Disclaimer: los personajes no me perteneces, ésta corta trama si.

Las frases en cursiva son conversaciones en la lejanía o telefónicas.

Lo que está escrito "entre comillas" son los pensamientos.

La historia está escrita desde el punto de vista de Renesmee Cullen Swan.

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Llegamos a la casa de mis abuelos tardando más tiempo de lo habitual, ya que mi padre había conducido bastante despacio, mientras hablábamos de cómo les había ido a él y a mi madre el viaje de vuelta a casa.

- Bueno, y…

- Jacob no está, pero tu amigo Fred está con Emmett. – dijo mi padre sin dejarme terminar de hablar.

- Gracias. – le di un beso en la mejilla y salí corriendo del coche, siguiendo el olor de la colonia de Fred y fui hacia el jardín, donde le encontré hablando con Emmett.

En cuanto me vieron, los dos se me quedaron mirando.

- Hola.

- Hola. – dijeron los dos.

- Emmett, me permites que hable con Fred en privado?

- Claro, estaré dentro.

- Gracias primo.

Cuando Emmett estuvo en la casa, cogí a Fred de la mano y empecé a caminar hasta que estuvimos alejados de la casa lo suficiente como para que ningún vampiro pudiera oírnos.

- Fred, necesito hablar contigo.

- Yo también, por eso fui a tu casa. Siento lo de anoche.

- No lo sientas. – le interrumpí, poniendo mi dedo índice sobre sus labios. – soy yo la que lo siente. Tenías razón.

Solté su mano y fui a sentarme sobre una roca que había cerca de nosotros. Debía decirle toda la verdad a Fred. Debía decirle que amaba a Jacob.

- Me gustas mucho, Fred.

- Pero no me quieres. – dijo sentándose a mi lado.

- No. Se que soy muy joven y que a mi edad no se suele sabes a quien se quiere, o quien te gusta, o quien es un capricho, pero se que no puedo vivir sin tener cerca de Jacob cada día.

- Tú de verdad tienes quince años?

- Porque me preguntas eso?

- Porque eres muy madura y tienes muy claras tus ideas. Y me cuentas la verdad porque no quieres hacerme daño. Eso no lo hace mucha gente.

- No me odias? – Fred estaba reaccionando bastante bien.

- No, aun me gustas más.

- Lo siento.

- No lo hagas. Sigues siendo mi mejor amiga? – le miré y vi que estaba sonriendo.

- Siempre que me quieras a tu lado.

- Siempre. – dijo abrazándome.

Le abracé con todas mis fuerzas. "No merezco ser amiga de alguien como Fred." Estuvimos un buen rato abrazados, hasta que me di cuenta de que alguien nos estaba observando.

- Jacob? – dije poniéndome en pie, mientras el enorme lobo de pelaje rojizo, que estaba escondido detrás de unos árboles, salía corriendo en dirección opuesta a la mía.

- Ness, que pasa?

- Tengo que irme, Fred. – dijo antes de salir corriendo hacia donde se había marchado el lobo.

Corrí hasta salir de Forks, incluso creo que pasé de largo seattle, siguiendo en todo momento a Jacob, que sabía perfectamente que le estaba siguiendo, y no le daba la gana de detenerse.

- Jacob, detente, solo quiero hablar contigo. – grité aun sin dejar de correr, pero ya estaba empezando a estar cansada.

Cansada, pero no de correr, sino de que pensar en que podía sucederle a Jacob para que no quisiera verme. Cansada de la impotencia que sentía por no poder estar a su lado para ayudarle, y arrepentida por haberle pegado y tratado como si no me importaran sus sentimientos. "Soy gilipollas."

Me detuve en seco al llegar a la orilla de un río. Era el cuarto que me había encontrado durante la persecución, pero ya no podía más. Me senté en el suelo, apoyando la espalda contra el tronco de un árbol, y me puse a llorar sin poder evitarlo. Me recosté en el suelo, acurrucada, en postura fetal, intentando respirar con más tranquilidad, ya que estaba empezando a respirar con dificultad.

"Tengo toda la culpa de lo que está sucediendo. Jacob me odia. Incluso yo me odio a mi misma. Merezco estar sola toda la vida."

- Renesmee?

Intenté abrir los ojos para ver de quien procedía la voz, pero no pude. La luz del sol y el dolor que sentía después de haberme pasado tantas horas llorando, sentía un enorme peso que me impedía abrir los ojos.

- Renesmee. Nessie, despierta, por favor. Estás bien?

Unas cálidas manos empezaron a recorrer mi cuerpo, moviendo mi cuerpo, intentando despertarme, pero seguí sin moverme.

- Dios mío, estas helada! Por favor, si no despiertas, me moriré.

El oír esas palabras y el tono de voz con que hablaba, logró que consiguiera abrir los ojos. Me encontré con los ojos de Jacob clavados en mí. Estaban rojos y me pareció ver una lágrima recorrer su mejilla.

- Nessie, estás bien?

- No. – dije incorporándome y abrazándome a Jacob, que correspondió mi abrazo de inmediato. – no estoy bien. No sabes cuanto siento haberte tratado tan mal últimamente, pero es que…

- Tranquila. Me preocupe mucho. No reaccionabas.

- Será porque llevo horas siguiéndote. – dije soltándole y poniéndome en pie. – en que narices pensabas al marcharte así?! – grité.

- No pensaba en nada.

- Eso se nota.

- Te vi con tu novio.

- Y? – dije poniéndome chula. "Maldito orgullo."

- Nada. No debí reaccionar así. Si tú eres feliz con él, yo también.

- Eres feliz al verme con otro chico? – "Ness que es lo que esperabas. Jacob solo es tu amigo. Que tu le ames no significa que él sienta lo mismo por ti."

- Yo…

- Cállate y escucha. Jacob, eres y siempre has sido uno de mis mejores amigos, pero hace unos mese que ya no te veo como un amigo.

- Ness, se que me he comportado como un capullo, pero puedo cambiar. – dijo cogiéndome de la mano. Su mirada reflejaba dolor, lo que me hizo darme cuenta de lo que él había entendido.

- Jacob, te equivocas. No te reprocho nada. – ahora era yo la que tenía sus manos entre las mías. – lo que intento decirte es que para mi eres más que un amigo. Te quiero.

- Yo también.

- No. Tú me quieres, pero yo te amo.

- Perdona?!

- Pues eso, que te amo. – dije ahora algo incómoda. Le había dejado flipando por mis palabras, y se le notaba en la cara.

- Pero Renesmee… solo tienes quince años, no…

- Entiendo. – le solté y me alejé unos pasos. – como tengo quince años no puedo saber si estoy enamorada o no. Pues se perfectamente que es lo que siento. Y lo que siento es que, cuando te marchas con la manada en alguna misión, el corazón me duele por no poder tenerte a mi lado, por no saber si estarás a salvo, por…

- Nessie, yo también te quiero mucho.

- Ya lo se.

- No, no lo sabes. – "como dice?" – no sabes que tus palabras me hacen la persona más feliz del mundo.

- Que dices?! – "Estoy flipando. A éste se le ha ido la olla." No podía ser verdad lo que estaba oyendo. No, Jacob no me ama. No me lo creo. – no tienes que mentirme para no rechazarme.

- Sabes que nunca te he mentido. Cuando te vi el día del baile, con el tal Fred, me dieron ganas de molerle a palos. Y cuando te pidió que fueras su novia… y cuando os marchasteis a Seattle…y hoy, en el bosque…

- Pero Jacob, si tu me amaras, mi padre te habría matado.

- Las cosas no son como crees. Tú ya sabes lo que es la imprimación.

- Si, Quil me lo contó un día que le vi en la playa con Claire. – "un momento, un momento, que me está queriendo decir?" – me estás contando que te has imprimado de mí?

No me respondió, simplemente agachó la cabeza, desviando la mirada de mí. Me sorprendía ver a Jacob así. Un chico tan grande pareciendo tan pequeño…

- Jacob, esto que siento por ti es a causa de la imprimación?

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Que os ha parecido? Espero que os vaya gustando. La cosa se complica un poco entre la parejita, pero bueno. Todo llegará a buen puerto.

Espero vuestras opiniones.