Disclaimer: Los personajes aquí presentados, no me pertenecen, son propiedad de Nikelodeon y Craig Bartlett. Excepto claro, los creados por mí, para narrar la historia.
Bienvenidos a esta historia, es una visión alterna de "como hemos cambiado", así que si la leyeron pues continúen y si no bueno, no se preocupen todo comienza desde aquí. ^_^ ¿Cambiara el destino? Disfruten.
¡Todo empezó con un beso!
Capitulo 04 : Por amarte así.
Antecedentes: Arnold se ha marchado de regreso a la jungla dejando a una Helga muy confundida que intenta recuperar su vida, durante el tiempo que Arnold ha estado separado de Helga, ella ha hecho muchas amistades , entre las cuales se encuentra su guapo profesor de Literatura y arte, Andrew Brown un hombre tierno y sincero que ha comenzado a despertar sentimientos profundos en Helga.
Arnold despierta con una zozobra en el pecho, un miedo inexplicable lo asalta, prende la vela de su cuarto, y observa la foto de Helga y él en la selva, y recuerda aquella época cuando, descubrió que le gustaba, era mas fácil estar a su lado, incluso como simples amigos, y sin embargo él descubrió que era celoso, recuerda como se encelo de su ahora amigo Armando, cuando el demostró interés en Helga.
~0~
Fue en un templo muy antiguo, mientras el Sr. Simmons, Gerald y Phoebe, recorrían el lugar por fuera con Lolita; Arnold y Helga entraron junto con Armando al interior.
– ¡Que oscuro, no se ve nada! – Dice Helga reclamando.
– Por eso traemos estas lámparas Helga. – Contesta tranquilo Arnold.
– ¿De todos modos, que es este lugar? – Insiste ella.
– Este templo es de ancestros de los ojos verdes. – Explica Armando.
– ¿Que significa esto? – Pregunta Helga a su guía, señalando un símbolo en la pared.
– Ahí dice que este templo fue consagrado a las arañas.
– ¿Arañas? – Dice Arnold.
– ¡Guac! Odio las arañas. – Dice ella, al mismo tiempo que se da vuelta y ve una muy grande y peluda, colgando junto a ella.- ¡¡¡AHHH!!! – Grita, al mismo tiempo que salta y se agarra de la camisa de Armando.
– ¡Tranquila son inofensivas! – Dice este sonriendo y tomando su mano a lo que ella se sonroja, mientras Arnold, los mira con enojo.
– ¡Ah, si ya lo sabia, es que me sorprendieron Armando, gracias! – Dice ella soltándose del atractivo joven de piel apiñonada y ojos color miel y alcanzando a Arnold.
– ¿Ya te aburriste de la compañía?– Le dice Arnold, sin mirarla.
– ¿Que? – Pregunta ella sin entender.
– ¡Nada! – Saliendo del lugar.
Ella lo mira por un momento.– ¡Mhh, Arnold! – Lo sigue, tratando de alcanzarlo. El no le contesta. – ¡¡Espérame!!
– ¡Para que! – Responde el volteando a verla, rojo de coraje.
Ella se para en seco, no esperaba esa reacción, solo estira la mano hacia él, y le quita una araña que llevaba en el hombro, poniéndola en el piso después de eso. – No se que te hice, pero no creo merecer ser tratada así. – Da la vuelta y unos pasos, pero Arnold la detiene tomándola de la mano.
– ¡Discúlpame, no me has hecho nada, es que no se como manejar esto... – Totalmente apenado.
– ¡Se que estas nervioso Arnoldo, solo hemos turisteado, ¿Verdad?, deberíamos averiguar, como ir hacia donde vieron por ultima vez a tus padres! – Dice ella, creyendo que Arnold se refería a lo de su búsqueda.
– ¡Eh, si eso! – Responde el mintiendo.–"¿Que te puedo decir?, ¡No Helga en realidad es que me enojo por que él o cualquiera te toque, te hable, o incluso solo te vea, y todo por que yo no me atrevo a decirte lo que siento por ti!" Eso es Helga, eso es. – Termina de decir él, poco antes de que el resto de sus amigos, llegaran junto a ellos.
~0~
La mirada de Arnold luce molesta. " ¿El te ha tocado Helga? ¿Acaso tú se lo habrás permitido?" – Dice mirando al rostro sonriente de Helga.– ¡Te amo tanto Helga, por favor, espera por mi, se que aún es tiempo! – Exclama en voz baja, para no ser escuchado por sus padres que duermen al otro lado, mientras abraza la fotografía. – ¡Ya no puedo mas, tengo que verte!
En un lugar lejano, Helga mira las estrellas a través de la ventana, el insomnio no la abandona, tiene un gran sentimiento de culpa.
" No sabes cuanto deseo verte y abrazarte Arnold, solo a ti, solo a ti he amado y seguiré amando, él no debe confundirme…" – Piensa para si misma, en tanto comienza a recordar el beso que Andrew, le dio la noche que llegaron a Nueva York, ella se sonroja, nadie jamas se había atrevido a hacerle eso, sentia que debia odiarlo, y sin embargo algo en su corazón no se lo permitía. – "¿Acaso él me gusta, mas de lo que pensé?" – Se pregunta, mira hacia el firmamento y medita, recordando cada vez que ella a correspondido a los besos de Andrew.
Una idea, un entendimiento llega a su mente, esos ojos, su mirada, el muy maldito tiene la misma forma de mirar de Arnold, Helga sonríe. – ¡Eso es, eres una torpe Helga, siempre había sido eso, lo que te provocaba quererlo ayudar y esa simpatía, siempre fue eso, no son del mismo color, pero las miradas son iguales, no me gusta Andrew, me agrada porque se parece a Arnold! – Expresa en voz alta, logrando despertar a Phoebe que duerme en la cama contigua.
– ¿Que pasa Helga? – Dice medio somnolienta.
Helga baja de su cama y la abraza. – ¡No me gusta Phoebe, Andrew no me gusta!
– ¿Que? – Expresa Phoebe mas despierta y mirando a su amiga con rareza.
– Ah! Que alivio Phebs, me sentía como una cualquiera, pensando en dos hombres al mismo tiempo! – Dice sentándose al lado de su amiga.
– ¡Helga por dios! – Dice apenada Phoebe.
– Todo este tiempo, he creído sentir cierta atracción por Andrew, cuando en realidad lo que me atraía, era su parecido con Arnold. – Expresa contenta.
Phoebe se acomoda los anteojos y observa a su amiga. – ¿Estas completamente segura?
– ¡Si Andrew ha sido un buen amigo, pero mi forma de mirarlo cambio, cuando lo conocí un poco mas, en ese momento descubrí que él se parecía mucho a Arnold, eso me agradaba… pero me termine confundiendo!
– ¡Y sintiendo mas, de lo que en realidad deberías de sentir! – Dice Phoebe entendiendo a su amiga. – ¡Debes hablar de eso con él!
– Si pero ahora no, lo haré en cuanto regresemos Hillwood, la verdad es que estoy preocupada.
– ¿Sobre que?
– Arnold. ¿Como voy a decirle que otro hombre me beso? – Dice con inquietud.
– Ah, pues no lo sé Helga, tal vez no debas decirle…
– Phoebe, ¿tú diciendo eso? Por dios si tu eres la honestidad andando… bueno casi siempre.
Phoebe sonríe de lado por el comentario. – ¿Y que harás mientras, porque no creo que Andrew te deje tranquila por el resto del viaje, si ya avanzo otra base contigo y aun faltan tres días.
– No lo digas así… pues evitarlo a toda costa Phoebe, no va a quedar de otra. – Dice regresando a su lecho. – ¡Buenas noches Phoebe!
– ¡Buenas noches Helga, espero que todo te salga bien!
– ¡Gracias, también yo lo espero! – Dice Helga mirando el cielo estrellado desde su ventana. – "Por nuestro futuro Arnold" – Piensa poco antes de quedarse dormida.
Durante el resto de los dias, Andrew a perseguido por toda la ciudad a Helga, que se ha dado la tarea de evitarlo, él ha decidido pedirle perdón, sabe que se ha pasado de la raya.
En una comida, después de la presentación de algunos trabajos, el ultimo día de su estancia en Nueva York, logra acercarse lo suficiente a ella, para hablarle mientras todos empiezan a disfrutar de la sobremesa y la música del lugar.
Siempre seras la niña que me llene el alma,
como un mar inquieto,como un mar en calma,
siempre tan lejana como el horizonte.
– ¡Debemos hablar Helga! – Le dice en el oído, en tanto la toma del brazo, cuando ella sale del baño.
– ¿Que dem… – Helga se controla, no quiere que la gente que hay alrededor, note la situación. – ¡Quieres hacer el favor de soltarme! – Le dice muy seria, mientras le sonríe a una señora que, pasa junto a ellos.
Gritando en el silencio tu nombre en mis labios.
solo queda el eco de mi desengaño,
sigo aqui en mi sueño de seguirte amando.
– ¿Si te suelto, no vas a huir? – Le pregunta con decisión.
– ¡Esta bien vamos a hablar! – Dice ella, mirándolo a los ojos.
Será, será como tu quieras pero asi sera,
si aun tengo que esperarte siete vidas mas,
me quedare colgado de este sentimiento.
Ambos salen hacia el lobby del lugar, Andrew se ve inquieto y Helga bastante nerviosa.
– Helga quería pedirte perdón, antes que nada… – Dice apenado y mirando hacia la lejanía.
Ella toma aire y lo mira con ternura. – Si te perdono, aunque lo que hiciste fue muy bochornoso, y ademas ventajoso.
El la mira, ella se sonroja nuevamente al encontrar esa mirada. – Helga dime que a pesar de todo, tengo una esperanza.
Ella baja la cabeza para mirar el piso. – No Andrew, yo no te amo… ni podría amarte. Y si lo que quieres es saber la verdad, ya se porque te he correspondido, no has sido tú, si no el recuerdo de Arnold.
– ¿QUE?
Por amarte asi
a un paso de tu boca y sin poder besarla,
tan cerca de tu piel y sin podrer tocarla,
ardiendo de deseos con cada mirada.
– ¡Lo que oyes, te pareces a él y es por eso, que pensé que me gustabas, pero eso es todo!
Andrew sonríe de lado incrédulo. – ¡Eso no es verdad! Yo te he sentido temblar cuando me acerco a ti, como ahora. – Le reclama mientras se acerca a ella, para abrazarla.
Por amarte asi, por amarte asi,
por amarte.
– ¡No Andrew! – Lo evita Helga, haciéndose a un lado. – Esta vez no, sobrepasaste la barrera, y ya no puedo permitirte que sigas teniendo esperanzas.
– ¡Helga yo te amo! – Dice él suplicante.
– ¡Pero yo a ti no! – Expresa Helga antes de regresar al comedor, dejando a Andrew devastado.
Así voy caminando en esta cuerda floja,
por ir tras de tu huella convertida en sombra,
de eso del amor que me negastes un dia.
– ¡Deberías hacerle caso, esa niña ya tomo una decisión! – Escucha una voz tras él.
– ¡Señora Helia! Esto no es…
– ¿Lo que creo? Oh si lo es, te he estado observando, ella es una chica muy bella, pero parece que su corazón ya esta ocupado.
Contando los segundo que pasan por verte,
haciendote culpable de mi propia suerte,
soñando hasta despierto por hacerte mia.
– Ella me ha correspondido… – Dice sincero, abriéndose con la dama.
– ¡Pues parece que su confusión se desvaneció, ahora luce mas tranquila que hace unos días!
Andrew baja la mirada. – ¡Ella me va a amar señora Helia, yo estoy seguro, eso que dijo, fue porque tiene miedo, yo lo sé, la conozco!
– Esta bien hijo, como tú lo creas… pero te voy a decir que hay mujeres, que solo pueden pertenecer a un hombre por toda la vida y creo que Helga es una de ellas, y me temo que tú, no eres ese chico. – Le dice antes de retirarse al comedor.
Será, será como tu quieras pero asi será,
si aun tengo que esperarte siete vidas mas,
me quedare colgado de este sentimiento.
– ¡Yo se que ella me amara, voy a seguir intentando hasta que suceda! – Expresa decidido para si mismo, mientras ve a través del cristal que divide ese lugar del comedor, a Helga que por un instante cruza una mirada con él, para luego desviarla.
Por amarte así
es esta mi fortuna es este mi castigo,
sera que tanto amor acaso esta prohido,
y sigo aqui muriendo por estar contigo.
Por amarte asi,
por amarte asi,
por amarte...
– ¡Por fin, de regreso al hogar! – Exclama Helga al entrar en su casa, seguida de sus amigas y hermana. – ¡Miriam ya llegamos!
– ¡Parece que no hay nadie! – Dice Olga al no escuchar respuesta.
– No, en realidad tu madre salió hace un momento de compras, iba por comida para ustedes! – Escuchan una voz desde la sala, y ven a un joven rubio sonriéndoles. – ¡A mi me permitió esperarlas aquí!
Helga esta impactada, casi no puede creerlo. – ¿Arnold? – Expresa incrédula. – ¿Como… cuando… eres tú, en serio? – Trata de hablar coherentemente mientras lo mira.
– ¡Si Helga, ya regrese! – Dice él abriendo sus brazos para recibirla. – ¡Ya no soporte un día mas sin verte!
Helga salta prácticamente, desde el lugar donde estaba y frente a las demás chicas, se lanza a los brazos de su querido…
– ¡Cabeza de balón, no sabes como te extrañe! – Dice con lagrimas en los ojos y abrazándolo desesperadamente, como si fuera a desaparecer en cualquier momento, o ella estuviera soñando.
– ¡Y yo a ti Helga! – Abrazándola con cariño. – ¡Pero ya no pienso irme de tu lado!
– ¡Arnold! – Dice Helga, antes de darle un suave beso en los labios a su novio, mientras las demás los miran emocionadas.
Continuara…
Jaja, ahora si ya llego por quien lloraban, al menos Helga, ¿que creen que va a pasar ahora? Espero que les guste. Perdón por la tardanza y saludos, un abrazo. Cuídense y nos seguimos leyendo.
Canción Por amarte así de Christian Castro.
Atte. Rei Hikaru Chiba. Love Love Arnold y Helga, o tal vez Andrew y Helga.
