Bueno aquí mi otro drabble, espero les guste y estén disfrutando nuestra loca idea hasta ahora…
¡Kanda!
Había estado entrenando toda la mañana, por lo que había decidido darse un baño antes de dirigirse a almorzar.
Ese día era uno de los pocos en lo que se sentí ¿feliz? ¿Tranquilo?...llámenle como quieran pero el chiste es que nada podría perturbarle (mientras no fuesen las acostumbradas estupideces de todos en la orden y todo estaría bien).
Pidió su acostumbrado almuerzo de soba, busco una mesa donde pudiese comer tranquilo sin que lo molestasen, se sentó y comenzó a degustar sus alimentos.
La puerta del comedor se abrió dejando ver a un chico pelirrojo y a uno de cabellos canosos. Los vio dirigirse a pedir su almuerzo y luego acercarse para sentarse con él.
-Yuu- lo llamo el oji verde
-tsk…- se puso de pie, había perdido su apetito
-¡Ah, Kanda!- escucho gritarle antes de abandonar el comedor pero prefirió ignorarle
Esa misma tarde….
Últimamente no habían tenido misiones y la verdad él ya se estaba hartando, así que para matar el tiempo decidió meditar un poco.
Escucho voces cercanas, pero decidió ignorarlas continuando con lo suyo, todo hubiera estado bien de no ser por….
-¡Ha! ¡Mira moyashi-chan es Yuu-chan!- "estúpido conejo" pensó malhumorado, pero se encontraba meditando por lo que opto por ignorarle…por muy difícil que fuera.
-¡Kanda!-
"Estúpido moyashi" una venita apareció en su frente, pero no, no debía seguirles el juego por más que quisieran molestarlo.
-¡Kanda!- siguió llamándole aquel chiquillo que lo sacaba tanto de quicio, escucho como se acercaba a paso moderado hacia el lugar donde se encontraba, mas no hizo nada, solo siguió ahí intentando ignorarle.
-¡Kanda!- volvió a llamarle, pero no, no caería en su juego.
-Kanda-
-Kanda-
-¡Bakanda!- grito de nuevo pero no obtuvo respuesta, sabía que, aunque le molestara el nombre con el cual aquel brote de habas le había bautizado, nada era mejor que provocarle y ¿qué mejor manera de hacerlo que ignorándole? Aunque eso era por el momento, ya después se lo cobraría en la noche en su habitación, donde el chiquillo no tendría escapatoria. Sonrió de lado al imaginarse toda la clase de cosas pervertidas que le haría, lo amarraría a la cama, lo torturaría un poco y le obligaría a complacerle tanto que, no volvería a caminar normal durante el mes, luego encerraría en el cuarto para poder joderselo cuando quisiera….sí, era un plan perfecto…
Su s planes se vieron frustrados cuando sintió un fuerte tirón de su cabello, era el moyashi quien, harto de ser ignorado decidió hacer algo por llamar la atención del mayor y ¿Qué mejor forma que jalándole el cabello de mujer que tanto le enorgullecía?
El mayor chasqueo la lengua molesto, pero no, aunque fuera increíble, no le seguiría el juego, así que nuevamente no hizo nada sonriendo de medio lado al imaginar la cara del menor, lo antes dicho, ya se lo cobraría y CON CRECES.
Sabía que el albino no se detendría hasta ser escuchado pero le valía una mierda, tal vez, solo tal vez, se cansaría y se largaría, después le iría a reclamar a su habitación y ahí empezaría su venganza…
Un rato después….
No sabía cuánto había pasado, tal vez minutos, tal vez horas, no sabía, lo que si sabía era que el garbanzo ese ya le había agotado la, ya de por si, poco paciencia que podría tener y ustedes se preguntaran ¿Cómo?
Pues digamos que 2 horas ininterrumpidas de:
-Kanda…Kanda…Bakanda….Kanda….Bakanda…- mientras le jalaba del brazo, le movía, le jalaba el cabello, le gritaba, entre otras cosas habían terminado por hartarle.
Con una enorme venita en su frente y con el enojo a flor de piel decidió hacer algo al respecto…, a la mierda su plan, ya estaba harto.
-¡¿QUÉ MIERDA QUIERES?!- termino por ponerse de pie estrepitosamente al momento que gritaba ya muy molesto
El albino le miro con los ojos muy abiertos sin responder…
Unos segundos de completo silencio después en su cara se curvo una sonrisa alegre haciendo que el mayor se sorprendiera bastante.
¿Qué diablos pensaba hacer o responder?
Kanda se hubiera imaginado cualquier cosa, cualquiera menos lo que salió de la boca del ingles.
-Nada, solo quería saludarte- dijo sin perder su sonrisa
El albino podría jurar que escucho una explosión dentro del japonés.
El espadachín se quedo en completo silencio por unos momentos y con la mirada baja.
-¿Kanda?- pregunto confundido, iba a formular una nueva pregunta pero no tuvo tiempo ya que en seguida fue arrastrado por el mayor a un destino incierto.
-¿Kanda?- no obtuvo respuesta -¿Kanda?- pregunto todo el camino pero finalmente comprendió a donde era llevado al verse frente a la habitación del japonés, trago saliva nervioso mientras era arrastrado al interior de la habitación.
-¡Kanda espera! ¡No!- intento resistirse pero era muy tarde, había provocado al mayor y ahora pagaría las consecuencias y sufriría por ellas.
-¡Kanda!- fue el último grito que salió de su boca para dar paso a otra clase de sonidos.
Sobra decir que Kanda cumplió su venganza...
Dejar reviews (Reela y Cho-chan agitando una lata)
