Olfato
Haruno Sakura nunca se había definido como una chica con buen olfato.
A decir verdad, difícilmente ponía atención a los aromas y perfumes de los que la rodeaban, prefiriendo por sobre todo usar sus otros sentidos. Siempre le había parecido más fácil identificar a alguien mirando o escuchando, en lugar de estar oliendo, como solía hacer Inuzuka Kiba quien a kilómetros de distancia podía identificar el perfume de quien sea que se acercara…
Aunque claro, no por ello, la joven pelirosa carecía de olfato.
Si bien era cierto que su olfato no era ni una décima parte de bueno como era el de Kiba, ella estaba conforme y satisfecha con lo poco o nada que gracias a su nariz podía percibir. No pedía nada más de lo que ya tenía, porque, ¿para qué quería ella un olfato diez veces mejor que el que tenía, si no era de las que pusiera mucha atención a los aromas y esencias más de lo necesario?
Es más, ni siquiera era de las que iba por las calles buscando los aromas a su alrededor. Si llegaban a su nariz, bien. Si no, también muy bien. No iba a morirse por no percibir el olor a sudor de la gente en el mercado, o por no identificar el perfume de las flores estando a kilómetros de distancia…
Aunque claro, había ocasionalmente aromas que podía percibir con facilidad y sin poner mucho esfuerzo en ello.
Como por ejemplo: el inconfundible aroma a ramen que desprendía Naruto cada vez que lo veía, el intenso aroma a sake en la oficina de Tsunade sama que reinaba durante los fines de semana o el relajante olor a hierbabuena que desprendía Shikamaru cuando se lo topaba de frente en la Torre…
Así que sí, era cierto y seguro que el olfato de Sakura no era tan fino para percibir los aromas a distancia, pero sin duda, había aromas y perfumes, que fácilmente podía percibir y relacionar con cada una de las personas que ella conocía.
Delicadas o intensas esencias que siempre le ayudaban a recordar a sus amigos, a sus seres queridos, a sus seres amados, que nada más recordar, le hacían dibujar una pequeña pero sincera sonrisa… justo como le ocurría aquella tarde mientras aspiraba el suave aroma del agua y la tierra mojada de la enorme y hermosa cascada que tenía frente así, y que le hacía pensar en la única persona con quien solía relacionar tan singular perfume natural…
Hozuki Suigetsu.
Sí, por muy descabellado que sonase, el singular aroma que desprendía la humedad provocada por el agua, ya fuera de un río, un lago, bajo una tormenta, o incluso bajo una ligera llovizna, conseguía inevitablemente que el joven ninja de Kiri se mantuviera siempre presente en sus pensamientos y en su corazón…
Quién lo diría, ¿no?
Ella, que siempre lo había considerado una molestia, un fastidio que fácilmente acababa incluso con la última pizca de su paciencia en sólo unos segundos con sus comentarios afilados, siempre mordaces e irónicos, ahora en lo único que podía pensar era en que aquel descubrimiento se lo debía completamente a Suigetsu… aunque una cosa era pensarlo, y otra muy distinta estar dispuesta a admitirlo o contárselo.
¿Qué clase de kunoichi sería si se le ocurriera ir a decírselo?
Mira que, de solo pensárselo, ya sentía que le salían ronchas…
Porque a fin de cuentas, ella también tenía orgullo y prefería primero estar muerta, antes que confesarle al peliblanco, que había llegado a aquella hermosa y magnífica cascada, siguiendo el aroma de la humedad que él mismo poseía y que de tan sólo percibir en el aire, le había acelerado el corazón al imaginar que pudiera estar cerca, provocado de inmediato el deseo de salir corriendo a buscarlo, queriendo fervientemente encontrarlo en aquel lugar y perderse en lo intenso de sus ojos violetas mientras sus labios poco a poco se encontraban y se fundían en un suave y a la vez intenso beso, que desde hace mucho, cada vez que percibía el aroma de Suigetsu, se le antojaba cada vez más.
¿A quien no se le ha hecho agua la boca de pronto cuando comienza a llover? xD a mi sí me ha pasado, como ke se me antoja probar un poco de la humedad… y en este caso, creo firmemente que Suigetsu puede tener un aroma similar así que pensé que a Sakura podría ocurrirle lo mismo jajajaja
Pero bueno, dejando mis cavilaciones de un lado, este capitulo como les habia dicho desde un principio, marca el final de esta historia… y que por cierto, coincide de nuevo con el cumpleaños de mi amiga Harlett! Así que, feliz cumpleaños har chan! No pensé tardarme un año entero para terminar esta historia, pero pues ya vez, una que esta ocupada… xD
En fin, espero que a todos los que leyeron les haya gustado, y por sobre todo, que no los haya decepcionado demasiado, no estoy acostumbrada a escribir sobre Sakura, pero de verdad me esforcé xP Agradezco enormemente a todos los que me dejaron reviews, y por sobre todo, a quienes se tomaron la molestia de leer y agregaron la historia a sus favoritos, muchas gracias de verdad, y pues sin nada mas que decir me despido n.n
Arigato! Con cariño, yusha.
