Disclaimer: los personajes no me perteneces, ésta corta trama si.

Las frases en cursiva son conversaciones en la lejanía o telefónicas.

Lo que está escrito "entre comillas" son los pensamientos.

La historia está escrita desde el punto de vista de Renesmee Cullen Swan.

…………………………………………………………………………………………………….

10. Confirmando lo evidente.

- Ness, creo que he oído algo. – dijo Jacob sin abandonar mis labios.

- No me jodas!

- Ya lo estoy haciendo. – dijo sonriendo.

- Ya sabes lo que quiero decir. De verdad oyes algo?

- Si.

- Mierda.

Quería detenerme y esconderme, pero mi cuerpo seguía actuando por si solo. Sentía que estaba llegando al orgasmo, y tuve que ahogar un grito mordiéndome el brazo. Si había alguien cerca, no deseaba que me oyera. Sentía la agitada respiración de Jacob en mi cuello, logrando que el bello se me erizara.

Jacob me quitó suavemente de encima de él y me sentó a su lado. Me tumbó con delicadeza en el asiento y se puso sobre mí. Yo también estaba empezando a oír algo y noté como Jacob me iba subiendo las braguitas y yo le fui subiendo los pantalones, mientras nos besábamos.

Seguimos besándonos hasta que oímos unos golpecitos en una de las ventanillas del coche. Intenté hacerme la sorda y rodeé el cuello de Jacob con mis brazos, evitando que se alejara de mí.

Los golpecitos cada vez eran más insistentes y, al final, tuvimos que detenernos y mirar quien era. "Es que están todos empeñados en entrometerse?"

Bajé la ventanilla que estaba a mi lado, mientras me sentaba bien, con Jacob a mi lado.

- Ness, todos te están buscando. – dijo Emmett.

- Todos?

- Alice no te encontró en casa de Jacob y, como no vio el coche, se preocupó. Suerte que he llegado el primero. – dijo guiñándome un ojo. - Ahora, Carlisle, Esme, Jasper, Alice y yo te estábamos buscando.

- Y no son los únicos. "mierda."

Mi padre apareció tras Emmett, con mi madre a su lado. "Que narices hacen ellos aquí?"

- Hemos decidido cambiar de universidad. Ahora iremos a la misma que tú. – dijo mi padre con total tranquilidad. Demasiada tranquilidad.

"No me gusta nada su tono de voz. No presagia nada bueno."

- Tienes toda la razón. Tenéis muchas cosas que contar. Emmett, vuelve a casa.

- Si. – dijo aliviado, saliendo corriendo del lugar.

- Cobarde! – grité a través de la ventanilla, recibiendo una mirada de reprobación por parte de mi madre.

- Salid del coche. – dijo con un tono de voz tan serio, que incluso me sorprendió. Nunca la había visto tan enfadada.

- Mamá…

- Salid del coche. – repitió.

Jacob me sonrió levemente, obviamente intentando tranquilizarme, y ambos salimos del coche. Mis padres comenzaron a caminar a través del bosque y Jacob y yo les seguimos. Intentaba no pensar en nada en ese momento, pero los nervios pudieron conmigo. Cogí a Jacob de la mano, pero él me soltó de la mano y rodeó mi cintura con su brazo.

Un rugido salió de la garganta de mi padre, pero la cosa no llegó a más.

Llegamos a un claro, donde mis padres se detuvieron y se volvieron hacia nosotros. Se nos quedaron mirando unos minutos, que fueron bastante tensos, al menos para mí. Me fijé en que los ojos de mi madre eran negros como el carbón, mientras que los de mi padre eran dorados como siempre, lo cual me extrañó bastante. Creía que sería él el que estaría enfadado.

- No estoy enfadado. Solo quiero una explicación. – dijo. Hablaba en un susurro apenas audible.

- Yo si lo estoy. – gruñó mi madre. "se nota." – Jacob, como has podido?! Es mi hija… - el dolor que destilaba su voz me dolió incluso a mí. – Sabía que podría suceder algún día, pero podrías haberlo echo de otra forma.

Me alejé un poco de Jacob y fui hacia mi madre, que retrocedió un par de pasos.

- Mamá, deja que te lo explique.

Mientras, mi padre nos miraba en silencio, acercándose a Jacob.

- Creo que la cosa ha quedado clara.

- No. Tú crees que lo que piensas es verdad, mientras que las cosas son muy distintas. – cogí las manos de mi madre y las puse sobre mis mejillas. – mamá, hace más de un año que me enamoré locamente de Jacob. Decidí contarle lo que sentía por él. Jacob me dijo que también me amaba, lo cual me hizo inmensamente feliz, pero también me dijo que no podía haber nada entre nosotros porque yo era demasiado joven.

- Que?! – exclamó sorprendida, lo que me dolió un poco.

- Mamá, es que no lo entiendes? Jacob te quiere demasiado como para querer dañarte lo más mínimo. Eres su mejor amiga. – dije besando las palmas de sus manos. - Además, en teoría, ya soy mayor de edad.

- Ya, pero… os habéis acostado? – dijo un poco dubitativa.

- Yo fui a buscar a Jacob a la playa y… bueno…

- En la playa también?! – ahora había sido mi padre el que había hablado. Me volví para mirarle y me fijé en sus ojos. Ahora sí que eran negros como el carbón.

"Mierda, mierda, mierda."

- Esa boca!

- Pero si no he hablado! – me defendí, aunque fuera inútilmente.

- Como si lo hubieras echo.

Cerré los ojos, cogí aire y hablé de nuevo un poco más calmada.

- La cuestión es que Jacob ni siquiera había querido besarme hasta que no fuera una adulta. Yo fui a por él. Le amo, y él a mí. Y punto final! – dije con una energía excesiva.

Sentí las manos de mi madre en mis hombros, levanté la vista hasta mirarle a los ojos y sonreí al ver que habían recuperado el tono dorado que tanto me gustaban. Me abracé a ella con fuerza, deseando que correspondiera a mi abrazo, lo cual sucedió al instante. "Te quiero."

- Renesmee…

Abracé a mi madre con más fuerza aun cuando oí la voz de mi padre a mis espaldas.

- Renesmee… - insistió.

"No quiero hablar más."

- Perdóname.

"No."

- Porque?

"No hay nada que perdonar. Solo os preocupáis por mí. Papá, sabes que siempre he querido a Jacob, no se porque te sorprendes ahora."

- Soy tu padre, tengo que protegerte.

"No es necesario. Simplemente, respeta mi decisión."

- Lo haré.

"Te quiero."

Mi padre se unió al abrazo y nos quedamos un buen rato así, abrazados los tres, bajo la atenta mirada de Jacob. Le miré de reojo y le vi sonreír. "Cada vez le amo más."

- Solo te pido que no pienses en ello en mi presencia. – dijo mi padre en un susurro. – por favor.

- No te prometo nada, papá. Aunque lo intentaré.

- Volvamos a casa.

Tanto mi padre como mi madre me cogieron de la mano y nos dirigimos al coche.

- No vienes, Black? – sonreí ante las palabras de mi padre. Por lo menos no iba a intentar mantenerme alejada de mi Jacob.

Él comprendía la situación, aunque como padre fingía odiar al que, a partir de ese momento, se convirtió en mi novio. Rosalie, aunque había ayudado a Jacob a acercarse a mí, alejando a Fred, fue bastante reacia a mi noviazgo con Jake, aunque me daba absolutamente igual. Yo amaba a Jacob y eso era lo único importante.

Acabé la universidad en compañía de Jasper, que estudió filosofía conmigo durante los cuatro años de la carrera. Jacob me visitaba cada día y estaba a mi lado mientras hacía los trabajos de clase, bajo la atenta mirada de Rosalie, mientras que Emmett intentaba distraerla, lo cual me distraía a mí también. Entonces, Rosalie regañaba a Emmett porque lograba distraerme de mi estudio con sus payasadas, pero a mi me encantaba. Me lo paso muy bien con Emmett a mi lado.

Emmett seguía siendo mi confidente. El único que conocía todos mis pensamientos, incluso los que conseguía esconderle a mi padre. Los domingos, siempre pasábamos el día fuera, solos los dos. Nos íbamos de excursión, al cine, a ver un partido de fútbol o baloncesto, o a algún salón de videojuegos. A cualquier lugar. Era nuestro día.

Él también había empezado a contarme sus cosas. Era agradable tener a alguien con quien podías hablar de todo, sin miedo a ser juzgada.

Hay tres cosas en la vida que nadie puede discutir. El agua moja, el cielo es azul, y yo soy la persona más afortunada y feliz del mundo.

…………………………………………………………………………………………………….

Otra etapa terminó.

Gracias a todas por leerme y por pedirme que continuara. De momento, la cosa se queda aquí.

Ya sabéis que podéis comunicaros conmigo para cualquier cosa.

Y ahora, voy a hacerme propaganda.

Como ya terminé ésta, voy a empezar a colgar una nueva historia Jacob/Renesmee. Seguramente se titulará DESTINO, y espero que os guste. También, muy pronto, empezaré a colgar una historia Edward/Bella, en la que son humanos. Se llamará LA VECINA DE AL LADO. Que también espero y deseo que os parezca digna de ser leída.

Espero que todo os vaya muy bien a todas.

Besos…

Livia Scofield Miller.