III

Como Jacob no tardaría en llegar, me levanté de la cama y saqué de mi descomunal armario algo de ropa de deporte. Le tenía demasiado cariño a aquellos vaqueros de pitillo que Alice tenía en el punto de mira para tirar a la basura y ya que había conseguido salvarlos de las garras de Alice de momento, no me apetecía manchármelos y destrozármelos. Me vestí rápidamente con una camiseta de tirantes y unos pantalones largos y dejé la sudadera en la cama. Finalmente me miré al espejo para recogerme el cabello en una coleta. Vi reflejada a una bonita muchacha que aparentaba unos dieciséis años humanos de constitución ligera pero fuerte. Tenía un rostro fino, hermoso, aunque no alcanzaba el nivel de belleza perfecta de Alice, Rosalie, Esme o Bella. Los labios finos y rosados y los ojos castaños los había heredado de mi madre, mientras que el cabello broncíneo era de Edward. Mi piel era suave y pálida, pero no llegaba al tono níveo de mis familiares.

Era hermosa. Siendo mitad vampiro y mitad humana, lo era.

Pero me preocupaba cómo me encontraría Jacob. La verdad era que no sabía por donde comenzar para hacer que Jacob viera que ya no era una niña y la ropa no me parecía que me fuera a ayudar, pues tenía la sensación de que a Jake tanto le daba como fuera vestida. Estaba completamente perdida en este asunto. Me miré desde todos los ángulos posibles del espejo, buscando cualquier mínima cosa que me desagradara en mí y estaba tan absorta en mi tarea, que ni me enteré de que alguien llegó a mi habitación.

'Eres preciosa, cielo. Pero deja ya de mirarte en el espejo o pensaré que Rosalie ha influido demasiado en tu educación.'

Me giré de un salto y me puse colorada al haber sido descubierta por mi madre, Bella, tan hermosa como una diosa griega. El cabello castaño le caía sobre los hombros en suaves ondulaciones y en su perfecta cara había dibujada una preciosa sonrisa. Le daba mil vueltas a cualquier modelo de revista retocada con el ordenador. Me reí y fui directa a abrazar a la persona más maravillosa y hermosa del planeta. Mi madre. Bella.

'Hola mamá.' – Le dije con cariño mientras nos abrazábamos. -'Tenía ganas de verte.'

'Yo también, Nessie. Vi tu llamada después de colgarle a Edward.' – Dijo mirándome a los ojos con aquellos preciosos ojos dorados. – 'Me puso al tanto de todo y ya he hecho todo lo que estaba en mi mano. Creo que puedes estar tranquila, tú no estas castigada, Edward no ha derribado el instituto, tu profe no está en la cárcel y dudo que tengamos que marcharnos.'

Estaba claro que mi padre la había puesto al corriente de casi todos mis pensamientos durante la conversación. Bella se quedó pensando un par de segundos, repasando seguramente la lista de catástrofes que había evitado por si se le había olvidado algo.

'Creo que tenía intenciones de hacerle una visita a Danny Wright.' – Recordé con algo de temor.

'Oh, sí. Le persuadí de que le hiciera una visita porque supuse que querrías arreglar ese asunto tu misma.' – Admitió Bella asintiendo. – 'Pero no estoy muy segura. Quizás si que debería haber ido a decirle un par de cosas.'

'No, no debería. El pobre ya ha tenido suficientes emociones por hoy.'

Me estremecí entre sus brazos y le mostré la imagen del cuello de Danny y cómo lo había tirado por los aires después. Edward ya la había puesto al corriente, pero yo necesitaba desahogarme. Bella me separó lo justo para verme la cara y yo bajé la mirada al suelo. Me sentía fatal.

'No pasa nada, Nessie. Es normal. No ha sido culpa tuya.' – Dijo Bella.

Enrojecí enfadada. Me envaré porque se lo tomara con tanta calma y naturalidad.

'¿¡Casi me meriendo a mi amigo en pleno instituto y es algo normal!?' – Chillé indignada. – 'No es normal. ¡Tú no llegaste a matar a nadie siendo neófita!' – Me crucé de brazos.- 'Ojalá fuera tan fuerte como tú.'

'Nessie…' – Susurró Bella con pena mientras me acariciaba la mejilla. – 'Lo que de verdad importa es que te resististe. Además, ya te he hemos dicho que no pasaría nada si…'

'Lo sé.' – La corté aún de morros. – 'Sé que Jasper tiene un historial kilométrico, que a Emmett y Edward también se les fue la mano y que incluso Esme ha tenido sus momentos. Pero mamá…' – La miré a los ojos y dije abatida. – '…ya no es por el hecho de que fuera humano, sino porque es mi amigo. ¿Tú recuerdas a tus amigos humanos?' – Bella esbozó una sonrisa algo nostálgica, aunque yo sabía que no echaba demasiado de menos su vida humana.- 'Lo considero algo más que un posible postre. Seguro que mañana no me quiere ni ver.'

Esta vez fue Bella la que se cruzó de brazos a la vez que un gruñido le brotaba del pecho. Antes de que tuviera tiempo de preguntarle porqué se enfadaba, Bella espetó:

'¿Lo dices porque trató de besarte y tú le apartaste?'

Apartarle sonaba demasiado suave, pero no me atreví a corregir a Bella por su tono de voz tan ofuscado y porque su expresión de enfado comenzaba a parecerse a la del día en que casi mata a Jacob, y digo casi porque el bueno de Seth lo evitó.

'Le está bien empleado a ese idiota…' – Prosiguió Bella y a medida que fue diciendo lo siguiente, desvió su mirada. – 'Nadie tiene que tocarte y mucho menos besarte sin tu consentimiento.' – Finalizó con acidez.

Confusa, seguí la mirada de mi madre hasta el marco vacío de la puerta de mi habitación. Oí pasos en el pasillo y el olor del bosque inundó el piso de arriba. El corazón me dio una sacudida y Jacob, con una gigantesca sonrisa dibujada en el apuesto rostro, entró en mi habitación. Tan alto y corpulento como era, ocupó todo el marco de la puerta. Jacob bien podía definirse el centro de mi mundo y cuando él estaba presente, mis ojos y mi atención solo eran para él. Estaba demasiado ocupada en intentar tranquilizar los latidos desbocados de mi pobre corazón como para buscarle un sentido a lo que acaba de soltar Bella. Pero supuse que se debía a aquel rollito de años atrás que yo le estaba sacando a Jacob poco a poco y a escondidas de Edward. Otra vez debido a su gran afán protector.

'¡Hola Nessie!' – Saludó Jacob con alegría y se quedó parado al ver a Bella. – 'Ey, Bella. ¿Qué haces aquí tan pronto?'

'Hola, Jake.' –Saludó mi madre sonriendo. – 'Vine antes por un problema que hubo y que ya está solucionado.'

'Ah sí.' – Dijo él mirándome muy seriamente.

Sus ojos negros se clavaron en los míos. ¿Jacob también se había enterado? Me quedé de piedra y me faltó poco para echarme a llorar. En mi fuero interno resonó la palabra chupasangres haciéndome daño, pero cuando yo fruncí el ceño, Jacob esbozó una sonrisa traviesa.

'¿Porque le rompiste el parabrisas del coche a Edward, no?'

'¿¡QUÉ!?' – Terció Bella, temiendo tener que salvarme de otra de las increíbles broncas de Edward. – '¿Nessie, de verdad has…'

'¡No!' – Grité y cogí mi sudadera de la cama y se la tiré a Jacob a la cara. – '¡Vale ya! ¡Me está cansando tanto cachondeo con el coche! ¡Solo se lo rayé una vez! Y fue por tu culpa, listo. ¡Jamás lo volveré a tocar!' Esperemos…

Jake se empezó a partir de la risa y Bella también se rió. Incluso yo sonreí, pero de alivio porque Jake no supiera nada del incidente del instituto. Aún así, medio enfadada, fui hasta Jacob para golpearle, pero él me cogió en un rápido movimiento y me cargó sobre su hombro. Pataleé como una niña pequeña porque me bajara sin éxito. Jacob cogió mi sudadera con la mano libre y Bella le lanzó una pequeña mochila, suponiendo que íbamos a salir como de costumbre.

'Bella, secuestro a Nessie un rato.'- Jacob salió de la habitación cargándome.- '¡Dile a la Barbie que ya he conseguido las piezas nuevas para su coche y que tiene una factura esperándola en la mesita del comedor! ¡Ah, y la mesa grande está rota! Supongo que habrá sido el señor cotilla con una de sus pataletas.'

Dejé de protestar y me dejé llevar por Jake. Vaya, así que había sido la pobre mesa de Esme la que había recibido la ira de Edward. Le compraré una nueva. Salimos de la casa y Jacob se encaminó hacia el garaje. De un salto me solté de él y bajé al suelo. Antes de que le diera tiempo a preguntar, le cogí de la mano y le pasé una imagen: Él y yo corriendo por el bosque, compitiendo en velocidad.

'Necesito algo de ejercicio.' – Le expliqué. Y que no veas lo que le he hecho al coche.

'Vale, vale.' – Jacob aceptó con una sonrisa el plan.- 'Dame un minuto.'

Rodé los ojos cuando Jake me puso las manos en los hombros y me hizo girar hasta que estuve de espaldas a él. A Alice no le importaba que Jacob fuera reventando ropa cada vez que entraba en fase porque eso le daba la excusa perfecta para vestirle y comprarle ropa nueva, pero Jacob ya se sentía lo suficiente en deuda y algo incómodo porque los Cullen le pagaran todo alegando que él era parte de la familia.

'¿Listo?' – Pregunté mientras extendía los brazos, cerraba los ojos y me giraba.

'Un segundo y ni se te ocurra abrir los ojos.' – Me dijo Jacob a la vez que dejaba su ropa en mis manos. – 'Paso de que Edward y Bella me arranquen la cabeza si ves lo que no debes. Seguramente, entre los dos podrían.'

'Ya no soy una niña.' – Repliqué.

Jake no me contestó y por un momento sonreí al pensar que lo había dejado sin habla, quizás porque él opinara igual que yo. Esto promete. Pero entonces escuché como si algo se resquebrajara y supe que Jacob estaba entrando en fase. Solté un gruñido al comprender que era por eso por lo que no me había contestado. Aún no había abierto los ojos cuando algo suave y pegajoso me pasó por toda la cara.

'¡JACOB!' – Bramé al tiempo que daba un salto hacia atrás.- '¡Serás guarro!'

Un lobo enorme de pelaje rojizo me miraba esbozando una mueca burlona, pues la lengua le caía entre los afilados dientes hacia un lado. Furiosa, agarré la camiseta de Jacob y me limpié sus babas. Metí toda la ropa de él y mi sudadera en la mochila y me la cargué a la espalda. Alargué una mano y Jacob acomodó su enorme cabeza a mi pequeña mano. Aproveché para darle la imagen de la meta de nuestra carrera, un pequeño y conocido claro al lado del río, una fracción de segundo antes de salir pitando hacia el bosque. El aullido de fastidio que dio Jake por haber salido yo con ventaja hizo que comenzara a reír. Corrimos el uno al lado del otro como todas las otras veces, para intentar hacernos la puñeta y algo de trampas, pues así la carrera era más divertida. En el momento de llegar a la meta, al divisar ya el pequeño claro y oír el río, comenzó el juego sucio sin ninguna clase de sutileza. Al ver que Jake me iba a ganar, le agarré de la cola para detenerlo. Cuando Jacob se giró enseñándome los dientes y gruñendo yo salté por encima de él y aterricé en la meta.

'Gané.'- Saludé con una reverencia a un público que no existía.

El lobo se giró y se tumbó dándome la espalda, en un intento de fingir que se había enfadado. Divertida, caminé hasta él y me tiré de un salto sobre su lomo, abrazándole el cuello.

'Te recuerdo que me has bañado al salir de casa y que la semana pasada me estampé contra un árbol por tu culpa.'

Señalé a un árbol caído que había allí tirado con una mano y no tardé en reproducir mi colisión en su mente. Jake frotó su cabeza contra mí como si me estuviera pidiendo disculpas. Me había hecho un par de arañazos solamente, pues el árbol se había llevado la peor parte, pero Jacob se había pasado toda la tarde pidiéndome disculpas aunque más bien había sido mi culpa. Otra demostración de mi fantástica torpeza… Le abracé y después me puse en pie.

'Voy a cazar. Enseguida vuelvo.'

No mucho más tarde había cazado a un ciervo de gigantesca cornamenta que iba a tener mi sed aplacada por un par de semanas. Regresé dónde Jake y lo vi sentado a la orilla del río, en su forma humana y vestido pero sin camiseta. Nessie, control…Lo que tardé en llegar hasta él, fue lo que tardó mi corazón en volver a latir con normalidad.

'¿No te preocupa que Edward sepa que has estado sin camiseta delante de mí?' – Pregunté algo burlona, intentando que mis ojos se quedaran quietos en la cara de Jake y no en su torso.

'Es que alguien me ha empapado la camiseta de babas.' – Replicó Jacob sonriendo.

'Puedes ponerte mi sudadera si quieres.' – Ofrecí riendo.

'Sí, yo creo que alcanzaría a cubrirme un brazo.'

Ambos nos reímos. Jacob dio unas palmadas en el suelo con su enorme manaza para que me sentara a su lado. En vez de sentarme a su lado, me senté en su regazo para estar más cerca de él. Allá vamos… A Jake no le importó para nada que me sentara en sus piernas cruzadas, ya que me rodeó con sus brazos. Sentí el agradable calor del cuerpo de Jacob y tuve un escalofrío. Uf… La temperatura de Jake y mis hormonas no son buena combinación. Durante unos segundos consideré la posibilidad de lanzarle una indirecta a Jake o intentar flirtear con él, pero me acobardé en el último momento y decidí ir por otro camino para llegar al mismo punto. Le miré a los ojos y puse cara de angelito. Jacob frunció el ceño al darse cuenta de lo que pretendía.

'¿Qué me vas a sonsacar hoy?'

Era en nuestros ratos a solas cuando yo desplegaba todo mi arsenal de caritas y sonrisas para que Jake me explicara todo lo que quería saber.

'¿Porqué no tienes novia?' – Solté a bocajarro

Por un momento creí que le iba a dar un infarto, pues el corazón le dio una sacudida tremenda. No supe interpretar bien su expresión. Era difícil decir si estaba sonrojado por su piel tan morena. Jacob me agarró y me sacó de encima de él. De repente parecía nervioso. Supuse que era porque lo había cogido con la guardia baja. Culpa a Jasper por sus frases de guerrillas, pensé, tienen la culpa de lo que estoy haciendo: "Antes de atacar, estudia el terreno." Seguramente Jacob se esperaba cualquier otra pregunta referente a mis padres y a todo lo que sucedió cuando yo acababa de nacer, como era habitual.

'¿Jake? Estoy esperando tu respuesta…' – Canturreé.

'Porque no.' – Respondió con voz hosca y con la mirada fija en el suelo.

'Eso no es una respuesta.' – Repliqué y volví a sentarme en su regazo para poder mirarle fijamente a los ojos. Jacob desvió la mirada, molesto a mi parecer y yo le abracé y apoyé mi mejilla en su pecho. Su piel ardía en contraste con la mía. – 'Va, en serio.' – Susurré con voz melosa.- 'Sé que estoy siendo un poco cotilla, pero con alguien has tenido que estar durante todo este tiempo.' – Me sonrojé algo la decirle lo siguiente. – 'Jake, eres guapo y aunque supongo que las demás chicas tienen que asustarse algo por lo grandote que eres...Eso es solo la primera impresión. Eres divertido y atento.' – Jake agachó la cabeza y yo la incliné hacia arriba para poder vernos los ojos. Jacob sonreía feliz. – 'No me trago que no hayas estado con nadie después de Bella.'

'Pues lamento desilusionarte, Nessie.' – Respondió él muy pagado de sí mismo.

'¿Porqué no?' – Pregunté contrariada.

'¿Qué más te da?' – Preguntó Jacob. Esta vez era él el que se extrañaba ante mi insistencia.

'Simple curiosidad.' – Respondí rápidamente y me encogí de hombros.- 'Lo de siempre. ¿Me vas a responder a que sí?'

Jacob puso los ojos en blanco y yo reí triunfal. Me iba a contestar.

'No necesito estar con nadie, Nessie. Soy feliz así.' – Aclaró con voz serena y una expresión tranquila.

Durante un segundo le creí, pero al otro me pregunté si que no hubiera estado con nadie se debía a lo destrozado que se había quedado por Bella y su doble elección. Eso me entristeció. Alcé una mano, le acaricié la mejilla a Jake y le mostré a Bella. Jacob rió y yo me pregunté qué era tan gracioso. Me cogió la mano y me besó en la palma. Le sonreí aunque no venía a cuento, porque el tema era bastante delicado.

'No se debe a la elección de Bella que yo no haya estado con nadie.' – Se quedó callado un momento y al momento esbozó una sonrisa. – 'Además, ¿te crees que estaría viviendo con vosotros si siguiera queriendo a Bella? No soy tan masoquista. No hay nada en tu madre que me atraiga. Es una vampira.' – Se estremeció como si le diera repelús. – 'Bella es solo mi amiga.'

'¿Entonces porqué estás con nosotros?'

Jacob hizo una mueca de dolor y me preguntó:

'¿Preferirías que me marchara?'

'¡No!' – Grité al momento y me crucé de brazos.- 'Ya te echo lo suficiente de menos cuando te marchas a la Push. '

Jake rió complacido, me acarició la mejilla y me dio un beso en ella. La piel ardió allí donde se posaron sus labios. Después, pasó un brazo por mi espalda, reclinó su barbilla en mi cabeza y suspiró. Tuve que hacer un esfuerzo para que mi don no me delatara cuando la idea de besar a Jacob se me pasó por la mente. Poco a poco. Antes de cometer una burrada tengo que hacer que Jake deje de verme como una cría y luego ver si él me corresponde. Me consolaba saber que Jacob no estaba enamorado de nadie. Al menos no tenía competencia. Aunque era realmente extraño que en todos aquellos años hubiera estado solo, Jake me estaba diciendo la verdad. Jacob nunca me mentía.

Conocía la historia de mis padres y los Vulturis y sabía que ellos volverían gracias a Jacob. Edward sospechaba que yo sabía un poco de que había ido la cosa, pero yo trataba de mantener mis pensamientos alejados por ahorrarle problemas a Jacob. En parte entendía porqué Edward quería ocultarme que habían prometido regresar. Jasper también se olía que yo lo sabía. La idea de que un día alguien viniera para llevarse a mis padres y a Alice y destruir a mi familia me aterraba y Jasper lo había notado cuando regresé a casa después de que Jacob me lo contara. Aquellos sucesos no habían caído en el olvido para mí a pesar de que era pequeña cuando ocurrió. Recordaba la agitación del momento, la tensión, a Bella entrenando su don, todos aquellos vampiros que habían habitado mi casa durante varios días y el miedo, pues si se hubieran enfrentado, no muchos estarían vivos en aquel momento.

Tiempo atrás, en aquel mismo claro, justo antes de que Jacob me relatara lo que había pasado conmigo y los Vulturi me había dicho: Prefiero que lo sepas todo, que te asustes un poco y que estés preparada, a que un día veas a la vidente quedarse en la parra durante demasiado tiempo y luego a todos con un ataque de pánico, yendo de un lado a otro como las gallinas cuando aparece el zorro. No quiero que empieces a preocuparte tampoco. Yo siempre estaré aquí para protegerte. A ti y a tu familia. Siempre que quieras hablar de ello o preguntarme cualquier otra cosa hazlo. Por mi peliagudo que sea el asunto te diré la verdad aunque luego tenga una pequeña bronca con Edward.

Al recordar sus palabras caí en la cuenta y al hacerlo, le encontré una lógica a aquella extraña reacción que había tenido al hacerle la primera pregunta. Jacob no me había mentido, pero tampoco me había dicho toda la verdad. Me moví tan rápidamente que Jacob se asustó. De pié entre sus piernas, me lleve las manos a la cintura y me incliné hasta poner mi cara a la altura de la suya. Jacob alzó ambas cejas, aún sorprendido.

'Tú me ocultas algo.' – Le acusé.

'¿Cómo?' – Preguntó él alzando una ceja, intentando hacerse el tonto.

'Hay algo. Lo sé.' – Sonreí orgullosa. – 'Hay algo sobre todo esto de que no hayas estado con nadie todo este tiempo y no quieres contármelo, ¿verdad?'

El corazón de Jacob empezó a latir frenéticamente, poniéndole en evidencia. Yo sonreí satisfecha y le toqué el hombro recordándole con una imagen la tarde que me había prometido contarme todo aquello que quisiera saber.

'Mierda…' – Gruñó él por lo bajo al ver que no tenía escapatoria.

'Te doy dos semanas para que busques las palabras y te tranquilices.'

Jacob se puso algo pálido y aquello fue la prueba que me dijo que tal y como yo pensaba había algo y gordo que Jake me estaba ocultando. Jacob frunció el ceño y puso mala cara.

'Ya sé que te dije aquello, pero considero que es pronto para explicarte eso. Dame más tiempo.'

'Tres semanas.'

'Nessie, más tiempo.' – Pidió y me descolocó que pareciera tan serio y afectado.

'Un mes.' – Accedí a regañadientes.- 'Después no te librarás de mi interrogatorio.'

'Vale, vale.' – Murmuró él entre dientes también.

Jacob se quedó callado y serio, mirando el río. Volví a sentarme, pero esta vez lo hice a su lado y después de unos segundos en los que estuve esperando que dijera algo, yo misma le cogí la mano y la entrelacé con la suya.

'¿Te has enfadado?'

'¿Eh? No, para nada.' – Jacob sonrió con algo de nostalgia. – 'Estaba pensando que has crecido muy deprisa. Hace nada no levantabas dos palmos del suelo.' – Se rió y me puso la otra mano en la cabeza, revolviéndome el cabello. – 'Te haces mayor y tienes derecho a saberlo.'

Abrí los ojos de par en par y le miré. La sorpresa dio paso a la alegría. Jacob alzó una ceja, seguro que preguntándose que me pasaba y antes de darle tiempo a preguntar me tiré de un salto a su cuello para abrazarle, eufórica.

'¡Eres genial, Jake!'

'Lo sé.' – Replicó él sonriendo orgulloso.- 'Ah, hay algo que quiero preguntarte yo.'

Esta vez fue Jake el que me cogió de la cintura y me sentó sobre sus piernas cruzadas. Yo le sonreí aguardando su respuesta. Estaba tan contenta y tan feliz con él que podía hacer cualquier cosa que me pidiera. Incluso romperle el parabrisas del coche a Edward si eso le hace feliz…

'¿Cuál era el problema del que hablaba Bella?'

Me cambió la cara y la felicidad se fue de golpe con esa maldita pregunta. Hubiera preferido un bofetón si me hubieran dado a elegir entre eso y responderle.

'He tenido un pequeño incidente en el instituto.' – Traté de decirlo como si hubiera sido algo irrelevante, pero Jacob me caló al momento por aquella nota de nerviosismo de mi voz.

'¿Qué ha pasado?' – Preguntó poniéndose serio.

Yo no contesté. Suspiré y clavé la mirada en el suelo. Jacob era un licántropo. Por naturaleza era enemigo de los vampiros, la única criatura de la faz de la tierra capaz de plantarles cara y poder vivir para contarlo. Y sin embargo vivía en una casa llena de ellos porque eran vegetarianos, pero se estremecía siempre que Alice avisaba que tendríamos visita no vegetariana y solía acabar esos días en La Push. Yo sabía la repulsión que él sentía por todos los que se alimentaban de sangre humana. Matando humanos. Y yo justo he estado a punto de hacer eso mismo…

'Nessie, si hay alguien que te está molestando en el instituto mañana mismo me pasaré y le haré una visita.'

'No es eso, Jacob, no te preocupes.' – Suspiré.

Jake me tendió una mano en una silenciosa petición que yo acepté al darle mi mano. La cara le cambió al ver lo que había sucedido y a mí se me hizo un nudo en la garganta. Parecía enfadado cuando retiré mi mano. Al ver que Jacob no decía nada se me llenaron los ojos de lágrimas. Lo que más odiaba y temía era darle asco a Jake. Me cogió totalmente por sorpresa cuando noté una mano ardiente en mi espalda. Justo entonces me alzó el rostro con la otra mano y nos miramos a los ojos. Jake entristeció al verme a punto de llorar.

'No quiero que te apartes de mi por eso.' – Susurré con voz ahogada.

'No podría apartarme de ti nunca.' – Me respondió con una sonrisa para tranquilizarme.-'Probablemente, ni aunque te convirtieras en una chupasangres en serie.'

'No estoy de coña, Jake. Hoy casi acabo siendo un monstruo.' – Susurré con enfado.

'¿Y?'

'¿Cómo que "y"?' – Mascullé enfadada.-'¿Tú también te vas a poner en el plan de Bella: "no pasa nada si matas a alguien, es normal"?'

'Burra. No es cuestión de lo que pase o no. Eres una semivampira, es parte de tu naturaleza. Además, la Barbie te dio por demasiado tiempo sangre humana de esa reserva que guarda el doctor Colmillos. La culpa es de ella por malcriarte.' – Jacob me besó en la frente y me sonrió. – 'Tú tomaste la decisión de dejar de beber sangre humana a pesar de lo que te gustaba y has decidido hacerte vegetariana.' – Se mofó de la palabra con el tono burlón de voz.

'Ya te lo he dicho. No quiero que te alejes de mí.' – Murmuré ya más tranquila al ver que Jacob no me rechazaba.- 'No quiero que me consideres un monstruo.'

'Eh, Nessie, ya vale. De todas las tonterías de tu padre, que no son pocas, se te tenía que pegar esa.' – Espetó con fastidio, poniendo los ojos en blanco.- '¿Todos los vampiros tienen que ser tan plastas con la moral? Como te vuelva a oír hablar de monstruos…'

'¿Amenazas? ¿A mí?' – Pregunté alzando una ceja. – 'Acabas de pifiarla Jacob Black.'

No sé decir del cierto cuantas horas pasamos al lado del río, porque siempre que estaba con Jacob perdía la noción del tiempo y todo eran risas y diversión. Al ver que ya estaba anocheciendo, decidimos regresar antes de que Bella se tomara en serio lo del secuestro y a Edward y a Rosalie les diera por salir a la caza del chucho, como le habían dicho a Jake que harían si alguna vez que él y yo estábamos fuera, no aparecíamos antes del toque de queda que me tenían impuesto. Por cierto, tengo que negociar esa hora de volver a casa… Agotada como estaba, me encaramé al lomo de Jacob y me dejé llevar por él. Cerca de la salida del bosque, Jake adoptó su forma humana y cogidos de la mano nos dirigimos hacia la casa. Estaba tan contenta y feliz que ya casi no me importaba lo que había pasado en el instituto.

'Oye Nessie, ¿cuándo vuelven de su viaje Alice y Jasper?' – Me preguntó Jacob.

Alice y Jasper se habían se habían marchado a París a uno de esos espectaculares desfiles en los que las modelos lucían ropa de los mejores diseñadores. Como cada año, mi tío Jasper había hecho todo el papeleo, ilegal por supuesto, para acabar siendo invitados de primera fila. Alice estaba encantada con el regalo de su marido y muy ocupada comprando, ya que había llamado pocas veces. La última vez que habían llamado, solo habíamos podido hablar con Jasper, ya que Alice estaba desmontando la tienda entera en la que estaban. Ni me quería imaginar la de ropa que iba a traer a su regreso. Estaba segura de que le iba a fundir la tarjeta a Jasper, claro que a él no le importaba.

'Pues creo que aún faltan dos días para que vuelvan. ¿Por?'

Jacob me señaló el garaje de la casa. Tenían todas las luces del garaje encendidas y Esme, Carlisle y Bella estaban hablando en la puerta. Emmett estaba sacando su Jeep del garaje y Edward y Rosalie parecían estar comentando algo al lado del descapotable de ella. No capté el olor de mis tíos, así que imaginé que estaban hablando de las nuevas piezas para el descapotable. Justo entonces vi el morro de mi Mini Cooper y caí en la cuenta de porqué estaban todos en el garaje. ¡El coche! ¡Mi coche! Jake…

Jacob me dio un tirón de la mano porque había dejado de caminar y yo le seguí. Juntos nos dirigimos al garaje.

Bueno, tarde o temprano se iba a enterar… Al menos está Carlisle por si le da algo.

'Jake…' – Murmuré. – 'No es que Alice y Jasper hayan vuelto…Lo que pasa es esto.'

El grito de Jacob fue terrorífico cuando usé mi don, por no hablar de la sarta de palabrotas que soltó a voz de grito.

¡¡Hola!!

A pocos minutos de acabar el día subo este capítulo. Aquí en Cataluña hoy es Sant Jordi y la tradición dice que se regala una rosa a la mujer y un libro al hombre. Pero como aquí todos somos aficionados a la lectura: ¡un capítulo más!

Los que ya me conocéis habéis podido comprobar que ya vuelvo a las andadas, porque la largada de este capítulo se me ha ido de las manos. En fin, espero que os haya gustado. ;P

¡Besitos y gracias por los reviews!

Eneida