N/A: Hola gentesitaaa :D... ufff al fin pude corregir los errores de el 5º capitulo y acá se los traigo para que lo disfruten... dejen sus Reviews que seran bienvenidos o-o... Un beso!!
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Capítulo 5: Atrapados.
Pasaron los días y Hermione no había ido a ver a Draco; estaba deprimida por la muerte de Ron; ya casi no hablaba con Harry y se la pasaba leyendo o llorando en la cama. Harry trataba de hacerla salir a dar un paseo o de mantenerla ocupada con algo del Ministerio, pero era imposible sacarla del hotel o hacer que se enfrascara en algún trabajo ya que no hacía más que pensar en Ron y llorar por éste.
Una noche en que Harry la estaba tratando de convencer que saliera, ella asombrosamente aceptó pero con la condición de salir sola; a Harry no le agradó mucho esa idea pero con tal y que Hermione despejara la mente de todo, dijo que sí y la castaña se puso una blusa blanca con unos jeans y unas zapatillas blancas y se dejó el cabello suelto.
Salió del hotel con rumbo indefinido; ese día estaba nublado y con niebla, y amenazaba con llover; hacia frío y se reprendió por no haberse llevado un suéter. Siguió caminando, de pronto se detuvo frente a una casa y no fue hasta cuando tocó el timbre que se dio cuenta de donde estaba.
-Pensé que no te volvería a ver,- dijo Draco cuando abrió la puerta- ¿por qué no viniste ayer? Creí que te había pasado algo. Entra- se hizo a un lado y Hermione entró en silencio- ¿Qué tienes? Espero que no estés así por lo de la otra noche… no quise besarte… bueno si quise pero… ¡¿qué tienes?!
-No es por eso… No es por nada- mintió Herms y una lágrima delatora se deslizó por su mejilla
-No te creo- Draco le secó la lágrima ternura
-Ron… murió...- Hermione no pudo seguir porque la voz se le quebró y se echó a llorar en el pecho del rubio
-Ya lo sabía; me llegó una carta de Lucius en donde me decía que había matado a Blaise, a Krum y a Weasley.
-¿Co-cómo?- Hermione no sabía que Viktor estaba muerto
-Sí
-¿Draco?- murmuró Hermione
-Dime- respondió el jugando con el pelo de la castaña
-No podemos seguir viéndonos
-¿Bromeas?- dijo el dejando de jugar con el pelo de ella, había sentido como si le dieran una bofetada.
-No, me voy mañana de regreso a Londres. No quería irme sin saber que no me volverías a buscar.- mintió Hermione porque la verdadera razón de haberlo buscado era que quería asegurarse de que él estaba bien, que no había muerto, que no se había ido dejándola con ese sentimiento que le quemaba el corazón y que no la dejaba en paz ni un solo minuto… lo miró a los ojos separándose de su cuerpo
-Yo…
-¡¡Draco, por favor!!- las lágrimas seguían cayendo de los ojos de la castaña, no quería pasar por eso pero era su deber mantener a Draco lejos del peligro, del peligro de ser apresado por los demás aurores.
-¿Por qué me pides eso?
-Yo… no… porque no quiero que entres a Azkaban, no quiero que tu padre te encuentre, y no quiero…que mueras…- la chica no pudo contener mas el llanto y apoyó su cabeza en el pecho del rubio mojándole la camisa con las lágrimas; el sintió un vació en su interior, como si se quedase sin aire.
-¡Hermione, mírame!- le levantó el rostro con sus manos y vio esos ojos color miel, que tanto le gustaban, llorosos y tristes- ¡¡Nada ni nadie me va a separar de ti!! ¿Escuchaste? ¡¡Nada!! ¡¡Entiéndelo!!
-Pe-pero…
-¡¡No, Hermione!! ¡¡En este tiempo que llevamos juntos yo he aprendido a quererte y no quiero que me dejes!! ¡¡Correré cualquier riesgo solo por tí!! ¡¡No me importa lo que me espere con tal de estar contigo siempre!!- mientras decía eso la iba besando y acariciando; la cargó y la llevó hasta el mueble.
No hablaron más, solo se besaron demostrando el amor que sentían el uno por el otro. Al tiempo ya no había ropa y las caricias eran ilimitadas; sus respiraciones eran cada vez más entrecortadas; sus cuerpos y sus gemidos se volvieron uno; se besaban como si en eso se les fuese la vida; Draco decía el nombre de Hermione cada vez que suspiraba, y ella el de este.
¿Por qué tenían que separarse? ¿Por qué el mundo se empeñaba en que ellos no podían estar juntos? ¡¡Todo era tan injusto!! Esa iba a ser su última noche juntos y a nadie le importaba… De todas las noches que estuvieron en esa casa, ninguna se asemejaba a esa, llena de deseo y amor, llena de ganas de decirle al mundo que no contara con separarlos porque no lo iba a lograr.
Eran las nueve y media de la noche cuando todo eso ocurrió, cuando los dos se amaron como nunca, cuando se unieron de una manera especial, cuando el tiempo se detuvo para ellos y no les importó nada a su alrededor…. A las diez de la noche estaban abrazados, con una manta cubriendo sus cuerpos desnudos; de pronto se escuchó un ruido semejante al de una explosión, y cuando abrieron los ojos se encontraron a Harry parado en frente de ellos con la varita en la mano.
-¡¡Quiero una explicación, Hermione!! ¡¡Ahora!!- dijo Harry mientras Hermione y Draco se vestían rápidamente
-Harry…
-¡No, espera, ya se que me vas a decir: "Harry, no es lo que crees, no tire con el hijo del asesino de nuestro mejor amigo"!- la interrumpió y apuntó a Draco con su varita
-¡¡Harry, por favor, vamos al hotel!!- la castaña estaba nerviosa
-¡¡NO!!- gritó él- No me iré hasta que Malfoy pague por lo que su padre le hizo a mi amigo, ¡ya que veo que a ti no te importa nada su muerte!- añadió mirando a Hermione
-Harry, Lucius Malfoy no solo asesinó a Ron, si no que también asesinó a Zabinni y a Viktor, y no es que no me importe Ron, claro que me importa, claro que me duele su muerte, pero no crees que en vez de perder el tiempo tratando de vengarte con Draco, ¡¿deberíamos buscar al causante de todo?!
-¡¡NO!! Por si no te acuerdas nos mandaron a capturar a Draco Malfoy, no sabíamos que Lucius vivía, aunque de seguro tú sí, ¿o me equivoco?
-Sí sabía, ¡pero recuerda que Draco no fue quien mató a Ron!
-¡No me interesa!- Harry se volteó hacia Draco y le apuntó con su varita- ¡¡CRUCIO!!
Draco cayó retorciéndose al suelo con un grito de dolor.
-¡¡CRUCIO!! ¡¡CRUCIO!!
-¡¡Harry, detente!! ¡Basta!- Hermione sacó su varita- ¡Protego!- una pared invisible apareció entre Harry y Draco
-¡¡No es mi culpa que Weasley esté muerto, Potter!!- dijo el rubio mientras Hermione lo ayudaba a levantarse
-¡¡Harry, Vámonos!!- dijo Hermione tomándolo por el brazo para que no volviera a apuntar a Draco; de la nada aparecieron tres hombres dentro de la casa.
-¡Gracias por avisarnos, Harry!- dijo Kingsley Shacklebolt y junto a los otros dos hombres tomaron los brazos de Draco y con un hechizo los mantuvieron juntos- ¡Pasará un buen tiempo en Azkaban!
Hermione observaba como los aurores intercambiaban ideas de cómo llevar a Draco hasta Londres y al rubio parado al lado de Kingsley mirándola con sus ojos grises y penetrantes.
-Llevémoslo por Red Flu- dijo uno de los aurores con voz ronca y grave, era algo robusto a pesar de su pequeña estatura.
-Sí, creo que es un poco más seguro, ¿no?- dijo el otro auror que era alto y de piel muy pálida y ojos extremadamente azules.
-Yo pienso que si nos aparecemos lo tendremos más cerca y no se nos escapará,- dijo Kingsley- ¡eso haremos! Harry, tú y Hermione regresen al hotel, recojan sus cosas y nos vemos en Londres.
-¡Sí, Kingsley!- dijo Harry y miró a Hermione seriamente.
-¡Ok! ¡Hasta luego!- dijo Kingsley y desapareció junto con Draco y los otros dos aurores dejando a Harry y a Hermione solos
-Vámonos.- dijo el ojiverde en un tono frió y él y Hermione desaparecieron y volvieron a aparecer en la habitación del hotel- Recoge tus cosas.
Hermione recogió todo en silencio mientras Harry hacía lo mismo y le dirigía miradas indirectas a ella. Al terminar de guardar todo Harry miró a la castaña directamente a los ojos esperando a que esta dijera algo sobre lo ocurrido, pero no abrió la boca durante ese tiempo así que Harry se resignó.
-¡Vamos!- sentenció Harry y ambos desaparecieron y volvieron a aparecer en el Ministerio de Magia, específicamente en la oficina de Kingsley, donde se encontraban el señor Weasley, Moody, Ginny y Tonks quien tenía los ojos rojos e hinchados, al parecer había estado llorando -¡Bien! Ahora que están aquí,- dijo Kingsley mirando a Harry y a Hermione- les diremos que vamos a hacer.
Los dos se sentaron cerca del escritorio como los demás y esperaron a que Kingsley hablara.
-Ok, sabemos que Malfoy ha cometido una serie de crímenes...
-¡No ha sido una serie!- dijo Tonks mirando al Ministro Shacklebolt con las cejas arqueadas- ¡Sabes muy bien que Draco solo ha cometido tres crímenes y que dos de ellos fueron bajo la maldición Imperius que le hizo Voldemort!
-¡Sí, cierto!- dijo Kingsley y volvió a dirigirse a los demás- aún sabiendo que Malfoy tiene tres crímenes encima y que su sentencia sería permanecer en Azkaban con cadena perpetua; hemos decidido, el Wizengamot y yo, que se le haga un juicio para determinar si se le podría asignar un tiempo exacto para su condena en Azkaban..
-¡¿Cómo?!- exclamó Harry en un estado de perplejidad
-La decisión ha sido tomada, Harry.- le dijo Tonks
-¿¡Y por qué demonios toman semejante decisión sin antes revisar más profundamente el expediente de Malfoy!?- explotó el chico.
-Se revisó todo, Harry,- dijo Tonks en un tono muy serio- y Draco tiene derecho a un juicio.
-¿Derecho? ¿Dijiste derecho?
-¡Sí!- dijo Tonks sabiendo por donde venía y quería llegar Harry
-¿¡Y acaso las personas a las que el mató no tenían derecho a vivir!?- dijo el ojiverde mirando a Tonks directo a los ojos- ¡¡Tu primito no tiene derecho a nada!!
-¡No te voy a permitir que te metas con mi primo, Potter!- dijo Tonks levantándose de la silla
-¡Basta! ¡Siéntense los dos!- dijo Moody y los dos obedecieron fulminándose con la mirada
-Lo sentimos, Harry,- dijo Kingsley- pero ya la dedición esta tomada, como dijo Tonks, el juicio se hará en 3 partes.
-¿Para qué?- preguntó Ginny
-Para asegurar que los veredictos son correctos- respondió Moody con su voz ronca y el ojo azul eléctrico dando vueltas a todas direcciones.
-Sí, Tonks será la defensa de Malfoy,- dijo Kingsley y Harry soltó un resoplido de fastidio- y pensamos que Hermione podría ser la demandante.
La chica, que había permanecido en silencio pensando en el rubio, se sobresaltó con esa propuesta y decidió intervenir:
-Yo... ¿no puede ser alguien más?
-¿Por qué? ¡Tú eres perfecta para eso!- dijo el Sr. Weasley refiriéndose al hecho de que Hermione había estudiado leyes mágicas también y se había encargado antes de hacerle pagar caro a algunos mortífagos.
-¡No! ¡En serio, que sea alguien más! ¡Que... que sea Harry!
-¿Tienes algún problema con eso, Harry?- le preguntó el Ministro
-No, ninguna,- respondió el ojiverde mirando a la nerviosa Hermione- es más, sería un placer hundir a Malfoy en Azkaban- añadió haciendo que Tonks lo mirara como si lo fuese a asesinar
-¡Bien! ¡Es todo!- dijo Kingsley- Pueden retirarse. Yo les enviaré una carta cuando sepa la fecha del juicio- dijo mirando a Harry y a Tonks.
-Hermione, ¿puedes venir un momento?- le preguntó Tonks
-Claro- respondió la castaña siguiéndola hasta estar lejos de los demás- ¿Qué sucede?
-¿Por qué no quieres ser demandante en el juicio contra Draco? ¡Dime la verdad!- la castaña se quedó inmóvil y palideció
-Pues...
-Hermione, cuando Draco llegó aquí al Ministerio se le notaba algo inquieto y nervioso, algo poco común en él, en fin, después de que decidiéramos lo del juicio el pidió hablar conmigo- le explicó Tonks a la silenciosa castaña- y me dijo que su padre anda tras tu pista y que si te encuentra te utilizará para lograr entrar al Ministerio sin ser detectado luego de lo que pasó con Ron.
-¿No te dijo nada más?
-Sólo eso y que no olvide que le había hecho una promesa hace tiempo.
-¿Qué promesa?
-Que si algo le pasaba a el buscara a la persona que el más amara y la protegiera de todo... y ya me dijo quien es esa persona.- contestó la pelimorada mirando a Hermione directo a los ojos.
-¿Y-yo?- balbuceó Hermione
-Sí, también me dijo que me tenías que explicar algo, ¿qué será?
-De seguro tiene que ver con lo que habíamos estado haciendo en Bulgaria todo este tiempo- contestó la castaña
-Bueno ya tendremos tiempo para hablar de eso,- dijo Tonks- por lo pronto ya sé por qué no querías ser la demandante en el juicio. ¡Nos vemos otro día! ¡Adiós!
-¡Adiós!- se despidió Hermione.
