¡Hola! ^^ ¡Estoy de vuelta!
Disculpad mi retraso pero estoy preparando un fic para San Valentín, y entre unas y otras cosas no he podido actualizar antes. Ya sé que os prometí que estaría puesto hace 2 semanas, ya que lo tenía acabado, pero como os dije me ha sido imposible publicar antes.
En el anterior episodio vimos como entre John y Kayla estaba naciendo una simple amistad, pues bien en este capítulo veréis qué tal va la cosa.
Espero que os guste ^^
También quería agradeceros a todos por vuestros reviews ¡ya tengo más de 20! XD
Disclaimer: Todos los personajes de Marvel y Fox no me pertenecen, ni me pagan nada por hacer esto. Solo es por el placer de manipularlos a mi antojo XDD
Capitulo 07. Visita inesperada
-¿Se puede saber qué te pasa? –Wanda camina de un lado al otro de la habitación con el ceño fruncido.
-No sé a qué te refieres –responde Kayla tumbada en la cama de su amiga.
-No te hagas. ¿Qué fue lo que pasó abajo?
-Nada –Después suspira. Parecía que estaba pensando en otras cosas.
Wanda se acerca a ella, y la observa unos segundos antes de sentarse en la cama.
-¿Recuerdas lo que te dije cuando conociste a John? –intenta que su voz se oyera lo más paciente posible.
Kayla se incorpora
-Sí. Tú decías que era un arrogante, y que odia a todos los humanos –baja la mirada triste –pero yo hoy estuve hablando con él y me pareció muy simpático –su voz va decayendo.
-Bueno odiarlos, odiarlos, no. Pero sí sé que no le agradan. En varias ocasiones cuando vivía con sus padres, entraron en la casa. Solo querían comida pero John era el que se enfrentaba a ellos y al final les cogió manía – pone una mano en el hombro de su amiga –sé que te está empezando a gustar ¡creo que desde que le viste! –sonríe- pero lo mejor es que te alejes. Si se llega a enterar de que no eres como nosotros… no sé lo que sería capaz de hacer.
-¿Es que no podemos simplemente ser amigos?
-Es mejor que no –Wanda la coge de la barbilla y la obliga a que la mire –será lo mejor para ti.
Kayla sale de la habitación de su amiga y se dirige a la suya.
-`Si fuera tan fácil…´ –Piensa con desgana al cerrar la puerta tras de sí.
Sentía que todo su mundo se había venido abajo de un momento a otro. En palabras sencillas, lo que Wanda le había querido decir era que no lo volviera a ver, que no le hablara, que no se acercara… y eso era mucho pedir. Dentro de ella, estaba empezando a nacer un sentimiento, una ilusión, que poco a poco se iba haciendo más grande.
A las 7 de la tarde…
Te buscan abajo –le informa Pietro a John una vez éste le abre la puerta.
-¿Quién es?
-Tú hermana Evelyn –seguidamente y sin decir nada más se va corriendo. Parecía algo nervioso pero John no conseguía saber por qué.
-`Que raro, ¿Porqué se comportará de esa forma? –Piensa confundido
Johnny baja las escaleras tranquilamente, aunque la verdad es que estaba algo nervioso. Su plan de hacerse pasar por quien no era, a veces le podría poner en apuros por cosas que "debería saber" y "no sabía". Eso hacía que se frustrara. Lo menos que quería era que descubrieran su secreto.
Al entrar en el salón se encuentra con una joven más o menos igual de alta que Wanda. Su cabello, de color avellana, iba recogido elegantemente por unas horquillas color marfil. Vestía unos pantalones vaqueros de cintura baja, junto con una camiseta de manga larga color fucsia. La joven al verle, se acerca corriendo y le abraza. De pronto a John le viene un olor a frambuesas. Debía de ser el champú que utilizaba. Al separarse, pudo ver el color de sus ojos. Eran totalmente negros. Nota un brillo especial en ellos. Sin duda "su hermano Sairus" le había dicho la verdad, y esa chica, que para él era desconocida, sí le adoraba.
-¡Cuánto me alegro de verte! –Dice sonriendo - ¿Dónde te habías metido?
-Yo también me alegro de verte. Ven sentémonos –se dirigen al sofá.
-Dime algo ¿por qué no quieres volver a la casa? –le mira fijamente.
-Ermm –se siente en un apuro con lo que responde lo primero que se le ocurre – Estoy mejor aquí con mis amigos – la coge de la mano –No creas que es porque os he dejado de querer.
-¡Yo quiero que regreses! –Le vuelve a abrazar –te echo mucho de menos –se separa y baja la mirada.
-`No me merezco tu cariño´-piensa él
John se siente mal. No podía irse a vivir con sus padres de esa dimensión. Primero, porque le recordaría todo el tiempo a su verdadera familia, y segundo, porque él no era realmente su hermano. Solo era un impostor.
-¿Por qué tienes tanto afán de que regrese?
-Sin ti, Sairus no me deja hacer nada. Tú me ayudabas "con mis fechorías", y luego me respaldabas diciendo que habías sido tú –sonríe- Sin embargo, Sairus es muy aburrido y no me deja sola un segundo.
-¿Y ahora cómo has hecho para venir? –intenta contener la risa.
-Me escapé –le lanza una mirada de complicidad –verás cuando se entere…
Ambos se echan a reír.
-¿Qué tal llevas lo de tus poderes? –pregunta John una vez las risas se apagan.
-¿A qué te refieres? –no acaba de entender su pregunta.
-¿Lo controlas bien?
-Ahh eso. ¡Pues claro! Aunque ya sabes que esto de ser vidente del futuro no es muy certero. Algunas veces, no logro entender a qué se refieren, o qué quieren decir las imágenes que se agolpan en mi mente –sacude la cabeza como intentando borrar algún recuerdo.
-Bueno, creo que eso es normal. Además ¿para qué vas al instituto? Ahí te enseñarán todo lo que haga falta para que poco a poco lo controles mejor –la sonríe.
-¡Hola! –Alguien entra por la puerta -¿Habéis visto a Wanda?
-Hola Kayla. No la hemos visto, pero creo que salió a dar una vuelta. Hace un rato me pareció oír cómo se cerraba la puerta principal.
Evelyn y Kayla cruzan miradas.
-Disculpad. Kayla te presento a mi hermana Evelyn. Evelyn, ésta es Kayla, una amiga –John las presenta.
-Encantada de conocerte –Evelyn se levanta y le da dos besos a Kayla.
-Igualmente –sonríe tímidamente.
-Ven, siéntate –se dirige hacia el sillón junto con Kayla –asique eres amiga de mi hermano ¿No?
Evelyn sienta a Kayla al lado de John, dejándola en medio.
-Sí –baja la mirada sonrojándose unos segundos.
-¿Y qué poderes tienes? –la mira con atención como si quisiera percatarse de qué poder tenía antes de que se lo dijera.
-Buena pregunta. Ahora me doy cuenta de que no nos lo has dicho –dice John sorprendido -¿acaso te da vergüenza?
-No –dice rápidamente Kayla.
Pasan unos segundos.
-No nos tengas más tiempo en ascuas –dijo Evelyn impaciente.
-Es solo que no me gusta mucho utilizarlos.
-¿Pero cuál es? –esta vez es John quien habla
-Puedo leer el pensamiento, y obligar a la gente a hacer lo que yo quiera –acabó revelándoselo.
-¿De veras? ¡Vaya! –habla Evelyn
-¿Y cuál es tú nombre de mutante? –John
-¿Qué? –no le había entendido
-Mi nombre es Pyro ¿cuál es el tuyo?
-Pues no tengo ninguno. Nunca he pensado en eso.
-Yo soy "La vidente" y mi otro hermano "Titán".
-Esos nombres ¿los escogéis vosotros? –Kayla
-¡Pues claro! –John –eso sí, dependiendo de los poderes que tengas.
-Pues entonces yo no tengo ninguno –sentencia
-Piensa en uno que te guste, y luego nos dices –Evelyn
-Vale –sonríe
-Bueno, yo ya he de irme. Espero que pienses en lo que te dije y nos visites de vez en cuando –se levanta, da un beso en la mejilla a su hermano, y se dirige a la puerta -¡hasta pronto! –y desaparece de la vista.
Kayla y John se quedan solos.
-¿Te puedo hacer una pregunta? –Kayla le mira unos segundos y luego baja la mirada posándola en sus manos.
John sonríe
-¿Qué quieres saber ahora?
-Ay, mejor no te pregunto –se arrepiente y se pone nerviosa- olvídalo –se levanta.
-¡Espera! –también se levanta y la agarra del brazo -¿porqué no confías en mí? ¿No que somos amigos? –sonríe
A Kayla era como si el tiempo se le hubiese detenido por momentos. En su estómago hacía ya rato que le revoloteaban miles de mariposas. Cuando John la detuvo, con solo su contacto, empezó a temblar ligeramente.
En ese momento estaba prendada de su mirada, simplemente no podía dejar de mirarlo. Tampoco podía articular palabra. Era como si tuviese un nudo en la garganta que le impedía hablar.
-¿Estas temblando? –John rompe el silencio que los invade.
-Tengo algo de frío –da un paso atrás soltándose y bajando la cabeza.
-¿Qué era lo que me querías preguntar? –vuelve a lo mismo de antes.
-No es nada importante –le dice sin más, algo nerviosa aún.
-Aún así quiero saberlo –insiste.
-Está bien –se sienta suspirando -¿Qué piensas de los humanos?
John cambia de semblante en un parpadeo.
-Sabía que no era buena idea preguntar. Si no quieres responder no pasa nada –dice en voz baja.
- ` ¿Y yo ahora qué le respondo? ´-piensa John
No era que no quisiera responder, sino que él tenía una idea de los humanos muy diferente a la que debería tener el John de esa dimensión, y no sabía si responder lo que él pensaba, o lo que tenía que pensar el de ese lugar alternativo.
-No me agradan. Por eso prefiero mantenerme lo más lejos posible –responde finalmente.
-¿Por qué? –ellos no tienen la culpa de… -no termina.
-¿Ser normales? –Dice con sorna acabando la frase –puede que no tengan la culpa, pero aunque parezcan inofensivos hay veces en los que se vuelven contra ti.
-¿Lo dices por las personas que entraron a tú casa a robarte? –pregunta.
-Ermm sí –responde extrañado –`por lo visto el John de esta dimensión también tuvo algún que otro enfrentamiento con humanos´-piensa
-Ahhh… ¿pero y la gente que son inocentes? ¿Qué hay de las personas que solo quieren vivir en paz pero que se ven involucradas en algo turbio? Más bien, en asuntos mutantes.
-¿Por qué lo preguntas? –quiso saber él.
-Ermm, por nada en especial. Solo es curiosidad.
-No creo que haya gente "inocente". De alguna forma, y aunque no lo parezca, todos piensan igual –responde John
-Bueno, yo creo que los humanos temen lo que no conocen, y por ello se intentan enfrentar a ello.
-Puede ser -John
-Dime otra cosa. Si te encontraras con alguien a quien consideras un mutante, pero resulta ser humano ¿Qué harías? ¿Le aceptarías igualmente? –vuelve a preguntarle.
John estuvo pensativo unos minutos, que se le hicieron eternos a Kayla.
-Dependiendo de quien fuera, le perdonaría o no –responde finalmente.
-¿Aunque fuera un amigo? -Kayla
-Bueno como ya te he dicho, dependiendo de quien fuera actuaría de una o de otra forma.
-¿Y si ese amigo resultase ser yo? –pregunta con voz temblorosa.
John la mira incrédulo unos segundos.
-¿Es en serio? –pregunta
Kayla solo asiente con la cabeza.
John se queda en silencio y al rato responde...
-No creo que tú fueras una simple humana –se levanta dándole la espalda a la joven –ya que no se me ocurre el motivo por el que tendrías que hacerte pasar por mutante, sin serlo. ¡Tarde o temprano te atraparían!, pero si así fuera creo que no soportaría la mentira, el engaño –se cruza de brazos. Luego se vuelve a sentar.
-De todas formas sé que eso no pasará. Tú no tienes motivos para hacer tal cosa –sonríe vagamente -Disculpa he de irme. Luego nos vemos –Se vuelve a levantar y sale por la puerta.
Kayla se queda sola, pensando en las últimas palabras que le había dicho John. Con eso se le había venido todo abajo. De lo que sí podía estar segura era de que por ningún motivo podía decirle que ella era una humana normal y corriente. No podía permitir que cambiase su forma de pensar en cuanto a ella, no después de todo lo que le acababa de decir. A sus ojos no podía convertirse en uno de esos humanos que tanto odiaba.
-Nunca lo sabrá. No puede saberlo. Aunque para ello tenga que hacer el sacrificio de alejarme de él, y no seguir siendo su amiga, lo haré –dice Kayla para sí misma en voz baja.
Continuará…
En este episodio hemos visto que John ha recibido la visita de su hermana (a la cual no conocía) y al parecer la cosa ha ido bien, aunque John ha pasado algún que otro apuro XD
Por otro lado, Kayla intentó indagar para averiguar qué era lo que realmente pasaba por la mente de John, y ver si tenía posibilidades de que la perdonara si se llegara a enterar de quien era realmente. En este aspecto la cosa parece ir mal, pero ¿Por cuánto tiempo podrá seguir ocultándolo?
Gracias por leer y por vuestros reviews
¡Nos vemos!
