Buee.... aqui me tienen de regreso con el segundo capitulo de este intento de divertida historia jajajaja xD Aunque, es momento de aclarar que, aparentemente, no hay relación entre los capitulos, así ke espero no les moleste tomarlos como pequeños one shots...
Anyway, gracias a las personas que han agregado la historia a favoritos o han solicitado alerta de historia, ya que eso me indica ke al menos alguien la lee jajaja xD Si pueden, dejen reviews, que eso me anima más n.n
Ah, y ya para finalizar, Har chan, recuerda k este es tu regalo de cumpleaños, asi ke espero lo disfrutes mucho! Te kiero! nOn
Disclamer: Ninguno de los personajes usados para este fict me pertenecen, todos son de Masashi Kishimoto, y yo no tengo regalías por mis geniales historias (tengo ego, no me culpen xD)
Tacto
Aquel no era precisamente uno de los mejores días para Sakura. Había pasado las últimas 96 horas trabajando en el hospital con apenas el mínimo de descanso, y cuando por fin creía que Shizune le permitiría retirarse, se enteraba de que todavía le faltaba hacer un último chequeo a un paciente recién ingresado que se encontraba en el cuarto piso… del cual apenas unos minutos antes había bajado.
Kami, ¿qué les costaba habérselo dicho antes de que bajara todas aquellas escaleras que de nueva cuenta tenía que volver a subir…?
Pero bueno, al menos tenía el consuelo de que nada más terminar aquella revisión podría irse a descansar a su casa, y dormir todo lo que en los últimos cuatro días no le habían permitido…
Con aquella reconfortante idea en la mente, la pelirrosa avanzó con una pequeña sonrisa hacia la habitación señalada, en cuya puerta encontró el expediente del recién ingresado… entonces su pequeña y hermosa sonrisa se transformó en una verdadera mueca de estupefacción.
Suigetsu Hozukiera el paciente al que debía revisar.
Kami… ¡Kami, Kami! ¿¡Por qué era que a ella le tocaba revisar al molesto muchacho…?! Además, ¿¡cómo iba ella a saber si estaba bien o no cuando corrían los rumores de que su cuerpo era una masa acuosa y amorfa!?
Sintiendo un fuerte estremecimiento en la columna vertebral, Sakura a punto estuvo de dar la media vuelta con tan sólo imaginarse tocando ese cuerpo de desagradable textura, sin embargo, al abrirse abruptamente la puerta y encontrarse de frente con los violáceos ojos del muchacho, supo que ya no podía huir…
-¿A donde crees que vas Suigetsu? Vuelve a la cama ahora mismo- ordenó mirándolo con reproche, como si ella misma no hubiera pensado huir, y él viendo frustrados sus intentos de fuga, no hizo más que una mueca de disgusto y regreso a la cama.
-Que sea rápido, ¿quieres? – le escuchó decir con desgano mientras lo veía sentarse de espaldas a la puerta sobre el colchón, y acto seguido, la ojiverde entró cerrando la puerta tras de sí, antes de avanzar hacia él.
Al menos tenía una cosa clara: a él le entusiasmaba aquel chequeo tanto como a ella…
Y sin una palabra más, la Haruno se colocó frente a él y ajusto aparato para medir la presión sobre su brazo y mirando con atención el reloj de su mano. El muchacho no dijo nada, limitándose a mirar hacia cualquier otro lado mientras sentía la presión que el aparato ejercía para medir su presión arterial...
Detestaba por sobre todas las cosas cualquier cosa que tuviera que ver con médicos… después de todo, él había sido sujeto de múltiples experimentos, y había acabado desarrollando un especial desagrado a los chequeos que eran algo muy común en aquel entonces...
-Respira profundo
Suigetsu apenas y sintió el rose de los dedos de la ninja médico sobre su espalda mientras escuchaba por medio del estetoscopio, y por mera curiosidad, levantó la vista hacia el femenino rostro, notando que ella ni siquiera lo veía…
¿Era su imaginación, o ella estaba evitando tocarlo…?
Un par de segundos después, sus sospechas se vieron confirmadas al notar como ella introducía el termómetro en su axila sin siquiera tocarle el brazo… sencillamente no pudo evitar dibujar una pequeña sonrisa. Ella creía los rumores que giraban en torno a él, lo cual le daba una oportunidad perfecta para molestarla…
-Durante la misión, recibí un golpe muy fuerte en el abdomen, ¿vas a revisármelo?- cuestionó enseñándole sus afilados dientes, y obteniendo al instante una mirada nerviosa por parte de la chica, que hubiera querido no escuchar eso…
-¿Aún te duele?- preguntó, en un intento de evadir la parte táctil de la revisión, pero como Suigetsu asintió, supo que no tenía más remedio que hacerlo…- Vale, recuéstate - le dijo casi resignada, mientras se mentalizaba diciéndose que no podía ser tan desagradable… pero su rostro no demostraba lo mismo, y el muchacho hacía un enorme esfuerzo por no atacarse de risa.
De verdad le parecía muy divertido ver el rostro de la chica, tensado de los nervios y sudando casi la gota gorda ante la sola idea de que debía tocarlo…
-Vamos, que no me voy a evaporar- le animó él divertido, mirándola dudar sobre el lugar por donde debía comenzar, y ganándose una mirada asesina por parte de la chica, que muy tarde se dio cuenta de que estaba burlándose de ella…
Pero Sakura era una profesional, y aunque probablemente la palpación no era necesaria, estaba decidida mostrar que podía tocarlo. Así que sin pensárselo mucho más tiempo, apoyó ambas manos sobre el vientre del muchacho, dándose cuenta de inmediato de que el cuerpo de Suigetsu no se sentía blando como se había imaginado…
-¿Pasa algo?- cuestionó divertido el de ojos violáceos, notando la ceja perfectamente arqueada de Sakura que realmente desconcertada volvió a mirarlo a la cara…
-Tu cuerpo… es sólido- comentó sin creérselo, y tras un par de segundos en silencio, el shinobi de Kiri no pudo seguir conteniendo la risa al ver su cara estupefacta de Sakura ante el reciente descubrimiento…
-¡Kami, claro que es sólido, que soy humano!- dijo casi muerto de risa, provocando el enrojecimiento súbito de la avergonzada pelirrosa, que apartó las manos del cuerpo del muchacho y salió corriendo dando por terminado el chequeo médico…
Ahora sí, podía tener la certeza de que el ninja de cabellera celeste, no la dejaría de molestar al saber que había creído en los absurdos rumores… que más tarde se enteraría, él mismo había propagado.
