Kyaaaa!!!! hoy es el cumpleaños de mi mejor amiga de toda la vida, Har chan a quien le prometí le regalaría un fict de una pareja que yo se que le gusta mucho!!! Y ciertamente, de no ser por ella, nunca nunca me la hubiera imaginado, y mucho menos escrito al respecto... así que niña, ¡este es tu regalo y espero que te guste mucho! son 5 mini capitulos ke tengo planeados, pero de momento te dejo nada mas el primero... acuerdate ke siempre me tomo mi tiempo para escribir jajaja xD

Disclamer: Ninguno de los personajes usados para este fict me pertenecen, todos son de Masashi Kishimoto, y yo no tengo regalías por mis geniales historias (tengo ego, no me culpen xD)


Gusto

Ese, era un hermoso día en Konoha. Había sol, un agradable viento que refrescaba el ambiente, y además, era su día de descanso… pero Sakura sabía desde que se despertase, que no iba a ser precisamente uno de sus mejores días.

No, a pesar de lo bonito que estuviese todo afuera, la sola idea de lo que tenía que hacer durante todo el día, le arruinaba toda esa agradable atmósfera que los demás sí disfrutaban…

Y todo por culpa de Yamanaka Ino, que había conseguido hacerla caer en su estúpida y absurda trampa para que tomara su lugar en el puesto de besos durante el festival anual que se realizaba en Konoha…

Suspirando resignada, Sakura se preguntó a sí misma qué era peor, si tener que estar ahí besando adefesios, o que ni siquiera uno de esos se acercase a su puesto… y es que ya tenía toda la mañana sentada en su lugar y todavía nadie se acercaba ni siquiera a preguntar…

-Pero mira nada más qué sorpresa, no sabía que ibas a participar en el festival Sakura

Y al escuchar aquella desagradable y sínica voz, la Haruno tuvo que hacer un esfuerzo para no parecer muy grosera… Kami, ¿porqué de todas las personas que habían en la aldea, tenía que encontrarse justamente al ninja de Kirigakure no Sato…?

-¿Qué haces aquí Suigetsu? ¿No tienes alguna misión importante en la que ocupar tu tiempo?

Preguntó aunque realmente no le importaba saber su respuesta. En ese momento, casi prefería encontrarse a Naruto o Lee suplicando por que les dejase pagar por un beso suyo antes que escuchar las burlas y estupideces que Suigetsu estuviera por decir…

-No, hoy es mi día libre, ¿tú no tenías pacientes y has venido a buscarlos aquí?

Los blancos y afilados dientes del muchacho se notaron a través de la amplia sonrisa que en su rostro se había dibujado, mientras la veía con aparente interés, pero para Sakura, aquella no era más que una manera de burlarse de ella…

-Claro que no, baka… estoy cubriendo a Ino en su puesto, porque ella tenía cosas que hacer…

-Ah, ¿entonces esta no es la enfermería?

La pregunta de Suigetsu estaba acabando con la paciencia de la ojiverde, que casi se lamentó haberle dado explicaciones al de cabellos celestes.

-No, no es la enfermería. Si pusieras un poco más de atención te darías cuenta del letrero que esta a mi espalda...

-Vaya, realmente debes estar desesperada para cobrar esa miseria por tus besos.

-¡No seas idiota! ¡Ni siquiera estoy aquí por gusto¡

-Ah, entonces por eso no has besado a nadie en lo que va de la mañana…

Y sólo entonces, al ver la amplia sonrisa burlona del muchacho frente a ella, Sakura se dio cuenta de que había estado hablando de más… quizás, si hubiera respondido que efectivamente se encontraba en búsqueda de personas enfermas, se hubiera ahorrado la situación en que ahora se encontraba metida…

Furiosa como estaba, Sakura no hizo más levantarse y golpear con las manos la mesa que tenía al frente, mientras fulminaba al muchacho con la mirada.

-¡¿Y eso a ti que demonios e importa?! ¡Yo puedo besar a quien se me de la regalada gana, y en cualquier caso, prefiero no besar a ninguno si son todos tan brutos como tú…!

Y entonces, cualquier otra palabra que Sakura estuviese a punto de decir, fue acallada por los labios de Suigetsu, que impulsivamente la había sujetado por las mejillas antes de posar con brusquedad sus labios sobre los de ella, para después degustar con suavidad el dulce sabor que poseían…

-Si sigues escogiendo a quien besas, no cubrirás la suma que se cobra por este espacio en el festival… así que si no quieres que los tipos brutos como yo te besen, deberías irte lo antes posible… además, dudo que Sasuke pague para besarte.

Y sin darle siquiera el tiempo de reaccionar, Suigetsu dejó el pago del beso sobre la mesa, y se dio la media vuelta para irse por donde vino, dejándola de nuevo sola en el puesto de besos, con sus brillantes ojos verdes bien abiertos, incapaz de asimilar lo que había pasado…

¿Acaso Suigetsu la había besado…?

Y levándose los dedos a los labios, Sakura se sonrió ligeramente, al darse cuenta de que, contrario a lo que pensaba, los labios del muchacho no eran tan desagradables e insípidos como había imaginado…