Enamorado de mi Mejor Amiga
Por: Milaah
Disclammer: Como dije antes, los personajes de CardCaptors no me pertenecen, les pertenecen a las CLAMP. Lo hago por diversión y no me pagan por hacerlo.
Capitulo 1: Una agitada lección de matemática
Miércoles en la noche, habitación de Sakura… 2 días para la lección de matemática.
Lo primero que hizo al llegar a su casa fue marcar con marcador rosado el día viernes en su calendario. Quedó fija mirando el círculo que dibujó alrededor del cuadro en su calendario, dejó escapar su suspiro y una sonrisa. Ese día, Shaoran se había ofrecido para ayudarla con matemática. Se acercó a su escritorio para dejar el marcador dentro de una de las gavetas, cuando su celular empezó a sonar.
-Es un mensaje…- susurraba al ver la pantalla del pequeño aparato- Es de Tommy…- decía abriéndolo.
-¿Ya marcaste el viernes en tu calendario, verdad?- era lo que se leía en el mensaje.
-Como me conoces Tomoyo…- le respondía al SMS que le mandó su amiga.
-Y supongo que lo hiciste con el marcador rosado con escarcha- volvía a enviar un mensaje su amiga.
-¿Cómo lo adivinaste?- preguntaba la castaña algo sonrojada al leer aquel texto, ella sabia exactamente porque se lo decía, y es que Tomoyo la conoce tan bien
-Porque siempre lo usas para ocasiones especiales mi querida Sakurita-
Bingo, se lo dijo, ¡Claro que sabia porque se lo decía! Sentía su rostro arder por el sonrojo, si era cierto, usaba ese marcador para marcar "las ocasiones especiales" como le había dicho Tomoyo. Por ejemplo, la vez que tuvo su primera cita. Bueno, es que no siempre tu mejor amigo se ofrece a ayudarte en matemática, estar con el unas tres horas tratando de entender los problemas algebraicos, así podrá estar cerca de él cuando le esté explicando, y… ¡YA BASTA SAKURA! Él era su mejor amigo, no podía estar pensando así de él. A decir verdad hasta ahora no había pensado nada malo pero si seguía… Suspiró, ¿Por qué Tomoyo siempre que hacia esa clase de comentarios la ponía así? Lo mejor seria que se fuera a dormir, ya era algo tarde…
Jueves en la tarde, camino de vuelta a casa… 1 día para la lección de matemática.
-Y bien, ¿Ya escogiste lo que te vas a poner en tu cita?- preguntaba Tomoyo a su amiga.
-¡Tomoyo!- le regañaba Sakura complemente roja- No es una cita, ¿Cuántas veces te lo he dicho? Solo me va a ayudar con matemática eso es todo- se excusaba la castaña.
-Esta bien, ¿Qué te vas a poner entonces?-
-La verdad es que no se… ¿Qué seria mejor una falda o un pantalón? Creo que lo mejor seria que me pusiera…- no continuó por Tomoyo se estaba riendo- ¿Puedo saber de que te ríes?- preguntaba en un tono algo irónico y confundida al mismo tiempo.
-Sakurita, Sakurita, Sakurita…- repetía su nombre para después suspirar y reír otro tanto- Si te preocupas tanto por lo que te vas a poner es porque sabes que es un cita-
-¡TOMOYO!- la regañaba por enésima vez en el día la joven Kinomoto.
Viernes a las 2 de la tarde, salida de la preparatoria… dos horas para la lección de matemática.
-Entonces nos vemos en la entrada de la biblioteca a las cuatro- decía a manera de despedida.
-Claro- afirmaba el ambarino al verla salir corriendo por las calles agitando su mano y gritando un "Adiós". Luego de que la vio desaparecer en un esquina suspiró, al la final no pudo preguntarle…
Lo perdió de vista cuando dobló en la esquina, después suspiró. Se aferró a sus libros y cambio su paso apresurado por uno mas calmado, en realidad no sabia por que se había echado a correr pero… ¿Qué mas daba? Mantuvo la vista clavada en el piso sin razón alguna durante todo el trayecto. Antes de darse cuenta ya estaba frente a la entrada de la casa amarilla a la cual llamaba hogar. Abrió la puerta y entró quitándose los zapatos, se colocó un par de pantuflas rosadas y anunció su presencia en la residencia.
-Hasta que al fin llegaste… Monstruo - le decía una voz en tono burlón desde la sala.
-¡Ya te dije que no soy ningún monstruo!- le regañaba alzando su puño mientras un vena brotaba por su frente.
-Claro que lo eres, los monstruos siempre llegan tarde a todas partes…-
-Yo no llego tarde a…- luego miró sobre la cabeza de su hermano y vio el reloj sobre esta, su expresión de enojo cambio a sorpresa y de sorpresa a inquietud - ¡Se me va a hacer tarde!- exclamaba subiendo rápidamente las escaleras para luego encerrarse en el baño.
Era cierto, ya eran las tres de la tarde y si no se apuraba seguramente haría esperar a Shaoran.
Para su suerte, logró bañarse en veinte minutos saliendo envuelta con una toalla del baño a las tres y veinte. Secó su cabello y se colocó la ropa.
-Tres y media, perfecto- pensaba la joven Kinomoto- aun tengo tiempo de maquillarme-
Se posó frente al espejo de la peinadora y se dispuso a aplicar polvo compacto el su rostro. Luego de terminar con la mota, se dedicó a delinear sus ojos con un lápiz negro. Después procedió a pintar sus labios con un gloss de fresa. Decidió no maquillarse más, sabia que a Shaoran le gustaba verla natural… ¡Pero que cosas pensaba! Se decía a si misma sonrojándose, ¿Cómo podía estar pensando en eso?
Se alejó un poco del espejo para contemplarse. Traía una falda de jean que llegaba hasta la mitad de sus muslos, y una camisa blanca de botones que tenia desabrochada hasta el punto que se pudiera ver el inicio de su busto, con un vuelo en lo que seria el cuello de la camisa y un tanto ajustada.
Dirigió su mirada a la base de su pierna izquierda al sentir algo que la acariciaba.
-Kero, me haces cosquillas- decía inclinándose con su mano apoyada en una rodilla y con la otra acariciaba el pelaje dorado de su gato.
- Sabes… Hoy Shaoran me va a ayudar con matemática- continuaba a lo que su gato gruñó ante la mención del chico, Sakura lo notó y aunque le pareciera algo raro hablar con su gato lo regañó:
- Oye Kero, no fue su culpa que te pisara el otro día la cola porque te le atravesaste en su camino- el gato levantó la mirada a su dueña y al parecer inconforme con lo que le dijo se retiró a la cama dispuesta para él que se encontraba al lado de la de su dueña.
Sakura le echó una ultima mirada a la habitación asegurándose de que no se le quedara nada y cerró la puerta. Bajó cautelosa por las escaleras tratando de que su hermano no la percibiera para no tener que darle una explicación.
-¿A dónde vas monstruo?- una voz en la cocina la detuvo, bien su plan no había funcionado, pasemos al plan B…
-¡Ya te dije que no soy un monstro!- evadir el tema.
-Aun no me respondes- Plan B, arruinado. ¿Acaso había un plan C?
-A la biblioteca- Verdades a medias, si esa era una posible salida sin una explicación completa. Se dio media vuelta y se dispuso a salir cuando la voz de su hermano la detuvo nuevamente a mitad del pasillo.
-¿Vas con Tomoyo a la biblioteca?- indagaba Toya. Se le crisparon los pelos de la espalda, sigamos con lo de las verdades a medias.
-No- respondía un tanto cohibida mientras continuaba su marcha por el pasillo.
-¿Entonces con quien vas?- volvía a detener su paso. Ya las verdades a medias no resultarían, se le estaban acabando las letras del abecedario y si le mentía enseguida se daría cuenta. Miró que la salida ya estaba frente a ella, colocó sus zapatos en sus pies, se dirigió a la puerta, giró a manilla y antes de salir respondió a la pregunta de su hermano.
-¡Con Shaoran!- gritaba antes de dar un portazo sabiendo la reacción de su hermano ante la mención del nombre.
-¡Ni se…!- dejaba la amenaza en el aire al oír aquel estrepitoso ruido. Suspiró resignado y volvió a dentro de la cocina para continuar con la labor que minutos antes se encargaba de hacer.
-Estuvo cerca…-pensaba aliviada la joven Kinomoto, sabia que después tendría que darle una explicación mas extensa. Pero aunque sea se había ahorrado el regaño por parte de su hermano al estar sola con el "mocoso", como lo solía llamar. Estaba tan abstraída en su mundo que no se fijó por donde iba y tropezó con alguien que transitaba en sentido contrario.
-Lo siento mucho- se disculpaba sin alzar su vista.
-Si sigues así te vas a perder- le decía con una voz profunda y un tanto seductora el transeúnte con que el que se había estrellado. Alzó su vista inmediatamente y chocó con dos orbes ámbares que la miraban con una sonrisa.
-¿Shaoran?- preguntaba algo desconcertada- No esperaba verte aquí, es decir nos íbamos a ver en la biblioteca pero… -callaba aun mas desconcertada y con cierta inocencia agregó- la biblioteca esta hacia el otro lado- terminaba apuntando en la dirección contraria hacia donde él castaño caminaba.
-Bueno…- murmuraba sonrojándose- Pensaba en ir a buscarte pero al parecer ya es algo tarde para eso…- decía sobando su nuca y con una sonrisa un tanto apenada en sus labios.
-¿Enserio?- Shaoran asistió- Muchas gracias- le respondía con una sincera sonrisa la oji-verde y se ponía nuevamente en marcha- Ven vamos a la biblioteca-
-Claro- decía colocándose a su lado para ir juntos a la biblioteca.
Todo el camino lo hicieron en total silencio, al parecer no era incomodo para ninguno de los dos. Sakura iba sumisa en su mundo, mientras que Shaoran la observaba por el rabillo del ojo con las manos en sus bolsillos.
Al llegar, se consiguieron con un pequeño obstáculo: No había cubículos libres.
Fueron quince minutos donde ambos buscaron por separado. Shaoran ya se empezaba a exasperar cuando logró ver que Sakura había conseguido uno. Estaba parada en la entrada de este apoyada en el marco esperando a que los que estaban adentro terminaran de recoger.
-Arigatou- les agradecía la joven Kinomoto con una pequeña reverencia.
-No hay problema- le decía uno de los dos jóvenes con una sonrisa coqueta en los labios.
-Estamos a tu orden- decía el otro con el mismo gesto de su acompañante para luego voltear hacia el chico que se aproximaba.
Aquel joven tragó grueso al ver la mirada fulminante de Shaoran sobre las cabezas de ambos, gesto que no fue captado por Sakura. Los dos chicos que acababan de salir del cubículo salieron disparados, algo que extraño a la castaña. Volteo a ver a Shaoran quien le dedicaba una linda sonrisa y la invitaba a pasar.
Cuando ambos estuvieron dentro Sakura todavía seguía con el desconcierto de lo que había pasado hace segundos.
-¿Qué mosca les habrá picado?- le preguntaba mientras tomaba asiento.
-La verdad no lo sé- se hacia el inocente con una sonrisa picara y de victoria en el rostro, cosa que extrañó aun más a Sakura pero lo dejó pasar. Acto seguido tomó asiento al lado de su amiga y se dispuso a empezar con su explicación.
La oji-verde estaba flotando alto en una nube con su compañero tan cerca de ella. Se dejaba embriagar por el aroma de la colonia de Shaoran. Disfrutaba cada segundo de la gruesa pero pasible voz del joven Li. De vez en cuando lo miraba de reojo para ver su rostro completamente concentrado en lo que decía. Ella no entendía nada solo dejaba que el sonido de su voz invadiera sus oídos y así poder disfrutarla. El calor y la seguridad que le trasmitía al estar tan cerca la estaba volviendo loca de repente…
-Entonces ahora hazlo tu- le decía su amigo ofreciéndole el lápiz para que resolviera la ecuación que tenia en frente.
Abrió sus ojos como dos platos cuando vio la cantidad de símbolos y números que en su vida había creído ver. Luego sonrojada volteo a ver a Shaoran quien estaba esperando a que empezara a resolver el ejercicio.
-Bueno… Shao yo…- se excusaba ella avergonzada por no haber prestado la más mínima atención a la explicación que le había dado su amigo.
-¿Qué voy a hacer contigo Sakurita?- decía mientras ponía lo ojos en blanco divertido. Volvió nuevamente a la hoja para explicarle otra vez.
Así trascurrió el tiempo hasta que se hicieron las cinco y media de la tarde. Para esa hora, ya Sakura entendía y podía realizar los ejercicios con cierta "facilidad". Luego de comprobar que podía hacerlo ella sola, ambos se propusieron a hacer la tarea. Una hora después y todos los ejercicios fueron realizados de manera correcta y sin error alguno.
A la oji-verde se le iluminaron los ojos cuando comparó sus resultados con los de Shaoran y todos eran exactamente iguales. No pudo reprimir un grito de alegría y lanzarse sobre la silla donde estaba su amigo para agradecerle.
-¡Muchas gracias!- le decía mientras ahorcaba a su amigo.
-De...de nad...da- se ahogaba el joven chino, enseguida Sakura lo soltó dejándolo recuperar el color de su cara.
-Gomen…- se disculpaba bajando la cabeza, a esto Shaoran respondió con una sonrisa.
-No te preocupes- le decía poniéndose de pie para darle su bolso con todas las cosas ya recogidas. En ese momento pareció recordar algo…
-Oye ¿Me ayudas a buscar un libro?- le pedía la castaña.
-Claro- le decía para que le luego ella dijera el titulo del libro y ambos fueran a la búsqueda del mismo.
Estuvo un buen rato buscando entre los estantes el dichoso libro hasta que lo pudo localizar en la parte más baja de uno. Se agachó hasta el punto donde su mano llegase a tomar el libro y luego volvió a su posición normal con el objeto entre las manos. Lo siguiente: conseguir a Sakura. Eso no fue un gran reto, estaba a unos dos estantes de donde el se encontraba.
Lo que pasó a continuación cambiaria muchas cosas a partir de ese momento…
En ese momento, el joven Li comprendió que hubiera y no hubiera son solo opciones que jamás llegarían.
Si no se hubiera embelesado viendo a Sakura, hubiera visto el carrito con libros.
Si no hubiera tropezado con aquel carrito, no hubiera caído junto con él, los libros y Sakura.
Si no hubiera caído sobre Sakura, no hubiera tan poca distancia entre sus rostros.
Si no hubiera sido por la poca distancia entre sus rostro, se hubiera percatado que aun tenia el libro en una mano.
Si se hubiera notado que estaba apoyado sobre el libro, no hubiera resbalado.
Si no hubiera resbalado… ¿Qué no hubiera pasado?
En ese momento sus labios estaban unidos, y ambos castaños súbitamente sonrojados. Ninguno se movía. En un impulso, Sakura colocó sus manos en la nuca de él al mismo tiempo que cerraba los ojos, dándole así rienda suelta a las hormonas del joven Li.
La razón de Shaoran no pudo más que los impulsos adolescentes. Empezó a besar los labios de ella con deseo. Posó la mano de su brazo libre en la cintura de ella y se apoyaba con el codo del otro brazo en el suelo para no aplastarla. Ella respondía con igual intensidad el beso y las caricias. La posición se le empezaba a incomodarle. En un movimiento rápido pero sutil y delicado hizo que ambos rodaran hacia un lado quedando Sakura sobre él.
Ambos habían olvidado que se decían mejores amigos, para ellos en ese momento eso era lo de menos. Disfrutaban de los labios del otro como el más dulce de los néctares. Ella suspiró entre el beso lo que provocó que las hormonas de Shaoran se avivaran aun más pidiendo profundizar el beso.
Pero como todo lo bueno tiene que acabar…
-Ejem- tocia la bibliotecaria, volviéndolos a ambos a la realidad.
La joven Kinomoto reaccionó enseguida al oír el tacón de la mujer golpear varias veces el piso en señal de molestia. El ambarino estaba aturdido pero enseguida comprendió la situación al ver a la bibliotecaria con los brazos cruzados y una expresión de molestia y reproche.
Los dos castaños estaban sumamente apenados y sonrojados.
-Lo sentimos- se disculpaba Sakura al ver que Shaoran aun no salía de su aturdimiento. La bibliotecaria bufó molesta y luego volvió a irse.
Sakura miraba fijamente el suelo mientras sentía como él se paraba a sus espaldas. Al tener clavada la vista en el suelo pudo ver que el libro que estaba buscando estaba a su alcance entre aquel desastre. Lo tomó al mismo tiempo que tomaba su bolso sin voltearse. No tenia suficiente valentía como para poder volver su cara a ver a Shaoran. Luego de que parte de su voz había vuelto a su garganta y comprobó que sus piernas reaccionarían en el momento que decidiera que era hora de echar a correr decidió hablar.
-Mu… muchas gracias por a…ayudarme a buscar el libro- murmuraba sumamente rápido mientras daba unos cuantos pasos hacia la salida- Nos vemos después- terminaba antes de salir corriendo de la biblioteca con la vergüenza y el sonrojo pintados en la cara.
Bien hecho
Su conciencia le aplaudía sarcásticamente. Estaba que quería caerse a golpes él mismo hasta dejarse inconsciente por la semejante estupidez que había cometido. Sus pies permanecían inmóviles al suelo, al parecer aun no recordaba como caminar. Lo había arruinado todo con algo que no quería hacer, o inconscientemente si quería hacer…
¡El punto es que la besaste Li Shaoran!
Había besado a su mejor amiga. Todo por culpa de su embelesamiento constante, sus hormonas, y su falta de autocontrol. Lo peor del caso es que no pudo resistirse en lo más mínimo. ¡Un maldito accidente! ¿Se habría enojado?
¿Qué clase de pregunta es esa? ¡Obviamente si!
Es increíble lo mucho que puedes llegar a odiar a tu conciencia en momento así… Y eso era exactamente lo que el joven chino estaba haciendo con la suya. Como desearía tenerla al frente, para poder descargar toda la rabia y la impotencia que tenia dentro contra ella. Pero eso no iba al caso, con ese accidente pudo perder su amistad con Sakura.
¿Pudiste o ya lo hiciste? ¿O es que acaso no viste como se marchó corriendo?
Definitivamente Shaoran Li odiaba a su conciencia y la razón que esta tenia…
A unas cuadras de la biblioteca, una castaña iba con la vista pegada al suelo y abrazada a sus libros. Sakura estaba sonrojada hasta el tope pensando, y tratando de asimilar todo lo que había pasado solo minutos antes.
Simple, besaste a tu MEJOR AMIGO.
¿Por qué su conciencia tenia que ser tan directa? Pero era cierto, era exactamente lo que había echo. Recapituló todos los sucesos tratando de entender ¡Que demonios había pasado!
¿Necesitas ayuda? Muy bien, eso es fácil. Estabas buscando el libro, Shaoran se tropezó gracias carrito de libros que dejaste en medio del pasillo cuando buscabas tu dichoso libro, luego él se resbaló gracias nuevamente a tu dichoso libro, y por supuesto, cuando lo tuviste encima de ti ¿Qué hiciste? Lo impulsaste a que te besara atrayéndolo aun mas hacia ti ¿Ya recuerdas o quieres que siga?
Estaba ruborizada hasta el tope, la vocecita en su cabeza decía la pura verdad. Ella había sido la causante de todo eso, por dejar el carrito en medio del pasillo el se tropezó, además fue ella quien había echo que la besara. Un simple impulso, un impulso que todavía la tenia confundida. Y aun no sabia qué sentía respecto al beso.
¿Todavía no tienes suficiente o quieres que te recuerde como suspirarte de placer durante el beso?
Su conciencia estaba siendo muy dura con ella pero tenia la razón. Le había encantado el beso, lo había disfrutado hasta el ultimo segundo. Sentía su cara arder ante aquella confesión que acaba de hacerse. ¿Cómo podía estar pensando así de eso? ¿Cómo podía pensar que le encanto el beso?
¿A quien tratas de engañar…?
Era cierto, ¡Todo era cierto! ¡¿Alguien quería explicarle que era lo que estaba pasando allí?!
Antes de poder darse cuenta de todo lo que había caminado estando en la luna, ya estaba frente a la parada y con el autobús esperando por ella.
-¿Va a subir, señorita?- preguntaba cordialmente el recolector del bus.
Ella asistió apenada por su ausencia y acto seguido estaba sentada al final del aquel medio de transporte con la vista perdida en la ventana. Estaba completamente sumisa en su mundo que apenas pudo oír la voz de la persona que se sentaba a su lado.
-Disculpe, pero esta es la última parada, ¿hacia donde se dirige?- le decía la voz proveniente de su compañero de asiento.
-¿Ultima parada…?- murmuraba para si misma un tanto pensativa hasta caer en la realidad-¡La ultima parada!- exclama parándose de un brinco- Muchas gracias, aquí me bajo- decía con una sonrisa para mantener su actitud de siempre a su compañero quien también pretendía bajarse ahí.
Con su bolso en la espalda y los libros entre sus brazos, se dispuso a caminar desde donde el bus la había dejado hasta la casa de Tomoyo donde tenia pensado pasar la noche.
-Oh no...- musitaba para si misma- ¡olvide avisar que pasaría la noche en casa de Tomoyo!-
No es que no la dejasen, solamente que no quería preocupar a su padre por olvidar comentárselo. En ese momento su celular sonó avisando que tenía un mensaje nuevo.
-¿Dónde te metiste monstruo? ¿No estarás en el departamento del mocoso, verdad? Por que si es así…- Era su hermano, ¡que oportuno! Y con una evidente amenaza incluida en el mensaje que acababa de mandarle. Suspiró resignada, se apresuró a escribirle una respuesta antes de que cometiera una barbaridad.
-No te preocupes hermano- empezaba a escribir- estoy bien, no estoy en el departamento de Shaoran- presionaba las teclas mientras se ruborizaba- Voy a casa de Tomoyo, voy a pasar la noche ahí. Perdón por no avisar antes, se me había pasado- se excusaba para luego darle a "enviar"
-Mas te vale, te cuidas y nos vemos después, monstruo…- el mensaje de vuelta llegó enseguida, volvió a suspirar con resignación y guardó el aparato en su bolsillo.
Alzó la vista, ya estaba frente a la mansión Daidouji. Tocó el timbre y al otro lado del intercomunicador contestó la heredera de la compañía de juguetes.
-¿Tommy? Soy yo Sakura- se anunciaba.
-¡Sakura! Que bueno que llegaste, enseguida te abro- segundos después de escuchar esto, las puertas de hierro se abrieron dándole paso. Se encontraba frente a la puerta principal de madera, cuando de ella salió Tomoyo.
-¡Hola!- exclama ella, enseguida notó el estado anímico de su mejor amigo- Sakura ¿Qué ocurre? ¿Paso algo malo?-preguntaba con un deje de preocupación. Vio como Sakura negaba con la cabeza lentamente con la vista perdida en algún lado de los rosales que se encontraban cerca de ellas.
-¿Paso algo con… Shaoran?- al escuchar este nombre, enseguida posó sus ojos en los de la amatista, y de ahí a sus pies con el rostro pintado de rojo gracias al recuerdo que acaba de pasar por su mente.
No había que ser muy observador para notar que a la menor de los Kinomoto le ocurría algo. Tomoyo sonrió para sus adentros al saber que la causa de todo esto era el joven Li. Tomó de la mano a su amiga y la arrastró hasta dentro de la casa.
La amatista pidió a una de las criadas dos tazas de te y que las llevara a su habitación. Nuevamente arrastró a su amiga, esta vez a su habitación. En su recamara, ya ambas traían puesta un pijama, había un silencio incomodo para Sakura. Ese silencio dejaba su mente libre para pensar y en lo único que tenia en la mente era el incidente de aquella tarde. Por ser el solitario pensamiento que pasaba por su cabeza, constantemente su rostro se ruborizaba.
No se dio cuenta en que momento, pero ya tenia en frente una taza de te que le ofrecía su amiga con una cálida sonrisa. Ella la tomó devolviéndole el gesto y le dio un pequeño sorbo.
-Y bien ¿No piensas contarme que pasó con Shaoran?- preguntaba tomando un poco de te la joven Daidouji.
-No ha pasó nada- mentía para zafarse del posible relato que tendría por delante.
-A mi no me engañas Sakura Kinomoto- decía su amiga colocando el te en la mesa- Quiero que me cuentes en este mismo instante todo lo que paso entre ustedes esta tarde-
Sakura suspiró con fastidio y resignación, al mismo tiempo que el sonrojo se hacia presente en sus mejillas. Esta seria una larga noche.
Desde que salió de la biblioteca, un solo lugar había cruzado su mente. El templo Tsukimine… Siempre que necesitaba escapar del mundo y de sus preocupaciones, iba, se sentaba en una de las ramas de los arboles que rodeaba el estanque que usaban para predecir, y pasaba ahí horas, apoyado en el tronco del árbol contemplando el reflejo de la laguna o simplemente con los ojos cerrados sintiendo la brisa.
No se movía de ahí, no se inmutaba antes nada. Llevaba ya tiempo sentado ahí, el reflejo que se distinguía en el lago era la luna llena.
Sus visitas cada vez eran mas frecuentes, cada vez mas necesitaba liberar lo que oprimía su pecho. Aquel lugar era perfecto para aquello, la paz, la calma, la tranquilidad, y el silencio le ayudaban.
Tenia los ojos cerrados, sintió unos pasos en el muelle debajo de el. Luego una voz hizo que abriera los ojos.
-¿De nuevo esa chica?- preguntaba la mujer que estaba a la base del árbol.
-¿Tan obvio soy?- respondía con una pregunta teniendo intensiones de bajar.
-No- le decía la mujer con una sonrisa al verlo descender del árbol- Simplemente, cada vez que vienes aquí ella está involucrada-
Suspiró resignado para ver a quien tenia en frente. Era mucho mayor que él, pero la consideraba una gran amiga. Ojos oscuros, tez blanca, alta, cabello rojizo, y una presencia misteriosa. Ella era la hija del dueño del templo que frecuentaba. Volvió a suspirar y ella le hizo una seña para que ambos se sentaran a la orilla del muelle. Al parecer, pasarían un buen rato hablando…
Continuara…
Notas de Autora: Hola a todos!! Aquí esta el primer capitulo, espero que les haya gustado el beso. Creo que me adelante demasiado para poner algo así pero no pude resistirme!! Además a partir de eso se va a desatar toda la historia! Pobrecitos, la voz de la conciencia puede llegar a ser dura. Eso seria exactamente lo que yo les diría! XD Si yo soy así… Supongo que saben quien es la mujer con la que habla Shaoran, creo que es muy obvio pero para los que aun no saben (que dudo que haya quien no lo sepa) podrán saber quien es en el próximo capitulo! Se me paso decirlo, tengo planeado publicar una vez a la semana, así que espero y aspiro verlos una vez a la semana sin falta!
Como siempre, comentarios, dudas, sugerencias, Shaoran-kun y demás son bien recibidos. Solo hay que hacer click en el botón con letras verdes de abajo! ^^
Minna Arigatou por sus reviews!! Aquí están las respuestas a todos!
Albitta92- En realidad no es mi primer fic `^^ he escrito otros, pero gracias por el apoyo de verdad!! Me encanta que te parezca que voy bien, espero que te guste este capitulo! Saludos!
Anais-Lovely-Angel- Estoy feliz porque te haya gustado la introducción! Muchas gracias por el reviews, aquí te dejo el primer capitulo espero que lo disfrutes! Cuídate!
Sakura-ssn- Te agradezco el review! Muchas gracias por el apoyo, espero que también te guste el primer capi!! Besos
Mafe- Muchas gracias ^/ / /^ Me alegran el día los reviews como los tuyos! Aquí esta el primer capitulo del fic, espero no desenamorarte y que te enamores aun mas! XD No seguimos leyendo!
Kept-El primer capitulo a tu entera disposición, muchas gracias por el review y el apoyo! ^^ Me alegra que te parezca interesante! Espero no hacerte cambiar de opinión jejeje, besos!!
Haruko Hinako-Enserio te identificas con mi historia? XD Espero que te guste este primer capitulo y espero tu opinión a ver si aun te identificas! XD Cuídate!
HaRuNo-SaMy- Gracias por el apoyo! Aquí te dejo el capi para que lo disfrutes! Nos seguimos leyendo!
SiRi.1887- No te disculpes por dejar un review corto! Por mi aunque sea 1 sola palabra agradezco un mundo el review!! Es bueno saber que seguirás mi historia, me alegraste el día! ^^ Yo también estaría mas que encantada con clases partículas con Shaoran! XD Sobretodo si pasa lo que pasa en el capi que espero lo disfrutes!! Espero con ansias tu opinión! Es cierto, nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde, pero no adelantemos los hechos! ^.' Nos seguiremos leyendo.
Avances del siguiente capitulo:
Sus cabezas no podían dar mas vueltas, necesitaban despejarlas y aclarar sus mentes. ¿Qué mejor que ver tu reflejo mientras lo haces? La verdad es que eso ayuda, tal vez mirándote tanto podrías sacar alguna solución a todo ¿No crees?
Capitulo II: Confesiones frente al espejo.
