La historia solo es mía los personajes son de Kishimoto MR.
Aquello que Tanto Duele
Naruto apretaba con fuerza sus puños cerrados sin lograr entender como había terminado todo de ese modo, su querida hermana le miraba ahora sin poder dejar de llorar pero ahora lo hacia en silencio.
Ella le miraba con dolor percatándose del cambio que ahora tenía el chico, sus rubios cabellos se mecían por aquel viento cargado de arena y vidrio, sus ojos azules le miraban con un sentimiento frustrado que deseaba liberar, de nuevo sus mejillas lucían aquellas marcas que siempre le caracterizaron, las marcas del zorro encerrado.
-Naruto…le perdí…volví a perderlo – decía con dificultad
Shikamaru sobre el suelo tomándose la cabeza debido a un fuerte dolor de cabeza miraba aquello sin decir nada, por dentro todo ahora tenia sentido.
Nagato hizo el primer movimiento acercándose a la chica que le miraba sin comprenderle aun, hasta que sus ojos le dieron la respuesta.
-Rinnegan…
Aquello les regreso a la realidad, los ojos del pelirrojo ahora mostraban todo su poder, de nuevo mostraba aquellas orbes de color violeta.
-No espera lo que vas a hacer- la chica en un tono suplicante apenas audible.
-Es necesario…si no puedo hacerlo…todo lo que ha pasado…no podría seguir viviendo del mismo modo
-Nagato – la chica apretaba con fuerza el cuerpo de Gaara mientras escuchaba a Nagato por un lado deseaba que el chico regresara de la muerte pero a costa de otra vida, no sabia si podría vivir con eso.
-Yo te ayudare – el rubio se acercaba a Nagato colocando una mano sobre su hombro – hay que intentarlo hay que traer de vuelta a Gaara.
-Naruto…estas seguro
-Si no te preocupes Hana…ya lo he hecho una vez, es curioso que esto se vuelva a repetir.
Un silencio volvió a cubrir el ambiente aquello podría fallar y con ello se perderían dos vidas.
Nagato hizo algunos movimientos con las manos mientras el viento levantaba su rojizo cabello, aun de rodillas sobre el cuerpo de Gaara, mientras Naruto detrás de el sostenía sus hombros, listo para liberar su Chakra.
--No me falles Maldito Zorro o aquí quedaremos—
De lejos comenzaron a escucharse con mayor intensidad las sirenas de las ambulancias que comenzaban a cercar el área, la gente comenzó a reunirse alrededor del lugar llena de curiosidad y miedo por lo sucedido.
Muy pronto la noche cayó mientras el viento ceso.
Horas después dentro de un hospital varias figuras entraban corriendo buscando entre la gente, la mujer pelirroja al percatarse de quien buscaba aventaba a quien se le cruzara sin miramiento alguno.
-¡¡Naruto¡¡
El rubio solo alcanzo a ver como su madre le soltaba un puñetazo lanzándolo al otro lado de la sala, los presentes solo miraban como salía volando el chico.
-Auch eso dolió…Mama por que hiciste eso – se dolía el chico sosteniendo su mejilla con dolor, su madre se acerco mientras el chico veía con miedo como se aproximaba, pero para su sorpresa ella lo atrajo en un abrazo.
-Por favor…deja de asustarnos de este modo – decía aquellas palabras llenas de miedo mientras su hijo correspondía aquel calido abrazo.
Los presentes veían con una sonrisa aquella escena.
-Pero que fue lo que paso – Minato se apresuro a levantar a su esposa e hijo
-Nos tendieron una trampa – aquello hizo que Kushina y Minato voltearan a verse preocupados.
-Tiene algo que ver con Hidan – un joven pelinegro aparecía detrás de Jiraiya quien hasta ese momento no le había prestado atención.
-Itachi Uchiha, venias detrás nuestro
-Si pero no pude seguirle el paso a su esposa Minato- San, pero por favor me podrías decir quien fue el que les ataco.
-Fue Hidan como sospechas…pero también estaba…Sasuke- Naruto con dolor al recordar que también el chico había sido parte de la trampa puesta.
Itachi puso una cara de tristeza mientras volteaba a ver al rubio.
-Naruto…tus marcas…
-Eh…si fue algo inevitable - se decía mientras se rascaba con la mano su cabeza y reía nervioso, mientras que los presentes le miraban con tristeza.
-Naruto…yo
-Padre no tienes de que preocuparte, solo te pido que confíes en mi como lo has hecho
Minato miro a su hijo con orgullo mientras le pasaba el brazo
-Por cierto Naruto estabas con Hana en donde se encuentra – Kushina de nuevo sintió temor de que algo no estuviera bien, pero Naruto solo le señalo hacia un pasillo en donde la chica se encontraba sobre una silla en la cual se encontraba dormida, recargada sobre el hombro de Gaara el cual solo miraba hacia otro lado algo avergonzado.
-Apenas y la contamos…Gaara…el…estuvo muerto…y
-Tranquilo ya estamos aquí hijo – Minato sostenía con fuerza el hombro del rubio mientras que su madre le abrazaba por detrás igual o mas fuerte que su esposo.
-Minato…acaso esto no terminara…es como si estuviéramos malditos y no pudiéramos vivir felices.
-Tranquila cariño…no debemos perder la esperanza…es por ello que Naruto debe saber varias cosas.
El pequeño rubio volteaba a ver a su padre que parecía mirar hacia un punto lejano de su pasado- Hijo es hora de que hablemos de ciertas cosas que pasaron hace mucho tiempo
-Que tipo de cosas
-Tiene que ver con los Uchiha y los Hyuga
-Que dices- aquello le sorprendió no esperaba tener una relación de atrás con aquellas familias.
-Hay cosas sobre mi familia que descubrí en unos viejos diarios que tenia mi padre, pero al hablar con Minato San pude saber mas de lo que ocurrió hace algunos años- Itachi recargado en una pared ahora era participe de aquella confesión.
-Itachi…Sasuke el aun…
-Si lo se pero creo que ahora podremos hacer algo antes de que sea demasiado tarde, es por ello que les busque cuando tuve oportunidad.
-Por favor cuéntenme todo lo que sepan.
-Si lo hablaremos en casa, pero me da pena despertar a Hana, insisto en que me daría demasiada pena despertarla.
-No hoy casi los perdemos…y además
De pronto dos personas mas entraron corriendo al ver al rubio
-Naruto en donde esta Nagato – Konan asustada llegaba junto con Yahiko quienes miraron la cara de preocupación del rubio
-No me digas…que el- Konan sentía miedo de escuchar malas noticias.
-No aquí estoy – el pálido chico de cabellos rojos venia en una silla de ruedas llevado por una enfermera, de inmediato Konan salio a recibirle abrazándole con fuerza, Yahiko pudo relajarse al verlo llegar
-No nos asustes así, acaso te crees inmortal – su amigo de cabellera naranja le reprochaba por asustarles de aquel modo.
-Lo siento…fue mi culpa el que este en ese estado – Gaara desde lejos podía escuchar todo el barullo que tenían.
-No tienes de que preocuparte Gaara, cada uno es dueño de sus propios actos y decisiones, y tu actuaste para proteger a Hana, no creo que ninguno este arrepentido de lo que hizo el día de hoy.
-Gaara volteo la vista hacia la chica que seguía dormida sobre su hombro – es cierto…no creo arrepentirme –
-Por cierto Naruto que fue de Shikamaru
Ah el…je je je…su mama se lo llevo arrastrando, creo que es peor que mi mama.
-Como que peor jovencito acaso tienes algo de que quejarte – Kushina amenazaba con un puño a su hijo tras las miradas divertidas de los presentes.
Naruto salio acompañado de sus padres, Jiraiya e Itachi mientras que Konan y Yahiko harían guardia para que Nagato pasara aquella noche en el hospital.
Gaara solo esperaba a sus hermanos que venían en camino.
-Yo me ocupare de Hana, no te preocupes Naruto yo la protegeré- mientras acomodaba un mechón del cabello desalineado de la chica.
-Bien te la encargo mucho, hablaremos mañana, cuídate Gaara.
-Ah Naruto
-Dime
-Gracias…de nuevo
El chico le sonrío mientras le señalaba a Nagato que seguía siendo reprendido por Yahiko mientras Konan trataba de calmarlos.
Naruto en la parte trasera del auto iba pensativo o mas bien platicando…
-QUE PIENSAS MOCOSO
-Estoy cansado…pero hoy será una larga noche
-JE E JE ACASO TIENES ALGO PLANEADO
-Si pero por el momento no te diré nada… a ver si dejas de ser tan molesto
-COMO SI ME IMPORTARA SOLO PROCURA NO ABURRIRME DEMASIADO
-No te preocupes por ello que no lo hare.
-En que piensas hijo, te veo pensativo- Kushina le pasaba el brazo atrayéndolo hacia el
-No te preocupes Mama solo estoy cansado, pero creo que hoy dormiremos mas tarde.
-Si- con algo de tristeza la chica le miro sin decir nada más en el camino.
Pero era cierto aquella fue una larga noche no solo para el rubio y su familia, el resto de sus viejos compañeros tampoco podrían dormir, cientos de sentimientos e imágenes iban y venían a cada uno.
Viejos recuerdos y sentimientos olvidados, aquello que más dolía, aquello que el corazón conservaba a pesar de muchas vidas.
Y para Hinata no era la excepción, no sabia si aquel rubio recordaba lo que ella sabia, no sabia su reacción, le odiaría, le reclamaría, que haría después de algo que se vivió muchas vidas atrás.
-Naruto-Kun… solo espero que te encuentres bien. –cerraba su ventana al ver como el cielo se llenaba de nubes seguramente por una tormenta que se avecinaba, el ruido de la puerta hizo voltear para ver de quien se trataba
-Neesan…
-Hanabi que ocurre
-Otousan…desea hablar contigo
El sonido de la voz preocupada de su hermana le hizo sentir miedo el cual encubrió con el abrazo de la pequeña.
-No te preocupes…estaré bien
-Pero…abajo esta Uchiha
-Quien?
-Sasuke Uchiha, viene con otra persona, pero no pude ver de quien se trata están en el estudio.
Eso no estaba bien de todas las personas que menos deseaba ver en aquel momento tenia que ser el chico frío, pero solo le quedaba enfrentar la situación.
-Espera aquí Hanabi…no salgas me escuchas
-Pero…
-No te preocupes, subiré lo más pronto que pueda.
Hanabi miro como su hermana desaparecía tras las puerta algo por dentro le decía que algo malo iba a suceder y que debería detener a su hermana, pero solo se quedo ahí de pie y comenzó a llorar sin ninguna razón.
Fue una larga noche.
Naruto despertó ya tarde, la verdad no había podido dormir hasta muy noche o más bien dormir casi amaneciendo, era muy complicado todo el asunto, pero ahora que todo tenía sentido tenía que empezar a moverse.
La diferencia era que ahora contaba con familia y amigos que le apoyaban y le querían, es por ello que tenía que recobrar la fuerza de su débil cuerpo el cual se sostenía a duras penas por cargar con un gran poder.
-¡¡Naruto despierta ¡¡ - el grito de su madre hizo que saltara del miedo al ver como entraba azotando la puerta de su habitación.
-Que ocurre mama, no vayas a arrojarme agua fría
-No es eso, al teléfono esta Gaara…dice que es urgente
El rubio tomo el teléfono con miedo algo no estaba bien, además de lo que se había enterado había tenido un mal presentimiento toda la noche.
-Si Gaara que ocurre.
-Naruto...es urgente que vengas…Hana
-Que pasa con ella? Le paso algo
-Tuvo una premonición…sobre Hinata
-Que dices?
-Y no solo eso, me preocupa esta demasiado débil…aun no se recupera del ataque y las premoniciones la están agotando…dice que si no se actúa pronto…Hinata morirá.
Al escuchar las palabras de su amigo sintió que la historia se repetiría una vez mas, acaso no podía cambiar nada, acaso su destino estaba marcado y no por mas que luchara este no podría cambiar.
Estaba helado, estático los gritos de Gaara del otro lado del teléfono parecían tan lejanos así como los de su madre que no podía hacerle reaccionar.
-Hinata…
La chica de cabello negro volteaba extrañada sintiendo que alguien había mencionado su nombre, la luz de aquella habitación se reflejaba en su hermoso cabellos con aquellos peculiares destellos azules.
--que raro, sentí como si alguien me hubiera llamado—
Continúo su camino por aquella habitación, pero sabia que a donde se dirigía era a lo que tanto tiempo había temido, esperaba poder tener la suficiente fuerza para salir de ahí.
Al entrar y ver como la enorme puerta se cerraba tras ella, sus ojos se abrieron todo lo que podían, frente a ella tenia cerca de veinte hombres, armados quienes le comenzaron a mirar de manera divertida.
En la parte de arriba donde siempre se sentaban aquellos que miraban entre las sombras todas las peleas, estaba su padre quien le miraba con tanto dolor y odio, pero no parecía al que recibía día a día, era diferente.
Era como si aquel hombre hubiera perdido la razón de todo.
-Bien es tu ultima oportunidad, aun puedes salir de esto
Ella le miro con tristeza evitando que las lagrimas le ganasen.
Lo siento padre…pero ya no te obedeceré…estoy aquí por mi propia voluntad, por que deseo detener toda esta barbarie que has hecho.
Voy a pelear con todo lo que tengo sin arrepentimientos.
Hiashi le miro como si se tratara de un animal al cual iban a sacrificar, incluso alguien en algún momento sentiría pena o dolor por el, pero siguió con aquella actitud tan fría y tranquila mientras esperaban a su señal para dar inicio.
-Padre…solo quiero hacerte una pregunta…porque…por que me odias tanto? Que fue lo que hice para merecer tu desprecio?
-Eres igual a ella
Le miro sin comprender a que se refería – no entiendo a quien me parezco?
-A tu madre…cada día que pasa mas y mas te ves como aquella mujer…aquella que ame y que ahora odio como nunca lo he hecho.
No le dio tiempo preguntar nada mas pues dio inició aquel combate, ella solo miro como todos se lanzaban en contra de ella con la libertad de hacer lo que quisieran con ella.
Ella tomo su postura y solo se lamento no haber podido ver una vez más al chico que amo y siempre amara.
--Lo siento Naruto…creo que será en otra vida--
PROXIMO CAPITULO
Promesa
Agradezco a todos los que me han dejado un comentario, la verdad no lo esperaba así que estoy inflada como un globo.
Y aquellos que no les puedo responder también les agradezco mucho su apoyo.
La historia ya casi esta llegando a su fin así que espero que les llegue a gustar lo que mas adelante seguirá, como verán ya todo se esta aclareciendo y poniendo en orden.
Regálame un comentario si lo deseas.
