-¿Quién es Raziel, uhn?- interroga Deidara a Judith. Ella esta sentada en su cama, junto a mi, ambas estamos viendo Loveless, un anime yaoi . Cabe mencionar que lo ama tanto que entre susurros se la ha pasado diciendo "¡Por Dios!" "¡amo a Ritsuka!" "¿qué sexys!" "¡mi vida por ese niño!".

-Raziel no existe- es lo que se limita a decir sin apartar los ojos de la pantalla.

-Es un chico de una historia maravillosa que esta escribiendo- intervengo- según lo entiendo es el mas apuesto de todos, "perfecto" según la...- miro a Judith- protagonista.

Judith me mira con una mirada calmada pero con varias señas de molestia- ¿y cuando has visto mi historia?- creo que mi muerte se avecina, juguemos con ella un rato.

-No hace mucho. Me leí todos los capítulos y estoy esperando la continuación ¿cuándo escribirás el próximo de Sadistic Chronicles? Me muero por ver si Raziel le corresponde a Cyne, y también que significan esos extraños sueños que tiene- hablo con entusiasmo, pues su historia realmente me gusta.

-¿Escribes? ¿De que trata tu historia, hum?- Deiadara deja de trabajar un segundo en su escultura y mira expectante a Judith.

-A... pues...- quisiera reírme, la expresión de su cara es verdaderamente graciosa ahora que no sabe que hacer- e... ¡¿y por que tu tienes el dibujo de un triskel? ¿eh?!- señala hoja que sobresale de una libreta que Deidara tiene en la mesa que separa las camas.

-¿Ah? ¿entonces así se llama esto?- el rubio toma la hoja y observa detenidamente el dibujo.

-¿Qué significa?- pregunto curiosa a Judith.

-Una vez vi que significaba...-cierra los ojos, me parece que intenta recordarlo-... equilibrio, el poder de los cuatro elementos, el pasado, presente y futuro, y... reencarnación, creo- esta dudosa- bueno, no todas las paginas de internet dicen lo mismo y esos son los que recuerdo.

-Así que eso es, uhn- el ojiazul regresa a moldear su escultura.

-¿No me piensas responder?- reclama mi amiga.

-¿Tu piensas responderme a mi, hum?- un argumento muy conveniente.

-¿Qué te decía KT?- comienza a fingir demencia- ¡Ah, si! Que teníamos que ver el siguiente capítulo.

-Ok- me apresuro a cargar el siguiente capitulo. Ya es de tarde y esta por ocultarse el Sol- ¡wow! ya son mas de las seis, que rápido se pasa el tiempo cuando te la pasas de inútil viendo anime ¿no crees, Judith?- comento tranquilamente. Miro a mi compañera pero ella parece ida, solo mira hacia la ventana, donde se aprecia el cielo rojizo porque el astro rey se va a descansar.

-Demonios- dice en un susurro, mira el reloj de la pc unos segundos- debo irme- toma sus audífonos, el celular y se va. Mientras tanto yo estoy boquiabierta al ver como me deja botada con tanta facilidad.

¡La voy a seguir! Siempre sale de la guarida a estas horas me pregunto ¿que hará? La alcanzare sin decir nada y la espiare para ver que hace. Apago la computadora, la dejo en la cama y salgo de la habitación. Bajo rápidamente las escaleras, voy hacia la puerta, puedo ver como Juju sale y cierra la puerta. Dejo pasar un minuto, en realidad no soy muy paciente. Salgo tras ella.

¡Carajo! Se la ha pasado corriendo y yo no tengo buena condición física, aunque igual hago unas paradas para que no me vea. Nos hemos adentrado en el bosque. Se detiene. Saca el celular y pone una canción.- Vampires will never hurt you, My Chemical Romance- después de decir eso suspira, cierra los ojos, abre un poco las piernas y los brazos, deja sentir el viento sobre su piel. Toda esta atmósfera con esa extraña canción me provoca calofríos ¿Esto es lo que hace todos los días cuando sale? Cada vez me parece mas extraña.

-¿Y si la oscuridad me arrancara las entrañas?

¡Que mas da!

¿Qué mas daría morir ahora mismo,

si muero en tus gélidos brazos?

Nada me importa ahora,

Nada me frustra ni me hiere,

Ni siquiera el cortante frío.

Equilibrio... ¡equilibrio!- esto se torna por encima de extraño ¿de qué habla?-

Un único momento de tranquilidad

Un fugaz momento de alivio,

Y mis heridas no duelen,

Y el viento me da libertad.

¡Devórame!

Consume hasta la última

Célula de mi menudo y débil cuerpo,

¡Pero lléname!

Llena el vacío que hay en mi pecho,

Y no permitas que nada me lastime.

Hija de la noche,

Una criatura cuya alma

Ha sido carcomida por la oscuridad,

Protegiendo al corazón que teme amar.

¡¿Y que mas da morir,

si muero en tus brazos?!

¡Abrázame!

Abrázame hasta que no quede

Nada de mi,

Que se borre completamente mi ser

Y no queden mas que

Las memorias rotas de mi corazón infeliz

¡Si, rómpelas!

Rompe esos horrorosos recuerdos

Que no me dejan dormir,

Que me atormentan entre sueños,

¡Hazlo que mejor te plazca!

Pero no dejes que me vuelva a herir...- baja los brazos y agacha la cabeza. Ya se ha oscurecido todo, la luz de la Luna se ve cubierta de nubes y aunque no sea tan tarde me cuesta algo de trabajo ver.

Cuidadosamente se recuesta en el suelo, parece que mira las estrellas. Estira los brazos en dirección al cielo, como si lo quisiera alcanzar, los baja. Me siento con sueño y los párpados me pesan.

Las nubes dejan en paz a la Luna y le permiten iluminarnos. Judith se levanta, parece que ya se nos vamos a ir ¡Por fin! No obstante se detiene, creo que ha escuchado algo, seguro que ya se dio cuenta que la estaba espiando. Oculto mi cuerpo tras el árbol que he estado usando para esconderme y solo dejo a la vista mi rostro para ver lo que pasa. Judith se gira hacia el otro lado, tal vez su sobresalto no lo cause yo, espera alguna otra señal pero no sucede nada, finalmente gira y retoma su camino. ¡Un momento! ¡veo una sombra! ¡hay alguien atrás de ella!

Esa persona se acerca mas y mas. Pisa una rama que desata un ruido seco, Judith voltea, da un torpe paso de retroceso. Tengo miedo. Ella esta paralizada y yo también. Se acerca a ella, inhala el aroma de su cuello y suspira, Judith solo tiembla pero al final atina a retroceder, -¡aléjate!- le ordena.

-Tan sensible como siempre- una voz de chica.

-¿Q... quien eres?-tartamudea, esta nerviosa, o mas bien asustada.

-¿No me recuerdas?

Judith da la vuelta y se hecha a correr, pero no da ni tres pasos cuando la otra ya le ha tomado del cabello, razón por la que se detiene y dirige sus manos hacia el mechón que le aprisionaron, su cara se tuerce en una mueca de dolor, -suéltame- dice molesta.

-Eres tan cruel, no puedo creer que no me recuerdes, Sadist-sama- habla con fingida tristeza ¿por qué le llama Sadist?- te mostrare algo que hará que te acuerdes- la avienta al suelo.

Judith trata de levantarse pero la chica misteriosa la patea, cae nuevamente, se levanta –no se de que me hablas, nunca te había visto-. La chica camina hacia ella, la toma del cuello de la playera y la avienta contra un árbol, apenas cae comienza a doblarse de dolor, aguantando los gritos. Para tener una fuerza así ella debe ser de este mundo, seguro esta confundiendo a Judith con alguien mas. A menos que ella sea algo que yo desconozco y realmente no sea de mi mundo.

La pisotea, le patea y le avienta contra el suelo y árboles. Todo esto me recuerda a lo que me contó hace dos semanas ¿tendrá que ver con esto? ¡Demonios! Quiero ir a ayudarla pero estoy totalmente paralizada y aun si tratara de hacer algo, ella seguramente me mataría. ¿Qué debo hacer? ¿Qué debo pensar? ¡No lo se! ¡Carajo, no lo se!

Parece que ya no puede más, no trata de levantarse ni opone resistencia ¿acaso se ha resignado a morir? Puedo notar mis mejillas húmedas, estoy llorando. Judith esta en el suelo, la extraña camina hacia ella lentamente, le toma del cuello con la mano derecha, la levanta un poco y ahora, con ambas manos, comienza a estrangularla. No puedo más.

-¡Detente! ¡déjala ya! ¡¿Con que derecho vienes a matarla, si no te ha hecho nada?!- mi voz esta quebrada, sin embargo la rabia puede mas que mi temor.

Gira lentamente su cabeza hacia mi, suelta a mi amiga; ella de desploma inconsciente, sangrante y muy malherida. -¡Hey, hey! Pero si es Catherine. Me alegra poder conocerte en persona- ¿de qué habla? ¿me conoce?- te he estado observando, pero no te creas tan importante es solo porque estuve vigilando a mi querida Judith- habla tranquila.

-¿De dónde la conoces?- esta situación me aterra.

Sonríe malévolamente. Su cabello ardiente, rojo como el fuego, se mueve con el viento; su mirada, un mirada sádica entintada deverde, y su cuerpo cubierto por una capa.-La conozco del tiempo de aquellas memorias que aun no puede descubrir. Por eso hago esto, porque intento que vuelva a lo que era, que deje de ser esta porquería débil.

-No dejare que la lastimes ¡tendrás que matarme primero!

-Si así lo quieres, esta bien- quizá exagere un poco. Extiende sus manos y pone una sobre otra-Invocación de arma: Chain- mientras habla separa sus manos y una luz aparece en el espacio que recorrieron. Es una espada. Corre hacia mi con gran velocidad. Tiene la espada del lado derecho, piensa cortarme la cabeza. Cierro los ojos, no puedo ver...

Una mirada fría, azul y escalofriante. Abrí los ojos, con esos zafiros me tope. Judith con los ojos azules. La mirada fría retocada levemente con crueldad y furia, una mirada asesina. Esa no es Judith. Esta a escasos centímetros de mi, parando la espada con su brazo levantado, apenas si le ha lastimado, y se que lo ha hecho por el hilillo de sangre que resbala por él. Ahora no se quien me asusta mas.

Toma la espada como si no tuviera filo, la jala y con ella a la pelirroja, le da un cabezazo, la otra suelta la espada y Judith la arroja al suelo. –Levántate, vamos a jugar. A ver que tan buena eres sin tu espada, enfrentándote a alguien de tu nivel- habla con voz segura.

-¿A ti qué demonios te paso?- se levanta sonriente, parece emocionada.

-Acércate, te lo mostrare- la esta incitando a pelear. La ojiverde no tarda en cumplir la petición preparando su puño. La chica ojiazul lo detiene con su mano- ¿y cómo te llamas?

-Puedes llamarme Blood- brinca hacia atrás- ¿y tu?

-Tengo muchos nombres, si quieres puedes ponerme otro más- corre hacia Blood y le lanza una patada al costado derecho, pero ella la detiene con sus manos, se ha quedado atrapada en esa posición.

-¿Qué tal, Ghost?- por medio de su pierna la arroja contra el suelo.

-Me parece bien- se levanta y vuelve a atacar.

No se muy bien que va a pasar: Algunos ataques si aciertan, otros no, la fuerza de ambas esta muy equilibrada. Tampoco se que ha pasado con Judith, ha cambiado muy bruscamente.

Las manos de ambas estan entrelazadas, empujando a la otra. Sus caras muestran enfado, no pueden derrotarla. La boca de Ghost se acomoda en forma de sonrisa, -buen intento- dice confiada. Sus manos ceden un poco para luego empujar con fuerza a Blood, esta retrocede y se las arregla para no caer. Ghost se apresura, le golpea en el estomago y en el mentón con mucha fuerza, la ojiverde cae inconsciente.

La morena se apoya en sus rodillas y toma tiempo para respirar. Se dirige hacia mi -Catherine tienes que irte, no tardara mucho en despertar y yo no podré con ella.

-Pero ¿qué hay de...

-No te preocupes, estará bien. Por favor, haz lo que te digo. Huye, ve a la guarida y no les digas nada de lo que viste, actúa como si nada. Si preguntan por Judith, tan solo diles que debe estar en el bosque, pero por favor, no menciones nada de esto ¿si?- su mirada, su voz... pareciera que solo cambio el color de sus ojos.

Corro con todo lo que mi cuerpo me permite. Pienso en su sincera mirada, sus palabras y su voz... -¡¿pero qué ha dicho?! ¿estará? ¿Judith?- me freno- ¿Por qué hablaba en tercera persona?- vuelvo a correr.

Llego a la guarida, subo corriendo a mi cuarto sin decir ni una palabra, me recuesto en mi cama y me echo a llorar. –No puedo creer en ella, no se quien, pero quiero poder porque.... si no lo hago, entonces... deberé creer que Judith esta muerta... no quiero creer eso- abrazo fuertemente la almohada, no puedo dejar de llorar, no estoy segura de si volveré a verla. Estoy asustada.