VII
Un montón de ropa entró en mi habitación. Solo cuando estas ropas se desparramaron en mi cama pude ver a la diminuta Alice sonriendo emocionadísima. Que alguien me ayude, por favor. Bailaba mientras separaba las camisetas, los pantalones, los vestidos y las faldas en varios montoncitos. Estaba completamente en su salsa. Bella y yo nos miramos con horror. Rosalie se dejó caer en la silla de mi escritorio.
'La mitad de lo que hay ahí no se lo va a poner, Alice.' – Dijo a la vez que rodaba los ojos y me miraba. – 'No he podido hacer más que reducir el montón a la mitad, Nessie.'
De repente, Bella dio un chillido y se movió fugaz a un diminuto montoncito de ropa. Cogió una diminuta prenda y se la puso en las narices a Alice. Al ver el diminuto tanga con transparencias abrí los ojos como platos. Alice no puede haberme traído lencería francesa a mí…
'¿¡SE PUEDE SABER QUE HACE ESTE TIRACHINAS EN LA HABITACION DE MI HIJA!?'
'Si quieres le pongo unas bragas que le lleguen hasta el sobaco.' – Espetó Alice con sarcasmo. – '¿A qué viene tanto pudor, eh Bella? Tú también usaste lencería francesa y no te puedes quejar de que no te diera resultado.' – Le dijo alzando las cejas una y otra vez, sonriendo con maldad.- 'Y Edward tampoco puso pegas.'
'¡NESSIE VA A UNA DISCOTECA!' – Gritó Bella enfurecida sacudiendo el "tirachinas" de un lado para otro. – '¡EN UNA DISCOTECA SE BAILA, ALICE CULLEN! ¿¡SE PUEDE SABER PARA QUÉ QUIERE ESTO!?'
'Los pantalones son de talle bajo y bien pegados, se le marcará el culo. No va a ir marcando las bragas.' – Alice puso los brazos en jarras y como si fuera una infamia gritó: – '¡Queda fatal! ¡Tan hortera!' – Luego hablando para su hombro susurró. – 'Aunque claro, qué me vas a decir tu con tu sentido de la moda…'
Bella se tapó la cara con las manos, desesperada y yo me reí por lo bajo.
'Alice, ese tanga tan picante solo tendría sentido si Nessie se lo fuera a enseñar a alguien.' – Intervino Rosalie cortante.
Me quedé mirando el tanga fijamente, pensativa y entonces mi madre me dedicó una mirada furiosa. Yo estallé en carcajadas.
'Era broma, mamá.' – Le aseguré tratando de no reírme.
Rose alzó las cejas confundida por lo que se estaba perdiendo, pero Alice sonrió orgullosa. Agradecí estar bajo el escudo de mi madre, pues de lo contrario, Edward hubiera dejado de tocar el piano y ahora lo tendría allí gritándome.
'No va a ligarse a ningún chico.' – Rosalie me dirigió una mirada que en realidad era un aviso. – '¿A que no, Nessie?'
Muy obediente negué con la cabeza. Ya tengo chico, Rose. Sonreí muy contenta y me puse a chafardear la ropa. Rosalie sonrió satisfecha y se dirigió a Alice.
'Buscale alguno menos extremado, anda.'
'Sí, guárdate ese para Jasper.' – Añadió Bella y se lo tiró como si fuera un gomilla elástica.
Alice atrapó el tanga al vuelo y se lo metió en el bolsillo trasero del pantalón antes de ponerse a rebuscar en el montón de ropa interior refunfuñando.
Media hora más tarde me miré al espejo y sonreí satisfecha. Llevaba un pantalón de talle bajo de color negro brillante, parecido al cuero. Una camiseta ancha y fina de mangas anchas hasta la altura del codo, con escote por delante y abierta hasta mitad de la espalda por detrás. Un finísimo cordón en la parte alta de mi espalda impedía que las mangas y la camiseta resbalaran hacia abajo. Los zapatos de tacón verdes iban a juego con la camiseta. Rosalie me había hecho un hermoso recogido y Alice había conseguido con poco maquillaje resaltar un poco más mi rostro.
'Vaya…' – Murmuré al verme en el espejo. – 'Me encanta. Sois unas artistas.'
'No cielo, lo que pasa es que tu eres tan hermosa que todo te sienta fenomenal.' – Replicó Rosalie, dándome un beso en la mejilla. – '¿A qué sí Bella?'
Mi madre asintió con una sonrisa de satisfacción y orgullo. Rosalie y Bella se quedaron mirando mi reflejo y entonces, Alice, que había estado tan extrañamente callada, sacó el tanga de la discordia de su bolsillo y me guiñó un ojo.
'Nessie, cariño.' – Comenzó como quien no quiere la cosa. – 'El día que quieras impresionar a Jacob avísame.'
Rosalie, Bella y yo nos quedamos clavas en el suelo.
'¿Qué?' – Preguntamos las tres en distintos tonos: yo sorprendida, Bella escandalizada y Rose furiosa.
Antes de que Alice pudiera responder, la puerta de mi habitación se abrió de golpe y Emmett entró gritando como un loco:
'¡Ni se te ocurra!' – Me cogió en brazos, me sentó sobre su regazo en la cama y señalándome con un dedo me dijo muy seriamente. – 'No puedes hacerle eso a Jacob, querida sobrina. Sencillamente no puedes provocarle así.'
'Como si no supieras que vas a perder tu estúpida apuesta, Em.' – Saltó Alice con ese aire de sabelotodo. – 'Jazz lleva todas las de ganar.'
'Cierra el pico, Alice.' – Contestó Emmett. – 'No hables de lo que no tienes ni idea.'
'Sé lo suficiente como para decirte que estás a punto de perder.' – Contraatacó Alice.
Miré a mis tíos horrorizada. ¿Por qué Emmett y Alice parecen saber más de lo que deberían? Alice no lo podía haber visto venir, pues Jacob estaba en mi futuro. Oh. La charla con Bella. Eso fue lo que vio venir. ¿Pero Emmett? Encima Rosalie me estaba taladrando con la mirada como si hubiera cometido un crimen.
'Págale a Jazz, Em.' – Canturreó Alice con suficiencia. – 'Ya has perdido.'
'Qué yo sepa Jacob y Nessie no se han be…'
Emmett cerró la boca de golpe en cuanto vio a mi padre entrar en mi habitación, pero dio exactamente lo mismo. Edward encajó los dientes y fulminó a Emmett con la mirada. ¿Besado? Ya quisiera yo. Golpeé con la frente el pétreo pecho de mi tío. Se hizo un silencio aterrador que nos permitió escuchar como en el piso de abajo, Carlilse y Esme saludaban a Jacob y Jasper que justo habían regresado. Mis tíos y mi madre arrugaron la nariz, pero yo cerré los ojos e inspiré profundamente, llenando mis pulmones del aroma de Jake. No necesitaba el aire para respirar, sino ese olor.
'¿Nessie?' – Me llamó entonces mi padre con tono preocupado.
'¿Sí, papá?' – Le pregunté con una encantadora sonrisa.
'¿Qué ocultas?' – Alzó una ceja.
Una fina arruga se dibujó en el apuesto rostro de mi padre. Carlisle y Esme entraron en ese preciso momento, salvándome. Se pararon un segundo para entró tras ellos y después de sonreírme, fue hasta Alice para abrazarla. Mi corazón incrementó la velocidad cuando escuché a Jake en el pasillo. Me mordí el labio inferior sin poder evitarlo, sonriendo como una idiota, esperando la aparición de Jacob.
Y allí estaba.
Mi mundo.
Mi amor.
Mi Jacob.
'¡Hola familia!' – Saludó Jacob con su increíble sonrisa. Me miró de arriba abajo y me guiñó un ojo. – 'Estás preciosa, pequeña.' – Con un gesto le dijo a Alice que había hecho un buen trabajo y ella sonrió orgullosa. Todos menos Alice sabíamos que lo había dicho por mera cortesía.
'Gracias.' – Contesté y sin poder evitarlo salté a sus brazos para abrazarle y le besé en la mejilla. Estaba tan contenta que me era imposible ocultarlo.
Ocupada mirando a Jake y recordándole con mi don lo que había ocurrido a la orilla del río, ni me enteré de cómo Edward se pinzaba el puente de la nariz, en su característica pose de estrés máximo. Emmett, Jasper y Alice comenzaron a reírse. Rosalie hizo tamborilear los dedos sobre mi escritorio y fue aquel insistente sonido el que me hizo volver a la habitación. Me dio un escalofrío
'¿Bella?' – Preguntó entonces mi padre en un tono acerado que me puso la carne de gallina.
'¿Sí, amor mío?'
'Bella, ¿quizás podrías explicarme porqué estás protegiendo a Jacob y a Renesmee de mí?' – Lanzó una mirada furiosa en nuestra dirección.
Renesmee. No Nessie. Me mordí el labio inferior, nerviosa. Eso no era bueno. Inconscientemente, me cogí el puente de la nariz y suspiré largamente. Estoy acabada. Jake cogió mi mano y me susurró al oído.
'Tranquila, Nessie. Está todo bajo control.'
Hice uso de mi don para mostrarle a Jake que lo dudaba. Por suerte la nueva mesa de Esme está abajo. Mi madre abrazó a mi padre por la cintura y le miró largamente con el ceño fruncido. Supe que había retirado su escudo e imaginé que le estaba mostrando nuestra charla. Por si me quedaban dudas, Edward miró a Jacob y emitió un aterrador gruñido. Jake se rió por lo bajini y yo le di un codazo en la barriga. Yo no le veía la gracia por ningún lado.
'¿Quieres callarte?' – Espeté mordazmente. – 'No le provoques.'
Al escuchar a Rosalie sisear la miré y presté atención al resto de mi familia: Emmett y Jasper se reían, Alice me miraba con ese aire de suficiencia, Esme nos miraba a Jake y a mí con cariño y Carlisle estaba al lado de mi padre.
'Hijo, sabías que iba a pasar esto. Trata de entenderlo.' – Le decía.
Gemí al ver que todos nos miraban a Jake y a mí. Mi corazón comenzó a golpearme el pecho, queriendo escapar de allí como yo misma quería hacerlo. Lo saben. Todos. Había creído que lo podría ocultar y me había equivocado completamente. Edward me había leído el pensamiento, Jasper había notado mis sentimientos y Alice había visto la charla. Y por si fuera poco, mi corazón había acabado de gritárselo a Carlilse, Emmett, Esme y Bella. Tierra, trágame, te lo suplico. Comencé a respirar con dificultad, casi hiperventilando.
'Nessie, tranquila.' – Me susurró Jake cuando comencé a temblar.
'¿Tú te das cuenta de lo que está pasando?' – Le pregunté con un hilo de voz.- '¡Lo saben! ¡Todos!'
'Sí.' – Jacob asintió alegre y me pasó un brazo por encima de los hombros. Me besó en la cabeza. – 'Y te digo que todo está bien.' – Añadió muy seguro de sí mismo con aquel rastro de arrogancia en la voz. – 'Te aseguro que podría besarte aquí mismo sin que nada ocurriera.' – Me susurró al oído.
Rosalie se cargó en ese momento el reposabrazos de mi silla de escritorio.
'Lo dudo.'
Jacob me levantó con un dedo el rostro y susurró felizmente riendo.
'¿Quieres apostar?'
'Jake n…'
Jacob estampó sus labios en los míos.
Lo que vino a continuación fue tan complicado…Gruñidos, mordiscos, patadas, gritos, muebles volando, bonitos insultos… Tremendo. La cuestión es que el incidente acabó con mi habitación completamente destrozada, Emmett pagándole a Jasper, Carlisle con su maletín de medicina, un brazo y un par de costillas rotas de Jacob y un volvo plateado y un descapotable rojo listos para el desguace.
***
'No Sylvie, no me estoy rajando… Es solo que llegaré tarde. Sí, venid los cinco en el coche de Luke. Yo os esperaré con el mío en la salida 98 y allí tú, Kelly, Joe o Danny podéis pasaros a mi coche. Vale, en cinco minutos. Hasta ahora. Un beso.'
Metí el móvil en el bolso y lo dejé sobre la nueva mesa de Esme en el comedor. Me estremecí al oír el quejido de Jacob. Jacob estaba en el sofá y Carlilse le estaba entablillando el brazo. Mi madre, que estaba sentada su lado, volvió a disculparse.
'Lo siento, Jake. De verdad. No quería hacerte daño.'
'Claro que no.' – Contestaba Jacob con sarcasmo cuando yo me sentaba en el suelo, frente a ellos.- 'Solo querías matarme.'
'¡Has besado a mi hija en mis narices! ¡Te mereces más que ese brazo y esas costillas rotas!' – Estalló ella y cortó a Jake antes de que abriera su bocaza. – 'Ni se te ocurra decirme que me vaya acostumbrando, Jacob Black. Y ni se te ocurra mencionar algo así delante de Edward o de Rosalie.'
'Encajadlo como os dé la gana, pero ya sabéis que es lo que hay. Somos familia, Bells.' – Jake ensanchó su sonrisa y se encogió de hombros. – 'No se puede hacer nada. Nessie ha crecido. No es una niña, es una adolescente y sus necesidades han cambiado. Además, Bells, sabes que nadie la protegerá, cuidará y tratará con tanto amor y respeto como yo. Deberías alegrarte.'
'No me tientes Jacob Black.' – Siseó mi madre en repuesta. – 'Y sobre todo no me hables de necesidades de adolescentes…'- Gruñó.- '…si aprecias tu vida.'
Esta vez fui yo la que siseé amenazadoramente enseñando todos los dientes.
'Si alguien le vuelve a tocar un pelo a Jake, mamá…' – La miré a los ojos para que se diera cuenta de que hablaba muy en serio. – '…me iré de casa. Puedes avisar a Rose y a papá.' – Enfaticé.- 'Jacob es mío y yo le protejo.'
Bella emitió un gemido quejumbroso y Jacob estalló en carcajadas y al momento se llevó las manos a las costillas, retorciéndose de dolor. Una mano fría y cariñosa se posó en mi cabeza.
'Nessie, cariño, no digas eso…' – Esme me acarició la cabeza y me sonrió con ternura.- 'Tu padre y Rosalie lo aceptarán. Tienes derecho a amar, como todos nosotros. En esta casa nadie será desdichado en el amor y mucho menos tú, mi querida niña.'
'Solo dale un poco de tiempo a tu padre y a Rose.' – Apuntó Carlisle. – 'Ya sabes que siempre son los más difíciles de convencer, pero acabarán por aceptarlo. Estás listo Jacob.' – Añadió a la vez que cerraba su maletín y le palmeaba la pierna.
'Nessie, cielo, vas a llegar tarde.' – Bella me señaló el reloj.
Esme me trajo el bolso y me tendió una mano para levantarme. Miré a Jacob de reojo y me replanteé la idea de quedarme en casa. No sabía si Rosalie y Edward volverían del bosque tan calmaditos como Bella. Lo de sus coches les había sentado como una patada en el culo, pero así aprenderían a no tocar las cosas de los demás. Definitivamente, Jake me necesitaba. Estaba a punto de decir que me quedaba cuando Jacob habló:
'¿Os importa dejarnos a solas un momento, por favor? Eh, Bells no me pongas esa cara, anda.'
Carlilse pasó un brazo por los hombros de mi madre. Bella me miró y luego suspiró. Junto con Esme, ella y Carlisle salieron del comedor y cerraron la puerta. Me senté en el sofá junto a Jacob y le cogí la mano buena.
'En serio, Jake, se me han quitado las ganas de ir.' – Bufé. – 'No estoy de humor.'
'Vas a ir. Yo estaré bien.' – Soltó mi mano para rodearme la espalda. – '¿No has visto que soy invencible? Tres vampiros han intentado matarme y he sobrevivido.' – Soltó una carcajada de regocijo.
'¡Porque tenías a otros cuatro y medio defendiéndote!' – Le contesté exasperada. Rodé los ojos y suspiré. – 'No sé quién es peor de los dos. Yo, que me voy a una discoteca a arriesgarme a masacrar a un montón de jóvenes humanos o tú, que coges y me besas delante de mis padres y de Rose.'
'Eh.' – Se quejó Jacob fastidiado.-'No puedes llamar beso a eso.'
'En eso estoy de acuerdo.' – Le di la razón y puse carita de ángel al mirarle. De repente me sentía extrañamente bien. Jacob me frunció el ceño.
'Debería haber cerrado la boca.' – Murmuró para sí.
'Demasiado tarde.' – Susurré.
Sonriendo, me puse de rodillas y me levanté lo suficiente como para que mi cara estuviera a la misma altura de la de Jacob. Tenía la sensación de tener un montón de mariposas revoloteando en mi estómago. Pasé mis brazos por encima de sus hombros y pegué mi frente a la de él, dejando mi cara a escasos centímetros de la suya. Me perdí en sus ojos oscuros, en sus labios carnosos, en sus dientes blancos, en su piel oscura. En su apuesto rostro. Me perdí en Jacob. Él, que daba sentido a mi existencia. Que era mi centro del universo. Podía sentir su aliento abrasador colándose dentro de mí, haciéndome temblar. Jacob acarició mi espalda hacia arriba y dejó su mano ardiente sobre la parte de mi espalda que no cubría la camiseta. A pesar de ser invierno y de que hacía un frío aterrador, yo sentía que me quemaba.
'Jake…' – Susurré. – '…bésame.'
Sus ojos abandonaron a los míos un segundo, para posar su mirada en mis labios. El brazo de Jake me empujó contra su pecho. Otra vez, mi corazón y el suyo comenzaron a latir frenéticamente, en perfecta armonía. Como si fueran uno. Entreabrí los labios y cogí aire cuando Jake se acercó. Jacob no apartó su mirada de la mía al susurrar:
'Te quiero, Nessie.'
Estampé mis labios contra los de Jake con furia, con una fuerza y una pasión que me dominaron por completo. Me pegué a él como si la vida me fuera en ello. Jacob me frotó la espalda y se separó levemente. Me puse colorada al oír mi respiración entrecortada.
'Shhh…Cálmate, Nessie.' – Susurró Jacob contra mis labios, un instante antes de volver a pegarlos a los míos con delicadeza.
Los labios de Jake se abrieron paso entre los míos suavemente, su lengua perfiló mis labios y acarició mi lengua con dulzura. Su aliento y su calor golpearon el fondo mi ser haciéndome temblar. Gemí levemente contra su boca y hundí mis manos en su cabeza, buscando más proximidad. Jake puso fin al beso:
'Poco a poco.' – Me recordó contra mis labios.
Hice un mohín y apoyé mi frente en la suya mientras trataba de recuperar el aliento.
***
Joe me silbó cuando después de una hora larga de viaje, aparqué en el parking del restaurante y bajé del Volkswagen de Jake. Me lo había prestado porque quería que saliera de casa para airearme y olvidarme de lo sucedido, no porque volviera a fiarse de mí. Me sentía orgullosa de poder decir que yo, Renesmee Carlie Cullen, era más importante para Jacob que su Volkswagen. Puedo dejar de tener celos de un coche. Luke y Danny abrieron los ojos desmesuradamente al verme. Enrojecí sin poder remediarlo. Sylvie le dio un golpe en el pecho a su novio y Kelly cerró de un portazo.
'¡Ya sé que Nessie podría ser una supermodelo!' – Le chilló mi mejor amiga a su novio lanzándole el bolso. – '¡No hace falta que la mires así!'
'¡P-perdona cariño!' – Musitó Luke arrepentido. – 'No te enfades, por favor.'
'Qué se va a enfadar…' – Kelly suspiró y se encogió de hombros. – 'Si ella y yo llevamos todo el viaje mirando a Nessie como si fuéramos tíos. ¿Os sorprende si os digo que me he estado replanteando mi sexualidad?' – Danny y Joe negaron con la cabeza.
Estuve a punto de soltarles que aquello solo era debido a mi parte de vampiro con tal de ahorrarme aquella vergüenza e incomodidad, pero me mordí la lengua.
'Ya te lo he dicho…'- Añadió Kelly girándose hacia mí, mirándome con adoración. – '…pero es que estás increíble. Todos los tíos te mirarán a ti.' – Se lamentó Kelly.
'Venga ya, no seas exagerada.' – La corté. Y yo que pensaba que no desentonaría. Señalé al restaurante. – '¿Vamos? Me muero de hambre.'
Era puramente mentira, pero necesitaba poner al grupo en marcha y distraerles de mí. Mi garganta comenzaba a arder, aunque gracias a dios, había bebido suficiente sangre aquella mañana como para no perder el control. Que mi instinto depredador se quede tranquilito esta noche, por favor. Cogí la chaqueta del asiento trasero del coche, el bolso y cerré con llave. Justo después me abroché la chaqueta y me subí el cuello de esta hasta debajo de la nariz para ocultarme.
'¿Vamos, por favor?' – Insistí.
'Tendré que conformarme con ser el segundo plato.' – Rezongó Kelly.
La pizzería estaba abarrotada de jóvenes, que como nosotros, habían venido a pasar la noche en Salt Lake. Hacía un calor tremendo, debían tener la calefacción por las nubes. Uno de los camareros dijo que íbamos a tener que esperar un poco y a regañadientes me quité la chaqueta antes de que me diera un golpe de calor. Lo estaba haciendo cuando un vaso cayó al suelo, rompiendo la monotonía del restaurante. De reojo, miré hacia allí y alcance a ver al chico de la barra mirándome con la boca abierta. El jefe salió a echarle la bronca y cuando el pobre chico no le contestó, siguió la dirección de su mirada y me vio a mí. Pareció comprender al instante lo que le había pasado a su empleado y no tardó ni cinco minutos en venir hacia nosotros.
'¿Puedo ayudarles, muchachos?'
'Ya hemos pedido una mesa para seis.' – Explicó Danny con amabilidad. – 'Nos dijeron que tardarían un rato. Estamos esperando.'
Llegué a ver que todo la pizzería nos miraba, por no decir me miraba y cogí a Danny de la camiseta y me puse detrás de él, ocultándome de la vista de todo el mundo con su estatura. Tenía asumido que era algo especial entre los vampiros y no me importaba que ellos me mirasen, pues para mí ellos eran tan fascinantes como yo seguramente debía ser para ellos. Pero me incomodaba muchísimo que me miraran los humanos, pues además de hacerme sentir un bicho raro, me hacían consciente de lo fácil que era tenerles. Mi garganta no dejaba de pedirme su sangre y mi instinto depredador me susurraba qué fácil sería tomar a un par de ellos. El jefe se inclinó por al lado de Danny para verme y me sonrió. Se me ocurrió la solución.
'Disculpe, señor.' – Le dediqué una fantástica sonrisa. – '¿Tendría una mesa que estuviera un poquito apartada de todo? Por favor.'
'¡Por supuesto señorita!' – Exclamó el jefe. – 'Concedame un par de segundos.' – Se giró y salió pitando:-'¡Jack! ¡La mesa número siete ya! ¡La quiero lista en menos de un minuto! ¡Y más te vale que atiendas a estos chicos correctamente!'
Apenas un minuto después, el chico llamado Jack nos acompañaba al fondo de la pizzería, a una mesa elegantemente dispuesta con biombos a lado y lado. Danny se puso a mi lado, entre la gente y yo, cuando caminamos por mitad de la pizzería y me dejó el rincón más oculto en la mesa. Nadie me vería allí. Danny era un cielo.
'Gracias, Danny.' – Le susurré con una sonrisa. – 'Me has hecho un gran favor.'
'Ya que nos ha costado tanto convencerte para que vengas, lo menos que puedo hacer es hacerte esto más fácil.'
Estuvimos unos cinco minutos para pedir porque no se decidían. Yo no le di muchas vueltas y pedí lo primero que vi. Solo comería por guardar las apariencias. Joe y Sylvie se mostraron sorprendidos cuando nos sirvieron tan rápido y Kelly mencionó mi nombre por respuesta.
'¡Esto es fantástico! Gracias a ti Nessie, estamos super tranquilos.' – Comentó Sylvie mirándome contentísima. – '¡Hacía un montón que no salíamos los seis juntos! Recuerdo que la última vez fue…' – Cerró la boca.
…hace tres semanas, la noche en que Kelly se declaró y Joe la rechazó. Joe se metió un trozo enorme de pizza en la boca, Kelly jugueteó con el tenedor distraídamente. Ambos intentando hacer ver que no se habían enterado. Sylvie me miró horrorizada por haber metido la pata. La tensión y el malestar de cada almuerzo y cada hora de la comida en el instituto acababan de hacerse presentes otra vez. Estábamos en la cuerda floja, haciendo equilibrios a lado y lado, listos para caer. A punto de arruinarnos la noche.
'La última vez fue aquella que elegiste aquella película de miedo tan mala, Sylvie.' – Repliqué con una sonrisa juguetona. – 'Pero mereció la pena pagar por ver a Joe cayéndose en mitad del pasillo, tirándole la coca-cola por la cabeza a Luke. ¡Oh! ¿¡Y cuando Kelly se pegó aquel susto y le tiró las palomitas al de delante!?' – Me reí y me alegró ver que los demás también habían esbozado un par de sonrisas. – '¡Aunque la palma te la llevaste tú, Sylvie! ¡La cara que pusiste cuando te diste cuenta de que no era Luke al que estabas abrazando no tuvo precio!'
Estallé en carcajadas sin poder evitarlo y mis amigos no tardaron en sumarse.
'Ah, ¿os acordáis la semana pasada…' –Atinó a decir Luke entre las risas. – '…cuando Danny incendió el laboratorio de química?'
Comenzamos una agradable cháchara llena de recuerdos divertidos, de bromas y de risas en la que todos participamos. Supe que la noche se había salvado con éxito cuando vi a Kelly y a Joe hablando entre ellos. Sylvie y yo nos buscamos a la vez para regalarnos una sonrisa cómplice.
¡La maldita discoteca estaba a reventar de gente! Era impensable caminar si no era en fila india y era definitivamente imposible intentar no tocar a nadie. Sumándole a estos hechos que mi garganta ardía y dolía como si le hubieran prendido fuego, que todos se me quedaban mirando como idiotas y que más de una mano intentaba tocarme el culo, estaba que me salía de mis casillas. ¿Dónde me he metido? ¡Atajo de groseros y pervertidos! Jasper os pondría rectos en un periquete. Había perdido la cuenta de cuantas manos ávidas de tocar mi culo había roto y ya me estaba cansando. ¡Se suponía que ahí iba la gente para pasárselo bien! Estaba hasta las narices. Como me vuelvan a tocar el culo, aquí no se salva ni dios. A tomar por saco la moral. A la siguiente mano que vi dirigiéndose hacia mi pandero le arreé tal manotazo que el chico al que pertenecía dio un alarido de dolor. Sus falanges habían crujido con mi golpe.
'¿Nessie estás bien?' – Me preguntó Danny una de esas veces que la fila india de transeúntes se detuvo. – 'Tienes una cara que…'
'Me están tocando el culo.' – Repliqué bruscamente. – 'Le voy a partir la cara a alguien.'
Danny se rió, me cogió de la cintura y me puso delante de él, justo detrás de Sylvie. Se pegó a mi espalda y me rodeó la cintura con sus brazos. Nunca, jamás, hubiera dejado a Danny acercarse tanto y mucho menos tomarse aquellas confianzas, pero al parecer que éramos novios, ningún chico hizo la intención de acercárseme y mi culo se quedó a salvo. La garganta me dolía tanto que no varió con la cercanía de mi amigo. Llegamos a la zona de los sofás sin ningún altercado más. Danny había salvado a la multitud de la despiadada Nessie.
Nos sentamos en unos diminutos asientos y un sofá puestos alrededor de una mesita. La música no estaba tan alta allí, aunque seguía habiendo poquísima í imaginando la cara de mi padre al oír las canciones con las letras tan groseras. Joe se fue a la barra y volvió con una jarra llena de tequila, seis vasos de chupitos y dio un segundo viaje para ir en busca de sal y limón. Kelly, Danny y Sylvie comenzaron a aplaudirle, encantados, y Joe nos hizo una reverencia. Luke rodó los ojos y advirtió:
'Devuelve un vaso, Joe. No pienso beber si me toca conducir a mí.'
'¡Venga ya!' – Joe le dio un golpe amistoso en el hombro. – '¡Apenas ha empezado la noche! ¡Un simple chupito no te hará nada!'
'Me niego.' – Luke sacudió la cabeza y me miró: - 'Y tú tampoco deberías beber alcohol, Nessie. Eres la otra que lleva el coche.'
Distraídamente le asentí. Estaba devanándome los sesos por la sal y el limón. ¿Es que se los iba a comer Luke? Por lo general no me gustaba la comida humana, pero es que estaba segura de que nadie se comía un bol de sal o un limón porque sí. Seguro que Jake también lo encontraría desagradable.
'Sylvie…' – Le di un codazo a mi amiga, que estaba a mi derecha. – '¿Luke no se irá a comer la sal y el limón, no? Le va a sentar fatal…'
Fruncí el ceño cuando Sylvie estalló en carcajadas y fue incapaz de decir nada cuando los demás preguntaron a qué venía aquella risa tan descontrolada, por lo que tuve que hacerlo yo. Me quedé con cara de idiota cuando los demás tuvieron la misma reacción que ella y me crucé de brazos, enfadada. No tardaron ni medio minuto en dejar de reírse cuando vieron mi cara y Sylvie me abrazó y me besó en la mejilla, pidiéndome perdón.
'Observa, Nessie.' – Indicó y se sentó en el regazo de su novio y le besó en los labios. – 'Ya que no puedes beber alcohol, déjame que te lo haga pasar bien de otra manera.'
Luke se rió entre dientes y no se negó. Joe y Danny comenzaron a silbarles y Kelly se salió del sofá y se sentó sobre mis rodillas, riéndose también. Solté una exclamación de sorpresa cuando Sylvie se sentó a horcajadas sobre Luke y este se tumbó en el sofá levantándose la camiseta.
'¿No se lo irán a montar aquí?' – Exclamé escandalizada.
Sylvie que me oyó, se giró riéndose y me dijo mediante un gesto que mirara. Se inclinó sobre Luke y le chupó al lado del ombligo, después echó sal allí y le puso la lima a su novio en la boca. Unos tipos con malas pintas que estaban en la mesa de al lado comenzaron a aplaudir y a silbar. Sylvie volvió a inclinarse sobre Luke, le chupó la sal, se bebió el chupito de tequila y le cogió la lima a Luke directamente de los labios. Luke se alzó con la mirada encendida, agarrando a Sylvie por la espalda, le quitó la lima y comenzó a besarla y besarla y besarla… Sal, tequila y limón. Mmm…Creo que acabo de encontrar la solución para que Jake me bese durante más de un par de segundos. Danny hizo correr el aire entre ellos dos diciéndoles que estaban montando el espectáculo.
Me lo pasé en grande cuando todos menos Luke y yo, los dos muy responsables conductores, comenzaron a hacer piques de chupitos, pues las caras de asco que llegaban a poner eran todo un poema. Danny se puso hecho un fiera cuando uno de los chicos de la mesa de al lado, un tipo que era todo músculos y que llevaba todo el brazo tatuado, vino a preguntarme si no me importaría hacerles de superficie para la sal con los chupitos de tequila.
'¿De qué vas, imbécil?' – Saltó Danny poniéndose en pie.
'Cállate la puta boca, niñato, si no quieres acabar la noche en el hospital.'
Me interpuse entre el action man del tatuaje y mi amigo cuando el tipo cerró el puño derecho y le dedicó una mirada asesina. Joe y Luke se levantaron a la par y mi visión periférica me permitió ver como los de la mesa del tipo se ponían en pie. Se me puso el corazón a mil al ver que uno de ellos sacaba del bolsillo algo que tenía toda la pinta de ser una navaja.
'Disculpa a mi chico. Es un poco celoso.' – Le dediqué una mirada deslumbrante al tipo y él pareció olvidarse de Danny. – 'Lo siento, pero no voy a acompañaros. Gracias por la invitación.'
'Tienes las puertas abiertas por si cambias de opinión, guapa.'
Todos respiraron tranquilos cuando el tipejo se marchó.
'Dios, Danny contrólate.' – Le dijo Luke con enfado. – 'Ese tío podía tumbarte soplando. ¿Le has visto los brazos?'
'¿Le habéis visto la cadena del tejano?' – Replicó Kelly. – 'No creo que la use solo para hacer bonito.'
Hice sentar a Danny y le dije muy seria:
'Tengo boca, Danny. Puedo arreglármelas sola.' – Le señalé con la mirada al grupo de tipejos. – 'No te tomes tan en serio lo de espantarme a los tíos. Sobretodo si tienen tan malas pintas. No necesito que te pelees por mí.'
'No he podido evitarlo, Nessie.' – Danny se encogió de hombros.
Después de aquel pequeño incidente bajamos a bailar. La pista de baile no fue tan mal como esperaba. Conseguí relajarme al ver que podía soportar la sed al estar satisfecha y comencé a bailar libremente y sin preocupaciones. Me quedé quieta al ver que mis amigos se habían detenido y volvían a mirarme con aquella expresión de adoración.
'¿Qué?' – Les pregunté desconcertada.
'Bailas mejor que las gogos, Nessie.' – Joe volvió a silbarme. – 'Vas a dejarles el autoestima por los suelos.'
'La perfección es algo natural en ella.' – Sylvie se encogió de hombros.
La noche transcurrió fácilmente entre baile y risas. El cielo de Danny me ahorró romper un par de manos más sin organizar ninguna pelea. Bailé con él un buen rato, como le había prometido. A mitad de la noche los chicos fueron a la barra a por bebidas, pues todos estábamos sedientos y hartos de calor. Incluso yo les pedí que me trajeran un refresco. Kelly, Sylvie y yo nos pusimos a bailar a nuestro aire y no hacía ni cinco segundos que los chicos se habían marchado, que ya estábamos rodeadas de tíos que babeaban por nosotras. Reconocí a los tipos de la mesa de al lado. El fortachón del tatuaje se me acercó y me cogió de la cintura con total confianza para hablarme al oído. Casi me mareó su aliento a alcohol.
'¿Cómo te llamas, preciosidad?'
Ahogué un gruñido y le cogí la mano para quitársela de ahí. El tipo se quedó de piedra al notar la fuerte presión que ejercí y retiró su mano inmediatamente. Me miró con mala cara mientras se frotaba la muñeca. Has ido a dar con la chica equivocada. Pensé tipo le susurró algo al tío que había a su lado y ambos se rieron al mirarme. Se movieron a mi lado y se las apañaron para separarme de Sylvie y Kelly. Control, Nessie, no puedes darles una lección con tanta gente alrededor.. Entre los dos tipos atisbé a ver a mis dos amigas que también estaban siendo acosadas por los amigos del action man. Sylvie me dirigió una mirada asustada y esta vez no ahogué el siseó, pero ninguno de los dos se dio cuenta por lo alta que estaba la música.
'¿No me vas a decir tu nombre, guapa?'
'Oye, no queremos problemas. Dejadnos en paz, por favor.' – Les dije pugnando por no dar un gruñido estridente en medio de tanta gente. Notaba como me vibraba el pecho a causa del enfado. – 'Marchaos.'
'No os queremos dar problemas. Solo queremos divertirnos con vosotras.' – Prosiguió el tipo del tatuaje. – '¿Lo dices porque no le va a gustar a tu chico? Puedo dejarle fuera de juego rápidamente.'
'Largo de aquí.' – Le exigí mordazmente, mis labios curvándose ligeramente.
Escuché una mano rasgar el aire y dar un golpe. Me giré justo a tiempo para ver como Kelly le daba un bofetón a uno de los tipos. El tipejo no lo dudó ni un momento y le alzó la mano a Kelly. Me planté delante de Kelly, tirando a los dos grandotes que me separaban de ella y Sylvie en el camino. Le sujeté la mano al tipo y le enseñé mi perfecta dentadura a la vez que le di un apretón. Su cubito y su radio chasquearon bajo mi mano y la parte superiro del brazo cayó hacia un lado, solo sujeta por la piel, en uan forma antinatural. El tipo chilló de dolor y cayó al suelo de rodillas. Agarré a Sylvie y a Kelly por la cintura y las saqué de allí mientras buscaba a los chicos. Mis agudos sentidos me permitieron encontrarlos en la abarrotada barra. Aún no habían pedido las bebidas. Solo habían pasado tres segundos desde el bofetón de Kelly.
'¡Hey! ¿¡No estabais bailando!?' – Preguntó Joe sorprendido. Frunció el ceño al ver las expresiones asustadas de Kelly y de Sylvie. Nos miró sin comprender.
'¿Qué ha pasado?' – Preguntó Luke, preocupado.
Sylvie se tiró a los brazos de su novio, abrazándole fuertemente y a Kelly se le saltaron las lágrimas. Danny la abrazó y Joe le acarició la cabeza. Kelly y Sylvie empezaron a explicarles lo que había pasado. Me apoyé distraídamente en la barra, con lso brazos cruzados, de cara a la multitud. Arg, si me hubiera encontrado a esos tipejos en un callejón a solas…Chasqué la lengua con fastidio. ¿¡Cómo podía ser alguien así!? Agudicé el oído y me tranquilizó no oír ningún comentario fuera de lo común. Los que me miraban seguían haciéndolo como antes y Kelly y Sylvie estaban demasiado asustadas como para pararse a pensar en el brazo deforme del tipo y la velocidad a la que las había sacado de ahí. Todo sigue bien. La poca luz de la discoteca ha jugado a mi favor. Recé para que hubiera asustado lo suficiente a aquel grupo de impresentables. No quería cruzármelos de nuevo si estaban mis amigos al lado. No tendría tanta suerte para pararles los pies sin ser descubierta otra vez.
La noche acabó sin más problemas y el pequeño incidente quedó olvidado a medias, pues los chicos no volvieron a dejarnos solas. Cuando decidimos marcharnos, Sylvie y Joe se quedaron recogiendo las chaquetas mientras que los demás íbamos a por los coches. Kelly y Luke se fueron a por el coche de este y Danny y yo nos fuimos a por el Volskwagen de Jake. No había temido quedarme a solas con Danny hasta el momento en que me cogió de la cintura cuando íbamos caminando por el aparcamiento.
'Danny, por favor. Estamos fuera de la discoteca, no hace falta que sigas comportándote como si fueras mi novio.' – Le dije fingiendo bromear para que no se lo tomara mal.
Danny dejó de caminar y me obligué a detenerme. La resolución en los ojos de Danny me advirtió lo que mi amigo estaba pensando. No, por favor. ¿Es que no podemos salir de fiesta sin que haya líos amorosos de por medio? Fruncí el ceño y puse los brazos en jarras.
'Danny, no lo hagas.' – Le dije muy seria.
Danny me tomó la barbilla y se inclinó sobre mis labios. Le pus las manos en el pecho y le aparté muy suavemente.
'Creo que quedó todo claro el otro día.'
'Ya, pero eso no quiere decir que me dé por vencido. ¿Solo un beso, por favor?'
'Danny, no voy a besarte. Yo quiero a otra persona.' – Le respondí con convicción. No te imaginas de qué manera. – 'Muchísimo.'
'¿Tienes novio?' – Me soltó de inmediato, abrió los ojos de par en par y compuso una mueca de fastidio. – '¿Desde cuando?'
'Desde hoy. Ha sido algo bastante repentino.' – Sonreí sin poder contener mi alegría. – 'Se llama Jacob.'
'Oh, vaya…'
Sentí una terrible lástima por Danny. Era un chico increíble, amable, atento y protector. Cualquier chica humana estaría encantada con él, pero no yo. Quizás si mi vida no estuviera llena de vampiros, si no hubiera licántropos… ¿Pero qué dices? ¿Acaso habría vida sin Jacob? Sonreí y sacudí la cabeza. Le acaricié la mejilla a Danny e iba a decirle unas cuantas palabras de ánimo cuando oí un par de voces masculinas. Oh, mierda. Una ráfaga del fío viento confirmó mis sospechas. Cogí a Danny de la mano y me lancé a caminar rápidamente hacia donde tenía el coche. Si no había calculado mal, podríamos meternos en el coche y ponernos en marcha antes de tenerlos lo suficientemente cerca. El del tatuaje se lo pasaría en grande si nos encontraba a Danny y a mí solos y yo no podría enfrentarme a ellos sin dejar de parecer humana. Miré a mi alrededor y me di cuenta de que estábamos solos en aquella zona del aparcamiento. Mierda, mierda. ¿Dónde se mete la policía cuando más falta hace? Había visto un control a la salida de la discoteca, pero quedaba muy lejos del aparcamiento. Me concentré en el sonido de sus pasos y olisqueé el aire. Olía dulce, extremadamente bien…Olía a humano y… ¿Qué es eso? Me paré en seco y volví a olfatear el aire. Entonces le oí. Unos pasos ligeros, silenciosos, sutiles. Los pasos de un cazador cuando está acechando a su presa. Oh, dios. Lo que faltaba. Me giré bruscamente hacia la azotea de la fábrica que había al lado del aparcamiento y distinguí su perfecta silueta, agazapada. ¡Mierda!
'¿Nessie?' – Preguntó Danny, confuso. – '¿Estás bien?'
'Sí. Vamos, rápido.' – Le urgí.
Había un vampiro cazando y solo había dos posibles presas en aquella zona del aparcamiento: Danny y yo y el grupo del tipo del tatuaje.
¡¡Hola!!
Siento el retraso. Pero es que estuve un poco liada y encima se me fue la inspiración. Era escribir y borrar, escribir y borrar. Al final esto me ha convencido. No sé si ha vosotros os convencerá también. ¡Muchísimas gracias por todos los reviews!
¡Besitos!
Eneida
