¡Hola! ^^
Me alegra saber que esta historia os está gustando.
Por cierto, en el fic a Pietro (Quicksilver), por muy raro que os parezca le llamo "Plateado". No me preguntéis de donde saqué ese nombre, porque ni yo lo recuerdo, pero me gustó y para cambiar un poco, pues al menos, en este fic, decidí llamarle así. Lo digo, para futuras confusiones, aunque la gente que se lee mis historias normalmente ya lo debe saber XDD
*Marimar: Me encanta tu entusiasmo para con este fic. Tranquila que poco a poco todo se sabrá ^^
*Yun: Que bueno que por fin has podido leer los 3 capis que tenías pendientes, y que te hayan gustado tanto XD Ya verás qué le ocurre a Kayla. Y aquí te dejo otro episodio más para que leas XD
Gracias a todos por leer, y por vuestros reviews. Sabéis que son mi inspiración y lo que hace que seguir escribiendo valga la pena.
Disclaimer: Todos los personajes de Marvel y Fox (excepto mis OC) no me pertenecen, ni me pagan nada por hacer esto. Solo lo hago por el placer de manipularlos a mi antojo XDD
Ahora sin más demora os dejo con el nuevo capítulo ^^
Capítulo 9. Reflexiones
Mientras tanto en clase…
Magneto abandonó la clase apenas 5 minutos después de irse Pietro a llevar a Kayla a la enfermería. Había dejado a Lance Alvers, aka Avalancha al pendiente de Kevin. El motivo por el que decidió dejarle a él, en vez de a cualquier otro, era por sus poderes. Además de poder derrumbar cualquier edificio o material existente, también era capaz de descargar su ira contra humanos. La persona en cuestión, quedaba totalmente petrificada, prácticamente en segundos. Podía quedar a una persona en ese estado todo el tiempo que quisiera. Dicha persona, sabía lo que estaba pasando y era consciente de todo, pero le era imposible moverse. Si Lance presionaba más, ejerciendo más poder sobre la persona, ésta podía sentir como si algo en su interior se rompiera, pudiendo desde hacerle sangrar, hasta causar daños irreparables, o incluso la muerte. Por lo tanto, era el candidato perfecto.
En ese momento, todo el mundo estaba a lo suyo, mientras que Pyro seguía inmerso en sus propios pensamientos. Estaba claro que desde su llegada, todo habían sido problemas y más problemas, y aún no había averiguado cómo regresar a casa. Si no hubiera tantos problemas, sería como una especie de "paraíso" el pertenecer a ese lugar, esa dimensión. Pero ¿a quién quería engañar? Ese no era su mundo y no encajaba en el. ¿Cómo era posible que le hubieran pasado tantas cosas en tan poco tiempo? Eso le hace pensar en Kayla. Le había salvado de acabar electrocutado, y por ello ahora estaba en la enfermería quien sabe cómo. Una ira irrefrenable se apodera de él de solo recordar lo que le había hecho Kevin. Si la llegaba a pasar algo… sería capaz hasta de matarle.
Por otro lado, estaba Bobby. La primera vez que le vio, estando en esa dimensión, no pudo evitar levantarse y dirigirse hacia él. Si no hubiera sido porque algo se apoderó de él y le impidió proseguir, seguramente habría hecho daño a ese joven, que viéndolo de otra manera, nada tenía que ver con los entresijos que había tenido con el Bobby de su dimensión. Todavía intentaba averiguar qué fue lo que pasó, sin éxito alguno.
Esa mañana, aunque ellos apenas se conocían, Bobby le había ayudado, olvidando su enfrentamiento pasado. Definitivamente, tenía que disculparse por su comportamiento. Lo que más le intrigaba era ¿porqué lo hizo? Si se suponía que en esa dimensión los X-Men no existían ¿por qué le ayudó?
Por otra parte, ya le había pasado en varias ocasiones, que no sabía si reaccionar como él mismo, o como debería de haberlo hecho el John de esa dimensión. Le había pasado desde que llegó. Trataba de comportarse como el hermano ideal, el amigo fiel… Vestía como hacía 3 años atrás, tenía el mismo aspecto, pero ya no era el mismo.
-`Seré yo mismo, le guste a quien le guste´- piensa- `No volveré nunca más a tomar decisiones como lo haría otro. No olvidaré quien soy´-se incorpora un poco en el asiento.
Observa la clase desde su pupitre. Al parecer Magneto estaba tardando más de lo normal. Mira su reloj. Hacía 20 minutos que se había ido. ¿Qué era eso tan importante que tenía que hacer? Todo sabían que se había llevado consigo a los "secuaces" de Kevin, para dejarlos en su respectiva clase, pero lo que haría después solo él lo sabía. Viniendo de Magneto ya nada le impresionaba. Eso sí, le intrigaba saber qué le haría a Kevin. Solo esperaba que fuera lo que fuese, le diera un castigo ejemplar, digno del mismo Eric que él conocía. No sabía porque, pero no podía quitarse de la mente lo que había pasado con Kayla, como si tuviera un mal presentimiento.
-¡Hey! ¿Estás bien? –oye una voz procedente de unas cuantas mesas más allá, interrumpiendo la línea de sus pensamientos. El joven se levanta, y ocupa el asiento de Pietro, justo a su lado.
-¿Y tú eres…? –pregunta con el ceño fruncido.
-Me llamo Remy LeBeau, pero me puedes llamar Gámbito –responde- Te noto un tanto triste, y creo que es por lo que pasó con tu amiga –saca de su bolsillo una baraja de cartas, y empieza a barajarlas -¿me equivoco?
John ya estaba harto de fingir ser quien no era, y de esconder sus propios sentimientos.
-No, no te equivocas –responde clavando su mirada en el mechero de repuesto que le había hecho Chad, el amigo de Pietro, ahora en su mano derecha.
-No te preocupes, verás cómo se recupera –pone su mano derecha sobre el hombro izquierdo de Pyro, dándole ánimos.
John le mira.
-Eso espero –responde a la vez que se remanga un poco la chaqueta de cuero, dejando al descubierto algo en su mano derecha que aún no había contado.
-¿Qué es eso? –pregunta Remy, mirando el brazo de su amigo totalmente perplejo.
Ya no podía seguir ocultándolo, asique lo mejor era decirle la verdad.
-Se llama lanzallamas, y como su nombre indica, me sirve para utilizar mis poderes con mayor facilidad –abre su mano y activa el mecanismo, haciendo aparecer una chispa y seguidamente una pequeña llamita, a la cual Pyro se queda unos segundos mirando.
Después de un rato, cierra la mano haciendo desaparecer la llama.
-¡Vaya! –Remy sacude la cabeza. Él también se había quedado fijo –Dime algo. Si tienes eso ¿para qué el mechero? ¿Precaución?
-Por decirlo de alguna forma –responde- es mejor prevenir que curar ¿no? –sonríe.
-Oui –asiente con la cabeza sonriendo.
Johnny se percata de que en la mesa del profesor, Lance y Kevin hablaban. Casi podía jurar que algo se traían entre manos.
Minutos antes…
-Tú y yo estamos del mismo bando te guste o no- salta Kevin de pronto-
-¿Qué? –Lance estaba dándole la espalda a Kevin, con los brazos cruzados, y medio recargado sobre la mesa. Se gira y le mira.
-Lo que has oído. Tú y yo queremos lo mismo –vuelve a repetir Kevin.
-¿Ah sí? –levanta una ceja mirándole fijamente. Después, se inclina un poco hacia adelante en la mesa.
-Sí. Tú quieres que Jessica y John acaben de nuevo juntos, y yo quiero lo mismo –le explica el joven.
-¿Me estás proponiendo que me ponga en contra de mi amigo? –pregunta enfadado Lance.
-No lo veas de esa forma –prosigue- Solo sería un asuntillo sin importancia. Lo único que tendríamos que hacer es separarle de Kayla.
-¿Qué tiene ella que ver? –pregunta confuso.
-Le tiene aprecio. Si ella está lejos u "ocupada" seguro que regresa con Jessica –se cruza de brazos.
-Para empezar, solo son amigos pero ¿a qué te refieres exactamente?
-Haremos un trato. Escucha atentamente… -le dice Kevin en voz baja.
Le cuenta su plan. Una vez acaba...
-¿Qué te parece, te animas? –pregunta Kevin
Lance le mira unos segundos, para luego apartar la mirada.
-Lo pensaré, pero no prometo nada –dice con voz grave.
Luego se da la vuelta, dándole la espalda.
En la actualidad…
Pietro entra en clase cabizbajo, y arrastrando los pies. Magneto ya estaba en clase, y Kevin permanecía a su lado, en la mesa del profesor. Al verle entrar, Eric se levanta del asiento, y los demás alumnos le prestan toda su atención, esperando ansiosos lo ocurrido.
-¿Qué ha pasado? –le pregunta Magneto preocupado. Conocía a su hijo, y si venía así, debía de ser por algún motivo importante.
Pietro se coloca en medio de la clase para explicarles a todos, lo mejor que pudiera, lo ocurrido. Mira a Magneto, y luego a la clase dudando de cómo decirlo.
-¿Ella está…? –comienza a decir Kitty, pero su voz se apaga al final.
-No –responde Pietro –pero está muy mal- Les informa.
-¿Cómo de mal? –Ésta vez habla Pícara.
-Está en coma. La van a trasladar a un hospital. No dan muchas esperanzas de vida –les informa hablando lentamente y con voz triste.
El silencio inunda la clase.
Pietro mira a John. Sabe que intentaba contener el impulso de levantarse y abalanzarse sobre Kevin, aka Rayo. La mirada de todos es de incredulidad.
-¡Eso no puede ser verdad! ¿Estás seguro? –dice Wanda con la voz casi quebrada y al borde de las lágrimas.
Pietro asiente con la cabeza. Luego, vuelve su mirada hacia John. Éste se levanta de improviso, con la ira reflejada en sus ojos. Esquiva las mesas de sus compañeros fácilmente, y en unos segundos está frente a Rayo. Le obliga a levantarse y le empuja hacia la pared, y una vez en ésta le levanta unos centímetros del suelo.
-Te dije que me las pagarías –le sujeta con el brazo izquierdo puesto sobre su cuello, para luego con la mano derecha hacer aparecer una bola de fuego.
Le había cogido desprevenido, sin darle tiempo a reaccionar, y se veía verdaderamente asustado. Si Pyro apretaba más su brazo, le costaría respirar y tampoco podía utilizar sus poderes para defenderse. Estaba entre la espada y la pared, y su vida pendía de un hilo.
-Si lo vas a hacer, hazlo –le dice Rayo con la voz quebrada.
-No sabes de lo que soy capaz, asique no dudes ni por un segundo que no lo haré –le suelta Pyro con voz profunda y mirada seria, presionando un poco.
-Pyro… -susurra Pietro a su lado –no vale la pena- se había desplazado hasta allí cuando John acorraló a Kevin, para hacer algo si era necesario.
Pyro permanece mirándole unos segundos más…
-Reza. Reza para que surja un milagro y Kayla se recupere, ya que si no, nada, ni nadie, te salvará el pellejo. Iré a por ti y te mataré –sentencia para luego separarse dejándole libre.
Magneto le coge el brazo derecho, haciendo que se detuviera al darse la vuelta para irse.
-¿Qué es esto? –le pregunta dejando el lanzallamas al descubierto.
-Me lo hizo un amigo –responde.
Le había dicho una verdad a medias. Sí era verdad que eso se lo había hecho Chad, pero en su dimensión ese "artilugio", se le había hecho Magneto. Evidentemente, no se lo podía decir, por lo que responde lo primero que se le ocurre. El Eric que él conocía, era un gran inventor. No solo había creado a cerebro, junto con Xavier, sino que también se hizo el casco protector que llevaba siempre consigo, y el lanzallamas que llevaba él, o al menos el modelo original, también.
Eric le deja ir algo confuso. Después se dirige a Rayo.
-Viendo que esto va para largo… -coge un maletín que había dejado al lado de su asiento, lo sitúa en la mesa, y lo abre con un código. Dentro, introduce otro código, y deja entrever un falso fondo donde descansa un artilugio parecido a un guante - …tendrás puesto esto al menos hasta que la señorita Kayla despierte –coge "el guante", se acerca a él, y se lo pone en la mano derecha a Kevin.
Con solo acercar dicho aparato a la mano, a cierta distancia, éste, se adhiere a la misma, cogiendo por sorpresa al joven. Luego, el guante, antes negro, cambia a color rosa chillón. Kevin enrojece.
-¿Qué es ésto? –pregunta el joven incrédulo.
-"Ésto", como tú lo llamas, es un aparato que sirve para anular los poderes mutantes de la persona que lo lleva. También, sirve como castigo –le explica sonriéndole.
Kevin no se lo puede creer. Toda la clase rompe en carcajadas.
-Puedes lavarte las manos, o ducharte tranquilamente, ya que es resistente al agua. No te le podrás quitar, ni romper de ninguna forma, con lo que no lo intentes, de nada servirá –le sigue explicando.
-¿Cómo sabe que no funcionará? –le pregunta Kevin aún anonadado.
-Porque lo he creado yo. Está hecho con un material prácticamente indestructible –cierra el maletín –Ah, y ese color "tan peculiar" que aparece en el aparato, es algo extra que le puse. Digamos que es un color que a ti te da vergüenza llevar. Según la persona que lo lleve es de uno, o de otro color –sonríe- Espero y lo disfrutes.
-¡No me puede dejar esta cosa puesta! –Se acerca a él- ¡quítemelo! –le exige.
-No –dice tranquilamente.
Kevin va a replicar de nuevo, pero antes de que saliera alguna palabra de su boca Eric se le adelanta.
-No quiero oírte hablar nada más al respecto. Sino, en vez de hasta que la señorita Kayla despierte, te lo dejaré de por vida –sale de la clase.
John y Pietro seguían en el mismo lugar, y cuando Kevin pasa por su lado sonríen cruzados de brazos. No se podían creer que por fin se le hubiera imputado algún castigo. Unos cuantos alumnos se acercan a ellos para pedirle a Pietro, aka Plateado, la dirección del hospital a donde enviarían a Kayla.
Continuará…
Aquí vimos cómo John toma una decisión definitiva, que esperemos no le traiga complicaciones futuras.
Luego, Kevin le propone algo a Lance, quien sabe si aceptará o no, y cómo por fin a Kevin se le impuso un merecido castigo.
A ver cómo sigue todo XDD
Gracias por vuestros reviews y por los ánimos que me dais ^^
¡Nos vemos!
