Gracias por sus reviews, afortunadamente este capítulo estuvo antes de los esperado, espero que les guste, aun hay mucho dialogo pero estoy intentando narrar más, espero mejorar pronto y eliminar la mayoría del dialogo.

Parte14. El lugar donde te conocí

Kuno y Kikyou seguían con su conversación, la miko debía saber más.

–Cuéntame– le dice Kikyou.

–Primavera– contesta Kuno –la verdad no recuerdo cuantos años han pasado, pero sé que Kagome tenía 11 años– la mirada de aquel joven se pierde ante aquellos recuerdos, en el lugar donde la conoció.

*-*-*-*-*-*-*

Va una niña corriendo rápidamente sin tener tiempo de detenerse, al parecer va muy tarde a sus clases, la respiración de aquella niña de cabellos negros y dulce mirada es sumamente agitada, sus pies le pesas y comienza a cansarse –no lo puedo creer mi padre me va a matar, llegare tarde a las clases–

De pronto se escucha un golpe, al parecer la joven había chocado, cae al suelo pesadamente y lleva su mano hacia su cabeza, aquel golpe en verdad dolió.

–Señorita ¿se encuentra bien?– escucha una voz masculina, levanta la cabeza y observa a un joven sumamente apuesto con su mano extendida en señal de ayuda.

–gracias– toma la mano del joven –me encuentro bien– incorporándose del suelo, cerrando los ojos y sonriendo dulcemente.

Aquel joven tan extraño para ella se sonroja un poco y le pide disculpas, la pequeña mueve su cabeza lado a lado indicando que no tiene porque disculparse, ella había tenido la culpa, no se había fijado por donde corría.

El pequeño hace lo mismo y le pide a aquella hermosa niña que no se disculpe ya que no había ningún problema, después de todo ninguno se rompió un hueso o paro en el hospital.

–Y ¿quién eres tú? lo que sucede es que no te había visto por aquí antes– la pequeña conoce a todos los del lugar, después de todo el lugar es una aldea.

–Bueno, es que soy nuevo en el lugar– contesta un poco apenado.

Al parecer esa conversación va para largo ya que a la joven de cabellos negros se olvido de que sus clases ya comenzaron, aquella niña es muy curiosa e interroga a aquel extraño muchacho. Las preguntas fluyen como el agua sin dar tiempo suficiente a la contestación, al parecer a la joven en verdad le gusta hablar.

En un limitado tiempo, se entero de que el niño se encuentra solo en la ciudad y no conoce a nadie –pero no es bueno que estés solo ya que pueden lastimarte– dice muy seria.

– ¿Se preocupa por mi señorita?– pregunta muy tímidamente aquel joven de mirada penetrante y poniéndose rojo.

–Pues claro ya que ningún niño debe encontrarse solo– contesta inocentemente y dándole una gran sonrisa, al joven no le dio tiempo de contestar ya que el grito de la pelinegra lo sorprendió –¡Hay no ya es muy tarde, me tengo que ir!– la preocupación era muy evidente, la pequeña en verdad tenía una cara de susto.

–Perdóneme, le quite tiempo valioso– dice el extraño niño mientras hace una pequeña reverencia.

–No te preocupes pero…– la pequeña lo observa detenidamente, una idea ha pasado por la alocada mente de aquella joven, el pequeño extraño solo la observa un poco asustado, ya que la pelinegra no le quita la mirada y además está muy callada, cosa que le extraña ya que hace unos momentos hablaba como un cotorro.

–Bueno… ven con migo– es lo único que esboza la joven mientras lo toma de la mano y se van corriendo rápidamente.

El de mirada penetrante no sabía qué hacer, solo corrían sin decir nada, la pequeña está tomando su mano y extrañamente es una sensación agradable, esa joven le provoca algo al pequeño, a pesar de su corta edad, él se siente muy bien, es feliz.

–Ah por cierto mi nombre es Ryoko, Kaguamura Ryoko– lo dice sin dejar de ver el camino que están recorriendo.

–mi nombre es, Hishida Kuno– contesta un poco agitado, aquella carrera no es muy fácil.

–me alegra conocerte Hishida-Kun–

–llámame Kuno–

Después de haberse presentado formalmente estuvieron hablando por más de diez minutos solo que no paraban de correr. El final de ese maratón parecía no llegar "¿a dónde nos dirigimos?, ella en verdad es extraña, pero… me agrada" los pensamientos de aquel joven son interrumpidos con un súbito – ¡Hemos llegado!– dice Ryoko fuertemente mientras se detiene de golpe, provocando que el joven golpee su espalda.

– ¿Pero… a donde?– pregunta confuso, mientras observa las grandes puertas de aquel lugar.

– Es la escuela de mi padre– responde mientras abre la puerta lentamente y se escabulle como un ladrón.

– ¿Escuela?, y ¿qué es?– dice mientras mira a su alrededor, ese lugar parece un palacio, pero no hay nadie, no hay sirvientes, ni guardias, ¿qué diablos era una escuela?

–¿no sabes lo que es escuela?– observa como Kuno no cambia su expresión –mira te explicare una escuela es donde un grupo de niños de nuestra edad vienen a aprender diferentes materias como matemáticas, física y demás, solo que a diferencia de las demás escuelas de la ciudad aquí mi padre te enseña todo tipo de combate desde aprender a utilizar y fortalecer tu cuerpo, hasta lograr utilizar tu poder interior, transformarlo en energía y utilizarlo como arma, ¿entendiste mi explicación?– finaliza la joven casi sin aliento.

–te diré que te entendí hasta donde me dijiste que me explicarías– dice con un rostro lleno de confusión.

–será mejor que te muestre el lugar para que comprendas–

*-*-*-*-*-*-*

Inuyasha comienza a desesperarse no tenía noticias de Kagome, Kagura se la había llevado y no tiene mucha confianza en ella. Myroku trata de calmarlo, fracasando totalmente, Inuyasha sigue sumamente frustrado.

Sango se da cuenta que el hanyou está al borde del delirio así que interviene antes de que Inuyasha pierda el control –recuerdo– dice llamando la atención de los dos, el hanyou se levanta de su lugar y se dirige hasta done se encuentra la exterminadora sentándose en la raíz de un árbol al lado de la joven – ¡Habla!– ordena Inuyasha, Sango no lo pensó dos veces y obedeció antes de tener un descontrolado hanyou.

Kagome le había contado a Sango lo que fue la vida con su padre, solo que había omitido el cambio de su nombre y que anteriormente se enamoro. Le dijo que ella pertenecía a una de las aldeas escondidas, mejor conocida como la aldea del Fénix. El Houshi–sama se sorprendió, según él las aldeas son un mito, un simple relato que la gente mayor cuenta.

–Las aldeas son un misterio, en realidad son muy pocas personas las que saben de su existencia– interrumpe Inuyasha.

– ¿Las aldeas son reales?– pregunta Myroku.

Inuyasha asiente –las aldeas son reales– dice, él sabía mejor que nadie que no eran mitos ni cuentos, aquel hanyou proviene de una, la llamada "aldea del Perro Sagrado", esta aldea surgió cuando el padre de Inuyasha aun se encontraba vivo, éste creo la aldea para proteger a sus fieles súbditos, al igual que ésta, se formaron otras tres, fundadas por los sirvientes de las otras bestias sagradas, y una de ellas es la de el Fénix.

Después de la muerte del comandante, las aldeas se descontrolaron y Sesshoumaru e Inuyasha tenían que hacerse cargo de la aldea, los dos hermanos peleaban por el liderazgo de esta, Inuyasha al final decidió dejarla a cargo de Sesshoumaru, aunque él en realidad no recuerda la verdadera razón del porque la abandono, lo que supo después es que las aldeas se encontraban peleando, al parecer temían que naciera una ser tan poderoso que fuera capaz de destruir a todos los youkai y hanyou.

Myroku observa a Inuyasha con una seriedad – ¡Oh ya entendí por eso huiste de la aldea tenias miedo de ser exterminado, claro huiste cobardemente mientras veías como los aldeanos se encontraban discutiendo sobre este problema…!– el monje pudo haber seguido hablando tonterías con muy poca seriedad y además absurdas solo que el hanyou lo calló con una gran golpe en la cabeza y la cachetada de la exterminadora en una mejilla.

– ¿Sango? – Grita Inuyasha bastante sorprendido por la reacción de la exterminadora.

– ¡Hay no vuelva a poner su mano allí, monje pervertido!– Sango pone al Houshi contra la pared amenazando con su Hiraikotsu.

– Myroku ni hablando de cosas serías puedes dejar tus tonterías– dice el hanyou con los ojos cerrados y brazos cruzados.

– entiéndame es esta mano, esta mano esta maldita– dice mientras se sujeta la mano derecha y cierra los ojos, mientras Sango baja su Hiraikotsu y lo coloca en su espalda – ¡AH!– se escucha el grito de dolor del monje.

– lo único maldito aquí es usted– Sango finaliza la conversación y se da media vuelta, marchándose.

Continuará…

Hasta aquí llego yo, ahora si voy a dejar el próximo capítulo hasta el final de la próxima semana.

Y a la respuesta de que se escribe Shippo, si de esa forma se escribe solo que los capítulos anteriores tienen muchos errores y la verdad no los he re subido, pero bueno por el momento así los dejo, ya en el futuro los re subiré ok. Nos vemos a la próxima. Sayonara.

Y recuerden por comentar no se cobra =).