Hola, volví con el siguiente episodio ^^
Espero que os guste tanto o más que el anterior XDD
Gracias a todos por vuestros reviews, me animan a continuar con esta historia ^^
Bueno creo que ya todos os conocéis eso del "disclaimer" ¿no? Pues entonces es mejor saltárnoslo y que vallemos directamente al episodio. Sin más demora os dejo con el capitulo.
¡Disfrutadlo!
Capítulo 3. El 1º día de instituto
A las 8 de la noche…
Hacía dos horas desde que Lance y los demás se habían ido. John permanece en su cuarto.
-Por fin un poco de tranquilidad -piensa tumbado sobre su cama, mientras mantiene sus manos entrelazadas detrás de la nuca.
Repentinamente llaman a la puerta con impaciencia. Levanta su cabeza unos centímetros.
-¿Quién es? -pregunta extrañado. Pensaba que absolutamente todos se habían ido.
-Soy Pietro. ¿Puedes abrir? -pregunta el joven desde fuera. Como John había cerrado la puerta con cerrojo no podía entrar.
John se levanta, se acerca a la puerta y abre.
-Creía que os habíais ido todos. ¿Por qué sigues aquí?
-Solo se fueron Lance, Remy, y Jessica. Wanda y yo preferimos quedarnos. ¿Por qué cerraste la puerta?
-La cerré por Jessica. Vino un par de veces y no quería que siguiera molestándome –dice como quien no quiere la cosa. -¿En qué puedo ayudarte? -Prosigue- Se recarga en el marco de la puerta, introduce su mano derecha en el bolsillo de su pantalón, y hace aparecer su mechero, para encenderlo y apagarlo como solía hacer tres años atrás.
-Tienes visita.
-¿Quién es? -pregunta sin darle importancia, mientras mira la llamita encendida por unos segundos.
-Tú hermano Sairus.
Le mira perplejo mientras cierra lentamente su mechero.
-Bueno, ¿vas a bajar o prefieres seguir mirándome de esa forma? -dice irónicamente frunciendo el ceño.
-Sí, ahora voy -le dice aún sorprendido.
John le ve desaparecer escaleras abajo. Sin duda alguna se notaba que le encantaba alardear de sus poderes a todas horas. Seguidamente entra en su cuarto, coge su cazadora de cuero, y sale. Va inmerso en sus pensamientos…
Esto cada vez es más extraño. Primero me entero de que aquí es normal que todo el mundo ande por ahí con poderes incluidos, y que son los humanos los que se tienen que esconder. Y ahora para colmo resulta que ¡hasta tengo un hermano! Trataré de seguirle la corriente pero si piensa que me voy a ir con él para que seamos "junto con papá y mamá" la familia feliz, se equivoca.
Acaba de bajar las escaleras, y al entrar en el salón se encuentra con un muchacho un poco más alto que él, mirando por una de las ventanas. Al oírle llegar se da la vuelta y es entonces cuando John puede apreciar mejor su aspecto. Debía de tener como 18 años, su cabello era castaño y sus ojos de un color verde intenso.
-Hola, ¿Cómo has estado? –dice acercándose un poco a él.
John nota que su voz es clara y su tono de voz tranquilo y apacible. Irritantemente le recuerda al insufrible de Bobby Drake.
-¿A qué has venido exactamente? -pregunta sin rodeos.
Al joven le sorprende la forma en la que le habla. Luego frunce el ceño le dice…
-Vine a llevarte a casa.
-Pierdes el tiempo, no pienso irme -se da la vuelta dándole la espalda- vete por dónde has venido -comienza a andar, alejándose.
-Nuestra hermana Evelyn está preocupada –dice antes de que desapareciera por la puerta.
John se para en seco -¿También tengo una hermana? –piensa
-Si no vuelves la harás mucho daño. Sabes que te adora.
-Dila que venga a verme -es lo único que dice antes de desaparecer de la vista del joven.
Al día siguiente por la mañana temprano…
Dan unos leves golpecitos en el cristal de la ventana. Una joven con el cabello ondulado se asoma y abre totalmente la ventana dejando entrar a su amiga.
-¿Estas lista? –pregunta
-Sí, solo déjame que coja la mochila y nos vamos -sale del salón y a los segundos vuelve a entrar -ya estoy -dice sonriendo.
-¿Lo tienes todo, todo? -Pregunta de nuevo- ¿Hasta eso que te di? No quiero que a medio camino me digas que se te olvidó y tengamos que volver. Sabes que es imprescindible.
-Aja -asiente con la cabeza. -No te preocupes.
-Después de clases vendremos a por tus cosas para que te mudes con nosotros. No quiero que sigas en este barrio ni un día más.
-Oye ¿y yo donde dormiré?- pregunta pensativa
-Ya te buscaré un cuarto. Sin duda será mejor que vivir aquí. -Mira a su alrededor.
Esa casa estaba en pésimas condiciones. Había grietas por todas partes, la pintura de las paredes se había quitado, y no se podía usar ni el baño, ni el agua, ya que las tuberías estaban demasiado rotas.
-Ya lo sé -dice Kayla- pero fue lo único que me consiguió el tacaño del arrendador. Me dijo que para lo que le pagaba pues ya era mucho el estar aquí. ¿Te figuras? Me dieron ganas de ahogarle.
-Pues por eso es mejor que te vayas antes de que te eche. Y será mejor que nos vayamos ya, que si no, el que nos va a echar, va a ser el director, pero de lo tarde que llegaremos.
Salen por la ventana y seguidamente se dirigen a la escuela de Xavier para jóvenes mutantes.
En la casa del bosque…
Cuando Lance entra por la puerta, John ya se había levantado desde hacía rato. Aún recordaba los madrugones que se daba mientras permaneció en la escuela de Xavier. Más tarde con Magneto, había habido veces en las que se tuvo que levantar a la misma hora, o incluso más temprano. Por lo tanto estaba más que acostumbrado.
-¿Estás listo? -se acerca al sofá y se sienta a su lado.
-Desde hace rato -contesta sin dejar de mirar la pantalla de la televisión.
-Ok, entonces ¡vámonos! –dice con entusiasmo.
Ambos se levantan a la vez, y en lo que John apaga el televisor aparece de la nada Pietro.
-¿Ya estáis listos?
-Sí, ya nos íbamos, ¿Dónde te habías metido? -dice Lance en lo que se acerca a la puerta y la abre.
-Este tupé requiere su tiempo ¿sabes? -dice llevándose una mano a su cabello plateado cerciorándose de que estaba en perfectas condiciones.
-Si ya… -exclama con sarcasmo.
-Bueno ¿nos vamos o qué? -John está empezando a impacientarse.
-¡En marcha! –dice Lance alegremente.
En cuanto hubo dicho esto Pietro es el primero en salir por la puerta, anticipándose a los demás y haciendo que frenen en seco.
Los jóvenes se miran unos segundos y exclaman al mismo tiempo…
-¡Pietro…! –los dos saben que es algo propio de él, hacer ese tipo de cosas.
Mientras caminan su amigo se les une. Era una hermosa mañana que les brindaba la oportunidad de comenzar un nuevo día lleno de sorpresas.
A los 15 min…
John se queda sorprendido al ver la fachada del instituto. Lance, Pietro y él la miran observándola fijamente. John repara en una placa a mano derecha de la entrada. Sin duda alguna era la misma placa que en incontables ocasiones había visto en la escuela de Xavier. Pero el edificio que él está viendo en ese momento no es ninguna mansión, sino más bien, un instituto público donde los alumnos únicamente estudian. No se quedan internos como él estaba.
La protección mágica que habían puesto alrededor de la escuela desaparece y las puertas se abren mecánicamente para que los alumnos entren. Como todo el mundo entra deprisa y a empujones los tres amigos prefieren esperar a que toda la multitud entrara. Una vez que estaban casi todos dentro, y después de mirar las listas para saber a qué clase iban, entran. Los jóvenes se llevan la grata sorpresa de que a los tres les ha tocado juntos en la misma clase.
Llegan al aula que les han asignado y escogen sitio en la parte de atrás de la sala. Al rato, ven entrar a Wanda junto con kayla. Llaman su atención y ellas en vez de sentarse, van donde se encuentran ellos.
-¿Os ha tocado también en la misma clase? –pregunta Lance.
-Aja -asiente Wanda -¿o qué crees? ¿Qué estamos de visita? –Dice con ironía -bastante tuve con los tres meses de verano, como para querer aguantaros también aquí -se cruza de brazos.
-Por lo visto no estás muy conforme ¿verdad? -comenta Lance frunciendo el ceño.
-¡Qué va! Al menos tendré con quien hablar si me aburro -dice sonriendo.
Mientras tanto John ha estado analizando con la mirada la clase. A varios los conoce de su universo alternativo, y eso es un alivio para él. Sin ir más lejos unas cuantas mesas más adelante se encuentra Pícara. Tiene el mismo aspecto de siempre pero algo le llama la atención: ¡no tiene guantes! Seguramente habría alguna explicación, pero como no puede averiguarlo en ese momento ya investigaría más adelante. A su lado, está alguien que no conoce. Es alto, con el pelo castaño rojizo, y parece ser discreto y educado. También se fija en que ambos tienen las manos entrelazadas. "¿cómo puede ser?" -piensa.
Seguidamente su mirada se posa sobre una joven de más o menos 16 años, morena y con el pelo atado hacia atrás en una elegante coleta. Sin duda alguna era Kitty Pride, a la cual conoce, pero solo de vista, ya que nunca tuvo ningún tipo de relación con ella, ni siquiera como compañeros de clase.
Al lado de esta última está sentado un joven: alto, moreno, ojos azules… y con el que John tiene una cuenta que saldar. Su cuerpo se tensa de repente, y esto no se le ha pasado por alto a Kayla que no le ha quitado ojo en ningún momento.
-¿Qué te ocurre? –le pregunta.
John no deja de mirar a su enemigo mortal como si le fuera a fulminar de un momento a otro. No ha escuchado lo que le ha dicho Kayla, y como él no la contesta mira a Wanda extrañada. La bruja escarlata se encoge de hombros en señal de no entender qué le ocurre. Lance y Pietro también se dan cuenta, y justo cuando van a decirle algo al respecto Pyro se levanta de su asiento y se dirige hacia Bobby.
Al llegar a su mesa pega un fuerte golpe para llamar su atención. Los jóvenes que hablaban alegremente, pegan un brinco en su silla, sobresaltándose. Desde ese momento toda la clase los mira, atentos a cualquier cosa que pueda ocurrir. Lance, Pietro, Wanda y Kayla le han seguido y se encuentran alrededor de la mesa intentando convencerle de que desistiera y regresara a su asiento. John no escucha a razones, y de repente hace algo imprevisto: coge de la camisa a Bobby, tirando de él, y obligándole a levantarse de su silla. Bobby le agarra de las manos y haciendo uso de su poder se las entumece. John automáticamente le suelta y saca de su bolsillo su mechero, para hacer aparecer una llama en su mano.
Antes de que pueda hacer nada escucha una voz en su cabeza: "cálmate, sabes que no debes hacerlo. Realmente no quieres hacerlo" Y como si hubiera sido una orden directa de su mente hace desaparecer la llama y sale de la clase. Nadie entiende qué ha ocurrido exactamente, ni siquiera el mismo Bobby.
Al rato John vuelve a entrar y se sienta en su silla como si nada hubiera pasado. La profesora ya estaba en la clase, y por eso no le preguntan nada sus amigos.
-Buenos días -empieza a hablar una vez están todos sentados- Bienvenidos a otro curso más en nuestra escuela para jóvenes mutantes. Para los que no me conocéis me llamo Ororo pero podéis llamarme Tormenta. Seré vuestra profesora de inglés. En este instituto no solo aprenderéis materias nuevas, sino que también se os da la oportunidad de lograr controlar totalmente vuestros poderes. Para los que conocéis el centro de otros años espero que sigáis sintiéndoos a gusto, y para los que sois nuevos quiero que sepáis que aquí tenéis vuestro segundo hogar. Como sois muy pocos los nuevos, quisiera pediros a los demás que les enseñéis las instalaciones a vuestros nuevos compañeros.
Espera unos segundos -¿Alguna pregunta?
Como nadie objeta nada Tormenta comienza la clase. Durante aproximadamente una hora los alumnos estuvieron tomando apuntes, saliendo a la pizarra de vez en cuando para hacer algunos ejercicios, y escuchando a la profesora. A algunos se los ve muy interesados pero otros se aburren como una ostra, deseando que se acabe la clase lo antes posible.
Continuará…
¿Habrá más problemas en el instituto?
¿Qué pensarán los componentes de la Hermandad sobre que Wanda sin previo aviso lleve a una nueva inquilina?
¿Se opondrán? ¿Qué pensará John de todo esto?
Todas estas respuestas en el siguiente episodio
Gracias por leerlo
Espero vuestros reviews
