II. Otra vez Kuma.
Los Mugiwara estaban felices de estar juntos de nuevo, y era inevitable que incluso la fría Hancock se contagiara de su alegría. Claro, eso no aplicaba para Nami, tan solo con verse, ambas se reconocieron como rivales, lo cual creaba situaciones tensas. Ace no tenía ningún problema en relacionarse con los demás, tenía el carácter demasiado parecido al de Luffy, aunque era un poco más tranquilo.
A menudo, Hancock solía irritarse con Ace, Zoro, Franky y Robin, debido a que su belleza no les afectaba en absoluto. No comprendía cómo había más gente además de Luffy que no fueran afectados por ella. Chopper y Usopp la obedecían más por miedo, como hacían con Nami, que por otra cosa. Nami la ignoraba. Pero Sanji y Brook… bueno, eran fácilmente convertidos en piedra xD, pero en esa forma no le eran muy útiles.
Luffy estaba demasiado ocupado disfrutando a sus nakama y comiendo de nuevo lo que Sanji cocinaba, como para preocuparse en absoluto en algo como pensar en Hancock de forma que no fuera como nakama.
La hebihime tuvo que reconocer ante sí misma que se sentía algo sola sin todas las amazonas alabándola y cumpliendo sus caprichos. Una mañana se topó con Ace y Zoro, que se disponían a dormir. Suspiró, siempre que intentaba hechizarlos con su belleza se encontraba con que Ace ya se había dormido y Zoro la observaba con cara de "Me importa un demonio, quiero dormir". Robin era bastante amable con ella, incluso había descubierto que ambas compartían el odio por el Gobierno Mundial, sin embargo la naturaleza reservada y un tanto desconfiada de Robin, y la naturaleza soberbia y un tanto difícil de Hancock, impedían un acercamiento.
-Oi, Hancock, ¿Quieres meshi?-ofreció Luffy mientras se dirigía con Usopp y Chopper a asaltar la cocina de Sanji. Luffy estaba de muy buen humor, ya que como agradecimiento de haberlo librado de los okama, Sanji no le ponía tantas restricciones (al menos no por el momento) en cuanto a comida se refería.
-Luffy sama…- Hancock lo observó completamente sonrojada, pero la voz de Nami interrumpió la magia del momento.
-Luffy… estamos muy cerca de una isla, ¿Quieres que nos detengamos en ella o en la siguiente?-Hancock la fulminó con la mirada mientras Nami sonreía irritante. Usopp tragó saliva, y haciéndole un gesto complice a Chopper, comenzaron a retroceder al ver que se avecinaba una nueva discusión entre onnas.
-Shi shi shi será genial detenernos para comprar mucha carne –propuso Luffy con los ojos brillantes.
-Claro, toda la carne que quieras, mi senchou-esa frase fue un desafío para Hancock. Se acercó a Nami en actitud arrogante, pero la actitud de Nami no le desmerecía en nada, a pesar de que Hancock era más alta. Luffy permaneció impávido, no entendía que pasaba, solo veía que eso retrasaba su momento de comer la maravillosa comida que preparaba Sanji.
-Lamento interrumpir, pero la comida de Luffy se enfría –anunció una voz tranquila. Era Robin, generalmente era ella quien evitaba que Hancock y Nami intentaran matarse. Luffy olvidó lo que pasaba al oír la palabra "comida" y salió disparado hacia la cocina.
-Robin… -Nami la miró un tanto irritada ¿Por qué no la dejaba partirle la cara a esa engreída?
-Nico… ¿Estás enamorada de Luffy?-preguntó Hancock directamente.
-¿Quieres que hagamos un poco de vida social?-ironizó Robin sonriendo despreocupadamente. Sin embargo se puso seria al responder – No, Luffy es mi mejor amigo, le debo mucho pero no lo amo. Sin embargo, aunque él no entiende que es él mismo la manzana de la discordia entre ustedes dos, sé que sufriría mucho por ver que dos de sus nakama no comparten el mínimo sentido de la camaradería. -concluyó y volvió a sonreír. – La comida está lista, si no quieren que Luffy las deje sin nada deberían ir. Yo iré a despertar a los demás –una sonrisa trraviesa se dibujó en su rostro al imaginar las reacciones de Ace y Zoro cuando los despertara. Hancock y Nami se quedaron sin decir nada mientras la ojiazul se alejaba. Intentaron decir algo, pero finalmente decidieron ignorarse e irse cada quien por su lado.
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Kuma llegó frente al Sunny con su biblia en la mano. Sabía que Hancock estaba ahí, más aún, estaba convencido de que no era retenida contra su voluntad. Permaneció en silencio unos minutos observando el barco, luego suspiró y levanto su mano derecha.
-¡¡¡¡Ahhhh!!!!! ¡¡¡Es Kuma!!! – gritó Brook, cuando lo alcanzó a ver por casualidad justo mientras se dirigía a la cocina, haciendo que todos abandonaran la cocina y tomaran posiciones de ataque.
-¿Kuma? – Hancock observó despectiva al otro Shichibukai. Ni se molestó en ponerse en defensa.
- Veo que estás muy bien Hancock… Y pensar que ahora mismo todo el mundo cree que fuiste secuestrada…
-¿Qué quieres ahora?-preguntó Zoro desconfiado.
-Debo impedir que lleguen a Raftel, Mugiwara no Luffy… no es tu destino ser el Rey de los piratas –sentenció y apuntó hacia el Sunny. Una luz blanca los envolvió sin que pudieran defenderse, todo giró a su alrededor y salieron disparados.
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Cuando despertaron, descubrieron que el Sunny estaba junto a ellos, e increíblemente, Kuma los había enviado a todos a un mismo sitio.
-Ese tipo es extraño…-declaró Sanji - ¿Alguna idea de donde estamos?
-Eso no importa ahora, debemos encontrar la forma de regresar a Grand Line… maldito Kuma… descuida Luffy, hallaremos el modo de llegar a Raftel desde aquí. –Dijo Nami enfurecida, las palabras de Kuma "Mugiwara no Luffy… no es tu destino ser el Rey de los piratas" la habían enfurecido.
-La bruja tiene razón, prometí que te ayudaría a cumplir tu sueño, y lo haré. – apoyó Zoro.
-Oi Luffy, ¿Oyes lo que te están diciendo?-inquirió Usopp al ver a Luffy tan callado.
-Luff…
-Shi shi shi no importa, Nami. Aunque Kuma nos haya mandado a donde sea, al menos esta vez tengo a todos mis nakama conmigo –dijo emocionado mientras sonreía.
-Luffy…- Nami le sonrió conmovida. Zoro y Sanji tosieron para esconder el nudo que se les formó en la garganta al oir a Luffy… algo disculpable ya que ninguno de los dos se permitiría derramar una lágrima frente al otro. Robin y Ace sonrieron tranquilamente, en cambio Usopp, Brook, Chopper y sobre todo Franky, se soltaron a llorar a moco tendido.
-¡¡¡BUAH!!! Mugiwara, eso que dijiste es SUPER!!!... ¡No estoy llorando cabrones! – Hancock comenzó a sentir como le temblaban las piernas… precisamente por esos gestos únicos, había caído rendida ante Luffy.
-Shishishi tanto viaje me dio hambre… ¡Sanji! ¡Meshi!
