Fics de Naruto.

Réquiem de una Kunoichi.
Capítulo 17: Villanos.

Hinata había desaparecido, Hanako y Naruto habían llegado al lugar donde sabían, estuvo la Kunoichi por última vez. El problema es que, no había signos de una pelea o cual siquiera había oído el grito de Hinata. Lo único que habían encontrado, era la ropa de la Hyuga en el cuarto anterior. Aunque ninguno de los dos quería pensar lo peor, todo parecía indicar que habías secuestrado a Hinata.

—Papá, mamá despareció.

—¿Qué sucedió? No nos demoramos demasiado.

—Mamá no se iría sin avisarnos, además, su ropa esta en la cesta.

—Alguien debe haber secuestrado a Hinata. ¿Pero quién?

—Mamá me dijo antes, que esta aldea no era muy conveniente para ella. ¿A qué se refería?

—Es una larga historia, pero digamos, que desde hace mucho tiempo han querido apoderarse del Byakugan de los Hyuga.

—¿Byakugan son esos ojos raros que le salen a mi mamá?

—Exacto, no se como funcionan, pero les permiten ver a todos los Hyugas cosas que normalmente nadie podría.

—¿Cómo el flujo de Chakra?

—No, creo que eso no. Creo que eso lo veías con el Sharingan.

—Papá —Hanako miró muy sería a rubio—. No soy boba, no puedo ser de alguna aldea Ninja, puedo ser un espíritu que habito una vieja mansión oculta entre la nada… Pero hasta yo se lo que hace un Sharingan.

—¿Lo sabes?

—Sí, todo el mundo conoce a los Uchiha y su técnica más poderosa, el Sharingan. Muchas aldeas pagarían una fortuna por develar sus secretos.

—No solo aldeas, el mismo Orochimaru planea conseguir unos. ¿Pero como sabes eso?

—Recuerdas de que era la Mansión en la que me encontraste, papá.

—¿La mansión? —Hanako asintió, Naruto se puso a pensar—. Recuerdo que era una Mansión Ninja de algo del Viento.

—Cerca —Hanako no estaba de humor como para ponerse a discutir con Naruto—. Era una Mansión Ninja de Viento, de seres voladores.

—Si, eso. Pero que tiene que ver con los Uchiha.

—Pues, uno de sus miembros hizo un pacto con los Cuervos. Fue hace muchos años atrás.

—¿Cuervos? Tal vez fue antes del incidente en que masacraron a todo el clan de Sasuke.

—Oh, los mataron, no lo sabía.

—Fue una historia muy dura, mi compañero de equipo, Sasuke, fue el único sobreviviente de aquella masacre.

—Lastima, tal vez aquel chico del contrato falleció también ahí.

—Entonces por eso conocías a los Uchiha.

—Sí.

—Eso explica mucho… —Naruto se quedó pensando un rato—. A todo esto ¿Para quá vinimos acá?

—¡MAMÁ! —Hanako gritó asustada—. Hasta yo me había olvidado de ella.

—Es verdad, Hinata despareció.

—Rápido papá, busca pistas.

—¿Pistas?

—Si, ya sabes. Huellas, rastros, cualquier cosa que nos ayude a describir el paradero de mamá.

Por cerca de treinta minutos, Naruto y Hanako se la habían pasado registrado centímetro a centímetro del baño, sin éxito. Ni siquiera el ejercito de clones de sombra de Naruto, habían sido de ayuda, por el contrarió, habían hecho más mal que bien.

—¡Ahora nunca encontraremos a mamá!

Tanto clon fue más estorbo que ayuda, comenzaron a registrar todo el lugar, pero revolviendo y mezclando lo mismo, que había buscado el clon anterior.

—Perdón —se disculpo el rubio luego de desaparecer a los clones.

—Necesitamos ser más sutiles —Hanako se quedó pensado—. ¡Ya sé!

Hanako metió la mano dentro de su ropa y comenzó a buscar algo, Naruto estaba muy intrigado. La pequeña luego de esculcarse todo, sacó lo que parecía ser un pergamino.

—Tachan.

La pequeña lo desenrolló, Naruto se dio cuenta, de que aunque era un pergamino pequeño, era un legítimo pergamino de invocación. Pero de que, no lo podía decir hasta no ver la criatura que saliera.

—Verás porque era famosa la Mansión Ninja del Viento.

Naruto esperaba ansioso a ver que criatura sorprendente salía del uso del pergamino de invocación, ya estaba pensando en los animales que podrían salir, un halcón, un fénix o hasta un pterodáctilo. La pequeña comenzó a hacer los sellos, pero se detuvo a medio camino.

—Lo olvidaba, papá, necesito que lo hagas tú.

—¿Yo?

—Si, no me quema mucho Chakra y si lo desperdició, me volveré aun más joven. Y no creo que te guste la idea de andar cambiando pañales.

—Ni loco.

—Entonces, hazlo tú —Hanako le paso el pergamino a Naruto—. Los sellos son tan fáciles que cualquier retrasado lo puede hacer. Son Tortuga-Perro-Mono-Tortuga-Caballo-Serpiente-Mono-Perro-Buey-Caballo-Conejo-Rata.

—¿Eh? —Naruto no recordaba uno solo de los sellos que le mencionaron.

—Olvídalo —Hanako suspiro—. Yo hago los sellos y tu usas el Chakra.

—¿Y la sangre?

—¿Cuál sangre?

—La que se usa para invocar, ya sabes, el pacto de sangre. Según se no se puede hacer Pactos con más de un animal a la vez.

—¿Y has hecho pactos ya, papá? —Naruto asintió—. Oh ¿Con qué animal? ¿!Uno de viento!? —preguntó la pequeña emocionada.

—No, con las ranas.

—¿Ranas? Hiack. Debería ser algo más lindo, como aves.

—Las ranas son geniales, puedo hacer todo tipo de Jutsus con ellas.

—Simplón.

—Para mi son geniales.

—Si, lo que sea, ahora dale forma al Chakra, yo hago los sellos.

—¿Pero y la sangre?

—Quien de los dos vivió en una Mansión donde creaban Pergaminos para Invocaciones, ¿tú o yo? —Naruto señaló a Hanako—. Entonces, no me discutas y haz lo que te digo, papá.

—Y ¿Cómo cuanto Chakra debo moldear?

—Veamos, ya que necesitaremos mucha ayuda, haz como si fueras a invocar una criatura gigantesca.

—Entendido —Naruto comenzó a acumular Chakra—. Debe ser tan grande como Gamabunta.

—Terminé, ¡ahora el Chakra!

Naruto hizo su parte y al unir los sellos de Hanako y el Chakra de Naruto, una explosión de humo se generó. Naruto estaba en la expectativa de ver que enorme ave resultaba de la invocación, pero para su sorpresa, no fue un ave… ni siquiera fue enorme.

—¿Mariposas?

—Sí, son miles de ella.

Efectivamente, al disiparse el humo, cientos de mariposas aparecieron posadas sobre todo en el enorme baño. Hanako estaba muy feliz, no así Naruto, quien no les veía utilidad.

—Si querías bicho, hubiera llamado a Shino.

—¡No son bichos! Son mis amigas —las mariposas se posaron sobre Hanako, esta pareció decirle algo a una de ellas, de inmediato todas se elevaron y empezaron a buscar por cada rincón—. Ves, eso es ser organizado.

Una de las mariposas halló lo que parecía ser un pedazo de papel todo pisado, entre varias más, lo levantaron y se lo llevaron a Hanako, esta lo abrió y lo leyó.

—Dice: "Tenemos a la chica cautiva, traigan el Loto Lunar a la media noche de hoy… o la chica morirá." Tiene dibujado un mapa.

—¿Loto Lunar? De seguro son los mismos que nos atacaron antes.

—Mamá esta en problemas, que hacemos.

—No tenemos el Loto Lunar, solo nos queda una cosa, rescatar a Hinata —Naruto hizo una pausa, luego miró a Hanako—. Por cierto ¿Por qué ahora me llamas "papá"?

—Papá, no es momento para eso, mamá esta en problemas.

—Tienes razón, por cierto, creo que es momento de usar ese famoso Jutsu de Viento del que hablabas antes —Hanako asintió y le entregó a Naruto un pergamino con los bordes dorados, este impaciente lo abrió y comenzó a leerlo—. Esto será muy interesante.

En medio del bosque a las afuera de la aldea, cinco sujetos encapuchados bastante "particulares", custodiaban a Hinata, quien estaba inconsciente y envuelta en una manta. A simple vista no se podía deducir la aldea de los ninjas, ya que no se les podía ver sus protectores, pero no parecía ser, que todos vinieran del mismo lugar.

—Luego de tener lo que queremos, asesinaremos a esos dos y nos repartiremos el Loto —habló uno de ellos, su voz se notaba muy lúgubre.

—A mí lo que me importa son estos ojos —habló otro de ellos poniendo sus manos sobre Hinata, este sujeto se veía muy extraño, demasiado.

—Tranquilos, todo a su tiempo —habló uno de ellos, que se encontraba tallado una figura de madera con una Kunai de cristal—. Debemos asegurarnos primero, de que traigan el Loto.

Un sexto ninja, que se encontraba sobre un árbol, descendió para informar al resto del grupo lo que había visto.

—Vienen en camino, llegaran en una hora o dos, pero no vi el Loto.

—Gracias Mikuyo, siempre dije que tu Doujutsu de Ojo Telescópico era de mucha ayuda —habló un Ninja con una enorme espada en su espalda, tan enorme como él.

—Pero no traen el Loto Lunar —habló el sujeto de la voz lúgubre.

—Deben tenerlo escondido, no arriesgarían la vida de esta niña —habló el de la kunai de cristal.

—Debemos recibirlos como se debe —habló el único de los seis que se había mantenido callado y que, no había abierto los ojos para nada.

Mientras los ninjas discutían lo que harían, Hinata, quien ya había despertado, se mantenía con los ojos cerrados y tratando de guardar silencio, para escuchar todos los planes de sus captores.

—Bien, Mikuyo, te mantendrás informándonos a todo momento sus movimientos.

El Ninja que había descendido del árbol, asintió, luego hizo una serie de sellos y sus ojos comenzaron a girar como si fueran los lentes de una cámara tratando de enfocarlos. El Ninja comenzó a subir los árboles.

—Katu, tú y Hiei los interceptaran en el bosque. Son los mejores en ataque a corta distancia.

El Ninja de la espada gigante y el de la Kunai de cristal asintieron y desaparecieron como sombras.

—Misokatsu, cuidarás de la prisionera. Sakuya y yo serviremos de apoyo para Hiei y Katu.

Aquel Ninja que se había mostrado muy ansioso por las habilidades de Hinata, pareció feliz ante la idea de quedarse a solas con esta. Los dos últimos ninjas se retiraron.

—Que te parece pequeñita, nos quedamos solos.

Aquel extraño sujeto, lamió el rostro de Hinata, haciendo que esta se asustará mucho, en parte, porque la lengua de este sujeto parecía ser tan larga como la de Orochimaru, aunque sin el acabado viperino.

—Que te parece, has estado despierta. Esto me hará más sencilla las cosas.

El extraño Ninja sonrió de una forma muy perversa, Hinata evito mostrar miedo, pero era muy difícil, algo en ese extraño sujeto, le hacia temer por su vida. En especial, porque parecía demasiado interesado por su Byakugan.

—Quien hubiera imaginado encontrar tan magnifica joya en un basurero como este.

Aquel extraño Ninja se sacó la túnica que lo cubría, mostrando su cuerpo. Hinata casi vomita al verlo, lo que vio le causo mucha repulsión. Aquel extraño Ninja parecía estar armado de varios pedazos diferentes de cuerpos.

—¿Qué eres tú? —Hinata no pudo aguantar el preguntar.

—Me llamó Misokatsu y digamos que soy un coleccionista.

El Ninja miró fijamente a Hinata, causándole mucho miedo. Tenía dos ojos muy diferentes, como si no le pertenecieran, además, su nariz y su boca no eran del tamaño indicado.

—Lo sé, soy repulsivo.

Sonrió el Ninja, mostrando sus dientes, los cuales tampoco concordaban con su boca. El tipo se alejó, mostrándole mejor a Hinata su figura. Era muy raro, parecía una especie de Frankenstein, un ser armado con diferentes pedazos de cuerpos.

—Pero digamos que mi aspecto, tiene sus ventajas.

El sujeto poseía un pecho enorme, con el brazo derecho aun más grande y sumamente musculoso, mientras que del lado izquierdo, poseía dos brazos, un brazo bastante largo y delgado, y debajo de este, lo que parecía el brazo de un niño.

—Verás, en cada combate que he tenido, he ido tomando un "recuerdo" de mis victimas. Y no precisamente fueron armas.

Cuando el Ninja hablaba y movía sus brazos, ambos brazos izquierdos se movían al mismo tiempo siguiendo la conversación.

—He ido coleccionando los mejores Kekkei Genkai de mis rivales.

El Ninja movió su brazo derecho y lo estrelló contra una roca enorme roca junto a Hinata, la Kunoichi cerró los ojos asustada.

—No tienes porque temer, no te lastimaré… no aun.

La roca que había sido golpeada, estalló en diminutos fragmentos, luego, movió su brazo izquierdo superior y cada pedazo de la roca comenzó a levitar. Con el brazo izquierdo inferior, cerró el puño y los pedacitos de roca, se convirtieron en hielo.

—Y eso no es nada, también tengo mucho órganos internos que les hacen juego.

Hinata estaba muy asustada ante tal Ninja, en especial porque parecía muy interesada en ella o más precisamente, en sus ojos.

—Pero sabes, en todo este tiempo. Siempre ha habido algo que me ha rehuido y eso me molesta. Los famosos ojos que lo ven todo.

El Ninja se inclinó nuevamente hasta estar frente a los ojos de Hinata, haciendo que esta casi gritará de miedo. Pero le dio la oportunidad de fijarse más en el extraño sujeto, su cabello, incluso parecía estar hecho de trozos diferentes. Lo que más le llamo la atención, fue que al fijarse con mayor detenimiento, Hinata se dio cuenta de algo que antes no vio, poseía tres diferentes ojos.

—Los ojos del Byakugan.

Con la mano izquierda superior, agarró el cabello de Hinata y con su mano izquierda inferior, pasó sus dedos alrededor de los ojos de la Kunoichi.

—Pero si todo sale bien, esta noche, los tendré.

Hinata trató de rehuir, pero por muy grotesco que le pareciera aquel sujeto, no debía hacerlo. Su obligación era tratar de analizar sus habilidades para encontrar alguna debilidad, ya que tarde o temprano lo enfrentarían.

—¿Po-por-qué quieres tanto el Byakugan? El Sharingan es mucho mejor para una batalla.

—Que tierna, la niña quiere saber. Te lo diré, ya que tal vez, mi rostro sea lo último que vuelvas a ver…

Un sudor frió recorrió la nuca de Hinata, ella sabía que debía mantener ocupado a su captor hasta que llegará Naruto a salvarla, así que, debía aguantar. Además, cada palabra que dijera su captor, tal vez, la ayudaría a descubrir más de este.

—Hace años una misión me colocó frente a esos ojos blancos, pero no estaba preparado. Me enfrente a la cabeza de tu clan y quede gravemente herido.

Aquel Ninja le mostró a Hinata una enorme cicatriz justo donde comenzaba su abdomen, donde parecía que su cuerpo se unía con otros más.

—Al borde de la muerte, tuve que robar los órganos de varios Ninjas que estaban agonizando igual que yo, con ellos pude reponer los que tenía dañados y prolongar mi vida.

—Pe-pero ni siquiera un Ninja Médico puede hacer eso.

—No, no pueden. Pero digamos que gracias a un Jutsu Prohibido que había robado años atrás y pensaba vender muy caro, pude prolongar mi vida más tiempo.

—¿Jutsu Prohibido?

—Así es, digamos que si un Ninja Médico quisiera transplantar un Doujutsu como el tuyo, a otro Ninja que no fuera de tu clan. Tendría muchos problemas.

—Kakashi-sensei —Hinata pensó en el sensei de su novio, quien sin ser un Uchiha, poseía el Sharingan.

—Para dar el mayor uso de toda la habilidad de mismo, necesitaría la sangre del clan. De no tenerla, podría sufrir un rechazo, agotamiento extremo o incluso morir. Incluso, aunque se supere todo esto, un miembro transplantado no igualará nunca a uno original.

Ahora entendía Hinata, el porque en la última misión que tuvo junto al grupo de Naruto, Kakashi jamás usaba el Sharingan a toda su capacidad. Además, el hecho de porque en la batalla entre Itachi y el sensei de su novio, por más que se esforzará este último en igualar al Uchiha, jamás lo conseguía.

—Pero mi Jutsu es diferente, me permite no solo transplantar esa parte, sino hacer mucho más. Con el simple hecho de comerme algunos órganos de mi victima, puedo agregar el Kekkei Genkai que quiera, sin importar la barrera de sangre o no.

—¿Quiénes son ustedes seis?

—Valla, ya empezaba a dudar que preguntarías eso.

—Cada uno poseía una determinaba habilidad, pero ninguno parecía pertenecer a la misma aldea. ¿Son Ninjas Renegados?

—¿Renegados? Tal vez, pero no nos taches igual que a cualquier traidor más. No seremos Akatsuki, pero forjaremos nuestro propio nombre a fuerza de nuestros poderes. A diferencia de ellos, no vamos contra las naciones Ninja, nos vendemos al que pague el mejor precio.

—Son simples mercenarios que se venden por dinero. No se diferencian mucho de los grupos insurgentes o bandidos cualesquiera —aquel extraño tipo le dio una fuerte cachetada a Hinata.

—No abuces de tu suerte niñita. Me dieron la orden de cuidarte, pero no garantiza, que la valla a cumplir.

Mientras Hinata seguía siendo vigilada, Naruto y Hanako estaban llegando por fin, al lugar del encuentro. Donde los esperaban dos Ninjas encapuchados.

—¿Qué haremos papá? No tenemos el Loto.

—Descuida, crearé una copia con un Jutsu.

—Pero ni siquiera sabes como se ve el Loto, papá.

—Pude verlo unos segundos en el libro que nos mostró la vieja Tsunade, no debe ser difícil.

Naruto sacó una kunai de su porta kunais y la transformó, luego se encaminó hacia los sujetos encapuchados.

—Trajeron el Loto Lunar.

—Aquí esta —Naruto enseño el "Loto" —. ¿Dónde esta Hinata?

—Tranquilo muchachito, primero el Loto, luego la chica —habló el Ninja juntó al primero que había hablado—. Parece autentico.

—Cerciórate de que sea autentico, Sakuya —habló el que parecía ser el líder, sin embargo, no había abierto aun los ojos.

—Así lo haré.

Aquel extraño, alto y muy delgado Ninja, se acercó hasta Naruto y tomó el Loto. Hanako quien estaba más atrás de Naruto, se sintió muy nerviosa al ver a aquel sujeto.

—Parece el Loto.

Aquel Ninja se acercó al que era su jefe y le dio el falso Loto, pero de inmediato, el líder lo tomo en sus manos y lanzó en dirección de Hanako, rozándole el cabello y clavándose en un árbol.

—Que no te engañe el hecho de que no pueda ver, no soy tan iluso como creerías —aquel sujeto abrió los ojos, mostrando dos agujeros huecos donde deberían estar sus ojos—. ¿Dónde esta el verdadero Loto Lunar?

—Hablen o la chiquilla se muere.

—No te entregaré a Hinata tan fácil… ¡Ahora!

Naruto apuntó con su mano en dirección de los dos Ninjas frente a él, pero nada sucedió. Naruto volvió a dar la orden de ataque, pero sus clones jamás aparecieron.

—No te molestes por los clones que dejaste ocultos —apareció un sujeto bajando de un árbol.

—Ya nos encargamos de ellos —una kunai de cristal se clavó en el hombro de Naruto.

—¡Papá!

Naruto giró en dirección de Hanako, algo no iba bien. Al hacerlo, se da cuenta de que otro Ninja tenía sujeta a Hanako y la estaba amenazando con una enorme espada.

—Nos subestimaste niño.

—¿Qué haremos con ellos líder?

—Es obvio, uno de ellos debe conocer el paradero del Loto Lunar, no falta mucho para que florezca.

—Entonces, ¿los llevaremos con la otra chica?

—Los interrogaremos, alguno nos lo dirá.

Naruto trataba de moverse, pero esa extraña Kunai de cristal, parecía estar haciendo algo que se lo impedía, apenas y podía respirar. Era como si su cuerpo se hubiera petrificado, luego de que esa extraña Kunai se clavó en su hombro.

—Por el momento el niñito no nos dará problemas.

—Bien hecho Hiei, yo ya me encargué de esta mocosa.

—Ahora debemos regresar pronto, antes de que ese idiota de Misokatsu le haya hecho algo a la chica Byakugan.

El enorme sujeto se echo tanto a Naruto como a Hanako a su espalda, como si fueran dos sacos de papas. Aunque Naruto no podía sentir nada, le molestaba el hecho de viajar así. Por su parte, Hanako no entendía el porque, su habilidad de volverse invisible no había servido.

—Líder, que hacemos su el idiota de Misokatsu ya mató a esa niña.

—Ese idiota jamás de atrevería a desobedecer una orden del líder.

—Pero ¿Y si lo hizo?

—Si Misokatsu me desobedeció, lo pagará muy caro. Lo haré desear no haberse salvado aquel día que se enfrento a los Hyuga.

El grupo de cinco Ninjas se adentró en el bosque, donde se encontraba su compañero junto a Hinata, a quien por suerte, aun no le había hecho nada aun.

—Trajimos dos más.

Katu, el Ninja enorme, depositó con suavidad a Naruto y Hanako junto a Hinata, esta reacción feliz al ver a los otros dos. Hanako rápidamente se abrazó de Hinata, olvidándose por unos segundos de lo que sucedía.

—¡Mamá! ¡Estas a salvo!

—¿Cuál de ellos es Sakuya? —preguntó el líder, luego de ponerse una venda sobre los ojos.

—Es la que parece niña —habló el más delgado de los seis.

—¿Estas seguro, Sakuya? —el sujeto alto y delgado asintió.

—Si, emite un Chakra demasiado difícil de ignorar. Diría que es de tipo espiritual.

—¡Ella es la guardiana! —habló el Ninja de la Kunai de cristal.

—No me parece gran cosa —habló el sujeto que poseía los ojos telescópicos—. A mi parecer, se ve como cualquier otra chica —comentó luego de enfocar varias veces a Hanako con esos ojos raros.

Hanako se notaba muy asustada, tanto que intentó refugiarse en los brazos de Hinata.

—Eso es porque tu Doujutsu no sirve para distinguir Chakra —comentó algo molesto el sujeto alto y delgado, de la voz lúgubre.

—Lo que digas —el extraño Ninja se subió a un árbol—. Iré a patrullar.

—Entonces ya tenemos a la guardiana, eso nos ahorrara mucho trabajo —comentó el sujeto que estaba muy interesado en los ojos de Hinata—. Pero… ¿Una niña?

—El Loto Lunar se abrirá pronto. Misokatsu, trae a la niña —el más extraño de todos asintió—. Y por favor, cúbrete. El hecho de que no tenga ojos no significa que no te pueda ver.

—Entendido —el Ninja extraño volvió a asentir algo molesto, esta vez—. Qué escena más conmovedora. A un lado.

Misokatsu, el Ninja más extraño, sujeto con su mano derecha a Hanako y la arrastró en dirección del líder. Hinata trató de evitarlo, pero también la paralizaron con una kunai de cristal. El que parecía ser el líder del grupo se acercó a la pequeña.

—Un espíritu —comentó el líder del grupo al estar cerca de la niña—. ¿Qué eres?

—No diré nada hasta que no dejen ir a mi papá y a mi mamá.

—Veo que no entiendes bien la situación pequeña —el Ninja sonrió—. Supongo que empezamos con el pie equivocado. Me llamó Kutshin y tú.

Hanako se negó a hablar, pero Misokatsu que la tenía sujeta, la lanzó contra un árbol.

—¡Contesta la pregunta! Niña idiota.

—No debiste hacer eso Misokatsu —el líder del grupo habló en un tono enojado, todos los demás integrante se pusieron nerviosos al oírlo—. ELLA es nuestra invitada.

—L-lo-lo si-siento líder —el Ninja corrió a ver a Hanako—. Esta bien, no tiene nada.

—Por suerte para ti, pero no quita tu falta cometida —el líder levanto la mano y la apuntó en dirección de Misokatsu y este comenzó a gritar de dolor.

—¡NOOOOOO! ¡Prometo no hacerlo de nuevo!

—Eso espero —el líder bajó la mano y de inmediato el Ninja cayó al suelo respirando pesadamente, Hanako se asustó mucho al ver esto—. Traigan a nuestra invitada.

De inmediato el Ninja de la espada enorme se apresuró a cumplir las ordenes de su líder, sujeto a la pequeña con una mano, lo más cuidadosamente que pudo. Hanako aun se sentía muy nerviosa y asustada.

—Aquí esta líder —el Ninja enorme dejó suavemente a la niña junto a su líder.

—Muy bien Katu, me alegra ver que hay alguien que si sirve para algo —el Ninja se retiró feliz, dejandó a la pequeña con su líder.

—Como vez, si haces las cosas como se deben, no pasará nada malo. Pero si te rehúsas… —el Ninja señalo en dirección de Hinata y Naruto, de inmediato, ambos comenzaron a retorcerse del dolor —. Y eso no es nada aun.

Tanto Hinata como Naruto, empezaron a temblar como si fueran victimas de un ataque de epilepsia. Hanako se asustó, cuando vio, que de ambos Ninjas comenzó a salir sangre de sus ojos, nariz y oídos.

—¡NO! ¡Para! Por favor —la pequeña Hanako intentó detener al extraño Ninja—. Te daré el Loto Lunar.

Notas de Autor.

Si, de nuevo a las Notas de Autor :p, es una mala costumbre que no se quita V_V.

Nuevos Villanos aparecieron y parecen ser muy fuertes, es que, era obvio, se supone que esa flor era muy importante y preciada por todas las aldeas, sería ilógico que villanos de tercera sean los únicos que fueran por ella. Debían enviar villanos de nivel más alto, por ende, también aparecerían, tarde o temprano, Ninjas sin aldea en busca del Loto, para venderlo al mejor postor.

Aunque, debo admitir que este grupo de Ninjas si estuvo bien raro :p. Si de rarezas se trata, Misokatsu se lleva el primer lugar :p. Lograra hacerse con los ojos de Hinata o…

Pues eso y más, lo descubrirán pronto.

Nos leemos luego.