Hola que tal pues aquí vuelvo o más bien surjo de la nada XD, gomen por la demora pero es que andaba algo ocupadona además de que me la pasaba haciéndome guey XD, pues ahora traigo una loca idea que surgió mientras estaba jugando un rol XD, (es lo que me entretiene últimamente -//-), espero y sea de su agrado.


Dulce Fantasía.


El comedor de la orden oscura se encontraba infestado de personas, la razón, simple era domingo día de descanso y ahora era el tan esperado festival de chocolate, que para muchos por no decir que la mayoría saltaban de alegría por dicho acontecimiento, pero no es para menos no se conoce a persona alguna que no guste de este exquisito manjar.

Pero en este lugar si hay dicha persona que odia ese manjar tan deseado por todos, su nombre Kanda Yu, el exorcista huraño, gruñón maleducado, en fin muchas cosas más en negativa para una persona, ese día tan celebrado por muchos y odiado por uno era lo que más esperaba el exorcista albino ya que el amaba el chocolate pero no tanto como sus dangos pero, se podía hacer una excepción.

Con su mala leche se acerco hasta la ventanilla del chef de la orden, vio que estaba el albino platicando de lo más alegre con el chef de sexo dudoso. Chasqueo la lengua poniendo un claro gesto de que no le tomaba importancia, el albino se encontraba de lo más alegre.

-Jerry-san!!- en verdad harás mucha variedad de chocolates- le pregunto el menor con ojitos brillantes.

-Si lo hare, especialmente por ti es que me esmerare más de la cuenta- le dijo de igual manera agarrando las manos del menor y acercando sus rostros, sin percatarse de que ese gesto podría ser malinterpretado por una persona que se encontraba detrás de ellos, emitiendo una aura asesina.

-Che ya terminaste o piensas quedarte así todo el puto día.

-eh!? Kanda - no seas grosero además yo llegue primero así que te jodes y esperas tu turno a pasar.

-Pero no pienso estar todo el jodido día a esperar hasta que termines de revolotear.

-Tú!!!- le dijo furiosamente mientras que el otro le miraba de igual manera haciendo aparecer de la nada un aura de fuego que amenazaba con rostizar a quien pasase a su lado.

El chef solo se dedicaba a mirar la escena con una gota de sudor en la sien.

-ya he terminado señor amargado- dijo el menor mientras regresaba a la normalidad y se despedía del chef alegremente.

-che, estúpida torunda con patas- exclamo el mayor que fue alcanzado por los oídos del chef.

-así que quieres lo mismo de siempre Kanda-le dijo el chef a un sin quitar ese expresión de felicidad en su rostro.

-Che acaso hay algo más de lo que pueda disfrutar- pregunto con sorna el japonés

-Quizá haya algo aquí en la orden- dijo misteriosamente el chef- a lo cual el japonés solo enarco una ceja, cuando tenía su bandeja en la mano se fue a una de la mesas vacías de ese momento, empezando a comer tranquila y educadamente como se lo había enseñado su maestro. Aunque recordaba que ese viejo era un fastidio reconocía que gracias a él supo muchas cosas y aprendió lo que eran los modales en la mesa porque lo demás no le tomo importancia alguna.

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Ya eran la hora de la tan ansiada cena por muchos la cual consistía en un banquete ligero de entrada, porque lo principal a comer era el chocolate.

En una de las mesas que se encontraban ahora abarrotadas por buscadores y gente de la sección científica, estaban de lo más alegre conversando una chica peli verde, un pelirrojo, un loco científico, un albino y demás amigos o allegados a ellos.

-Por cierto siento que falta alguien- dijo el albino con inocencia.

-Pues quien más va a ser si no que el amargado de Kanda- dijo el pelirrojo con un gesto de burla en su rostro sacando risas en los presentes.

-Tienes razón- dijo el albino estaba a punto de decir algo mas pero se vio interrumpido por que el chef llego diciendo que la hora del banquete ya iba a comenzar a lo cual apareció de la nada una gran mesa con bocadillos y demás platillos dignos de admirarse, pero en la mesa de fondo estaba la más esperada por todos, había en ella toda variedad de chocolates, desde blanco hasta el más oscuro, también desde el más dulce hasta el más amargo.

Los presentes prácticamente ignoraron la otra mesa, con ojos brillantes se abalanzaron a la mesa de los chocolates, en la cual ahora se podría apreciar las obras de arte que había hecho el chef con exquisito manjar, también había hecho combinaciones jamás vistas pero las había hecho para deleitar a los miembros de la orden.

Habiendo pasado un rato de estar comiendo el menor de ellos se acerco a la mesa y tomo lo que parecía una trufa francesa, además de unas fresas cubiertas de chocolate. Las llevo con cuidado hasta en donde estaban las habitaciones, suspiro cancinamente, se paro frente a una habitación en la cual sabia que se encontraba cierta persona amargada.

-No sé porque hago esto, solo me estoy arriesgando a que me corte el cuello- toco suavemente la puerta pero no recibió respuesta alguna, volvió a tocar sin obtener resultado alguno.

-Pero que le pasa- dijo mientras en su frente le aparecía una venita- Sera mejor que me vaya.

Dio la vuelta dispuesto a irse pero no se dio cuenta de que alguien había llegado por detrás y por consiguiente choco con esa persona-lo siento- dijo sin ver quien era dicha persona, logrando recuperar el equilibrio que amenazaba con tirar lo que llevaba en sus manos.

-che qué demonios haces aquí- le dijo esa persona con claro enfado en la voz.

-Kanda!? Dijo sorprendido.

-no el señor del pasillo- le dijo en tono de burla- si me fijo bien estas parado en la puerta de mi habitación moyashi- hablo mientras se secaba el cabello con una blanca toalla.

-oye tampoco es para que digas eso- le dijo con un gesto de enfado- además soy Allen!! Que no puede tu cabeza hueca entender eso- le grito exasperado.

-che-

-por cierto te traje esto- dijo mostrando lo que llevaba en sus manos.

-no lo quiero- le dijo secamente sin titubear.

-eh!, pero porque?- le inquiera de manera inocente.

-che no me gusta lo dulce moyashi, así que vete de una vez.

-pero ni siquiera lo has probado- dijo en tono de tristeza soltando un suspiro- está bien como quieras- se dio un paso al frente dispuesto a emprender la retirada cuando una batalla campal se desato a su alrededor, miro quienes eran los causantes de tal estruendo, quedándose sorprendido y a la vez una gran gota de sudor resalaba por su sien.

-Tim deja de molestar al gólem de Kanda- dijo mientras veía como su gólem dorado se encontraba mordiendo una ala del otro.

-che, oi dile a tu estúpido gólem que deje de morder al mío, si no quiere acabar hecho polvo por mugen sin posibilidad de regenerarse- exclamo el japonés enfadado.

El albino solo le dirigió una mirada de enfado, a lo cual respondió acercándose a los gólem, para separarlos de una buena vez y largarse de ahí, pero no contaba con que su gólem tenia bien agarrado al otro del ala, con dificultad empezó a jalar a su gólem cuidando de no tirar muy fuerte para no hacer daño al otro, además de cuidar de que no se le callera lo que llevaba en manos.

Jalo repetidas veces pero sin obtener resultado alguno, ante esto el japonés se desespero y se dispuso a jalar el también, se coloco atrás del menor y de un solo tirón fuerte separo a los gólem, pero no contando con que su acción traería una consecuencia, la cual era que el gólem se estampara en la cara del albino haciendo que este perdiera el equilibrio cayéndose de espalda encima del japonés, pero con la caída el peliblanco o queriendo derramar lo que llevaba en las manos cayó en el japonés, quien ahora se encontraba bañado de chocolate de la cara y pecho.

-yo lo siento- dijo el albino apuradamente volteándose pudiendo ver el estado en el que se encontraba el japonés, quien a su vez tenía una gran vena en la sien.

-che mira lo que has hecho pedazo de inútil- exclamo furioso intentando ponerse en pie, pero un peso no lo dejo- pero que haces- le dijo al albino que se había quedado quieto recargándose en el.

-ne Kanda-

-que quieres moyashi-

-no me resisto.

-eh!? a que te refieres con eso moyashi

-a esto- dijo volteándose mirando al japonés, comenzó acercándose al japonés lentamente frente a la cara de extrañeza del otro, cuando estuvo cerca dio un pequeño beso en la mejilla de este, separándose para poder apreciar de nuevo el rostro del otro se relamió los labios- mmm delicioso.

Dicho esto se acerco de nuevo ante la cara de sorpresa del japonés, pero que ni se inmuto por la acción del albino, quedándose quieto ante este, el albino se aproximo hasta su cuello empezando a lamerlo tímidamente olvidando de que se encontraban a medio pasillo, siguió lamiendo provocando e el japonés descargas eléctricas que iba a parar en su entrepierna haciendo que su miembro comenzara a despertarse, el albino por su parte comenzaba a descender por el cuerpo del japonés lamiendo y dando pequeñas mordidas al cuerpo de este.

-moyashi detente- pidió el japonés

-no lo hare- le contesto- además es tu culpa

-eh!? mi culpa como dices eso torunda con patas.

-no soy torunda con patas!!, y fue tu culpa si no hubieras jalado fuerte a tim no habría pasado esto así que te callas de un vez-

-che- pero ya no dijo nada más y solo se dejo disfrutar por el albino.

El menor ahora se encontraba bajando lentamente hasta toparse con el miembro erecto de japonés, desabrocho el pantalón y lo bajo liberando su pene. Continuo besando su abdomen, pero una idea rondo su mente, a ciegas busco el postre que llevaba hace unos momentos, lo tomo y derramo en el miembro del japonés, quien se quedo asombrado por lo que había hecho.

Teniendo el miembro de japonés cubierto por el chocolate, se dispuso de nuevo a lamer y meter a su boca el gran miembro del japonés, dando ligeras mordidas, chupándolo hasta succionarlo deliciosamente para el japonés, que solo lo que hacía era disfrutar del momento.

-moyashi- dijo entre gemidos- si sigues así me voy a... ahhh-

-shhh- dijo el albino sin separarse del pene, haciendo que el vibrar de sus cuerdas bucales estremecieran más al japonés.

Siguió dándole de esa dulce tortura ahora agrandando el masaje que le daba con su mano, los movimientos que hacía de arriba hacia abajo hacían que el japonés cada vez se excitase más, hasta el grado de ya no poder mas.

-ahhhh.. ahhhhhhhhh-

Se escucho su gran gemido, lo cual le siguió que se corriera en la boca del menor quien a su vez se trago todo lo que pudo, se paro poco a poco viendo el aspecto del japonés, que se encontraba agitado y acalorado por el reciente trabajo oral que le había practicado.

-mm dulce para ser de un amargado- dijo el albino relamiéndose los labios el resto de semen que estaba en la comisura de sus labios- es una lástima de que no te guste lo dulce Kanda porque lo que acabo de probar es sumamente delicioso- se puso completamente de pie, y se dispuso a marcharse de ahí en pasos lentos. Dejando a un japonés muy ansioso con ganas de probar lo dulce del moyashi.

-estúpido moyashi- exclamo poniéndose en pie entrando a su cuarto.

Nota: jejje espero que les haya gustado el próximo es de cho-chan 8D

Dejar reviews (Reela y cho-chan agitando una lata.)