Enamorado de mi Mejor Amiga.
Por: Milaah
Disclammer: Ya me empiezo a cansar de esto ¬¬… Los personajes no me pertenecen… le pertenecen a CLAMP… El resto también se lo saben de memoria así que… ¿para que se los repito?
Capitulo II: Confesiones Frente al Espejo
Ambas estaban frente al espejo de su peinadora, una sentada en un pequeño banco y la otra detrás de ella peinado el cabello de su amiga. Esta última esperaba a que su prima empezara a relatarle los sucesos que aquella tarde, cosa que aun no sucedía. Su compañera solo miraba la pieza de madera y no se atrevía a alzar la vista, desde el espejo se podían admirar sus mejillas sonrojadas y su mirada de vergüenza.
-Vamos Sakura, ¿No vas a contarme que pasó?- preguntaba Tomoyo dejando el peine sobre la peinadora.
-Yo… Él… Nosotros…- balbuceaba la joven Kinomoto sin saber por donde empezar.
-¡Quiero saberlo todo!- exclamaba emocionada haciendo que su amiga se sonrojara aun más- a ver… Cuéntame desde que saliste de tu casa…- decía dándole un pequeño empujoncito para que comenzara.
-Bueno…- suspiraba de articular palabra ya que el nudo que tenía en la garganta no la dejaba hablar- Me encontré con él camino a la biblioteca…-
-¿Camino a la biblioteca?- preguntaba algo confundida para ver como Sakura asistía- ¿No iban a verse en la biblioteca?-
-Si pero… él fue a bus…- mascullaba Sakura con rubor en sus mejillas.
-¡Pero que lindo de su parte! Fue a buscarte- decía mientras en sus ojos se formaban un par de estrellas. Sakura suspiró y trató de seguir con su relato.
O.o.O.o.O
-Cuando llegamos a la biblioteca estuvimos buscando un cubículo por un buen rato, Sakura encontró uno donde había un par de sujetos que le estaban coqueteado- decía mientras cerraba los puños y dejaba escapar un suspiro para que luego, una sonrisa traviesa hiciera acto de presencia- Pero creo que los ahuyenté, los dos tipejos salieron corriendo al ver la cara que les puse, seguro pensaron que era su novio- le decía con una sonrisa aun más grande por ese comentario.
Ambos estaban sentados en la orilla del muelle, él recostaba su espalda a la baranda con una pierna flexionada y la otra estirada, las dos sobre el muelle. Su compañera estaba sentada en toda la orilla con los pies sobre el agua del estanque y apoyada en sus brazos que se encontraban detrás de su espalda.
-¿Te agrada la idea, no Shaoran?- preguntaba la pelirroja con una sonrisa volteando hacia su acompañante.
-Bueno Kaho… a decir verdad… yo…- tartamudeaba al mismo tiempo que pasaba la mano por sus cabellos, la mujer volvió a sonreír al ver tal actitud por parte de su joven amigo. Rió por lo bajo he hizo señas para que siguiera con su relato:
-Estuve explicándole los problemas de matemáticas por más o menos hora y media- continuaba el ambarino:
-En momentos parecía que no me hubiera prestado ni la más mínima atención a lo que le estaba diciendo, se quedaba mirándome y sonriendo… Aunque se veía muy linda haciéndolo…- terminaba susurrando esto último haciendo que sus mejillas se encendieran y causando nuevamente una risita por parte de Kaho, acto seguido carraspeó y trató de seguir contándole:
- Terminamos la tarea que teníamos pendiente y antes de que nos fuésemos de la biblioteca me pidió que le ayudara a buscar un libro…- suspiraba mientras sus mejillas nuevamente se sonrojaban.
O.o.O.o.O
-Estaba buscando entre los estantes el libro cuando…- paraba gracias al nudo en la garganta que se le había formado y bajaba enseguida la mirada.
-¿Cuándo…?- preguntaba Tomoyo al ver que la castaña había detenido su relato. El silencio volvía a invadir la recamara de la joven Daidouji y esta se estaba impacientado- Vamos Sakurita ibas bien, ¡no te detengas!- suplicaba a su compañera. Ambas estaban sentadas frente al espejo en el banco donde se sentaba Sakura.
-Bueno… Él tropezó con el carrito… y… él… él…- tartamudeaba Sakura con las mejillas alborotadas y su mirada en su regazo que apretaba fuertemente- Cayó encima de mí y… después… nosotros…-seguía balbuceando sin poder evitarlo. Su compañera cada vez se impacientaba más, sus expectativas crecían sobre lo que seguía…
O.o.O.o.O
-¿La besaste?- preguntaba tratando de ocultar lo atónita que estaba.
-No lo repitas otra vez ¿si?, tengo suficiente con mi conciencia, gracias- pedía el ambarino rodando los ojos mientras su mirada se perdía en su reflejo y sus mejillas se coloreaban de un lindo color carmesí.
-Bueno…- decía volviendo a un semblante serio- ¿Y bien?-
-¿Y bien que?- preguntaba aun con la mirada perdida.
-¿Te sientes culpable, verdad?-
-No… Simplemente confundido…- admitía el castaño ahora digiriendo su mirada al reflejo de Kaho.
-¿Es porque no sabes que hacer?-
-Creo que se molestó conmigo…-
-¿Enserio crees eso?- preguntaba la mujer con su calmada voz.
-Debería-
-¿Por qué…?-
-Porque no debí besarla- respondía a su pregunta mientras subían los colores a su rostro.
-Si no fue tu culpa Shaoran- dijo ganándose una mirada del ambarino- Fue un accidente que te hayas tropezado con él carrito-
-Pero debí quitármele de encima en cuanto pude-
-Eso no hace que no fuera un accidente-
-Pero…- Ya Shaoran no tenia con que defender su punto de vista, ¿Cómo es que Kaho siempre lograba hacerle eso?
O.o.O.o.O
Sakura esperaba paciente la reacción de su amiga. Cuando llegó a lo que no quería llegar de su relato, ella simplemente había abierto la boca y la tapó con su mano. No se había movido y a Sakura empezaba a asustarle.
-¡¿Uste… ustedes… se se se BESARON!?- casi gritaba la heredera Daidouji al salir del estado de shock.
-Tomoyo por favor…- suplicaba la joven Kinomoto completamente acalorada.
-¡Se besaron!- exclamaba emocionada nuevamente la amatista.
A Sakura se le había formado un nudo en la garganta y sentía sus orejas tan calientes que creía que podría salir humo por ellas.
-¿Y bien?- preguntaba Tomoyo agarrando las manos de su prima.
-¿Y… y bien que, Tommy?- preguntaba con un hilo de voz Sakura.
-¡¿Cómo que y bien que, Sakurita?! Vamos cuéntame, ¿Cómo besa?- decía mirando con sus amatistas las esmeraldas de su amiga.
-Bueno él…- dijo apunto de soltarlo todo, luego cayó en la realidad de lo que estaba por decir- ¡Tomoyo! ¡¿Co-como preguntas eso?!- exclamaba aun mas acalorada que al principio y con un sonrojo aun más grande.
-¿Te gustó?- volvía a hacer una pregunta Tomoyo, quien reía por lo bajo. Sabía que Sakura no le respondería esas preguntas, pero… ¿Nada de malo tiene insistir, verdad?
O.o.O.o.O
-Y bien mi pequeño Shaoran, ¿Qué piensas hacer cuando la veas?- preguntaba Kaho mirando el reflejo de su joven amigo en el lago.
-La verdad es que…. No sé que hacer…- decía subiendo su mirada a la luna llena.
Parecía como si estuviera buscando una respuesta en aquel astro celeste, una respuesta que no conseguía. La hija del dueño de aquel templo miraba con una sonrisa a Shaoran, lo veía como a un hermano pequeño y quería lo mejor para él. El joven Li seguía con la vista perdida en la luna, luego sonrió.
-¿No es hermosa?- decía en un susurro olvidándose por un momento de toda su situación.
Kaho solo le sonrió y volvió su vista también al astro celeste. Hoy se veía en todo su resplandor, estaba sola, no había estrellas a su alrededor y eso dejaba que fuese el punto más luminoso del cielo.
-Haz…- murmuraba Kaho haciendo que su compañero la mirara- Haz lo que creas mejor, lo que tu corazón te dicte…- le aconsejaba la pelirroja al joven chino.
Shaoran cerró sus ojos y trató de buscar una respuesta en sus adentros. Luego de varios minutos de meditar la posible alternativa volvió a abrirlos y centrar su vista en su amiga.
-Creo que lo mejor será que…- dejó escapar un suspiro, ya había tomado su decisión y no había marcha atrás…
O.o.O.o.O
Tomoyo había ido a la cocina por algo de comer mientras ella se quedó sentada en aquel banquito, pensando.
La confusión que tenia dentro cada vez era más grande. Lo único que tenia claro en ese momento es que el beso… ese beso había sido el mejor que le han dado… para ser realistas había sido el primero que le daban. Pero tenía que alejar esos pensamientos de su cabeza y aclarar todo la confusión que traía encima.
Sabía que el trato con Shaoran no iba a ser el mismo de antes, no podría acercársele sin pensar en el beso. Inevitablemente no podría evitar estar nerviosa cuando estuviese cerca, cosa que no le hacia ninguna gracia.
De alguna forma se olvidaría de todo eso, por el bien de su amistad con Shaoran, por su bien. Aunque esa idea la desalentaba de cierto modo. Cosa que tampoco comprendía, ¿se supone que es lo mejor para ambos, no?
-¿Pensando en Shaoran?- Sakura dio un respingo, la voz de Tomoyo la sacó de sus pensamientos.
-No te escuché entrar- se excusaba omitiendo el comentario de su prima y llevándose una mano al pecho.
-Estabas tan sumergida en tus pensamientos que tampoco te distes cuenta del buen rato que tengo aquí- bromeaba la amatista poniendo la bandeja de bocadillos sobre una mesa en el centro de su habitación.
-Gomen…- se disculpaba la castaña levantándose de su asiento y dirigiéndose al lado de su mejor amiga.
-Coge con confianza- le invitaba Tomoyo a que empezara a comer las galletas, juntos con otros dulces que haba traído.
-¡Gracias por la comida!- decía la joven Kinomoto antes de empezar a vaciar la bandeja frente a ellas. Su mente se había despejado gracias a las galletas y los chocolates que le ofrecía la amatista.
Tomoyo miraba fijamente a Sakura mientras esta arrasaba con la pobre bandeja que en pocos minutos se quedó sin contenido. Rió por lo bajo al recordar como llamaba su primo a su mejor amiga… "monstruo" la verdad es que a veces podía comer como uno. Se ganó una mirada por parte de Sakura quien escuchó su risa. La amatista no pudo evitar reírse al ver como estaba toda llena de migajas de dulces alrededor de toda su boca. La oji-verde al notar esto se sonrojó enseguida.
La amatista sabía que detrás de esas migajas y el bochorno de su amiga, se ocultaban la confusión y la indecisión dentro de ella. Tal vez había llegado el momento de ayudar a Sakura a salir de aquella confusión y ser su guía hacia la lucidez como la amiga que era. Su don era observar, para ella la joven Kinomoto era un libro completamente abierto. Podría saber los estados de ánimo de su amiga con solo mirarla a los ojos y eso llegaba a asustarla a ella misma algunas veces.
-Sakura…- decía haciendo que la aludida la mirara- No es para que te lo tomes así- la mirada esmeralda tenia un brillo de confusión dentro de ella- fue solo un beso- terminaba haciendo a la castaña dar un respingo y sonrojarse porque le habían adivinado el pensamiento.
-Es eso Tommy… FUE UN BESO- le decía casi deletreando la frase.
-No fue su culpa- excusaba al joven Shaoran de la posible carga que tuviera en la mente de Sakura.
-Es cierto…- admitía bajando la mirada. Eso era totalmente cierto, el rojo se hizo presente en su rostro al recordar que había sido ella quien había incitado al muchacho a que la besara.
-Pero no es la gran cosa- agregaba como si no tuviese la mas mínima importancia aquel hecho.
-Ah claro- comentaba sarcástica- porque tu besas a tu NOVIO no a tu MEJOR AMIGO- decía acentuando las palabras "mejor amigo" y "novio".
-Eso quiere decir que…- le decía con una sonrisa astuta- ¿Si fuese tu novio no te comportaras de esta manera?-
-Exacto…- segundo después se percató de lo que había dicho- quiero decir, no- corregía al darse cuenta de su error- ¡Tomoyo, que cosas dices!- exclama acalorada la castaña.
O.o.O.o.O
-Gracias Kaho- decía el ambarino con la vista perdida en algún lugar de la laguna.
-¿De que me agradeces?- preguntaba la pelirroja.
-Siempre me apoyas cuando te necesito- admitía mientras ella lo miraba fraternalmente y con una sonrisa.
-Sabes que eres como un hermano pequeño para mi y que quiero lo mejor para ti- le comentaba haciendo sonrojar a su compañero por su comentario, no estaba acostumbrado a esas muestras de afecto, se decía a si misma Kaho Mitsuki mientras se ponía de pie.
- Una ultima cosa más…- El joven Li tenia los ojos cerrados mientras la escuchaba pararse frente a él- Hay veces que los sentimientos no son los mejores consejeros, no lo olvides- le decía antes de que el silencio reinara nuevamente.
Shaoran abrió sus ojos para dirigirle la mirada a Kaho pero ella ya había desaparecido. Raramente, ella tenía la habilidad de aparecer y desaparecer de la nada cuando quería.
En ese momento sintió como la almohada reclama la presencia de su cabeza sobre ella. Había sido un día ciertamente agitado, necesitaba descansar y lo mejor seria ir a casa.
En el camino a su departamento procuró no pensar en nada, solo dejó que sus pies le guiaran hasta su hogar mientras él se dedicaba a ver el pavimento. Antes de darse cuenta ya estaba frente a la puerta de su departamento. Insertó la llave en la cerradura para segundos después encontrarse encendiendo las luces de la sala. Echó un vistazo al lugar antes de entrar al baño.
Abrió la llave de la ducha, se desvistió y se metió debajo de la lluvia de agua tibia que empezaba a empapar su cuerpo. El agua lo relajaba, algo que necesitaba en ese momento. Hablar con Kaho le había ayudado bastante a poder aclarar sus ideas. Ahora estaba seguro de que lo haría. Seria sincero con Sakura, le diría lo que en realidad sentía.
En fin, algún día tendría que decírselo y después de lo de hoy ¿Para que esperar más? Se encontró con que había salido del baño y ahora se encontraba cubierto con una toalla en la cintura y se secaba el cabello con otra. Lo mejor seria decírselo de una vez por todas, aunque eso podría implicar que… sacudió su cabeza en un intento de alejar esas ideas de su cabeza, ¿No dejarían de ser amigos por eso, verdad? Lo mejor seria dejar eso al destino, y por ahora, calentar un poco la almohada con su cabeza quien volvía a reclamar su presencia.
Tratando de despejar su mente de idea alguna, se metió entre las sabanas y se dejó llevar por los brazos de Morfeo.
O.o.O.o.O
Por el momento el tema parecía haber quedado olvidado. Aunque no del todo cuando la amatista empezó a hacer comentarios relacionados con aquel incidente. La heredera Daidouji quería saber más, mientras que la castaña procuraba no hablar del asunto. Esta ultima movía cielo y tierra dentro de su mente buscando recursos para olvidar aquello y volver a pensar en Shaoran de la manera que lo hacia antes de esa tarde.
¿Qué pensaba de él?... ¿Un amigo o algo más?
Sacudió su cabeza ante aquel pensamiento mientras sus mejillas se tornaban rojas. Acción que no pasó por alto Tomoyo, pero decidió no insistir más en el tema. Su amiga se la estaba pasando mal tratando de buscar alguna solución sin encontrarla.
La joven Kinomoto calló un momento confundiendo a Tomoyo, quien abrió varias veces la boca para decir algo pero ninguna palabra salía ante el rostro pensativo de su amiga. Decidió mirarla con atención mientras ella se dedicaba a mirar el suelo como buscando algo. Al alzar su vista, Tomoyo pudo ver en sus ojos que su amiga había tomado una decisión…
-Tommy…- empezaba llamando a su prima quien hizo un movimiento con la cabeza en señal de que prosiguiera.
-Creo que lo mejor seria que…- decía Sakura tomando un poco de aire antes de proseguir- que le pidiera que todo quedara en el pasado como si nunca hubiera ocurrido-
-Si consideras que es lo mejor- le decía colocando su mano en el hombro de su amiga- sabes que siempre tendrás mi apoyo-
-Gracias Tomoyo…- dijo agarrando la mano de su amiga con una sonrisa melancólica.
No sabia porque pero esa decisión no le gustaba del todo. No quería saber tampoco el por qué, a razón de que ya había tomado su decisión y no había vuelta atrás. Aunque eso no evitara que no sintiera una desolación por dentro al pensar que todo quedaría olvidado.
Tomoyo notó el repentino cambio de animo de su amiga, de decisión a tristeza e inseguridad. Enseguida tomó las manos de su amiga entre las propias y la miró con una sonrisa traviesa. Sakura conocía esa mirada, definitivamente conocía esa mirada.
-Sakurita…- decía en un tono cantado la joven Daidouji.
-No Tomoyo por favor…- suplicaba Sakura al saber lo que su amiga quería.
-Anda por favor… nada más serán uno o dos… no mas…- trataba de persuadir a su amiga- creo…- decía en un susurro casi inaudible que llegó a oídos de Sakura he hizo que los pelos se le erizaran.
-Pero…-
-¿Si?- volvía a suplicar en el mismo tono cantado.
La joven Kinomoto suspiró con resignación y luego hizo un ademan con la cabeza para aceptar, no del todo convencida, la propuesta de su amiga.
Media hora después, Sakura se había probado todos los diseños que su amiga le había dado para que se probara y filmarla con ellos. Ahora se encontraba tirada en la cama de Tomoyo junto con ella, ambas en medio de un ataque de risa. Las dos se agarraban el estomago con fuerza, gracias al dolor que les causaba llevar tanto rato riendo. Sakura retiraba las lágrimas de la risa que corrían por sus mejillas mientras Tomoyo inhalaba y exhalaba constantemente para calmarse. Se miraron a los ojos y las carcajadas se hicieron presentes nuevamente. Ya no se acordaban de que era de lo que se estaban riendo, pero ¿Qué más daba?
Tomoyo había conseguido su objetivo al hacer a su amiga despejar su mente del tema por un rato mientras que Sakura simplemente se concentraba en reírse de algo que ya no sabia.
-Ahh…- tomaba aire Tomoyo antes de poder hablar-No recuerdo… haber reído tanto… desde… desde hace mucho tiempo- decía entre carcajadas la heredera Daidouji mientras miraba a su amiga.
-Yo… yo tampoco…- respondía también entre risas.
-bueno, bueno, bueno- dijo la amatista tratando de calmarse y calmar a su prima- creo que lo mejor seria irnos a dormir de una buena vez, Sakurita- le decía mientras se sentaba en la orilla de su amplia cama.
Sakura suspiro resignada y asistió con la cabeza para ir a cambiar de ropa y ponerse un pijama. Luego de que Tomoyo también se hubiese cambiado ambas se dirigieron a la cama de la joven Daidouji. Al ser King-size, las dos podrían dormir a gusto sin molestar en lo más mínimo a la otra. Sakura se acomodó en su lado de la cama y Tomoyo hizo lo mismo.
-Buenas noches, Sakura-
-Buenas noches, Tommy…- le respondía la joven Kinomoto sin muchos ánimos de dormir.
No tenia ganas y no podía dormir, todo lo que había pasado hoy la traía loca. Primero el beso, segundo la decisión que había tomado, tercero lo que creía pensar acerca del beso, cuarto lo que pensaba acerca del beso, quinto cuando llevaría acabo su decisión, y por ultimo… como se lo tomaría Shaoran.
Y esto último llegaría al terminar el fin de semana. El temido lunes donde le diría a Shaoran que dejaran eso en el pasado como si nunca hubiese ocurrido. Esa idea no le gustaba del todo, aun no sabia porque y no se iba a matar tratando de averiguarlo. Pero sabia que era lo mejor, asusto arreglado. No del todo pero ¿Qué mas daba?
Sintió a Tomoyo caer rendida en su lado de la cama. Debería hacer lo mismo, pero al parecer su mente no quería dejar de torturarla. Al mirar el reloj de mesa que tenia en la mesa de noche se dio cuenta que había pasado media hora desde que decidieron acostarse y ella aun no tenia ni el mas mínimo rastro de sueño.
Al parecer lo único de bueno que tendría ese fin de semana seria que Toya iría con Yukito a Osaka, mientras que su padre estaría en una reunión fuera de Tomoeda y llegaría el domingo por la noche. Estaría sola todo el fin de semana para poder aunque sea relajarse un rato.
Tal vez así podría hacerse mejor la idea de lo que iba a hacer. Tampoco entendía porque sentía tanto miedo de hablar con Shaoran, nunca lo tuvo. Ni siquiera antes de volverse amigos, mas bien, aborrecía tener que dirigirle la palabra. Pero nunca miedo, jamás se intimido ante el carácter de él.
Volvió a mirar el reloj, definitivamente tendría que dejar de pensar e irse a dormir. Si seguía así seguramente se quedaría durmiendo hasta muy tarde y le daría mucha pena con Sonomi y Tomoyo. Cerró sus ojos, fue alejando los pensamientos de su mente mientras se dejaba llevar por los brazos del siempre fiel Morfeo…
O.o.O.o.O
Suspiró antes de mirar otra vez por la ventana. Había pasado toda la santa tarde sentada ahí viendo el paisaje. No encontraba absolutamente para hacer, ya había echo el aseo, alimentado a Kero, hizo los deberes, vio televisión un rato, estuvo conectada en el Messenger por un buen rato chateando hasta que se aburrió, ¡había echo todo lo que podía hacer en su casa!
Sus amigas, todas tenían planes ese fin de semana. Siempre pasaba lo mismo, pero todo el tiempo terminaba saliendo a algún sitio con… Shaoran. Volvió a suspirar, tenia que arreglar ese asunto antes de quedarse todos los fines de semana encerrada en su casa.
Miró su cama y se dejó caer en ella.
-Sábado por la tarde, y absolutamente nada que hacer-se quejaba mientras jugaba con algunos mechones de su cabello.
Se quedó mirando el techo por un rato, pensando en algo que hacer para entretenerse. Nada se le ocurría hasta que su estomago gruñó.
-Creo que debería ir a preparar mi cena- decía mientras se reincorporaba en la cama si se disponía a salir por la puerta. Giró sobre sus talones antes de salir, llamó a Kero para que la acompañaría hasta abajo, su fiel gato se colocó al lado de ella y la siguió hasta llegar a la planta baja de la residencia Kinomoto.
-Nada…- decía cerrando una tras otra las puertas de la alacena.
¿Qué en su casa no hacían mercado?
Al parecer le tocaba hacer la compra para poder cenar y traer algo con que rellenar los múltiples espacios vacios de los estantes.
Se colocó su chaqueta encima y salió con rumbo al supermercado. Caminaba por la vereda de arboles de cerezo mientras veía como los pétalos de Sakura caían asemejando una lluvia. Sonrió ante aquella escena, le encantaba esa vereda. Cerró los ojos y dejó que la suave brisa acariciara su rostro. Pasó frente a una dulcería, se detuvo frente a la exhibición.
Estuvo observando los diferentes dulces que se exhibían, torta de chocolate, pie de limón, cheesecake, tiramisú… Un gruñido proveniente de su estomago hizo retirar su mirada de aquellos postres para centrarla en el lugar donde provenía el ruido. Se sonrojó levemente ante el ruido, debería comer algo pronto. Decidió entrar al local y darle a su estomago lo que tanto había reclamado: algo que comer.
Empujo una de las puertas haciendo que una campanita diera anuncio a que un cliente había entrado. Se dirigió a la barra, pasó su dedo índice sobre el cristal tratando de decidir entre torta de chocolate o cheesecake. Después de debatirse durante unos instantes, se decidió por saciar sus ganas de comer con la torta de chocolate. Luego de que le entregaran su pedido dentro de una cajita, guió sus pasos hasta la cajera.
-¡Pero si es la pequeña Sakurita!- la aludida alzó su vista para ver a quien le llamaba.
-Nakuru…- decía mientras una gota rodaba por su nuca- que…que sorpresa- dijo mientras colocaba la cajita en el mostrador.
-Que grandes estas, ¡mira cuando haz crecido!- exclamaba Akizuki mientras pellizcaba los cachetes de la joven Kinomoto.
-Si solo ha pasado un mes- declaraba la castaña mientras la cajera soltaba sus mejillas.
-Bueno, pero aun haz crecido- le decía mientras posaba ambas manos sobre el mostrador- ¿Vas a llevar esto?- preguntaba para que Sakura hiciera un ademan con la cabeza. Nakuru cobró lo debido por el postre para que luego la joven Kinomoto se despidiera de ella.
-¡Mándale saludos a tu hermano!- le decía mientras agitaba su mano- ¡Y dile que venga a visitarme!-
-Claro- le respondía la joven.
Rio al pensar lo divertido que seria ver a su hermano con Nakuru guindada de su cuello. Siempre que esos dos se veían, la joven Akizuki sacaba de sus casillas a Toya. Buscó una mesa vacía entre las que disponía la dulcería. Encontró una cerca de una vitrina. Colocó la cajita sobre la superficie plana y se sentó en una silla. Se dispuso a abrir la cajita y empezar a degustar su dulce. Ahora que se ponía a pensar, recordaba el día en que vio por primera vez a Nakuru. Desde ese día su hermano no quiso volver a cambiar de trabajo tan seguido.
---Flashback---
Después de salir de la preparatoria iría al nuevo trabajo de su hermano. El siempre conseguía un nuevo empleo cada dos semanas, aun era un misterio como hacia para conseguir tantos trabajos en tan poco tiempo…
Además, tenia pensado ir a la cafetería donde estaba trabajando Toya desde hace tiempo. Había caminado un par de calles cuando se topó con el local que buscaba. La cafetería disponía con mesas tanto dentro como fuera del local, se ponía ver su interior gracias a que la pared del frente era de cristal. En esta se encontraba pintada una taza gigante marrón con el nombre de la cafetería abajo. Se dirigió hasta la entrada y empujó la puerta siendo golpeada por el frio del aire acondicionado.
No tardó mucho tiempo en localizar a su hermano dentro del lugar. Al lograr verlo lo primero que hizo fue alzar una ceja, luego trató de contener la risa cosa que no duró mucho. Por que no todos los días ves a tu hermano, peleando con una mujer guindada a su cuello, rojo de la furia y la muchacha simplemente riéndose.
-¡Akizuki te dije que te bajaras de mi espalda!- gritaba el joven Kinomoto.
- Na-ku-ru – le corregía la mujer guindada a su cuello.
- ¡Como sea! Bájate en este mismo instante- se volvía a quejar Toya.
-¡No quiero!- decía sacándole la lengua, haciéndolo rabiar más.
Toya bufó con fastidio para después fijar su mirada en la entrado donde se encontraba su hermana menor. La joven en sus espaldas pareció hacer lo mismo. Acto seguido se bajó del cuello de Toya para dirigirse a donde estaba Sakura.
-¿Tu eres la hermanita de Toya, verdad?- preguntaba sin quitarle la vista de encima.
- S-si- respondía ella para ver como Nakuru agarraba su cara entre sus manos, pegaba las mejillas de ambas y las frotaba.
-¡Que linda eres!- exclamaba Nakuru haciendo sonrojar y extrañar a Sakura, ¿Quién demonios era ella? Pareció que la muchacha le leyó la mente porque se separó de ella lo suficiente como la poder presentarse
- Se me olvidaba, mi nombre es Akizuki Nakuru- decía haciendo una reverencia- Soy compañera de trabajo de tu hermano y tu futura cuñada- terminaba guiñándole un ojo. Toya enseguida que escuchó el comentario de la joven, no pudo evitar empezar a gritarle nuevamente y discutir. A Sakura le rodó una gota por la nuca al contemplar la escena. Definitivamente esto se repetiría muy seguido… o aunque sea hasta que Toya consiguiera un nuevo empleo…
---Fin del Flashback---
Todavía podía reír ante la imagen de su hermano discutiendo y poniéndose histórico cada vez que Nakuru estaba cerca de él. Después de eso decidió buscar un empleo fijo, lejos, muy lejos de Akizuki y sus "afectuoso abrazos".
Bajó su mirada para encontrarse con que había terminado su torta de chocolate. No se había fijado en que momento había acabado con ella, ni tampoco se había fijado en el tiempo que llevaba allí sentada ya que el sol empezaba a ocultarse tras el horizonte.
Se paró de su asiento dispuesta a ir al supermercado por algo de comida para la cena. Dirigió sus pies hasta la puerta, la abrió y la campanita que colgaba sobre esta le dio la despedida antes de cruzar el umbral.
Ya después de media hora dentro del mercado, consiguió todo lo que necesitaba para prepararse una buena cena. Se encontraba pasando por el puente antes del parque del Rey Pingüino. Dirigió su mirada al crepúsculo. Los matices naranjas con rosados hacían una combinación prefecta junto con el sol que se notaba mas grande y las nubes a su alrededor. Era todo un espectáculo lo que estaba observando. Dejó de hacerlo en el momento en que cerró sus ojos para aspirar un poco del dulce aroma de la tarde.
Estaba tan perdida dentro de su propio mundo que no se fijaba por donde caminaba. En el momento en que iba a abrir sus ojos se topó con un bulto tropezando con él. Al parecer el bulto con el que se había tropezado fue lo suficientemente amable como para evitar su caída cogiéndola de la mano. El bulto no era bulto, sino era persona. De eso se dio cuenta en el momento que cogió su mano. Pudo oír como la persona frente a ella contuvo la respiración al reconocerla. Ella alzó su mirada y en ese instante iba a apresurarse a pedirle disculpas… pero en ese momento se encontró con sus ojos.
Dos orbes ámbares que la miraban con asombro, vergüenza y cierto miedo.
Su mundo se detuvo, contuvo su respiración, sus ojos se abrieron como platos, el mundo dejó de girar, el miedo de encontrárselo la invadía y una sola palabra salió de sus labios…
-Shaoran…-
Continuara…
Notas de Autora: Gomen!!! Se que me atrase una semana, lo se. Mil disculpas, lo que pasa es estaba de viaje y no me dio tiempo ni de escribir. Lo vengo terminando ahora. Espero compensarlos con el capi. Le gusto? Se que me quieren matar por el final. Y lo mas posible es que tenga listo el siguiente capi para antes de fin de año o tal vez los primeros días de enero.
Se que muchos me quieren matar por hacerlos esperar dos semanas… `^/ / /^ de verdad lo siento!
Pasando al capi… Que tal? Al parecer los dos tomaron decisiones MUY diferentes. Pero bueno, solo el destino (o sea yo XD) podrá decidir que pase con nuestra parejita de oro.
Hay dos dedicatorias especiales para este capi:
Una es para mi amiga de toda la vida Ali-chan. Y otra para una amiga que acabo de hacer, Gabita Evans
También va dedicado a todos ustedes que han empezado a seguir mi historia! ^^ Y junto con un agradecimiento especial esto va dedicado a:
Los que agregaron mi historia a sus favoritos:
Tsuki-airen - SteLaCV - Mena117 - Angel Seirui - Maryale - Gabita Evans - Casiopea89
Y los que agregaron mi historia a sus alertas:
Yequita - Mena117 - SiRi.1887 - Sauma Sakura - Sarita Li - Hikari Mitsuki - Gabita Evans - Casiopea89
Gracias por darle esa oportunidad a "Enamorado de mi Mejor Amiga"!! ^^
MUCHAS GRACIAS POR SUS REVIEWS!! *-* Los amo un mundo a todos ustedes!! No se imaginan cuanto!! Aquí están las respuestas a todos los que me han llegado en estas dos semanas…
Maryale-Bueno Mary, amiga mía al parecer no esperaste 1 semana sino 2… XD Yo también ame el beso! Tienes que admitirlo, estuvo mejor que el primero que escribí… XD Yo también te amo Mary!! Aunque me dejes en casa escribiendo mientras tu te vas al cine… pero aun así te amo! Espero que te guste el capi my love!
Ifanycka- Gracias! ^^ Al parecer solo uno vio sus verdaderos sentimientos, Dios mio esta Sakura anda perdida en la luna... Tiene metido en la cabeza lo de los mejores amigos, definitivamente. Pero bueno, que se hace… XD Espero que te haya gustado el capi, cuidate!
Hikari Mitsuki- Las casualidades no existen… Solo lo inevitable… XD Así que no es pura casualidad que hayas encontrado mi fic! No te preocupes por desahogarte en el review, no hay cuidado, todos tenemos esos momentos ; ). Disculpa el retraso! Aquí esta el capi y espero que lo disfrutes!!
Kept- Nos vemos de nuevo! ^^ Gracias, espero seguir asi y tenerte como lector hasta el final. Me alegra mucho que te este gustando! Perdona la demora y aquí esta el capi para que lo disfrutes.
Amatista1996- Me alegra que te halla gustado el capi! Es cierto… Sakura peca de lenta, pero ella es asi, deberíamos estar acostumbrados… XD Disculpa el retraso y disfruta del capi!
Gabyhyatt- Gracias por el review! ^^ Aquí tienes el capi espero te guste!
Sauma Sakura- Espero no haberte desilusionado con el capi, a mi me ha gustado y a ti? Que tal el papel que jugo Kaho? Espero que te haya gustado! Como que no tardaste en reconocerla, bueno era muy obvio quien era… XD Espero que te halla gustado el capi y perdona el retraso!!
SteLaCV- Gracias por tus dos reviews!! Enserio es el mejor fic de SCC que has leído *-* Me halagas! ^/ /^ Seguiremos esperando el beso… Y espero vivir para cuando CLAMP se decida a hacerlo.. XD Disculpa el retraso, aquí tienes el capi! Disfrutalo!
Gabita Evans- Gaby! Ya no tienes que tomar el vuelo para aca, ya publique!! XD Ahora… la cosa es el siguiente capi… `^^ tengo una que otra idea pero espero terminar para antes de fin de año, y sino los primeros días de enero. A mi también me encantó el beso!! ^^ Y quien no quiero un mejor amigo como Shaoran Li… *¬* Lo de Sakura y su lentitud.. Eso es irremediable, lo sabes muy bien… Bueno, aquí esta el tercer capi, dudo que te puedas quejar porque no tuviste que esperar tanto tiempo! Espero que te guste!! ^^ Besos!
Avances del siguiente capitulo:
Las cosas se "arreglan", pero solamente uno pudo cumplir con su cometido… Pero por eso el otro no se dejaría vencer y lograría lo que quería, aunque le llevara algo de tiempo…
Capitulo III: Cuentas claras conservan… ¿Amitades?
