N/A: Al fiiiin llegó el epílogo y se acabó el fic, ya es oficial xD Dejen sus reviews si les gustó, y si no... también! Así aprendo y veo que puedo mejorar. Gracias por su apoyo durante el trayecto de mi fic, y por aguantar mis prolongadas ausencias! Besos, cuídense y sigan leyéndome que eso e hace feliz :D Pasen por mis otras historias que también son buenas (o eso creo yo, ustedes juzgarán por si solos).


EPÍLOGO (DOCE AÑOS DEPUÉS)

El ambiente despedía alegría e impaciencia por parte de los chicos que se encontraban en el lugar. Allí estaba el enorme tren escarlata aguardando a que los estudiantes del colegio Hogwarts de Magia y Hechicería subieran.

-¡No los veo por ningún lado!- se quejó una chica de unos diez años, castaña, que venía tomada de la mano de una chica igual a ella.

-Ya llegarán, Zedka- dijo su madre sonriendo.

-Define ya, llegarán y quién- dijo otra chica alta, de unos doce años, rubia, de ojos café.

-Ronald, Arthur, John y Lilian- dijo la otra chica de diez años.

-¡Ah!- respondió la rubia sonrojándose.

-¡A Arlette le gusta Ronald!- canturreó la chica castaña.

-¡Cállate, Sthefany!- le dijo su hermana aun más sonrojada.

-Admítelo, hermana.- le dijo su gemela.

-Y a ti te gusta Arthur,- dijo Arlette –¿o no, Nerea?

-¡Boba!- respondió Nerea sacándole la lengua a su hermana.

-Ya, ya- dijo Draco Malfoy con un tono de exasperación en la voz

-Papá está celoso- rieron Zedka y Sthefany.

-¿Celoso, Malfoy?- Harry había llegado en compañía de Luna y de sus dos hijos: Lilian y Ronald, la primera era de unos once años y rubia, y el segundo tenía la misma edad que Arlette y era idéntico a su padre.

-¡Hola, Potter!- saludó el rubio.

-¿Cómo estas, Arlette?- le sonrió Ronald mientras ambos caminaban hacia el tren.

-¡Allá van!- murmuró Nerea –¡Oh! ¡Arthur! ¡Adiós, ma! ¡Adiós, pa!- sonrió y salió corriendo hacia el tren en donde la esperaba el hijo mayor de Ron y Lavender; era alto, tenía quince años de edad y pelirrojo.

Más tarde apareció Lavender con su otro hijo, John, el cual era pelirrojo como su hermano y tenía trece años, entró al tren en compañía de Lilian.

El tren comenzó a moverse y los chicos se despedían de sus padres a través de las ventanas.

-El año que viene nos toca a nosotras- dijo Zedka sonriéndole a Sthefany, emocionada.

-Sip, y también a Micheal- dijo Sthefany refiriéndose al hijo de Ginny y Dean, quienes se habían casado luego de un año de la muerte de Michael en la casa donde retenían los mortífagos a Luna, su bebé y a Malfoy.

-¡Déjame! Además, eso significa que también estará Roger! ¡Ja!- dijo Zedka molesta por la insinuación de su hermana sobre sus sentimientos hacia Michael.

-¡Bah! ¡A mi no me gusta Roger!

-Y así será hasta que cumplan cuarenta años- dijo Draco y sus hijas se miraron asombradas.

-Ya, Draco, deja los celos- dijo Hermione divertida con la situación.

-Sólo quiero que estén bien.- se defendió el rubio.

-Sí, pero recuerda que hace doce años que están bien porque…

-Lucius no está- concluyó Draco.

-Descuida, no se enamorarán de un mortífago- sonrió Hermione.

-¡Ojalá que sí!- dijo Nerea.

-¿Ah?- sus padres se asombraron.

-¡Sí! Neri tiene razón- dijo Sthefany sonriendo y dando saltitos.

-¡Claro que sí!- Nerea también había empezado a dar saltitos.

-¿Y eso por qué?- preguntó Hermione sonriendo ante la emoción de sus hijas.

-Ustedes son la prueba de que enamorarse de un mortífago es lo mejor- dijo Nerea.

-¿Quieren saber por qué?- preguntó Sthefany

-Sí- dijeron sus padres contentos de la imaginación de sus hijas.

-¡Porque Auror+Mortífago es igual a un amor a prueba de todo!- dijeron las dos niñas.

FIN