Chasqueé la lengua al oír el molesto pitido que indicaba que el móvil de mi madre comunicaba. Cerré la tapa del móvil y lo guardé en el bolsillo. Volvería a llamarla en un par de minutos. Un olorcillo agradable me llegó cuando entré en el recibidor y cerré la puerta. Segurísimo que Esme ya estaba cocinando algo para mí y Jacob.
'¡Ya estoy en casa!' – Grité mientras avanzaba por el pasillo.
Estaba a punto de entrar en el comedor cuando mi tía Rosalie bajó con increíble velocidad por las escaleras que subían al segundo piso, móvil en mano. Sus tacones resonaron cuando caminó tan elegantemente hacia mí, con su larga melena rubia moviéndose en perfecta sincronización a sus pasos. Su hermosa cara me dio a entender que estaba algo preocupada por la fina y única arruga de su frente.
'Hola cariño.' – Me dio un suave beso en la mejilla y después, aún sosteniendo a la altura de su cara el móvil me dijo: - '¿Tiene algo que ver la llamada que he recibido de Alice con que Edward haya salido a toda velocidad con su coche?'
'Pues no lo sé.' – Murmuré contrariada. – 'Depende de qué dijera la llamada de Alice y lo que haya visto.'
'Que por un momento te había visto mordiendo a un humano de tu instituto.'
Por eso no se podían tener secretos en mi familia: mi padre leyendo el pensamiento de todos las 24 horas del día, Alice viendo nuestro futuro cada vez que decidimos algo, Jasper sabiendo como te sientes en cualquier momento…Secreto equivalía a misión imposible. El don de Alice había arreglado su problema conmigo cuando dejé de crecer y yo en casos como este lamentaba ese cambio.
Mi tío Emmett se plantó al oír a Rosalie, tan grande y corpulento como era, en el marco de la puerta gritando incrédulo:
'¿¡Has dado caza a alguien en tu propio instituto!?' – Sonrió en cuanto lo hubo soltado, porque claramente le parecía divertido.
'¡No!' – Chillé enfurecida.
Emmet estalló en carcajadas y me abrazó levantándome del suelo. Me plantó un beso en la cabeza cuando me hubo soltado y me dijo agradecido:
'Gracias por no hacerme perder la apuesta con Jasper.'
'¡Emmett!' – Le regañó Rosalie.
'No importa…' – Murmuré cansinamente.
Tenía más que asumido que la perspectiva de ir sola al instituto por primera vez y sin mis padres y tíos para que me vigilaran les parecía sumamente excitante a mis dos tíos, pues había dado pié a un montón de apuestas entre Jasper y Emmett. Siempre estaban apostando por cualquier chorrada, aunque esta vez no eran cosas tan estúpidas y sin importancia como las que solían apostar siempre.
Cuanto tardaba en matar a un humano, si iba a ser de los populares o de los marginados en el instituto, cuanto tardaba en tener un accidente de tráfico en pleno aparcamiento del instituto, cuanto tardaba en salvar a alguien exponiéndome a ser descubierta, cuantas calabazas iba a dar, cuantos chicos me iban a pedir que fuera con ellos al baile… Muchas de esas apuestas las habían sacado inspirándose en mi padre y mi madre. Esas cosas y muchísimas más estaban escritas en una inmensa lista que Emmett guardaba lejos del alcance de Bella, que estaba tan indignada como Rosalie con que yo fuera el centro de todas sus apuestas.
'¡Hola vida!' – Dijo una dulce y musical voz. – '¡Te estoy preparando un plato que te va a encantar!'
Mi abuela Esme, tan hermosa y tan dulce como siempre, salió de la cocina con un delantal rosa puesto sobre la ropa y su cariñosa sonrisa. Cocinar comida humana para mí y Jacob se había convertido en su pasatiempo favorito. Me adelanté, la abracé con fuerza y me quedé entre sus brazos un rato mientras Emmett y Rosalie discutían.
'Esme, no cocines mucha cosa.' – Le dije mirándola a los ojos. – 'Tengo pensado salir de caza luego.' – Desde que había estado a punto de morder a Danny la sed me estaba matando y no pensaba volver a la escuela así. Si vuelvo, claro…Esta noche tocará reunión familiar seguro.
Rosalie y Emmett dejaron de discutir al oírme hablar de cazar y se volvieron hacia mí.
'Voy a cazar algún animal.' – Les aclaré al ver sus caras, un poco molesta por la poca confianza. – 'Sigo siendo vegetariana. Lo de hoy ha sido un casi desliz.'
'¿Qué ocurrió, Nessie?' – Me preguntó Rosalie.
El enfado se apoderó de mí de nuevo y me hundí más en Esme cuando mis mejillas se sonrojaron. Rosalie se mordió el labio inferior con placer, pues adoraba mis reacciones humanas y Emmett sonrió divertido, porqué según el punto de vista de Emmett, yo solo me sonrojaba cuando algo muy divertido, con lo que él se troncharía de risa, me había pasado.
'Un amigo se me acercó demasiado.' – Murmuré entre dientes, reacia a dar más explicaciones.
'¿Porqué se te acercó tanto?' – Rosalie alzó una ceja sabiendo que ocultaba algo.
Eso de que los chicos se acercaran mucho a su sobrina no le gustaba para nada. Siempre me decía que me olvidara de los hombres porque solo hacían daño, que era joven y que tenía toda la eternidad por delante. Claro que luego a ella se le ponía una sonrisita tonta cuando estaba con Emmett.
'Nessie…' – Me instó Rosalie al ver que me mantenía callada.
Me sonrojé aún más y si no hubiera sido porque hubiera parecido infantil, me hubiera escondido detrás de Esme en busca de protección. Aunque claro, yo siempre iba a ser la niñita adorada y mimada de la casa. Podía hacerlo y lo hubiera hecho, pero Rosalie soltó casi en un gruñido:
'Renesmee Carlie Cullen.'
'Vale.' – Accedí cuando vi que ya estaba perdiendo la paciencia. – 'Me quiso besar y por eso se me acercó.'
Rosalie espachurró su móvil y las piezas trituradas salieron en todas las direcciones. La cara de enfado que puso hubiera asustado a cualquiera, pero Emmet en cambio y según su costumbre, estalló en carcajadas.
'¡Rose!' – Gritó Esme al ver lo que le había hecho al pobre móvil.- '¡Ten más cuidado!'
Pero Rosalie estaba lejos de escucharla y poco le importaba el móvil que acababa de pasar a mejor vida. Imaginé que estaría pensando en ir a buscar al humano que había intentado besarme y pensando en la seguridad de Danny, me apresuré en añadir:
'No me besó, Rosalie. Le empujé antes de que lo hiciera.'
Emmett dejó de reírse y me miró como si hubiera cometido un crimen.
'¡Le tendrías que haber besado!'
Parpadeé perpleja. ¿Hola? ¿Emmett diciéndome que le tendría que haber besado cuando el otro día acobardó a un chico en el instituto por lanzarme un piropo cuando me vino a buscar en su Jeep?
'¡Emmett!' – Gruñó Rosalie y le agarró del brazo. – '¡No le digas eso a Nessie! ¡Hiciste lo correcto!' – Añadió girándose hacia mí y después volvió a encararse a Emmett. – '¡Ni se te ocurra tratar de convencer a Nessie para que favorezca tus apuestas!'
Ah, eso tiene sentido. Ahora lo entendía.
'¿Prefieres que su primer beso sea con el chucho y que gane Jasper?' – Replicó él.
Mis ojos se abrieron como platos y mi sonrojo llegó a lo máximo. Seguro que Esme estaba notando como me subía la temperatura por la vergüenza, por no hablar de los bombeos descontrolados de mi corazón. Respira hondo, cálmate o se van a dar cuenta. Sabía muy bien que chucho equivalía a Jacob. Quise morirme… ¿¡Tanto se me notaba!? O eso o Edward se lo había contado a la familia en venganza por rayarle el coche cuando lo descubrió… Estuve a punto de ponerme a darme cabezazos contra la pared y me pregunté porqué narices me había levantado de la cama aquel día.
Emmett y Rosalie seguían discutiendo y Esme decidió intervenir.
'¡Niños ya vale!' – Les gritó dejándome ir y poniendo los brazos en jarras.
Mi ánimo estaba por los suelos como para disfrutar del momento de Esme haciendo callar al grandote de Emmet y a la orgullosa de Rosalie. Silenciosamente me deslicé hasta las escaleras y subí a mi habitación. Cuando llegué, cerré la puerta, dejé la mochila en el suelo y me tiré sobre la cama para ahogarme un rato en mi pena.
Verdaderamente, el día que estaba teniendo daba asco.
Estaba aún dándole vueltas a lo que había dicho Emmett cuando mi móvil sonó y vibró en el bolsillo de mi pantalón. Lo saqué y sonreí al ver que era Jacob.
'¡Hola Jake!' – Saludé con alegría, olvidando por completo mi penoso día. – '¿Qué tal?'
'¿Nessie? ¿Estás bien?' – La voz de Jacob sonó nerviosa y asustada.
'Sí…' – Respondí extrañada y me senté con las piernas cruzadas sobre la cama. – '¿Estás bien tú?'
Oí a Jacob suspirar y reírse.
'Está todo bien.' – Dijo al fin, tranquilo esta vez. – 'Es solo que acabo de cruzarme a Edward en la carretera y parecía un poco enfadado, además de que iba a toda leche.'
'Bueno, eso es normal.' – Dije con una sonrisa. – '¿Has llamado por eso?'
Sabía que Jacob se preocupaba tanto por mí, que hasta a veces acababa pareciéndose al sobreprotector de Edward.
'Como no me ha parecido que le hubieras reventado el parabrisas de su coche esta vez, pensé que te había ocurrido algo. Pocas cosas enfurecen tanto a Edward.'
'Ja, ja…Que gracioso, Jake.' – Murmuré con sarcasmo. Si supieras que en parte fue culpa tuya que le rayara el coche... – '¿Dónde estás?'
Suponía que estaba en el coche porque oía el ruido del motor y la radio de fondo, pero no tenía ni idea de si se encontraría muy lejos de casa.
'Voy de camino a casa.' – Dijo él despreocupadamente. – 'En diez minutos me planto ahí.'
'¿Estas conduciendo y hablando por el móvil a la vez?' – Pregunté alterada.
Con el día que llevaba solo me faltaba que Jacob tuviera un accidente de tráfico. Me daba igual que se curara rápidamente, no quería que le pasara nada a él ni darle más trabajo a Carlisle.
'Estoy en altavoz, Nessie. De verdad que eres peor que tu madre cuando quieres.'
'Oh, perdona por que me preocupe tanto por ti.' – Repliqué.
Jacob volvió a reír y en consecuencia yo volví a sonreír. Era increíble la manera en que me afectaba. Mi fatídico día hubiera podido pasar a la historia si no hubiera sido por aquella maldita sed que me abrasaba la garganta.
'¿Jake, me acompañas a ir de caza ahora cuando llegues?'
'No tienes ni que pedirlo, Nessie. Ya sabes que tus palabras son órdenes para mí.'
'¡Genial!' – Exclamé y con mi ánimo ya levantado le dije: - '¡Te estoy esperando! No tardes, pero tampoco te pases corriendo. Quiero que llegues entero para pasarme toda la tarde contigo.'
Jacob rió complacido y me dijo:
'No tardo nada, cariño. Ahora nos vemos.'
'Hasta ahora.'
Colgué y me dejé caer en la cama. Debía tener una sonrisa tan idiota de felicidad…Bah…Pero que le iba a hacer si Jacob siempre me había hecho feliz. Él conseguía hacer que todo lo malo se me olvidara y me entendía tan perfectamente bien que parecíamos almas gemelas. A veces solía pensar que entre él y yo había una especie de conexión especial, pero estaba segura de que aquella compenetración tan profunda y aquel afecto tan arraigado se debía a que siempre había estado conmigo. Desde que comenzó mi existencia que yo supiera. Además de que como yo, tenía una mitad humana. Era lógico que me conociera tanto y nos entendiéramos tan bien. Aunque claro, ahora yo tenía un pequeño problema…Desde que había dejado de crecer y había entrado en esa etapa en la que todos mis tíos y mis padres estaban congelados, la adolescencia, mis hormonas se revolucionaban en cuanto veía a Jacob y tenía que hacer esfuerzos por controlar mi don para que no me delatara cuando Jacob o cualquier otro de la familia me tocaba si él andaba cerca o yo estaba en la luna pensando en él.
Mis sentimientos hacia Jake habían cambiado. No era tonta, sabía lo que me pasaba. Había leído sobre el tema, había oído hablar y encima veía a diario esas sonrisitas, besos y caricias entre mis tíos, padres y abuelos. Demostrándose amor.
Se cortaban un poco si yo estaba delante porque yo era la niña. Pero a mí no me engañaban. En realidad le tenían miedo a Edward y a sus reacciones. ¡Cuidado con corromper la inocencia de Nessie! Pero iban listos si creían que no me enteraba de nada. Que todas las habitaciones estuvieran insonorizadas tenía un fin y no se debía a uno de los caprichos de Esme con la decoración de la casa como me habían intentado hacer creer. La verdadera razón era que yo pudiera dormir. Y Jacob, claro. Pero en realidad lo hacían por mí y por ellos, porque Jacob no se cortaba un pelo en decirles que bajaran el volumen si lo creía necesario aporreando la puerta de sus habitaciones o si simplemente le apetecía tocar las narices un rato. Y claro, a nadie le gusta que le molesten en su intimidad. Creo que fue por ese motivo que Rosalie le rompió la nariz a Jake.
Y es que mi casa rebosaba amor. Ya fuera entre las parejas o familiar. Y yo deseaba plantarle un beso en la boca a Jake cuando quisiera y muchísimas cosas más… ¿Habría que aprovechar la insonorización de las habitaciones, no? Para que Esme no se haya gastado el dinero en vano. No pude evitar reírme. Menos mal que no está Edward…
Estaba enamorada de Jake, le quería. Le amaba. Y eso era claramente un problema, suponiendo que yo siempre iba a ser la niña de sus ojos. Su pequeña Renesmee. Oh dios, como pesa la palabra "pequeña".
Me di unos golpecitos con el móvil en la frente, pensando. Yo ya tenía una edad, pero Jacob no parecía darse cuenta y el resto de la familia tampoco.
Quizás pudiera cambiar eso… Que para Jacob dejara de ser la pequeña Nessie. Sería difícil y estaba segura de que más de uno de la familia se iba a oponer a mi decisión en cuanto se enterara, como Edward o Rosalie. Pero bien que Bella había conseguido llegar a ser vampira por pura cabezonería y amor, por supuesto. Encima teniendo a Edward en contra… Por algo admiraba tantísimo a mi madre.
Me reí. Tenía un buen ejemplo a seguir.
¡¡Hola!!
Ahí lo véis, Nessie decide entrar en acción.
Este capítulo iba para Triss, , katwilight, leniis, marta-malfoy, anna, kokoro cullen, paatrii-cullen, nina-co y Columbine Elfglitter por haber sido las primeras en darle una oportunidad al fic. ¡Gracias por vuestros reviews! ;)
¡Besitos!
Eneida
