AMIGA MÍA

Summary: En una noche las cosas cambian, ya no puedo ser sólo tu amigo y el deseo ferviente de repetir esta noche, en miles más, me corrompe y no puedo dejar tus labios. E&B.

THE WORLD I KNOW

"Te amo, te amo tanto… Si te extraño demasiado, ya quiero que regreses, te necesito, te necesito tanto mi amor…"

El hombre sentado justo al lado de ella, tras escuchar sus palabras rodó los ojos, expresión que no perdió de vista ella, a pesar de que se suponía que estaba enteramente dedicada a su llamada; por lo que no perdió el tiempo para darle una rápida pasada por sus cabellos cobrizos haciendo que se esparcieran de forma rebelde. Ella muy bien sabía cómo odiaba ser despeinado, era lo peor que le podían hacer.

"Oye me despeinas" Se quejó él mientras comenzaba a acomodarse su cabello ante la mirada de burla de ella.

"Claro mi amor, te veo luego. Te amo, adiós." Y colgó.

"¡Al fin! Él te ama, tú lo amas, ambos lo saben. ¡Suficiente ya! No tenemos que estar soportando escucharlo a cada minuto, de acuerdo"

Ella de inmediato le formo una mirada de reproche que él le contesto de la misma manera.

"Edward, tú eres el único amargado que se queja de eso."

"Porque el resto de tus amigas jamás van a dejar de pensar que eso es adorable. Mientras yo no voy a aguantar cursilerías, mucho menos en mi propia sala."

"Ah, claro el hombre ha hablado."

"Si, no lo olvides no soy una más de tus amigas. Y yo no encuentro nada de bonito en pasar cada 3 segundos diciendo te amo."

"Porque tú nunca has querido a alguien de verdad. Ni tampoco nadie te ha querido de verdad."

"Bella, Bella…" Edward la miró con ojos tristes que se clavaron fijamente en ella "Eso duele."

Se hizo espacio a un silencio que duró apenas dos segundos. Se miraron fijamente y Bella estalló en risas. Y cuando paró dijo.

"El día que en verdad te duele no tendrás el valor de decirlo, ni siquiera sabrás que hacer."

"Umm, bueno eso si me dolió. Por eso mejor, lo seguiré evitando." Respondió a tiempo que se levantaba a tomar su taza rojo carmín y se servía un poco más de café.

"Ay Edward." Bella hizo lo mismo que él, sólo que luego, en vez de sentarse en su lugar fue a lado de él. "Y yo que pensé que estabas comenzando a considerar ser un hombre mejor." Concluyó cuando lo abrazo cariñosamente por el cuello.

Edward la miró ceñudo, mostrando la poca gracia que había sentido por sus palabras. "Bella tú no deberías darte grande aires al respecto. Te recuerdo muy, muy bien como eras apenas hace poco tiempo, que será, apenas dos años atrás." La sonrisa de los labios de Edward brillaba de gusto.

Bella deshizo su abrazo fastidiada, y volvió su atención a su tasa de café y tras un sorbo le respondió. "Eso ya pasó, Edward, supéralo ya."

"No puedo, ¿ya te dije cuanto me encantaste al momento?"

Ahora Edward era el que parecía más interesado por seguir la conversación, mientras que Bella seguía concentrándose por percibir a detalle lo que se decía por la televisión. Aquel ya no era uno de sus temas favoritos.

"Si, aquella noche fui tan adorada como ninguna otra."

"En efecto, querida. Y aún no puedo creer que al final no pasó nada. ¿Cómo es que dejamos que todo cayera?" Ahora fue él quien la abrazo acercándola un poco más palabra, tas palabra.

"Pues yo no me arrepiento, la verdad. Si nosotros dos hubiéramos continuando con lo que pretendíamos, ya no estaríamos juntos. Eso es lo más seguro."

"Si es casi increíble que yo siga pegado a ti, a pesar de todo." Al final Edward dejo su juego de tratar de hacerla sentir incómoda, pero tampoco la dejo del todo. "Y pensar lo que fuimos. Tú eres la única que se me escapo."

"Si, es un alivio, ya que estuvimos, tan, tan cerca de…" Bella lo pensó un segundo y de repente se puso roja, miró a Edward quien en seguida comprendió la línea de sus pensamientos y palideció un instante después. "¡Dios no! No quiero ni pensarlo."

"Di lo que quieras ahora, Bella, pero en ese momento no dejabas de imaginarlo." Dijo Edward sin ganas de contener la risa que causaba el embrollo de Bella.

"¡Ay no, ay no! Ya cállate Edward, cállate." Después de su revuelo dejo caer su cabeza hacia atrás, como si su arrebato de un segundo la hubiera dejado agotada. Y respiro hondo tres veces. "Yo ya no debo de pensar en eso, tengo novio y soy otra…" Se repitió concentrada, mientras Edward reía más por su actitud la infantil. Y fue cuando ella lo miró un poco irritada y tal vez, también un poco asustada. "Y tú, tú, ninguna palabra a él. ¿Entendido?" Le ordenó apuntándolo con el dedo índice.

"Ah Bella, de verdad me hieres. ¿De verdad eso no te causa ni un poquito de gusto?" Edward se detuvo a esperar la respuesta, pero como se dio cuenta de que el pequeño drama de hace un momento era más serio de lo que parecía, continuo. "Ay mi Bella, por supuesto que no diré nada. ¿Cómo crees que te haría eso?"

"Ay Edward, no sé, no sé lo que dije. Es que él es tan… no sé, ya lo conoces y yo no quiero que él piense que yo no he cambiado, bueno él no me conoció antes, pero no quiero que dude de mí, porque lo que siento es de verdad y además yo…"

"Ya, ya tranquila tonta Bella" Le dio un suave beso en lo alto de su frente. "Estas pensando demasiado, demasiadas tonterías." Bella lo miró seriamente esta vez y él volvió a darle un beso. "No te preocupes, t-e j-u-r-o, que no diré nada ¿de acuerdo? Ese será sólo nuestro pequeño secreto."

"De acuerdo, Edward."

"Nuestro delicioso secreto."

"Ya, ya, no empieces de nuevo, me pones nerviosa."

"¿Aún? Eso me halaga." Esta vez ni siquiera la volteo a ver, hizo ademán de tomar el control de la tele para evitar lo que se le venía encima.

"Edwaaarrddd…" Y justo ahí una almohada le cayó encima y por poco derrama su café.

"Oye, oye ya ves lo que estás haciendo, por tu culpa casi tiró mi café."

"No es mi culpa, es la tuya, por decirme esas cosas, no me gusta."

"Nada más vienes a mi casa y haces tú desastre."

"Ay ya, no paso nada." Esta vez ella tomó el control y mientras hacía zapping recordó algo.

"Oye Edward, ¿qué harás hoy en la noche?"

"Si intentas otra cita a ciegas, lo siento ya tengo mi propia cita, gracias de todas formas." Contestó él sin mucha atención.

"No bueno, es que quería que me acompañarás a un lugar antes de ir a cenar."

"¿Tú y yo?"

"Si, sólo nosotros dos." Dijo sinceramente esperando que le le hiciera más caso.

"¿A dónde Bella?" Ahora Edward si se encontraba más intrigado.

"Bueno, ¿recuerdas que desde hace un par de meses estaba buscando departamento?"

"Si, lo recuerdo."

"Pues, ya hemos encontrado uno." Declaró ella con alegría "Dentro de una semana nos mudaremos ahí y quería que lo conocieras, es precioso, me encanta y quería que lo vieras. ¿Quieres ir conmigo?"

"Está bien Bella, vamos."

"¡Ay muchas gracias!" Le dio un gran abrazo, de aquellos que sólo ella podía darle y antes de dejarlo le dijo "Vendré por ti como a las ocho, tengo cosas que hacer ahora. ¿De acuerdo?"

"Claro Bella te esperaré."

"Bien, te veo luego. Cuídate mucho amor, y pórtate bien." Se despidió ella con un beso en su mejilla.

"Lo mismo para ti, Bella."

"Claro, adiós."

"Nos vemos."

Y se fue, dejando una tranquilidad absoluta en el lugar. Edward terminó su café cuando concluyeron las noticias. Y miró la tasa de ella, el café oscuro vertido en el material blanco no se había tocado para nada. Eso lo hizo reír, una de las cosas que más disgustaba a Bella era el café oscuro, y esa era una de las cosas que a él más le agradaban. Por mucho tiempo ella venía acompañándolo a la hora en que se tomaba su café, se servía, pero jamás lo tomaba, sólo lo hacía por estar ahí con él.

Y fue así justamente como pudo llegar a conocerla, como ningún otro. Tras esa faceta suya, tan seria en su trabajo, hay mayor ternura dentro, como nunca había conocido en nadie más. Y era algo tan único en esa mujer que no podía dudarlo al estar cerca de ella. Contrario a lo que siempre había pensado y esperado, Bella mágicamente se convirtió en su mejor amiga, la única y era invaluable. Conociéndose los dos, cómo lo hicieron, superaron mucho más estando juntos.

Has our conscience shown?
Has the sweet breeze blown?
Has all the kindness gone?
Hope still lingers on.

A las ocho en punto tocaron a su puerta, no tenía que pensarlo demasiado para adivinar quién era la persona al otro lado de la puerta. Y así fue, apenas le dio lugar para entrar se abalanzó sobre él y le dio un beso. Él rió por la alegría que la envolvía, era claro que todo aquello era algo que la hacía sentirse orgullosa, y él se sentía complacido con eso. Había tan pocas personas que de verdad estimaba tanto, y ella era una de ellas, a pesar de que no lo decía en voz clara.

"¿Ya estás listo?"

"Tranquila Bella, no hay prisa. Sólo deja que vea una cosa."

"Está bien, está bien." Ella fue a sentarse en el sofá usual y prendió la tele a esperarlo. Y cuando menos se lo espero una rosa apareció a su lado.

"Vaya, ya extrañaba esto. Hacía tiempo que no me dabas una."

"Bueno, es que desde aquella vez que vi a que a tu novio no le agradaba tanto que yo te las diera, procure ser más precavido con esto."

"Muchas gracias, Edward."

"De nada, ¿lista?"

"Absolutamente."

"Entonces, vamos."

"¡Sí!"

De un brinco se levanto del sofá y apagó el televisor, tomo su bolsa y luego ya estaba junto a él. Edward se quedó mirándola, de la cabeza a los pies, tenía el cabello atado de forma sencilla, y traía puesto un vestido negro strapples que llegaba justo arriba de las rodillas. Se veía tan fresca y tan radiante, que toda su felicidad le contagiaba fácilmente. Y ella se percató de su admiración.

"¿Qué tanto me miras Edward?, ¿qué tengo?"

"Nada más que te ves hermosa."

"Muchas gracias, querido."

"¿Y cómo me veo yo Bella?"

Ella lo miró igual, de arriba para abajo mientras se pasaba el dedo índice por el mentón. Llevaba un traje negro y una camisa blanca que hacía el contraste sin corbata y con los botones superiores desabrochados, dejando entrever las líneas de su pecho. Pero lo que más le llamaba la atención eran sus ojos, aquella cosa escondida entre ellos que la llamaba siempre y que le fascinaba, seguía ahí brillantes.

"Mejor que un sueño Edward."

"Perfecto, ahora ya podemos irnos, Bella."

"Claro."

"¿Edward, podemos ir en mi auto? Luego te traeré de regreso, no te preocupes no llegarás tarde."

"Como quieras, Bella."

Subieron al auto negro estacionado justo al frente y tomaron rumbo hacia la zona este de la ciudad. Esa noche brillaba como pocas veces, en lo alto del cielo se encontraba cada estrella y prometía algo especial. Cuando encontraron un alto edificio que alternaba luces azules y doradas, Bella se detuvo y con suficiencia anunció.

"Aquí es."

Descendió del auto con aparente impaciencia y arrastró a Edward con ella hacia el elevador. La espera dentro de él pareció sofocante por toda la expectativa que tenía ella de ya poder llegar. Hasta que se indicó que se llegó al último piso y las puertas se abrieron.

Have we eyes to see that love is gathering?
All the words that Ive been reading
Have now started the act of bleeding into one.

Se descubrió un lugar totalmente amplio, en la primera habitación ventanales reemplazaban las paredes y así de admiraba una vista grandiosa de la ciudad desde cada punto, los techos altos blancos contrastaban con el piso de madera, de verdad era un lugar agradable.

"¿Qué te parece?, ¿te gusta?" La alegría que tenía Bella en esos momentos parecía casi a la de una niña en Navidad, indescriptiblemente encantadora y contagiosa.

"Si, mucho, aunque en realidad, este sitio me recuerda a cierto lugar que yo conozco muy bien."

"Jaja, te diste cuenta."

"Así es, como no reconocer que esto se parece a mi propio departamento si yo vivo en él."

"Si, es que ese lugar es uno de mis favoritos. Pero cuando vi este de verdad no pude dejarlo escapar, si vieras el trabajo que me costó conseguirlo, pero todo ese dinero valió mucho la pena, a mi me encanta y a él también."

"Si de verdad me gusta esto, y estoy orgulloso de ti porque ya estés logrando esto, parece que estas a punto de conseguir todo lo que quieres."

"Si, eso creo. Pero bueno déjame mostrarte el resto. La cocina."

Fueron hacia el siguiente cuarto que se encontraba a la derecha, ahí también la mayoría de las paredes estaban ocupadas por ventanales, sólo que toda la vida de ahí cambiaba por los colores amarillo y verde de los muebles de la cocina, todo un contraste con el blanco.

"Ahora si no tienes pretextos"

"¿Por qué lo dices?"

"Ahora si puedes cocinarme, como siempre lo has prometido. Por todas las veces que te he pagado los almuerzos y las cenas. Y si que han sido muchas." Y justo cuando le puso punto final a su oración recibió un buen golpe en el brazo derecho. "Auch."

"Edward ya está bien, ya lo verás. Fíjate que te tragaras tus palabras. Yo cocino mejor pasta que Il Cielo."

"Si, claro…"

"Bueno, ¿vas a seguir atacándome o vamos a ver el resto?"

"Vamos a ver lo demás"

Pasaron al comedor, la sala de televisión y el baño del primer piso hablando y pensando dónde irían los muebles, que colores poner y cuándo ya estaría listo todo. A cada detalle Bella se entusiasmaba mucho más que desde el momento en que le dijeron que al fin era la propietaria del lugar.

"Ahora vamos al segundo piso." Y subieron las escaleras.

"Espero que aquí este lo mejor."

"Así es, la habitación principal es mucho mejor que la tuya, ya verás."

"Hum, eso tengo que verlo."

Se encontraron frente a una puerta doble de color blanco y ambos la abrieron de par en par, la habitación era amplia y la luz parecía entrar por doquier, se veía claramente que iba a quedar admirable una vez que hubieran terminado la decoración.

"¿Qué te parece?" Pregunto ella acercándose a tomarlo del brazo.

"Está muy bien, Bella, pero eso que sea mejor que la mía, todavía lo estoy pensando."

"Estas celoso, yo sé que justo en este momento estas deseando que esto fuera tuyo."

"Um, ¿tú y este departamento? Claro, ¿cómo podría decir que no?"

"Jaja, vamos te muestro la terraza, sé que te gustara mucho también"

Y fue justo en ese momento, en que todo aquello se detuvo por un segundo. Tras abrir la puerta y salir se percataron de algo, que los dos no estaban solos, y que por lo que podían escuchar, eran dos las personas que se encontraban ahí, un hombre y una mujer quienes entre suspiros hablaban creyéndose los únicos ahí. Pero fueron descubiertos por aquella misma persona de la que se burlaban. Ni Bella ni Edward se creían lo que estaban viendo. Aquel hombre al que Bella había adorado tanto, ¿ahora le pagaba así?, ¿con otra?, ¿enredándose con otra en el mismo departamento que tan felizmente había comprado para los dos?, ¿su departamento?

Cerró los ojos sintiendo como su corazón se quebraba, junto con todas sus ilusiones, sentía como si de repente su pequeño castillo en el cielo se desmoronaba, todo aquello de lo que se había sentido tan orgullosa ahora le daba pena, vergüenza y coraje, odio por ser tan tonta. Ya no quería seguir ahí, frente aquel hombre y en ese departamento que tanto había adorado, ahora eran parte de lo más deshonroso que conocía.

Y antes de perderlo para siempre, le declaró tan firme como pudo, a aquel que pensó que era amor.

"Esta es la última vez que quiero verte, quiero que desaparezcas, desaparece de aquí, de este lugar que ni siquiera es tuyo y que usas para traer a esa" Sus ojos se movieron hacia ella, pero estaba tan indignada que no quería verla fijamente, no tenía ganas de conocer a aquella que se entrometía en ese lugar. "Sólo lárgate de una vez"

Ninguno de los dos amantes se había dado cuenta de que su delirio se había descubierto hasta escuchar la voz de Bella, y aquello les causo una gran impresión, sobre todo a aquel hombre.

"Bella, amor, déjame te explico…"

"No voy a escucharte, sólo vete."

"No espera." Se incorporo lo más rápido que pudo y se apresuro a tomar a Bella lo más rápido que pudo. "Bella, por favor…"

"No suéltame." Ella se deshizo y corrió directo a la puerta. "Crees que voy a escucharte así, después de estar con ella, cuando aún ni siquiera te has vestido, ¿acaso no tienes vergüenza?"

"Pero Bella, espera…"

"Ya déjala en paz." Edward lo tomó con decisión y lo alejó de ella.

"Tú no te entrometas, no eres nadie para alejarme de ella…"

Y para evitar que continuara Edward lo golpeo justo en la mejilla, lo que lo hizo retroceder

"Y tú eres demasiado insignificante para poder estar junto de ella, simplemente no te vuelvas a acercar, te podría ir peor."

Edward podría haber continuado, pero se dio cuenta de que Bella había desaparecido, así que salió corriendo a buscarla, de cualquier manera si él se atrevía a acercársele él mismo cumpliría su promesa de hacerlo quedar peor. Cuando salió del departamento y se fijo que ella estaba en el ascensor que ya iba hacia abajo, quiso detenerlo pero ya era tarde, así que lo tocó correr escaleras abajo.

Por poco llego tarde, antes de que se subiera en su auto y se perdiera quien sabe dónde.

"Bella, espera, espera."

Ella hizo como que no lo escucho y camino más rápido pero antes de que pudiera subir él ya la había alcanzado y la tomo del brazo para que no se fuera.

"Bella, no te vayas."

"Edward, no…" Cualesquiera que fueran sus palabras no pudo continuarlas, al verlo se puso a llorar y él la abrazo gentilmente, y ella oculto su rostro en su pecho y lo apretó con fuerza.

"Aquí estoy Bella, me quedo aquí contigo."

"Edward yo no quiero que me veas así, después de todo, después de…"

"Shh, calla, no me tienes que decir nada, mejor ya vámonos de aquí."

"Quiero ir a casa Edward."

"Ven conmigo."

"Pero quiero estar sola." Ella empezó a secarse las lágrimas y a reponerse un poco.

"Pero no puedo dejarte sola. Anda" La tomo de la mano y la llevo hacia el lugar del asiento del copiloto y tomo sus llaves, para ir hacia su departamento.

"Gracias, Edward."

"Bella, sabes que te quiero."

So I walk up on high
And I step to the edge
To see my world below.

It's the world I know.

o-x-X-x-o

Canción: "The world I know" - Collective Soul

Y aquí estoy con el primer capítulo que empieza intenso jaja Pues si, estos dos no empiezan juntos, pero como pudieron ver Edward ya tiene una oportunidad para irse acercando a ella, ahora que el horrible novio cometió su descaro

Como ven, tanto Edward y Bella no son tan seriecitos, y son mucho más frescos entre ellos. La forma en que se conocieron y lo que quiso decir Edward, cuando le advirtió a Bella que antes no era la misma lo descubrirán más adelante. Espero que les vaya gustando, de verdad Y nos vemos en el próximo capítulo