XII
'Cuidado con donde pones los pies.' – Me previno mi padre desde allí abajo.
Puse los ojos en blanco y suspiré. ¡Como si me fuera a pasar algo si resbalaba del tejado de la casa! Intenté no gruñirle o empezar a llorar otra vez. Estaba tan sensible que cualquier chorrada que me dijeran hacía saltar mis lágrimas, ya fuera por enfado, agobio, dolor…Como si no te sintieras rota.
Pero dejando a un lado mi pésimo estado emocional, no me estaba yendo tan mal como había esperado. Mi familia se encargaba de hacerme más llevadera la marcha de Jake y lo estaban consiguiendo.
Estaba colocando las luces de Navidad que habíamos comprado el día anterior por el borde del tejado de nuestra casa. Rose y Em estaban colocando un trineo de verdad a pocos metros detrás de mí y Jasper se había encaramado a la chimenea que teníamos para colocar un inmenso saco lleno de cajas envueltas en papel de regalo, que simulaba el saco de Santa Claus. Carlisle y Esme estaban decorando el camino de entrada a la casa y Bella y Edward estaban líados con la decoración del porche. Alice estaba encargándose del interior y nos había prohibido terminantemente entrar hasta que ella lo dijera. A ver quién le dice que no. Me agaché en la esquina del tejado para sujetar un tramo del cable de luces y le siseé a papá al descubrirle mirándome con aprensión. ¿Qué pasa ahora? Le exigí.
'¡Ni se te ocurra!' – Gritó.
¿El qué, si se puede saber?
'¡EMMETT!' - Rugieron Rosalie y Edward a la vez.
Antes de que pudiera entender nada, algo me empujó y volé. Me agarré con una mano a la tubería helada y gruñí con fastidio. Apoyé el pié en la pared y dando una vuelta volví arriba. Emmett me había dado una patada en el culo y ahora sonreía burlón.
'Buenos reflejos, sobrinita.'
Lejos de ponerme a llorar, sonreí. Conocía lo suficiente a tío Em como para saber que solo pretendía jugar para distraerme.
'¿Qué te creías?' – Pregunté ufana y agarré un montón de nieve. –'¿Comprobamos los tuyos?'
Entre Emmett y yo convertimos el tejado de casa en una batalla campal de nieve. Oí a Alice refunfuñar dentro de la casa, diciendo que con todo aquel jaleo íbamos a derribar la casa. Rosalie se subió a la chimenea, donde se sentó junto a Jasper, lejos de nuestro alcance, murmurando que le había costado lo suyo conseguir aquel peinado tan espléndido. Con una simple mirada, tío Em y yo nos pusimos de acuerdo. Rosalie rugió de una manera terrible cuando Emmett y yo comenzamos a avasallarla a base de bolas de nieve y ella se vio obligada a entrar en el juego. Jasper escurrió el bulto y se escondió detrás de la chimenea. Al final, una de nuestras bolas de nieve acertó a Rosalie.
'Ya podéis correr los dos.' – Anunció Jasper, entre risitas. – '¡Alice, ven! ¡Rose va a hacer papilla a Em y Nessie!' – Gritó por el hueco de la chimenea.
Rosalie bajó con un salto elegante al tejado y comenzó a caminar hacia nosotros. Los labios contraídos sobre sus puntiagudos dientes en una mueca terrorífica. Emmett y yo corrimos hasta situarnos en la punta más alejada del tejado, un poco atemorizados. Nos hemos pasado…
'Rosie, nena, estamos en navidad. Es tiempo de paz y amor.' – Le dijo Emmett, intentando justificarse, pero los dos pudimos ver que ella no iba a atender a razones.- '¿Dónde está tu espíritu navideño?'
Rosalie se agazapó y rugió. Los pájaros de los alrededores alzaron el vuelo. No tiene espíritu navideño. Emmett y yo nos miramos a la vez. Los dos sabíamos que a su sobrinita mimada no le iba a hacer nada, pero yo prefería escurrir el bulto. Abajo, Edward y Bella se tronchaban de risa. La cabecilla de Alice salió de la chimenea y examinó su alrededor con ojo crítico. Pareció satisfecha con nuestro tabajo allá arriba, porque se sentó al lado de Jasper para ver el espectáculo y apoyó la cabeza tiernamente en el hombro de su compañero. Oh, oh… Rosalie estaba a punto de cargar.
'¿Sabes qué te digo, Em?' – Le pregunté y escondí las manos tras la espalda. – 'Sálvese quién pueda.'
Di un paso hacia atrás, dejándome caer al vacío al mismo tiempo en que Rosalie saltaba hacia nosotros.
'Ros…' –Emmett se quedó a medias.
Les vi pasar a toda velocidad por encima de mi cabeza. Rosalie se había tirado a por Emmett. Aterricé suavemente en el suelo, aunque noté las manos de papá en mi cintura, frenando aún más mi caída. Junto a Edward y Bella, vi como Rosalie y Emmett caían con gran estrépito y resbalaban, levantando una oleada de nieve a su paso, hasta chocar y derribar un pobre abeto que les frenó. Alice, Jasper, mamá, papá y yo nos estuvimos riendo de la refriega de gruñidos, mordiscos y palabrotas que organizaron. Al final regresaron los dos, Emmett con una expresión que intentaba parecer culpable y Rose, que aún daba miedo. Ella se miró en el reflejo de la ventana, luego me miró. Me pregunté si tía Rose me diría algo, porque me estuvo mirando fijamente sin quitar su terrorífica expresión de su bello rostro. Al final me sonrió y alargó sus manos para acunarme el rostro.
'Eres tan bonita que no puedo enfadarme contigo.' – Frotó su nariz con la mía haciéndome cosquillas. – 'Te quiero.'
El hecho de que no se hubiera despeinado ayudaba mucho, sin duda. Sonreí y rodeé su cintura con mis brazos, apoyando la cabeza en su pecho. Emmett bufó detrás de nosotras y volvió al tejado de un salto. Me supo mal ver que se había molestado y le toqué la mejilla a mi tía: Haz las paces con Em, porfi.
'Voy a mimar a mi gran bebé.' – Rose miró a Bella y rió. – 'Está muy sensible desde que Esme lo tuvo de chacha todo el día.'
Las tres comenzamos a reírnos, pero papá gruñó enfadado. El día anterior la abuela Esme había engatusado a papá y Emmett y les había tenido limpiando la casa entera, todo el día, mientras los demás estábamos de compras. Habían acabado histéricos perdidos porque la lista de cosas que hacer, arreglar y limpiar que había dejado Esme tenía lo suyo de largada. Todos sabíamos que la abuela se había pasado tres pueblos, pero como era la abuela... A Esme no se le dice que no.
Mamá rodeó la cintura de papá con los brazos y le besó en la mejilla.
'No es el único.'
'Son unos quejicas.' – Me burlé.
'¡Eh, Nessie!' – Me llamó entonces Alice desde arriba. – 'Acaba con lo de las luces que tenemos que pasarnos por el centro comercial. Tenemos que comprar los regalos de los primos.'
'¿Más compras?' – Chillé. – '¿Porqué no lo hicimos todo ayer?
'Porque ayer eran los adornos y hoy son los regalos.'
'Pero he quedado con Sylvie y los demás para cenar.'
'Lo sé.' – Alice se encogió de hombros. – 'Tranquila, te dará tiempo.'
Gemí y mamá me rodeó con sus brazos para consolarme. Ella comprendía muy bien por todo el calvario por el que Alice me estaba haciendo pasar.
'Recuerda que también tienes que mirar con Alice tu vestido para la cena del instituto.' – Me recordó papá, no sin cierta sorna.
'Eso puedo hacerlo mañana mismo.'
'Pero debes acompañarme a por el regalo de tu padre también.' – Me dijo mamá.
'Y luego acudir con Carlisle y Esme a la comida de navidad del Hospital.' – Prosiguió papá.
'¡Vale! ¡Vale!'
Me pincé el puente de la nariz y bufé. ¡Que estrés! Me parecía muy bien que no quisieran que me sintiera triste por la marcha de Jake y que hicieran todo lo posible por ayudarme, pero de ahí a planificar cada segundo de mi vida iba un buen trecho. Van a acabar conmigo.
'Tienes aguante, hija.' – Papá me puso una mano en el hombro.
'¿De quién fue la idea de mantenerme ocupada y agotarme cada día?' – Pregunté con la idea de cobrarme venganza más tarde.
'De tu padre, por supuesto.' – Se defendió mamá en cuanto la miré.- 'Y no es la primera vez que lo hace.'
La mirada de reproche que le dedicó a papá y el reír entre dientes de este, despertaron mi curiosidad.
'¿Cuándo lo hizo contigo?'
'En nuestro viaje de novios.' – Respondió papá con orgullo.
'¿Por qué?'
Les pillé con la guardia baja con la pregunta, porque papá alzó las cejas sorprendido y mamá abrió los ojos. Se dedicaron una mirada que me pareció… ¿avergonzada? Arriba en el tejado mis tíos se partían de risa. Bella y Edward dirigieron sendas miradas furibundas hacia el tejado de casa. Seguí su mirada y vi a Emmett acuclillado junto a Jasper en el borde del tejado, mirándonos. Se lo estaban pasando en grande.
'¿Necesitáis ayuda con las preguntas comprometidas, papás?' – Preguntó burlón Emmett.
'Solo he preguntado el porqué.' – Murmuré sin entender nada.
Papá y mamá me volvieron a mirar, cautelosos.
'¿Qué pasa?'
'Que te responda tu padre a la pregunta.' – Saltó Bella sonriendo con maldad y provocando silbidos y aplausos en Em y Jasper. – 'Ya que fue idea de él, que menos que concederle ese honor. ¿No, Edward?'- Aguijoneó.
'Eh…Esto, Bella, amor mío, es a ti a la que se le dan mejor estos temas.'
La expresión mortificada de Edward me desconcertó. Bella rodó los ojos y luego, mirándome con una sonrisa murmuró:
'Tú padre no quería que tuviéramos sexo porque tenía miedo a dañarme al ser yo humana.' – Comenzó a decir y por su tono pude ver que ella no había estado de acuerdo con aquella decisión.- 'Así que cada día ideaba un plan agotador con el que me dejaba rendida, de manera que en cuanto tocábamos la cama yo no podía hacer más que caer dormida antes de que pudiera intentar negociar nada.'
'Oh, vaya…' – No pude evitar sonrojarme y supe que papá también estaría colorado de no ser vampiro porque no me miró a los ojos ni una sola vez. Él se rió débilmente al oír mis pensamientos. Pero la vergüenza pasó a un segundo plano en cuanto caí en lo peligrosa que era esa idea. – 'Bueno, os agradecería que no compartierais eso con Jake.'
Dejaron de respirar a la vez. Alice volvió a meterme prisa con lo de las luces y yo subí arriba de un salto, refunfuñando. Emmett y Jasper se retorcían de risa al borde del tejado, rodando de un lado a otro. Rosalie hacía ver que no me había oído, enfrascada con el trineo.
'Tienes diez minutos.' – Me avisó Alice antes de apartar el saco y colarse por la chimenea.
'Vale, vale.' – Refunfuñé estresada.
Los Cullen podían ser brutales si se lo proponían y yo lo estaba comprobando en primera persona. No tenía ni un mísero momento en todo el día libre y Alice se había convertido en algo parecido a mi secretaria personal. Porque tenía una memoria excelente, pero no me hubiera extrañado verla una mañana con una agenda electrónica. ¡Incluso se dedicaba a llamar a Sylvie para poder combinar sus planes con los de mis amigos humanos! Claro que Sylvie ahí tenía también su parte de culpa. Mi mejor amiga estaba más que encantada con mi supuesta hermana mayor Alice, que le había ayudado a organizar las vacaciones del grupo y le había dado ideas para dar y vender: esquí, patinaje sobre hielo, compras navideñas, paseos por las calles de Salt Lake City… ¡Habían quedado en una cafetería del pueblo para acabar de conjeturar los planes de toda la semana! Es para matarlas. Era super guay tener una hermana mayor tan molona, me decía una y otra vez Sylvie. Yo me preguntaba de dónde iba a sacar el tiempo para hacer todo, porque con una semana no había ni para empezar.
Dos días hacía que Jake se había marchado y el primero, cuando Jasper me sacó de aquel letargo, me lo había pasado comprando en el centro comercial, intentando serenar a mi abuela y mis tías, mientras compraban como posesas. Esme se había puesto frenética cuando Alice avisó de que además de los irlandeses, nuestros primos, ahora residentes en el pueblo de Calgary en Canadá, vendrían a pasar las fiestas con nosotros. Tanya había llamado cinco minutos más tarde de que Alice lo notificara, pero para entonces, Esme ya estaba movilizando a todo el personal y repartiendo las tareas. Ahí había empezado la "Pesadilla antes de Navidad de Edward y Emmett", como tío Jasper decía para burlarse de ellos.
Acabé de enganchar las luces de Navidad en el tejado y cuando quise entrar en la casa para coger mis cosas y cambiarme de ropa, Alice no me dejó.
'¿Qué he dicho antes sobre entrar en casa?' – Inquirió con el ceño fruncido, de pie frente a mí y con los brazos cruzados sobre el pecho.
'¿Y papá qué?'
'¡Ja! Tu padre no tiene ni idea de lo que hay aquí dentro.' – Contraatacó Alice muy pagada de sí misma. – 'No estoy recitando La Ilíada en griego por que sí, Nessie.'
'¿Te la sabes de memoria?'
'¡Chitón! ¡Tenemos prisa!'
Mi tía me tapó los ojos y me condujo hasta la habitación de Jake, donde ya me había dejado listo mi bolso, mi chaqueta y la ropa, para que no tuviera que moverme por dentro de la casa, como bien me informó ella misma. Supe que habíamos llegado a la habitación de Jacob al notar tan intensamente el olor del bosque. Aquel olor a tierra húmeda y pino. Su olor. Se me hizo un nudo en la garganta de pura pena, pero luché porque no se me notara al hablarle a Alice.
'¿Ya, Alice?'
'Sí, señorita.' – Cantó ella a la vez que me liberaba. – '¡Voy a acabar un par de cosas y vengo! ¡En el lavabo de Jacob tienes tus cosas para peinarte!' – Salió bailando por la puerta y la cerró a su espalda, aunque no dejó de hablar: – '¡En cinco minutos vuelvo! ¡Ni se te ocurra hacer trampas!' – Gritó desde algún lugar de la casa.
Si por mi hubiera sido, me hubiera quedado internada en la habitación de Jake hasta que él regresara. Caminé hasta su cama de sábanas blancas que tanto contrastaban con su oscura piel y me tumbé en ella de espaldas. Su habitación, ya grande de por sí, parecía mucho más enorme ahora que él no estaba para ocuparla y me hacía sentir pequeña e insignificante. Me aovillé en el medio de la cama y cerré los ojos, fantaseando que Jake abría la puerta de la habitación para decirme que había decidido regresar antes y me besaba sobre su cama de una manera tan pasional como había hecho en la nieve. Pensé en quedarme allí el resto del día, viviendo de mis sueños despierta, pero sabía que Alice me arrastraría fuera de la cama quisiera o no. Además, también les había prometido a mis amigos que cenaríamos juntos y ya les había dejado bastante de lado la semana de los exámenes. Haré el esfuerzo. Me levanté y me quité la ropa empapada de nieve para vestirme con el vestido que Alice me había dejado. Conseguí ponerme las medias sin romperlas y cuando me estaba poniendo las botas sonó mi móvil. Derrapé desde la otra punta de la cama para coger el bolso, donde lo tenía guardado. Mi corazón comenzó a latir al ver su nombre en la pantalla.
'¡Jake!' – Chillé.
'Hola, Nessie.' – Su voz me provocó un colapso de emociones. – '¿Cómo estás, cariño?'
Me fue imposible contestarle, porque el nudo de mi garganta se desató y comencé a llorar sin saber porqué y sin pensar en parar. Oír su voz, tan anhelada por mis oídos, me había emocionado tanto...
'Nessie, ¿qué ocurre?' – Preguntó Jake, angustiado. – 'Dime qué te pasa, pequeña.'
Me sequé las lágrimas con el dorso de la mano y traté de controlar los sollozos, porque no quería preocupar a Jacob. Quise explicarle que todo iba tan bien como el día anterior, cuando me llamó para decirme que ya había llegado a La Push, pero no me salían las palabras. Las únicas palabras que ansiaban salir de mis labios eran súplicas para que regresara antes y estaba segura de que, acompañadas por aquel llanto, surtirían efecto. Pero no quería ser tan rastrera y egoísta. Empecé a sentirme culpable por estar llorando de aquélla manera tan exagerada y, de repente, me tranquilicé y dejé de llorar. Me sentí bien, incluso algo alegre. Jasper.
'Jake, no te preocupes.' – Le dije y no me sorprendió lo tranquila que sonó mi voz. – 'Estoy bien, te lo juro. Solo que estoy un poquito sensible y me pongo a llorar a la mínima. Pero todo va bien.' – Me sequé los ojos y me reí. – 'Vas a creer que estoy loca.'
'Te entiendo perfectamente, Nessie.' – Musitó Jacob apenado. – 'Me pasa lo mismo.'
'¿También te pasas el día llorando? Seth, se va a reír de ti.' – Bromeé.
'No, no lo hace porque sabe lo que le espera si lo hace. Tampoco he llegado a llorar, ¿eh?' – Quiso asegurarse poniéndose chulo. – 'Claro que no sería nada extraño que llorara por ti. Eres la única persona por quién soltaría las lágrimas sin avergonzarme.' – Musitó en un susurro suave y dulce, que me derritió por dentro tanto como sorprendió.- 'Ah, Nessie, Seth me ha dicho, o más bien exigido, que las próximas Navidades os vengáis todos los Cullen, que en casa de Sue y Charlie hay sitio de sobras.'– Jacob se rió y solo entonces yo desperté de mi letargo, provocado por lo que me había confesado Jacob. Mi mente de vampiro reprodujo lo último que Jake había dicho y así no perdí el hilo de la conversación. – 'Sue le ha arreado con la tapa de la cazerola en cuanto me lo ha dicho, pero como luego a Charlie se le han iluminado los ojillos, ha acabado por aceptar.' – Se rió entre dientes.
Imaginé al pobre abuelo, sonriéndome dulcemente y con esos ojos brillantes que se le ponían siempre que estaba con él, según Jacob.
'¿Y Leah también ha aceptado?' – Pregunté alzando una ceja. Con la gracia que le hacía mi familia…
'Bueno, más o menos…La verdad es que no.' – Se sinceró Jake. – 'Pero como se ha echado novio, ahora está más calmadita.'
'¿Qué tal está el abuelo?'
'Un poco picado porque no vayáis a pasar aquí estas Navidades.'
Chasqueé la lengua de fastidio y me pincé el puente de la nariz. Esperaba que el nuevo equipo de pesca que le íbamos a regalar compensara un poco su disgusto.
'¿Le has explicado porqué es?'
'Sí, ya le he dicho que los que vienen a veros os hicieron un favor muy grande, como hizo tu madre esta mañana. Pero está bastante picado igualmente.'
'Ya…' – Suspiré. – '¿La manada está bien?'
'Todos están bien. La verdad es que estoy un poco de mal humor por culpa de ellos.'
'¿Por qué?'
'Es una tontería, pero bueno, les tengo envidia.' – Jacob bufó con fastidio. – 'Nos reunimos para comer cada día toda la manada en casa de Sam y Emily y bueno, rebosa tanto amor entre las parejitas que ponen enfermo a cualquiera. Me alegro por ellos, pero te echo tanto de menos que no puedo evitar soltarles alguna bordería o fastidiarles un poco.'
'Oh, Jake, no seas malo, anda.' – Le regañé con cariño, muy complacida de saber que él también me añoraba. – 'Yo también te echo de menos los minutos que me dejan respirar.'
'¿Siguen dándote tanta caña?'
'Esto va cada vez peor. Espero que cuando lleguen esta noche nuestros primos se relajen un poco. Sobretodo Alice, que me tiene frita con tanta compra y tantos planes.' - Dirigí una mirada al reloj y vi que habían pasado más de los cinco minutos impuestos por Alice. Suspiré y sonreí. – 'Pero no les culpo, se están preocupando mucho por mí.'
'¿Estás bien, entonces, no?' – Quiso asegurarse Jacob. – 'Nessie, quiero que te lo pases bien. Necesito saber que vas a divertirte sin mí. ¿Lo harás, por favor?'
'Lo estoy intentando, Jake. Pero no me es fácil.' – Suspiré.- '¡Me duele!' – Me quejé.
Se hizo el silencio al otro lado de la línea y por un momento me pareció escuchar a Jake disculpándose, pero ¿por qué iba a disculparse? Era mi problema que me doliera de aquella manera tan ilógica estar separada de él.
'Piensa que cada día que pasa es uno menos que nos queda para vernos.'
'Lo sé.' – Volví a suspirar y Jake se quedó callado otra vez. Desesperada por oír su voz, le dije lo primero que me vino a la cabeza. – 'Tú también tienes que pasarlo bien, ¿eh?'
'También lo intento. ¿Sabes?' – Preguntó más animado, aunque se notaba de lejos que su tono de voz era bastante forzado. Intentaba cambiar de tema y tomar una cháchara menos dolorosa. – 'Estamos preparando unas carpas en la playa para cenar una noche todos juntos allí, contando leyendas e historias de la tribu.'
'Suena bien, pero os vais a helar de frío. ¿No ha nevado?'
'Pondremos una especie de calefacciones en forma de farolas que calientan un montón y las carpas estarán cerradas.' – Jacob bufó y con voz amargada murmuró: - 'Sonaría mejor si estuvieras aquí, pero bueno.' – Hizo una pausa y me mantuve a la espera.- '¿Qué vas a hacer esta tarde?'
'Oh, comprar y salir a cenar con los del instituto. Estaba pensando en no ir, pe…'
'Renesmeé Carlie Cullen, te quiero cogiendo tu coche y más te vale que tengas puestas las cadenas para la nieve, y yéndote de compras y a cenar ahora mismo.'
Siseé enfadada, más que por el corte que me había pegado, porque hubiera usado mi nombre completo.
'Jacob Black, te tengo dicho que no me llames así.' – Separé el móvil para rugir sonoramente.
Jake estalló en carcajadas al otro lado de la línea y yo volví a ponerme el móvil en el oído.
'Perdona, pequeña.' – Se disculpó aún riéndose. – 'Buf, son una pasada las rabietas momentáneas que te dan, cariño. Menudo genio. No sé de quién lo habrás heredado…' – Espetó sarcástico.
'Yo tampoco, la verdad.'
'Pues me parece que es cosa del que se cargó la mesa de Esme, pero bueno, la verdad es que Bells también tiene su genio.'
Jacob y yo nos reímos a la vez. Mientras lo hacíamos, escuché varias voces graves y carcajadas donde Jake, luego de que una puerta se cerrara.
'¡Eh, Jake! ¿Estás hablando con Nessie?' – Gritó emocionada una de las voces. – '¡Pásamela!'
Se oyeron un par de gruñidos y un forcejeo, seguidos de un golpetazo. Seth se quejó e insultó a Jake.
'Es mi novia, Seth.' – Espetó Jacob entre dientes.
Me puse colorada. ¿¡La manada estaba al tanto de cómo había cambiado mi relación con Jake!? ¡Menuda vergüenza!
'¿Nessie es la novia de tito Jake?' – Chilló una voz infantil. – '¡Pues yo soy tu novia, Quil! ¡Quil, quiero un beso de novios! ¡En los labios!'
'Cariño, eres muy pequeña aún.'
'¡Tengo ocho años, Quil! ¡Soy mayor! ¡Quiero un beso de novios!'
'Cuando seas más grande, corazón.'
'¡Nessie no es más grande que yo!'
'Nessie y Jake no se dan besos de novios, Claire.'
'Eso no te lo crees ni tú.' – Se rió Jake.
Hubo un momento de silencio y luego:
'¡Quiero un beso de novios! ¡Quiero un beso de novios! ¡Quiero uno! ¡Quiero uno! ¡¡¡LO QUIEROO!!!'
'Ala macho, acabas de hacerla buena.' – Se rió otra voz y reconocí a Embry.- 'A ver como consigues que le pase la pataleta.'
'¡Tío, Jake! ¡¿Podrías ser más cuidadoso, no?! ¡Que Claire está muy espabilada!'
'¡¡QUIERO UNOO!!'
'Perdona, tío. Dale uno y ya está. Así se callará.'
'¿Quieres que su madre me mate?'
'¡¡QUIIIL!!! ¡¡¡LO QUIEROO!!!'
'Embry, échame una mano, por favor.'
Las voces de Embry y Quil se alejaron junto a la voy infantil y chillona de la niña.
'Eh, Jake, pásamela, es mi sobrina.'
'No es tu sobrina.'
'Sue y Charlie tienen algo, ¿no? Entonces Bella es mi hermanastra, así que sí, Nessie es mi sobrina. ¡Pásamela!'
'¡Estoy hablando yo, tío! ¡Vete a tomar por saco!'
'Nessie, Jake es un capullo y no me deja hablar contigo, pero como fijo que me oyes: ¡A ver cuando vienes! ¡Te quiero sobrinita!'
'¡Te quiero, Seth! ¡Feliz Navidad! – Grité.
'¡Largo, Seth!
Oí a Seth salir de donde quiera que estuviesen. De fondo, Claire seguía con su pataleta y podía oír también a un Quil muy estresado por calmarla. Antes de que pudiera decirle nada a Jake, hubo un gran estrépito que sonó a cristal rompiéndose. Algo así como cuando un objeto contundente golpea una ventana…
'Eh…Esto Jake…Creo que deberías ir a echar un ojo.'
'La ventana…Los mato…'
'¿Hablamos por la noche?'
'Sí, supongo que para entonces habrá despellejado a Quil por no saber tener a ese monstruito quieto. Te quiero mucho, Nessie. Pásatelo bien, pequeña.'
'Te quiero, Jake. Hablamos luego.'
'Hablamos luego, cariño.'
Aquella tarde acabé hasta el moño de compras, pero fue todo un consuelo saber que no quedaba ni un dichoso regalo más por comprar. Alice y yo encontramos un vestido monísimo para la comida de Navidad del Hospital del abuelo, así que ya me había quitado algo más de encima. Además, tía Alice fundió la tarjeta que Carlisle le había regalado como adelanto del regalo de Navidad solo dos días antes y tuvo una visión en la que el abuelo y la abuela le cantaban las cuarenta delante de todos, Irlandeses y primos incluidos. ¡Iba a ser tan divertido! Eso mejoró mucho la tarde. Cené en una cafetería del pueblo con los amigos del instituto y fue de lo más agradable. Me fastidió un poco que Sylvie propusiera hacer el juego del Amigo Invisible, porque no quería pisar un centro comercial hasta pasados unos meses, pero cuando me tocó a Kelly se me quitó el disgusto. Había muchas un par de cosas de París que me había traído Alice que no iban para nada conmigo. Que lista, Nessie. Hablé con Jake otra vez mientras estuve en el sofá con mi familia, esperando a que llegaran los primos de Canadá, pero la verdad es que no les pude recibir. Estaba tan cansada que me quedé dormida mientras hablaba con Jake, tumbada en el sofá y con la cabeza en las rodillas de mamá, con la música del piano de papá de fondo.
¡¡Hola!!
Me he pasado un poco haciéndoos esperar, pero he estado fuera. Eso sí, he vuelto de mis vacaciones con las pilas recargadas y muchas ganas de escribir. Ahora solo falta cruzar los dedos para que tenga tiempo. XD Espero que si habéis estado de vacaciones todo haya ido genial y si no tres cuartos de lo mismo. Como siempre, agradeceros el apoyo, los ánimos, los reviews(KiiKii, liqaan, Anna Russo, mylovepig, Dashain, Renesmé, JaviXCullen, sra black). ¡¡Sois increíbles!!
;) ¡¡MUAACK!!
¡¡Un besote enorme para todos y un abrazo!!
