Disclaimer : Naruto ni sus personajes me pertenecen, son de su majestad Masashi Kishimoto.

Si el ultimo capitulo que leíste fue te has saltado uno, es que los organice mejor y junte los primeros capítulos que estaban muy cortos.

Muchas veces bromeo conmigo misma diciéndome que soy una zorra de corazón. La explicación de esto es la siguiente:

Yo poseo un corazón de fácil acceso porque puedo querer a muchas personas muy fácilmente. Tengo un corazón fácil, fácil = zorro, es decir que tengo un corazón zorro y aunque nunca coqueteo con los chicos soy una zorra de corazón, precisamente por mi corazón. Y después de hacer todo este conjunto de formulaciones estúpidas me digo a mi misma. –Lo que es no tener nada mejor que .

Hace unos días, una semana y media mas o menos Deidara y Sasori salieron en una misión de la que no han vuelto. Eso me preocupa un poco. Al principio me preocupe por ambos pero después me di cuenta que me aterraba mas la idea de que llegara a pasarle algo a Deidara que a Sasori, después de que me controló esa idea me puse a analizar lo que me atraía de ellos en cada caso.

Deidara. Su voz... simplemente el sonido de su voz me hacia suspirar, me hacia sentir que iba a desfallecer y mas que nada, al escucharlo muy aparte de que no lo hiciera físicamente, sonreía dentro de mi. Me río de una forma muy tenue y corta al pensar que solo su voz tiene tal efecto en mi.

Siento que esta por demás decir que siempre que los miraba me perdía como quien se adentra al mar y ya no puede regresar. Me hipnotizaban, me encerraba en esa mirada de azul cristalino, en ese par de orbes que de haberlo querido, hubieran desmarañado cada detalle que cubría mi alma cuando los miraba fijamente, hipnotizada.

Ese cabello sedoso, limpio y lacio que me tentaba a acariciarlo, algo que en cualquier chico podría pasar desapercibido, algo muy poco importante, pero en él representaba otra de las razones por las que podías adorarle.

Su sonrisa... ¡madre mía! ¡Esa sonrisa! ¡mi vida por esa sonrisa! Cualquier Akatsuki que sonriese daría un poco de miedo pues en sus sonrisas siempre, o casi siempre, brillaba la crueldad y el sadismo, algo que te helaba cuando les mirabas de cerca porque allí no brillaba de una forma mas intensa que su carácter despiadado . Y entre todas esas sonrisas perturbadoras estaba la de aquel artista pirómano, que si bien tenia los mismos atributos que las demás, en ella brillaba de una forma hermosa aquel, irónicamente, eterno gusto por su arte. Una sonrisa que expresaba satisfacción y felicidad ante lo que mas le gustaba, además que podía contagiarte esos sentimientos.

Su cuerpo, pues nunca me enfoco de mas en el cuerpo pero Deidara si que es sexy. No tenia esos grandes y grotescos músculos que a mi me resultaban desagradables y feos; mas tampoco era un chico escualidon, y aun si lo hubiera sido me hubiera gustado igual, al fin y al cabo que esos son mis raros gustos.

Muchas veces entre a fics que no acababa de leer porque ponían a Deidara como una chica, y a pesar de lo yaoista que soy, eso me resulta un poco desagradable al principio y sigo leyendo la historia pero hay puntos en que ya no puedo mas y cierro la pagina. De hecho la única vez que no hice eso fue cuando leí Instituto Konoha. El punto es que todo eso me hizo pensar -¿Y si Deidara realmente fuera una chica?...- pero después de un rato me dije -¡Ñeeee la verdad si fuera chica, solo por él... ¡me volvía lesbiana y la fregada con el mundo!

Luego de eso intente pensar en todos los aspectos que me atraían de Sasori pero... comparado con todo lo que me causaba Deidara deduje que no era mas que una calentura de adolescente, de esas que apenas si te duran unos días, y efectivamente ahora ya no me interesa.

He terminado de lavar los trastos del desayuno. Ahora me voy a subir para ducharme. Suspiro.

Entro al cuarto frotándome los ojos, me estiro aun con los ojos cerrados y me paro a lado de mi cama, viendo hacia esta. Me saco la blusa, los shorts de pijama y la ropa interior, tomo mi bata de baño y me la pongo. Me estiro otra vez, camino hacia al baño y... me estoy cayendo. –Nota para mi: no volver a dejar tirado mi libro de matemáticas- digo mentalmente, ¿por qué será que cuando te caes por mas pequeña que sea la caída siempre te da tiempo de pensar mil estupideces?

Me alarmo, no he tocado el suelo, no me he caído. Una manos me sujetan en la parte superior de mis brazos que están pegados a mi torso y puedo sentir que hay alguien tras mío. –Tranquila, Judith, todo esta bien, todo esta bien, no vayas a gritar, por lo que mas quieres en el mundo; el anime, los chicos sexys y el yaoi, no vayas a gritar- trato de calmarme. Echo mi cabeza para atrás y lo primero que veo son un par de mares azules.- ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah!!!!!!!!!!!!!!!!!- grito hasta quedarme sin aliento. ¡Mugre escuincla! ¡¿Qué fue lo que te dije?! Me suelto y me echo para atrás. Las mejillas me queman, mi cara en si esta hirviendo y mi corazón esta por salírseme del pecho. –¡¿Pero que clase de pervertido eres?! ¡¿Estuviste todo el tiempo aquí y no dijiste nada?!- le grito mientras lo señalo, -ecchi- le digo con los ojos entrecerrados.

-¡¿Qué?! ¡Pero si estaba volteado a la pared y medio dormido! ¡me levante cuando escuche que te caías y te detuve! ¡¿o que, debí haber dejado que te azotaras contra el suelo, h'm?!- tal vez me pase al llamarlo ecchi.

-¿Entonces no has visto nada?- desvío la mirada.

-Con excepción de la ropa que has dejado tirada en el suelo, no, uhn- mis ojos se abren de par en par al escuchar lo primero, creo que hay gigantescos signos de admiración sobre mi cabeza y Hinata es pálida a comparación mía, o sea ¡Hinata! ¡¿Hasta que punto estoy ruborizada?!

Rápidamente voy a donde esta mi ropa, la junto y la tiro en el cesto que corresponde solo a mi ropa sucia. Me voy cabizbaja hasta el baño y paso frente a Deidara que creo que ha mirada toda la patética escena y sigue con los ojos mi trayectoria mientras se aguanta la carcajada, creo que hasta las bocas de sus manos se quieren reír. Entro al baño y azoto la puerta tras de mi.

-Regadera, tina, regadera, tina – me debato entre que debo elegir, -tina- decido finalmente. Suspiro apenas me meto dentro de la tina donde el agua me cubre hasta el cuello.

Finalmente decido salir. Deidara ya no esta, pero sobre mi cama hay ropa que yo desconozco, me acerco y la extiendo, -¡sugoi! ¡Es un kimono! ¡Que lindo esta!- es de color negro con adornos y flores en azul, me gusta mucho.

Ya me lo he puesto, la tela es muy suave y me encanta el estilo.

-¿Puedo pasar?- es Deidara.

-Eh, si- me quedo parada viendo hacia la puerta.

-¿Ya te lo has puesto, uhn?- dice sorprendido- ¿y que tal? ¿te gusta, hum?

-¡Por supuesto! Es genial- le digo muy contenta.

-Después del incidente de la playera pensé que les hacia falta un poco mas de ropa, así que al termino de la misión, Sasori no Danna y yo pasamos a comprarles algo, uhn.

-Arigato, Deidara-sama- ¡demonios! Siento que estoy tremendamente sonrojada.

-Quizás te verías mejor si recogieras tu cabello, uhn.

-Ñaaaaa, no creo y me da flojera- digo inclinando un poco la cabeza.

El rubio se acerca a mi,-siéntate- me ordena, pero yo solo levanto una ceja.-Siéntate, h'm- repite. Para no discutir obedezco y me siento en la orilla de mi cama, él se sube a esta y se coloca atrás de mi.

-¿Qué piensas hacer?- hablo con cierta extrañeza.

-Si te da flojera peinarte, lo haré yo, después de todo no tengo nada que hacer, uhn- siento demasiada tranquilidad en su voz. Ha comenzado a cepillarme el cabello, -tienes muchos nudos, uhn- supongo que con lo hermoso que tiene su cabello debe cuidarlo demasiado, y por lo tanto no se topara con tantos nudos.

-Lo se, mi cabello es como mis ideas, tremendamente enredadas- expreso con un poco de diversión.

-¿Qué ha pasado con tu rol de hermana no reconocida de Itachi, hum?- cierto... se me olvido la frialdad, pero es que es Deidara, él me alborota el corazón.

-Que bromista eres- digo un poco enojada- si quieres puedo volver a mi frialdad- aunque me destroce las entrañas.

-No, me agradas mas así, no me gusta que la gente siempre este tan... apacible, me saca de quicio, uhn- otra de las razones por las que odia a Itachi, supongo.

-Ya veo. Empecé a actuar así porque pensé que mi carácter explosivo podría molestarles, y también porque a veces... no sé... cuando me expongo al Sol o cosas así no me siento de humor para nada y actúo así sin darme cuenta.

-Si tu carácter es explosivo no creo que me moleste, porque... ¡el arte es una explosión!

-Deidara-sama me estas jalando el cabello- ¿por qué debe emocionarse de mas cuando me sujeta el cabello? Esto duele. Amarte duele (es que estoy escuchando una canción que tiene un ritmo parecido al principio de la canción que lleva ese nombre y también dice eso "amarte duele", que casualidad ¿no?).

-Perdón, uhn-.

-Deidara-sama.

-¿Qué?

-¿Por que no has ido a entrenar?

-Porque estoy herido ¿acaso no lo ves, uhn?-si lo había notado, tiene varios vendajes en los brazos, creo que uno en el torso o al menos eso me pareció lo que me dejo ver un doblez de su playera, y tiene muchos raspones.

-Si, solo quería tenerlo claro.

-Aunque la única razón por la que me tomo las heridas en serio es porque Kakuzu me dijo que debía reposarlas porque podían volver a abrirse, h'm- también me supuse que lo de quedarse no seria cosa suya por lo terco que es.

-Entonces haces bien en hacerle caso- esto me causara problemas de taquicardia (incremento de ritmo cardiaco).

-¡Kuso! ¡Tu cabello es un nudo!- creo que ya se fastidio de desenredar.

-Por eso te dije que me daba flojera- sonó como un "te lo dije" y si hubiera mencionado antes que por eso me daba flojera se lo habría dicho.-¿Me pasas la cosa rectangular que esta a lado de ti?- quiero poner un poco de música porque se que esto va a tardar.

-Claro, uhn- la tomo entre mis manos, la enciendo y pongo play a mi lista de reproducción que esta en modo aleatorio, a ver que canción cae.

Toxic- local h. Hay razones muy fuertes para no escuchar esa canción cuando estoy con alguien mas.

Razón numero 1. Me pongo mal por que la voz del tipo me parece muy sexy.

Razón numero 2. Baje esa canción por que la escuche en un video de anime, con chicos sexys.

Razón numero 3. El video era yaoi. Afortunadamente no era TobiDei porque eso ya hubiera sido el colmo.

Bueno no creo ponerme tan mal, solo debo relajarme... comienzo a temblar, siento que tengo calor a pesar de que también siento escalofríos y eso es porque...

Razón numero 4. Cuando estas escuchando una canción de un video yaoi y tienes un Deidara atrás de ti, aun si el video no contenía TobiDei, lo mas seguro es que te lo empieces a imaginar.

-Creo que cambiare de canción- digo mientras aprieto el botón de siguiente.

Amor mío – Frecuencia 04

Me gusta tanto que me voy a poner a cantar, de veras que amo esa letra.

-Es inútil, ya lo se

no soy solo lo que ves,

no me atrevo a decir nada,

me confunde tu mirada.

Soy así y así muero

si no grito que te quiero,

cuantos cielos te daría,

se que es una fantasía.

Amor mío si pudieras,

si pudieras descubrir

que te llevo aquí en mis sueños,

que mi mundo es para ti.

Amor mío si pudieras,

si pudieras comprender

para mi eres diferente

yo una mas entre la gente.

Quiero ser,

que algún día

si estas cerca todavía

me desnudo en sufrimiento

puedas ver lo que yo siento.

Soy así y así muero,

si no grito que te quiero

cuantos cielos te daría,

se que es una fantasía-

Ahora que lo pienso es como si le estuviera cantando a Deidara. ¿Será por eso que me gusta tanto esta canción?

-Amor mío si pudieras,

si pudieras descubrir que te llevo aquí,

en mi sueños

que mi mundo es para ti

Amor mío si pudieras

si pudieras comprender

para mi eres diferente

yo una mas entre la gente,

amor mío...

Amor mío, si pudieras

si pudieras comprender

para mi eres diferente

yo una mas entre la gente

para ti ...

Te abrí mi corazón...

tal vez esta canción...

Detengo el reproductor y cierro la computadora, suspiro y sonrió ampliamente, ¿eso ha sido una especie de confesión? No lo se pero me siento bien. Deidara empieza a alzar mi cabello para hacerme una coleta alta, ya lo tiene todo recogido, solo falta que lo atrape con la liga.

-¿Sucede algo?- pregunto al darme cuenta de que se ha quedado mucho tiempo sin hacer o decir nada.

-Creo que te ves mejor con el cabello suelto, uhn- eso no me sonó muy convincente. Se baja de la cama y se dirige a la suya, parece que una duda le ha invadido pues tiene cara de extrañeza y esta pensativo. -¿Te has tatuado alguna vez, h'm?- no entiendo a que viene esa pregunta.

-No, ¿por qué?

-Por nada.

Voy a preguntarle algo, pero escucho que suena la puerta avisando que los demás ya han regresado.

-Voy abajo- se marcha y me deja con la palabra en la boca.

¿Pero que ha sido eso? ¿de donde le salió la idea del tatuaje? En fin esto da igual.

Abro mi computadora y me pongo a escribir, hace ya unos días, por alguna razón que desconozco, descubrí que funciona el Internet y también que el tiempo aquí transcurre mas rápido. Después de toparme con ese hallazgo, a menudo me pregunto si mis amigas ya sabrán lo que paso, si estarán tristes por mi, mas que nada me acuerdo de Nichole, de verdad que siempre quise su mucho a esa niña loca, fan de Paramore, que toca la guitarra y canta muy bien. Tengo confianza en que notara la pista que le deje en aquel poema, me hubiera gustado decirle que volvería y que iríamos juntas a la preparatoria pero... no se si pueda volver, y no porque no quiera sino porque no puedo. Así es, quisiera volver a mi mundo a pesar de que esto es mi mas imposible sueño hecho realidad. Me siento muy sola en este mundo, no puedo confiar en nadie, solo en Catherine pero se la pasa todo el tiempo con Tobi, que sospecho que se están yendo mas allá de la amistad; sin importar cuanto intente animarme mi estado de animo es tristeza permanente, cada vez me da mas miedo dormir porque ella siempre esta persiguiéndome o en el mejor de los casos me veo a mi misma a los diez años, con las manos y mis ropas ensangrentadas, caminando por un bosque donde me topo con un par de sombras y la mas pequeña me extiende la mano.

-------------------------

Ya me he levantado, estoy sentada en el marco de la ventana con la mirada hacia el exterior. Me siento como si fuera Bella. Voy a citarla.

Hay tres cosas de las que estoy completamente segura.

Primera, Edward es un vampiro.

Segunda, una parte de él se muere por beber mi sangre.

Y tercera, estoy total y perdidamente enamorada de él.

En cuanto a Deidara se refiere, yo cumplo con la tercera. Y aun si lo intentara se que no tengo oportunidad alguna con Deidara, simplemente me niego a decirle lo que siento para que me rechace y me trate con indiferencia, porque yo se que... mi amor no merece estar vivo, después de todo las cosas se parecen a su dueño...

Yo no creo que aquí allá mucho romance entre Judith y Deidara pero véanlo como lo quieran ver. Gomene Sasumi-chan fue lo mejor que pude hacer, es que ni siquiera en la historia original (en ocasiones se menciona que Judith la esta escribiendo) están emparejados, solo hasta la secuela pero pues este fic no tiene secuela porque creo que habría mucho Ooc, ya que de cierta forma se parecería a la original y en la original son mis propios personajes y hago lo que se me antoje pero aquí trato de mantenerlos como son (cosa que llego a olvidar). Una vez pensé que después de terminarlo le pondría la secuela pero... no se, no creo, todo depende. Y voy a terminar dando gracias a quienes me han seguido y me escriben reviews , muchas gracias en especial a :

Sasumi-chan

Akasuna no iwa

Xmicheliitaxx

Magui-chan (sigue escribiendo, please)

Kalhisto_azula

Yeguilexy

Y si no los he nombrado no se enojen es que tengo un poco de prisa.