¡Hola! ^^

Aquí estoy de vuelta con otro episodio de este repertorio mío XD

*Cristal Luna: Muchas gracias por seguir leyendo. Me supongo que al final te habrás picado con el fic ¿no? XDD Y bueno, sobre cuando John se entera de lo de Kayla… digamos que tendrás que esperar. Solo avanzo que será "inesperado" XDD

Disclaimer: Todos los personajes de Marvel y Fox (excepto mis OC) no me pertenecen, ni me pagan nada por hacer esto. Solo lo hago por el placer de manipularlos a mi antojo XDD

Capítulo 12. Nuevos problemas

Lance se dirige lo más rápido que puede a casa de sus tíos. Llega y le reciben alegremente. Pregunta por Kevin y le dicen que está en su cuarto. Sube y toca la puerta. Kevin abre y se queda sorprendido de verle.

-¡Vaya! ¿Qué haces aquí? –Pregunta- Pero pasa –hace una señal con la mano.

Lance entra y Kevin cierra la puerta.

-Bueno y ¿qué te trae por aquí? –Kevin se sienta en su cama.

-Reconsideré tu proposición –responde- Eso sí, si tienes planeado algo, hay que ponerlo en marcha ya.

-¿Por qué? –Kevin no entiende nada.

-Tenemos nuevos problemas –sentencia.

En la casa del bosque…

Al llegar a la casa, Kayla lo primero que hace es poner al corriente de todo a su amiga Wanda. Ésta no está muy conforme, pero al ver a su amiga tan alegre, decide dar una oportunidad a John de acercársele a Kayla. Lo que sí hace es decirla una y mil veces, que tuviera cuidado para que John no se diera cuenta de que no era mutante.

Semanas después…

Wanda y Pietro, con la ayuda económica de su padre deciden abrir un local. Más concretamente una discoteca. Eso sí, Eric les había dicho que él no les ayudaría más, que se las tenían que ingeniar ellos solos. Ambos hermanos estaban felices de poder trabajar, ya que así ocuparían su tiempo en algo productivo que les daría dinero, con lo que no tendrían que volverá a pedirle nada a su padre.

Habían contratado a John y a Kayla, para que les ayudaran. Wanda y Kayla se ocuparían de la barra, Pietro de traer repartos y de la música, y John era el que se ocupaba de la puerta de entrada, concretamente era el portero, y quien dejaba entrar, o no, a la gente. Tenía unas gafas especiales con las que podía ver, quién era mutante, y quien humano. Dichas gafas se las había dado el mismo Eric, después de observar con detenimiento el lanzallamas de John. Lo mejor de dichas gafas, era que al ponértelas y observar a una persona mutante andar tranquilamente por la calle, veías los poderes que tenía como si los estuviera utilizando en ese momento. A John eso le encantaba.

Habían pasado dos semanas desde que Lance vio a John y a Kayla besándose en el hospital, y Avalancha estaba todo el tiempo de mal humor, y casi que exigiendo a Kevin que de una vez por todas pusieran en marcha su plan. Al final, había cedido a no esperar unos días más, como Kevin quería.

El lunes en el instituto…

-Sí, fue fantástico y hubo más gente de la que esperábamos –Kayla le iba contando a Marie que tal les fue en la inauguración del club.

-Que alegría que os haya ido tan bien. A ver si me paso. Por cierto, ¿solo abrís los fines de semana, verdad? –la pregunta.

-Abrimos viernes, sábado y domingo. Más o menos desde las 6 hasta las 2 el viernes y el sábado. El domingo cerramos a las 12, ya sabes por tener que madrugar –la explica Kayla.

-He oído por aquí que John y tú sois novios ¿es cierto? –la pregunta sonriendo.

-Jaja, parece que las noticias vuelan ¿no? –Sonríe- Y sí, estamos juntos hace más o menos dos semanas.

-¿Qué? –Se sorprende- ¿Y porque no me lo contaste?

-No sé. Supongo que se me pasó –Sonríe- Bueno ya lo sabes ¿no?

Llegan al instituto. Justo a la entrada hay un portero. Éste se encarga de que los estudiantes que entran sean mutantes al 100%, con la ayuda de un aparato, parecido al detector de metales que hay en los aeropuertos. Todos allí le habían puesto "detector de mutantes". Los alumnos pasaban por ahí cada mañana, sin excepciones.

Marie pasa por el detector de mutantes sin novedad alguna. Kayla pasa detrás de ella, y de repente a todos les alarma un pitido agudo. El portero que está como en las nubes, y medio dormido se sobresalta y la detiene.

-Espera un momento –la hace pasar de nuevo. Ahora el detector no hace nada –Qué raro. ¿Tú has venido más veces al instituto? –la pregunta.

-Lleva 3 semanas viniendo –aparece Wanda- Seguro que este aparato se ha estropeado- prosigue unos pasos.

El portero se rasca la cabeza sin entender.

-Está bien, pasad –las dice y sigue con los demás alumnos.

-¿Qué ha pasado? –le pregunta Wanda en voz baja un poco más allá.

-No sé -responde con el mismo tono- ¡AH! –Cae en algo- Creo que ya sé lo que es. ¿Recuerdas que te conté que el día en el que Kevin le hizo la última jugarreta a John, me le encontré en los pasillos?

Wanda asiente con la cabeza.

-Pues se me olvidó contarte que tocó mi colgante, descargando sobre él algunos voltios de electricidad –la explica.

-¿Qué? –Intenta mantener el tono bajo- Pero se me hace raro –se queda pensativa unos segundos- para que lo hubiera roto tú tendrías que haber tenido las manos mojadas y haberlo tocado.

-Creo que así fue. Ese día estaba lloviendo y al aparecer Kevin, intenté utilizar el poder del colgante para deshacerme de él, pero fue entonces cuando tocó el colgante utilizando sus poderes. No pude evitarlo.

-Te dije que debías mantenerlo seco –la recuerda Wanda.

-Ya lo sé. Lo siento –baja la vista- Te dije que era mala idea.

-Dámelo –Wanda extiende la mano. Kayla hace lo que la dice –La verdad no sé como con la descarga que te dio, que por poco te cuesta la vida, pudo haber funcionado hasta ahora. Lo arreglaré, y luego te lo doy ¿vale? –Sonríe- No te preocupes, todo saldrá bien –la intenta animar.

Kayla sonríe.

-Eso espero.

-Luego nos vemos –Se aleja- Chao

Justo en ese momento, Kayla ve como una especie de pelota ardiente se dirige hacia ella a toda velocidad. En cuestión de segundos se ve en el suelo.

-Oh, lo sentimos –dos jóvenes se acercan corriendo, recogen su preciada pelota y se van.

-¿Estás bien? –la preguntan

Kayla levanta la vista y ve a Kevin.

-Sí, creo que sí –la ayuda a levantarse- ¿cómo sabias…? –empieza a decir la joven.

-Lo vi. Por eso quise ayudarte –la explica.

-¿Es que ya no te vas con tus amigotes en vez de estar al pendiente de mi? –pregunta enfadada

-No estoy al pendiente de ti, solo vi lo que se te venía encima y quise ayudar, más por lo que te hice –la explica- Y no, ya no me voy con ellos. Ahora están de parte de mi hermana. No les gustó que cambiara de opinión sobre lo de John, ya sabes –baja la vista.

-Ok, muchas gracias por tu ayuda, pero he de irme –da unos pasos dejando atrás a Kevin.

-Espera –la coge del brazo- Espero que ahora sí me creas cuando te diga que cambié.

-A mi no me tienes que dar explicaciones –se suelta.

-¿Qué está pasando aquí? –pregunta una voz detrás de Kevin.

-¡Johnny! –Va a su lado – Nada ¡vámonos!

John le echa una mirada de pocos amigos a Kevin en lo que se van. Por el camino Kayla le cuenta lo que pasó.

-¡Vaya! Eso sí que es una novedad. Don "aquí mando yo" salvando vidas –exclama John sin poder creerlo- De todas formas, mantente alejada –la avisa.

-¿Acaso crees que me gusta que esté detrás de mi todo el tiempo? –suspira.

-Ya sé que no, pero si se te acerca y quiere hablar contigo, tú dale excusas de que tienes que irte y no estés mucho tiempo a su lado. Sabes que no me gusta –sonríe.

-Ok –sonríe también.

-Dime algo… -se paran antes de entrar en clase a un lado de la puerta. John la abraza- ¿En qué estoy pensando? –Acaricia su mejilla-

-Ermm… -Kayla se ve en un apuro, ya que ahora no tiene su colgante. Por ello se va por la vía fácil- Estas pensando en mi

-¡Vaya! ¡Me leíste el pensamiento! –dice John divertido antes de entrar con Kayla a clase.

El resto de la mañana pasó sin novedad alguna, al menos para John y Kayla. Kevin por su parte, lo pasó muy mal en natación. Tenían dicha asignatura una vez a la semana y todo el mundo se rió de él por su guante con un color "tan a la moda". Kevin se puso rojo como un tomate a no poder más, e incluso se salió de clase 10 minutos antes. Ya no podía soportar los "chistecitos" de sus compañeros.

A la hora de la salida…

-¡No te lo vas a creer! –aparece Kevin al lado de Kayla, cuando ésta guardaba algunas cosas en su taquilla. La cierra suspirando.

-¿Qué te ocurre ahora? –pregunta con algo de fastidio en la voz.

-¡Magneto me devolvió mis poderes! –La hace una demostración - ¡No es fantástico! –La abraza.

A Kayla esto la coge desprevenida y por unos segundos no sabe qué hacer.

-Me alegro mucho por ti –se separa.

-Eric me dijo que ha notado que cambie de actitud y por eso me quitó el chisme ese –sonríe- Quería compartirlo contigo.

-Yo te lo agradezco, de veras, pero he de irme –se va.

Le suena a Kevin el móvil. Le coge.

-Fase uno completada –exclama

-Fase dos todo un éxito –escucha por el teléfono.

-Todo está saliendo según lo planeado –cuelga sonriendo –Esto será pan comido.

Minutos antes…

-Jessica de veras que no hace falta que te sigas disculpando –dice John tratando de sonar tranquilo.

-No es suficiente. ¡No me crees! –dice la joven con la voz quebrada.

-Escucha –se detiene- Ya te perdoné ¿sí? No insistas.

-Vale –sonríe- ¡Oye! ¿Esa que está allí no es tu novia? –señala con el dedo un poco más allá.

El corazón de John dejó de latir por segundos, que se le hicieron interminables. Kayla y Kevin se estaban abrazando.

-No… -dice en voz baja- ¡No puede ser! –aprieta los puños fuertemente hasta clavarse las uñas.

Da unos pasos en su dirección.

-¡No espera! –Le detiene ella- No es conveniente que vayas. Si lo haces te negará lo que es más que evidente. Es mejor que no se lo digas –Tira de él alejándole.

-¡No puedo dejarlo así! –John está furioso.

-Ahora, cuando salgas, hará como que no ha pasado nada, pero sí la preguntas que si vio a Kevin, seguro lo negará. Estará nerviosa. Solo así podrás probarlo –intenta convencerle.

-Está bien. Haré lo que tú me has dicho –se aleja temblando de ira.

Jessica sonríe, saca su teléfono y llama.

-Fase dos todo un éxito.

En la puerta del instituto…

-¡John espera! –Kayla corre en su dirección

-Dime –Sonríe con ironía, tratando de contenerse.

-¿Porqué no me has esperado? –Se acerca para besarle, pero él aparta la mirada- ¿Qué te ocurre? –exclama la joven extrañada.

-Nada. Oye por casualidad ¿has visto a Kevin de nuevo?

-Pues en clase –responde sin darle importancia.

-¿Solo ahí? –vuelve a preguntar.

La joven se pone nerviosa. Duda si decírselo o no. ¿Y si se enfada? `Lo mejor es no contárselo, al menos de momento´-piensa.

-Ermm, no –miente.

John sin decirla nada más se aleja.

-¡Hey espera! –Le sigue, y en el bosque consigue pararle- ¿Qué te ocurre?

-¿Y aún me lo preguntas? ¡Si lo sabes perfectamente! –Sigue andando.

-No, no lo sé, ¡dímelo! –Le coge del brazo para que se pare.

-¡Maldita sea, te vi! –Ruge- Te vi abrazada a Kevin ¿aún me vas a seguir negando que le has visto y no en clase? –sus ojos brillan de ira.

-Pero… ¡si fue él quien me abrazó! –Le intenta explicar.

-Sí, claro –vuelve a andar.

-¿Te vas a enfadar? –pregunta a voz en grito

John retrocede hasta llegar donde ella.

-Maldita sea, ¿crees que me ha gustado verte con él? –Ruge- ¡Esto se acabó! ¿Entendido?

-¿Qué? –Kayla se queda en shock –No…No me puedes hacer esto ¡Yo te amo! –los ojos le brillan, intentando contener las lágrimas que reclaman salir.

-¿Ah sí? Pues lo hubieras pensado antes –se aleja.

A Kayla le tiemblan las rodillas, y cae al suelo. Siente un dolor en el pecho, que la hace que respirar sea más difícil. Empieza a sollozar. ¿Cómo podía ser que eso hubiera pasado?

A la media hora llega a casa. Sube las escaleras, y se encierra en su cuarto. Al anochecer, Wanda llama a la puerta. Como ella no contesta, utiliza sus poderes y entra. La ve echada sobre la cama. Nota que está llorando.

-¿Qué te ocurre? –se acerca.

-Nada –se incorpora y se limpia las lágrimas.

-Cuéntamelo –Wanda sigue en lo mismo.

Kayla la cuenta lo ocurrido.

-¡No puede ser! ¡Yo le mato! –se levanta de la cama.

-No hagas nada –la detiene del brazo- No servirá de mucho –dice en voz baja y con la mirada triste –Tal parece que no estábamos destinados a estar juntos, y que a todas luces lo nuestro es, y será, un amor imposible.

Continuará…

Por el momento Kevin y Jessica se salieron con la suya, pero… ¿podrá resistir el amor de Kayla y John ante tanta maldad?

Sin lugar a dudas, ese amor, empezaba a ser realmente imposible, no solo por los nuevos problemas que aparecen de la nada, sino por el hecho de no ser de la misma especie.

Espero y os haya gustado. Aquí termina la 1ª parte.

Habrá una 2ª no os alarméis ¡y con nuevos personajes! ^.^

Muchas gracias a todos por vuestros reviews XD

¡Nos vemos!