-Muchas veces... cuando me miraba al espejo... me daban ganas de romperlo, sentía que no era yo, como si hubiera otros ojos tras los míos- siento miedo y perturbación en su voz.
-Pero no era yo.
-Lo se. Era yo y no era yo, era la parte de mi que deseaba negar, pero no puedo. Vive dentro de mi, como una bomba de tiempo, esperando explotar.
-Pero su tiempo ya paso, y no exploto- quiero calmarla, pero ni siquiera puedo calmarme a mi.
-Tengo miedo.
-Yo también.
-No se que hacer.
-Ni yo- estamos iguales. -¿Volveras?- no contesta, el silencio se hace presente.
La puerta se abre, es Deidara. -¿Eh? ¿Qué es eso, uhn?- dice refiriéndose a la esfera azul que hay en mis manos.
-Solo un juguete- digo mientras lo guardo de nuevo en la mochila.
-Ya paso mas de dos semanas, uhn- dice mientras se acuesta en su cama a leer un libro.
-¿Y que quieres que haga? Ella no quiere volver- me siento en la ventana.
-¿Te quedaras en su cuerpo para siempre, uhn?
-No tengo fuerzas para hacerlo, solo soy un sentimiento reprimido y desesperado. Cuando se me acabe la fuerza volverá el coma, y si Judith decide no regresar entonces el cuerpo empezara a morir- miro mi mano derecha.
-Que problema, uhn- parece que él no le da mucha importancia.
Salgo de la habitación con la laptop en mi mano. Subo al techo, me siento en el borde del edificio y me pongo a investigar.
Para algunas personas los textos que hablan de magia solo son cuentos, para otras son extraordinarios, para mi son una necesidad.
No importa lo que lea, no encuentro ningún libro que hable del destino como yo lo conozco, por lo tanto, no dicen como alterar el destino que yo conozco. Tan solo quiero saber si se puede cumplir una vez que ha sido alterada la línea de este, ya que de no ser así... Judith podría convertirse en la nueva Sadist, por eso tiene miedo, y en parte por eso no quiere volver, supongo que la otra parte es él, Deidara. Cuando enfermas de amor y no recibes una cura, entonces todo se pone grave.
Cierro la laptop y me bajo a la sala para ver alguna serie o película, todos están ahí. -¡Hey, Judith! Pon tu serie sádica en el DVD, hace tiempo que no la veo- ordena y Hidan. Me vuelvo al cuarto por ella. Regreso, abro la caja mientras camino hacia el DVD y saco el disco, voy a apretar el botón que abre la bandeja... el disco y la caja caen al suelo un poco antes de que yo también lo haga. Se me han acabado las energías, ya no puedo seguir. De vuelta al vacío.
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-¿Cansada?
-¿Por qué no regresas?
-¿Para que eso vuelva?
-No volverá si tu no quieres.
-Admítelo, Saffir. Es parte de mi y saldrá en cualquier momento.
-Judith...
-No tiene caso que lo intentes, yo soy tu y tu eres yo. También piensas que puede volver, también deseas creer que no, también crees que es mejor dar el paso final.
-Soy la parte que se trata de engañar cuando sabe que todo intento es inútil.
-¿Recuerdas a Catherine cierto?
-En aquellos tiempos era Rowan, siempre acompañada de su novio Jacob.
-Ese día estábamos Blood y yo jugando en el bosque. Yo escuche algo que caía al lago...
-No me hagas recordar eso, por favor.
-Ahora también son parte de mis recuerdos.
-Rowan estaba ayudando a Jacob a salir del lago, había una herida en su brazo.
-Se había cortado con las piedras del fondo al caer dentro del agua.
-Inhalo profundamente y dijo "voy a matarlos, tengo que beberme al chico".
-La detuve antes de que corriera tras él, "deja a la chica, ella no tiene nada que ver".
-"Esta bien" refunfuño. Corrió hasta él, lo golpeo en ciertos puntos para dejarlo inmóvil pero conciente.
-Rowan se apresuro a tomar la escopeta y a apuntar a la cabeza de Blood, un golpe fatal de haberle disparado, hubiera muerto aun con sus poderes.
-Corrí y golpe a Rowan, desenfunde mi espada y le atravesé el corazón.
-Me acerque al cuerpo de Jacob y le enterré la espada en el mismo sitio. Por alguna razón... me hubiera sentido mal de haber permitido que Blood lo bebiera.
-" Vale, ya lo mataste ahora hazte a un lado y deja que lo beba" dijo Blood.
-"Martillo" dije esa palabra e hice que la espada que transformara en un martillo, luego la golpee para lanzarla lejos. "¿A que vino eso? Yo solo quiero comer y tu no eres vampiro como para pelear por la comida" hablo molesta mientras se acercaba.
-"¡No te acerques!" grite enfurecida, cosa que le sorprendió. "Vuelve a la guarida y no digas nada de esto" le ordene mientras me daba la vuelta hacia los cuerpos. Los lleve a la aldea para que les enterraran. El día del funeral asistí cubierta por una capa. Así fue como descubrí sus nombres. Rowan y Jacob, tan jóvenes y felices.
-Iban a casarse.
-Y yo les quite la vida.
-No se si pueda mirar de nuevo a Catherine a los ojos.
-Tienes que volver, Judith.
-Lo se, pero no se si sea lo correcto.
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De nuevo esta ella postrada en la cama, conectada a los aparatos que viven por ella. ¡Oh Judith! ¿de verdad es este el camino que quieres escoger? Es el menos arriesgado, es el mas alejado a tus problemas ¿pero que pasa con la tristeza de la gente que te quiere? ¿qué pasa con tu propia tristeza? ¿Por qué no intentar alcanzar ese equilibrio? Ese equilibrio como el que posee el crepúsculo, ni mucha luz ni mucha oscuridad.
Todos estaban fuera practicando, Catherine también había salido después de varios intentos de parte de Tobi pero Deidara se había quedado para cuidar de Judith, obviamente porque fue obligado, no por otra cosa.
Estaba en su cama leyendo cuando la mochila de Judith se volteo sin razón, del interior salió rodando aquella esfera azul que Saffir tenía en las manos la tarde anterior, rodó hasta el pasillo y se detuvo ahí. Una extraña tonada empezó a sonar en la esfera.
En el otro cuarto, dos ojos se abrieron de improvisto al tiempo en que se escucho la primera nota.
Deidara se levanto a recoger la esfera pero se encontró con una sorpresa al ver que otras manos la recogían. -¿Judith?- la chica no respondió. Antes de volver a preguntar algo la chica comenzó a correr con la esfera entre sus manos, o mas bien a ser arrastrada pues parecía que la esfera quisiera escapar y ella tratando de evitarlo corrió hacia donde la esfera le llevara. Bajo las escaleras, salió de la casa; no traía zapatos, solo estaba escasamente vestida por una bata de hospital. Deidara fue tras ella, gritándole que se detuviera, pero la chica no hacía otra cosa que correr y rogar al "juguete" que fuera mas lento.
Para cuando el rubio alcanzo a Judith esta se había detenido en un lago, y aun guiada por el objeto empezó a caminar sobre el agua hasta el centro del lago. No había técnica ninja tras sus pasos, no había truco ni conciencia, solo caminaba por que la esfera seguía moviéndose. Cuando se encontró en el centro el objeto se elevo y se situó sobre ella, mientras en el agua se dibujaba con extraños símbolos un circulo que rodeaba los pies de la morena, después comenzaron a escribirse mas de estos símbolos en su piel. La chica parecía hipnotizada por la luz que estaba emitiendo la esfera, alzo la mano con intención de tomarlo pero al tocarla su mano se desvaneció dentro de esta, sus pies se despegaron del agua, la esfera comenzaba a absorberla. Al ver esto el ojiazul corrió rápidamente hasta donde estaba y se abalanzo sobre ella, quedando tirados en la superficie del agua, uno al lado del otro.
La esfera azul había sido derribada junto con la chica y ahora estaba penetrando en su pecho mientras convulsionaba, la expresión de Judith era de desesperación, miedo y dolor, quería arrancársela, pero esos movimientos bruscos e involuntarios se lo impedían. Dejo de moverse cuando el objeto por fin desapareció dentro de ella. Cerro los ojos y no se movió ni emitió sonido alguno.
Deidara aun sin entender lo que acababa de pasar, se la llevo cargando en su hombro. La deposito en la cama de la habitación de medica donde la tenían y le coloco de nuevo todos los aparatos para que siguieran viviendo por ella.
Se quedo un rato sentado junto a la cama, esta vez iba a decirle algo, siendo él el único que no le había dirigido una palabra.
-Tienes que volver- decía mientras acariciaba su cabello, -me aburro, y no hay nadie que me diga lo bien que hago mis esculturas o que trate de hacerme reír, o que me ayude a deshacerme de Tobi durante mas tiempo- río un poco al decir eso. Paso un buen rato mientras decía cosas que pensaba le harían sentir mejor, terminando con esto, -no importa que problemas tengas, o a que le temas, yo estaré apoyándote- dijo esas ultimas palabras mientras le acariciaba cariñosamente la mejilla, al terminar de decir eso se marcho de la habitación.
-Mi mas grande problema es que te amo- los labios de Judith soltaron esas palabras unos minutos después de que se fue el rubio. Se giro en la cama de tal forma que quedo de espaldas a la puerta, y mientras apretaba con fuerza la almohada dejaba salir una pequeña lagrima que hacía tiempo se estaba guardando.
Ya entrada la noche volvieron todos y cada uno de los Akatsuki, y Catherine respectivamente. Deidara bajo a recibirlos, o mejor dicho a reclamarles por haberle dejado de niñero de la loca, es decir, Judith, mas su atención fue robada por una luz que salía de la sala, era la luz de la televisión. Al entrar encontraron a Judith mirando fijamente el video de "Come What May"
Nunca pensé que pudiera sentirme así
como si nunca hubiera visto antes el cielo
quiero desvanecerme en tus besos
cada día te quiero mas y mas
Escucha mi corazón
puedes oír como canta
diciéndome que te lo de todo
las estaciones pueden cambiar
de invierno a verano
pero te querré
hasta el final de los tiempos
Pase lo que pase
Pase lo que pase
Te amare hasta el día de mi muerte
De repente el mundo parece
como un lugar perfecto
De repente se mueve con
una gracia perfecta
De repente mi vida
no parece un despilfarro
pero nuestro mundo gira alrededor de ti
Y no hay montaña demasiado alta
ni río demasiado profundo
canta esta canción
y estaré a tu lado
nubes de tormenta se puede formar
y las estrellas pueden chocar
pero te amaré hasta
el final de los tiempos
Pase lo que pase
Pase lo que pase
Te amare hasta el día de mi muerte
oh, pase lo que pase
pase lo que pase
te amaré
te amaré
de repente el mundo parece
como un lugar perfecto
Pase lo que pase
Pase lo que pase
Te amare hasta el día de mi muerte
Cuando termino el video, detuvo el disco y lo saco del DVD para marcharse sin decir palabra. Guardo la laptop en su cuarto y se fue al techo. Se acostó en el piso, se puso en posición fetal y volvió a llorar mientras se preguntaba porque no podía olvidarle, porque no puedo olvidarle... siendo que él no me quiere.
