X

La sensación de libertad al conducir mi propio coche otra vez era increíble. Me sentía plena, feliz y llena de energía. Pisé a fondo el acelerador cuando me dirigí casa de Danny por la carretera desierta, disfrutando de la velocidad. El tiempo estaba relativamente tranquilo, si no se consideraba el fuerte viento que parecía querer arrancar los árboles. El cielo gris encapotado anunciaba la nevada que Alice había predicho para el día siguiente. Por supuesto, no iba sola en el coche. Bella, que había asumido el papel sobre protector de mi padre y Jake, que también estaba hipersensible con el tema de mi protección, se habían negado en rotundo a dejarme acudir sola a visitar a Danny. Por favor, no sea que al vampiro que no me mató cuando estaba sola, le vaya a dar por acabar de rematarme con mi poderosa familia a un minuto de distancia después de haberle enseñado todos los que se le iban a echar encima si me hacía algo. Para evitar convertirme en una prisionera del miedo de mis familiares había estado protestando todo el rato, diciéndoles que si no me dejaban seguir mi vida como antes, no disfrutaría y viviría plenamente mi primera experiencia de vida humana. Toqué justamente la fibra sensible, pues al fin y al cabo, yo era mitad humana. Claro, mamá y Jake que no dieron su brazo a torcer en cuanto se pusieron de acuerdo en que solamente serían unos días.

La divina intervención de Alice y Jasper, mis salvadores, me había permitido llegar a un acuerdo: Jasper, el único que opinaba como yo que el peligro había pasado, me acompañaba, pues era también al único al que se lo había permitido. Era agradable tener a alguien a mi lado que no viera peligro en la sombra de los árboles o no buscara vampiros asesinos escondidos incluso debajo de las piedras. A Jake le hace falta una pequeña charla con el doctor Carlilse Cullen, antes de que eso acabe en un trastorno obsesivo-compulsivo. Mientras viajábamos en el coche,Jasper y yo compartíamos unos agradables sentimientos que nos eran recíprocos gracias a su don, pues yo me sentía genial, desecha de felicidad por el amor de Jacob y a su vez, Jasper se sentía tan feliz como yo, pues no tenía sentimientos desagradables que sosegar como llevaba haciendo desde que aparecí por casa en aquel estado. Aquel momento de paz y calma era un respiro para los dos. En cuanto mis tíos y mi padre regresaran a casa los dos íbamos a acabar histéricos perdidos con la que se iba a liar.

¿Por qué fuiste tan bocazas, Nessie? ¿Por qué?

Tenía ya preparados mil argumentos para que mi padre no atentara contra Jake y otro mil más para que no salieran a cazar al dichoso vampiro y me dejaran revolcándome en la angustia y la tristeza. Por suerte, estaba segura casi al cien por cien de que mi abuelo Carlilse se iba a poner de mi parte. Era también gracias a él que había podido salir de casa con solo Jasper como guardaespaldas. Entre Carlisle y Alice habían convencido a Bella para que se fuera de caza con mi tía, pues a mamá le hacía falta, ya que sus ojos se habían vuelto oscuros y la garganta debía dolerle duramente. También habían tenido éxito con Jacob, pues al final se había marchado a arreglar el coche de los señores Skarlen, tirados en mitad de la carretera por culpa del frío. Tanto mi madre como Jacob se habían marchado refunfuñando entre dientes y en contra de su voluntad. Esme tampoco se había mostrado muy segura sobre que estuviéramos actuando bien, pues me había despedido tan efusivamente y con tanta preocupación y cariño refulgiendo en su rostro como cuando nos marchábamos a La Push unos días. Pero Alice había prometido tener un ojo puesto en mí hasta que se aclarara lo de ése vampiro y eso les había tranquilizado bastante. Obviamente, el increíble aspecto de mi apuesto tío por culpa de las múltiples cicatrices y toda su experiencia también había ayudado mucho.

'¿No te aburrirás, Jasper?' – Le pregunté cuando estábamos a pocos metros de entrar el pueblecito en el que vivíamos. – 'Puedes marcharte a dónde quieras. Si quieres ve a cazar. Podemos quedar a una hora concreta en la carretera que lleva a casa y ya está. Nadie salvo Alice se dará cuenta y…'

'Nessie, no te sientas mal por mí.' – Jasper me revolvió el cabello y sonrió. – 'Encontraré algo con lo que entretenerme y estaré en tu coche para cuando desees regresar.'

'No hace falta que estés pendiente de mí, de verdad. Puedo llamarte.' – Saqué el móvil de repuesto de mi bolsillo y se lo enseñé. – 'Mamá me ha dado otro.'

'He dicho que no te preocupes por mí.' – Repitió Jasper y ya no hubo preocupación alguna. – 'Que pases un buen rato. Disfruta de tu semilibertad.'

Sonreí y le di las gracias antes de que abriera la puerta de mi Mini, se subiera al techo y cerrara la puerta suavemente. Asomó la cabeza por la ventanilla de mi lado y me guiñó un ojo. Un ligero toque en el techo me avisó de que mi tío había saltado, luego le vi quedarse a solas en la vacía carretera por el espejo del retrovisor. Poco después entré en el pueblo y acaparé las miradas de los pocos viandantes. Orgullosa, lucí mi coche.

Aparqué en la carretera de delante de la casa de Danny y agudicé el oído para saber quiénes habían llegado y quiénes no. Capté a tres personas en la casa: dos de ellas se paseaban por la parte de arriba, la tercera estaba abajo y estaba viendo la televisión. En el reloj de mi muñeca faltaban unos diez minutos para las seis. Con la certeza de que era la primera en llegar, cogí el bolso y una chaqueta que no me era necesaria y salí del coche. El mismo Danny me abrió la puerta cuando toqué a su puerta. Me volví de piedra cuando se abalanzó sobre mí para abrazarme. Control. Sin que yo se lo pidiera, él mismo se separó de mí, dando un paso hacia atrás. Sus ojos me recorrieron de la punta de los pies a la coronilla con atención.

'¡Nessie!' – Me acunó la cara con sus manos y angustiado preguntó: - '¿Estás bien? ¿No estás herida?'

Recordé que para él y para mis amigos un conductor borracho había estado a punto de atropellarnos la noche en que salimos de fiesta. Le negué suavemente y le sonreí. Un vestido de fina lana hasta por encima de la rodilla y con el cuello en forma de uve ocultaba las marcas de mis hombros y mi espalda.

'Estoy perfectamente.' – Me señalé. – '¿No me ves?'

'¿Cómo es posible que salieras intacta?' – Preguntó mirándome incrédulo. – '¡Si me han dicho que el otro tipo murió! ¡Y yo he acabado amnésico y con puntos en la cabeza!'

'Tuve mucha suerte, pero también he acabado con un par de rasguños en la espalda.' – Confesé, porque me pareció que Danny podía empezar a sospechar algo. – 'Y…digamos que…lo que ocurrió, me afecto de una manera más…psicológica.'

'Sí, Kelly me contó que estabas hecha polvo y Sylvie se pasó todo el día de ayer llamándote. Tú hermana nos dijo que estabas durmiendo pero que estabas bien.'

Supongo que sería mamá. Danny suavizó su expresión de preocupación y sonrió. Durante un instante su vista se clavó en mis labios, pero luego regresó a mis ojos.

'Me alegra tanto que estés bien.'

Danny me acarició la mejilla y se inclinó de lado para besarme la otra. Automáticamente me puse colorada y caí en la cuenta de un tema que creía ya zanjado y que ahora ya no lo estaba. Si Danny no recordaba nada desde que salimos de la discoteca, no tenía ni idea de que tenía novio, así que podía volver al abordaje en cualquier momento como ya hizo en su momento. Será mejor que dejemos las cosas claras desde un principio. Se oyeron pasos por el pasillo de arriba y poco después la madre de Danny apareció en lo alto de las escaleras.

'¡Danny! ¡Pero serás desconsiderado!' – Chilló enfadada. – '¿Quieres hacer pasar a tu amiga? ¡Se va a morir del frío!'

Danny se llevó las manos a la cabeza y me hizo pasar rápidamente, pidiéndome perdón por haberme dejado en la calle con semejante tiempo. Cerró la puerta tras de mí y me frotó los brazos para quitarme un frío que en realidad nunca sentí. La madre de Danny le gritó un pelín más, justo antes de quedarse sin habla al reparar en mí.

'Vaya…' – Susurró sin llegar a cerrar la boca. – 'Eres preciosa, querida.' – Achicó un poco los ojos y más que preguntó, afirmó: - 'Nessie Cullen, ¿verdad?'

Me pregunté cuánto se estaría hablando sobre nosotros en el pueblo.

'Eso mismo. Encantada.'

La historia que corría por el pueblo sobre nuestra familia era un tanto complicada. Supuestamente, Emmett, Bella y Alice eran los hijos de la hermana fallecida de Esme, así como los gemelos Jasper y Rosalie eran los hermanos pequeños de Carlisle, cuyos ficticios padres les habían abandonado a su suerte al cumplir Carlilse la mayoría de edad. Mi padre Edward y yo habíamos sido adoptados tras la muerte del mejor amigo de Carlisle, a causa de una larga enfermedad. Cabe decir que el pueblo idolatraba al doctor Carlisle Cullen, cuya compasión y bondad, al acoger tantos adolescentes con tan mala fortuna, era infinita. También traía locas a las enfermeras, doctoras y pacientes del hospital.

'Oh, encantada. Soy la mamá de Danny.' – Le mujer se inclinó para besarme en la mejilla y yo aguanté la respiración. – 'Hemos decidido dejaros la casa para vosotros solos. Así podréis estar a vuestras anchas en casa.' – Miró a su hijo un instante para decirle. – 'Papá y yo iremos a buscar a tu hermana Emma y nos quedaremos a cenar en casa de los abuelos. Vosotros podréis pediros unas pizzas. Llegaremos a las once.'

Comprendí que estaba apunto de quedarme a solas con Danny en su casa cuando el padre de Danny bajó las escaleras con los abrigos de su esposa y de él. Oh, no…Recé para que Sylvie y compañía llegaran en el mismo instante en que los padres de Danny salieran por aquella puerta. Hice esfuerzos por no echar a correr cuando los padres de Danny me dijeron adiós y la puerta se cerró tras salir ellos.

'¿Y qué peli vamos a ver? ¿Tienes tú aquí para elegir o Sylvie va a traer alguna de alquiler?' – Decidí usar la táctica de hablar por los codos para no darle ninguna oportunidad.

'Sylvie es la que trae la peli. Es ella la que ha montado todo esto como si fuera su casa.' – Danny se encogió de hombros y me señaló el pasillo. – '¿Hacemos unas palomitas?'

Asentí y le acompañé hasta la cocina. Bueno, parece que todo va bien. Danny me pidió que le contara todo lo que había pasado desde que salimos de la discoteca y yo gustosa le relaté la misma historia que le había contado a la policía, solo que en versión extendida. No había acabado aún de explicarla cuando picaron a la puerta. Me ofrecí en abrir y en un instante me planté frente a la puerta principal. Ni siquiera pude saludar con una sonrisa, pues me vi avasallada a abrazos y besos de las locas de Sylvie y Kelly. Otra vez me pilló por sorpresa y mi cuerpo se tensó de pies a cabeza. Debería haber imaginado que pasaría esto.

'Sylvie, Kelly, deberíais aseguraros de que Nessie está bien antes de estrangularla.' – Comentó el muy siempre atento Luke.

Kelly y Sylvie dieron un paso hacia atrás con caras de pánico, como si realmente hubieran descubierto lo que yo era. Me vi siendo estudiada con tanta atención como había hecho Danny y los cuatro parecieron relajarse al verme bien. Los ojos de Sylvie se volvieron acuosos y me apresuré en tranquilizarla antes de que se echara a llorar.

'Estoy bien.' – Les confirmé y decidí disculparme con ellos, pues me sentía algo culpable por haberles abandonado con aquella desagradable situación. – 'Lamento haberme marchado el otro día dejándoos con toda la preocupación y con Danny así.'

'Cállate, anda.' – Gruñó Kelly antes de volver a enredarme en un abrazo.

Kelly me soltó a regañadientes cuando Joe se lo pidió. Mis otros dos amigos se turnaron para abrazarme fuertemente. La llama que se avivó en mi garganta me recordó que en un par de días tendría que salir a cazar. Si me lo permiten, claro.

Esperamos en la cocina a que Danny hiciera cuatro cuencos gigantescos de palomitas, uno de los cuales nos comeríamos nosotras tres. De haber sido Jacob, hubiera acabado con los cuatro y aún se habría quedado con hambre. Me encontré rememorando con ellos todos los aspectos de la noche en que salimos y me llamó la atención la lentitud con la que pasaba para ellos el tiempo. Dejando un lado que para mí el concepto del tiempo no existía, si lo comparaba, el de mis amigos humanos pasaba a una velocidad realmente lenta comparada con la de mi familia. Era como estar en dos mundos distintos que no tenían nada que ver y aún así me sentía bastante cómoda, quizás porque yo pertenecía un poco a cada uno de esos dos mundos. Pero también me sentía un poco desubicada, tal vez por la diferencia de velocidad o quizás porque yo pertenecía a un tercer mundo. Distinto de esos dos que había, igual de distinta que era yo.

La parte de mi mente que controlaba lo que estaba ocurriendo en aquella cocina volvió a predominar y dejando a un lado mis cavilaciones, volví a vivir el momento.

'¿De miedo?' – Protestaba Kelly.

'Tranquila Kelly, Danny tiene mantas en su casa para dar y vender.' – Espetó Joe sonriendo burlón. – 'Puedes estudiar el tejido y no prestar atención a la peli.'

'Mira cómo me rió, Joe.' – Masculló Kelly con una mirada de ira. – 'Ja. Ja.'

'Ya vimos una de miedo en el cine.' – Sylvie le arrebató la película a Joe y la metió en la bolsa. – 'Mejor una romántica.'- Comentó mientras rebuscaba entre la pila de DVD.

'Ah, no.' – Se negó en rotundo Danny. – 'Por favor, Sylvie, ten piedad. Acabo de salir del hospital.'

'Antes que la romántica, prefiero la de miedo.' – Convino Luke y luego se dirigió a su novia. – 'Lo siento cariño, pero es que ayer tuve suficiente con Titanic. No puedo más.'

Mientras discutían me acerqué a la mesa y le eché un ojo a la multitud de DVD's desparramados sobre al mesa de la cocina. Ver una película de miedo me parecía de muy mal gusto después de lo cerquita de la muerte que había estado Danny, aunque él no tuviera ni idea de eso. Además, yo no tenía cuerpo aún para ver como algo o alguien se dedicaba a perseguir a otra persona para matarla. Por muy segura que estuviera de las intenciones que había tenido el vampiro, seguía un poco asustada. Claro que tampoco era plan de someter a los chicos a una sesión romántica. Sentía sobretodo pena por Luke, pues Sylvie era terrible con la mítica Titanic. Mi mejor amiga tenía rayado el DVD de tanto verla. Saqué una comedia y acaparé su atención con un simple carraspeo.

'¿Esto mejor?' – Pregunté enseñándoles la carátula. – 'Un poco de risas no nos vendrán mal.'

Luke, Joe, Danny y Kelly corrieron a apoderarse de los sofás al tiempo que gritaban un "¡Vale!". Sylvie y yo nos miramos y rodamos los ojos. Entre las dos llevamos los cuencos con las palomitas al comedor, donde Luke ya se había apoderado de un sofá, Danny de otro y Joe y Kelly se peleaban por el último. Sylvie puso el DVD y cogió uno de los cuencos de palomitas y el mando antes de apalancarse en el sofá junto a Luke. Apagué las luces del comedor. De reojo vi a Danny estirazarse en el sofá que él había cogido y alargar un brazo por el respaldo del hueco que quedaba libre donde imaginé que iría yo, al comprobar con fastidio que Joe y Kelly acababan de alcanzar un acuerdo. Bueno, más que alcanzar un acuerdo, parecía que se habían vuelto a enfadar, pues estaban ambos sentados lo más separados posibles el uno del otro. Le lancé una mirada interrogativa a Kelly para ver qué quería hacer, si quedarse allí o sentarse con Danny y la mirada de súplica con la que me respondió me dio la respuesta.

Ocupé el lugar al lado de Danny, intentando no hacer caso de aquel brazo estirado en aquella tan estudiada posición. Pasé un rato muy agradable junto a ellos, riéndonos sobretodo de los comentarios de Joe más que de la película. Traté de no molestarme cuando el brazo de Danny cayó sobre mis hombros casualmente y se quedó allí. En el momento en que apoyó su cabeza sobre la mía, otra vez como quien no quiere la cosa, le miré muy seriamente. Danny me sostuvo la mirada y cuando la vi bajar a mis labios, le llamé la atención.

'Danny.' – Susurré como advertencia.

'Nessie yo…'

'Ya sé lo que me vas a decir.' – Atajé en un susurro. Deseé que los demás estuvieran lo suficientemente entretenidos con la película como para no darse cuenta de lo que estaba pasando en aquel sofá. La poca luz que desprendía el televisor ayudaría. – 'Danny, lo siento. No puede ser.'

'¿Por qué?' – Preguntó suspirando. – '¿Qué es lo que no te gusta de mí?'

El estómago me dio un retorcijón.

'Oh, Danny, eres un chico maravilloso. Me gusta todo de ti.' – Le besé en la mejilla. – 'Pero yo amo a otra persona y aunque eso a ti no te importe, mi corazón es todo de él. Lo siento, de verdad.'

'¿Qué cuchicheáis por ahí?' – Interrumpió Joe girando su cabeza para mirarnos hasta un ángulo imposible.

'Lo idiota que eres.' – Espetó Danny a la vez que retiraba el brazo de mi hombros y se separaba un poco más de mí, cosa que agradecí en silencio.

Joe alzó una ceja y luego volvió a girarse hacia la tele. Le vi estrechar a Kelly, que estaba apoyada en su pecho y apoyar la barbilla en la cabeza de ella justo después de besarla tiernamente en la coronilla. Creo que me he perdido algo. Me pareció muy maleducado preguntarle a Danny sobre ésos dos justo después de rechazarle por tercera vez. Recé para que no hubiera una cuarta, tanto por él como por mí. Me sentía fatal.

Danny no me dirigió ni la mirada ni la palabra durante el resto de la película y llegué a molestarme mucho con él por eso. Su rechazo y su mal humor me repateaban. Bien, yo pensando que aquí no tendría que enfadarme con nadie y resulta que me equivoco. Me daba rabia que se hubiera estropeado la tarde solo porque Danny era incapaz de aceptar que yo no quería nada con él. Había salido de casa huyendo de los problemas, solo para librarme a una tarde diversión y risas con mis amigos y se me había fastidiado completamente. Estupendo.

Encendieron las luces al acabar la película y yo, que pensaba que tenía mi expresión bajo control y que podría seguir fingiendo que todo iba sobre ruedas para no darle un disgusto a Sylvie, me vi descubierta.

'¿Te pasa algo, Nessie?' – Preguntó Sylvie con precaución y capté las expresiones confundidas de mis amigos.

'No.' – Negué edificando al momento una fachada de alegría perfecta en mi rostro. – '¿Porqué?'

'Lo siento, Nessie.' – Intervino entonces Danny con pesar. – 'Es culpa mía. No te enfades. Es solo que no esperaba que te gustara alguien y he reaccionado mal.'

Por un fugaz instante estuve a punto de soltarle una bordería, pero me mordí la lengua y lo encaré con una sonrisa conciliadora. Necesitaba comenzar a arreglar todo los problemas que había en mi vida, no empeorarlos.

'No te preocupes.'

Joe, Sylvie, Luke y Kelly se lanzaron diversas miradas urgentes antes de decidir abandonar al comedor a toda prisa, ofreciendo a su manera un poco de privacidad a la conversación. Les oí cerrar la puerta de la cocina, pero quedarse pegados a ella para escuchar, igual que habían hecho en el instituto. Me pregunté si Jasper se estaría enterando de en qué líos de humanos andaba metida su sobrina. Como si los de vampiro no fueran suficientes.

Danny suspiró derrotado.

'¿Él es tu novio, no? Digo…que es algo serio.'

Tan serio como que pensaba pasarme junto a Jake toda la eternidad. Asentí sin vacilación alguna.

'Sí. Su nombre es Jacob.' – Daba igual cuantas veces lo dijera, pues aquella sonrisa intachable de tonta enamorada iba ligada a su nombre.

'Bueno, si te hace feliz…' – Danny se encogió de hombros. - ¿No tengo nada que hacer, verdad?'

'Encontrarás a alguien mejor que yo.'

Danny soltó una risotada.

'¿Acaso crees que alguien puede superarte, Nessie?' – Me señaló. – '¡Mírate! ¡Eres la chica más guapa del instituto! Tienes una personalidad atrayente. Eres inteligente y sacas todo sobresalientes…¿Quién podría superarte si eres la chica perfecta?'

'La chica que sea adecuada para ti será superior a mí.' – Dije simplemente encogiéndome de hombros. – 'Porque ella será capaz de amar a un chico tan increíble como tú, Danny. Eso ya la hará mucho mejor que yo.'

Danny se levantó del sofá y abrió los brazos. Correspondí su sonrisa e hice lo que nunca antes había hecho: avancé para abrazar a un humano. Por una vez sentí mis emociones más fuertemente que la sed. Abracé a Danny con cuidado y le besé la mejilla.

'No te molestaré más.' – Prometió él y cumplió su promesa.

El resto de la tarde fue un no parar de reír. Jasper me estaba esperando en los asientos traseros cuando cogí mi coche para regresar a casa de muy buen humor. Había decidido no quedarme a cenar porque quería hacerlo con Jake y me sabía mal tener a Jasper por allá fuera pululando sin nada que hacer por mi culpa. En cuanto perdí de vista la casa de Danny, Jasper dejó de esconderse y se pasó al asiento de delante. Le vi esbozar una sonrisilla de suficiencia.

'Interesante.'

'¿El qué?'

'Las emociones de tus amigos, las tuyas…Todo.' – Jasper se encogió de hombros. – 'Dejaré de apostar contra Emmett que habrá bajas en tu instituto. Ya me he dado cuenta de que tú nunca serás un monstruo como yo. Ese chico no ha dicho nada más que la verdad.'

'Tío Jazz…' - Le dije como protesta. Debía haberme visto abrazando a Danny por propia iniciativa y ese hecho tan insólito le había trastornado.

'Debería haberlo sabido.' – Continuó él en un tono serio. – 'Es más apropiado compararte con un ángel, Nessie. Por supuesto, eso lo supimos todos en el momento en que naciste, solo que yo no quise creerlo. Con Edward y Bella siendo tus padres, no sé como se me ocurrió apostar que cometerías errores como los míos.'

Puse los ojos en blanco y pisé a fondo el acelerador cuando me invadió un súbito sentimiento de culpa. Los remordimientos estaban esculpidos en el rostro marmóreo de mi tío. A Jasper le sienta fatal pasar mucho tiempo sin Alice. Decidí intentar distraerlo, antes de que se encerrara en los recuerdos de sus terribles días sin Alice y sin todos nosotros.

'Tío Jasper, ¿estabas por aquí, verdad?'

'Sí.' – Asintió él. Agradecí que sus ojos se clavaran en los míos. – '¿Te molesta que haya permanecido cerca? Traté de poner la menor atención a la casa con el fin de que no te sintieras espiada, pero las cosas se estaban poniendo muy pero que muy interesantes.'

'¿Qué puedes decirme de los sentimientos de la chica rubia y del chico rubio?'

'Si te refieres a lo que sienten el uno por el otro, las emociones de ella hacia él están muy definidas y son muy intensas, pero las de él no tanto. Él tiene miedo, pero puedo asegurarte que la ama.' – Jasper se encogió de hombros. – '¿Quieres que les eche una mano?' – Preguntó con una sonrisilla maquiavélica contagiándome su emoción. – 'La próxima vez que estén juntos entraré en acción. Será divertido.'

'No, déjate de manipulaciones.' – Le negué sacudiendo la cabeza. – 'Ya haré yo algo.'

'¿Y te atreves a llamarme manipulador?'- Exclamó fingidamente indignado.

'Tío Jazz no me hagas sentir culpable.' – Espeté entre dientes y la culpabilidad desapareció. – 'Yo no manipulo las emociones.'

'Manipulas la situación, ¿cuál es la diferencia?' – Jasper sonrió. – 'No la hay. Sólo que lo mío es más rápido.'

'Eres bastante engreído con tu don, ¿sabes?'

Jasper estalló en carcajadas y yo me sentí mucho mejor.

Alice y mamá no habían regresado cuando llegamos a casa. Jacob y yo cenamos tranquilamente en la cocina, con Carlisle y Esme haciéndonos compañía. Jasper se subió al tejado de la casa a esperar pacientemente a su amada. Decidí esperar a Bella despierta en el sofá, mirando a través de los grandes ventanales nevar, pero me quedé frita en menos de lo que esperaba entre los brazos calentitos de Jake. Me desperté cuando me estaba llevando a la habitación de invitados y me agarré a él como una lapa al comprender que aquellos brazos calentitos eran de Jacob. Lo que quería decir que mi madre no había llegado aún o de lo contrario serían sus brazos fríos los que me estarían llevando.

'¿Nessie?' – Preguntó Jacob al saberme despierta. – 'Yo también tengo sueño. Estas no son horas para jugar.'

'Paso de dormir ahí.' – Le dije señalando la cama que Esme me había preparado en la habitación de invitados. – 'Mejor me quedo aquí.'

'¿Aquí?'

'Sí.' – Murmuré con los ojos cerrados. – 'Aquí.' – Y le besé en el pecho.

Jake rió y puso rumbo al piso de arriba, habiendo captado mi indirecta. Sí mamá no estaba para impedirme que durmiera con él, no iba a ser tan tonta yo como para no aprovechar la situación. Me acomodé entre sus brazos, sonriendo contenta por haber ganado el mejor premio de todos: volver a dormir con Jake. Comencé a acariciarle el pecho en suaves círculos…

'Nessie…' – Me reprendió Jacob.

'¿Qué?' – Pregunté inocentemente antes de besarle el pecho otra vez.

'Duérmete.'

'Dentro de un rato.'

Y aunque intenté mantenerme despierta para repetir un beso tan intenso o mejor como el de la noche anterior, apenas fui consciente de cuando Jake me dejó sobre la cama y me besó suavemente en los labios.

Salí de clase de lengua en cuanto sonó el timbre, apelotonando las cosas en mi mochila rápidamente y con el abrigo mal colocado sobre mi brazo. Despedí con la mano a Joe y a Danny al pasar por su clase y pasé como una bala por el porche, sin darles tiempo a Luke, Sylvie y Kelly de detenerme.

'¿¡Dónde vas tan rápido!?' – Me chilló Sylvie.

'¡Tengo prisa! ¡Os veo mañana en clase!'

Esquivé un par de bolas de nieve desviadas que un grupo de chicos se estaban lanzando entre ellos y a un fastidioso lento trote llegué a mi coche. Quité la nieve del parabrisas, del capó y del techo y no me preocupé en ponerle las cadenas a las ruedas como estaban haciendo otros alumnos. Jacob me las había puesto anoche por la predicción de Alice. Conduje lentamente por el aparcamiento del instituto y pité a mis amigos para despedirme de ellos con una sonrisa al pasar por delante.

'Su hermano vuelve hoy de viaje.' – Oí comentar a Kelly, a la que había dado una aproximada explicación de la verdad en clase de matemáticas.

En cuanto salí del pueblo pisé a fondo el acelerador. Vamos allá. Mi ánimo acabó por los suelos a los dos minutos, pues encontré caravana. Luces azules se veían a los lejos. Control policial, perfecto. Me abroché el cinturón y encendí la radio por hacer algo. Comencé a impacientarme por la lentitud con la que los policías daban paso a los coches después de asegurarse que llevaban las cadenas puestas. ¡Tenía qué llegar a casa!

¡Ya!

Mi padre y mis tíos estaban a punto de llegar y en consecuencia, el debate sobre lo que se iba a hacer con mi vampiro estaba a punto de comenzar. ¡Yo tenía que estar allí! Tenía que impedir de alguna manera que mis padres y Jacob salieron a la caza del vampiro. ¡Era innecesario! Claro que ellos no lo veían del mismo modo. Papá y mamá estaban de acuerdo en que había que borrarlo del mapa. Rosalie opinaba como ellos y Emmett se uniría al juego quisieran ellos o no. ¡Encima Jacob también se marcharía a por él! Me parecía perfecto que todos ellos tuvieran todo el tiempo del mundo para encontrarle y una fuerza superior a la mía, pero ninguno de los cinco iba a empezar una pelea por una tontería. ¿Y si salían heridos? Solté el volante de golpe cuando lo escuché crujir. Será mejor que me lo tome con calma. Jacob se pondría furioso si llegaba a casa con el volante roto cuando me había arreglado la puerta un día antes. Apagué la radio y conecté el ipod. Cerré los ojos y ralenticé mi respiración. La música clásica fluyó llenando mi pensamiento. Escuchar la música que componía y tocaba mi padre siempre me había relajado. Me apetecía tocar con él otra vez.

Llegué a casa completamente serena, con la mente en calma. El control policial había sido algo bueno al fin y al cabo. Los nervios y la prisa con las que había pasado la mañana por lo que se avecinaba se habían esfumado. Tranquila y segura de mi misma y de mis razones, rodeé la casa hasta llegar al porche. Los efluvios de Rosalie, Emmett y Edward, impregnaban la casa, así como el de los demás. Me estaban esperando. Como siempre, papá abrió la puerta en cuanto comencé a subir los escalones del porche de la casa. Fue imposible, a pesar de que había vuelto a lanzar una amenaza sobre Jake por teléfono, no sonreírle…no abrazarle.

'Nessie…' – Susurró Edward abrazándome con muchísimo cuidado. – '¿Estás bien, hija?'

'Ahora que estás aquí, sí.'

Ahora que él estaba en casa, por fin, me encontraba bien. Me sentía bien. A salvo. Edward me acarició la cara y me besó en la frente. Como si aún le llegara a la rodilla, papá me alzó y yo rodeé su cintura con mis piernas y apoyé la cabeza en su hombro. Me dejé llevar adentro, hasta el comedor. Rosalie, que estaba de pie en mitad del comedor se precipitó hacia nosotros.

'Aguarda tu turno, por favor.' – Respondió Edward girándose y dándole la espalda conmigo en brazos.

Escuché la risa sofocada de Jacob. Rosalie le dedicó una mirada envenenada antes de clavar su mirada en mí. Se me partió el alma, pues a pesar de su hermosa sonrisa, pude ver lo preocupada que había estado por mí.

'Todos.' – Musitó mi padre.

Besé a papá en la mejilla y le abracé. Luego alargué una mano hacia Rosalie y ella entrelazó su mano con la mía. Os he echado muchísimo de menos a los tres. No os vayáis otra vez, por favor. No quiero que os alejéis por nada del mundo. Os quiero. Papá me besó en la sien. Rosalie me sonrió y avanzó hasta nosotros. Acunó mi rostro entre sus manos y me besó en la frente. Escuché a Esme suspirar de pura satisfacción de fondo y comentar que yo era la única capaz de unir de aquella manera a Rosalie y a Edward, que tantas diferencias tenían.

'Yo también te quiero, corazón.' – Murmuró Rosalie con voz cálida. – 'Y te he echado mucho de menos también.'

¿Y os volveréis a marchar? Los dos notaron el resentimiento con que lo pregunté. Estaba dispuesta a salirme con la mía, fuera como fuera.

'No te alteres, Nessie.' – Me dijo mi padre. – 'Hay mucho que hablar.'

Cierto, yo tengo mucho que decir. Antes de comenzar a pelearme, eso sí, quería saludar a Emmett. Papá me bajó al suelo y Rosalie me liberó. La sonrisa de mi rostro se ensanchó a la par que la de Emmett cuando nos miramos. Emmett permanecía de pie en mitad del salón y se acuclilló y abrió los brazos para recibirme.

'¿Dónde está mi mutante favorita?' – Canturreó.

Bella le gruñó. Aunque en otra ocasión yo le hubiera enseñado los dientes y le hubiera contestado con una fantástica contestación muy obscena para una señorita, con la que me habría ganado una mala mirada de mi padre, esta vez me agazapé y salté a sus brazos. Emmett me cogió por la cintura y me alzó a la vez que comenzó a darme vueltas en el aire.

'¡Em!' – Chilló Alice enfadada. – '¡Bájala! ¡Vas a alborotarle el pelo!'

Pero Emmett no me bajó y yo reí hasta quedarme sin aliento. Carlisle comentó que podía llegar a marearme, pero solo cuando Esme reprendió a Emmett en un tono condescendiente este paró y me dejó en el suelo.

'Sí, mamá.' – Le dijo a Esme, ganándose una mirada cariñosa de ella.

Me encontré con los rostros sonrientes de mis familiares clavados en mí. Expresiones llenas de afecto y felicidad. Me sentí enrojecer y corrí a refugiarme en el sofá, entre mamá y Jake. Solo conseguí que se rieran. ¿Tanto les costaba seguir viviendo así? ¿Tan difícil les era olvidarse de aquel malentendido?

'Vale, me encanta el plan de familia perfecta, pero tenemos algo pendiente.'

Estuve a punto de arrear a Jacob por ser precisamente él, el que sacara el tema. Vi a Jasper mirarme de reojo y al momento me sentí incómodamente más tranquila.

'No hay nada pendiente.' – Respondí yo mirando a Jake fijamente. – 'El vampiro no tuvo intención de matarme. Solo quiso comprobar lo que yo era. ¿Porqué no podemos dejarle seguir a su aire y ya está?' – Inquirí.

'Por que te hizo daño.' – Espetaron Rosalie y Jake a la vez.

'Sigo viva.' – Respondí mordazmente.

'Por pura suerte.'

'¡No quiso matarme, Jake!'

'¡Te hirió! ¡Te atacó!' – Gritó Jacob con voz grave y vi que estaba a punto de sufrir convulsiones. De golpe todo él se relajó y el débil temblor de sus manos cesó. Jacob compuso una mueca de contrariedad y le dedicó una mirada furiosa a Jasper. – '¿Si tan interesado estaba en lo que tú eras, porqué no pudo preguntarlo?' – Acusó con voz más sosegada.

'¿Te crees que le hubiera dicho la verdad con Danny sangrando a mi espalda? ¿Qué le habría dicho que tenía una parte de humana? ¿Qué era más débil que él?' – Mascullé. – '¡Le hubiera mentido! ¡Y él lo intuyó!'

'Cariño, eso no justifica lo que hizo ese desgraciado.' – Mamá me acarició la mano.

'Ah, ¿y por eso debemos castigarle?' – Pregunté indignada. – '¿Vamos a ser como los Vulturis?'

Se hizo un silencio sepulcral ante la mención de los italianos.

'Nessie, eres una exagerada.' – Emmett puso los ojos en blanco. – 'Esto es como con James y Bella.'

Ahí me perdí un poco y miré a mamá en busca de una explicación, pues Jacob se había saltado esa parte.

'Luego.' – Prometió Bella.

'Con la diferencia de que con James no hubo alternativa ya que era un rastreador. No tiene nada que ver, Emmett. No es el mismo caso y por lo tanto, de momento, no podemos actuar de igual forma. No podemos ir dando caza a los de nuestra especie si no es por un motivo de peso. Los Vulturis siguen esperando que cometamos cualquier error para volver. Todos sois conscientes.' – Expuso Carlisle.

Emmett bajó la mirada la tiempo que Alice le miraba con el ceño fruncido.

'A mi no me dan miedo los italianos, doctor.' – Espetó Jacob y esta vez tuve que sisearle de pura ira, antes de que Jasper actuara. Jake me miró sorprendido, pero luego volvió a fruncir el ceño. – 'Lo siento, Nessie. Pero no puedo quedarme de brazos cruzados porque un grupo de chupasangres nos tenga rabia.'

'¿Así que te vas a marchar tras él?' – Inquirí, a punto de llorar. – 'Me prometiste que te quedarías aquí solo porque sí, ¿no? ¡Solo porque estaba asustada!'

Las lágrimas cayeron a borbotones por mis mejillas. Bella me rodeó con un brazo y Edward se acuclilló frente a mí en un abrir y cerrar de ojos. Me limpió la cara con suavidad. Rosalie le siseaba a Jacob.

'Si no eres capaz de cumplir una promesa, no la hagas chucho inútil.'

Por una vez Jake no le contestó. Caminó lentamente hasta el sofá y se acuclilló al lado de mi padre. Edward suspiró largamente y se sentó junto a Bella. En la cara torturada de Jake me vi a mí misma. Otra vez, los dos éramos incapaces de enfadarnos o de hacernos daño. Nos abrazamos a la vez y aquello solo provocó que Rosalie se pusiera despotricar echándole la culpa a Jake y a la estúpida magia. ¿Qué tiene que ver la magia con todo esto? Edward me negó al mirarle, para que no hiciera caso.

'Calmaos todos, niños.' – Intervino Carlisle, acaparando toda la atención. – 'Desde un punto de vista objetivo sobre nuestra especie, convengo con Jasper que el vampiro que atacó a Renesmeé no tuvo intención de darle caza. Como bien dice Jasper, no se abandonó a su instinto depredador, pues de lo contrario no se hubiera alejado cuando la sangre de Renesmeé le manchó la cara.' – Carlilse hizo una pausa y supe que iba a dictaminar su veredicto. – 'A menos que ése vampiro decida volver a dañar a Nessie, no saldremos en su búsqueda.'

Alice asintió, sabiendo que aquello significaba que debía estar atenta al futuro de ese vampiro. Jacob bufó largamente de fastidio y me besó la cabeza. Le miré a la cara y él me sonrió a pesar de todo. Le besé en los labios, sabiendo que no iba a romper su promesa.

'¿Y una simple advertencia?' – Suplicó Emmett.

'No, Emmett.' – Sentenció Carlisle.

Emmett se dejó caer al suelo, enfurruñado y Rosalie se cruzó de brazos, disgustada. Alice sonrió con alivio y abrazó a Jasper, este me guiñó un ojo. Entonces, mamá, que había estado muy callada preguntó:

'¿Porqué ellos le perseguían también?'

Papá me miró y luego le enseñó los colmillos a Jacob. Jake rodó los ojos. Imaginé que mamá se refería a los Vulturis y le sonreí. Ella me correspondió la sonrisa. Si Bella se lo había preguntado a papá ahora en vez de hacerlo cuando yo no estuviera delante, era que no iba a ocultarme nada más.

'Está bien.' – Dijo entre dientes papá. – 'Sí, Jacob ya sé que ahora no tiene sentido ocultarle nada. Ya veo que se lo explicarás tú de todas maneras.' – Edward miró a Carlisle. – 'No ibas desencaminado, Carlisle. Ese vampiro se considera un científico, pero no tiene ni punto de comparación contigo. Él no tiene ninguna intención de preservar la vida de ningún humano.' – Dijo con desagrado. – 'Las normas de los Vulturis no le importan, pues se cree con derecho a hacer lo que desee con tal de conseguir su objetivo...' – Arrugó la nariz y murmuró: - 'Trae de cabeza a Aro, a Cayo y a Marcus, pues el vampiro está empecinado en romper la norma más importante: guardar el secreto.'

Emmett silbó con admiración, pero Bella dio un respingo y sus ojos se abrieron un poco más. Ella ya sabía de quién estaba hablando Edward.

'Escuché su nombre en las mentes de Demetri y Félix.' – Prosiguió papá.

'¿Le conocemos?' – Inquirió Alice, a quién tampoco había pasado desapercibida la reacción de mamá.

'De oídas. Esto nos va a acabar afectando queramos o no.' – Edward suspiró y se agarró el puente de la nariz. Tras una pausa alzó la mirada. – '¿Os suena el nombre de Joham?'

¡¡Holaa!!

¿Qué? ¿Os suena el nombre de Joham? Seguro que si hace poquito leísteis Amanecer sí. Jo, jo, jo... Un punto para aquellas que veían que el vampiro iba a ser alguien importante en la trama. ;) Ahora empezará lo bueno. Muchísimas gracias por todos vuestros reviews. ¡Sois un sol!

Besos,

Eneida