Nota: los personajes de esta historia no me pertenecen, siendo mi fin el de entretenimiento y no el de lucro


El dormir en el que solía ser mi dormitorio me hizo sentirme ligeramente mejor. Acaricié el librero que aún contenía aquellos libros que leí de chico, realmente estaba fascinado por la literatura, siendo esa la razón por la cual me adentré en el mundo de Akihiko y sus historias… tantos recuerdos me permitieron alejarme un poco del dolor que aún estaba presente a causa de la riña con Nowaki.

Me senté en mi antigua cama, comprobando el paso de tiempo sobre esta… ¿Cuánto tiempo había pasado desde la última vez que había dormido aquí? Seguramente había sido a principios de mi semestre en la Universidad cuando decidí mudarme a un departamento propio. Sin dar más miramientos al tiempo, me recosté en la cama, cerrando los ojos, tratando inútilmente de conciliar el sueño.

Me levanté de la cama, cayendo en la cuenta de que sería una noche larga para mí. Cautelosamente me escabullí hasta la cocina en donde tomé un poco de leche… la leche siempre me ayudaba cuando no podía dormir.

Giré para visualizar a lo lejos la sala en donde yacían cuadros de mis distintos diplomas y fotos… Era extraño que durante todo este tiempo nunca añorara tanto el pasado como lo hacía en estos precisos instantes, ¿Acaso no era más fácil ser un inocente niño a que ser un adulto y sufrir las consecuencias de una relación seria? No era que se arrepintiera de Nowaki, simplemente me sentía dolido porque Nowaki no compartía los mismo ideales.

Me limpié los labios con el dorso de su manga en un intento de reprimir las lágrimas que imploraban salir.

-¿Hiroki? – me sacó de mi ensimismamiento

-Madre…

-¿Qué sucede? – preguntó acercándose un poco más a la luz emitida por el refrigerador

Cerré lentamente la puerta de éste, tratando de controlar el llanto, lo menos que deseaba era preocuparla.

-Nada – logré responder – No es… nada…

Sin darme cuenta, se había situado a mi lado, estirando una mano para frotar mi cabello como siempre hacía cuando me veía triste.

-Mi pequeño niño… - susurró – Siempre haciéndose el valiente

Traté de esbozar una sonrisa pero el llanto estaba aferrado a mostrarse… sólo conseguí que mis labios temblaran ligeramente.

Mi madre sólo se limitó a sonreírme.

-Trata de descansar un poco – sugirió – Puedo predecir que has tenido un día bastante largo, ¿Cierto?

Esta vez pude esbozar una sonrisa… definitivamente los padres podían ver todo.

Regresé a mi habitación, pudiendo finalmente conciliar el sueño.

Desperté bastante temprano a la mañana siguiente… costumbre, de no haber discutido con Nowaki, estaría en casa preparándole el desayuno, sin embargo, era consciente de que difícilmente volvería a suceder.

Bajé al comedor en donde estaba seguro que no habría nadie dada la hora. Me serví una taza de café mientras contemplaba en la oscuridad la ventana que mostraba un paraje bastante triste. Al menos alguien compartía mi tristeza.

Mi vista se posó en el estanque de la casa, cuando era niño, a veces, solía sentarme al lado de éste por horas y horas para leer. Salí al patio, sentándome a orillas de éste, perdiéndome en mis pensamientos, recordando la causa de nuestra penúltima discusión…

ººº Flash Back ººº

-¡Te digo que no es nada! – le recriminaba exasperadamente

-¡Si no es nada, ¿Por qué no me lo quieres decir? – a pesar de que no estaba plenamente molesto, su mirada era bastante gélida

-¿Cuál es el caso? Si te contara todo lo que sucedió antes de conocerte, sería bastante deprimente

-¡Hiro-san, es algo que me importa mucho!

¿Cuál era el rumbo de la discusión? Realmente era una discusión mu tonta pero, de haber sabido todo lo que iba a implicar, tal vez no me hubiese mostrado tan renuente en contar acerca de mi vida pasada.

-¡Si te importa como dices, te ruego y dejes de insistir en el tema!

Me miró entre confundido y molesto.

-¿Por qué, Hiro-san? ¿Por qué nunca me cuentas acerca de tu pasado?

-Porque… ¡Porque eres demasiado sensible y estoy seguro de que no lo entenderías!

¿Qué caso tenía el contar un pasado tan doloroso? Nada ganaría con ello más que herir a Nowaki aunque él lo negara, conocía su sensibilidad y estaba seguro de que no sería algo agradable, aunque… bien tal vez pudo ser el temor al preguntarme qué pensaría de mí…

La discusión pudo haber continuado, sin embargo, el teléfono de Nowaki intervino, poniendo un aparente fin a nuestra discusión.

Por primera vez, desde que vivía con Nowaki, me alegré de que hubiese una emergencia.

Salió del departamento sin decir más, deteniéndose ligeramente en la entrada para luego salir a grandes zancadas de ahí.

ººº Fin del Flash Back ººº

El día llegó finalmente con ese tono grisáceo tan amenazador de una próxima tormenta, ¿Por cuánto tiempo más estaría lloviendo?

-Parece que se avecina una tormenta – observó mi padre quien se hallaba a mis espaldas

Giré ligeramente para observarlo.

Se hallaba con las manos metidas en los bolsillos de su pantalón mientras que su vista se hallaba perdida en el cielo grisáceo. La posó en mi cuando se percató de que lo observaba… me sonrió, sentándose a mi lado.

-Tu madre está preocupada – comentó

Regresé la vista al estanque.

-Estoy bien – mentí

Me miró inquisitivamente y yo traté de no mirarle pues estaba seguro de que, de mirarle, las lagrimas posiblemente no dudarían en brotar… lo más difícil era el ocultar tus sentimientos de tus seres queridos, era la sensación más terrible pues, mientras sufrías por dentro, debías de controlar el temblar de tus labios y los nudos que se formulaban en tu garganta, anunciando el desesperado llanto.

-Hiroki… - lo miré ligeramente de reojo – Sabes que puedes contarnos lo que sea, ¿Verdad?

Esbocé una ligera sonrisa, lo sabía pero no estaba preparado para contarles que tenía una relación con un hombre.

Se puso en pie.

-Tu madre ha preparado el desayuno – finalizó, alejándose lentamente

Posé por última vez mis ojos en los nubarrones que se habían encimado sobre mi como si toda mi tristeza estuviese reflejada en el inmenso cielo. Me puse en pie, ingresando a la casa en donde mis padres me recibieron con un apetitoso desayuno… uno como el que solía comer cuando era más pequeño. No pude reprimir una nostálgica sonrisa, ¡Qué lejano era todo!

-Dinos, Hiroki… - trató de iniciar una conversación mi madre - ¿Cómo ha sido la Universidad?

Levanté la mirada de mi desayuno apenas tocado.

-Bastante… normal… - supuse

-Seguro que debes de lidiar con muchos alumnos, ¿No? – intervino mi padre

El demonio Kamijou… ¿Qué dirían mis padres de ese apodo? Mi sonrisa dejó de ser un tanto nostálgica.

-De echo… no soy un santo de devoción para mis alumnos – me limité a responder

-Puedo apostar a que es debido a tu mal genio – comentó mi madre

-¡¿Qué? – me exalté - ¡No tengo mal carácter!

Incliné la mirada al desayuno, avergonzado… Era bastante obvio mi mal carácter.

Di una bocanada de su platillo, haciendo mueca de enfado.

-No es mi culpa – respondí – Esos mocosos no respetan la literatura

Mis padres sonrieron… al menos mi humor estaba mejorando un poco.

-Y… ¿Algo más que haya sucedido? – preguntó pícaramente mi madre

Enarqué una ceja.

-Ya sabes – insistió - ¿Alguien… eh… especial?

Me atraganté con un bocado de comida, tosiendo fuertemente.

-¡Hiroki! – clamó mi madre con emoción - ¿Será cierto que mi niño ha encontrado finalmente al amor de su vida?

Continuaba con mi ataque de tos… ¿Cómo explicar que no era exactamente lo que esperaban escuchar? La tos se vio interrumpida cuando la discusión entre Nowaki y él resurgió de mi torturada mente.

-Preferiría no hablar de ello ahora – me limité a responder, tratando de sonar lo más natural posible

Un incómodo silencio se formuló entre nosotros, sintiéndome culpable por haber roto la atmósfera familiar.

-¿Sabes, Hiroki? – intervino mi padre – Tu madre y yo nos hemos preguntado si aún recuerdas tus clases de piano…

¿Cómo olvidarlas? Eran un logro del que me sentía orgulloso.

-Por supuesto – respondí

-Eso es maravilloso – comentó mi madre - ¿Tocarías algo para nosotros?

Me encogí de hombros, tomando esta oportunidad como un medio para no terminar mi desayuno.

Posé mis anos sobre la tapa que cubría las teclas del piano, recordando cuando era un niño orgulloso por haber interpretado su primer pieza. Levanté la tapa, descubriendo las teclas blancas y negras. Me senté en el banquillo negro, respirando hondo… tratando de recordar alguna pieza musical.

Respiré al recordar una que había captado especialmente mi atención… Claro de Luna…

*Este adagio en forma y estilo de "lied" parece un canto surgido a la luz de la luna; pero nacido de una noche interior profunda y misteriosa, sin luna ni estrellas, en la noche de un alma desgarrada y solitaria que canta su dolor resignado, exhala su queja y llora, con llanto contenido, las hondas amarguras del renunciamiento…

Misteriosamente, Nowaki era el único en mis pensamientos mientras ejecutaba dicha pieza…

**El primer movimiento de la sonata "Claro de Luna" es lento, majestuoso y sombrío, como un hermoso y formal jardín que yace ilusionado en la oscuridad de la noche. Luego aparece silenciosamente escabulléndose bajo la sombra del acompañamiento, una triste e infinitamente amorosa melodía, que impregna todo el movimiento, hasta que el completo significado de su espeluznante y mística belleza es revelado; incluso mientras la luna naciente gradualmente baña nuestro oscuro jardín en un esplendor plateado.

Luego de una pausa sin respiros, comienza el segundo movimiento, y nuestro jardín se llena de repente con espíritus danzantes, etéreos y delicados, como sabemos que deben ser los espíritus, pero moviéndose con un abandono de ritmo que lo lleva lejos en un remolino de placer. Un corte repentino, otro silencio de suspenso, y comienza el tercer movimiento: como una ráfaga de viento que azota los árboles y envía a los espíritus a refugiarse a toda prisa, las notas caen apresuradamente, arremolinándose, como suele hacerlo el viento. Las nubes corren deprisa por el cielo, pero incluso ahora y entonces por entre los claros, se ve la luna cabalgando majestuosamente, inundando el tortuoso jardín con dulces y serenas melodías de luz.

Era inevitable… inevitable el derramar lágrimas mientras ejecutabas una sonata tan tiste como esta en la que reflejaba la tristeza nocturna. ¿Por qué teníamos que haber peleado Nowaki y yo? Tan sumiso estaba en mis pensamientos que no noté las lágrimas de mi madre.

-Ah… - ¿Por qué tendía a emitir esa interjección cuando inevitablemente derramaba lágrimas?

Fugazmente limpié mis lágrimas con el dorso del brazo, poniéndome rápidamente de pie.

-Debo… debo salir un momento… - hablé torpemente. Saliendo a grandes zancadas de mi casa

Qué irónico resultaba todo… Parecía como si al volver a casa, mi vida de cuando era pequeño resurgiera nuevamente.

La lluvia aún caía con cierta fuerza cuando salí de casa, sin embargo, esta vez, no fue con Akihiko con quien me encontré mientras huía nuevamente de casa.

Me detuve violentamente al divisar a alguien tan añorado y conocido en la esquina.

-No…wa…ki… - pronuncié con cierta incredulidad su nombre

-Hiro-san…

Continuará…


Nota:

*Este fragmento de descripción lo saqué de un análisis del primer movimiento de la sonata Claro de Luna ( . )

Lied,en aleman significa canción (plural: lieder)

En la historia de la música clásica europea, el término se refiere a una composición, típica de los países germánicos y escrita para un cantante con acompañamiento de piano. Este tipo de composición, que surgió en la época clásica (1760 - 1820), floreció durante el Romanticismo y evolucionó durante el siglo XX. Es característico la brevedad de la forma, la renuncia al virtuosismo belcantistico, la estrecha relación con el poema y la fuerte influencia de la canción popular alemana (Volkslied).

El desarrollo de la forma iba mano a mano con el redescubrimiento de la cultura popular alemana como fuente de producción artística, como han sido las colecciones de cuentos (1812) de los Hermanos Grimm y la colección de poemas Des Knaben Wunderhorn (1805-1808) de Clemens Brentano y Achim von Arnim.

En la historia de la música clásica europea, se aplica el término alemán, porque los inicios y los primeros Lieder, fueron obras de compositores alemanes. En Alemania se aplica el término "Kunstlied" para distinguir el género de la canción popular (Volkslied).

Se desarrolló con el compositor alemán Franz Schubert en 1814, aunque tuvo sus antecedentes en Wolfgang Amadeus Mozart y Ludwig van Beethoven.

**Fragmento tomado de la segunda parte de la leyenda sobre la Sonata Claro de Luna de Beethoven (.com/musica/2007/09/24/beethoveniana/)


Wuajajaja XD (es un intento de risa malvada) Je je cómo me encanta hacerla de emoción verdad? Bueno es que necesitaba hacer otro capítulo para dedicarlo exclusivamente a Nowaki y Hiro-san OwO

LenorePendragon: es que soy una maldita que le encanta el drama XD Además, no dije que se les acabó el amor u_u simplemente que tuvieron una discusión, así que nada! XD

Ja ja ja y eso de que siempre tienes la razón ¬¬… pues como que no me la creo XD

Melody: jajaja genial! Tengo un don especial -w-

Muchas gracias por leer mis fics y apoyarme ^-^ espero que disfrutes de este capítulo

SaraKem: OwO muchas gracias por leer mi fic, ojalá que te hayan gustado también los otros jeje aunque siempre son de lo mismo XD espero que lo disfrutes ^-^

Nyu17: mmm es extraño que no se vea, gracias por hacérmelo notar, aquí la vuelvo a poner por si gustas verlo: . espero que ahora sí se vea jiji

Estoy de acuerdo, junjou es genial -w-

Espero que disfrutes este capítulo ^-^