† Capítulo VIII †
Comenzó a preparar la comida según llegó a casa y, tras terminar de comer en completo silencio y soledad, mirando sin ver el televisor encendido dando uno de esos programas de sobremesa, le preparó una sopa a Saya se la llevó a su cuarto. Entró con cuidado para no despertarla, y dejó la bandeja con el plato de sopa sobre su mesilla de noche, ya la tomaría al despertar. Fue entonces a su habitación, apretó el botón de encendido de su ordenador, y dejó la mochila del instituto en el suelo mientras esperaba a que la computadora terminara de iniciarse. Abrió uno de los bolsillos de la mochila para coger el móvil y dejarlo en la mesilla –donde solía estar–, y fue entonces cuando vio un folleto que les habían entregado hoy en el instituto. Lo desdobló y, sin ganas, comenzó a leerlo en alto.
–"Baile de Halloween: viernes treinta y uno de octubre, de diez de la noche a tres de la madrugada en el gimnasio del instituto. Habrá ponche, pastel, banda de música, y un concurso de vestidos en el que se elegirá a la reina del baile". Menuda gilipollez, ¿quién querría ir a esa reunión de depravados…? Sí, yo –se decía en alto a sí misma mientras se sentaba en la silla del escritorio y abría el messenger– ¡Aah, es él! –Moses acababa de saludarla según se había conectado el messenger.
Missmurder: ¡Holaaa! :3
Tyrannosaurus: ¿Qué tal?
Missmurder: Aburrida, acabo de ver el papel ese del baile de Halloween, debe de ser una soberana tontería –.–U
Tyrannosaurus: Bueeno, al menos la música será decente, la va a poner el bajista de mi grupo ^^
Missmurder: ¿Tú vas a ir?
Tyrannosaurus: Claro, vamos a dar un pequeño concierto, así que nada de mierda comercial (:
Missmurder: Wiiiiii, y tocad alguna de Slipknot y de Bring Me The Horizon y de Silverstein :D
Tyrannosaurus: Jajaja ya veré ^^
Missmurder: ¿Y ya tienes pareja para el baile? :$
Tyrannosaurus: Bueno, antes estuve un ratito hablando con Noelia y me dijo si quería ir con ella…
Missmurder: ¡La matoo, la masacro, la descuartizo y la desmiembro! ò_ó ¿Y qué le respondiste?
Tyrannosaurus: Me daba palo decirle que no… además como pensaba que tú no ibas a ir… ^^U
Missmurder: Me tengo que ir
Sin despedirse ni darle tiempo a él de hacerlo, desenchufó el ordenador. El silencio llenaba la habitación mientras ella lloraba en su interior, sin que ni siquiera ella se oyera a sí misma. No sabía si esas lágrimas eran a causa de la tristeza, de los celos, de la derrota, o de la rabia.
–Esa cucaracha malnacida, ojalá se pudra en el infierno, seguramente lo hizo por joder, porque sospecha que estoy enamorada de Moses y ella sólo por joder quiere quitármelo. Pero no pienso dejarlo estar, me prometí a mí misma que lucharía por él y no me voy a rendir por una zorra que no hace más que dar por culo –interrumpió su soliloquio y cerró los ojos por unos segundos y conoció a un alma frágil, mientras en su interior gritaba para ocultar que estaba sola. ¿Acaso había algo que ella pudiera hacer?
Se sobresaltó con el sonido del timbre, y rápidamente se secó las lágrimas que inundaban sus ojos y se dirigió a abrir la puerta, encontrándose allí con Haji.
–¡Haji! ¿Qué haces tú aquí?
–Quería ver a Saya, si no es molestia… –contestó él, muy tímido.
–Claaro, así seguro que se cura pronto, ¡muajajaja! –dijo mientras lo guiaba hacia la habitación de su hermana. Tras dejarlo justo delante de la puerta del cuarto de Saya, volvió a su habitación para seguir sola, justo como quería estar ahora, sin nadie a su alrededor, sin nadie que supiera cómo se sentía entonces.
Saya abrió lentamente los ojos con el sonido de la puerta de su habitación abriéndose. Aún acostada, intentó enfocar aquella silueta que pronto distinguió. ¡Era Haji! Se quedó quieta mientras lo veía aproximarse a ella, hasta sentarse a los pies de la cama sobre la que ella yacía. Saya se estaba muriendo de vergüenza, seguramente estaría toda despeinada y con cara de zombie debido a la gripe.
–Cari... ¿cómo estás?
–Bueno, mejor ahora que estás tú conmigo –contestó ella sin dejar de sonreírle.
–Estooo… me gustaría saber si te gustaría ir al baile de este viernes conmigo… Si ya estás bien del todo, claro.
–Me encantaría, pero me mareo cuando estoy en sitios llenos de gente, me agobia muchísimo. Lo siento.
–Ah, no sabía eso… A mí tampoco me gustan esos sitios, la verdad, pero como pensé que tú irías… Pero me gustaría que vinieras de todas formas, porque te tengo una sorpresa en la que estarás a solas conmigo.
–Cariño –contestó Saya, sonrojada– Eso sonó muy raro.
–Tenía que sonar como sonó, dulce mío –le susurró al oído.
Saya comenzó a sonrojarse más, sentía como si la fiebre le estuviera subiendo. Lo abrazó, haciendo que se echara a su lado. Le encantaba su colonia, y estaba demasiado cómoda entre sus brazos, sintiendo sus manos recorrer toda su espalda con suaves caricias. Se acercó a él para besarlo en la mejilla al mismo tiempo que le acariciaba un brazo. Daría lo que fuera por estar así el resto de su vida, por repetir esos momentos tan perfectos que pasaba a su lado. Se sentía cansada y débil debido a la gripe, así que cerró los ojos por un momento y comenzó a soñar, aún preguntándose qué sería aquella sorpresa que Haji había mencionado.
Diva seguía en su habitación, ahogándose en su propio mar de tristeza. Se sentó en la cama y se puso a mirar por la ventana, miraba las hojas de los árboles volar, parecían despedirse de todo lo que iban dejando atrás, dejándose llevar por el viento y muriendo lentamente, sin que a nadie le importara. Sus lágrimas corrían por su cara como cuchillas mientras en su mente no podía dejar de escuchar la voz de Moses, "voy al baile con Noelia". Sólo quería esconderse bajo las sábanas de su cama y no salir de allí jamás, mantenerse a salvo del mundo exterior y de todo el dolor que traía consigo, quería escapar de su propia vida. Pero no podía dejar morir ese sentimiento entre Moses y ella, sabía que en el fondo había algo, y haría que él se diera cuenta de ello fuera como fuera. Y continuaba intentando ocultar sus lloros mientras en su iPod sonaba una canción que le recordaba a sí misma.
"Why can't I be what you need? A new improved version of me / ¿Por qué no puedo ser lo que necesitas? Una nueva y mejorada versión de mí.
But I'm nothing so good, no, I'm nothing, just bones / Pero no soy nada tan bueno, no, no soy nada, sólo huesos.
A lonely ghost burning down songs of violence, of love and of sorrow / Un solitario fantasma quemándose bajo canciones de violencia, de amor y de tristeza.
I beg for just one more tomorrow where you hold me down / Ruego por sólo un mañana más donde me sostengas,
Fold me in deep in the heart of your sins / Pliégame profundamente en el corazón de tus pecados.
I break in two over you / Me rompo en dos encima de ti,
I break in two and each piece of me dies / Me rompo en dos y cada pedazo de mí muere,
And only you can give the breath of life / Y sólo tú puedes darme un suspiro de vida.
But you don't see me, you don't / Pero no me ves, no lo haces.
Here I'm in between darkness and light, bleached and blinded by these nights / Aquí estoy entre la oscuridad y la luz, descolorida y cegada por esas noches,
Where I'm tossing and tortured til dawn by you, visions of you then you're gone / Donde soy torturada hasta el amanecer por ti, visiones de ti cuando te fuiste.
The shock lifts the red from my face when I hear someone's taking my place / El choque disipa el rojo de mi cara cuando oigo que alguien está tomando mi lugar,
How could love be so thoughtless, so cruel, when all that I did was for you? / ¿Cómo puede el amor ser tan cruel, cuando todo lo que hice fue por ti?"
Se secó rápidamente las lágrimas para ver con total claridad aquello que creía estar viendo en la plaza que se veía desde su ventana. ¿Aquel era…? Sí, no había duda de que era él… Solomon, aquel individuo que tanto daño le había hecho a Diva ese mismo verano. ¿Qué hacía él aquí? Sus ojos se llenaron de rabia y rencor al verlo, aún ansiaba hacerlo sufrir… Pero dejó de lado sus pensamientos asesinos cuando lo vio saludar a alguien… y ese alguien era Noelia. Observó cómo ella le devolvía el saludo con un fuerte abrazo y un beso en los labios, para luego ir caminando agarrados de la mano. No daba crédito de lo que veía, no era capaz de creer a sus ojos. ¿¡Solomon y Noelia estaban juntos!
Cuando Saya despertó de su sueño, Haji fue lo primero que vio al abrir los ojos, y no pudo evitar sonreírle dulcemente.
–Perdona por haberme quedado dormida…
–No pasa nada, me encanta cuidarte, mi reina –ella sonrió y lo abrazó más fuerte y lo besó en el brazo, todavía seguía acostado a su lado. Era tan cómodo estar entre sus brazos, le recordaba a cuando de pequeña dormía rodeada de peluches, se sentía almohadada y protegida. Nada se podía comparar a estar a su lado.
–Haji, ¿qué hora es?
–Las ocho… me tengo que ir a estudiar, lo siento. Me gustaría que dejaras las persianas subidas para poder verte dormir…
–Pues claro. Te amo…
–Lo siento por tener que irme.
–No pasa nada, mañana nos veremos.
–Cuídate, amor.
–Espero impaciente tu sorpresa del viernes –escuchó a Haji salir tras haberle dado un dulce beso de despedida, y volvió a quedarse dormida mientras no cesaba de pensar en él.
A la mañana siguiente mientras caminaban hacia el instituto, Saya notó que Diva estaba rara. Sabía que estaba sufriendo y que al mismo tiempo sentía mucha rabia, se podía ver en sus ojos.
–Diva, ¿qué pasa? –dijo tras abrazarla.
–Pues… –una lágrima cayó de sus ojos, estaba muy triste y Saya no perdonaría a quien le hubiera hecho tanto daño, conocía de sobra a su hermana y sabía que sólo lloraba cuando no podía evitarlo de ningún modo– Moses va con Noelia al baile… Y ayer vi a la puta cucaracha con Solomon.
–¿Solomon? Creía que desde el día que le di una patada en la boca, no volvería a aparecer por cerca de donde estuviéramos nosotras. Le tendré que romper las piernas para que no se acerque más.
–Saya, no soportaría ver a Moses con la puta cucaracha.
–Calma, Diva, calma –la abrazó más fuerte, no soportaba verla llorar. La última vez fue por culpa de Solomon, y en el último día del verano le había dado una patada en la boca. El tío más idiota del mundo, otro que, como Noelia y Berta, aunque se prostituya morirá virgen y de hambre.
Según entraron en el recinto del instituto, se encontraron con Haji y Moses sentados en un banco. Moses las saludó, pero Diva le giró la cara y se fue de allí.
–Vete con Diva, tengo que hablar con Moses –susurró Saya al oído de su novio– Moses, tenemos que hablar –dijo cuando Haji y Diva ya estaban lejos de ellos dos.
–¿Qué pasa, Saya?
–¿¡Cómo que "qué pasa"!
–Tú sabrás, estás muy alterada…
–Perdona –respiró hondo y lo miró fijamente con una mirada seria– ¿Cómo es eso de que vas al baile de Halloween con Noelia?
–Es que me lo pidió ella, y me daba palo decirle que no.
–La muy furcia… ¿No ves que sólo quiere hacerle daño a Diva? ¡Y, aún por encima, tú le dejas!
–¿Cómo? Creo que me perdí… –Moses no entendía nada, y Saya se estaba alterando cada vez más, quería darle un manotazo y hacerle abrir los ojos de una maldita vez.
–Que te está utilizando, Moses, Noelia está saliendo con Solomon.
–¿Quién?
–¿Diva no te lo contó? Bueno, es normal, a ella no le gusta hablar de eso…
–¿Pero quién es ese?
–No sé si debería contártelo, pero es un tío que salió con Diva durante el verano y le hizo mucho daño.
–¡Será idiota! ¡Lo mataré!
–No te preocupes, al final le di una patada en la boca. Pero volviendo a lo anterior… Moses, date cuenta de que te está utilizando, y te garantizo que si Noelia le hace daño a Diva, la mataré, y tú vas incluido. ¿Vale?
–Saya, no le quiero hacer daño. Sólo que no sé qué hacer con Diva… Estoy enamorado de ella pero no sé qué hacer, no sé si decirle lo que siento o no.
–¿Quieres mi consejo? Bueno, te lo digo quieras o no. Dile lo que sientes.
–Muy bien, gracias.
–De nada. ¿Qué harás con Noelia?
–Decirle que no. Cuando lleguemos a clase lo haré.
–Muy bien –en ese mismo instante, sonó el timbre– Bueno, vamos ya a clase, no puedo llegar tarde.
Saya comenzó a correr para ir a clase y no llegar tarde. Cuando entró, vio que Diva y Haji ya estaban allí… y Berta estaba desde su pupitre mirando descaradamente a Haji.
–¡Hajiiiii, qué bueno estáaaas! –empezó a gritar.
–Me das demasiado asco como para tocarte –dijo Haji sin mirarla directamente a la cara, quizás por miedo a quedar paralizado por la repulsiva visión– Y ya tengo a alguien muchísimo mejor que tú –se acercó a Saya y la besó delante de toda la clase, superando por unos momentos su timidez.
–Como lo toques, te doy tal puñalada que vas a respirar por la herida. ¿Lo entiendes o te hago un dibujo, amago de intento de sanguijuela? –dijo ella mirando con desprecio a Berta.
La clase comenzó con la entrada del profesor, y fueron cada uno a su pupitre. Saya estaba que echaba humo por las orejas, el color de sus ojos estaba más intenso que nunca, no se creía que ese montón de estiércol le hubiera dicho eso a Haji. Nunca había olvidado aquel momento de su vida en el que tanto había sufrido a causa de la muerte de su ex novio. Berta había sido quien le había dado la idea a Noelia de hacer correr el rumor de que él se había suicidado por haber estado con Saya, y siempre la perseguían con eso. Saya había callado y tragado, había bajado la cabeza y lo había dejado estar a pesar de los dolores de cabeza que le daba su hermana obligándola a hacer algo al respecto. Pero ahora mismo estaba a punto de explotar, estaba harta de todo por lo que la habían hecho pasar. Había llegado la hora de su venganza, al fin terminaría con la sanguijuela a la que tanto deseaba aplastar.
Saya sabía que Berta tenía mucho complejo con su cuerpo, bajo esa fachada de estar segura y conforme consigo misma, ocultaba una gran falta de autoestima cada vez que se miraba al espejo y se preguntaba a sí misma si estaba bien. Principalmente cuando se mostraba superior, tenía la paranoia de que alguien siempre la vigilaba y por eso tenía que hacerse la dura en un intento de intimidar a sea quién sea que la observaba a escondidas. También era de sobra conocido su pánico a la oscuridad, Saya recordaba que el año pasado encerraron a Berta de broma en el armario de clase y sus gritos y lloros podían oírse en toda la planta del edificio. Otra cosa que no soportaba era la soledad, aunque en el fondo de su corazón sabía que nadie la quería, siempre tenía que ser el centro de atención y estar rodeada de gente, como siempre tiene que ser ella quién deja a los chicos y no al contrario.
Saya sabía cómo vengarse, y tenía todos los medios para llevarlo a cabo. Mirando que su hermana seguía ausente y absorta en sus pensamientos, arrancó una hoja de su libreta y tomó un bolígrafo de su estuche para comenzar a escribir durante las dos primeras horas de clase, las cuales se le pasaron a la velocidad del rayo mientras pensaba un mínimo de dos veces cada palabra y cada frase que escribía con una letra distorsionada que nada tenía que ver con la suya.
"Querida Berta:
¿Nunca te diste cuenta de que siempre alguien te vigilaba intentando ocultar su presencia al resto del mundo? La verdad es que llevo observándote desde hace tiempo. Y es que eres la mujer más fea en la faz de la Tierra, si conocieras la cuarta parte del odio que albergo hacia ti, no podrías contener tus lágrimas. Pero, aun así, te observo para saberlo todo sobre ti. Y ya lo sé todo, no ocultas secretos para mí. Mira a tu alrededor, en este mismo momento estaré observando cómo lees estas estúpidas palabras que te escribo. Y digo estúpidas porque unas simples palabras nunca podrán explicar completamente todo lo que veo en mi mente y en mi subconsciente cuando sueño contigo. Sueño que te aplasto la cabeza contra la pared más cercana, que te pateo la boca hasta que tus dientes caigan ensangrentados uno al uno sobre el frío suelo, y luego me corto mis propias manos por el asco que me da tocarte. Ahora me despido, he de vomitar por haberte dirigido unas palabras. Adiós, espero tu muerte temprana.
Con odio, de tu querido admirador."
Terminó rápidamente la carta cuando el timbre para ir al recreo sonó, y esperó a que todos salieran del aula para dejar la carta en la mochila de su destinataria. Salió de clase entonces, Diva ya la esperaba fuera mientras se colocaba en los oídos los auriculares de su iPod rosa fucsia. Fueron juntas a sentarse en el banco de siempre, esta vez solas ya que la hermana menor no quería ni ver a Moses.
–¿Qué era eso que estabas escribiendo en clase con tanta concentración? –dijo Diva cuando al fin se dignó a hablar.
–Pienso controlar la mente de Berta hasta llevarla al suicidio.
Diva ni siquiera contestó a la sádica respuesta de su hermana, simplemente mostró una sonrisa forzada. Su hermana sabía que algo le pasaba, podía ver en sus ojos que se estaba intentando controlar a sí misma, como si estuviera intentando por todos los medios evitar matar a alguien, y Saya no dudaba que Diva era capaz de matar a quien quisiera; las pocas veces que había visto a su hermana pequeña realmente enfadada, había temido por su propia vida.
Terminó el recreo y, al subir de nuevo a clase, Saya se encontró con Haji, quien le dijo que quería hablar con ella. Diva entró en clase, aún manteniéndose inexpresiva pero con un aura asesina a su alrededor. Saya vio cómo su hermana se sentaba en su pupitre con la mirada fija en ningún sitio concreto, durante todo el recreo no había conseguido que Diva le dijera qué era lo que le pasaba, pero no había duda de que tenía que ver con Moses. Saya se quedó delante de la puerta de la clase para hablar con Haji, al cual miró como diciéndole que empezara con aquello de lo que quería hablar.
–Saya, antes de bajar al recreo no pude evitar fijarme en un detalle… ¿Qué fue lo que dejaste en la mochila de cierto despojo de la humanidad?
–Una carta de amenaza –contestó ella, sin pensárselo dos veces.
–¡Saya! –Haji abrió mucho los ojos y la tomó por los brazos tras haber oído su respuesta.
–No te preocupes, la escribí con unos guantes puestos y no tiene ni una huella mía –continuó con total tranquilidad.
–Saya, no hagas tonterías,
–Esa niña me hizo muchas mierdas en el pasado y aún continúa. Ahora es hora de la venganza.
Bieen, ya empiezan a haber ganas de venganza. Las estúpidas Noelia y Berta, siempre fastidiando, no sé a quiénes me recuerdan... Y lo de siempre, gracias a todos los que nos leéis y más aún a los que dejáis reviews, ¡y que esperamos que os siga gustando la historia! Plague, ya queda menos para la "matanza", no desesperes, jajajaja. Un saludo, MizzMassacre y Hinata Maki.
