preocupada.

—¿Raro? —preguntó Naruto.

—Sí, parece que le sucedió algo. En la conversación que tuvo con Ino, mencionó algo acerca de que no había comido en varios días —Naruto se comenzó a interesar en la plática—. Luego salió a relucir algo sobre cinco kilos. Naruto-kun ¿Crees qué la familia de Sakura este pasando por dificultades económicas?

—No lo sé. Por lo general en los entrenamientos, Sakura no habla de su familia —Naruto se mostró algo intrigado—. A decir verdad, hasta ahora no conozco a los padres de Sakura —ahora la preocupada era Hinata.

—Creo que deberías buscarla, Naruto-kun. Me preocupa Sakura, además lucía como sino hubiera dormido bien —Naruto asintió, la preocupación en el rostro de Hinata lo conmovieron mucho.

Mientras Naruto se encaminaba a buscar a Sakura, atendiendo la petición de Hinata. La aludida, caminaba rumbo a su casa o quizás a algún lugar tranquilo donde pudiera descansar. Lo que menos deseaba ahora, era compañía. Deseaba pasar ese trago amargo que le había hecho pasar Ino.

—Ayyyyy —exclamó adolorida Sakura mientras caminaba tratando de sujetarse de lo que encontrara para no desmayarse—. Tengo mucha hambre, cansancio, sueño, pero sobretodo... ¡Hambre! No he comido nada desde hace dos días, más que tres cubos de hielo. Maldita Ino-cerda, porque me tuvo que recordar lo que subí, me muero de hambre. Pero debo controlarme... ¡no debí comer tanto donde Hinata!, subí ¡CINCO KILOS!

Sakura caminaba peor que cuando Lee se emborracha (Para más detalles lean el manga) y no era muy difícil notar, que algo le pasaba. Afortunadamente para Sakura, la calle estaba completamente despejada, después de todo, en pocos segundos comenzaría el desfile en honor a la fundación de Konoha y nadie de lo quería perderselo.

—Lo que daría por un poco de Tofu en este instante —Sakura se arrimó a una pared para intentar descansar—. Al menos no hay nadie que me pueda ver en esta penosa situación —pero como era de esperarse—. ¡No! ¿Por qué justo debe aparecerse este idiota?

—¡Sakura-chan! —era Naruto, quien al parecer si se había dado cuenta de la condición de Sakura, así que prefirió seguirla—. ¿T-te encuentras bien?

—Naruto, no debiste dejar a Hinata sola, yo estoy bien, no te preocupes —sonrió Sakura aunque se notaba claramente, que su sonrisa era forzada—. ¡CHAA! ¡Claro que no estoy bien! ¡Me muero de hambre!

—Es solo que... te vimos algo decaída y pensé que te pasaría algo —Sakura sonrió, esta vez su sonrisa no era fingida, estaba feliz porque al menos alguien se preocupaba por ella—. Pero si estas bien, yo regresaré con Hinata.

El rubio ya se marchaba, cuando nuestra peliteñida favorita no pudo aguantar más el hambre y se desmayó. Naruto actuó casi por instinto y logró sujetar a Sakura para evitar que se golpeara la cabeza, aunque lo dejo en una situación muy vergonzosa y comprometedora. Sakura estaba literalmente acostada encima del rubio, mientras este la sujetaba de la cintura.

—¡Sa-Sa-Sakura-chan! —Naruto trataba de despertar a Sakura, si alguien lo descubría en esta situación, los rumores no iban ser muy buenos—. ¡Y-yo, y-yo estoy saliendo con Hinata, Sa-Sakura-chan!

Pero no había respuesta, la kunoichi médico estaba totalmente fuera de combate. Naruto intento levantarla, pero lo que sucedió, fue algo que nadie se lo hubiera esperado. Cuando Naruto levantó a Sakura, este resbala y Sakura se voltea, quedando rostro con rostro, en una posición aun más penosa que la anterior.

—¡SA-SAKURA! —exclamó Naruto muy avergonzado, Sakura por fin comenzó a despertar—. ¡Al fin! —suspiró aliviado Naruto.

—¡Sasuke-kun, aun te quiero! —exclamó aun medio inconciente Sakura—. ¡Gracias por rescatarme de nuevo! —Sakura pasó su mano por el rostro de Naruto, este estaba muy avergonzado por lo que Sakura estaba haciendo, pero lo que hizo luego, lo fulminó. Sakura sonrió y le dio un largo beso en los labios al que creía era Sasuke, luego volvió a desmayarse encima de Naruto.

—¡SA-SAKURA-CHAN! —exclamó asustado Naruto—. El desfile acabará pronto, si alguien me ve así, no se que cara le pondré a Hinata. ¡Ya sé!

Por fin se le ocurrió una idea a Naruto, creo dos clones de sombras para que le ayudarán a levantar con cuidado a Sakura. Con algo, mejor dicho, con mucho esfuerzo, por fin los clones lograron liberar al verdadero Naruto, luego desaparecieron por el agotamiento.

—Al... al menos nadie me vio —suspiró Naruto aliviado—. ¿Ahora que haré con Sakura?

Por desgracia, las suposiciones de Naruto no estaban más alejadas de la verdad, alguien si los había visto y no cualquier persona. Hinata, quien se había preocupado porque Naruto no regresaba, había ido a buscarlo. Al encontrarlo con Sakura, Hinata no supo que hacer e hizo, lo que mejor sabía, esconderse para observar a Naruto desde lejos.

—Te lo advertí, no confíes en esa bruja peliteñida —se escuchó una voz bastante profunda y con cierto aire de perversa, Hinata soltó una pocas lágrimas—. Debiste haberla matado cuando tuviste la oportunidad. Era ella o tú, yo jamás hubiera dudado.

—Pe-pero Sa-Sakura dijo que era mi amiga —respondió Hinata casi al borde de las lágrimas—. ¿Por qué me haría esto?

—Tú amiga ¡Ja! y tu bien se lo creíste. ¡Qué ingenua eres!, aun pareces una niña —se mofó la extraña voz. Hinata no sabía que hacer o que creer, es que todo lo que vio la puso mal—. Se ve que necesitas reevaluar tus prioridades, debes estar muy necesitada de amigas cuando aceptaste a la primera persona que te lo pidió.

—Y-yo... —Hinata prefirió callar, no era buen momento para hablar.

—Vamos, dilo, "yo debí matarla cuando pude hacerlo" —Hinata negó con su cabeza—. Pero claro, estamos hablando de aquella niña asustadiza que siempre olvida y perdona. La que puede comer y conversar tan tranquilamente con alguien que quiso asesinarla hace poco.

—Y-yo... —volvió a hablar Hinata, aunque seguía sin completar su frase.

—Neji estuvo a punto de asesinarte, casi lo consiguió, pero tú que hiciste. Solo sonreíste y lo disculpaste. ¡JA! —exclamó irónicamente la extraña voz—. Sabes lo que yo hubiera hecho, cuando dormía, me hubiera metido a su alcoba y en medio de la noche, mientras se encontraba aun soñando, ¡lo hubiera apuñalado por la espalda!

Aunque Hinata no lo deseaba, empezó a imaginar la escena descrita por la extraña voz. Ella escabulléndose de su cuarto en medio de la noche, entrando sin ser detectada al cuarto de Neji, el genio del Byakugan frente a ella y luego, un cuchillo levantado y clavado, acallando para siempre los gritos del confundido y desesperado Neji. Hinata no pudo resistir y cayó al suelo de rodillas llorando.

—Eres demasiado simple, dejas que todos saquen ventaja de ti —Hinata movía la cabeza de izquierda a derecha desesperadamente, intentando acallar aquella voz—. ¿Por qué? porque eres una inútil y lo sabes muy bien.

—¡E-eso no es cierto! —exclamó Hinata.

—No es cierto. Dime en cuantas misiones has podido ayudarle a tu equipo —Hinata se quedó meditando—. Dime algo que hayas hecho por ellos.

—A-acepte tomar el examen Chunin, para que Kiba-kun y Shino-kun no reprobaran —habló tímidamente Hinata.

—Tienes razón, arriesgaste tú seguridad para que tus mejores amigos pudieran avanzar —esta vez la voz se escuchaba un poco más calmada, Hinata suspiro aliviada.

—Gra-gracias —habló tímidamente Hinata.

—Ja, ¿Quién crees que soy niña para que te burles de mí?, he devorado a más gente por menos que eso —la extraña voz ahora se escuchaba más molesta que antes—. Podrás engañar a los demás, pero a mi no puedes niña. Tal vez tu rosada dizque amiga se haya tragado eso de la buena samaritana, pero yo se bien la verdad y la sabes tú. Esa prueba la tomaste por tu mera ambición, no para ayudar a tus amigos. Querías probarle a todos, que no eras tan inútil como te creían y aun así... ¡Fallaste miserablemente!, debiste haber muerto en esa ocasión — Hinata se quedó callada—. No has sido de ayuda para tu equipo en nada. Kiba y Shino solo te tienen lastima, Kurenai solo te ve como su mascota, experimenta contigo, para hacerlo mejor cuando le entreguen a Hanabi.

—¡N-no metas a mi hermana en esto! —gritó enojada Hinata.

—¡Eso! ¡Enójate! Aliméntame, necesito de todo tu odio para salir a flote —Hinata se tapó los oídos intentando acallar esa extraña voz, pero era imposible, la fuente de donde provenía esa voz, era de dentro de la misma Hinata.

—No es verdad, nada de lo que dices es verdad. ¡YA DEJA DE CONFUNDIRME! —gritó Hinata a viva voz. Debido a la cercanía, Naruto pudo escuchar a Hinata.

—¿Hi-Hinata? —preguntó muy confundido Naruto, al ver a Hinata arrodillada, meciéndose, al tiempo que se tapaba los odios—. ¿Te sucede algo? —luego Naruto recordó lo que había hecho—. ¡KUSO! De seguro me vio con Sakura.

De pronto, al acercarse Naruto, la voz que escuchaba Hinata paró. Ya más aliviada se levantó con algo de ayuda del Genin. Hinata parecía estar buscando algo o a alguien, Naruto estaba muy asustado pensando que esa persona sería Sakura, pero al parecer no lo era.

—Po-por fin se calló —habló una muy atemorizada Hinata.

Desde hace algún tiempo atrás, Hinata había comenzado a escuchar esta voz, pero había sido esporádicamente y por poco tiempo. Por lo general cuando se deprimía, pero jamás la había escuchado con la misma intensidad que ahora. Curiosamente, todo esto había empezado desde que había recibido el transplante de Chakra de Naruto.

—Eto... ¿Te encuentras bien Hinata? —Hinata asintió con una sonrisa, aunque Naruto detectó que sucedía algo con Hinata—. Si quieres te acompañó a tu casa, podemos volver al festival de Konoha mañana.

—N-no, no gracias Naruto-kun —respondió con una sonrisa Hinata—. Creo que regresaré sola a casa esta vez —Hinata se disculpo con Naruto y se retiró.

Naruto casi cae de espaldas al escuchar a Hinata decirle que no, algo le sucedía. Pero el shock que había recibido, había sido muy grande, aun se intentaba recuperar del beso de Sakura. Fue quizás un error, pero no podía negar, que en el fondo, le había gustado mucho, tanto, que ya estaba sobándose el rostro ilusionado.

—Naruto-kun —habló una voz muy seca, sacando a Naruto de su trance, sin embargo, esta voz no le pertenecía a ningún personaje sombrío... o tal vez si—. No es mi costumbre meterme en las relaciones ajenas.

—¿Shi-Shino? —preguntó el rubio al ver al autor de la voz, el domador de insectos de Konoha.

—Así que no lo haré —Shino quien había cruzado solo por casualidad, retornó a su rutina diaria, pasando completamente de Naruto. Sin embargo, antes de desaparecer doblando la esquina, Shino se detuvo—. Deberías llevar a Sakura al médico, no se ve muy bien.

—¡Ha-hai! —respondió Naruto antes de que el joven miembro del clan Aburame desapareciera—. Sigue dándome algo de miedo. Bien Sakura-chan, debo llevarte con la vieja Tsunade, ella sabrá que tienes.

Naruto se inclinó y recogió a Sakura, se la hecho al hombro delicadamente, en realidad como si fuera un saco de papas y se marchó en dirección de la mansión de la Hokague. Hanabi, quien se encontraba en su rutina diaria de espionaje, parte de su entrenamiento diario (No es broma, Hiashi le concedió un poco más de libertad a Hanabi, siempre y cuando esta, le llevará un informe detallado de lo que habían hecho Hinata y Naruto durante el día).

—Naruto-niichan esta engañando a mi hermana. ¡Ahora verá! —Hanabi salió de su escondite al encuentro del rubio, lucía muy molesta—. ¡NARUTO-KUN!

—¿Nani? —Naruto se volteó al escuchar una voz conocida, al ver a Hanabi enojada, se asustó tanto, que dejo caer a Sakura al suelo—. Perdón, Sakura.

—¿Qué haces con Sakura-dono? —preguntó muy molesta Hanabi—. Intentas engañar a mi hermana —Naruto negó con la cabeza.

—N-no, no es lo que crees Hanabi-chan —Naruto estaba muy nervioso, desde su último enfrentamiento contra la pequeña Hyuga, sabía quien realmente era el rival más difícil de todos los Hyuga.

—¿Qué le pasó a Sakura-dono? —por fin Hanabi se fijo en la joven kunoichi médico—. Parece que esta muy mal. Rápido Naruto-niichan, no hay tiempo para andar haciendo el bobo. Debemos llevar a Sakura-dono al hospital.

—E-eh... si, claro Hanabi-chan —Naruto cargó nuevamente a Sakura, esta vez mejor que la vez anterior, ya que Hanabi lo ayudo.

—Vamos, el que llega segundo le dará un beso a Neji-niisan —sonrió Hanabi pícaramente, al tiempo que salía disparada corriendo por los tejados.

—Espera Hanabi-chan, eso es trampa —Naruto intentaba seguirle el paso a Hanabi, pero tenía una desventaja, el estaba corriendo con peso y valla que con la carga que llevaba, ya se sentía Rock Lee entrenando—. Después del reto anterior debo ganar alguno. ¡Sakura casi me mata al intentar robarle un beso! —Naruto recordó adolorido la apuesta anterior con Hanabi, la cual se la hizo cumplir a fuerza—. Si intento cumplir esta promesa. Neji me fulminará con su Juken, si no me mató por estar con Hinata, ahora si se dará el gusto —Naruto tomó aire y salió corriendo, tratando de recordar todo lo que había aprendido de los entrenamientos con el dúo de las Cejas Encrespadas.

No muy lejos de donde Naruto y Hanabi competían, la joven kunoichi del clan más importante de Konoha, Hinata, se lamentaba de su existencia. El ver a Naruto con Sakura, escondidos a solas y besándose, le había dolido mucho.

—Sakura-chan, dijiste que eras mi amiga —Hinata cerró los ojos fuertemente, intentando no derramar una sola lágrima, pero era una causa pérdida.

Hinata caminaba muy triste por calles de Konoha, por las que normalmente no andaría. Aunque eran calles seguras, eran muy poco transitadas, ya que conducían únicamente a caminos secundarios y algunos no tenían salida. Como la aldea había crecido rápidamente, muchos caminos habían sido interrumpidos y abandonados. Hinata caminaba segura de que nadie la vería llorar.

—Na-Naruto-Kun —Hinata no pudo soportar más tanta tristeza, cayó de rodillas llorando profundamente—. ¿Po-por qué Naruto-kun?

Hinata golpeó el suelo muy molesta, creando un pequeño agujero. Se limpió las lágrimas, al hacerlo, se dio cuenta de que con el golpe, se había lastimado la mano. Hinata se sentó arrimada contra una pared, miraba su mano sangrando y comenzó a llorar aun más.

—¡No sirvo para nada! —toda la seguridad que Hinata había ido ganando en todos estos años, parecía haber sido drenada de todo su ser, es más, estaba aun más temerosa que aquella ocasión cuando escuchó de su padre, que no servía para nada—. Debí haber muerto en aquella ocasión con mi primo Neji.

—Eso es, por fin lo reconoces —habló nuevamente aquella siniestra y oscura voz grave—. Sabes, yo podría ayudarte a acabar con todos tus sufrimientos. Si me dejas, claro.

—¿Puedes ayudarme a olvidar todo esto? —preguntó Hinata desesperada.

—Quieres olvidar, entonces has lo que te diga —Hinata asintió—. Cierra los ojos y déjate guiar por mis palabras. Mi voz será la única que tu escuches —poco a poco Hinata parecía estar cayendo en un profundo trance hipnótico, hasta que al final, cayó al suelo inconciente.

Hinata despertó, se sentía algo desorientada, lo peor, es que no sabía donde se encontraba, ella podría jurar que de alguna forma llegó a lo que parecía ser las cloacas de la aldea. Pero para serlo, no se veían como uno se las hubiera imaginado, de no ser por el suelo inundado, el lugar parecía una especia de prisión metida en un laberinto. Ignorando todo esto, Hinata comenzó a caminar con la mano izquierda pegada a las paredes, después de todo debía encontrar la salida. Cuando todo parecía perdido, Hinata logró divisar una luz a lo lejos, inconcientemente corrió hacia ella, pero se topo con otra sorpresa.

—¿Por qué hay una enorme reja aquí? —luego se fijo en un detalle, el agua parecía provenir de dentro de la gran prisión, había algo más—. ¿Un sello?

Hinata se acerco a la enorme reja, intentaba ver dentro de ella, tenía curiosidad por saber que era aquello tan peligroso como para encerrarlo bajo un sello sagrado, pero no logró ver nada. Hinata dudo al comienzo de que algo estuviera adentro, pero luego escucho una voz muy curiosa, una voz que ya antes había escuchado.

—¡Niña! —Hinata reacciono enseguida, era la voz que no la dejaba de atormentar, pero ¿dónde estaba?, temerosa comenzó a buscar en todas direcciones, pero la voz parecía venir únicamente de dentro de la jaula—. Abre esta reja y libérame. Deshazte de ese maldito sello y prometo que tu muerte y la de todos tus seres queridos será rápida.

Hinata asustada retrocedió varios pasos, de inmediato al ver que intentaba huir, dos enormes ojos rojos aparecieron detrás de la reja. Hinata estaba paralizada del miedo, la voz que tanto había escuchado, provenía de esa cosa. Una enorme garra surgió de entre las rejas, aunque no podía pasar del todo por los barrotes, sus afiladas uñas casi logran tocar a Hinata, quien muerta del miedo cayó al suelo de espaldas.

—T-tú... tú... tú no eres real, es solo una pesadilla —Exclamó Hinata aterrorizada intentando cubrirse con sus manos.

—Soy muy real niñita. Más real de lo que crees y gracias a ti, este maldito sello no logrará detenerme por siempre. ¡Cuando salga mataré a ese maldito de Yondaime por haberme metido aquí! —la enorme bestia se lanzó contra la reja golpeando con toda su fuerza, pero sin lograr moverla siquiera—. ¡MALDITO YONDAIME!

Esos penetrantes ojos rojos se acercaron más a la reja, mostrando ahora una aun más enorme boca, sus dientes abiertos y la sed de sangre. Hinata no podía articular palabras, la furia de la enorme bestia frente a ella, era algo que no podía manejar, así que hizo lo único que una persona normal en su situación haría, se desmayó.

—¡Oye niña! —exclamó la enorme bestia—. Tisch. No sabía que no iba a aguantar tanto como el idiota del rubio, ¿Por cierto, que será de él, hace tiempo no lo veo?

El enorme monstruo comenzó a liberar parte de su energía, la que estaba siendo canalizada hacia la joven. Quizás por un acto de mera bondad, quizás por arrepentimiento o tal vez, porque tramaba algo más. Kyubi dejo salir una gran cantidad de Chakra, incluso mayor de la que le dio a Naruto, cuando lucho con Orochimaru en su versión de mini Kyubi. Lo cierto es que, toda esta energía estaba entrando en Hinata, quien la recibió sin oponer resistencia, en primera, porque estaba desmayada.

—¿Q-qué paso? —Hinata se levantó algo confundida, su cabeza le daba vueltas y sentía que algo importante había sucedido, pero no recordaba que—. ¡Es verdad! Debo encontrarme con Naruto-kun hoy.

Curiosamente, Hinata se encontraba en su cuarto, recostada en su cama, como si alguien la hubiera colocado al drede. Así que todo lo que podía recordar le pareció solo un simple sueño, corrió al baño para alistarse para su cita con Naruto, ignorando completamente todo lo que había sucedido, procedió de lo más normal a bañarse.

—¡Na-Naruto-kun! —exclamó muy feliz Hinata, al verse reflejada en el espejo del baño—. No sé, siento como si hubiera pasado algo hoy, pero no recuerdo nada luego que Naruto-kun fue detrás de Sakura. Debo preguntarle a Naruto-kun si Sakura esta bien, se veía algo débil.

Hinata recogió su cabello para evitar dañarlo cuando se quitara la blusa. Cuando Hinata se estaba desvistiendo, su pesada malla de cotas metálicas se le enreda en el cabello, mientras luchaba por quitársela, no se percató de que en su estómago, un curioso sello apareció y desapareció tan rápido, que muy pocos se hubieran podido dar cuenta de su existencia.

—Todo esta saliendo de acuerdo a lo planeado —se escuchó una curiosa voz de tono algo siniestra, mas Hinata no le prestó atención, ya que al parecer, no le recordaba nada—. Cuídate Yondaime, falta muy poco...

Continuará.
(Nota de Autor no hay, pero les dejo un regalo)

Especial: Entrevista en Konoha.
Reporteros: Naruto Uzumaki y Sakura Haruno.
Entrevistada: Rei Ayanami.
(Cualquier semejanza con la realidad, es pura suerte :p)

La escena abre al set, donde la invitada, ya se encontraba sentada conversando amigablemente con Sakura, pero del rubio, ni sus luces. El director parecía impaciente, así como el resto del equipo, y no era por demás, Rei se iría dentro de pocos minutos. Ya cuando el director iba a dar por perdido el día, aparece el rubio, quien al parecer se había quedado dormido, ni siquiera pudo saludar o disculparse, ya que ni bien entraba y le tiran el micrófono, comenzaron a grabar todo de golpe.

—Hola, soy Sakura Haruno, su reportera favorita —comenzó a hablar Sakura.

—Y yo soy Naruto Uzumaki, perdón por el retraso —se disculpó el rubio, más nadie le presto atención—. Ne, Ne, Sakura-chan ¿Quién es esa chica que nos mira como si Orochimaru ya le hubiera robado el alma? —preguntó "cortésmente" el rubio, mas la aludida había escuchado toda la conversación.

—Ahora no tarado, estamos al aire —le contesto muy seria Sakura, luego volteo a ver a las cámaras—. Con nosotros se encuentra nuestra invitada de hoy, la señorita Rei Ayanami, ella es un icono dentro de lo que el Anime clásico nos ha... —Sakura no logró terminar de hablar, ya que la interrumpió Naruto.

—¡Rei! ¡Claro!, yo la conozco —las cámaras mostraron ahora a Naruto, Sakura solo rogaba porque su compañero no lo arruinara, de nuevo—. Nos puedes hacer el favor de transformarte para nuestras cámaras. En exclusiva, hace mucho que ya no te ven en tu traje de Marinera. ¡Hazlo por tus fans! —Naruto miró a la invitada muy emocionado, Rei estaba con una cara de suma confusión, no lograba entender que le decía el rubio—. Si ya sabes, sacabas tu pluma y gritabas... ¡Por el poder de Marte!

—¡ESA ES OTRA REI! ¡Tarado! —habló molesta Sakura—. Esta es Rei Ayanami, la de Evangelion, la que la tienen como muñeca de pruebas, para pilotear esos endemoniados aparatos. De la que hablas es Rei Hino, la de Sailor Moon. No se como consigues ser tan idiota.

—¿En serió? ¿No sales en Sailor Moon? —preguntó Naruto viendo a Rei, esta negó tranquilamente con la cabeza—. ¡KUSO! Ahora que hago, tu me dijiste Sakura que íbamos a entrevistar a Rei, todas las preguntas que hice, ya no nos sirven.

—¡Te dije una Rei!, acaso crees que hay un solo burro en la loma. Date cuenta, comparto el mismo nombre que otras doce protagonistas, además... Cuando es que algo que hayas hecho nos sirvió —se mofo Sakura—. Además, esas tres tristes tarjetas que hiciste apurado antes de venir al set, no deben tener más que idioteces escritas.

—Eto, Sakura-chan... seguimos al aire —Sakura se dio cuenta de que las cámaras aun seguían encendidas y muy apenada prosiguió con la entrevista.

—Dinos Rei, ¿Qué se sintió meterte en el Eva 00? ¿A qué te supo pilotear el Eva? —preguntó Sakura, Naruto por su parte, estaba tirando sus tarjetas e intentando escribir alguna buena pregunta.

—Sabe a sangre —exclamó tranquilamente Rei—. Pero se siente bien, siempre que pueda ayudar al Comandante Hikari, lo haré. Incluso si significa perder mi vida —respondió Rei de lo más tranquila, Sakura estaba sin palabras.

—Pero eso es, porque siempre tienen un repuesto tuyo, listo para tomar tu lugar en cuanto te maten —respondió Naruto también de lo más tranquilo, Sakura se asustó al ver a Rei esbozar lo que parecía ser una sonrisa desesperada.

—¡Ahora veamos unas escenas de nuestra invitada! —interrumpió Sakura oportunamente, mientras el video corría, Sakura le hizo una seña a Naruto— Naruto. Ven acá, idiota —Sakura llevó a Naruto, hacia un lugar algo alejado de Rei, Naruto inmediatamente pensó que se trataba de otra cosa.

—Por fin, ya te diste cuenta que soy mejor que el idiota de Sasuke —Sakura solo respondió, dándole una fuerte patada en las bol... digo, en el estómago.

—Vuelve a hablar mal de Sasuke-kun y te dejaré sin descendencia, Total, le haría un favor a Hinata y al mundo —el video por fin acabo, las cámaras empezaron a buscar a los animadores, pero solo encontraron a una Rei algo cabizbaja—. ¡Les dije a esos idiotas que no sacaran la parte de las otras Rei's! Naruto, ve y haz algo al respecto, asume la responsabilidad por "tú" error —pero Naruto ya no se encontraba junto a Sakura, sino con Rei.

—Ne, Ne, oye... —Rei volteo a ver a Naruto—. ¿Cuál Rei eras tú?

—Ya te lo dijo tu amiga, no soy la que sale en Sailor Moon —respondió Rei.

—No, me refería a cuál de todas eres tú. Ya sabes, la Rei 1, Rei 2 o Rei 3 —la mirada de Rei parecía pérdida, Sakura se dio cuenta y solo se golpeo la frente. Una lágrima empezó a correr por la mejilla de Rei, de inmediato esta se derritió en un charco de guácala.

—¡Genial! Y luego pregunta porque tanta gente rechazan ser entrevistados —comentó Sakura sin ánimos. Naruto tenía un palito, con el cual estaba tocando el charco de plático líquido que antes era Rei.

—Solo espero que Nerv no me la valla a cobrar como nueva —exclamó el genin luego de soltar el palito.

—Bien, eso ha sido todo por hoy. Nuevamente nos despedimos de ustedes, deseándoles que pasen buenas noches y felices sueño —exclamó Sakura interrumpiendo la meditación del rubio.

—Soy Naruto Uzumaki, recordándoles que... ¿Qué debía recordarles Sakura? —preguntó el rubio, Sakura solo lo hizo callar dándole un fuerte puñetazo en el rostro.

—¡Cómo me molestas! —Naruto terminó estrellado en el otro set, donde parecían estar filmando un comercial de insecticidas —Soy Sakura Haruno, recordándoles que dejen reviews pidiendo a quien desean que entrevistemos. Y por favor, incluyan en su petición que Naruto ya no sea mi pareja en las entrevistas. !Kami-Sama se los agradecerá! —esta última parte más bien la hizo Sakura, rogándole a la cámara.

—Corten... digo Fin—
En la próxima entrevista... Yondaime, el fallecido Cuarto Hokage, quien nos contará un increíble secreto.
No se la pierdan, va a estar de locura.