Disclaimer: los personajes no me perteneces, ésta corta trama si.

Las frases en cursiva son conversaciones en la lejanía o telefónicas.

Lo que está escrito "entre comillas" son los pensamientos.

La historia está escrita desde el punto de vista de Renesmee Cullen Swan.

…………………………………………………………………………………………………….

La limusina se detuvo en seco. Ya habíamos llegado al instituto.

- Bueno, estamos todos preparados? – dijo Rosalie, mirando a su chico. – mejor entramos nosotras primero. – dijo empezando a reír.

- No. Iremos juntos. Vamos! – Emmett salió de la limusina y los demás salimos detrás de él.

Emmett iba cogido del brazo de Rosalie y Claudia, mientras que Fred iba cogido del brazo de Estela y del mío. Entramos en el gimnasio como si nada, y fuimos hacia donde estaban las bebidas.

Todo el mundo estaba bailando, hasta que nos vieron entrar. Algunos empezaron a reír por lo bajo, otros se quedaron con la boca abierta y otros susurraban por lo bajo, aunque tanto mis tíos como si yo podíamos oírles perfectamente.

Ya estaba empezando a mosquearme tanto cuchicheo y tanto oírles llamarnos freakies, aunque lo fuéramos un poco.

- Renesmee, pasa de ellos. Son unos imbéciles. – dijo Fred, tirando de mi, ya que había empezado a andar hacia el grupito de los populares del instituto. – ven, vamos a fuera. Necesito hablar contigo.

Fred me llevó de la mano hacia el patio que había donde hacíamos las clases de gimnasia.

- Perdona Fred, pero es que esa gente me pone de los nervios.

- A mi también. Ven, sentémonos.

Nos sentamos en un banco de madera y Fred se me quedó mirando.

- Renesmee, desde lo sucedido ésta mañana, no puedo dejar de pensar en ese beso y en lo que ello puede significar.

- Yo…

- Nessie, me gustas mucho, desde el día en que llegaste al instituto hace casi dos años. Eres simpática, buena persona, inteligente y hermosa.

Fred estaba acariciando mi rostro, logrando que un escalofrío recorriera mi cuerpo de arriba a bajo. Volvía a sentir cosquillas en el estómago, y más a bajo.

Nuestros labios se unieron, empezando un dulce beso. Rodeé su cuello con mis brazos y profundicé nuestro beso. En ese momento solo deseaba besar a Fred, sentir su lengua contra la mía. Sentir su piel, su cuerpo contra el mío. Fred me fue quitando la americana sin dejar de besarme. Sentía sus manos en mi espalda, por debajo de la blusa.

- Renesmee? – un susurro inconfundible y apenas audible hizo que me detuviera.

Fred no oyó llegar a Jacob, pero si se dio cuenta de que algo pasaba.

- Nessie, que pasa? – dijo Fred.

Yo me había quedado paralizada por la sorpresa. No podía desviar la mirada de Jacob. Uno: por la sorpresa de encontrarle allí, cuando me había dicho que esa noche estaba ocupado. Y dos: por la ropa que llevaba. Fred miró en la misma dirección que yo, y se puso a reír.

- Renesmee, es amigo tuyo? – dijo Fred poniéndose en pie. Cogió la americana, que había caído al suelo, y la puso sobre mis hombros.

- Si, es Jacob. Un amigo.

Jacob no dejaba de mirarme. Sus ojos reflejaban dolor, aunque no lograba comprender la razón.

- Bueno, voy a buscar a los demás. – dijo Fred. Me dio un beso en la mejilla y se marchó, dejándonos a solas a Jacob y a mí.

- Bonito vestido. – dije sin desviar la vista de él.

- Leah se mosqueó bastante cuando Seth me lo dejó.

- Me alegro de que hayas venido. Pensaba que tenías trabajo.

- Quería darte una sorpresa.

- Lo has hecho. Aunque no hacía falta que te vistieras así. Podrías haber venido con ropa normal.

- Y donde hubiera estado la gracia?

No pude evitar ponerme en pie e ir a abrazarle. No podía olvidar su mirada al verme con Fred. Seguía sin comprender el porqué.

- Jacob, te encuentras bien? Estás temblando.

- No sabía que tuvieras novio.

- No lo tengo. – dije separándome de él.

- Entonces? Es que vas besándote por ahí con cualquiera?

- Perdona?! – me alejé unos pasos de Jacob sin poder mirarle a la cara. "Como puede hablarme de esa manera?" – que estás insinuando? Estás diciendo que soy una cualquiera?

- Que?! No, yo…

- Aléjate de mi, Jacob. Esto demuestra lo poco que me conoces. – dije saliendo corriendo de vuelta al gimnasio.

Cuando pasé por al lado de mis amigos, Emmett me cogió del brazo.

- Renesmee, que pasa?

- Nada. – mentí.

- De verdad? – se notaba que no me creía, pero aun así, fingió creerme.

- Si. Bailamos?

- Claro sobrinita.

Intenté no pensar en Jacob durante el resto de la noche. La verdad, es que al final conseguí pasármelo bastante bien. Bailamos sin parar, incluso con gente con la que ni siquiera hablábamos en clase.

- Al final, resulta que nuestra idea ha unido a todo el instituto. – dijo Fred cuando estábamos bailando el último baile de la noche.

A mi derecha, vi a Rosalie y Jacob a bailar, lo que me sorprendió hasta tal punto que me torcí el tobillo.

- Ness, que pasa?

- Nada, nada. – "Jacob y Rosalie? Yo flipo." Nunca se habían llevado bien y ahora incluso bailaban juntos y cuchicheaban. – Fred, respecto a lo que estábamos hablando antes de que nos interrumpieran…

- Ah, si. Renesmee, quieres salir conmigo?

Vi de reojo como Jacob y Rosalie nos miraban, lo que me dio el empuje para responder, aunque mi corazón también me indicaba la respuesta.

- Si. – dije, y le di un breve beso en los labios.

- Si!! – Fred me cogió en brazos y empezó a dar vueltas, captando la atención de todos. – no sabes lo feliz que me haces.

- Chicos, nos vamos? – dije Emmett, apareciendo a nuestro lado.

- Claro.

El gimnasio se vació de golpe y nosotros volvimos a la limusina. Jacob vino con nosotros en el coche. Primero dejamos a Estela en su casa y, antes de que Fred y Claudia bajaran de la limusina para ir a su casa, Fred me dijo que me llamaría a la mañana siguiente para quedar.

Llegamos a casa en pocos minutos. Jacob entró con nosotros. Emmett y Rosalie se fueron hacia su habitación y yo corrí a ponerme ante Jacob y le barré el paso.

- Donde te crees que vas? Porque no te vas a tu casa? – dije poniéndome a la defensiva.

- Rosalie me dijo que podía quedarme a dormir esta noche, como hacíamos siempre.

- Las cosas no son como siempre.

- Perdona lo que te dije antes. No insinuaba lo que tú crees. Renesmee, yo… - intentó cogerme de la mano, pero retrocedí.

- Jacob, basta. Estoy cansada. Me voy a dormir. – me di la vuelta para marcharme, pero Jacob me cogió de la mano y tiró de mi hacia él.

Como iba a esperarme lo que iba a suceder en ese momento. Había soñado con ese momento desde hacía mucho tiempo, desde que había empezado a ver a Jacob como a un hombre, y no solo como a mi amigo.

Nuestros cuerpos estaban juntos. Jacob tenía sus manos sobre mis mejillas, obligándome a mirarle a los ojos.

- Suéltame, Jacob, por favor. – estaba tan nerviosa que no sabía ni lo que estaba haciendo. Ni siquiera podía controlar mi respiración.

- No.

- Jacob, no me encuentro bien. – era cierto. Estaba empezando a marearme. Podía sentir su respiración en mi rostro.

- Estás enamorada de ese chico?

- No. – susurré, sin poder evitar que las lágrimas recorrieran mi rostro.

- Entonces?

- Tengo que irme, lo siento. – logré deshacerme de las manos de Jacob y salí corriendo hacia mi dormitorio.

Para mi sorpresa, Emmett estaba allí, sentado en mi cama. Se había cambiado de ropa. Parecía preocupado. Me lancé a sus brazos y empecé a llorar desconsoladamente.

- Renesmee, cálmate. – estaba sentada en su regazo, abrazada a él.

Sentía su mano en mi espalda, acariciándome en un intento de calmarme. No lo consiguió. El sentirle tan cerca de mí, aun me confundía más.

- No puedo. No se que es lo que me pasa. Estoy confundida.

- Cuéntamelo.

- Aquí no, en privado.

Emmett me dejó suavemente sobre la cama y fue hacia la ventana. La abrió y me tendió su mano.

- Vamos a dar una vuelta.

Tomé su mano y juntos saltamos por la ventana, cayendo en el jardín. Corrimos unos cuantos metros, alejándonos de la casa. Nos detuvimos en medio del bosque y me senté en el suelo. Ya no podía más. Sentía como las fuerzas me iban abandonando.

Me desperté al sentir el tacto de unos labios en mi mejilla. Abrí los ojos y vi que estaba en los brazos de Emmett. Creo que, de haber sido humano, en ese momento estaría llorando.

- Tío Emmett?

- Renesmee, cariño, estás bien?

- No.

- Cuéntamelo.

Le conté a Emmett lo sucedido en las últimas horas. Mi segundo beso con Fred, la reacción de Jacob y lo sucedido en casa.

- Que Jacob ha dicho que? Voy a matar a ese chucho. – dijo cuando ambos nos estábamos poniendo en pie.

- Pero Nessie…

- No, Emmett. – puse mis manos en sus mejillas y le obligué a mirarme. – Emmett, sabes que te quiero mucho, y eres la persona en la que más confío, por eso conocer todos mis pensamientos. Bueno, todos menos uno.

- Cual?

- He tenido pensamientos impuros, como diría mi padre, con alguien a quien ni siquiera puedo mirar. – fui bajando mis manos por sus brazos. – aun no se que es lo que me pasa.

- Eres muy joven.

- Pero estos sentimientos son muy fuertes. Lo que siento pro Fred, por Jacob, y por ti. – tenía sus manos entre las mías y besé el dorso de ambas. – ere mi mejor amigo, mi familia, mi…

- Ness, detente.

- No puedo evitar verte como un hombre.

- Debes hacerlo. Evita pensar en ello. – Emmett estaba empezando a temblar, y me sentía culpable de ello. "lo eres."

- Emmett, crees que no me doy cuenta de las cosas? No soy idiota. Me di cuenta de cómo me miraste ésta mañana. Como miras a Rosalie.

- Yo no…

- No te pido nada ni te acuso de nada. Solo digo lo que veo y lo que siento. Sabes que amo a Jacob.

- Y que pasa con Fred? – dijo un poco más relajado. – ahora estás con él.

- Fred me trata como una mujer. Y le quiero mucho.

- Ness, volvamos a casa. – Emmett me soltó una mano y tiró de mí, con suavidad, atravesando el bosque. – creo que debes aclarar las cosas con Jacob y con Fred.

- Y no puedo irme y olvidarme de todo? Irme con Alice a París, como me sugirió.

- No, Ness. – dijo Emmett, empezando a reír.

- Te ríes de mí?

- Si.

- Genial. – dije con sarcasmo, pero sin poder evitar devolverle la sonrisa.

- Gracias por ser tan sincera conmigo. – se detuvo y ahora fue él quien me cogió de ambas manos. – y respecto a mi comportamiento de ésta mañana… me sorprendió darme cuenta de que te has convertido en una mujercita.

- Gracias, tío. – le di un beso en la mejilla y volvimos a caminar hacia la casa.

…………………………………………………………………………………………………….

Bueno, que os ha parecido?

Bueno, no se cuando podré volver a actualizar, pero almenos, hoy pongo un nuevo capítulo.

Nos leemos!!