Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen son obra de Masashi Kishimoto
Estas lagrimas, esta preocupación, esta tristeza ¿a quien va dirigida? ¿de quien es ese cuerpo?...
Para cuando llegue a la guarida faltaba media hora para la cena. Ese tiempo se me hizo demasiado largo, toda una eternidad. Judith no llegaba y yo no tenía la certeza de si llegaría con vida o no. Estaba encerrada en el cuarto tratando de evadir esas pensamientos e imágenes fatídicas donde Judith estaba muerta o despedazada. Trataba de respirar profundamente para clamarme, pero no funcionaba.
A la hora de la cena todos estaban en la mesa en su respectivo lugar; incluso Sasori, aun cuando nunca come nada y solo va cuando se aburre de estar en su taller, estaba ahí. El pescado era el menú de aquel día. –¿No vas a comer, Katy-chan?- la voz de Tobi me saco de mis pensamientos.
-Judith no ha regresado- comente mientras picaba el pescado con los palillos.
-Esa niña molesta siempre se sale sin decir nada. No debe tardar en venir- hablo Kakuzu sin mucha importancia.
-Pero ya se tardo. ¿y si le paso algo?- dije con tristeza y preocupación.
-Da igual, si muere es un problema menos- comento Sasori fríamente.
-Itachi.
-¿Qué?- me respondió con una pregunta, tan frío como siempre.
-¿Podrías buscar a Judith?- le suplique al Uchiha.
Al principio imaginé que no lo haría. –Por favor, Itachi-san- imploró el enmascarado.
-Esta bien- respondió secamente.
Una vez que termino de comer se marcho para buscar a Ju-chan. No pensé que Tobi lo convencería ¿Cómo le habrá hecho? Apenas se lo pidió y él acepto. Tal vez para que no lo molestáramos más.
El tiempo transcurrió mas tranquilamente, al enviarlo a él me sentí mas relajada, después de todo en caso de toparse con Blood solo necesitaría usar su sharingan y todo habría acabado. O podría ser que incluso Judith no estuviera mas que agotada en el bosque y necesitara que la trajeran, puesto que las habilidades de Ghost me parecieron increíbles, aunque obviamente no tendría oportunidad contra un ninja.
Espere en la sala a que el Uchiha regresara. Pasado el tiempo escuche pasos que se acercaban, de inmediato supuse que era él. Todo mi rostro se congelo en una expresión de horror y en mi mente hizo eco el ruido de algo que cayo al piso. Sin ninguna delicadeza Itachi había dejado caer de su hombro el cuerpo inerte de Judith que, después de caer, no hizo ni un solo movimiento, tampoco se quejo, no parecía otra cosa sino que una muñeca de trapo, y todos allí no le daban mayor importancia que a la de una muñeca de trapo... ¡Pero por Dios! ¡Judith no era eso! ¡no era estúpida muñeca de trapo! ¡Podía sentir, podía gritar, sonreír! y ahora mas que nunca... sufrir.
Pronto corrí hacia ella, la tome de los hombros y la sacudí mientras le gritaba- ¡Judith! ¡Judith! ¡Por favor reacciona! ¡Despierta!- las lagrimas comenzaron a brotar, la voz se me quebró- por favor... hazme saber que estas viva- la solté y me cubrí el rostro con las manos para seguir llorando.
-¿Qué son esos gritos?- la voz de Pein entrando en la sala. Sus pasos se detuvieron y no menciono nada por un momento, supongo que estaba examinando la escena, no quise voltear, solo seguí llorando. -¿Sigue viva?- esa fue su corta interrogante.
-Por un tiempo. No durará mucho si no se le cura pronto- respondió el usuario del sharingan.
–Konan, Kakuzu, llévenla a una de las habitaciones medicas del segundo piso y hagan lo que tengan que hacer. Itachi tu vienes conmigo, debemos hablar- se marcho y el antes mencionado le siguió. Kakuzu y Konan se acercaron a tomar el cuerpo de Judith, me levante y aleje un poco para dejarles el camino libre mientras miraba con la vista empañada algunos de los daños en la menuda constitución de esa chica que ya no sabía muy bien quien era. La cabeza aun sangrando; en la zona del codo, el hueso del ante brazo salido, algunos de sus dedos fuera de lugar y unos hilillos de sangre que se derramaban de su boca.
Cerré los ojos un momento. Pase mi mano derecha sobre mi cara, dirigiéndola hacia arriba, -¿Cómo paso esto, Dios mío?- hable en voz alta. Las lagrimas seguían escurriendo suavemente sobre mis mejillas para luego caer al suelo.
-Tranquila, Catherine-chan, estoy seguro de que Judith estará bien- Tobi colocó sus manos en mis hombros y me hablo con un tono tranquilizador.
-No se que pensar, Tobi, no se que pensar- Aun cuando ese cuerpo se curará aun existía en mi la duda de si quien volvería sería Judith o Ghost. Incluso podía ser que Judith no existiera, o que hubiera muerto desde antes, en el momento en que la otra chica apareció, Ghost.
Al día siguiente me acerque a Konan y le pregunte por el estado de Judith. –Sus heridas tardaran en curarse un par de semanas tal vez dos o tres, levantarse de la cama y seguir podrá hacerlo como en una semana. Puedes preguntarle como se siente, no creo que tarde en despertar- me respondió con una cierta amabilidad.
La mayor parte de ese día me la pase sentada junto a la cama, esperando a que despertara. Tobi me acompaño en algunos momentos, jugamos ajedrez y cartas, por supuesto le gane, eso me animo un poco; en otros ratos creo que estuvo molestando a Deidara. Yo solo podía esperar a hablar con ella. Pero lo que dijo Konan no sucedió, no despertó. Y no solo fue ese día, paso toda la semana y ella seguía sin abrir los ojos.
Le pedí a algunos de los Akatsuki que fueran a verla y hablarle, pensaron que era una estupidez pero con tanta insistencia los convencí.
-Ojala que despiertes pronto, ya busque por todos lados esa serie sádica que nos pusiste el otro día y la baka de Catherine no me la quiere dar porque dice que no nos la has prestado- ese fue el amable comentario de Hidan. En cuanto termino lo eche por llamarme baka.
-Espero que no despiertes porque estoy esperando el permiso para comerte- le dijo Zetsu aun cuando a él no le pedí visitarla, sabía que diría algo como eso.
-Debes de levantarte pronto, nadie limpia la casa y nos tenemos que turnar para lavar los platos- al menos Kisame fue un poco mas amable... supongo.
-Nadie raciona el cereal del desayuno, comen de mas y hemos comprado mas cajas, es una perdida de dinero, ahora me doy cuenta que no solo nos hacías gastar mas, sino que nos ahorrabas algo también- algo muy digno de Kakuzu.
-Los chicos se aburren sin tus historias ni tus series- creo que Konan fue la mas amable. Ahora que lo pienso, Ju-chan solía contarnos a Tobi y a mi, algunas veces a los otros también, historia de miedo. Tobi y yo nos asustábamos, otros no le daban mucha importancia y Hidan se preguntaba si realmente los objetos que usaban los villanos podían ser algo tan practico, como las sierras, hachas y espejos.
Sasori no quiso ir, a Pein no le diría ni loca y Tobi iba todos los días a decir cosas como "Ju-chan, te extraño" "Tobi es un buen chico, por favor vuelve" "¿estas enojada con Tobi y por eso no despiertas?" "no te voy a hablar sino te levantas" "Judy-chan, tienes que despertar hace mucho que no jugamos" "¿Ju-chan, estas ahí?. Por último estaba el rubio.
-Deidara- entre al cuarto y le llame.
-¿Qué?- me respondió sin dejar de hacer una figura de arcilla.
-¿No vas a hablarle a Judith?- me ponía triste que siempre lo postergara. La persona que ella mas quería no se daba tiempo para decirle nada cuando mas necesitaba escuchar su voz.
-Lo haré después, uhn- otro inútil intento. ¿Por qué no podía simplemente dejar su arcilla un momento y visitarla? Al final el es un artista, ama demasiado a su arte.
Me dirigía de nuevo a la habitación de Judith, que ahora era una de las medicas, cuando Tobi me llamo. –Katy-chan, ¿quieres jugar con Tobi un momento?- supe que quería alejarme un rato de esa frustración. Habían pasado 3 semanas y Judith seguía sin despertar.
Me dio algunas cosas y me mando a esconderlas a un área limitada del bosque, cuando volví me dio una lista y un mapa de otra área y me dijo que el había ido a esconder otras cosas, las cuales estaban en la lista. El número de objetos era el mismo. Tuvimos que buscar las cosas de la lista en cierto tiempo, quien encontrara más ganaría. A la hora señalada llegue con mas de la mitad de los objetos de la lista, segura de que ganaría pues había escondido las cosas muy bien. Pero para mi sorpresa el enmascarado lo encontró todo, perdí y me enfade, -¡no es justo! ¡tu eres un ninja!- trate de justificar mi perdida. No tarde mucho tiempo en reír.
Al volver le conté el juego a Juju y le dije que también debía jugarlo. Me reí bastante después de eso. Tobi logro animarme mucho, me alejo de la tristeza durante un momento y gracias a ello me puse mas optimista y enérgica. Volví a tener esperanza.
Hasta ahora me sigo manteniendo alegre, debo estar feliz para cuando ella despierte. Voy a verla, abro la puerta. No esta en la cama, esta de perfil, sentada en el marco de la ventana, mirando hacia el exterior, gira la cabeza hacia la puerta, hacia mi. No son ellos. La mirada, la expresión... todo es igual pero no son ellos, esos no son los ojos, son los ojos azules del fantasma. Es Ghost, "la otra Judith"
Tengosueñoestoycansadasinmuchosanimosyestoyaquiescribiendopormisqueridosyadoradoslectoresquecomolosquieroy¡arribaelyaoiyelyuri!
Bien lo subí antes porque creo que estoy perdiendo la inspiración, no he podido escribir mis otras historias y en vez de quedarles mal, subiendo el capitulo después de la fecha prometida, decidí subirlo antes. Además creo que los reviews no importan tanto y si lo leen da igual que comenten o no, yo solo quiero saber lo que les gusta y no les gusta.
Notas del cap: Cabe mencionar que Catherine no ha leído el manga de Naruto así que no sabe que Tobi es Madara y por eso confía tanto en él.
¿alguna otra cosa? Creo que solo diré que amo el lado sádico de Judith, del cual se hablara próximamente; el lado sádico de Saffir y a Blood porque esta loca, enferma y es simplemente genial, espero que a nadie le haya caído mal por lo que hizo, tenía sus razones... retorcidas pero las tenía.
Sean felices, practican su risa malvada y no traten de conquistar al mundo porque ese es mi trabajo y el de mi sociedad de niñas retorcidas.
Bye
