VI
'Nessie, en serio, al paso que vas, los de Greenpeace no van a tardar en aparecer por aquí.'
Levanté la mirada del viejo ciervo moribundo que tenía entre mis manos. Jake salió de la foresta con los brazos cruzados sobre el pecho y una mueca burlona. El pobre animal dio una sacudida cuando su corazón dejó de latir, poco después ya no quedaba ni vida ni sangre en aquella cáscara vacía. Me limpié los labios con la mano por si quedaba algo de sangre y algo molesta le contesté a Jake.
'He seguido el mismo patrón de comportamiento en la caza que cualquier otro depredador del mundo. Me he contentado con los ejemplares viejos, enfermos y tullidos.' – Le dije con el ceño fruncido. – 'No estoy causando ningún impacto en el medioambiente.'
'¿Estás ya satisfecha?'
Me levanté y me sentí realmente pesada. Decir que estaba satisfecha era quedarse corta. Llevaba toda la mañana cazando. Iba a ser una suerte si podía dar un paso sin reventar o vomitar. No, no, no. Ni loca vomito delante de Jake. Inspiré hondo y caminé hasta Jacob. Este se rió de mi torpe caminar, le di un golpe en el pecho y él dejó de reírse, pero no borró aquella sonrisa burlona.
'Creo que me he pasado.' – Admití avergonzada poniendo una mano sobre mi hinchada barriga.
Jake estalló en carcajadas y me engulló en un abrazo. Mi temperatura se puso por las nubes, pero por suerte ya estaba alta de por sí por el ejercicio. Llevaba toda la mañana rastreando, corriendo y atacando. No sé si tendré fuerzas para bailar esta noche.
'Tantas precauciones con la sed en la discoteca y ni la vas a pisar.' – Se rió entre dientes y me besó en la mejilla. – 'A Jasper le va a joder especialmente que una indigestión te impida ir a bailar. ¿Ya sabes que estaba segurísimo de ganar la apuesta, no?'
'Voy a ir a la discoteca, Jake. Pero Jasper no va a ganar su apuesta.' – Le tomé de la mano y tiré de él. – 'Solo necesito sentarme un rato hasta que baje la comida.' – A continuación le mostré nuestro lugar al lado del río.
'¿Quieres que te lleve?'
'No, prefiero caminar.' – Dije seriamente convencida. – 'No creo que tu trote ayude a mantener mi estomago en calma. Probablemente acabaría pringandote.'
Jacob compuso una mueca de asco y yo me reí. A paso humano atravesamos el bosque hasta llegar a nuestro pequeño claro a la orilla del río. Antes de que me diera tiempo a sentarme al lado de Jake, este me cogió por la cintura y me sentó entre sus piernas abiertas. Apoyé mi espalda en su fuerte pecho y mis manos sobre sus rodillas dobladas. Parecía que Jake era mi trono. Incliné la cabeza hacia atrás para verle la cara y nuestros ojos se encontraron.
'¿No hay preguntas?' – Jake alzó una ceja y sonrió.
'No me parecen importantes hoy.'
'¿Qué no te parecen importantes?' – Preguntó incrédulo y me puso una mano en la frente. – '¿Tienes fiebre o algo?'
'Tú eres más importante.' – Repliqué sin dejar de mirarle. – 'Ahora mismo no me importa el pasado, solo el presente. Solo quiero estar aquí, contigo.'- Le sonreí.- 'Solo tú y yo.'
Jacob sonrió y se inclinó para besarme en la frente. Suspiré.
'¿Sabes porqué Edward no se tomó tan mal lo de la discoteca?'
Era algo que nos había dejado parados a todos. La cosa había ido como siempre, Edward se había encarado conmigo y con Bella, Alice se había metido de por medio y Jasper había usado su don. Poco a poco se fueron incorporando los demás y aquello se convirtió en un debate. Aburrida me había ido con Jacob, que estaba reclinado en el capó de su coche. Jacob había pasado su brazo por encima de mis hombros y yo había reclinado la cabeza en él. En el momento en que pensé que en una semana Jake se marcharía Edward había mirado en nuestra dirección.
'Que Nessie vaya a la discoteca. Si sale de caza por la mañana no tendrá problemas con la sed.' – Dijo dejando a todos con la boca abierta y parando la discusión. – 'Ya se pasa el día entre humanos. No le será muy difícil.' – A continuación había mirado en mi dirección. – 'Ve y pásatelo bien, ¿vale Nessie?'
Jacob se rió y contestó:
'Porque Bella estaba de tu parte, porque Alice le dejó claro que ibas a ir, porque Jasper andaba por ahí y al final le estaban poniendo la cabeza como un bombo.'
'Te equivocas.' – Le dije. – 'En realidad me dejó tranquila por ti.'
'¿Por mí?' – Alzó ambas cejas.
'Porque aún no te has ido y ya te hecho de menos.' – Entrelacé mi mano con la suya y sonreí dulcemente cuando mi blanca mano quedó cubierta por la suya, grande y oscura. – 'Papá se dio cuenta de que no estaba muy animada, ayer. Por eso cedió tan fácilmente.'
El otro brazo de Jake me cogió la cintura y me apretó contra él, suspiró fuertemente contra mi pelo y su aliento me dio en la nuca y en el hombro. Un escalofrió me recorrió la espalda y me puso la carne de gallina. Mi corazón se puso como loco cuando Jake apoyó su barbilla en mi hombro. Le miré de reojo. Está tan cerca que con solo girar la cara podría besarle.
¿Y si le besaba? ¿Y si me dejaba de tonterías? ¿No le gustaba a Danny? ¿Por qué no a Jake? ¿Qué mejor manera de hacer que dejara de verme como una cría que besándole? ¿Estás loca? ¿Qué pasa si acabamos como Joe y Kellly? ¿Sin dirigirnos la palabra ni la mirada? ¿Ya no te importa que tú solo seas una cría para él? Mi conciencia estaba dividida en dos mini Nessies que se chillaban la una a la otra porque no se aclaraban.
Jake ladeó la cabeza y pegó su mejilla a la mía. Mi corazón aumentó la velocidad en respuesta. Estaba segura de que estaba a nada de sufrir un colapso. Me estaba poniendo histérica.
'¿Qué pasa?' – Preguntó divertido Jake, al oír mis latidos desbocados.
'¿A mí?' – Pregunté una octava más alta. Dios, Nessie. Pon de tu parte si no quieres que se dé cuenta. Notaba como me ardían las mejillas cada vez más. – 'N-nada.'
Solo me estoy debatiendo entre besarte o no. Los ojos negros de Jake me escudriñaron mientras intentaba averiguar qué me pasaba.
'¿Que no te pasa nada? Parece que te vaya a dar un ataque al corazón.' – Se rió entre dientes.
Las manos de Jake volaron a mi cintura para girarme suavemente y ponerme de cara a él. Me sentí como una estúpida y estuve a nada de echarme a llorar cuando Jake se dio cuenta de que estaba temblando como un flan. Soy patética. Jacob me cogió la cara con las manos y pegó su frente a la mía.
'Shhh…' – Susurró cerrando los ojos y sonriendo dulcemente. – 'Relájate, Nessie.'
Su aliento se coló hasta el fondo de mi ser, consiguiendo que me calmara y acallando a las dos estúpidas vocecitas. Mi corazón recuperó su ritmo normal. Me quedé embobada mirando su rostro y todos mis músculos se relajaron a la vez. Mi menté vagó a la deriva de todos mis buenos momentos con Jake y mi don reveló mi deseo más ferviente: los labios de Jacob sobre los míos.
Abrí los ojos desmesuradamente al darme cuenta de lo que acababa de hacer. ¡Estúpido don! Miré horrorizada a Jacob y se me llenaron los ojos de lágrimas por la vergüenza. Jake me miraba sorprendido y su mandíbula se había deslizado unos escasos centímetros. Abrí la boca y comencé a balbucear un montón de palabras sin sentido. Tras varios intentos en los que me estuvo matando el silencio de Jake, comprendí que no iba a ser capaz de articular ni una sola palabra y mi siguiente reacción fue huir. Jake me agarró antes de que pudiera escabullirme.
'¿Dónde vas?' – Me lo preguntó como si no pasara nada. Con una sonrisa.
'¡Jacob suéltame!' – Chillé mientras forcejeaba con él.
Evidentemente no lo hizo. Le grité que me soltara de nuevo y Jacob me rodeó con un brazo la cintura y me pegó a él mientras que con la otra mano agarraba una de mis muñecas. Le estampé la mano libre en la cara sin compasión, pues sabía que tampoco le haría daño y se la eché hacia atrás para apartarle.
'¡Nessie por favor!' – Gritó exasperado contra mi mano. – '¿¡Quieres estarte quieta!? ¡Déjame hablar!'
'¡Que me sueltes!'
Jacob siguió farfullando contra mi mano que me calmara y yo continué exigiéndole que me soltara para salir corriendo y así poder llegar al lugar más profundo del río, atarme una piedra a los pies y tirarme al fondo. ¡Una cosa era que fuera torpe por naturaleza y otra muy diferente era lo que acababa de hacer! ¡Me había propuesto ir preparando el terreno! ¡Había decidido hacer que dejara de verme como una cría! ¡Lo tenía todo planificado! ¡Estaba todo en proceso para no llevarme el mayor chasco de mi vida!
Y acababa de meter la pata hasta el fondo…
Hoy pueden darme el premio a la imbecilidad porque me lo he ganado como una campeona. Bien por mí.
Quizás si los nervios y la vergüenza no hubieran jugado en mi contra hubiera podido escaparme, pero como estaba muerta de ambas cosas acabé aflojando sin darme cuenta y Jake se las apañó para agarrarme la otra mano con su manaza. Agaché la cabeza y clavé la vista en el suelo, enfurruñada y pensando mil maneras distintas de suicidarme. Le enseñé mis ideas a Jake para ver si con eso conseguía que me soltara, pero Jake no lo hizo. Por el rabillo del ojo le vi poner los ojos en blanco.
'Eres lo peor.' – Se quejó.
No dije ni media palabra y se me saltaron las lágrimas.
'Nessie, por favor, no llores y mírame a la cara.'
Y un cuerno. Cómo si no supiera que era incapaz de mirarle a los ojos después de lo que le había mostrado. Sorbí por la nariz, apreté la mandíbula y traté de controlar el silencioso llanto sin éxito. La camiseta se me empapó de lágrimas.
'Nessie.' – Insistió.
Y obtuvo la misma respuesta que las anteriores veces. Le oí bufar enfadado, pero no moví ni un músculo. Jacob me pilló por sorpresa cuando aflojó su presa y me soltó las manos.
'Nessie, no tienes nada de lo que avergonzarte.'
Claro que no. Pensé con ironía para mis adentros. Jake puso las manos en mi cintura y volvió a girarme de cara a él, luego me alzó la barbilla con un dedo. Clavé la mirada en el bosque mientras sus manos me limpiaban las mejillas de lágrimas.
'Nessie, mírame.' – Fue casi una súplica.
Mis ojos buscaron los suyos al instante, pues era incapaz de negarme si Jacob me lo pedía así. Me cambió la cara al ver el rostro alegre y amable de Jake. Podía jurar que le brillaban los ojos de una manera especial.
'¿Qué?' – Mascullé de mala manera, aparatando mi mirada de la suya, pues parecía engullirme.
'Nessie, ¿quieres que te bese?'
¿Perdón? Volví a clavar la mirada en la de él, incrédula, confusa, sorprendida. Jacob no lo estaba diciendo en broma, sus ojos negros estaban fijos en los míos y su sonrisa era amable. Le conocía demasiado bien como para saber cuando me tomaba el pelo y ahora no lo estaba haciendo.
'¿Qué?' – Repetí en un susurro inaudible, aunque le había escuchado perfectamente.
¿Acaso se ha había vuelto loco? O quizás, solo quizás, Jake sentía lo mismo por mí.
Jake sonrió e inclinó su cara sobre la mía sin dejar de mirarme a los ojos. Parpadeé al oír los latidos frenéticos de mi corazón, pues había otro corazón, el de Jacob, que lo acompañaba. El sonido de esos dos corazones latiendo furiosos en perfecta sincronización me dieron la respuesta. El aliento de Jake me embriagó y cerré los ojos cuando Jacob aún estaba cerrando los suyos. Esperé impaciente y nerviosa sus labios. Y los sentí, suaves y ardientes en la comisura de los míos. Sentí que me derretía por dentro. Abrí los ojos, maravillada y decepcionada a la par, cuando Jake rompió el contacto. Sus ojos negros estaban fijos en los míos y sus labios se curvaban en una sonrisa de felicidad. Me fue imposible decir una palabra.
'Te quiero, Nessie.' – Susurró y esta vez capté en sus palabras un significado más profundo. – 'Pero eres mi niña y necesito protegerte de todo. Incluso de mí.' – Me acarició la mejilla. – 'Vayamos despacito, ¿vale?'
Maravillada como estaba, solo fui capaz de asentir una sola vez.
'¡RENSEMEE CARLIE CULLEN!'
Se me escapó un grito y Jake se separó de mí bruscamente, quizás creyendo que era alguno de mis padres o Rosalie. Por suerte, solo era la pesada de Alice y Jasper que se estaba pasando una mano por la cara en un gesto de desesperación. Él sabía lo que se estaba cociendo aquí. Jake y yo habíamos estado tan metidos en nuestra burbuja que ninguno se había enterado de que Alice había venido a buscarme. Nos miramos y supe que yo debía tener la misma cara de fastidio que él.
'¿¡Qué horas te crees que es, señorita!?' – Preguntó Alice a la vez que cubría la distancia que nos separaba en un santiamén con su encantador y grácil correteo.
Miré el reloj de mi muñeca dispuesta a echarle la bulla porque me viniera a buscar tan pronto, pero decidí callarme al ver que eran las seis de la tarde. Siempre me pasaba lo mismo cuando estaba con Jake, el tiempo volaba. Había quedado a las ocho en casa de Sylvie para acabar de arreglarnos, aunque yo sabía que después de pasar por Alice y Rosalie a mí no me iba a hacer falta. A las nueve vendrían los chicos y deberíamos ponernos en marcha si queríamos estar en Salt Lake City a las diez y media para cenar y luego entrar sin prisas en la discoteca.
Alice ni me dejó caminar, me cargó sobre su hombro antes de salir pitando hacia la casa. Les lancé una mirada de auxilio a Jasper y Jake, pero el primero solo sonrió y el segundo se encogió de hombros.
'Ya sé que confías en mí, cielo. Pero tienes que ducharte y aún no han inventado secadores que te sequen el pelo en un segundo.'
'Pues dejaré que se me seque al aire libre.' – Protesté.
'¡Ja! ¿¡Te crees que te iba a dejar salir de casa con tu cabeza pareciendo un nido de pajarracos!?'
Me la imaginé rodando los ojos y suspiré pesadamente. Más me valía tomarme con calma lo que me esperaba, aunque sabía que no iba a ser difícil. Mi cabeza estaba muy, pero que muy lejos. Podía con cualquier cosa.
Jacob Black me quería.
Al llegar a casa atisbé a ver de refilón a mi padre tocando el piano, a Emmett ojeando una revista de deporte y a Esme y Carlisle conversando en el sofá del comedor. Mantener mi mente alejada de lo que acababa de pasar el claro no me fue difícil, pues estuve peleándome con Alice todo el rato. La muy loca me subió a toda velocidad a mi habitación y se metió conmigo en el baño, me quitó la ropa, me metió en la bañera y se puso a enjabonarme el pelo. Al final acabé por gritarle exasperada:
'¿¡Quieres relajarte, Alice!?'
Mi adorada tía Rosalie y mi fantástica madre se colaron en mi habitación en el momento más oportuno. La cara pulsera que le había comprado en la tienda de antigüedades colgaba de la muñeca de Rose y el cofre en forma de libro estaba en la habitación de Bella. Con los brazos en jarras, Rosalie se plantó en la puerta del baño y le dijo a Alice con condescendencia:
'Alice, déjala respirar.'
'Iré a preparar tu ropa mientras tanto.' – Refunfuñó Alice. – 'Tienes diez minutos, Nessie. Ni uno más.'
Asomé la cabeza y le lancé a Rosalie una mirada de súplica. Ella y mamá soltaron unas risitas. No podía dejar a Alice eligiendo mi ropa sólo según su criterio, yo sola ya desentonaba lo suficiente entre los humanos. Rosalie me sonrió con ternura y se marchó tras Alice. La pulsera que le había regalado la noche anterior tintineó con sus pasos.
'Mamà, pon tu escudo sobre mí por favor.' – Le pedí, sabiendo que no iba a aguantar ni un segundo más si no tenía a Alice taladrándome la cabeza. – 'Eh…tengo…que confesarte algo.'
Bella me miró con curiosidad durante un fugaz momento y me avisó con una sonrisa y un asentimiento de cabeza que ya estábamos lejos de la mente de mi padre. Me apresuré en quitarme el jabón del cuerpo y del pelo. Mi madre me estaba tendiendo un albornoz cuando aparté la cortina de la ducha. Me envolví en él con los nervios a flor de piel. Por una vez, Bella me dio un poco de impresión. Le tendí mi mano, la guié hasta mi cama y le mostré que quería que se sentara.
'Nessie, cariño, me estás asustando.' – Susurró Bella lo suficientemente bajito como para que solo yo la oyera, a pesar de los finos oídos de mi familia. – '¿Qué ocurre?'
'Mamá…' – Empecé a decirle tan bajito como había hablado ella. – 'Necesito que oigas todo lo que tengo que decirte hasta el final, por favor. Y que abras tu mente. ¿Mentalidad abierta sí?' – Traté de no reírme cuando frunció el ceño. Suspiré para calmarme y la miré a los ojos. – 'Me atrevo a decírtelo porque sé que serás capaz de comprenderme mejor que nadie.'
Porque solo tú has pasado por algo parecido a lo que yo estoy pasando. Porque solo tú, mamá, enloqueciste por la ausencia de papá tanto como enloquezco yo cuando estoy lejos de Jacob. Porque solo tú luchaste por lo que parecía imposible, por darme la vida y sobrevivir después para convertirte en inmortal y amar a mi padre para toda la eternidad. Aunque nadie creyera que fueras a conseguirlo.
A veces me preguntaba si mamá sabía cuanto la admiraba y quería. Una vez, medio dormida, me había parecido oír a papá decírselo a ella. Bella abrió la boca para decirme algo, pero en el último momento se arrepintió.
'Adelante, cielo. Cuéntame que ocurre.'
Nos sentamos en la cama con las piernas cruzadas, una frente a la otra. Bella me sonrió para infundirme ánimo y me tendió una mano. Le di la mía, pero no hice uso de mi don como ella seguramente esperaba.
'Mamá, tú sabes cuanto ha significado Jake para mí hasta ahora.' – Le dije en el bajo tono con el que tenía asegurada la privacidad de la conversación, a la vez que clavaba sus ojos en los de ella.
Bella achicó sus ojos dorados mínimamente y se puso rígida como una piedra. Había adivinado por dónde iban los tiros. No me sorprendí, pues mi madre siempre había sido muy intuitiva y a parte, contaba con que mi padre le hubiera explicado el motivo por el que le había rayado el coche. Suspiré y murmuré las palabras que podían ser mi condena y la de Jake:
'Quiero a Jacob y Jacob siente lo mismo por mí.'
Sin darle tiempo a reaccionar, le mostré todos aquellos pensamientos y recuerdos míos que daban soporte a mis palabras. Comenzando por el día que llegué a la conclusión de que Jacob me gustaba, pasando por el del coche, la decisión que había tomado en mi habitación y lo que había ocurrido apenas hacía media hora. Bella fue consciente de todos mis sentimientos: del amor que sentía por Jacob, incluso del deseo, del miedo a ser rechazada por ser considerada una cría, del temor a que toda mi familia se pusiera en contra, de las dudas que poblaban mi mente, de lo feliz y contenta que estaba por saber que Jake me quería. De todo. Mi último pensamiento fue a favor de Jacob. Rememoré el día en que Bella cargó contra Jake y Seth se interpuso. No quería que mi madre le hiciera daño a él por lo que acababa de contarle. Avisé de que esta vez, sería yo misma la que se interpusiera entre Jacob y ella o cualquier otro que quisiera hacerle daño.
Bella se estremeció al mostrarle la última imagen y me miró con expresión severa. Le sostuve la mirada para que viera que iba completamente en serio. Bella suspiró y cerró los ojos. Apoyó la frente sobre su mano y se quedó quieta como una estatua. Aguardé en silencio, bastante asustada, su reacción.
'Mamá, en realidad no te voy a preguntar si te parece bien o no. No me importa, yo quiero a Jacob.' – Afirmé muy segura de mi misma, aunque con un débil temblor en la voz. – 'Pero necesito saber lo que piensas, porque, aunque depende cual sea tu respuesta no te haré caso, me importa lo que opines de mí, mamá.' – Suspiré. – 'Junto con Jacob, eres la persona más importante de mí vida.'
Bella abrió los ojos y me sonrió dulcemente. Me tendió los brazos y sin dudarlo, yo me dejé caer sobre ella y me dejé acunar. Bella suspiró:
'Bien.' – Hizo una pausa, seguramente estaba poniendo en orden sus ideas. La miré de reojo y tragué saliva al ver que estaba muy enfadada. – 'Primero de todo, cariño, te digo que haré todo lo posible por no arrancarle la cabeza a Jacob cuando lo vea. Segundo, intentaré que tu padre tampoco le arranque la cabeza a Jacob cuando ponga un pie en esta casa y Edward se entere de todo. Tercero, pararé a Rosalie, aunque no quiera, cuando decida arrancarle la cabeza a Jacob. Pero, Nessie, no puedo prometerte mucho salvo que te detendré a ti cuando te pongas entre Jacob y su verdugo.' – Dijo entre dientes y luego suspiró con fatsidio. – 'Y ahora, te confieso que en parte no me sorprende esto que hay entre Jacob y tú.' – Me miró a los ojos y con voz hastiada y una verdadera mueca de fastidio masculló. – 'Te vi venir desde el primer momento en que me mostraste a Jacob a través de tus pensamientos como tuJacob. Y eso que solo eras un bebé…'
Bella meneó la cabeza y yo me reí.
'Eh, quizás te suene algo extraño mamá, pero es que siento que Jake es solo mío. Siempre lo he sentido.' – Le confesé. – 'Independientemente de que esté enamorada de él, no puedo imaginarme mi vida sin él. Él es una parte de mí, así como creo poder decir que yo soy una parte de él. Por eso duele tanto cuando se marcha.' – Me estremecí al pensar que me quedaban solo unos pocos días con Jake. – 'Nos conocemos tan bien… Nuestra sincronización en todo es tan perfecta que hasta da miedo.' – Miré a Bella a los ojos. – '¿Crees que estoy loca? Porque yo empiezo a pensar que sí.'
Bella rodó los ojos y sonrió. Me acarició la mejilla y me la besó. Luego volvió a adoptar esa expresión furiosa.
'¿Le has contado eso a Jake?'
'Tiene una idea de lo que pienso.' – Me encogí de hombros. – 'Ha sido Jake quién me ha dicho que él y yo somos como una sola persona.'
'¿Y no te ha dicho porqué? ¿No te ha contado nada? Porque en ese caso, tiene algo que contarte.' – Mi madre frunció el ceño.
'Tiene algo que contarme.' – Murmuré acordándome del otro día en el río. – 'Sé que me oculta algo relacionado con nosotros dos. Lo que pasa es que me pidió tiempo. Un mes exactamente. Se lo concedí porque se estaba poniendo malo solo con saber que debía contármelo.' – Miré a mi madre a los ojos. – '¿Tiene que ver con esto, verdad?' – Bella asintió. – '¿Debo preocuparme?'
Mamá se rió y me besó en la frente. Me abrazó fuerte.
'Para nada.'
El alivio se apoderó de mí. Bella y yo nos mantuvimos calladas un rato. Imaginé que Alice había visto venir la conversación y que la había considerado lo suficientemente importante como para no interferir. Habían pasado más de diez minutos.
'Jake ni si quiera me ha dado un beso en condiciones.' – Me quejé.
'Pobre de él que te hubiera dado ese beso.' – Se rió Bella.
Le dirigí una mirada asesina a mi madre. ¿Jacob no me iba a poder besar sin jugarse la vida en ello? Iba a tener que adoptar medidas drásticas entorno a la seguridad de Jake. Tener los coches de mi familia bajo amenaza me pareció una buena idea.
'Cariño, no es que no quiera que tu y Jake no os…' – Hizo una pausa y compuso una mueca extraña. – '…beséis.'
¿Solo a mí me pareció como si hubiera dicho una palabrota? Fruncí el ceño y miré a mí madre con una ceja alzada. El contacto físico entre Jake y yo iba a ser otro tema peliagudo, sobretodo porque yo iba a conformarme con besitos puros y castos. Quizás debería pasar una circular con la amenaza…Quién avisa no es traidor.
'Verás…' – Dijo mi madre captando de nuevo mi atención. – 'Jacob a veces es un poco bestia y conmigo lo fue en un par de ocasiones.'
'¿Qué hizo?' – Le pregunté con el ceño fruncido.
'Besarme a la fuerza porque yo estaba empecinada en que no estaba enamorada de él y él en que sí. No sé como sigue con vida el muy idiota. Edward estaba deseando matarle y yo también.' – Bella rodó los ojos. – 'Por suerte cuando tú naciste descubrimos porqué Jake decía estar enamorado de mí y yo un poco de él. Y eso también va ligado a lo que tiene que contarte.'
Bella me besó en la frente. Reí. Quizás debería ponerme celosa el hecho de que entre mi madre y Jacob hubiera habido algo o molestarme, pero no era así. Veía el hecho de enfadarme con Jacob o sentir celos de mi madre, como una soberana estupidez. Jacob siempre me había pertenecido y nunca de la misma manera en que quizás pudo pertenecerle a mi madre. No necesitaba que nadie me lo dijera, yo lo sentía. Era tan palpable que incluso se podría llegar a tocar.
'Pero ya me has enseñado que el traidor de Jacob está dispuesto a tratarte como a una princesa y que teme dañarte.' – Continuó mi madre. – ' Por eso te ha dado ese beso en la comisura del labio, Nessie. Te respeta y te quiere muchísimo.' – Me miró seriamente. – 'Por una vez es su vida, Jake ha hecho algo inteligente. Hazle caso, Nessie. Despacio, ¿vale?'
Asentí y le abracé.
'Me alegro de habértelo contado. Pensaba que me tomarías por loca, que cargarías contra Jacob y que se liaría una tremenda.'– Le confesé mirándola a los ojos.- 'Creía que esto sería más difícil.'
'Ah, cariño. No seas tan optimista. Aguarda a que se enteren tu padre y Rosalie. Si no estuviera tan enfadada incluso sentiría pena por Jacob.'
'Mamá por favor, aplica el escudo sobre Jacob.' – Le pedí, temerosa de que apalearan a Jacob en cuanto llegara a casa. Por parte de Alice y Jasper no habría problema...Pero Rose y Edward... – 'Habla tú antes con papá.'
'¿Porqué siempre tengo que arreglar los percales que tienes con tu padre?- Se quejó ella.
'Porque eres la única a la que le hace caso.'
'Tu padre no le hace caso a nadie. Ni si quiera a mí cuando se pone cabezón.'
'Ya, pero eres la única que tampoco cede ante él.' – Le sonreí. – '¡Tú puedes mamá!'
Bella se rió, resignada.
'Veré que puedo hacer.'
'¡Te quiero!' – Grité mientras la abrazaba.
¡¡Hola!!
Lo sé. Sé que había dicho que en este capítulo Nessie se iría de fiesta...Pero mi inspiración tiró por otra parte, aunque os aseguro que Nessie acabará yendose de fiesta. Prometido.
Espero que os haya gustado este capítulo. A mí me encantó escribir la parte de Jacob y Nessie.
¡Besitos y gracias por vuestros reviews!
Eneida
